Nos mudamos a Dossier Geopolítico

11 de junio de 2008

Aportes para la refexión Politica

KIRCHNER, EL PARTIDO JUSTICIALISTA Y EL PERONISMO

“Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino”, fue el apotegma con el que peronismo convoco hace mas de treinta años la voluntad de millones de argentinos mas allá de banderías partidarias, a la unidad nacional para un proyecto de emancipación y reconstrucción de la Nación, para alcanzar nuestro destino de Argentina Potencia, de frente a las asechanzas y desafíos que nos planteaba el año 2000, de encontrarnos “unidos o dominados”.
Desde ese momento histórico las banderas de justicia social, independencia económica, y soberanía política del peronismo pasaron a ser propiedad de todos los argentinos.
Los millones de compañeros peronistas que participamos con aciertos y errores pero sin especulaciones, de las luchas de esa epopeya nacional emancipadora, que fuimos derrotados sangrientamente por fuerzas armadas coloniales y minorías nativas reaccionarias al servicio del imperio, que ha pesar de todas las adversidades vividas no se ha quebrado nuestra voluntad, que no hemos vendido nuestra conciencia y las convicciones en aquellos principios, tenemos el derecho de preguntarnos y de exigir que nos expliquen, que tiene que ver el partido justicialista, el “ PJ” de hoy ( y de los últimos 20 años), con el peronismo.

Sin temores, ni eufemismo digo lo que muchos piensan y no se animan a decir: el PJ que preside Néstor Carlos Kischner, no explica, ni representa en filosofía, ideología y doctrina al peronismo; y esto viene siendo así desde épocas del menenismo.
El PJ, hoy es un artefacto político decadente, en vía de extinción, que ha sido vaciado de su ideología y de su proyecto nacional liberador , por una “dirigencia claudicante y acomodaticia” que en nombre del “pragmatismo” ha reemplazado aquélla por la ideología del capitalismo global : el liberalismo, al tiempo que ha desdibujado la histórica determinación del peronismo de autonomía e identidad nacional, principios y constantes indispensables para conformar un Modelo de país en el que cada argentino que ama a su patria se reconozca.
Hoy han transformado a un partido de mayorías nacionales , herramienta electoral del movimiento nacional y popular mas grande de la historia, en un partido de minorías, faccioso, sectario, provocador que hace de la confrontación una herramienta para dividir y fragmentar aun más a la sociedad, cuando el peronismo siempre hizo de la convocatoria a la coincidencia política, al acuerdo social y la concertación sin especulaciones las herramientas esenciales para poder trazar una política nacional al servicio de los intereses de la Nación y su pueblo.

El relanzamiento de un PJ kichsnerista, sin un debate de ideas clausurado desde los noventa, sin un pensamiento estratégico, es un recurso tardío que pretende tener bajo control a los peronistas y colocarlos en un apoyo sin criticas a las políticas de un gobierno que pierde imagen y poder de manera vertiginosa. Es la pretensión de legitimarse en el peronismo. Suponen que por una disciplina partidaria fundada en una lealtad nostálgica a una historia, a una simbología o a la invocación de “eslóganes huecos” los peronistas vamos a convalidar las decisiones lesivas al los intereses populares, que esta “elite gobernante” toma de espaldas de las mayorías. No se equivoquen muchachos, la lealtad peronista no es “seguidismo” a individuos o intereses oscuros y mezquinos, es un compromiso profundo e insobornable con sistema de valores, principios e ideas que componen el cuerpo doctrinario de la Nación, que nos permite distinguir donde está el interés nacional y quien lo defiende. Por supuesto que no lo hicieron los “muchachos menenistas”, ni lo hacen los “muchachos kichsneristas”.
Constantemente esta dirigencia política apela a la legalidad que les otorga el triunfo electoral para justificar que pueden hacer lo que quieren (aun en contra de lo que prometieron) e imponer sus decisiones al pueblo aunque lesionen su interés. Confunden la “legalidad” circunstancial que les otorga una democracia procedimental, con la verdadera legitimidad política que viene de la totalidad del pueblo, que va madurando día a día una mayor capacidad de intervención política que va mas allá de la sola participación en las urnas. El pueblo ya no se conforma con ser un mero convalidante de las decisiones de los gobiernos de turno, sino que hoy aspira a participar en forma activa a través de sus organizaciones en la elaboración de las decisiones que toma el estado. Esta es la diferencia angular entre la concepción política del peronismo y el liberalismo de “nuestra dirigencia”, sobre el pueblo y la soberanía popular.

Desde el consejo directivo del PJ (no podemos llamarlo conducción), una “dirigencia” desgastada, con un doble discurso que exaspera genera una gran confusión histórica e ideológica que busca dividir a la sociedad en bandos y enfrentarlos entre si, mientras oculta la cadena de intereses de los grupos concentrados y las minorías del privilegio. A los peronistas nos convocan apoyar el proyecto kirchnerista (el que nunca fue explicitado) y a defender el modelo del gobierno, “un modelo de acumulación, inclusión y redistribución de la riqueza”.

En todo esto hay una enorme dosis, por partes iguales, de ignorancia e hipocresía. Uno se pregunta quien, y para que acumula. Sin necesidad de ser muy perspicaz , todos sabemos que los están haciendo la gran diferencia ( y la vienen haciendo desde la época menenista), son las grandes transnacionales de los agronegocios( exportación de granos, venta de semillas, agrofertilizantes, agroquímicos, aceites, biocombustibles): Cargill, Dreyfus, Bunge y Borns, Adm, Monsanto, Bayer, Basf , Down, Syngenta, financistas internacionales, como George Soros ( dueño del banco Hipotecario, de empresas lácteas, y del mayor “pool” de siembra),algunos “nacionales” como el senador “oficialista” de la nación Roberto Urquia ( dueño de AGD, además de una aduana seca, concesionario de un ferrocarril y de un puerto), Gustavo Grobocopatel ( dueño del segundo “pool” de siembra, dueño de esta “tecnología”, que la replica en países como Venezuela de mano del gobierno), Sancor, Serenisima, junto a las transnacionales beneficiarias de las escandalosas privatizaciones del “ menenato”, como Telecom, Telefónica, Repsol YPF, Aerolíneas, las empresas extranjeras concesionarias del petróleo, gas, minerales, aeropuertos (Eurnekian) ferrocarriles, de servicios( como los peajes), los grandes multimedios como Clarín. Estos son los aliados y amigos de este gobierno. ¿Será porque son la nueva “burguesía nacional”?. Como consecuencia directa de esto, el otro actor que viene “acumulando” sin prisa pero sin pausa, es la “clase dirigente justicialista”, que se ha enriquecido de manera obscena, que no tienen forma de justificar los patrimonios personales que exhiben. Esta “dirigencia” traicionando sus convicciones (si es que las tuvieron) y al pueblo, han actuado con la representación política que este les ha dado, facilitando los negocios de aquellos genuinos representantes del capitalismo global y sus socios locales y se ha constituido en la nueva “oligarquía” argentina.

Esta es la dirigencia que fue funcional a Menem, le aprobó (dirán que por “disciplina partidaria”) las leyes mas aberrantes, que entregaron el patrimonio de la Nación configurando un nuevo estatuto del coloniaje. Como se han transformado en un elenco estable de la política, hoy son el nuevo gobierno “progresista” de la Argentina e integran (con alguna excepción) el consejo directivo del nuevo PJ.
Con el “doble discurso” que los caracteriza, denostan constantemente al neoliberalismo de la década del noventa, se constituyen en el cuerpo acusador de ese modelo y sus males. Sin embargo, pregunto, ¿porque no derogan la estructura jurídica, el cuerpo de leyes que dejo Menem, Dromi, Cavallo y compañía; porque no revisan las escandalosas privatizaciones; porque no revisan la oprobiosa deuda externa?

Porque el menenismo tiene un correlato hoy, y es el “progresismo de pizzería” que nos gobierna. Porque la matriz del modelo colonial no ha cambiado; lo que ha cambiado es la “gerencia” del modelo, ayer el menenismo, hoy el progresismo.

Son los responsables que el extraordinario crecimiento económico producto de la devaluación del 2002 no haya seguido otra lógica que los intereses de las inversiones del capitalismo global, y no la lógica del interés nacional. Esto ha generado el crecimiento de una sociedad desigual, no inclusiva, generadora de ruptura, violencia, discriminación. El producto es una sociedad fragmentada, que no genera lazos solidarios
Este modelo, con una dinámica propia que se hace incontrolable, va produciendo una escandalosa concentración de la riqueza. Hoy el 30% de la población se apodera del 65% de la renta nacional y el 10% más rico se gana 30 veces más que el 10% más pobre. Pensar que la “acumulación” producida por este modelo, se va ha derramar de forma “virtuosa” en el pueblo, es una perversión. Pensar con este modelo en la inclusión social es otro disparate. La pobreza crece de manera inocultable; y no me refiero a la pobreza extrema que es obvia, que llama la atención, sino también a la de aquellos que tienen un trabajo y que con gran esfuerzo apenas pueden orillar la marginalidad sin caer en ella. Hoy tener trabajo no es un salvoconducto para no caer en la pobreza.

Estos son claros indicadores de una inequitativa distribución de la riqueza, que solo se puede corregir si la pobreza se piensa en términos de desarrollo humano, deja de medirse por una línea fijada por un nivel de ingreso arbitrario medido estadísticamente y empieza a verse y a medirse también en términos de calidad de vida, de acceso a la cultura, a la educación, a la salud, al trabajo digno, a la vivienda digna, al esparcimiento, porque todos estos son derechos. Nos vamos a dar cuenta entonces que los pobres somos muchos más. Eva Perón decía que donde hay una necesidad hay un derecho conculcado. ¡Vaya! Quiere decir que en la Argentina de hoy hay fácil varias decenas de millones de derechos conculcados. Yo pienso de este modo porque soy peronista, no solo pienso también siento como tal.

Todo esto debe enfocarse como un problema de justicia social, bandera política que justifica históricamente el nombre de justicialismo. Yo les preguntaría a los muchachos de la cúpula de PJ como piensan resolver esta situación de injusticia, de flagrante desigualdad producida por una inequitativa distribución de la riqueza? Como piensan mejorar esa distribución tan anunciada? Con una orgía de subsidios de todo tipo, que disparan el espiral de la corrupción hacia la estratosfera (subsidios a los alimentos, al transporte, a los combustibles, que finalmente engordan el bolsillo de empresas y empresarios amigos del poder mientras los precios suben)? ¿Con la paradoja de subsidiar el consumo de productos básicos de la canasta familiar y a su vez grabarlo con el impuesto mas regresivo, el IVA? Con cientos de programas sociales (muchos de los cuales se financian con prestamos internacionales), que nutren “cajas políticas”, incrementan el patrimonio de algunos funcionarios y mejoran el nivel de vida de punteros políticos y “piqueteros oficiales”?. ¿Transformando al Estado en un gigantesco estado “asistencialista” que trata de corregir los efectos perversos de un modelo injusto que profundiza día a día nuestra dependencia del globalismo, acrecentando la desigualdad y la injusticia? ¿Acaso pretenden con el asistencialismo consolidar la pobreza, transformando a los pobres (víctimas sociales del modelo) en rehenes de un sistema político clientelar?

Los peronistas, en cambio, pensamos en un Estado de justicia, un Estado que administre la justicia social, nivelando las oprobiosas asimetrías entre los sectores sociales brindando a todos los argentinos una base de igualdad de oportunidades promoviendo la creación de trabajo decente pero con salarios dignos y justo. Un Estado que proteja a los más débiles, a través de la ayuda social (herramienta de la solidaridad) que promueva la movilidad social ascendente. Queremos superar las desigualdades igualando hacia arriba, no hacia abajo, proletarizando la sociedad.
Redistribuir la riqueza, significa, elevar significativamente el ingreso de los trabajadores. Porque el salario para que sea digno, debe alcanzar para satisfacer las demandas esenciales del ser humano, que no solo es comer, es también acceder a bienes culturales, al conocimiento, a la vivienda propia, a la educación, a la salud, al esparcimiento, única forma de alcanzar niveles adecuados de desarrollo humano, sino la inclusión social es un verso. La distribución de la riqueza en Argentina, no se hace con un salario medio para la canasta familiar de u$s 800 devaluados ($2.400), ajustado por pauta inflacionaria.

La distribución de la riqueza no se logra declamando a diario un discurso “progresista”; se consigue con una decisión política del gobierno, que garantice al trabajo igual participación en la renta nacional que el capital, como fue en los verdaderos gobiernos peronistas, en 1952 el 53% para el trabajo, en 1975 el 48% para el trabajo. Por eso siempre hubo un golpe militar que nos sacó del poder ¿no? ¿ Cuánto es hoy la participación del trabajo en este proceso de concentración económica?. Me van a responder que esto hoy no es posible, que no están dadas las circunstancias, que hay que resignarse.

