Nos mudamos a Dossier Geopolítico

14 de abril de 2008

Politica Exterior II

La Política Exterior, una deuda pendiente II

La política puramente nacional es algo casi puramente de provincias. Hoy todo es política internacional, que se juega adentro o afuera de los países”.J.D.P. Hoy la Argentina lamentablemente sigue un derrotero en política externa que la muestra sorprendida por los acontecimientos y reacciona lenta y a destiempo para la defensa de los intereses nacionales.

El CeeS viene planteando en numerosas oportunidades esta falta de reflejos rápidos para poder asegurar y defender los intereses nacionales de Argentina ante este tablero inestable que se esta conformando a partir de un cambio estratégico en la Hiper Potencia que pretendía el dominio global para mantenerse en la cúspide del sistema mundialista y que hoy en día esta en discusión, todo indica que el sueño del siglo XXI como el siglo “americano” de ser el non plus ultra del Poder mundial, entro en crisis. Por estos cambios irreversibles, afirmamos que los criterios que deben regir nuestra política exterior no es la de los criterios idiologistas sino los criterios geopolíticos y geoestratégicos dentro de nuestro contexto regional, continental y mundial.

Hace pocos días el filosofo argentino Dr. Alberto Buela escribía sobre este mismo tema: “…Hoy el mundo está funcionando bajo dos parámetros o criterios internacionales. Por un lado, la potencia talasocrática mundial, Estados Unidos, que permite y alienta tanto en las cancillerías europeas como sudcentroamericanas un criterio ideológico para intervenir en el mundo. Así, orienta a las diferentes cancillerías a trabajar con o hacia lo semejante a ellas: apoyo a gobiernos de corte socialdemócrata, e ideología de los derechos humanos, mientras que ellos- los yanquis- se reservan los criterios geoestratégicos de “combatir al fundamentalismo islámico en Irak
Hay hoy unas pocas cancillerías en el mundo que han adoptado criterios geoestratégicos: Estados Unidos, Israel, Cuba, Irán, China, probablemente India, quizás Venezuela, pero el resto continúa atada a los criterios ideológicos en el orden internacional de “lo semejante llama a lo semejante…….”.

Hoy es posiblemente Brasil el país sudamericano con una mas clara idea estratégica nacional y continental, que ha planificado una política exterior, con sus vecinos y con las nuevas potencias del tablero mundial inestable (Brezinsky). Es integrante del BRIC (bloque integrado por: Brasil, Rusia, India y China) y también mantiene una relación firme y soberana con EE.UU., no de relaciones carnales.
Pero conocedor de que la lucha por los recursos naturales se va intensificar (1), quiere asegurar el control de su mayor riqueza natural: la amazonia, para ello esta implementando un despliegue importante de efectivos militares en esa región, y su hipótesis de conflicto es la ocupación por parte de una potencia extracontinental de la misma, por ello esta planteando la reinstauración del servicio militar obligatorio para disponer de suficientes efectivos para cubrir sus necesidades, además de incrementar su capacidad tecnológica militar (acuerdos con Rusia), y la de mejorar la preparación de sus cuadros militares, hace ya años que envía militares a Vietnam para que se familiaricen y adquirir experiencia en las técnicas defensivas en la jungla. Esta Hipótesis de conflicto tubo confirmación en el reciente conflicto entre sus vecinos: Colombia, Ecuador y Venezuela, por ello actuó como el principal gestor diplomático-político para frenar la escalada e impedir la internacionalización del conflicto interno Colombiano (convocando al Grupo Río), pues cada día que pasa, se hace mas evidente que sin la participación directa de tecnología e información de USA en el caso de la muerte del guerrillero Reyes en Territorio Ecuatoriano no hubiera sido posible esa operación (recientes informes oficiales de la FFAA Ecuatorianas confirman la sospecha de los especialistas en defensa), lo ultimo que planteo Brasil en materia de defensa regional es la formación de una Junta de Defensa Suramericana sin los EEUU (2).

Por ello nuestra preocupación como afirmaba el Dr. Buela en América del Sur son pocos los Países con un autentico pensamiento estratégico suramericano, ya que con la habilidad que los caracteriza a los lobbys y tanques de ideas neoliberales, se trata de presentar y encasillar a la Política de nuestro continente en dos bandos: por un lado Populistas nacionalistas (Venezuela, Ecuador y Bolivia) y por el otro los gobiernos de izquierda progresistas (Brasil, Chile y Uruguay), esa formula simplista y falsa fue la que se transmite y repite hasta el cansancio a las masas desinformadas del subcontinente y es lo que dijeron los recientemente reunidos en Rosario Argentina, reunión que paso inadvertida debido al conflicto del campo, con el auspicio de la Fundación Libertad, allí se reunió lo mas granado de los defensores del globalismo anglosajón, Vargas Llosa ex candidato a presidente por Perú, Aznar ex presidente Español, Roger Noriega (Ex secretario de USA para la Región), el ex socio de lilita Carrio López Murphy y Fox ex presidente de México, solo para nombrar algunos y todos nos alertaron sobre el peligro que se cierne sobre Latinoamérica: Terrorismo internacional y los Populismos.

Que se quiere conseguir con este tipo de afirmaciones maniqueístas?, impedir que tengamos pensamiento propio estratégico y sigamos las líneas que nos siguen marcando nuestra dependencia y atraso como lo venimos confirmando desde la aplicación de las políticas neoliberales desde los años 70 hasta los 90 inclusive.

Como decíamos al comienzo de este articulo, nuestra lentitud y sorpresa antes acontecimientos de política exterior que nos afecta tiene las siguientes consecuencias. Veamos: tenemos una frontera norte caliente, con la Republica Boliviana inmersa en una fuerte tensión interna causada por los separatismos, con un enfrentamiento entre los indigenistas y los secesionistas de Santa Cruz de la Sierra, hasta ahora nuestra actividad diplomática va a la zaga de la acción que desarrolla tanto Brasil como Chile, recordando que Argentina es dependiente del Gas que nos puede suministrar Bolivia para nuestro desarrollo, ahora notamos que no tenemos una herramienta político económica como YPF para negociar.(3)
Otra frontera caliente es la del noreste, conocida como la Triple frontera (Argentina, Brasil y Paraguay), se sigue insistiendo con la versión nunca demostrada con pruebas concretas que en la misma están establecidos células del terrorismo islámico internacional o como mínimo desde allí se las financia. Versión esta difundida por los desacreditados servicios de inteligencia, luego del tema Irak e Irán de EEUU y de Israel, versión esta que cuentan con el total respaldo del Comando Sur de Estados Unidos, comando que cumple el papel de los antiguos procónsules de la roma imperial para nuestros países. Por ello en el Chaco Paraguayo sigue funcionando la base aérea militar de USA en la localidad de Mariscal Estigarribia (controla el Acuífero Guaraní, gas y petróleo del chaco paraguayo y boliviano, triple frontera y los movimientos sociales), y esta ubicada en el corazón del continente, con este País, Paraguay no tenemos ninguna política de contención como afirma A. Buela y de eliminación de las asimetrías del MERCOSUR. (4)
Otro frente conflictivo es con otro socio del MERCOSUR Uruguay, en la frontera Este, este continua a pesar de que ahora tiene poca prensa tema Papeleras instaladas sobre le Río Uruguay, que han desarrollado una dinámica propia que escapa a la normas internacionales firmadas por nuestro País y que han llevado a prácticamente expulsar a Uruguay del dificultoso Mercado Común que se intenta consolidar y le da argumento a las dirigencia política del País vecino a buscar un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de Norteamérica.

Pero el mayor peligro del cual contamos con escasísima información es la de nuestro frente marítimo, que incluye el tema Plataforma Continental, las Islas del Atlántico Sur y Antártida. Estamos hablando 3.000.000 km2 (plataforma continental), que esta en disputa, vence la presentación de nuestra pretensión en mayo de 2009 y todavía no se conoce si se terminaran a tiempo los estudios técnicos correspondiente para presentar los mismos en los Organismos Internacionales (son importantísimos los recursos naturales renovables y no renovables en ese mar en disputa), llevamos años de atraso en la elaboración de los informes y solo todavía tenemos posibilidad de presentarlos dado una prorroga que otorgo la ONU y que vencen el año entrante.
Con relación a las Islas del atlántico Sur desde el CeeS, denunciamos en la época del Canciller Bielsa el intento de la Europa de los 25 con su nueva Constitución (5), de incorporar a los territorios extracontinetales de Europa considerándolos territorios europeos, con lo cual el litigio ya no seria con Gran Bretaña sino con la Europa unificada por la soberanía de las islas, esta amenaza que se había congelado cuando el pueblo francés rechazo la constitución en un histórico plesbicito, esta amenaza se volvió a activar en la Cumbre de Lisboa de la Unión Europea (UE), fines del 2007, donde se intenta nuevamente avanzar en ese sentido.
Y por ultimo y no menos importante luego del desastre del rompehielos Almirante Irizar (accidente sin aclarar), la Argentina tiene serias dificultades de proseguir con su presencia casi centenaria en el continente blanco, lo cual nos pone en una situación de desventaja a la hora de reclamar por nuestros legítimos derechos.

Como podemos apreciar no es poco lo que esta en juego, esta en juego la definición de País que queremos para los próximos 50 años, la incorporación de territorios que son mas extensos y mas ricos que la Pampa Húmeda, por ejemplo, de allí la preocupación para que se retome el camino continentalista de nuestro destino histórico y por ello es necesario tener una fuerte y decidida presencia con nuestra política exterior. Como aporte concreto a desarrollar ese objetivo y no quedarnos en la simple descripción de los conflictos, presentamos hace ya tiempo Nueva Estrategia Suramericana (6) y la Antártida Suramericana (7), como aporte a la consolidación de una autentica estrategia suramericana.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS CiviS Analista Político


(1)La lucha por los Recursos Naturales:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2342

(2) Cuidado con los Separatismos:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article468

(3) Jaque latino al Tío Sam
http://www.publico.es/internacional/066756/jaque/latino/tio/sam

(4) Nueva Base del Comando Sur de EE.UU.
http://www.no-bases.org/index.php?mod=articleleermas&bloque=4&idioma=es&id=29

(5) reseña de un Reciente Reclamo:
http://www.e-e-estrategicos.org/article/72.htm

(6) Teoría del Rombo; Nueva Estrategia Suramericana
http://sp.rian.ru/analysis/20070609/66629787.html

(7) La Antártida Suramericana
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article613

Politica Exterior I

La política exterior: Una deuda pendiente

Alberto Buela (*)

La política exterior sostuvo reiteradamente Juan Perón es la única verdadera política y Argentina hace ya un lustro que no tiene política exterior.[1] Y ¿en que consiste ésta? En tener objetivos estratégicos, que son siempre a largo plazo, que van más allá de quien se encuentre ejerciendo el gobierno de la Nación.
Los gobiernos Duhalde –Kirchner no han tenido política internacional, stricto sensu, por lo cual llevamos cinco años en “las nubes de Valencia”. Y al no tener objetivos estratégicos en el orden internacional nos “compramos” dos conflictos (Uruguay-Irán) sin comerla ni beberla. Y perdimos nuestra vigencia en la Antártida con el accidente-atentado al rompehielos Irizar.