Pasa que para realizar la justicia social en serio hay que tener independencia económica (y bolas) para que el Estado Nacional se apodere de la enorme renta que genera la venta de los “commoditis” de nuestros recursos naturales y alimentos (petróleo y derivados, minerales, granos, carnes) en esta situación “internacional favorable” como dicen, que hoy la disponen las grandes empresas extranjeras que giran hacia fuera sus utilidades sin ningún control. Renta que el Estado pueda volcarla hacia adentro del país con un sentido de justicia, invirtiendo en promover el desarrollo humano de nuestro pueblo, el desarrollo de tecnologías propias para agregar valor a nuestra producción, el desarrollo y expansión del conocimiento clave en esta nueva etapa del mundo, única manera derrotar a la pobreza. ¿Habrá llegado el momento de recrear la Junta Nacional de Granos y la Junta Nacional de Carnes, que destruyo el menenismo, para que los argentinos volvamos a manejar el comercio exterior de granos y carnes y disponer de sus beneficios. ¿Argentina tiene hoy independencia económica?¿ Puede tenerla cuando mas allá del clásico doble discurso, nos enteramos que la deuda externa , se acuerdan , ha vuelto a superar los u$s 170.000 millones, nivel que tenia cuando dijeron que la habían arreglado?; cuando el país debe pagar este año compromisos solo por intereses de la deuda de u$s 6.100 millones que se succionan de las venas del país productivo, postergando y condenando a pueblos, provincias y regiones, cuando el FMI sigue monitoreando nuestra economía y es la referencia obligada a las que nos remiten los piases desarrollados ( club de Paris) previo a cualquier arreglo, a pesar de las criticas y el cacareado desendeudamiento, cuando seguimos contrayendo deuda con los organismos mundialistas de crédito.¿ Podemos ser independientes cuando nuestro crecimiento económico es determinado por el capital extranjero en función de sus inversiones en áreas de su interés, sin condiciones y sin control de sus utilidades. ( estado ausente) o cuando países desarrollados “amigos” nos imponen sus empresas para realizar emprendimientos no prioritarios, no decididos ni planificados por nosotros, de dudosa utilidad ( tren de alta velocidad, subterráneos.).

No existe independencia económica cuando el perfil productivo de país agro pastoril, exportador de granos, carne y subderivados, sin industrias de punta, nos es impuesto desde afuera desde 1955. Sin desconocer la importancia enorme del campo, es difícil hacer un país sustentable, solo sobre un modelo agropecuario de cara a los desafíos del mundo futuro. Mas aun con un modelo de soja transgenica que acentúa nuestra dependencia, porque concentra la producción con una explotación industrial a escala del campo, que expulsa chacareros, que destruye el arraigo a la tierra, que destruye la producción diversificada, que nos hace dependientes de las patentes de semillas genéticas y de agro tóxicos, que destruye y contamina nuestro ecosistema y que concentra la exportación en pocas manos.

Ocurre que para tener independencia económica, primero hay que ser soberanos, poseer soberanía política. Algo que la dirigencia “pejotista” ha olvidado, desde el momento que se transformaron en gerentes del globalismo y no respetan y desconocen la soberanía del pueblo y su participación organizada, único reaseguro de poder nacional frente al avance arrollador de aquel.

Esta es la dirigencia que en un “acto de supremo” de pragmatismo en los noventa compro a libro cerrado la teoría del “pensamiento único” y “el fin de las ideologías”. Por eso archivaron y enterraron el pensamiento político peronista porque sostiene con fuerza la autodeterminación de los pueblos y el antiimperialismo y procedieron a demoler y saquear el Estado Nacional, último vallado de la soberanía política del país.

Había que destruir el peronismo, desnaturalizándolo con el pretexto que había sido superado por la evolución de los tiempos, porque siendo el nacionalismo popular más evolucionado políticamente del continente, era y es una referencia insoslayable para los pueblos iberoamericanos en un proceso de emancipación e integración continental.

Esta dirigencia pejotista cumplió muy bien esta misión y cobró por ello. Hoy los vientos del “travestismo político” los ha llevado a los puertos del “progresismo y los derechos humanos”, que es el nuevo ropaje político (bien socialdemócrata) con el que se convalidan los emprendimientos del globalismo.
Pero ya no pueden proclamar, ni sostener en acciones el principio de soberanía política, ni aun en discursos mentirosos, porque al ser un valor popular muy fuerte inherente a la libertad y autodeterminación de los pueblos, es peligroso agitarlo y es contradictorio con su condición de agentes de la ideología global.

Un gobierno “nacional y popular” encima “progresista” ,si es realmente soberano, no puede : aprobar a libro cerrado en el congreso la ley antiterrorista que les remite George Busch y asumir en la ONU posiciones que son funcionales a la política agresiva de “guerra preventiva” de EEUU; ejercer una defensa pálida, poco convincente frente a los ilegítimos reclamos del imperio ingles sobre enormes extensiones de mar (mas allá de la zona de exclusión) islas del sur y Antártida y frente al estatuto de territorio europeo de ultramar que pretenden darle a las islas Malvinas, la Unión Europea e Inglaterra; permitir que empresas extranjeras que tienen permisos de explotación de recursos naturales en Malvinas y mar aledaño, otorgados por los ingleses sean las mismas que tienen explotaciones en territorio continental argentino.
No puede permitir la escandalosa extranjerización de tierras, (mas de 25 millones de hectáreas) sin una ley que lo impida o al menos que la limite.

No puede carecer de una POLÍTICA decidida de afirmación de nuestros derechos soberanos en el sur argentino, frontera “caliente” con Inglaterra, con una fuerte voluntad nacional movilizada.
Un gobierno que tardíamente se asume como peronista y su partido (PJ), no pueden no tener opinión (el que calla otorga) sobre el creciente despliegue militar norteamericano en el continente suramericano: instalación de bases militares en Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay; la continua presión sobre la Triple Frontera; la campaña de desestabilización permanente de la Republica de Venezuela, la campaña de desestabilización y “balcanización” de la Republica de Bolivia. Esta escalada político militar es conducida en forma centralizada por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas Norteamericanas, que busca disimular con programas de ayuda humanitaria el desembarco y emplazamiento de los “marines”, y se apoya en la IV Flota Norteamericana del Caribe y el Atlántico Sur reinstalada recientemente con el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.

¿Guardan silencio porque temen enojar a la embajada americana en Bs. As. la “meca” de los políticos argentinos? ¿O porque son funcionales a esa política? .Mientras el ubicuo y oportunista gobernador del Chaco y vicepresidente del PJ y dueño de un “pool” de siembra (según el diario Critica), ya ha firmado un acuerdo con el Comando Sur, para llevar un programa de ayuda humanitaria para los pobres y aborígenes de su provincia.
Cito estos datos que son objetivos y comprobables, para explicar porque el gobierno no tiene una política exterior objetibable, definida y soberana. Su política exterior es tibia, oportunista, ambigua, especulativa, hipócrita, gestual. La relación con Venezuela tiene que ver mas con la “billetera” de Chávez que con su política continental, con colocar amigos en la cadena de negocios energéticos, y arrimar empresarios cercanos al poder para que hagan negocios como Grobocopatel con la soja de la misma manera que con Techin (Roca) en Ecuador.
Y con Brasil no mucho más que sacar algunas ventajas de su gran mercado, sin realizar aportes importantes a la integración, sin articular al menos una asociación mas profunda con esta potencia emergente que nos arrastre en su expansión. Son objetivos menores y mezquinos para una verdadera política exterior.

Esto es así porque este gobierno no tiene un pensamiento estratégico, por ignorancia u omisión deliberada, que ubique a la Argentina en esta nueva reconfiguracion del mundo de hoy en nuevos bloques políticos y económicos y le marque con claridad un rumbo y un objetivo geopolítico que la inserte con una presencia fuerte, decidida, con identidad y protagonismo en el cono sur, que tenga relación con la rica historia del peronismo en este sentido.
El objetivo geopolítico de Argentina para realizar su destino debe ser integrar en un espacio histórico común junto a otros pueblos hermanos de la misma raíz iberoamericana, no un mercado comercial, sino una unidad política, económica, cultural y militar, con un sistema energético y de defensa común, sin EEUU.
La Unión Suramericana que ya esta en marcha Para esto es necesario consolidar, fortalecer prioritariamente el eje geopolítico, Brasil, Argentina y Venezuela.
Esta debería ser una política de Estado prioritaria para el gobierno, explicitada y concertada con todos los sectores de la sociedad sin dilaciones, transmitida con meridiana claridad al pueblo para que se movilice la voluntad nacional detrás de este objetivo, que es el objetivo estratégico prioritario de la Argentina, de cuyo logro depende en el futuro nuestra existencia como país sustentable y soberano.

El gobierno y el PJ poco o nada comunican de esto. Yo digo que quien transforma este objetivo en subalterno y secundario, quien lo desnaturaliza convirtiéndolo en un discurso vacío, quien no lo convierta en una política activa participando y esclareciendo al pueblo para movilizar su conciencia y voluntad, quien lo desdibuja y lo relativiza con actitudes tibias y ambiguas, quien lo oculta, quien desinforma, quien no lo encarna públicamente con decisión, es aquel que ha asumido la geopolítica del enemigo, EEUU.

Solamente una Argentina unida, con armonía social, con vigor institucional, político y económico puede avanzar en un proceso de integración continental.

Un país con una sociedad dividida, confundida, distraída en temas menores, debilitada en sus valores nacionales esenciales o enfrentada como hoy por un conflicto sectorial que ha tomado una dimensión injustificada e incomprensible, no puede hacer ninguna contribución seria al proceso de integración en marcha.
Todo lo dicho me afirma en la idea que el país es viable, sustentable solo si se funda en principios de justicia social, independencia económica y soberanía política. Principios que no se deben declamar, sino que se tienen que realizar en una acción mancomunada del gobierno, estado y el pueblo organizado. De no ser así estamos simulando la Nación.

Estas reflexiones las hago desde la amargura, la bronca, la rebeldía de ver como una banda de irresponsables improvisados, oportunistas, incapaces, ignorantes o con un designio oculto y nefasto, rifan este país haciendo un culto de la mentira y una institución del doble discurso.

Por eso le digo a Néstor Carlos Kirchner y al consejo del PJ que preside (coro de alcahuetes y genuflexos) que no expliquen sus conductas, ni justifiquen su apoyo a las decisiones y actos del gobierno desde el peronismo, sino que tengan las pelotas de hacerlo asumiendo públicamente la convicción “liberal” que tienen, socialdemócrata de unos, neodesarrollista de otros, mercantilista y mercenaria de algunos.
No lo hagan en nombre de Perón, de Evita, de los peronistas y de una historia rica en luchas y generosa en sangre que merece respeto. No lo hagan en nombre de nosotros porque es una perversión y una canallada. A los que están en el seguidismo del “proyecto kirchnerista” por interés, oportunismo o de buena fe engañados por la “liturgia peronista” que enarbola, les digo que después nadie podrá alegar en su defensa su propia estupidez o ignorancia.
A los millones de peronistas les digo que una Argentina justa, libre y soberana todavía es posible y merece el esfuerzo.
A los compañeros veteranos que abrazamos, sin especulaciones la lucha por la causa nacional desde jóvenes, les pido que redoblemos hoy nuestro esfuerzo y convoquemos a la voluntad y la conciencia de todos los argentinos por encima de banderías mezquinas; hagámoslo por la memoria de muchos compañeros que hoy no están y por el futuro de nuestros hijos.

A los compañeros jóvenes les digo que para tener una Argentina grande y un pueblo feliz deberán involucrase cada día mas con actitud militante, en la lucha política, entendiendo la política no como una “carrera de negocios”, sino como la mas alta expresión de la ética humana, que exige el sacrificio por el otro y un compromiso moral fuerte con la gente.

El maravilloso pueblo argentino del que somos parte, que desde 1976 ha sido perseguido, reprimido, engañado, utilizado, que se fue retirando, hoy comienza a volver con una conciencia nacional creciente y una decidida voluntad de intervenir en política
más allá de la participación en las urnas , para exigir cuentas por tanta mentira, hipocresía, entrega, y por tanto sufrimiento; es la hora del pueblo que retorna para hacer tronar el escarmiento.

Perón, el único estadista que tuvo Argentina, nos dejo la herencia mas valiosa, un pensamiento político que nos ha hecho hombres libres de mente y espíritu, y que aun hoy esta vigente. Aprovechémoslo.

Córdoba, Junio de 2008.-

Dr. Merched Antonio Mitre
Dirigente Peronista

Los Católicos y la participación en Política

Dilemas sobre la participación en democracia
Mario Meneghini

Muchos intelectuales católicos, en Europa y América, sostienen que la democracia –generalmente mencionada así, sin distingos, como si fuese un vocablo unívoco- conduce inevitablemente a la perversión en la sociedad donde existe; siendo moralmente ilícita cualquier participación en ese tipo de régimen. Consideramos necesario profundizar en este tema, pues da lugar a legítimos disensos, no sólo en los aspectos instrumentales de la acción política, sino también en la interpretación de los principios doctrinales. Por razones de espacio, los argumentos detallados de nuestra posición se encuentran en un blog[1], limitándonos en este artículo a resumir la conclusión.

Que la política contemporánea ofrece un panorama desolador nadie lo puede negar, pero ante este horizonte, consideramos que no basta con trabajar en el campo de la cultura, y criticar la realidad presente, esperando que se produzca un cambio positivo, puesto que: “El poder es la facultad de mover la realidad, y la idea no es capaz por sí misma de hacer tal cosa”[2].
Como se pregunta Gómez Pérez[3]: ¿qué hacer mientras tanto? Porque, si mientras damos el buen combate en el plano religioso e intelectual, nos abstenemos de actuar a través de las instituciones vigentes, “la política, que es un asunto humano de primera importancia, queda relegada al campo de lo casi pecaminoso y, de rechazo, el cristianismo se convierte en algo ya ultraterreno, cuando en realidad su dimensión trascendente no ahorra ahora sino que estimula la acción en las entrañas de la historia”.

Cuando se analizan cuestiones temporales, conviene recordar la afirmación de Fulvio Ramos[4], quien reflexionó sobre la democracia:
“Los cristianos sabemos que en la búsqueda de una recta ordenación social, las soluciones que se hallen serán siempre imperfectas como imperfecta es toda obra humana, y que el sumo bien y la suma perfección no son atributos humanos sino divinos, que sólo podremos alcanzar en la eterna bienaventuranza”.

En otro párrafo del mismo libro, al referirse Ramos a la enseñanza pontificia sobre las formas de gobierno y temas conexos, afirma: “Como ya expresamos, respecto de estas cuestiones tan contingentes y variables no caben las posturas dogmáticas. Lo que sí ha rechazado la Iglesia es el principio de la soberanía popular, el individualismo como base de la vida social y la democracia de masas que es su consecuencia”.

Precisamente, un problema, al abordar cuestiones políticas, es no precisar adecuadamente el límite entre lo doctrinal y lo prudencial. Por cierto que es lícito a todo católico opinar de acuerdo a su propio criterio en temas opinables, pero no en cuestiones que han sido definidas por la Doctrina Social de la Iglesia. Si se afirma, por ejemplo, “la intrínseca ilegitimidad de origen que posee todo gobierno democrático”[5], debe aclararse que se trata de una opinión, que no se basa en ningún pronunciamiento del Magisterio. Sorprende que personas inteligentes y honestas, crean que la acción cívica sólo se justifica cuando existen posibilidades de acceder al poder para aplicar íntegramente la sana doctrina.
Asumir una posición rigorista en temas de procedimiento, implica colocar a quien defiende la necesidad de actuar en la vida cívica, pese a las dificultades, en una situación casi herética, siendo que dicha participación ha sido insistentemente recomendada por los Papas.

El enfoque realista en materia política ha sido destacado por Joseph Ratzinger[6]:
“Ser sobrios y realizar lo que es posible en vez de exigir con ardor lo imposible ha sido siempre cosa difícil… El grito que reclama grandes hazañas tiene la vibración del moralismo; limitarse a lo posible parece, en cambio, una renuncia a la pasión moral, tiene el aspecto del pragmatismo de los mezquinos”.

Es cierto que, en determinadas circunstancias, el lícito negarse a participar activamente en política. Pero, la decisión de abstenerse, de manera permanente y en todas las instancias y niveles electorales, no puede fundamentarse en ningún documento pontificio. Pese a las objeciones que la Iglesia ha hecho al sufragio universal –método utilizado en casi todos los países- nunca ha afirmado que votar implique una falta; por el contrario, exhorta a votar como exigencia moral, según se indica taxativamente en el Catecismo de la Iglesia Católica (p. 2240), y en la Constitución Gaudium et Spes (p. 75).

Procurar el reemplazo de los procedimientos actuales de selección de gobernantes, constituye un noble esfuerzo, siempre que la alternativa propuesta sea factible y no una fórmula abstracta, para ser aplicada en un futuro indefinido. Sobre eso escribió Pablo VI: “La apelación a la utopía es con frecuencia un cómodo pretexto para quien desea rehuir las tareas concretas refugiándose en un mundo imaginario. Vivir en un futuro hipotético es una coartada fácil para deponer responsabilidades inmediatas”[7].

Para finalizar, nos estimulan a continuar el arduo camino de servir al bien común con los instrumentos disponibles, los consejos de Santo Tomás Moro[8], Patrono de los Gobernantes y Políticos:

-“Si no conseguís todo el bien que os proponéis, vuestros esfuerzos disminuirán por lo menos la intensidad del mal”.

-“La imposibilidad de suprimir enseguida prácticas inmorales y corregir defectos inveterados no vale como razón para renunciar a la función pública. El piloto no abandona su nave en la tempestad, porque no puede dominar los vientos”.


Córdoba (Argentina), junio 10 de 2008.-

[1] Para facilitar la lectura, hemos agrupado varios artículos en dos archivos, a los que puede accederse directamente desde este lugar:
a) Doctrina política de la Iglesia:

http://foroazulyblanco.blogspot.com/search/label/Doctrina%20pol%C3%ADtica%20de%20la%20Iglesia

b) Dilemas que plantea la acción política:

http://foroazulyblanco.blogspot.com/search/label/Dilemas%20de%20la%20acci%C3%B3n%20pol%C3%ADtica



[2] Guardini, Romano. “El poder”; Guadarrama, 1963, pág. 22.
[3] Gómez Pérez, Rafael. “Introducción a la política activa”; Editorial Magisterio Español, 1978, págs. 105/106.
[4] Ramos, Fulvio. “La Iglesia y la democracia”; Cruz y Fierro, 1984, págs. 200 y 183.
[5] Revista Cabildo, nº 74, editorial.
[6] “Cristianismo y política”; Revista Internacional Communio, julio-agosto de 1995.
[7] Carta Apostólica “Octogesima Adveniens”, p. 37.
[8] “Utopía”; Sopena Argentina, 1944, pág. 64.

16 de mayo de 2008

La Izquierda Europeista

La Izquierda Europea (hoy llamada Progresismo), analizada por un observador privilegiado, por el Argentino radicado en Madrid desde hace mas de 25 años, Eduardo Bonugli, colaborador del CeeS en el viejo Mundo.


LA IZQUIERDA PROGRE

Resulta arriesgado decir que la izquierda europea ha desaparecido. Más bien parece que ha evolucionado hasta mostrar hoy su cara más genuina. Las proclamadas revoluciones del siglo xx se compusieron de algunos brotes violentos contra la aristocracia, y de varias explosiones de fogueo contra el sistema. A seguir quedó mucho humo romántico, acompañado del típico folclore idealista de burgueses trasnochados que querían una revolución total. Eso sí, muy lejos de su tierra y que no le afectase su nivel de vida.

De todo ello salió abundante literatura y sobre todo mucho mito y leyenda. Europa tuvo 4 grandes dictadores en el siglo XX. A dos de ellos (Hitler y Musolini) tuvieron que ser los americanos en eliminarlos y los otros dos (Franco Y Salazar) se murieron de viejos. La izquierda, acomodada en los privilegios, y maniatada en la cobardía, jamás fue capaz de hacerles frente.-

Hoy, la izquierda está donde siempre: ricamente instalada en un micro clima sectario, de espaldas al pueblo, y manejando el poder desde los medios. Con semejante paisaje la derecha está contentísima y pronostica "tiempo bueno mejorando luego".-

Es verdad que los progres realizan planteos contra la xenofobia, que dicen luchar por los derechos de las mujeres, los gays, etc. Pero la realidad tiene un perfil diferente:

La lucha progre contra la xenofobia la centran exclusivamente en los emigrantes de los países ricos. Asumen así una simpática actitud tolerante y condescendiente sobre los extranjeros. Pura limosna sensiblera. Hablan de la integración de los gitanos pero mandan a sus hijos a colegios privados. Se rasgan las vestiduras por los derechos de los ecuatorianos en España pero les importa un pimiento la realidad del pueblo ecuatoriano. Entre bambalinas el imperialismo les aplaude.-

Su lucha por los derechos de las mujeres tiene una profunda carga de demagogia. Resaltan a la mujer triunfadora como aquella que va a trabajar en Helicóptero, o la que tiene un despacho de 250 metros en la 10ª planta de la gran avenida, o la otra, súper súper liberada, que hace el amor en los aseos de una avión. El resto de las mujeres no existe. La que trabaja de 8 a 5 de la tarde, que tiene 3 hijos y un marido del está enamorada, es la traidora de su gesta y por supuesto, la gran ausente en esta reivindicación. El ilusionante feminismo de los años 80 se ha transformado en una rentable parodia hembrista. Desde los medios agitan la lucha de sexos, tratan a los hombres como macacos y alientan a las mujeres al consumo exagerado. El gran capital se declara feliz.-

Su lucha contra la discriminación gay es una carátula. Presentaron la aprobación del matrimonio homosexual como la gran ley de todo el gobierno Socialista. Aunque justa y necesaria, fue de paupérrimo alcance. Se casaron el 3 por mil de los homosexuales y ya se divorciaron la mitad. La fundamental tarea de concienciar la sociedad sobre los verdaderos valores de la libertad individual ni siquiera fue abordada. Usaron el tema para justificar su ausencia en la solución de los grandes problemas del pueblo. Nunca arremetieron contra la explotación laboral de los jóvenes, por la gran carencia de la educación, la falta de salud pública y de justicia, las drogas y la violencia. El resultado es que hoy, una docena de maricones triunfan (...y dominan...), con sus payasadas, la televisión, mientras que la audiencia, sobrevenida a tolerante y moderna, aplaude tamaña pantomima. Entretanto, los cientos de miles de homosexuales de este país, personas sencillas y anónimas , siguen con la discriminación social de siempre y con su crónica falta de adaptación.-

Por otra parte, los progres demonizan la prostitución. Hacen carne de cañón del sector más débil del negocio del sexo y paradójicamente apuestan en la panacea de la publicidad erótica mediática. Las desgraciadas mujeres de la calle son perseguidas, tanto por la izquierda como por el feminismo con el ardor de la inquisición. Y desde el poder, los propios progres, les niegan una legislación que normalice su actividad, mientras que aplauden a su propia televisión por emitir películas pornos. Dice la doctrina progre que estos actores sí son "artistas que crean cultura". Así es el pensamiento liberal de los progresistas, mientras claman por el derecho al aborto y a la eutanasia, condenan a dos adultos porque acuerdan libremente tener las relaciones sexuales en la intimidad y en las condiciones que les parezcan. Los grandes inquisidores aplauden con las sotanas.-

En resumen, en los países donde gobierna la izquierda, hay un solo y único discurso monocorde, el del libre mercado, el de la libertad de expresión y el de la libertad de ideas. Por supuesto, el mercado libre pertenece al ultra capitalismo, la expresión es libre solo para los medios, y las ideas únicamente son válidas si provienen de los progres.-

No hay cataclismo, ni renuncia, ni fracaso, ni derrota del socialismo. Está donde siempre estuvo, en la punta de lanza del capitalismo, rompiendo las defensas de la verdadera resistencia que se anida en los (re) sentimientos populares.-

La crisis económica ha llegado para quedarse. Puede que a Europa se le haya ido el tren. Y es posible que aún quede por contar un penúltimo capítulo sobre una revuelta de los marginados. Pero, si ello se produce, habría que temer que no tenga nada de heroica ni romántica, más bien de desbocada e histérica.

Eduardo Bonugli
madrid, 17 de mayo de 2008

5 de mayo de 2008

Política Exterior III

La Militarización de las Relaciones Internacionales
Por Enrique Lacolla
http://www.enriquelacolla.com/sitio/index.php

La difusa dictadura de los medios masivos de comunicación, oculta o más bien disimula la naturaleza de las tendencias que más gravitan para decidir las líneas de acción estratégicas en el mundo de hoy. Todo parece reducirse a la lucha contra el “terrorismo” o el narcoterrorismo.
Con esta etiqueta, a la que con frecuencia se suele adosar una presunta lucha por los derechos humanos, el imperio norteamericano y sus aliados están militarizando las relaciones internacionales a una escala desconocida desde los tiempos previos a la segunda guerra mundial.

Los objetivos de esta política militar son ilimitados. Irak, Afganistán, Irán, son apenas los frentes de tormenta de un intento hegemónico de relieves mucho más vastos y que avanza como una apisonadora, más allá de los eventuales altibajos que puedan producirse en su marcha. Su propósito es el dominio del mundo para constreñirlo dentro de los patrones de una globalización concebida a la medida y a la conveniencia de las regiones desarrolladas del planeta.

Para conseguir esto es necesario destruir los núcleos de resistencia que puedan oponerse al proyecto económico del neoliberalismo o reducirlos a acomodarse a este, abdicando toda posibilidad de desarrollo independiente de parte de las naciones inconclusas. Una llave maestra para conseguir este objetivo es vaciar por dentro los Estados nacionales y fomentar su fragmentación, aprovechando las eventuales cesuras, las posibles grietas, que puedan determinar la fractura de su unidad. Hasta ahora, el más claro ejemplo de esta tendencia fue la partición de Yugoslavia, primer ensayo de esta táctica a partir del derrumbe del bloque del Este y del hasta entonces relativo equilibrio bipolar. Pero en estos momentos podría estar tocándonos el turno en América latina.