Es que los gobiernos de corte jacobinos, es decir, aquellos que toman partido a favor de uno o algunos grupos de los que constituyen la sociedad civil, en el caso del gobierno K privilegió a la comunidad judía [2] y a la madres de Plaza de mayo por sobre el resto. Y al transferir los criterios de estos grupos al orden internacional, se alineó en forma irrestricta con el Estado de Israel sin darse cuenta que con ese acto se compró a sus enemigos. Así Argentina perdió 450 millones de dólares anuales del intercambio comercial que tenía con Irán y se cerró las puertas del mundo árabe. Atrás de los Estados Unidos se convirtió en el segundo Estado pro sionista del planeta. Y, aunque de la boca para afuera se presente neutral, se alineó con las Madres de Plaza de Mayo junto a las Farc, en contra del gobierno de Uribe en Colombia.

Desde el CeeS (Centro de estudios estratégicos suramericanos) lo venimos repitiendo hasta el cansancio desde hace años, que se deben reemplazar los criterios ideológicos en política exterior por criterios geopolíticos o si se quiere mejor aún, por pautas metapolíticas.

Hoy el mundo está funcionando bajo dos parámetros o criterios internacionales. Por un lado, la potencia talasocrática mundial, Estados Unidos, que permite y alienta tanto en las cancillerías europeas como sudcentroamericanas un criterio ideológico para intervenir en el mundo. Así, orienta a las diferentes cancillerías a trabajar con o hacia lo semejante a ellas: apoyo a gobiernos de corte socialdemócrata, e ideología de los derechos humanos, mientras que ellos- los yanquis- se reservan los criterios geoestratégicos de “combatir al fundamentalismo islámico en Irak” y, al mismo tiempo, ¡Oh,contradicción! permitir la creación de la república musulmana de Kosovo en el hartland europeo. Tolerar en Ruanda el genocidio de los Tutsis (800.000) por los parte de los Hutus sólo por desplazar a Francia en la región, pero al mismo tiempo rasgarse las vestiduras vociferando en todos los foros internacionales, cuando Rusia elimina a los chechenos en el teatro tomado de Moscú, para debilitar el prestigio ruso.

Hay hoy unas pocas cancillerías en el mundo que han adoptado criterios geoestratégicos: Estados Unidos, Israel, Cuba, Irán, China, probablemente India, quizás Venezuela, pero el resto continúa atada a los criterios ideológicos en el orden internacional de “lo semejante llama a lo semejante”. Así, por caso, nuestra cancillería envió a Bolivia un piquetero de la izquierda progresista para hablar con Evo Morales, otro gran progresista altoperuano, con lo cual no resolvieron nada, pero avalaron las elecciones “democráticas” que tuvieron lugar seis meses después, que era el tiempo que necesitaba la Casa Blanca, en la construcción y condicionamientos de un candidato de ellos. Que es quien ganó en definitiva. Por más que transpire antiimperialismo por todos sus poros, del dicho al hecho hay mucho trecho. Y los hechos están a la vista: a) removíó de su cargo de ministro de hidrocarburos al único antiimperialista serio que hay en el Alto Perú y b) está a punto de balcanizar a Bolivia por su errónea política interna.

A nuestras cancillerías suramericanas las entretienen desde Yanquilandia con conneries (en criollo, boludeces). Ora, las asusta con el cuco Chávez, ora con los narcotraficantes, ya con los terroristas islámicos de la triple frontera. Cuando se sabe que Chávez está haciendo unos esfuerzos extraordinarios para mantenerse en el poder, que cuando Escobar Gaviria, el más poderoso jefe de la droga, ofreció pagar al contado la deuda externa de Colombia lo asesinaron, y que, los terroristas islámicos del Paraguay son en el mejor de los casos unos enriquecidos turquitos mercachifes.

Pero no obstante ello, nuestra cancillerías compran a paquete cerrado, todas las sugerencias de la Casa Blanca y cuando participamos lo hacemos sólo para convalidar lo previamente establecido.

Si realmente deseamos participar en forma activa, incluso más allá de nuestra pobreza, como Estado-nación en el concierto mundial debemos darnos y actuar en orden a una política exterior fundada en criterios estratégicos. Ahora bien, si dichas tensiones geopolíticas encuentran además criterios ideológicos compartidos, esto se transforma en lo óptimo, que como es sabido, es superior a lo bueno.

En la construcción de la Comunidad suramericana de naciones, comenzamos con la monserga de la democracia y los derechos humanos(criterio ideológico), en lugar de hacerlo a partir de una estrategia común suramericana(criterio geopolítico). Una vez más pusimos el carro delante del caballo, con lo cual el carro no marcha y el caballo está al ñudo.

La deuda en política internacional Argentina es mayúscula: a) no supimos resolver la cuestión con el Uruguay, pues no supimos condicionarlo y renunciamos, por principio, a la presión geopolítica y estratégica y buscamos manejarnos con criterios ideológicos: diálogo entre dos progresistas socialdemócratas. Lo cual no dio ningún resultado.
b) no supimos resolver la cuestión interna de los atentados Amia-Embajada de Israel, aun cuando contábamos con datos explícitos sobre el autoatentado o atentado intrasionista, y sucumbimos a la presión interna e internacional del lobby judío para transformar los atentados en una cuestión internacional que sólo a ellos benefició.
c) no supimos resolver la cuestión del accidente-atentado del rompehielos Irizar con claras implicancias internacionales pro inglesas y norteamericanas, como lo es el corte y la interrupción de nuestra vinculación logística con las bases y posesiones argentinas en la Antártida suramericana.
d) no supimos intervenir en el desmembramiento de Bolivia usufructuado por Brasil y Chile con la acción eficaz de sus cancillerías.
c) no mostramos ninguna capacidad de contención del Paraguay, día a día más dependiente del Brasil y su política exterior.
En definitiva, no propusimos ni tuvimos en cinco años ninguna idea propia respecto de la geopolítica suramericana y así marchamos siempre al compás de una música compuesta por otros.
Desde el CeeS, la CGT y otros foros nacionales e internacionales le propusimos a nuestra cancillería la creación de una Nueva Estrategia Suramericana, no fuimos escuchados.

Hace 100 días asumió Cristina Fernández como presidente quien a diferencia de su marido comenzó viajando para todos lados ofreciendo su capacidad mediadora con el tema de los rehenes de las Farc. El resultado es que nadie acepto su mediación (si de antemano había tomado partido) y lo más lamentable es que, (de esto hace dos días nomás) en el mismo momento en que se entrevistaba en París con el presidente de Francia Sarkozy, éste había dado ya la orden de anular su misión humanitaria en Colombia. Sus próximos viajes son a Sudáfrica para visitar al nonagenario Nelson Mandela quien ya se retiró hace años de la política activa ¿cuál es el sentido geopolítico de un viaje semejante que no sea la frivolidad de lo políticamente correcto en el política internacional?
Es que el canciller y la cancillería argentina siguen siendo todos los mismos que trabajaron con su esposo durante los últimos cuatro años. ¿Qué se puede esperar?: Nihil novo sub sole. O peor aún, que se agraven los problemas que tenemos acumulados y sin resolución.

Reiteramos entonces, que si realmente deseamos participar en forma activa en el concierto mundial debemos darnos y actuar en orden a una política internacional fundada en criterios estratégicos y dejar de privilegiar a los ideológicos. Ahora bien, si dichas tensiones geopolíticas encuentran además, hipotéticamente, criterios ideológicos compartidos, esto se transforma en política internacional en lo óptimo, que como es sabido, es superior a lo bueno.

(*) CeeS - Federación del Papel
alberto.buela@gmail.com
Casilla 3198 (1000) Buenos Aires
[1] Con Menem la tuvo y fueron las relaciones carnales del canciller di Tella de enfeudamiento irrestricto con el imperialismo yanqui.
[2] Hay una pintada en el paredón que rodea al Policlínico Bancario, en la esquina de Donato Alvarez y Luis Viale: “Kirchner siempre se pelea con la Iglesia, nunca con los judíos”. Es una constatación popular incontrastable, si hasta al mismísimo D´Elía, su piquetero fuerza de choque, lo excomulgaron y lo echaron del cargo de Secretario de Estado por el pecado de haber viajado a Irán junto con el curita Farinello, quien a partir de allí desapareció de la televisión, donde se paseaba anteriormente como Pancho por su casa.

15 de marzo de 2008

No fue un Culebrón Sudamericano

Reunión de Presidentes en Santo Domingo- Republica Dominicana -


La presión del Grupo Río, el cual es un mecanismo de consulta y concertación Política de los Países Iberoamericanos en Santo Domingo, Republica Dominicana, el pasado 7 de marzo, permitió descomprimir la grave situación originada por la invasión de tropas Colombianas a Ecuador, y por el momento permitió retroceder la situación del conflicto regional en ciernes a un equilibrio inestable.

El grupo Rió, dentro de la OEA fue la llave maestra para permitir este resultado alentador. Esa OEA que justamente este año cumple 60 desde su creación en 1948 y que su creación peligrara, al estallar durante la reunión de Cancilleres “el Bogotazo” por el asesinato el líder de la izquierda liberal, Jorge Eleizer Gaitán. Así nació la OEA. Entre la sangre y las ruinas del bogotazo.
Ese asesinato inicio la inestabilidad política en Colombia que perdura hasta la fecha y ha desangrado humana y económicamente a Colombia.

Por ello los Sudamericanos debemos tomar conciencia de que nos encontramos inmersos en la dinámica y la aceleración de los tiempos que están pariendo un nuevo orden mundial, y que lo acontecido y resuelto en la Reunión de Presidentes de Santo Domingo no es parte del folklore latinoamericano que dicha reunión no maquilla el enorme desprecio que existe y que lo testifican los deslices verbales durante la crisis, y que tampoco fue una opereta pintoresca de nuestro Continente. Sino que forman parte del juego mundialista en que estamos insertos y demuestra nuevamente la importancia de que los conflictos continentales los debemos solucionar los países involucrados y la región, y NO ser una pieza más descartable dentro del tablero mundial inestable en que se encuentra la globalización en crisis.

Ante los hechos desencadenados por el ataque Colombiano a Ecuador, Brasil rápidamente movilizó su diplomacia con los actores directos: Colombia, Ecuador y Venezuela, y logro que a través del grupo Rió se convocara a los Presidente de la Región. En donde Argentina participo activamente. Esta movida no fue menor ya que impidió que el tema fuera tratado en la ONU organismo que ha perdido toda credibilidad desde la invasión de Irak y donde la tesis de guerra preventiva es aceptada.

En ese marco se cerró rápidamente un conflicto que podría haberse disparado por encima de las declaraciones cada vez mas encendidas de los intervinientes directos. Colombia debió reconocer que actuó en contra del derecho internacional de gentes y que agredió a Ecuador y los Países miembros no sancionaron a Colombia, quien solo tubo como aliado y defensor de su actitud, nada mas y nada menos que al gobierno de Bush, mientras que todos los Países Suramericanos defendieron la integridad y la soberanía territorial del Ecuador como principio inalterable de la relación del Continente.