Estados Unidos y la Unión Europea colaboraron en la tarea de desarticular Yugoslavia, lo que dio lugar a una guerra sangrienta. Ese proceso culminó recientemente con la declaración unilateral de la independencia de la República de Kosovo, la sexta provincia de la ex Yugoslavia que proclama su separación de Serbia, hasta los años ’90 el factor aglutinante de una nación multiconfesional y multiétnica cuya existencia la convertía en un elemento ponderador del área geopolítica que se irradia desde los Balcanes.

El control de Kosovo por la alianza noratlántica tiene objetivos muy claros para la agenda geoestratégica de Estados Unidos. En primer término consiente un mejor control sobre los potenciales oleoductos y gasoductos que irían desde el Mar Caspio y el Medio Oriente hasta la Unión Europea, y el control de los corredores marítimos que vinculan a esta con el Mar Negro. Pero también protegerá la ruta del comercio de heroína, cuya producción se ha multiplicado a partir de la ocupación de Afganistán por Estados Unidos, según lo admiten los observadores de las Naciones Unidas.

Pues, aunque suene paradójico, tanto la CIA como los circuitos bancarios internacionales tienen interés en proteger ese tráfico al que condenan de labios para afuera. La CIA porque deriva de él grandes ganancias para financiar sus operaciones encubiertas, y los segundos porque con ellas aceitan el flujo de capitales.

Pero la gigantesca pinza que se diseña sobre el Medio Oriente desde el Asia central a los Balcanes, y que gravita en última instancia contra Rusia y China, tiene otras proyecciones, listas a ser activadas a fondo cuando sea necesario o cuando la situación sea propicia. En América latina tenemos mañana el referéndum autonomista de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, lanzado en forma ilegal por los secesionistas santacruceños, que arroja la sombra de la disgregación sobre ese país. Este asunto es gravísimo, y puede significar el punto de partida para una desestabilización sudamericana que ya quedó insinuada con la incursión colombiana contra un campamento de las Farc en Ecuador.

También hemos tenido, poco tiempo atrás, la declaración oficial de la reactivación de la Cuarta Flota estadounidense, consagrada a la “custodia” de las aguas del Mar Caribe.

Esta unidad de la Armada norteamericana había sido disuelta como una organización operativa después de la segunda guerra mundial, cuando había servido como estructura dirigida a combatir la acción de los submarinos alemanes en esas aguas. El poder estadounidense en esa zona siguió siendo abrumador, desde luego, como dieron cuenta las intervenciones en Guatemala, Santo Domingo y Panamá, por ejemplo. Para no hablar de la inminencia de una invasión a Cuba en ocasión de la crisis de los misiles en 1962. Pero ese poder de intervención era cosa sabida y que no requería de una pantalla ofensiva -disfrazada de defensiva- en esos lugares. Por mera presencia, Washington campaba por sus respetos.

La callada pero ascendente preocupación por el control de los recursos naturales no renovablespetróleo y agua, fundamentalmente-, el ascenso de un gobierno popular en Venezuela y las incipientes luchas latinoamericanas para escapar del abrazo de hierro de la globalización, han hecho sin embargo que el Imperio vuelva a mirar hacia el Sur con un talante más declaradamente agresivo. Los pretextos sobre los cuales se instala esa agresividad son el narcotráfico, el combate al terrorismo, los “derechos humanos” y, por qué no, un argüído respeto hacia los “pueblos originarios”. Esto es, el combate por un mundo más limpio y más democrático.

Cómo se compaginan estos objetivos con el sostenimiento y el fomento de gobiernos turbios como el albanés o regresivos como el de Arabia Saudita y las monarquías de los emiratos petroleros del Golfo; con el fogoneo de los separatismos, con el Plan Colombia y con las aspiraciones a controlar los recursos de la Amazonia, son misterios que no se aclaran.

Para ocultarlos bajo la nube de humo de la información desjerarquizada o del comentario superficial, están los monopolios de la comunicación.

Luchemos, pues, por ensanchar los espacios de la libertad de expresión que nos quedan. A partir de ellos se podrá ir fundando un proyecto de recuperación de nuestra propia identidad. Y, en consecuencia, de la formulación de nuestros propios objetivos en el mundo y en el tiempo.

26 de abril de 2008

Exposición de Helio Juagaribe del 20 de Nov. de 2003

Presentación: El trabajo que se expone a continuación es la síntesis de la conferencia que dictara el Prof. Dr. Helio Jaguaribe el día 20 de Noviembre de 2003 en el "Encuentro de Pensamiento Estratégico y Político Internacional" organizado por el Centro de Estudios Estratégicos Suramericano CEES.
Lic. Carlos Alberto Pereyra Mele

LOS RETOS FUTUROS DEL MERCOSUR

Argentina y Brasil: equilibrios en la cornisa de la historia

Helio Jaguaribe, el brillante pensador brasileño, disertó sobre los desafíos regionales.
SOCIOLOGO Y ABOGADO.

¿Qué pueden hacer países como Argentina y Brasil en las condiciones actuales del mundo?
Lo primero es tratar de comprender lo que está pasando en esta tercera ola globalizadora. La primera fue en el siglo XV como resultado de los descubrimientos marítimos y la revolución mercantil que modificó las formas de producción de la Edad Media. La segunda ola ocurrió con la Revolución Industrial y las transformaciones que produjeron, en los modos de producción, la electrificación y otras energías alternativas. Y ahora estamos viviendo la tercera, producto de los descubrimientos científicos de la primera mitad del siglo XX y de las innovaciones tecnológicas de la última década.

El brillante economista chileno Osvaldo Sunkel observó que las globalizaciones, inversamente de lo que pregona el neoliberalismo, acentúan enormemente las asimetrías. India y China, demuestra Sunkel, sufrieron con la primera globalización, y la relación entre Europa y Asia, que era de 1 a 1, pasó a ser de 2 a 1 a favor de los europeos. Después, la Revolución Industrial agredió las relaciones entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado llevando esa diferencia de 10 a 1. Ahora, si uno mide los ingresos per cápita de los países ricos y los pobres, esa brecha es de 60 a 1. Entonces es mentira que la globalización es buena para todos, ya que para algunos es pésima.

Hoy, con una globalización severamente agravada por el unilateralismo de Estados Unidos, el mundo se está dividiendo en cuatro niveles diferentes.

1. Nivel supremo. Supremacía absoluta (o casi) de EE.UU.

2. Nivel de elevada autodeterminación. Allí se encuentran sólo la Unión Europea y Japón.

3. Nivel que yo llamaría de resistencia. Ahí están China, India y Rusia, que tienen capacidad de limitar la interferencia de la globalización en su propio territorio. O sea tienen autodeterminación interna y muy limitada autodeterminación externa.

4. Nivel de dependencia. El resto de los países.

Argentina, Brasil y sus socios Uruguay y Paraguay, desde la construcción del MERCOSUR, tiene observables condiciones para subir del nivel de dependencia al de resistencia... siempre que se hagan las cosas apropiadamente. Es una oportunidad única que todavía nos ofrece la historia.

Veamos primero, brevemente, qué características tiene este imperio americano. A diferencia de los tradicionales, como el romano o el británico, el norteamericano no ocupa el territorio de los países dominados ni ejerce su hegemonía formalmente.

Tal vez la mejor analogía para comprender cómo funciona el sistema de dominación norteamericano sea la del campo gravitacional o campo magnético. A partir de poderosos mecanismos (de tipo económico, financiero, tecnológico), la metrópoli ejerce presiones tan poderosas sobre las áreas sometidas que éstas no pueden hacer otra cosa más que cumplir con lo que el imperio determina. ¿Para qué EE.UU. estaría interesado en meterse en la administración de las zonas dominadas si tiene la capacidad de condicionar poderosamente y estratégicamente sus conductas?

El imperio norteamericano aprendió algo de la última fase del colonialismo europeo: la administración directa de las provincias es cara. Y comprueba que, cuando está obligado a hacerlo, como ahora en Irak, paga un precio alto: es probable que a George W. Bush le cueste la reelección (para bien de EE.UU.).

En este escenario la convergencia de Argentina y Brasil es fundamental. ¿Por qué? A mi juicio hay dos alternativas.

a) El imperio se consolida y universaliza, o sea, se abre un período de larga duración de pax americana que no será eterno pero cuyo fin no vamos a ver ni nosotros ni nuestros descendientes

b) Otros centros de poder —China, Rusia— adquieren capacidad de equipolaridad en el siglo XXI. Yo preveo que lo segundo es altamente probable si China mantiene su extraordinaria tasa de desarrollo anual y si Rusia, un país con un nivel de educación y de cultura superior al promedio norteamericano, se recupera como pareciera que lo está haciendo. Su arsenal nuclear es un poco obsoleto pero todavía mata.

En este escenario multipolar, fascinante y extremadamente peligroso, Europa (convertida en la de los 25 y, quizás, en una Europa de los 30) no va a tener ninguna posibilidad de una fuerza política propia, porque las diferencias internas son demasiado grandes.
En la Unión Europea se formarán subsistemas políticos con marcadas diferenciaciones. Hoy ya existen dos: el subsistema atlántico, comandado por Inglaterra, y el subsistema europeísta, de la alianza franco-alemana, que tiene muchas chances de atraer a la Italia post Berlusconi y a la España post Aznar.

Pero volvamos a nuestros países y a intentar situarlos frente a este presente y a ese futuro. En el actual proceso de globalización y unilateralismo, ni Argentina ni Brasil están en condiciones de resistirse, aisladamente, a ser absorbidos por el sistema imperial norteamericano.

Si se consolida una alianza estratégica —y no sólo retórica— primero a nivel Mercosur y luego a nivel de Sudamérica para la formación de un poder económico, tecnológico y cultural (no un poder militar) podemos elevarnos del nivel de dependencia al de resistencia.

En el primer escenario, el de la pax americana, el haber logrado esta integración nos permitirá entrar en el imperio como una provincia de primera clase, detrás de los europeos, y no como las provincias africanas.

En el segundo, si hay un nuevo multilateralismo, la formación de un sistema sudamericano de cooperación basado en el núcleo duro del Mercosur, nos permitirá un nivel de interlocución internacional muy importante.

Esta semana en Miami, gracias a la coordinación argentino-brasileña, EE.UU. debió aceptar el llamado ALCA Light, que, en el fondo, es un Alka-Seltzer.

Pero ¡cuidado! hay puntos ineludibles. Primero: la única manera de que el ALCA Light sea tolerable es que a la hora de firmar quede garantizado un plazo razonable de permanencia de la tarifa externa común del Mercosur.

Segundo: hay que desterrar la idea de que "el país se va a ir desarrollando más adelante". Nuestro futuro depende de las condiciones internacionales que nos permitan hacer. Mientras tengamos espacios de permisibilidad internacional o actuamos rápidamente o ese espacio se cierra. Y se está cerrando por la globalización, por el unilateralismo. ¿Qué plazo nos reserva todavía la historia? ¿De qué plazo mínimo disponemos y necesitamos para lograr un tipo de desarrollo satisfactorio? Probablemente 20 años.

¿Cuáles son las condiciones necesarias? Por un lado una alianza argentino-brasileña seria. Con el neoliberalismo de los últimos años se convirtió en un sistema de intercambio de mercancías y eso es bueno, pero está lejos de ser lo que necesitamos.

Necesitamos una política industrial común que asigne una parte de la producción a Paraguay y a Uruguay, que nosotros compraremos.

Necesitamos una concepción macroeconómica competente para administrar los crecientes microconflictos que van a surgir en la región porque a mayor integración mayor número de conflictos a nivel micro. Necesitamos un sistema jurisdiccional. Hasta ahora cuando una firma brasileña entraba en conflicto con una argentina ¡tenían que resolver el problema los presidentes de las repúblicas! Tenemos que tener tribunales y una legislación transnacionales mercosuristas y someter nuestras firmas a esa jurisdicción. Establecer claramente a nivel constitucional la supremacía de la legislación mercosurista sobre la nacional.

Otro aspecto importantísimo es la relación entre el Mercosur y la comunidad andina. Tenemos que crear condiciones atractivas para que ellos quieran venir.

Ultima cosa: el neoliberalismo nos inmovilizó, de manera trágica a la Argentina y esterilizante a Brasil. Y la historia corre. Para conseguir estos objetivos necesitamos elevar significativamente nuestra tasa de ahorro. Tenemos que sustituir un modelo de equilibrio estático por un modelo de equilibrio dinámico.

Termino diciendo que estas cosas son posibilidades, no necesidades. Si seguimos con los conflictos internos, las antiguas rivalidades argentino-brasileñas, las peleas entre partidos, estamos perdidos. Si Argentina y Brasil no se unen y retoman el crecimiento social, la historia no nos dará ninguna chance. Si lo hacemos, tendremos un futuro extraordinario. Si no, vamos a convertirnos en segmentos indiferenciados del mercado internacional bajo control de multinacionales. Vamos a convertirnos en la basura de la historia.

Análisis:

La Inteligencia Estratégica de Brasil

Hemos tenido la grata experiencia de escuchar al sociólogo Helio Jaguaribe el 20.Nov.03 en Buenos Aires. Más que conferencia fue un Informe de Inteligencia Estratégica brindado por uno de los mejores cerebros de ese país, pero al mismo tiempo nos dé una idea del nivel con que trabaja Itamaraty y a su vez es respaldado por su Estado Mayor Conjunto. Escucharlo es la mejor prueba de que Argentina carece de clase dirigente.

Jaguaribe comenzó haciendo una reseña de cómo se llegó a la globalización y luego dividió a los grados de Poder Mundial en 4 categorías:

1er. Nivel: La Superpotencia Unipolar de EEUU.

2do. Nivel: El Bloque de Apoyo conformado por Europa Occidental y Japón, los países que componen el resto de la Trilateral Commission.

3er. Nivel: El Bloque de Resistencia conformado por China, India y Rusia.

4to. Nivel: El Bloque de los Inviables (a menos que cambien sus Estrategias). Argentina y Brasil se encuentran dentro del 4to. Bloque y solo unidos pueden ingresar al 3er. Bloque. Pero de quedarse en el 4to. Bloque, ambos perecerán como será el destino de cada nación del Tercer Mundo que no pueda acceder al Bloque de Resistencia.

Hoy el Imperio no funciona como lo hizo Roma, ni siquiera como el Imperio británico en India, en el sentido de construir sus colonias con un cierto grado de progreso en la infraestructura. Por el contrario, actúa más como un 'campo magnético' que perturba el funcionamiento interno de los Estados y no contribuye a su desarrollo. Es la forma más barata de colonizar y la razón por la cual los imperios europeos, luego de la 2da.. Guerra Mundial, pasaron del colonialismo al neo-colonialismo.

Un aporte de Helio Jaguaribe es el estudio de la combinación entre Economía y Cultura en los procesos de desarrollo nacional. Si bien es evidente su conocimiento del marxismo, también es indudable su rechazo a un marxismo vulgar que todo lo mide en términos económicos y, por otro lado como ejemplo, cita

Para ingresar a ese Bloque de Resistencia es necesario que se logre una determinada 'Velocidad de Despegue', (como los misiles que salen al Espacio). Esa Velocidad de Despegue se basa en dos factores: tasa de desarrollo y capacidad de ahorro interno.

Los países asiáticos, hace décadas que tienen una tasa superior mínima del 8% anual. China está cerca del 10%. De seguir así, aunque nadie puede asegurar cuanto tiempo seguirá en esta tasa, China alcanzará a EEUU en unas décadas.

A la competitividad China se le suma la pérdida de desarrollo industrial de EEUU. Con una economía de estas características, la salida del decadente es la política bélica y el arrasamiento de otras economías 'a punta de pistola'.

El otro factor que complementa la "Capacidad de Despegue" es la capacidad de ahorro interno. Pero acá nos encontramos con la resistencia de las élites que van a defender su capacidad de consumo a costa del desarrollo nacional. El caso más dramático quizás sea el de Africa con una capacidad de ahorro equivalente a Cero. No podrá salir adelante. En el otro extremo está China y muchos de los países de Lejano Oriente que le siguen. En China la capacidad de ahorro es del 30%.

En Brasil la capacidad de ahorro es del 8% y en Argentina del 6%. La capacidad mínima de ahorro requerida es del 25%. Aunque Jaguaribe no lo diga, es indudable que de implementarse una política tendiente a restringir el ahorro interno, habrá una dura lucha contra las élites que ahora disfrutan una capacidad de consumo similar a las de sus pares de Europa.

Resumiendo, esa "Capacidad de Despegue" es que Argentina y Brasil, luego el Mercosur ampliado, logre un crecimiento mínimo del 8% sostenido y una capacidad de ahorro del 25% para volcarla en desarrollo.

Otros dos elementos de la Capacidad de Despegue son el Nivel de Igualdad Social y la Masa Crítica de Industrias.

El piso mínimo a lograr es el nivel de igualdad social de España, a mitad de camino entre Alemania y Portugal, y la capacidad tecnológica de Italia, algo más bajo que Alemania-Francia.

El Desarrollo requiere una Masa Crítica de técnicos y científicos que provienen de una Clase Media, y cuando nos referimos a esta no es en el sentido de capacidad de consumo, como se mide en EEUU, sino en todo el entorno laboral y cultural necesario para el estudio, la investigación y desarrollo. La Desigualdad Social, producto de una estructura oligárquica que polariza entre una mínima elite consumidora y una masa en la miseria, asegura el estancamiento en un círculo vicioso que se retro-alimenta a sí mismo.

Al comenzar la Revolución Industrial, Inglaterra tenía una Masa Crítica de Clase Media, con sus técnicos, muy por encima de Francia y el resto del Continente. EEUU se cuidó de tener una clase media durante 90 años desde la revolución, hasta que pudo ingresar de lleno a la revolución industrial. La URSS y China dedicaron todos sus esfuerzos desde el comienzo para desarrollar esas Capas Medias de científicos y técnicos. A esa Capa Social de Científicos y Técnicos se puede llegar desde el capitalismo con contenido nacional o desde el socialismo.

Brasil tiene una Masa Crítica importante de Industria pero un alto nivel de Desigualdad Social. Por el contrario, Argentina tiene más Igualdad Social aunque en este momento se esté herrumbrando su Masa Crítica de Industria. Lo importante de Argentina es que de esa Capa Social, la generación que construyó la industria aún está con vida.

Un concepto que dejó en claro es que ya sería inviable tomar como objetivo a América Latina por los recientes Tratados de Libre Comercio, el NAFTA, el Plan Pueblo Panamá, etc. En ese sentido mucho del control de EEUU sobre los países de Centroamérica y el Caribe se ha vuelto irreversible. Lo factible es avanzar hacia la unión de América del Sur.

El factor Cultura es otro pilar sobre el que se asienta la Unidad. Jaguaribe dio como ejemplo a Gran Bretaña que económicamente está en Europa pero culturalmente en EEUU.

En el caso del choque cultural, la cultura anglo-americana es muy fuerte en valores pragmáticos, pero la cultura latina es más fuerte en valores principistas. De esta forma la cultura anglo-americana es como una lanza, que es fuerte cuando propone negocios, pero la cultura latina es como un escudo que es útil para salvar a los principios de los negocios. De todas las culturas latinas de América, la de Méjico es la más fuerte porque, estando al lado del gigante y luchando por sobrevivir, es la que más desarrolló su sentido de Identidad y lo ha logrado: no pudo ser absorbida e incluso se desarrolla dentro de EEUU.

El Frente Cultural en América del Sur se convertirá en los próximos años en un campo de lucha más importante que el económico.

Podríamos agregar algo a la advertencia que nos hizo al mencionar de pasada tanto al Conde Duque de Olivares como al Cardenal Richelieu: "Lo que Olivares supo y no pudo, y lo que Richelieu pudo".

Ambos fueron coetáneos hace ya casi 4 siglos. Ambos vivieron la encrucijada de reformar o no su reino, siendo la monarquía unificada de España-Portugal más fuerte que Francia. Pero las mezquindades internas de España, bien aprovechadas por Inglaterra, Holanda y Venecia, las que determinaron la osificación conservadora del Estado-Nación y su posterior decadencia. Por el contrario, Richelieu no vaciló y logró las reformas necesarias para que el Estado Nación de Francia se convirtiera en el Poder más fuerte de Europa a fines del siglo XVII.

Conde Duque de Olivares: en Argentina y Brasil se deben encarar las consecuencias de su fracaso.


Pese a los ingresos de ultramar, el Estado Nación de España estaba muy endeudado con los bancos de Génova y Venecia, en una guerra de desgaste en Flandes, con Inglaterra al acecho en sus rutas navales, y con fuertes compromisos en la Guerra de Alemania.

Era necesaria una fuerte reforma en lo bancario, lo impositivo, frenar el consumo suntuario, crear una 'capacidad de despegue del ahorro interno', del desarrollo de las manufacturas locales, la reforma militar destinada a lograr una milicia nacional. Todo eso fue frenado por la miopía de las oligarquías locales, España entró en la decadencia y Portugal logró su Secesión, para intentar salvar sus colonias de los holandeses, pero quedando como sub-imperio de Inglaterra.

Hoy Argentina y Brasil heredan los problemas que datan del Conde Duque de Olivares. Necesitan aumentar el ahorro interno, la capacidad tecnológica, el crecimiento económico, superar la deuda externa, la desigualdad social, la capacidad militar para defender sus recursos naturales. O se unen o desaparecen.

Jaguaribe advirtió contra el Plan Colombia como cabeza de playa de los anglo-americanos en América del Sur. Una vez posesionados de Colombia avanzarán al sur por los Andes y al Este por el Amazonas. La misión del Mercosur es reforzar al Estado colombiano para que se mantenga y pueda controlar la situación sin caer en manos de EEUU.

Esto se complementa con las declaraciones de Dirceu respecto a la defensa de Amazonia. Se necesita un Mercosur militar.

También explicó el ALCA 'light' firmado en Miami. Había dos posiciones: a) Argentina quería el choque frontal aunque ello nos alejase del Pacto Andino. b) Brasil quería la 'Aproximación indirecta', firmar de acuerdo en lo Secundario y de Forma, negando la firma en lo Principal y de Fondo. Al mismo tiempo mantener la relación con el Pacto Andino. El canciller Armiño es un hombre de guante de seda pero mano de hierro. En la próxima reunión del Mercosur en Montevideo vendrán todos los países del Pacto Andino, el resto de Sudamérica, pero no estará EEUU.

Antártida Suramericana

Propuesta del CeeS sobre el Continente Antártico

En la dirección electrónica siguiente: http://licpereyramele.ar.tripod.com./ASuramer.pdf, encontrara la propuesta de llevar la integración regional tambien al continente Blanco, siguiendo los conceptos Geopolíticos actuales que es el de la conformación de grandes espacios, en beneficio de los Pueblos Suramericanos. Esta publicado en un archivo PDF.

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS Córdoba

20 de abril de 2008

Sociedad Argentina

Una pereza histórica

Por ENRIQUE LACOLLA

Argentina no termina de desprenderse de una mentalidad rentística que ya ha vivido y que requiere ser superada, para asumir las dificultades cada vez mayores que proyecta el presente.

La crisis generada por una amplia franja de los productores rurales desnuda falencias de la sociedad argentina que no residen estrictamente en la coyuntura actual, sino que engranan con una historia basada en el parasitismo de la clase oligárquica y en el contagio que padece una parte importante de las clases medias respecto de psicología derivada de la comprensión del mundo que tienen los patrones del cotarro agropecuario.
También pone de relieve el espíritu conspirativo que impregna a los sectores que históricamente se han adueñado de la parte sustancial de las rentas que brinda el país, empeñados en mantener un modelo de dependencia para ellos suntuario, no importa cuáles sean los costos que este imponga a la nación como conjunto.
La crisis desencadenada por las entidades agrarias, por último, pone asimismo en evidencia una crisis de representación de parte del Estado, que se ha ido vaciando, gradualmente, de fuerzas expresivas de la voluntad popular y que sólo tímidamente se anima a propiciar cambios que, en definitiva, atacan marginalmente el estado de cosas y dejan librado al azar del derrame de la renta agraria diferencial, la concreción de una activación industrial y de una reforma estructural para las cuales no dispone, aparentemente, de ningún diseño ni de una voluntad clara para articularlo. El cumplimiento de un programa de ese carácter, sin embargo, es lo único que puede poner al país a la escala de las naciones desarrolladas del mundo, permitiéndole cumplir el papel que le corresponde en el marco del bloque regional sudamericano que está diseñándose.