La solución termino en tablas hablando en términos ajedrecísticos, desactivo el conflicto momentáneamente, pero no sus causas, la guerrilla Colombiana sigue operando al igual que los paramilitares y narcotraficantes, pero se sigue atizando el fuego; recientes declaraciones del Presidente Bush planteándonos a los americanos del sur que tenemos que optar entre dos ejes: o se esta con el Terrorismo y la Demagogia o sea Chávez/FARC o se esta con la Libertad representada por su aliado Álvaro Uribe un hombre ligado al narcotráfico, dos opciones falsas, el conflicto Colombiano tiene que ser superado por los Colombianos con los buenos oficios de sus vecinos; y no transformar a Colombia en una gigantesca base militar de USA para controlar Suramérica con la profundización del Plan Colombia. No se debe permitir que con el argumento de combatir al terrorismo internacional y al narcotráfico se instalan mas bases a las existentes para controlar nuestros recursos y defender los interese económicos de la republica imperial y de esa manera impedir la llegada de jugadores extracontinentales. (China lleva invertida en dos años en la región 100.000 millones de dólares).

Por ello nos debe preocupar el rol que tiene asignado el Comando Sur de Estados Unidos SOUTHCOM para el Continente, el cual casi se arroga la condición de procónsul imperial que son: Proteger las instituciones democráticas; Asistir a las naciones eliminando sus principales amenazas, Contribuir al continuo desarrollo social y económico; Colaborar para eliminar la producción de las drogas; Contribuir al adiestramiento militar profesional. Como podemos apreciar van más allá de una actividad de neto corte militar. Los puntos anteriores están reflejados en el denominado plan 2016 vigente y en aplicación. De allí la preocupación de que todo conflicto político siga la línea matriz de ser transformado en conflicto militar, pues es la estrategia utilizada por los neoconservadores desde que controlan el gobierno de USA con el beneplácito del sector industrial militar y tecnológico.

Hoy se blanquea una nueva base militar en Kosovo, se firman nuevos acuerdos militares con Polonia y Republica Checa para ampliar el escudo misilístico de USA, el Presidente Bush veta la ley que rechazaba la tortura como método de obtener información. Como vemos más allá de la crisis económica en EE.UU., el plan de militarización tiene su dinámica propia.

Por ello los acuerdos logrados en Santo Domingo no fueron una opereta sudamericana, sino una acción inteligente de frenar una carrera de agresiones mutuas que podrían haber desencadenado un grave conflicto regional. Es mas, sigilosamente Brasil previendo este contexto de conflictividad militar construirá nuevos emplazamiento militares en su frontera con Colombia y creara una base de control aéreo, igualmente en la región del Acre limítrofe con Bolivia también desplazara nuevas unidades militares para cubrir ese flanco en prevención de una profundización de la crisis política en Bolivia. Persiste la idea de formar una Junta de Defensa Regional y ha firmado recientemente varios acuerdos con el Ministerio de Defensa Argentino. En la práctica vemos, como resultado positivo de la crisis, una acción conjunta del eje Argentina Brasil, en defensa de sus intereses regionales tanto en lo diplomático y militar.

Por ello podemos concluir que lo ocurrido en Santo Domingo por su trascendencia no fue un culebrón sudamericano como se trato de minimizar y ridiculizar.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político
CeeS Córdoba

Filosofía Política

Propedéutica a la teoría política

Por Alberto Buela (*)

Comencemos por los términos. Teoría, término que proviene del griego theoréin = contemplar, indica un conjunto de ideas que están sistemáticamente relacionadas, y pertenece tanto a la filosofía como a la ciencia.

El filósofo se pregunta el porqué de las cosas, mientras que el científico se pregunta por el cómo.

Toda teoría política está constituida sobre una concepción específica del hombre, el mundo y sus problemas. Para avalar esta afirmación obsérvese simplemente que para los griegos el hombre es ánthropos que etimológicamente significa "el que investiga lo que ha visto", "el que contempla". Mientras que para los romanos el hombre es homo que proviene de humus que significa "el que está parado en la tierra", "el terráqueo". Si continuamos esta aproximación etimológica nos podemos explicar el porqué la filosofía en los griegos y el derecho en los romanos son sus logros más genuinos y específicos.

Así hemos tenido durante el siglo XX teorías políticas marxistas, liberales, fascistas, socialdemócratas, y en nuestro medio, peronistas, radicales y conservadoras.

Esta disciplina se debe ocupar antes que nada de problemas pre-políticos o metapolíticos como son los del origen de la instalación del hombre en el mundo, que desarrollaremos en dos puntos: a) el nomos de la tierra y b) sobre el poder.

Viene luego el objeto específico de la política con sus tres finalidades: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

Para terminar con el tratamiento de los temas y problemas de lo público, que son los que preocupan a la comunidad en su conjunto, tales como: Pueblo, Nación, Estado, partidos políticos, sistemas partidistas, regímenes políticos y de gobierno, la comunidad internacional, las relaciones internacionales, diplomacia y organismos internacionales.

El nomos de la tierra

Nuestra idea de norma deriva del término nómos que proviene del verbo griego némein que significa tres cosas: 1) recoger, tomar, recolectar o apropiar. 2) repartir, dividir, limitar o distribuir y 3) aprovechar, explotar, utilizar o asentar.

Este concepto de nomos de la tierra es instaurador y no derivado de un principio de orden anterior. El establece la relación fundante del hombre con la naturaleza y los otros hombres. Nos está indicando la prístina y primigenia relación del hombre con la tierra. Así el hombre como recolector y cazador observa como la tierra contiene en sí misma una medida interna de la justicia: Da ante el esfuerzo de quien recoge y sabe cazar.

En un segundo momento el hombre como agricultor labra la tierra y fija los límites entre lo fértil y lo agreste. La tierra otorga una segunda medida de justicia: La cosecha para quien la trabaja.

Y en un tercer momento, el hombre deja su peregrinaje y se asienta, se apacenta sobre la tierra repartida y limitada para explotar y aprovechar regularmente sus frutos. Y es en este momento cuando nace la política, que no es otra cosa que la acción que permite organizar lo político. Todo nomos implica un poder.

El rasgos típicos que según Platón - ya viejo y en su último y breve diálogo Epínomis o Alrededor de las leyes - hacían a los griegos superiores a los bárbaros son: 1) la educación o paidéia. 2) que tienen el auxilio del oráculo de Delfos y 3) su fidelidad a la observancia de las leyes. Estos tres rasgos han hecho que los griegos hayan perfeccionado todo lo que han recibido de los bárbaros. Esto tres elementos le permitieron a los griegos inventar y tener política.

Lo político y la política

Afirma muy acertadamente el renombrado pensador griego contemporáneo Cornelius Castoriadis que: "los griegos no inventaron lo político en el sentido de la dimensión de poder explícito siempre presente en toda sociedad, inventaron, o mejor dicho crearon la política como la ciencia que organiza dicho poder". (1)

Esta distinción esencial nos pone sobre aviso acerca de la confusión que aún perdura hoy entre lo político- dimensión del poder explícito- y la política - institución conjunta de la sociedad -.

Nosotros queremos llamar la atención que aun cuando "a partir de la década del 70 comenzó a imponerse en las principales lenguas europeas un distinción que buena parte del siglo XX había ignorado entre: lo político (Politisch, le politique, il politico, Political) y la política (Politik, la politique, la politica, Politics)" (2), en nuestro medio universitario, académico y político se ignora, a veces, por completo. Producto, fundamentalmente, de una concepción funcionalista y sociologista de nuestros los cientistas políticos.

Así lo político es lo permanente, se dirige a la esencia, pues la comprensión del problema corresponde al ser de la política. Como categoría peculiar del ser lo político pertenece a la esfera de la naturaleza humana. Mientras que la política es lo perecedero, la actividad del hombre para organizar lo político. Pertenece al domino del hacer.

Lo propio y específico de la política es lo político cuyo dominio está determinado por lo público, el cual se caracteriza por la distinción entre amigo y enemigo, pero este enemigo no es el enemigo privado(inimicus) sino el enemigo público(hostis) el que me hostiga o impugna. (3)

Cuando en 1965 se llevó a cabo en la Sorbona la defensa de una tesis sobre este tema el profesor Jean Hyppolite, traductor de Hegel, y prestigioso catedrático impugnó la tesis diciendo: Yo había cometido un error, pensé que nunca terminaría Ud. su tesis. Pero si Ud. tuviera razón y la noción de enemigo es el punto central de lo político sólo me restaría cultivar mi jardín. A lo que el postulante respondió: Ud. no cometió un error sino dos. El primero UD. lo ha reconocido y no insistiré en ello, el segundo, es creer que es suficiente cultivar su jardín para eliminar el enemigo. J. Hyppolite respondió: Si Ud. persiste no me queda más que suicidarme. Será entonces su tercer error Profesor, respondió el postulante, pues si Ud. se suicida su jardín quedará sin protección, su mujer y sus hijos también y su enemigo habrá vencido".

Reiteramos que el enemigo no puede ser más que enemigo público (hostis) porque todo lo que es relativo a la comunidad se vuelve por este solo hecho asunto público. El conocido pasaje evangélico se refiere al perdón de enemigo privado cuando afirma: diligite inimicos vestros =Amad a vuestro enemigos (Mt. 5.44) y no diligite hostis vestros.

El pensamiento light, il pensiero déble, el pensamiento políticamente correcto ha visto en esta distinción esencial una apelación a la guerra más que a la convivencia y ha intentado diluir, incluso borrar, esta distinción para reemplazarla por la de adversarios o amigos con una visión opuesta, sin percatarse que el asunto no es una cuestión de nombres más o menos agradables al oído, sino de esencias.

La idea de encontrar la paz entre los amigos es absurda, ya que por naturaleza la amistad es un estado de paz. Y es en realidad la noción de enemigo político (hostis) la necesaria para comprender acabadamente la idea de paz. Así podemos afirmar que quien rehusa la idea de enemigo es un enemigo de la paz(incluso a pesar de él) pues hacer la paz, es hacerla con un enemigo.

Del poder: Legalidad y Legitimidad

A la distinción entre lo público y privado y a la que existe entre amigo y enemigo debemos sumar ahora la tercera de las distinciones políticas aquella entre el mando y la obediencia o dicho en términos politológicos entre gobernantes y gobernados.

La naturaleza del poder exige dos condiciones indispensables que no sea esporádico sino estable, permanente y continuo, rasgos que en política lo define su mayor o menor institucionalización, y que sea colectivo, lo cual obliga al poder político ha ser forzosamente público.

Es legítimo todo aquello que se encuentra fundado en el derecho, en la razón y en el valor. En el derecho la legitimidad se vincula a la legalidad, en orden a la razón y a lo verdadero y en orden al valor a lo bueno.

La teoría política hoy, no puede ser como antaño sólo una teoría del poder, sino una teoría de la autoridad legítima.

Se distinguen tres formas de legitimidad que acompañan al ejercicio del dominio o gobierno: a) la tradicional, basada en la validez por siempre de las tradiciones. b) la carismática, basada en la sumisión en el valor ejemplar de una persona. c) la racional o legal, fundada en la creencia de la legalidad de los reglamentos y el derecho. Las dos primeras son conocidas también como legitimidades de ejercicio y la tercera como legitimidad de origen.

Ahora bien, estas legitimidades son simplemente formales, pues solo caracterizan ciertos rasgos de la legitimidad, pero los principios reales o metapolíticos de la legitimidad son los fines a los cuales se consagran los distintos regímenes políticos.

Considerados desde la teoría política, disciplina sobre la que estamos hablando, estos fines teóricos son tres: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

El objeto específico de la política

La política la podemos definir no como el arte de lo posible según afirmó Leibniz y repitieron luego hasta el hartazgo, sino mas bien como el arte de hacer posible lo necesario, como la definió Maurras, entendiendo por necesario aquellas carencias que el hombre tiene para realizar su esencia. Su objeto específico está constituido por el logro de los tres fines mencionados: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

De modo general todo lo que obra, y específicamente el hombre, lo hace en busca de un interés o un bien de ahí que el bien tenga razón de causa final. Así el bien o fin final de la política es el logro del bien común. Que puede ser entendido bajos sus múltiples acepciones: eudaimonía o felicidad en Aristóteles, salaz populi en Hobbes, interés común en Rousseau, bien del Estado en Hegel, bien del país en Toqueville o bien público en Freund.

Ciertamente que ese bien común o bien del pueblo consiste en la seguridad, entendida como la protección contra los enemigos exteriores, en la paz interior y en el desarrollo de la riqueza y prosperidad de sus habitantes.

Vemos así como en un primer momento- el de la seguridad exterior- el presupuesto del bien común está condicionado por la relación amigo -enemigo, y en este sentido la tarea de la política consiste en superar esa enemistad y establecer la paz.

El logro de la vida buena, el famoso eu zen griego o la bona vita romana bajo el aspecto de política interior se llama concordia = cum cordis significa, compartir el corazón, sentir de la misma manera. Así como compañero viene de cum panis, que es compartir el pan. La concordia supone la superación de la enemistad interna. Esa concordia interior se funda en la participación en un proyecto común, dado por valores a realizar que en política se entienden como metas o fines.

Vemos como la seguridad y la concordia constituye los dos aspectos de un mismo bien, el fin de la práxis política, entendido como logro del bien común o bien del pueblo. Estos dos aspectos aseguran la paz. Pero como la felicidad supone un mínimo de prosperidad no puede haber paz interior sin prosperidad (trabajo, salud, educación, justicia).

Vemos entonces, como la política, un arte todo de ejecución que intenta hacer posible lo necesario tiene la exigencia, además, de ser eficaz. Esta comunidad de miras e identidad de sentimientos expresados a través de la concordia se concretan en las ideas de Patria y Pueblo, Nación y Estado, con lo que pasamos el tercero y último de los puntos de esta propedéutica a la teoría política.

Patria y Pueblo

La patria como pater = tierra de los padres, nos indica no solo el lugar de nacimiento, que no elegimos, sino además el patrimonio y tradición común, cultural, étnico, lingüístico, religioso que nos signa desde el momento que caemos a la existencia y que nos distingue del resto de los mortales. A la patria está vinculado el país y éste está enraizado con el paisaje, ese espacio geográfico e histórico que nos contiene. De ahí nace nuestro carácter de paisanos.

Así los paisanos, los hijos del país, constituimos un pueblo, esto es, una comunidad de hombres y mujeres unidos por una conciencia común de pertenencia a un mundo de valores(culturales, religiosos , lingüísticos, etc.) pero no necesariamente con una conciencia política común. Los pueblos no deciden como quieren ser, simplemente son, existen. Cuando poseen una conciencia política de lo que quieren ser allí pasamos a la idea de Nación o a ser el pueblo de tal o cual Nación.

Nación y Estado

Brevemente podemos definir a la Nación como proyecto de vida histórico que se da un pueblo cuando se transforma en una comunidad política. Es el pueblo cuando tiene un propósito político decidido.

La idea de proyecto (pro-iectum) significa, como su nombre lo indica, algo tirado, yecto delante, pero al mismo tiempo un proyecto político genuino exige un anclaje en el pasado, éxtasis temporal que el pensamiento progresista rechaza de plano. Pues cuando él se vuelve sobre el pasado lo hace siempre como víctima. La idea de antiguo lo espanta, porque la vanguardia es su método.

En la política hodierna, no sólo hay una incomprensión histórica sino, por lo que acabamos de afirmar, existe una incomprensión funcional de la idea de proyecto.

Pues todo proyecto se piensa genuinamente a partir de una tradición de pensamiento nacional de lo contrario es un producto de la razón ilustrada con lo cual se transforma en una nada de proyecto o en un proyecto inverosímil.

El fin de la política nacional como arquitectónica de nuestra sociedad, tiene que partir de un fundamento metafísico que me dice que la realidad (el ente) es lo que es más lo que puede ser. Es sobre ese poder ser donde debe actuar la política si es tal y no sólo apariencia. Y si actúa sobre lo que puede llegar a ser, debe actuar con pro-yectos y así la política será el principal agente del cambio de la realidad económica, social y cultural. De lo contrario seguirá convalidando y consolidando el statu quo vigente.

En cuanto al Estado definido como la nación jurídicamente organizada, no tiene un ser en sí (Stato fine como pensó el fascismo) sino que existe en y a través de sus aparatos. No es tampoco la máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra (como pensó el marxismo-leninismo), sino que es el instrumento que sirve como gestor al gobierno para el logro del bien común, entendido como felicidad del pueblo y grandeza de la nación.

Nota:

(1) Castoriadis, C: Le monde morcelé, París, Seuil, 1990, p.125.- Retoma este autor la distinción entre la política y lo político formulada por el eminente politólogo y jurista Carl Schmitt y desarrollada luego, próximo a nuestros días, en la escuela del realismo político por autores como Julien Freund, Gianfranco Miglio o Michel Maffesoli..

(2) Molina Jerónimo: Julien Freund: lo político y la política, Madrid, Sequitur, 2000, p.34.

(3) Fue Carl Schmitt quien en un trabajo de 1932, El concepto de lo político, realizó la primera caracterización de esta distinción política fundamental. Así sostiene inmediatamente ab initio: "La distinción propiamente política es la distinción entre amigo y enemigo. Ella da a los actos y a los motivos humanos sentido político. Este criterio no se deriva de ningún otro, representa en lo político, lo mismo que la oposición relativamente autónoma del bien y el mal en la moral, lo bello y lo feo en estética, lo útil y lo dañoso en economía".

(*) Filósofo. Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos

6 de marzo de 2008

EE.UU y Suramérica

El fantasma de la guerra infinita merodea por Sudamérica
Se debe impedir toda posibilidad de aplicación de las doctrinas de "guerra infinita" y "preventiva" en nuestro subcontinente sudamericano.
Carlos A. Pereyra Mele Analista político. Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos (Cees)

Desde la desaparición de la Unión Soviética y su bloque, y tras el triunfo en la primera guerra del golfo en 1991, el presidente norteamericano George Bush padre anunció el Nuevo Orden Mundial. Desde ese momento, la hiperpotencia militar en que se transformó la república imperial norteamericana desarrolló una nueva forma en las relaciones internacionales que se basa en militarizar todo conflicto político. Estados Unidos, unilateralmente y sin oposición, se arrogó la potestad de ser el gran gendarme del mundo. Tras el gravísimo atentado a las Torres Gemelas del 11 de setiembre de 2001, el presidente George Bush hijo dio una vuelta de tuerca mayor a esa política de militarizar todo conflicto político, poniendo en práctica dos doctrinas. Una nueva, la de “guerra infinita”, y otra condenada por las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial, la de “guerra preventiva”. Con esas doctrinas se inicio la invasión de Afganistán y la posterior invasión de Irak, con las consecuencias de destrucción de países enteros y sociedades enfrentadas ente sus componentes que produce una espiral de violencia también infinita. Lo que en rigor de verdad beneficia a esa especie de nuevo keynesianismo del complejo industrial militar de Estados Unidos.

La política exterior norteamericana dirigió su mayor empeño a la conquista de los recursos energéticos a nivel global y, para alcanzar ese objetivo, estableció alianzas y guerras. En ese marco global, el continente sudamericano no tenía gran prioridad. Pero una serie de cambios políticos en la región, que fueron el resultado de la aplicación de las políticas neoliberales que destruyeron sus sociedades, hicieron que éstas buscaran nuevos caminos y trataran de salir del corsé de la deuda externa y la pobreza, a la cual se los condenó a pesar de la enorme riqueza del continente. La situación propició el surgimiento de caudillismos y políticos no tradicionales. La aparición de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, quizá los más críticos del sistema, representa su versión más dura. En ese marco se produce el rechazo al plan de Washington de implementar el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que fue otro traspié. Estos hechos y el incipiente modelo integrador basado en una alianza dificultosa entra Argentina y Brasil con el Mercosur, hacen que la potencia del Norte intente poner en marcha las mencionadas doctrinas de “guerra infinita” y “preventiva” en nuestra zona para garantizarse “su patio trasero”.

Colombia, país clave. Para aplicar estas dos doctrinas, cuenta con un país clave: la República de Colombia, donde implementó el llamado Plan Colombia (proyecto de neto corte militar). Este país sufre una violencia endémica desde hace alrededor de 40 años con una “narcoguerrilla”, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), que “extrañamente” no preconizan la toma del poder, característica básica de todo movimiento guerrillero. La otra parte del conflicto se constituye con la violencia estatal y la paramilitar, que también están vinculadas al negocio de las drogas, y que reciben entrenamiento de mercenarios extranjeros que funcionan con la cobertura legal de agencias de seguridad. En este marco se desarrollo un operativo militar de característica hollywoodense, con información y tecnología estadounidense para eliminar al número dos de las Farc. Para ello se recurrió a bombardear e invadir territorio de la República de Ecuador (“guerra preventiva”) con el visto bueno de la administración Bush, la cual es la principal beneficiaria de la situación planteada actualmente en la región.

¿Por qué? La acción militar unilateral y contraria al derecho internacional ,como lo es invadir y bombardear un territorio extranjero soberano, refuerza y ratifica la alianza (y su dependencia) de Bush con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien estaba jaqueado por perder poder al no negociar con la guerrilla y tener un gabinete de parapolíticos. Asimismo, saca de juego al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, por su injerencia extracontinental en un conflicto no manejado por Estados Unidos (el guerrillero asesinado era el negociador de la liberación de la ex candidata presidencial secuestrada Ingrid Betancourt). Fundamentalmente, esta acción crea el marco propicio para eliminar o desgastar a los sectores más críticos de la política estadounidense en la región, que son el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y el de Venezuela, Hugo Chávez, con la amenaza seria del recurso militar (“guerra infinita”).

La gravedad de la situación. No olvidemos que por más crisis económica global causada por la recesión de Estados Unidos y el empantanamiento de las guerras de Afganistán e Irak, la administración Bush mira con buenos ojos iniciar el expediente de un conflicto regional para garantizarse que su patio trasero siga bajo su control. Por ello, los gobiernos soberanos de Sudamérica deben apoyar con firmeza la actitud de la cancillería de Brasil, que por estas horas realiza las gestiones diplomáticas para desactivar la escalada entre los tres países involucrados. También es imprescindible impedir que el conflicto interno colombiano se internacionalice, trascienda sus fronteras y afecte a sus vecinos. Nunca más oportuno el momento para demostrar nuestra voluntad integracionista en el Mercosur y utilizar todas sus herramientas, tanto diplomáticas como políticas, para frenar el conflicto de los últimos días.