Escarceos con el golpe mediático

Pero entendámonos. Ante el lock out del campo propiciado por la Sociedad Rural y las transnacionales, que utilizan como fuerza de choque a los productores medianos y pequeños para instrumentar cortes de ruta, practicando una extorsión que no ha reparado en estrangular a las ciudades, no caben las medias tintas. Hay que estar en su contra de manera categórica. Detrás de esta movida hay fuerzas que, enfervorizadas por la falta de resistencia que creen detectar, impulsan al medio pelo (y no sólo al porteño), fogoneándolo a través de la televisión privada y el grueso de la prensa, en busca una reversión de las políticas tibiamente populares del actual gobierno y de un golpe institucional que derroque a la Presidenta o al menos la condicione, devolviendo las riendas de la economía a los personajes “fiables” que devastaron la nación durante la orgía neoliberal que fue de 1975 al 2002 y que se encuentran disponibles todavía.
Entendámonos. Estamos en presencia de un intento de golpe institucional, manipulado por los medios de prensa privados, tanto televisivos como impresos. Estos forman ya parte de un entramado de poder vinculado al sistema de dependencia por lazos indisolubles, y por estos días han hecho gala de una perversidad sólo comparable a la obscenidad desplegada por los medios venezolanos en los diversos envites, abiertamente golpistas, dirigidos contra Hugo Chávez.
La información que difundieron fue sesgada, dando una amplísima extensión a los puntos de vista de las entidades ruralistas y de la oposición, otorgando escasa cabida a las reflexiones en sentido contrario y degradando el punto de vista oficial con comentarios y esas muecas e inflexiones con que muchos comunicadores televisivos editorializan sin decir una palabra. La subdivisión de la pantalla del televisor en secciones que muestran en una parte un discurso de la jefa del Estado, y por otra la reacción de los productores del campo, es un recurso apenas legítimo. Lo que importa en ese momento es la palabra de quien la tiene; los comentarios y los juicios pueden venir después.
Pero se puede incluso consentir la difusión en directo de la palabra presidencial y el gesto de quienes la escuchan desde la vereda del frente, siempre y cuando se adecuen las proporciones. No es admisible que la Presidenta aparezca en un recuadro pequeño en el costado inferior de la pantalla, mientras el resto de la imagen esté dedicada a quienes la escuchan a distancia y expresan su disconformidad con gestos de mal humor o suficiencia. Se crea así una sensación de unanimidad que está lejos de ser auténtica, pues no toma en cuenta al humor de la enorme mayoría del público, que escucha el discurso desde posiciones distantes de las cámaras de televisión o al que estas evitan con cuidado.

Racismo
La televisión privada asimismo hizo hincapié, de una forma casi impúdica, en esa suerte de rencor difuso que recorre a buena parte de la clase media contra todo lo que huela a popular. Desde l955 quién escribe no recordaba una exteriorización del racismo subyacente que ciertos sectores nutren contra los “cabecitas negras”, los “gronchos” y los “crotos”, apelativos que tenían amplia difusión en los días de las ofensivas contra el primer peronismo. El término “croto”, por ejemplo, usado en estos días para definir a los camioneros liderados por Hugo Moyano de parte de un productor agropecuario y escupido por la televisión, me devolvió a la memoria el comentario estremecedor de un refugiado argentino en Chile después del fracaso de la sangrienta intentona terrorista del 16 de junio de 1955, afirmando que al gobierno nacional no le quedaban fuerzas, pues “la guardia crota de Perón había sido exterminada frente al Ministerio de Marina”.
Esos gruñidos de odio elemental testimonian las limitaciones que ha de enfrentar el país si no dispone, a nivel comunicacional, de los canales que hagan posible una contrapropaganda que apunte a destruir los lugares comunes que infectan nuestro conocimiento de la historia.

Nuestra sociedad requiere de debates, de debates abiertos y no condicionados por una fementida libertad de prensa que no es, como todos lo sabemos, sino libertad de empresa. No hay que confundir a esta con la libertad de expresión, que supone, por el contrario, la posibilidad de difundir ampliamente, en una palestra pública, no sólo las propias convicciones sino también el análisis y la contraposición, civilizados pero abiertos, de puntos de vista opuestos en torno de las temas clave que han ido conformando el desarrollo –o mejor dicho el subdesarrollo- de nuestro país.

La base agropecuaria sobre la que se fundó el crecimiento argentino desde 1880 hasta 1930, aproximadamente, se logró a partir del exterminio de las resistencias del interior y del predominio de Buenos Aires. Fue parte de una evolución distorsionada y enferma, estrechamente vinculada al capital británico, que engendró una mentalidad parasitaria de la cual nuestra dirigencia no se ha desprendido todavía. Esa concepción rentística de la vida argentina, que funcionó durante muchas décadas, hizo crisis en ocasión de la débacle de la economía mundial en 1929, pero duró lo suficiente como que contagiar a buena parte de la opinión pública y pervive hoy en sectores de las clases medias e inclusive de las menos favorecidas, que no atinan a tomar distancia del discurso alienante con que se la obsequia desde los medios de comunicación.

El primer peronismo intentó superar esa concepción, pero no terminó de desprenderse de la predisposición a creer en el milagro de la inagotable prodigalidad de nuestra geografía: la expresión “Dios es argentino”, quienquiera la haya acuñado, de alguna manera expresa esa difusa convicción, así como lo hace la predisposición a aceptar la conclusión de Helio Jaguaribe en el sentido de que “la Argentina está condenada al éxito”. Esa predisposición suele inducir a la renuncia a la lucha por el poder de parte de las fuerzas de raigambre popular, en la creencia de que, en uno u otro momento, las aguas volverán a correr naturalmente por su curso. Esta fue, tal vez, la razón por la cual la contrarrevolución de 1955 tuvo éxito.

Y bien, ni Dios es argentino ni la Argentina está condenada al éxito. No nos cubre ningún aura divina ni estamos condenados al éxito ni al desastre, sino que, parafraseando al general San Martín, seremos lo que sepamos ser. Para eso hacen falta capacidad de contraposición dialéctica y capacidad para intelegir cuáles han sido los vectores sobre los que se organizó nuestra nacionalidad, cuáles fueron los esfuerzos que intentaron modificar los parámetros a los que nos había condenado el parasitismo oligárquico y que se encuadraron dentro del reformismo capitalista de factura bonapartista del primer peronismo que, en las condiciones de la Argentina, equivalía a una revolución social, y cuáles son las opciones cuando, en un mundo donde la contrarrevolución neoliberal campea por sus fueros, un gobierno de orientación tibiamente nacional y latinoamericana se enfrenta al bloque reaccionario que nos empuja a la fijación en los viejos moldes, doblemente opresores porque ya no existe el espacio que consentía la relación privilegiada con las potencias imperiales.

A la concentración salvaje de la ganancia, para la cual nada es suficiente, hay que contraponer la decisión del pueblo en pro de una redistribución de esta. Pero para que este y otros desarrollos tengan lugar, hace falta, no tanto un empresariado industrial que es nacional sólo de palabra, vacilante e incapaz de entender dónde están sus propios intereses, sino un Estado fuerte, provisto de cuadros permanentes, habilitados con competencias intelectuales específicas, que sea capaz de elaborar y mantener a través del tiempo unas políticas de desarrollo fundadas en la comprensión de nuestra proyección geopolítica. Sólo la movilización de los estratos intelectuales y el apoyo del pueblo podrán dar sostén a ese proyecto. Para ello se hará necesario que estos sean atraídos y apoyados por un gobierno responsable y desasido de toda corrupción estructural.

No será fácil redondear este círculo virtuoso, pero esta es la única forma que tenemos para blindarnos contra los ataques que se avecinan en un mundo convulso y que requiere de una fuerte regionalización latinoamericana para enfrentarlos.

Filosofía Nacional

Feinmann y el peronismo ilustrado
por Alberto Buela (*)
En homenaje a Claudio Díaz, quien renunció a Clarín

Un jubilado y lúcido profesor de filosofía de la Universidad de Buenos Aires me hizo llegar un reportaje en Perfil al “novelista, guionista de cine, filósofo y analista político ” José Feinmann cuyo título es: El peronismo no tiene ideología.
Es conocida por todos la capacidad acomodaticia, en política, de este eminente pensador. Eminente porque le saca una cabeza a cualquiera de los mediocres intelectuales progresistas argentinos del momento.
Pero, ¿qué decir ante semejante título y afirmación taxativa?. Lo mejor sería nada porque es una proposición indemostrable, arbitraria y subjetiva, de carácter “gorila” y antiperonista.
Pero, algo tenemos que decir, porque Feinmann (en adelante José, así lo acriollamos un poco), según cuenta él, es el único filósofo argentino que recibió Kirchner cuando era presidente, y quien nos dice, que por ahí, con este comentario que hacemos, nos recibe a nosotros.

El razonamiento falaz de José, según sus palabras, es que: el peronismo no tiene ideología porque es un aparato político terriblemente pragmático constituido por personajes de tipo mafioso para nuclear poder, con lo cual da un salto indebido y erróneo que va de la crítica a las personas (mafiosos que usan al peronismo) a negar contenido ideológico político al peronismo.
Mafiosos, oportunistas, corruptos hay en todos los partidos y movimientos políticos, puede ser que el peronismo los tenga en abundancia, pero de ello no se deriva la carencia de un sistema de ideas.

Esto de negarle entidad ideológica al enemigo es una táctica que viene de lejos, pues el marxismo y su teóricos siempre le han negado contextura intelectual al fascismo: No es una ideología sino simplemente un sistema de acción, afirmó en forma reiterada Hebert Marcuse. Claro que con esta proposición obvió todo un sistema de ideas que arranca con Sorel, pasa por Pareto, Mosca, Giovanni Gentile, llega hasta Mussolini y termina en Giorgio Locchi.
Salvando la distancia, porque José no es Marcuse, pero hace el mismo razonamiento: el peronismo no tiene ideología solo quiere el poder para usufructuarlo para beneficio de sus dirigentes que son mafiosos. Y así se acabó toda argumentación. Peor aún, José no argumenta, pontifica en tanto que Papa laico de la izquierda progresista, con una afirmación de neto corte gorila y antiperonista.

Hablando en serio, si es que alguna vez podemos hacerlo con José, quien se toma a la chacota casi todo aquello que se encuentra en el mundo sublunar, decimos que el peronismo entra perfectamente dentro de lo que hoy se llaman “los comunitarismos”. Es una ideología comunitarista, no es ni comunalista como quería el viejo y sabio Saúl Taborda ni es comunista. Es comunitarista.

Esto es, sostiene a lo largo de todos sus manuales de “doctrina peronista” y la media docena de pensadores lúcidos que tuvo, que la construcción de una comunidad organizada es el principio, fin y sentido de toda su acción política.

Así la idea de comunidad organizada es no solo un sistema social a construir (el peronismo quedó, hasta ahora, como una revolución inconclusa) sino también un sistema de poder. Como sistema social a construir sostiene que el pueblo suelto, aislado, atomizado del liberalismo no existe. Solo existe el pueblo organizado, que como tal se transforma en factor concurrente en los aparatos del Estado que le son específicos a cada organización del pueblo. Y como sistema de poder, sostiene que el poder procede del pueblo, que se expresa a través de las organizaciones de la comunidad (Org. libres del pueblo). Ni el poder procede del Estado, ni el pueblo delega su poder en las instituciones del Estado. Para el peronismo el poder se crea no se conquista como es el caso del liberalismo y del marxismo dos sistemas de ideas producto de la modernidad ilustrada y progresista.

Por supuesto, que todo esto a José le llueve, pues tiene un baño de lanolina ideológica, como los viejos nadadores de aguas abiertas, a quienes no les penetraba ni una gota de humedad. Pero el hecho cierto, el hecho bruto es que el peronismo es y ha sido siempre eso, más allá de los hombres que lo han conducido en sus distintas etapas.
Otra cosa son “los peronianos”, los eternos vividores del peronismo llenos de discursos con frases hechas y con un lenguaje hablado (muerto) y no hablante (creador) como gustaba decir Merleau-Ponty. Que se han pasado la vida proclamando un discurso en el que afirman creer, pero que no llevan jamás a la práctica. En una palabra, adoptan un compromiso que no los compromete. Ha sido como el exitoso conductor de televisión Marcelo Tinelli, que vende un producto que él ni su familia compran.

Esto, que los peronianos han usufructuado para provecho propio del peronismo (el ejemplo emblemático es el viejo Cafiero) es un hecho sabido, reconocido y comentado desde siempre dentro del peronismo, pero de allí no se puede colegir que el peronismo sea o peor se agote en estos personajes que José llama mafiosos.
Incluso el peronismo ha propuesto en más de una oportunidad el cambios serios y profundos como lo fue transformación del espurio régimen liberal de la representación política (hay que recordar el trabajo de Evita con la creación de la constitución del Chaco).¿Sabe acaso algo acerca de la reforma agraria en la Puna donde se le expropió a la familia Campero 3 millones de hectáreas para difundir entre 23.000 pobladores criollos de la zona? Pero claro, de eso José no sabe nada, su visión del peronismo está acotada a lo que sucede entre el río y la avenida Callao.
En definitiva, José tiene una visión y versión ilustrada acerca de la naturaleza del peronismo. Como dijera Hegel: nadie puede saltar sobre su tiempo y José no puedo saltar sobre sus lecturas, no pudo, finalmente, pensar con cabeza propia. Quedó atado a los prejuicios y preconceptos de lo que leyó.


Postscriptum: Carta del filósofo Alfredo Mason 19-4-08

Estimado Alberto:
Leí el artículo sobre Feinmann y estando de acuerdo me llevó a enviarte estas reflexiones:

1) Es cierto que JPF es inteligente, pero por sobre eso posee una gran habilidad práctica que consiste en poder sacar dinero de donde los demás no puede ni llegar. ¿por qué me parece importante? Porque gente que sepa Descartes hay muchos, que lo expliquen por TV también, pero que ganen plata con eso... Un punto a su favor.