Esto pone sobre el tapete que es urgente y necesaria la formación de un consejo de defensa sudamericano que permita la protección de nuestros recursos. Esa es la única forma de consolidar la unión del continente y escapar de la encerrona belicista planificada por los estrategas del neoconservadurismo estadounidense.

27 de febrero de 2008

Enfrentamientos Geopolíticos

KOSOVO Un conflicto Distinto y Distante?
(*)Por Lic. Carlos Pereyra Mele

El profesor Nikolau Kuveljich: “La Europa multiétnica, multinacional, multilingüe, multirreligiosa se ha traicionado a sí misma, ha traicionado su propio modelo. Europa no utilizó sus criterios relativos a soberanías y fronteras con nosotros. Por el contrario, nos dividió. Ellos reconocen repentinamente a Kosovo, lo que han negado y siguen negando a muchos de sus propios pueblos y otros pueblos lejanos del mundo: la separación unilateral respecto a los estados existentes. Occidente sólo está sembrando desintegración, caos y anarquía”.
Kuveljich concluye: “Kosovo fue mantenido en el limbo desde hace 10 años por la Unión Europea, porque quiere ser utilizado como un arma de la Otan en contra de su enemigo Rusia. Lo que han hecho con Kosovo es abrir un camino que tarde o temprano tendrá consecuencias en muchos otros lugares del mundo. Lo que Kosovo significa hoy es simplemente una anexión soterrada de la Otan frente a Serbia y a Rusia. Kosovo es un engendro, un polígono militar y un basurero de la Otan”.(sic)

I Parte

En el año 1982, en medio del fragor de la guerra de las Malvinas, el Presidente del Gobierno Español, Calvo Sotelo, llamó así –“...un conflicto distinto y distante...”- a la confrontación militar de Argentina con Gran Bretaña. Pero, a pesar de la miopía del entonces gobernante democristiano, la batallas en los mares del sur estaban actualizando otro conflicto en las entrañas mismas de Europa, el de la ocupación por los ingleses del peñón de Gibraltar , que el mismo Calvo Sotelo reclamaba como territorio español.

Para no repetir tan flagrante carencia de visión estratégica, las Cancillerias de América del Sur, los expertos en política internacional, y los Centros de investigación de Geopolítica de nuestro continente deberían, 25 años más tarde, descartar la posibilidad de que tanto los argentinos como los suramericanos puedan estar indemnes a las secuelas de este tipo de conflictos. Por ser supuestamente distinto y distante, lo ocurrido en Los Balcanes no deja de afectar ni en lo inmediato ni en el futuro a todo el panorama mundial. Es necesario y urgente, analizar, comprender y prever las consecuencias de las decisiones adoptadas por las naciones implicadas y las formas en que repercutirán sobre este continente. También es momento de proponer las políticas tendientes a neutralizar los efectos negativos que seguramente pueden tener para los intereses nacionales y regionales.

La declaración unilateral de independencia de Kósovo coloca sobre el tapete un elemental principio en política: “Si bien se puede tomar desde el Poder cualquier medida, lo que no se puede hacer es escapar de las consecuencias que derivan de la aplicación de la misma”.

Kosovo, para profundizar en el tema, fue una de las provincias que componían la desaparecida Republica de Yugoslavia y es reconocida históricamente como la cuna de la Identidad Servia. Está poblada mayoritariamente por Albaneses Kosovares (de religión Musulmana), mientras que Servia es de población eslava (Cristiana Ortodoxa), lo cual en si mismo plantea un conflicto de carácter étnico-religioso y que según la doctrina de las Naciones Unidas, no es –y muy por el contrario- una causa para el desmembramiento de las naciones. En consecuencia, es lógico reconocer que este nuevo País, nace solo para ser un elemento de la Geopolítica Atlantista (EEUU y sus aliados Inglaterra y Francia) que al colocar una cuña en la región, plantean un conflicto latente a la Rusia de Putin y a su aliada Servia.

Hablando de Kosovo, se lo puede definir con los siguientes parámetros: Geografía: 10.877 km2 de superficie. Fronteriza al sudoeste con Albania, al sudeste con Macedonia y al oeste con Montenegro. (La provincia de Tucumán tiene el doble de territorio: 22.524 km2). Población: Cerca de 1,8 millones de albaneses, entre 100.000 y 120.000 serbios. El 70% de la población tiene menos de 30 años. (Tucumán su población es de 1.457.357 habitantes), además de su aislamiento territorial, ya que carece de salida de sus productos por puerto propio, su situación económica es grave Es la región más pobre de Europa junto a Albania. La Unión Europea es el principal donante de fondos, con cerca de 1.000 millones de euros invertidos en proyectos de reconstrucción y reactivación de la economía.

Y en este punto está la gran contradicción. En un mundo donde la tendencia es la de conformar cada vez mayores espacios económicos y geopolíticos, tan minúscula creación reúne todas las características de ser un Estado Fallido. Las propias argumentaciones de los neoconservadores de EEUU en la defensa de sus teorías ultra liberales, avalan el principio de que estas mini repúblicas son contrarias a las estrategias del sistema capitalista. En consecuencia, si existen, es solo porque juegan el rol que EEUU y algunos miembros de la OTAN necesitan para cumplir sus premisas de control y expansión. (Para América Latina describen a dos países en esas condiciones: Haití y Bolivia)

Otro punto importante para analizar es el reconocimiento internacional obtenido tras su declaración de Independencia. Solo lo hicieron EEUU, Francia, Inglaterra e Italia, y si bien componen el núcleo central de los intereses de Occidente, ello ha provocado una seria fisura en la Unión Europea porque tal paso diplomático afecta a su “Doctrina de Fronteras”. Ese es el caso de España, quién inmersa en la campaña de las elecciones generales, no se ha sumado a la “obediencia debida” de sus socios comunitarios y ha tratado que el tema no debilite aún más su difícil cohesión territorial. No obstante, el NO del gobierno de Zapatero no ha podido contener la cascada de declaraciones de los líderes independentistas vascos, catalanes y gallegos que han recibido la independencia de Kosovo como “...lluvia en época de sequía...”. Es que en pocas semanas, este incidente ha dado por tierra la doctrina que aplicaba la UE hace 20 años, tendiente a evitar el desmembramiento de sus estados asociados y que había condenado a los movimientos separatistas poco menos que a la proscripción.-

Otro bloque fundamental de países implicados son lo propios vecinos del nuevo estado. Macedonia no ha reconocido la declaración que ha sido completamente rechazada por Servia (lo que queda de la ex Yugoslavia). Sumando a esto, la manifiesta oposición de Rusia y China (miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a veto) se puede concluir que el contenido conflicto bélico de los Balcanes puede haber sido encendido otra vez por una nueva ingerencia internacional de EEUU.-

Otro tema que no es menor en la actualidad, es que la Unión Europea está inmersa en la discusión por el ingreso de Turquía como estado miembro. Los sectores que se oponen a esa ampliación argumentan que culturalmente los turcos no pertenecen a Europa por ser mayoritariamente de religión musulmana. ¿Cuál será ahora el pretexto para impedir su ingreso? Para peor, se presuponía que tampoco Turquía reconocerá la independencia de Kosovo pues sería reconocerle a los kurdos, que habitan su territorio, la posibilidad de que exijan, también ellos, su independencia (Turquía inicio esta semana una invasión masiva en Irak para atacar las bases Kurdas con aprobación norteamericana). En consecuencia, Estados Unidos no solo ha provocado el inicio de un nuevo conflicto de violencia sino que además ha patrocinado una escalada de segregaciones fraticidas que, con su efecto dominó, pueden arrasar la vieja Europa oriental.-

Una vez descrito el conflicto y sus imprevisibles consecuencias para una región que en otras épocas fue tierra de confrontación entre Occidente y Oriente, entre Cristianos y Musulmanes, causante de la primera guerra mundial y de un equilibro inestable durante la guerra fría, es necesario volver a insistir de que la zona no es distinta ni distante con relación al Continente Suramericano. Se trata de una creación contra natura por parte de un sector de potencias que han creado un “estado fallido” para que funcione como cabeza de puente en sus estrategias de hacerse con el control de importantes reservas naturales y energéticas que les son fundamentales para mantenerse en centro del poder mundial.-
II Parte

En la segunda parte de este artículo se analizará los alcances del conflicto desde la óptica de América del Sur y el riesgo que supone el ser una región de poderosos recursos naturales muy apetecidos por los centros del poder capitalista. Semejante riqueza ya está en los objetivos de la poderosa maquinaria, logística y bélica del Norte Rico: Ahora es el momento de plantear la respuesta a tal desafío: la integración en un gran espacio económico continental y la defensa y la utilización de los recursos para beneficio de sus sociedades.


América del Sur después del tsunami destructor, que fueron la aplicación de políticas neoliberales que su máxima expresión fue la década del 90, cuyo nefasto resultado fueron las catastróficas consecuencias económicas y sociales que afectaron a sus sociedades, ahora Iberoamérica discurre en resistir e intentar cambios y para ello recurrieren sus pueblos a distintos intentos, entre los caminos para salir de la encerrona, unos lo hacen con modelos políticos que los representantes de la globalización estigmatizan con el titulo de: Nacional Populismo (Venezuela, Bolivia Ecuador), otros con medidas intermedias (Brasil, Argentina) si debemos destacar la falta un Proyecto Nacional aglutinador que opere las dos premisas fundamentales que mencionáramos en el párrafo anterior es la gran deuda que tiene el sistema político, de los dos Brasil es el que mas claro tiene una orientación hacia un proyecto nacional y regional. Otros países de la región con el barniz de una izquierda progresista consolidan los proyectos que nos ha programado el Imperio del Norte, a pesar de la resistencia de importantes núcleos de su población a las mismas (Chile, Uruguay y Perú) a través de los TLC.

En nuestro continente son varios los conflictos que de profundizarse ponen en grave riesgo la unidad del mismo. A las dificultades por todos conocidas para afianzar el eje estratégico Argentino Brasilero en el marco del MERCOSUR, junto a Paraguay y Uruguay, la incorporación de Bolivia y Venezuela le han dado un marco potencial de mayor envergadura al mercado regional, que evidentemente afecta y afectara de consolidarse los intereses y al destino que nos han programado el imperio y sus aliados. Por ello es necesario reconocer las debilidades y amenazas que se están desarrollando impidiendo la concreción de nuestro espacio continental económico y estas amenazas son básicamente: la exacerbación de las nacionalidades aborígenes que montados en justos reclamos históricos están siendo utilizados como fundamentalismos étnicos para la disgregación; otro frente de conflicto es el creado por las fuerzas secesionistas que con argumentos de una supuesta no participación en la tomas de decisiones políticas de los estado que los contienen, intentan en un primer paso una amplia autonomía paso previo a una separación que apoyados por los fuertes intereses económicos ligados a la política globalista diseñada por el imperio. Tal es el caso de los movimientos separatistas de la “media luna boliviana” que piden la incorporación de Bolivia a un TLC con USA. Otro conflicto es “Malvinas”, las recientes decisiones del aliado estratégico de EEUU la Gran Bretaña en realizar un desplazamiento geopolítico hacia el atlántico sur, que por ello decidió unilateralmente ampliar la zona de exclusión, no solo en Malvinas sino en las islas del atlántico sur y una proyección sobre el continente antártico, el ultimo territorio todavía no explotado que queda en el planeta con grandes recursos minerales.

EEUU y la OTAN han movido sus piezas en los Balcanes para amenazar un flanco de la alianza Ruso Servia inventando un Peón que es un por sus características es un Estado fallido, pero útil a sus fines. Porque no utilizar el mismo remedio si sus intereses estratégicos y económicos son puestos en peligro por la decisión de actos soberanos de países de América del Sur: Bolivia al nacionalizar su petróleo, se enfrenta a una doble “presión interior”, sectores fundamentalistas indigenistas desestabilizadores y sectores secesionistas que bien pueden utilizar el “caso” Kosovo y solicitar el apoyo de EEUU y sus aliados, esta seria la versión local suramericana del “choque de civilizaciones” que tan cara es a la política de Washington y así volver a controlar el recurso no renovable. Que pasara con Las Malvinas si los Kelpers proclaman su voluntad de independencia siguiendo el ejemplo Kosovar seguramente el Reino Unido la aceptara y sus aliados apoyaran, pues las islas seguirán ligadas a la Commonwealth y a la Unión Europea dependiendo de las empresas multinacionales que explotaran el petróleo en el archipiélago.

Estamos describiendo hipótesis de conflicto potenciales y reales, una de ella en pleno proceso de profundización como es el caso Boliviano. El periodista Enrique Lacolla el domingo pasado escribía en su columna de la Voz del Interior lo siguiente: “Hoy, el escenario de este drama es el mundo. Desde los despedazados Balcanes corren mechas que alcanzan al País Vasco, Irak, Taiwán y, por qué no, las Islas Malvinas, sin olvidarse de las “nacionalidades aborígenes” y las pulsiones centrífugas de Bolivia, para no hablar del mundo árabe y del Asia central”.

América del Sur necesariamente debe tener un destino común y para ello solo vislumbramos una sola alternativa que es profundizar el proceso de integración del MERCOSUR (el eje Argentino Brasilero núcleo duro de la misma), de allí la importancia de las conversaciones mantenidas en estos días por los Presidente Ignacio Lula Da Silva y Cristina Fernández para establecer políticas de apoyo a nuestros vecinos que no permitan la profundización de los separatismos y fundamentalismos de cualquier índole den argumentos a los que pretenden la secesión, fue clave la actitud de Brasil y Argentina ayudando al proceso Boliviano sosteniendo su gobierno y a Paraguay dando apoyo sanitario para enfrentar la epidemia de fiebre amarilla. Y cerrar acuerdos en los campos de energía nuclear, industria militar e intercambio de tecnología y también tratar de eliminar por consensos negociados las asimetrías y problemas de suministro de gas para los socios del mercado.

La integración debe alcanzar todos los ámbitos de nuestras sociedades hasta el militar para defender nuestros recursos, como lo planteo recientemente Brasil, lo que permitirá establecernos como jugadores de primer nivel en el nuevo orden multipolar conflictivo que se esta conformando.

Por ello ratificamos que lo sucedido con el “caso”: KOSOVO No es Un conflicto Distinto y Distante, y por ello los dirigentes políticos del MERCOSUR deben reconocer que lo ocurrido en los balcanes no dejara de afectar ni en lo inmediato ni en el futuro a todo el panorama mundial. Es necesario y urgente, analizar, comprender y prever las consecuencias de las decisiones adoptadas por las naciones implicadas y las formas en que pueden repercutirán sobre este continente para “curarnos en salud”.


(*) Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político especialista en Geopolítica Suramericana del CeeS
Córdoba, Febrero de 2008


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© (2008) Lic. Carlos A. Pereyra Mele
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13 de febrero de 2008

Por un Pensamiento Estratégico Argentino

Articulo del Periodista Enrique Lacolla, publicado por el Diario La Voz del Interior de Córdoba :
Argentina en tiempo presente
A 26 años del fin de la dictadura y a seis del rechazo a la experiencia neoliberal, el país sigue atado a un modelo dependiente de configuración nacional.
Enrique Lacolla
Periodista

Y bien, ¿por qué no? Es hora de echar una mirada sobre nosotros mismos, a 26 años de reinaugurada la democracia y a seis de haber empezado a salir del pozo en que nos había arrojado el experimento neoliberal practicado hasta sus últimas consecuencias durante la década de 1990, bien que iniciado mucho tiempo antes.

Antes, incluso, del golpe militar de 1976; antes del derrocamiento de Arturo Illia, antes de la expulsión de Arturo Frondizi de la presidencia.

El año 1955 fue fatídico -lo hemos dicho otras veces, pero nunca está demás subrayarlo-, a partir del cual la incipiente Argentina industrial y con aspiraciones autárquicas ingresó a una espiral descendente. Espiral con altas y bajas, que consintió algunos rebrotes de esperanza, pero que no pudieron revertir la corriente.

Un país sin cabeza. Después de la explosión del 19 y 20 de diciembre de 2001 pareció que el país se decidía a levantar cabeza. Pero se trataba de una cabeza vacía de ideas constructivas, donde faltaba la correa de transmisión que es esencial para condensar y transmitir la energía de un pueblo. Es decir, faltaba la elite dirigente.

El país escapó de la ronda infernal de la megacrisis recesiva gracias a la simple movida de salir de la paridad con el dólar, expediente este último que había servido para parar la inflación a principios de los ´90, de la mano del mismo ministro que había nacionalizado la deuda ilegítima contraída por la dictadura, reduciendo al país, con ese acto de arbitrariedad suprema, a la condición del galeote que arrastra una bala de cañón aferrada al tobillo.

El recurso al uno por uno respecto a la divisa norteamericana, acogido con alivio por muchos argentinos desesperados ante la licuación de sus activos, terminaría sin embargo de hundir lo que restaba de la industria nacional, mientras una corte de fulleros, presidida por un "vivo" de acento cansino, esquilmaba al Estado, privándolo de su patrimonio y regalándolo, en sentido literal, al capital transnacional; sin dejar por cierto de extraer pingües beneficios personales de esa maniobra.

La fuga de capitales, cuando se hizo evidente que el experimento no daba para más, y la confiscación de ahorro practicada con el corralito vinieron a rematar el saqueo.

Con respiración asistida. Ahora, a la vuelta de tantos desastres, estamos sumidos en el reino de la inconsecuencia. Mientras la oposición se eriza denunciando hechos de corrupción que no revisten ni la milésima parte de la gravedad de los consumados en las décadas pasadas -y en los cuales no pocos de sus miembros estuvieron implicados, por acción u omisión-, el Gobierno despotrica contra la era neoliberal, pero no invierte los datos fundamentales que la signaron. Ni la oposición, ni el Gobierno hacen hincapié en los temas centrales que deberían ocuparlos y que deberían convertirse asimismo en el meollo del debate nacional.

Mientras la bonanza que consienten las exportaciones de soja siga aplacando el espectro social y llenando las arcas del Banco Central, se hace posible seguir divagando sobre problemas que, si no son falsos, son secundarios, como la inacabable revancha contra los verdugos del proceso o la reluciente novedad que plantea la portación del apellido. ¿Será obligatorio llevar los de los dos progenitores? ¿El de la madre deberá anteceder al del padre?

En un país afligido por un problema identitario de larga data, no deja de ser curioso que éste sea referido no a la historia sino a una especie de pugna de género... También es posible entretenerse con los tejemanejes políticos apuntados a la alineación de fuerzas con miras a futuras elecciones. Que Lavagna, que los Kirchner, que Alfonsín, que Carrió... Y también con los increíbles dislates de los asambleístas de Gualeguaychú, piqueteros "paquetes" y saboteadores de la unidad de los pueblos del Plata.

Nadie se hace cargo (al menos públicamente) de los verdaderos problemas. Los personeros del Ejecutivo suelen despotricar contra lo actuado en el pasado y tienen un discurso de orientación nacionalista. Algunas de sus medidas insinúan un cambio y la orientación de la política exterior, por fortuna, ha abandonado el seguidismo para con Estados Unidos que había distinguido a anteriores administraciones. También se ha paliado la extrema dureza de las condiciones de vida de los sectores más sumergidos y la reactivación económica, que estimula al sector inmobiliario y en alguna medida al fabril, produce un cierto grado de euforia. Se han frenado las privatizaciones que amenazaban a las plantas nucleares y a los pocos activos restantes del Estado, como Yacyretá y Salto Grande.

Pero mientras tanto el país sigue viviendo de la exportación de commodities; las empresas petrolíferas y mineras continúan en manos extrañas; no hay una reforma fiscal progresiva y no hay signos de que ello vaya a suceder; se refuerza la concentración de la riqueza en pocas manos; no hay crédito que fomente las iniciativas estratégicas; no hay trazados camineros adecuados; no existen una fuerza armada y una industria de defensa dignas de tal nombre; no se analiza cómo repudiar la ilegítima deuda externa que nos abruma; y los ferrocarriles, rifados a la manchancha por Menem, siguen desvencijados y, en vez de ponerse en campaña para reestructurarlos, se prefiere contraer una importante deuda para construir un "tren bala", que se supone unirá en un santiamén a Buenos Aires con Córdoba, pasando por Rosario.

Está muy bien contar con algo tan excelente y que requiere de tan alta tecnología. ¿Pero no sería más sensato cancelar primero los concesionamientos a las personas privadas que no han cumplido sus compromisos y proveer al país de una estructura ferroviaria que sea eficiente, que alivie la recarga del tránsito carretero y que consienta el transporte de mercancías y pasajeros en condiciones convenientes? Aunque para eso hay que tocar intereses creados, desde luego.

No se puede disociar a nadie de su pasado. Aquí no hay inocentes; cuando mucho, hay quienes son menos culpables que otros, pero la esencia del espectro dirigencial argentino está viciada por los renuncios cometidos y por la no asunción de las responsabilidades graves que tocaron a todos durante el torbellino que envolvió al país a partir de la implantación de las políticas de ajuste, prohijadas desde el exterior, que condenaban a este y a otros países a acomodarse a una globalización económica impulsada desde el centro del poder mundial.

No hay casualidades. La carencia de una clase dirigente, a la que aludíamos antes y que significó que parte del impulso cobrado en 2001 se perdiera en el aire, no es fruto de una casualidad.

Si desde el segundo tercio del siglo pasado habían comenzado a emerger en Argentina corrientes intelectuales que se esforzaban en revisar la historia para ponerla sobre las verdaderas bases materiales y sociales que la habían conformado, la aplastante experiencia neoliberal que acompañó al terrorismo de Estado practicado durante la dictadura y que se prolongó después, dejó al país inerme en el plano intelectual y flojamente parado sobre sus piernas, como un paciente al comenzar la convalecencia.

Pero en vez de tonificarlo con los remedios que hacen falta, se ha preferido suministrarle paliativos (aspirinas en vez de vitaminas, para seguir con el símil médico) y confiar en la madre naturaleza para que se recupere por sí mismo.