2) Yo creo que jamás participó del Peronismo, al menos que exista algo así como el "peronismo subjetivo" al cual se accede por introspección. De esto también hay unos cuantos intelectuales, pero el problema es que él escribe "como sí". En La sangre derramada o en el curso de historia del Peronismo que publica en Página 12, quiere aparece ocupando una suerte de intelectual autocrítico de la experiencia populista. Y para eso no tiene autoridad moral. Es preferible leer a un "gorila" como Halperín Donghi y no a este que no se sabe quién es.

3) Porque el cuestionamiento no apunta centralmente a la cuestión de la ideología, sino a Perón como conductor y al sistema político, social y económico que fue cimentando como la cultura política argentina.

Te adjunto la carta que le mandé cuando iniciaba ese perverso curso en Página 12.
Saludos
Alfredo


(*) filósofo, Cees- Cgt

14 de abril de 2008

Politica Exterior II

La Política Exterior, una deuda pendiente II

La política puramente nacional es algo casi puramente de provincias. Hoy todo es política internacional, que se juega adentro o afuera de los países”.J.D.P. Hoy la Argentina lamentablemente sigue un derrotero en política externa que la muestra sorprendida por los acontecimientos y reacciona lenta y a destiempo para la defensa de los intereses nacionales.

El CeeS viene planteando en numerosas oportunidades esta falta de reflejos rápidos para poder asegurar y defender los intereses nacionales de Argentina ante este tablero inestable que se esta conformando a partir de un cambio estratégico en la Hiper Potencia que pretendía el dominio global para mantenerse en la cúspide del sistema mundialista y que hoy en día esta en discusión, todo indica que el sueño del siglo XXI como el siglo “americano” de ser el non plus ultra del Poder mundial, entro en crisis. Por estos cambios irreversibles, afirmamos que los criterios que deben regir nuestra política exterior no es la de los criterios idiologistas sino los criterios geopolíticos y geoestratégicos dentro de nuestro contexto regional, continental y mundial.

Hace pocos días el filosofo argentino Dr. Alberto Buela escribía sobre este mismo tema: “…Hoy el mundo está funcionando bajo dos parámetros o criterios internacionales. Por un lado, la potencia talasocrática mundial, Estados Unidos, que permite y alienta tanto en las cancillerías europeas como sudcentroamericanas un criterio ideológico para intervenir en el mundo. Así, orienta a las diferentes cancillerías a trabajar con o hacia lo semejante a ellas: apoyo a gobiernos de corte socialdemócrata, e ideología de los derechos humanos, mientras que ellos- los yanquis- se reservan los criterios geoestratégicos de “combatir al fundamentalismo islámico en Irak
Hay hoy unas pocas cancillerías en el mundo que han adoptado criterios geoestratégicos: Estados Unidos, Israel, Cuba, Irán, China, probablemente India, quizás Venezuela, pero el resto continúa atada a los criterios ideológicos en el orden internacional de “lo semejante llama a lo semejante…….”.

Hoy es posiblemente Brasil el país sudamericano con una mas clara idea estratégica nacional y continental, que ha planificado una política exterior, con sus vecinos y con las nuevas potencias del tablero mundial inestable (Brezinsky). Es integrante del BRIC (bloque integrado por: Brasil, Rusia, India y China) y también mantiene una relación firme y soberana con EE.UU., no de relaciones carnales.
Pero conocedor de que la lucha por los recursos naturales se va intensificar (1), quiere asegurar el control de su mayor riqueza natural: la amazonia, para ello esta implementando un despliegue importante de efectivos militares en esa región, y su hipótesis de conflicto es la ocupación por parte de una potencia extracontinental de la misma, por ello esta planteando la reinstauración del servicio militar obligatorio para disponer de suficientes efectivos para cubrir sus necesidades, además de incrementar su capacidad tecnológica militar (acuerdos con Rusia), y la de mejorar la preparación de sus cuadros militares, hace ya años que envía militares a Vietnam para que se familiaricen y adquirir experiencia en las técnicas defensivas en la jungla. Esta Hipótesis de conflicto tubo confirmación en el reciente conflicto entre sus vecinos: Colombia, Ecuador y Venezuela, por ello actuó como el principal gestor diplomático-político para frenar la escalada e impedir la internacionalización del conflicto interno Colombiano (convocando al Grupo Río), pues cada día que pasa, se hace mas evidente que sin la participación directa de tecnología e información de USA en el caso de la muerte del guerrillero Reyes en Territorio Ecuatoriano no hubiera sido posible esa operación (recientes informes oficiales de la FFAA Ecuatorianas confirman la sospecha de los especialistas en defensa), lo ultimo que planteo Brasil en materia de defensa regional es la formación de una Junta de Defensa Suramericana sin los EEUU (2).

Por ello nuestra preocupación como afirmaba el Dr. Buela en América del Sur son pocos los Países con un autentico pensamiento estratégico suramericano, ya que con la habilidad que los caracteriza a los lobbys y tanques de ideas neoliberales, se trata de presentar y encasillar a la Política de nuestro continente en dos bandos: por un lado Populistas nacionalistas (Venezuela, Ecuador y Bolivia) y por el otro los gobiernos de izquierda progresistas (Brasil, Chile y Uruguay), esa formula simplista y falsa fue la que se transmite y repite hasta el cansancio a las masas desinformadas del subcontinente y es lo que dijeron los recientemente reunidos en Rosario Argentina, reunión que paso inadvertida debido al conflicto del campo, con el auspicio de la Fundación Libertad, allí se reunió lo mas granado de los defensores del globalismo anglosajón, Vargas Llosa ex candidato a presidente por Perú, Aznar ex presidente Español, Roger Noriega (Ex secretario de USA para la Región), el ex socio de lilita Carrio López Murphy y Fox ex presidente de México, solo para nombrar algunos y todos nos alertaron sobre el peligro que se cierne sobre Latinoamérica: Terrorismo internacional y los Populismos.

Que se quiere conseguir con este tipo de afirmaciones maniqueístas?, impedir que tengamos pensamiento propio estratégico y sigamos las líneas que nos siguen marcando nuestra dependencia y atraso como lo venimos confirmando desde la aplicación de las políticas neoliberales desde los años 70 hasta los 90 inclusive.

Como decíamos al comienzo de este articulo, nuestra lentitud y sorpresa antes acontecimientos de política exterior que nos afecta tiene las siguientes consecuencias. Veamos: tenemos una frontera norte caliente, con la Republica Boliviana inmersa en una fuerte tensión interna causada por los separatismos, con un enfrentamiento entre los indigenistas y los secesionistas de Santa Cruz de la Sierra, hasta ahora nuestra actividad diplomática va a la zaga de la acción que desarrolla tanto Brasil como Chile, recordando que Argentina es dependiente del Gas que nos puede suministrar Bolivia para nuestro desarrollo, ahora notamos que no tenemos una herramienta político económica como YPF para negociar.(3)
Otra frontera caliente es la del noreste, conocida como la Triple frontera (Argentina, Brasil y Paraguay), se sigue insistiendo con la versión nunca demostrada con pruebas concretas que en la misma están establecidos células del terrorismo islámico internacional o como mínimo desde allí se las financia. Versión esta difundida por los desacreditados servicios de inteligencia, luego del tema Irak e Irán de EEUU y de Israel, versión esta que cuentan con el total respaldo del Comando Sur de Estados Unidos, comando que cumple el papel de los antiguos procónsules de la roma imperial para nuestros países. Por ello en el Chaco Paraguayo sigue funcionando la base aérea militar de USA en la localidad de Mariscal Estigarribia (controla el Acuífero Guaraní, gas y petróleo del chaco paraguayo y boliviano, triple frontera y los movimientos sociales), y esta ubicada en el corazón del continente, con este País, Paraguay no tenemos ninguna política de contención como afirma A. Buela y de eliminación de las asimetrías del MERCOSUR. (4)
Otro frente conflictivo es con otro socio del MERCOSUR Uruguay, en la frontera Este, este continua a pesar de que ahora tiene poca prensa tema Papeleras instaladas sobre le Río Uruguay, que han desarrollado una dinámica propia que escapa a la normas internacionales firmadas por nuestro País y que han llevado a prácticamente expulsar a Uruguay del dificultoso Mercado Común que se intenta consolidar y le da argumento a las dirigencia política del País vecino a buscar un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de Norteamérica.

Pero el mayor peligro del cual contamos con escasísima información es la de nuestro frente marítimo, que incluye el tema Plataforma Continental, las Islas del Atlántico Sur y Antártida. Estamos hablando 3.000.000 km2 (plataforma continental), que esta en disputa, vence la presentación de nuestra pretensión en mayo de 2009 y todavía no se conoce si se terminaran a tiempo los estudios técnicos correspondiente para presentar los mismos en los Organismos Internacionales (son importantísimos los recursos naturales renovables y no renovables en ese mar en disputa), llevamos años de atraso en la elaboración de los informes y solo todavía tenemos posibilidad de presentarlos dado una prorroga que otorgo la ONU y que vencen el año entrante.
Con relación a las Islas del atlántico Sur desde el CeeS, denunciamos en la época del Canciller Bielsa el intento de la Europa de los 25 con su nueva Constitución (5), de incorporar a los territorios extracontinetales de Europa considerándolos territorios europeos, con lo cual el litigio ya no seria con Gran Bretaña sino con la Europa unificada por la soberanía de las islas, esta amenaza que se había congelado cuando el pueblo francés rechazo la constitución en un histórico plesbicito, esta amenaza se volvió a activar en la Cumbre de Lisboa de la Unión Europea (UE), fines del 2007, donde se intenta nuevamente avanzar en ese sentido.
Y por ultimo y no menos importante luego del desastre del rompehielos Almirante Irizar (accidente sin aclarar), la Argentina tiene serias dificultades de proseguir con su presencia casi centenaria en el continente blanco, lo cual nos pone en una situación de desventaja a la hora de reclamar por nuestros legítimos derechos.

Como podemos apreciar no es poco lo que esta en juego, esta en juego la definición de País que queremos para los próximos 50 años, la incorporación de territorios que son mas extensos y mas ricos que la Pampa Húmeda, por ejemplo, de allí la preocupación para que se retome el camino continentalista de nuestro destino histórico y por ello es necesario tener una fuerte y decidida presencia con nuestra política exterior. Como aporte concreto a desarrollar ese objetivo y no quedarnos en la simple descripción de los conflictos, presentamos hace ya tiempo Nueva Estrategia Suramericana (6) y la Antártida Suramericana (7), como aporte a la consolidación de una autentica estrategia suramericana.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS CiviS Analista Político


(1)La lucha por los Recursos Naturales:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2342

(2) Cuidado con los Separatismos:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article468

(3) Jaque latino al Tío Sam
http://www.publico.es/internacional/066756/jaque/latino/tio/sam

(4) Nueva Base del Comando Sur de EE.UU.
http://www.no-bases.org/index.php?mod=articleleermas&bloque=4&idioma=es&id=29

(5) reseña de un Reciente Reclamo:
http://www.e-e-estrategicos.org/article/72.htm

(6) Teoría del Rombo; Nueva Estrategia Suramericana
http://sp.rian.ru/analysis/20070609/66629787.html

(7) La Antártida Suramericana
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article613

Politica Exterior I

La política exterior: Una deuda pendiente

Alberto Buela (*)

La política exterior sostuvo reiteradamente Juan Perón es la única verdadera política y Argentina hace ya un lustro que no tiene política exterior.[1] Y ¿en que consiste ésta? En tener objetivos estratégicos, que son siempre a largo plazo, que van más allá de quien se encuentre ejerciendo el gobierno de la Nación.
Los gobiernos Duhalde –Kirchner no han tenido política internacional, stricto sensu, por lo cual llevamos cinco años en “las nubes de Valencia”. Y al no tener objetivos estratégicos en el orden internacional nos “compramos” dos conflictos (Uruguay-Irán) sin comerla ni beberla. Y perdimos nuestra vigencia en la Antártida con el accidente-atentado al rompehielos Irizar.

Es que los gobiernos de corte jacobinos, es decir, aquellos que toman partido a favor de uno o algunos grupos de los que constituyen la sociedad civil, en el caso del gobierno K privilegió a la comunidad judía [2] y a la madres de Plaza de mayo por sobre el resto. Y al transferir los criterios de estos grupos al orden internacional, se alineó en forma irrestricta con el Estado de Israel sin darse cuenta que con ese acto se compró a sus enemigos. Así Argentina perdió 450 millones de dólares anuales del intercambio comercial que tenía con Irán y se cerró las puertas del mundo árabe. Atrás de los Estados Unidos se convirtió en el segundo Estado pro sionista del planeta. Y, aunque de la boca para afuera se presente neutral, se alineó con las Madres de Plaza de Mayo junto a las Farc, en contra del gobierno de Uribe en Colombia.

Desde el CeeS (Centro de estudios estratégicos suramericanos) lo venimos repitiendo hasta el cansancio desde hace años, que se deben reemplazar los criterios ideológicos en política exterior por criterios geopolíticos o si se quiere mejor aún, por pautas metapolíticas.

Hoy el mundo está funcionando bajo dos parámetros o criterios internacionales. Por un lado, la potencia talasocrática mundial, Estados Unidos, que permite y alienta tanto en las cancillerías europeas como sudcentroamericanas un criterio ideológico para intervenir en el mundo. Así, orienta a las diferentes cancillerías a trabajar con o hacia lo semejante a ellas: apoyo a gobiernos de corte socialdemócrata, e ideología de los derechos humanos, mientras que ellos- los yanquis- se reservan los criterios geoestratégicos de “combatir al fundamentalismo islámico en Irak” y, al mismo tiempo, ¡Oh,contradicción! permitir la creación de la república musulmana de Kosovo en el hartland europeo. Tolerar en Ruanda el genocidio de los Tutsis (800.000) por los parte de los Hutus sólo por desplazar a Francia en la región, pero al mismo tiempo rasgarse las vestiduras vociferando en todos los foros internacionales, cuando Rusia elimina a los chechenos en el teatro tomado de Moscú, para debilitar el prestigio ruso.

Hay hoy unas pocas cancillerías en el mundo que han adoptado criterios geoestratégicos: Estados Unidos, Israel, Cuba, Irán, China, probablemente India, quizás Venezuela, pero el resto continúa atada a los criterios ideológicos en el orden internacional de “lo semejante llama a lo semejante”. Así, por caso, nuestra cancillería envió a Bolivia un piquetero de la izquierda progresista para hablar con Evo Morales, otro gran progresista altoperuano, con lo cual no resolvieron nada, pero avalaron las elecciones “democráticas” que tuvieron lugar seis meses después, que era el tiempo que necesitaba la Casa Blanca, en la construcción y condicionamientos de un candidato de ellos. Que es quien ganó en definitiva. Por más que transpire antiimperialismo por todos sus poros, del dicho al hecho hay mucho trecho. Y los hechos están a la vista: a) removíó de su cargo de ministro de hidrocarburos al único antiimperialista serio que hay en el Alto Perú y b) está a punto de balcanizar a Bolivia por su errónea política interna.

A nuestras cancillerías suramericanas las entretienen desde Yanquilandia con conneries (en criollo, boludeces). Ora, las asusta con el cuco Chávez, ora con los narcotraficantes, ya con los terroristas islámicos de la triple frontera. Cuando se sabe que Chávez está haciendo unos esfuerzos extraordinarios para mantenerse en el poder, que cuando Escobar Gaviria, el más poderoso jefe de la droga, ofreció pagar al contado la deuda externa de Colombia lo asesinaron, y que, los terroristas islámicos del Paraguay son en el mejor de los casos unos enriquecidos turquitos mercachifes.

Pero no obstante ello, nuestra cancillerías compran a paquete cerrado, todas las sugerencias de la Casa Blanca y cuando participamos lo hacemos sólo para convalidar lo previamente establecido.

Si realmente deseamos participar en forma activa, incluso más allá de nuestra pobreza, como Estado-nación en el concierto mundial debemos darnos y actuar en orden a una política exterior fundada en criterios estratégicos. Ahora bien, si dichas tensiones geopolíticas encuentran además criterios ideológicos compartidos, esto se transforma en lo óptimo, que como es sabido, es superior a lo bueno.

En la construcción de la Comunidad suramericana de naciones, comenzamos con la monserga de la democracia y los derechos humanos(criterio ideológico), en lugar de hacerlo a partir de una estrategia común suramericana(criterio geopolítico). Una vez más pusimos el carro delante del caballo, con lo cual el carro no marcha y el caballo está al ñudo.

La deuda en política internacional Argentina es mayúscula: a) no supimos resolver la cuestión con el Uruguay, pues no supimos condicionarlo y renunciamos, por principio, a la presión geopolítica y estratégica y buscamos manejarnos con criterios ideológicos: diálogo entre dos progresistas socialdemócratas. Lo cual no dio ningún resultado.
b) no supimos resolver la cuestión interna de los atentados Amia-Embajada de Israel, aun cuando contábamos con datos explícitos sobre el autoatentado o atentado intrasionista, y sucumbimos a la presión interna e internacional del lobby judío para transformar los atentados en una cuestión internacional que sólo a ellos benefició.
c) no supimos resolver la cuestión del accidente-atentado del rompehielos Irizar con claras implicancias internacionales pro inglesas y norteamericanas, como lo es el corte y la interrupción de nuestra vinculación logística con las bases y posesiones argentinas en la Antártida suramericana.
d) no supimos intervenir en el desmembramiento de Bolivia usufructuado por Brasil y Chile con la acción eficaz de sus cancillerías.
c) no mostramos ninguna capacidad de contención del Paraguay, día a día más dependiente del Brasil y su política exterior.
En definitiva, no propusimos ni tuvimos en cinco años ninguna idea propia respecto de la geopolítica suramericana y así marchamos siempre al compás de una música compuesta por otros.
Desde el CeeS, la CGT y otros foros nacionales e internacionales le propusimos a nuestra cancillería la creación de una Nueva Estrategia Suramericana, no fuimos escuchados.

Hace 100 días asumió Cristina Fernández como presidente quien a diferencia de su marido comenzó viajando para todos lados ofreciendo su capacidad mediadora con el tema de los rehenes de las Farc. El resultado es que nadie acepto su mediación (si de antemano había tomado partido) y lo más lamentable es que, (de esto hace dos días nomás) en el mismo momento en que se entrevistaba en París con el presidente de Francia Sarkozy, éste había dado ya la orden de anular su misión humanitaria en Colombia. Sus próximos viajes son a Sudáfrica para visitar al nonagenario Nelson Mandela quien ya se retiró hace años de la política activa ¿cuál es el sentido geopolítico de un viaje semejante que no sea la frivolidad de lo políticamente correcto en el política internacional?
Es que el canciller y la cancillería argentina siguen siendo todos los mismos que trabajaron con su esposo durante los últimos cuatro años. ¿Qué se puede esperar?: Nihil novo sub sole. O peor aún, que se agraven los problemas que tenemos acumulados y sin resolución.

Reiteramos entonces, que si realmente deseamos participar en forma activa en el concierto mundial debemos darnos y actuar en orden a una política internacional fundada en criterios estratégicos y dejar de privilegiar a los ideológicos. Ahora bien, si dichas tensiones geopolíticas encuentran además, hipotéticamente, criterios ideológicos compartidos, esto se transforma en política internacional en lo óptimo, que como es sabido, es superior a lo bueno.

(*) CeeS - Federación del Papel
alberto.buela@gmail.com
Casilla 3198 (1000) Buenos Aires
[1] Con Menem la tuvo y fueron las relaciones carnales del canciller di Tella de enfeudamiento irrestricto con el imperialismo yanqui.
[2] Hay una pintada en el paredón que rodea al Policlínico Bancario, en la esquina de Donato Alvarez y Luis Viale: “Kirchner siempre se pelea con la Iglesia, nunca con los judíos”. Es una constatación popular incontrastable, si hasta al mismísimo D´Elía, su piquetero fuerza de choque, lo excomulgaron y lo echaron del cargo de Secretario de Estado por el pecado de haber viajado a Irán junto con el curita Farinello, quien a partir de allí desapareció de la televisión, donde se paseaba anteriormente como Pancho por su casa.

15 de marzo de 2008

No fue un Culebrón Sudamericano

Reunión de Presidentes en Santo Domingo- Republica Dominicana -


La presión del Grupo Río, el cual es un mecanismo de consulta y concertación Política de los Países Iberoamericanos en Santo Domingo, Republica Dominicana, el pasado 7 de marzo, permitió descomprimir la grave situación originada por la invasión de tropas Colombianas a Ecuador, y por el momento permitió retroceder la situación del conflicto regional en ciernes a un equilibrio inestable.

El grupo Rió, dentro de la OEA fue la llave maestra para permitir este resultado alentador. Esa OEA que justamente este año cumple 60 desde su creación en 1948 y que su creación peligrara, al estallar durante la reunión de Cancilleres “el Bogotazo” por el asesinato el líder de la izquierda liberal, Jorge Eleizer Gaitán. Así nació la OEA. Entre la sangre y las ruinas del bogotazo.
Ese asesinato inicio la inestabilidad política en Colombia que perdura hasta la fecha y ha desangrado humana y económicamente a Colombia.

Por ello los Sudamericanos debemos tomar conciencia de que nos encontramos inmersos en la dinámica y la aceleración de los tiempos que están pariendo un nuevo orden mundial, y que lo acontecido y resuelto en la Reunión de Presidentes de Santo Domingo no es parte del folklore latinoamericano que dicha reunión no maquilla el enorme desprecio que existe y que lo testifican los deslices verbales durante la crisis, y que tampoco fue una opereta pintoresca de nuestro Continente. Sino que forman parte del juego mundialista en que estamos insertos y demuestra nuevamente la importancia de que los conflictos continentales los debemos solucionar los países involucrados y la región, y NO ser una pieza más descartable dentro del tablero mundial inestable en que se encuentra la globalización en crisis.

Ante los hechos desencadenados por el ataque Colombiano a Ecuador, Brasil rápidamente movilizó su diplomacia con los actores directos: Colombia, Ecuador y Venezuela, y logro que a través del grupo Rió se convocara a los Presidente de la Región. En donde Argentina participo activamente. Esta movida no fue menor ya que impidió que el tema fuera tratado en la ONU organismo que ha perdido toda credibilidad desde la invasión de Irak y donde la tesis de guerra preventiva es aceptada.

En ese marco se cerró rápidamente un conflicto que podría haberse disparado por encima de las declaraciones cada vez mas encendidas de los intervinientes directos. Colombia debió reconocer que actuó en contra del derecho internacional de gentes y que agredió a Ecuador y los Países miembros no sancionaron a Colombia, quien solo tubo como aliado y defensor de su actitud, nada mas y nada menos que al gobierno de Bush, mientras que todos los Países Suramericanos defendieron la integridad y la soberanía territorial del Ecuador como principio inalterable de la relación del Continente.

La solución termino en tablas hablando en términos ajedrecísticos, desactivo el conflicto momentáneamente, pero no sus causas, la guerrilla Colombiana sigue operando al igual que los paramilitares y narcotraficantes, pero se sigue atizando el fuego; recientes declaraciones del Presidente Bush planteándonos a los americanos del sur que tenemos que optar entre dos ejes: o se esta con el Terrorismo y la Demagogia o sea Chávez/FARC o se esta con la Libertad representada por su aliado Álvaro Uribe un hombre ligado al narcotráfico, dos opciones falsas, el conflicto Colombiano tiene que ser superado por los Colombianos con los buenos oficios de sus vecinos; y no transformar a Colombia en una gigantesca base militar de USA para controlar Suramérica con la profundización del Plan Colombia. No se debe permitir que con el argumento de combatir al terrorismo internacional y al narcotráfico se instalan mas bases a las existentes para controlar nuestros recursos y defender los interese económicos de la republica imperial y de esa manera impedir la llegada de jugadores extracontinentales. (China lleva invertida en dos años en la región 100.000 millones de dólares).

Por ello nos debe preocupar el rol que tiene asignado el Comando Sur de Estados Unidos SOUTHCOM para el Continente, el cual casi se arroga la condición de procónsul imperial que son: Proteger las instituciones democráticas; Asistir a las naciones eliminando sus principales amenazas, Contribuir al continuo desarrollo social y económico; Colaborar para eliminar la producción de las drogas; Contribuir al adiestramiento militar profesional. Como podemos apreciar van más allá de una actividad de neto corte militar. Los puntos anteriores están reflejados en el denominado plan 2016 vigente y en aplicación. De allí la preocupación de que todo conflicto político siga la línea matriz de ser transformado en conflicto militar, pues es la estrategia utilizada por los neoconservadores desde que controlan el gobierno de USA con el beneplácito del sector industrial militar y tecnológico.

Hoy se blanquea una nueva base militar en Kosovo, se firman nuevos acuerdos militares con Polonia y Republica Checa para ampliar el escudo misilístico de USA, el Presidente Bush veta la ley que rechazaba la tortura como método de obtener información. Como vemos más allá de la crisis económica en EE.UU., el plan de militarización tiene su dinámica propia.

Por ello los acuerdos logrados en Santo Domingo no fueron una opereta sudamericana, sino una acción inteligente de frenar una carrera de agresiones mutuas que podrían haber desencadenado un grave conflicto regional. Es mas, sigilosamente Brasil previendo este contexto de conflictividad militar construirá nuevos emplazamiento militares en su frontera con Colombia y creara una base de control aéreo, igualmente en la región del Acre limítrofe con Bolivia también desplazara nuevas unidades militares para cubrir ese flanco en prevención de una profundización de la crisis política en Bolivia. Persiste la idea de formar una Junta de Defensa Regional y ha firmado recientemente varios acuerdos con el Ministerio de Defensa Argentino. En la práctica vemos, como resultado positivo de la crisis, una acción conjunta del eje Argentina Brasil, en defensa de sus intereses regionales tanto en lo diplomático y militar.

Por ello podemos concluir que lo ocurrido en Santo Domingo por su trascendencia no fue un culebrón sudamericano como se trato de minimizar y ridiculizar.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político
CeeS Córdoba