La catástrofe por la que pasó Argentina no se diferencia de la que devastó a todo el mundo subdesarrollado e incluso alcanzó, con potencia de huracán, a las potencias del ex bloque comunista, no bien éstas arriaron sus banderas y se rindieron al espejismo de las maravillas del libre mercado.

Pero allí las brutales transformaciones fueron seguidas por una reacción, protagonizada por las fuerzas de reserva del estamento dirigente: tras Boris Yeltsin y el desastre que perpetró en Rusia, de la policía política surgió Vladimir Putin, quien la está reconstruyendo de acuerdo a las reglas de una suerte de capitalismo de Estado. No es simpático, pero ha frenado el desplome del Estado y complicado la ofensiva norteamericana para hacerse con la hegemonía.

En China, la transición al capitalismo no fue menos brutal, pero las riendas del proceso nunca escaparon de las manos del partido, corrupto o no, y por cierto hasta aquí muy injusto en la distribución que hace de la renta; pero anoticiado de los riesgos de desintegración nacional que acompañan a una reversión de la economía centralizada a la economía de mercado, y decidido a controlarlos.

Aquí, y en la generalidad de los países de América latina, con la excepción de Brasil (relativamente) y Venezuela, más allá de las declamaciones no se percibe una intención estratégica clara en el sentido de escapar del torno globalista, concibiendo a las agrupaciones regionales -como el Mercosur, por ejemplo- como algo más importante que un simple club de intercambios comerciales.

No es ésta una situación promisoria. El nunca más a la dictadura y a las prácticas económicas que sumieron al país en la pobreza, más la bonanza que consiente la exportación de productos agrarios al mercado asiático, puede que sean por un tiempo más una barrera resistente contra el retorno de las políticas más crudas del capitalismo salvaje; pero sin un Proyecto Nacional, éstas no van a aguantar indefinidamente.

Se nos dice que China es invulnerable a la recesión que despunta en Estados Unidos y que por consiguiente nosotros podemos quedarnos tranquilos detrás del "blindaje" sojero, cualquiera sea la devastación ecológica y las consecuencias sociales de éste, como son la deforestación del bosque nativo, el vaciamiento del campo y la consiguiente hiperconcentración urbana. Pero ésta es una hipótesis que tiene mucho de expresión de deseos y, de todos modos, no puede preservarnos indefinidamente de una crisis mundial que está al acecho.

La persistencia de la deuda externa, la destrucción de los recursos naturales, la incapacidad para transformar a los mass-media en instrumentos de instrucción y esparcimiento en vez de embrutecimiento son datos que no hablan bien del rumbo que llevamos. En lo referido a los medios de comunicación hay excepciones, a veces notables: el canal oficial ha recuperado altura y se ubica, por suerte, a una distancia sideral de la que tenía cuando era comandado, pongamos, por Gerardo Sofovich; pero está lejos de poder contrabalancear la abulia mental inducida por la generalidad de los medios, que captan a la abrumadora mayoría del público.

El cuadro no es alentador. Pero esta visión no proviene del desencanto ni de la desesperanza. No deriva del pesimismo. Es parte de un esfuerzo por cobrar conciencia de lo que ocurre para intentar enmendarlo. En esa tarea todos, desde el puesto que le corresponda a cada uno, debemos buscar las opciones para reelaborar el discurso creador y para recuperar la conciencia crítica como fundamento de una comprensión latinoamericana y argentina de las cosas, lo que nos permitiría desatar las ataduras con que el discurso sistémico intenta alienarnos de la realidad.

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REVISTA MOVIMIENTO Cees Córdoba

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6 de febrero de 2008

La lucha de dos modelos sindicales en Argentina

Yasky Desnuda la Estrategia de la CTA
Por Alberto Buela (*)

El secretario general de la Confederación de trabajadores argentinos (CTA) declaró unos días antes de la reunión con la nueva presidente que: “la personería gremial solicitada por la CTA ya no requiere ni siquiera una discusión legal pues está avalada por la Central Sindical Internacional y por la ORIT”.
Que la CGT haya estado dividida no es una novedad pues lo estuvo varias veces a lo largo de su historia: en 1935 entre la CGT Independencia(socialista) con la Unión Ferroviaria a la cabeza y la CGT Catamarca (sindicalista) a cuyo frente estaban los obreros marítimos. Luego en 1941 entre CGT N°1(sindicalista) Con Domenech a la cabeza y CGT N°2 (socialista) con Pérez Leirós y Bramuglia. Después en 1968 entre la CGT de los Argentinos (peronismo revolucionario) con Ongaro de los gráficos y CGT Azopardo (peronismo sin Perón) con Vandor de metalúrgicos. Posteriormente en el 79 entre la CGT Brasil con Ubaldini de cerveceros y la CGT Azopardo con Cavalieri de comercio, y finalmente en 1991 entre la CGT Azopardo con los grandes gremios (los gordos) y la CGT “que lucha” con Moyano de camioneros.
Pero ninguna de estas divisiones de la CGT supuso seriamente un enfrentamiento en cuanto al modelo sindical a sostener. Ninguna cuestionó el modelo sindical en curso y en uso. Fueron más bien divisiones políticas e ideológicas y no una lucha por el modelo sindical a seguir que es lo que plantea hoy, y desde su creación, la CTA.

El modelo sindical argentino nace siendo el Perón secretario de trabajo y unos días antes del famoso 17 de octubre de l945 cuando se sanciona el decreto ley 23.852 por el que se lo otorga personería gremial a aquellos sindicatos (uno sólo) que por rama, oficio u actividad tengan una presencia “suficientemente representativa”

Regulación legal de los sindicatos en Argentina
I) El 2 de octubre de 1945 siendo el Coronel Perón Secretario de Trabajo se aprobó el decreto 23.852 que cubriría los diez años de gobierno del peronismo. Los rasgos salientes fueron: a) la asociación profesional podía constituirse libremente sin autorización previa. b) el sindicato (único y por rama) está constituido por trabajadores de una misma actividad, profesión, industria, oficio o conexas, para la defensa de sus intereses profesionales. c) comprenden dos personerías: la jurídica y la gremial. La primera propia de toda asociación y la segunda otorgada por la Secretaría de Trabajo a las asociaciones “suficientemente representativas” en el campo de actuación. d) se facultaba al sindicato a participar de actividades políticas, siempre que su congreso así lo decidiera.
Este decreto se completó en 1952 con la ley 14.250 de Convenciones Colectivas de Trabajo por la cual el sindicato con personería gremial era el único que podía suscribir dichos convenios.
II) En 1956 tras la caída de Perón promulgó el decreto 9.270 dirigido a negar el marco jurídico anterior, propuso en nombre de “la libertad sindical” y de “la pluralidad sindical” crear tantos sindicatos como quieran los trabajadores tanto por actividad como por ramas. Se derogó la personería gremial.
III) En 1958 el Congreso Nacional sancionó la ley 14.455 que reimplantó, mutatis mutandi, el régimen del decreto 23.852. Pero esta ley recién se reglamenta por el decreto 969 de 1966.
IV) En 1973 el Congreso Nacional aprobó la ley 20.615 que realizó algunas modificaciones mínimas sobre la personería gremial, en materia de intervención de los sindicatos en política e ilegalizaba los sindicatos por empresas, pero en sustancia siguió a la ley 14.455
V) En 1979 la dictadura militar sacó la ley 22.105 que venía negar la participación de los sindicatos en política y recopiló todas las disposiciones de intervención estatal en la vida de los gremios.
VI) En 1988 el Congreso Nacional aprueba la ley 23.155 que viene a reglamentar la intervención del Estado en la polémica del encuadramiento sindical
Las conclusiones sobre la evolución de la regulación normativo de la organización sindical argentina que extrae un estudioso del tema como lo fue el doctor Alvaro Abós(1) son: 1) Que la personería gremial, fundada en razones objetivas preexistentes, es otorgada necesariamente por el Estado. 2) Cuanto más cercano al poder sindical está un gobierno, menos personerías gremiales tiende a otorgar.3) Los gobiernos antisindicales buscan la proliferación de nuevos sindicatos, quebrando así al sindicato único por rama o actividad (este rasgo lo comparten hoy, paradójicamente, la OIT y la CTA). 4) Un número pequeño de sindicatos concentra un porcentaje elevado de la afiliación total. 5) La CGT nació en Argentina más como un proyecto político que como una consecuencia del desarrollo industrial del país.

Como se puede ver luego de esta sucinta exposición legal e histórica de la evolución del sindicalismo en Argentina que, paradójicamente, los planteos de la “progresista y revolucionaria” CTA coinciden con los propuestos por la “revolución fisiladora” que derrocó a Perón en 1955 y con los del dictador Onganía en 1966 y con los de la dictadura militar, pues todos ellos bajo la apariencia y el simulacro de defender la “libertad sindical” buscan el debilitamiento de la organización por rama, actividad u oficio que es el corazón del modelo sindical argentino y aquello en que se funda su fuerza y poder.

El grave problema es que hoy no existe desde la CGT una reacción, una oposición fuerte y decidida ante los planteos de la CTA. Es más varios gremios adheridos a la CGT confraternizan en actos y publicaciones (por ejemplo: Sadop le publica a Yasky y Dragado y Balizamiento lo trata de compañero) cuando en realidad él es un enemigo mortal del modelo sindical argentino. Incluso el secretario de las 62 organizaciones peronistas, que tendría que ser y representar la quinta esencia del sindicalismo peronista, le dijo a quien relata esto, mostrando una inopia alarmante: “no pasa nada, hay que dejarlos que hagan”.
Todo indica la CGT se ha planteado la indefensión de modelo sindical como una política a seguir, sin darse cuenta ni percatarse que si no salen en defensa del modelo que les dio vida de sus organizaciones sindicales y sentido en la historia política argentina, pues si la CTA termina consiguiendo su ansiada personería gremial va a disolver, de hecho y de derecho, el modelo sindical nacional que lo hizo único y diferente en el mundo del trabajo al movimiento obrero argentino

Solo se vislumbra una defensa en algunos grupos sindicales que integran la CGT como lo son “los gremios solidarios” que encabeza Agustín Amicone del calzado y el cada vez más poderoso “Grupo Abasto” que tiene al Gato Silva de vendedores ambulantes como referente. En cuanto a “los gordos” es sabido que solo están desde hace muchos años en un sindicalismo empresario al que poco le interesan los planteos políticos e ideológicos, con tal que no afecten a sus negocios.

Yasky desnudando la estrategia de la CTA reconociendo otras fuentes del derecho más allá de las del Estado Nacional argentino como es el Convenio 87 de la OIT que alienta la creación de cuantos sindicatos tenga la voluntad de los trabajadores por rama, industria o servicio. Donde el seudo dirigente termina creando gremios por fábrica con el dinero del patrón, gremios con 8 afiliados como en Chile, con lo cual el sindicato pierde toda legitimidad y sus afiliados toda cobertura o defensa. Estos sindicatos son, en definitiva, una cortina de humo de la plutocracia internacional.
Claro está, Yasky esto no lo ve o se hace el que no lo ve, pues la CTA está integrada, básicamente, por empleados públicos como son los gremios de trabajadores del estado (ATE) y docentes (Ctera) y su contrapartida, la patronal es el Estado. Ellos no tienen que lidiar contra el “sujeto difuso” como es la patronal de las grandes empresas multinacionales, ni con los empresarios sin escrúpulos de tantísimas empresas privadas con los que luchan a diario los genuinos dirigentes sindicales desde los delegados de fábrica hasta los secretarios generales.
¿Se puede esperar alguna reacción desde el gobierno?. Lo vemos muy difícil pues el Estado Argentino ha ya reconocido otras fuentes de derecho superiores a las del propio Estado nacional al firmar el Pacto de San José de Costa Rica.

1.- Abós. Alvaro: El modelo sindical argentino, Fundación F. Ebert, Buenos Aires, 1989

(*) Filósofo- Asesor Federación del Papel
alberto.buela@gmail.com

4 de febrero de 2008

Sindicatos y Metapolítica en Argentina

Metapolítica y Sindicatos:
La huelga como creadora de otro sentido

Carlos Chino Fernández
Inst-Jauretche/ CGT


Sabemos perfectamente que hoy día la acción política se ha vaciado de contenido, y la gran política, la política verdadera ha quedado reducida a un simulacro, a una virtualidad patética que tiñe todos los ámbitos de la vida pública.
Ahora bien; si concebimos a la metapolítica como una suerte de anticuerpo para neutralizar la corruptela generalizada de pequeños grupos facciosos, es con la protesta social –con la huelga más precisamente-, que se visualizan las múltiples contradicciones y la realidad emerge incorruptible.

La metapolítica cobra sentido práctico cuando la resistencia social y política “ese otro sentido” declamado, se sintetiza en los comportamientos concretos de las clases sociales y de las fracciones de clase sometidas en el marco de sus luchas cotidianas.
Ya Sorel[2] nos decía que en la huelga proletaria se delimitan claramente las clases sociales y se ve quien está de cada lado. En la huelga la pequeña burguesía parlamentaria queda atrapada en sus propias contradicciones y ambivalencias, que no es más que la expresión de su ser social o de capa social en transición, que finalmente es la que obstruye la realización de los intereses de la mayoría de los trabajadores.
Es Lenin quien subraya la importancia de definir las formas que asume la lucha en cada periodo histórico a la hora de delinear una estrategia de poder alternativa, una alianza de clases que supere el orden establecido, que suponemos injusto.
En las luchas sociales concretas la metapolítica cobra su verdadero sentido y trascendencia.
De lo contrario las aspiraciones de un nuevo orden social se diluyen en un conjunto de buenas intenciones pero sin anclaje histórico y sin sujeto social que encarne la tarea de la transformación. La huelga, de estos días de los trabajadores estatales de la ciudad de Buenos Aires es un ejemplo de ello. O se está de un lado o del otro. No hay tercera posición

Los sindicatos como eje de una alianza social:
En esta época de descomposición de los partidos políticos tradicionales, ir en conquista de un muerto no tiene sentido. Plantearse un nuevo partido político en estas condiciones es un riesgo. Es caer en un nuevo sello de goma, en una nueva división de la sociedad.
La atomización del PJ y la casi desaparición de la UCR como expresión nacional, va de la mano del avance del capital financiero y de la extranjerización de nuestra estructura económica. La subsunción de la industria al interés del capital financiero, hace insostenible la idea de recrear un partido político en lo inmediato a la usanza del peronismo de los años 40 al 70.
Por tal motivo son las organizaciones libres del pueblo, desde su anclaje laboral las únicas capaces de recupera los niveles mínimos de representatividad popular.

Es en la lucha concreta de los trabajadores en donde se puede delimitar los intereses de cada sector de la sociedad, es donde más claramente queda establecido la función y la posición de cada sector de nuestra sociedad. Es donde quedan desguarnecidas las castas sociales y las familias de gerentes que obstaculizan el desenvolvimiento de la fuerza social vital que se precisa para transformar el status quo vigente.

Es necesario volver a ver la lucha social no solo en su aspecto disruptivo, sino en todo aquello que genera de nuevo, de creador de nuevos sentidos. La alianza o el pacto de no agresión que se establece entre las organizaciones de trabajadores y los gobiernos de turno son siempre ocasionales. Estos últimos, generalmente lo establecen por miedo o precaución a perder sus prebendas, no es el resultado de acuerdos estratégicos. Es el miedo que los lleva a esta situación
El pánico de la alta burguesía financiera y rentística a los trabajadores organizados, se ve en el desvío de la observación del conflicto de fondo. Es cuando aparece la intervención de los funcionarios de turno, de la pequeña burguesía institucionalista, que lleva a una mediación política espuria que lleva a alejarnos del tratamiento del verdadero problema.

Cuando los trabajadores van al paro, se terminaron los titubeos y las diversas clasificaciones culturales e ideológicas se resumen esencialmente en dos campos de fuerzas. Pero el problema a resolver son los del medio, las diferentes capas medias con diferentes funciones que por so ser una clase en sí mantienen posiciones y concepciones ambivalentes. Muchos se encuentran pauperizados y objetivamente pertenecen a la mayoría del pueblo, pero su subjetividad no se corresponde con aquella situación. Se piensan a sí mismos como algo que finalmente no lo son. Un gran dilema a resolver.

Habrá que definir cuales de esas fracciones sociales formarán junto a los trabajadores ya organizados la alianza necesaria que diseñe el tan cacareado proyecto nacional, que aún nos lo debemos.

En resumen:
La huelga en todas sus formas es un instrumento de lucha de los trabajadores organizados en defensa de sus intereses de clase. Pero además en esta época de crisis generalizada de los partidos políticos, es la base sobre la cual deberá pensarse una nueva forma de representación para el conjunto de la sociedad.


La huelga-el desarrollo de la lucha social-, contiene mucha más información que aquellos elementos reivindicativos que tanto preocupan a los medios de prensa como ser en el actual conflicto de los municipales en la ciudad de Bs. As.
Está en nosotros en saber decodificar tal información para darle valor teórico y sentido político. La huelga no es solo lo que se dice que es, sino que es mucho más de lo que no se dice y sintetiza una época histórica.
La huelga es de hecho una manifestación de la metapolítica, esencial para construir una sociedad más justa para todos.

Enero de 2008
[1] Ver artículo del prof. Alberto Buela: La metapolítica como rescate de la política
[2] Georges Sorel: Reflexiones sobre la violencia. La Pléyade, Bs. As.(no figura en el ejemplar el año de la edición)

Los Separatismos en Suramerica

A balcanização da Bolívia
por LUIZ ALBERTO MONIZ BANDEIRA
ESPECIAL PARA A FOLHA

Estimulada por identidade e economia, região da meia-lua avança para a secessão


Não está longe da realidade a denúncia do presidente da Bolívia, Evo Morales, segundo a qual os líderes políticos do oriente boliviano, a "media-luna" conformada pelos departamentos de Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz, Beni e Pando, estariam a desejar um golpe militar contra o seu governo.
No curso do mês de agosto, com o término dos trabalhos da Constituinte, a crise que se está tornando crônica na Bolívia pode se agravar e evoluir para um confronto armado, dado que há virtualmente uma dualidade de poderes, com a formação da Junta Autonômica Democrática da Bolívia pelos prefeitos daquelas cinco Províncias.
Ligado a capitalistas chilenos, o banqueiro Branko Marinkovic Jovicevic, de origem croata, foi eleito presidente da Federação de Empresários Privados de Santa Cruz (Fepsc) e está à frente do Comitê Cívico Pró-Santa Cruz, braço político do movimento Nação Camba, sustentado por poderosas organizações, como Câmara Agropecuária do Oriente (CAO), Câmara de Indústria, Comércio, Serviços e Turismo de Santa Cruz (Cainco), a Federação de Empresários e a Federação de Pecuaristas de Santa Cruz (Fegasacruz).
O Movimento Nação Camba parte do princípio de que a região de Santa Cruz de la Sierra foi anexada à Bolívia devido à sua debilidade institucional, demográfica e econômica, que já desapareceu, e de que há uma identidade nacional dos cruzenhos e, em geral, dos povos chaco-amazônicos e dos vales, em decorrência da geografia e da cultura no concerto da América Latina e do mundo.
Essa identidade nacional, segundo argumenta, é a base do seu desenvolvimento, de sua história comum, da linguagem e das tradições que lhe dão uma personalidade cultural diferente dos chollos -os habitantes do Altiplano, indígenas, na maioria, de origem quéchua e aymará.
Considera também seu vasto território como pátria comum de todos os cambas, que se estende até onde chega sua cultura, a base material de seu poder nacional e propriedade inalienável da Nação Camba -os recursos naturais de Santa Cruz de la Sierra, onde estão 2,8 trilhões de pés cúbicos de gás dos 26,7 trilhões de reservas provadas da Bolívia. Se somadas às prováveis, o volume sobe a 48,7 trilhões de pés cúbicos.
O Movimento Nação Camba tem um caráter nitidamente separatista, e seu objetivo aparente é formar outro Estado, integrado pelos departamentos da "media-luna", à qual Manfred Reyes Villa, prefeito de Cochabamba, pretendera anexar esse departamento situado exatamente entre o oriente e o ocidente, rompendo o frágil equilíbrio entre autonômicos e não-autonômicos -o que foi frustrado pela mobilização de 40 organizações sociais, muitas integradas por indígenas e camponeses.
Por outro lado, Reyes Villa, ex-militar formado na Escola das Américas, no Panamá, quando era chefe de segurança na ditadura do general Luís Garcia Mesa Tejada (1980-1981), opõe-se à autonomia indígena e crê que a Assembléia Constituinte será um fracasso.
Ao que tudo indica, Washington prevê uma situação muito difícil na Bolívia, ante a possibilidade real de que Santa Cruz de la Sierra e demais departamentos da "media-luna" se rebelem contra La Paz. Esta seria a razão pela qual o presidente George W. Bush designou Philip Goldberg para servir como embaixador na Bolívia.
Esse diplomata tem experiência em conflitos étnicos e tendências separatistas, que irromperam no Leste europeu após a desintegração da Iugoslávia. Ele trabalhara na questão da Bósnia, no Departamento de Estado, de 1994 a 1996; fora assistente especial do embaixador Richard Holbrooke, o artífice da desintegração da Iugoslávia; e servira como chefe da Missão dos EUA em Prístina, Kosovo (2004-06), onde orientou a separação dos Estados da Sérvia e Montenegro, após haver sido ministro conselheiro na Embaixada dos Estados Unidos em Santiago do Chile (2001-04).
A suspeita em La Paz é de que ele foi designado a fim de conduzir o processo de separação de Santa Cruz de la Sierra, caso ela ocorra, após a aprovação da nova Constituição e em meio à exacerbação das tensões étnicas, sociais e políticas, aguçadas pelo choque de interesses econômicos das distintas regiões da Bolívia.


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LUIZ ALBERTO MONIZ BANDEIRA é cientista político, professor titular (aposentado) da Universidade de Brasília e autor de várias obras, entre as quais "Formação do Império Americano (Da guerra contra a Espanha à guerra no Iraque)", que lhe valeu ser eleito pela União Brasileira de Escritores, com o patrocínio da Folha, Intelectual do Ano 2005