Nos mudamos a Dossier Geopolítico

11 de junio de 2009

El Nuevo Orden Geopolítico Mundial por Tiberio GRAZIANI


LA REGIONALIZACIÓN DE LOS MERCADOS COMO FACTOR DE INTEGRACIÓN GEOPOLÍTICA


Tiberio Graziani*

En los últimos años los procesos de fragmentación (balcanización) del espacio global y de mundialización de los mercados nacionales o regionales han contribuido, sinérgicamente, a sustentar la hegemonía del mayor actor global, los Estados Unidos de América, y, consecuentemente, de los grupos de presión que se expresan a través de su dirigencia. Sin embargo, la actual crisis económico-financiera del sistema “occidental” y la regionalización estructural de algunos mercados ( América meridional, Eurasia), que parecen sustanciar la reordenación del planeta en grandes espacios geopolíticos (multipolarismo), aceleran el declive de la “nación necesaria” y se oponen a los procesos de mundialización. El proceso de mundialización, que gira en torno al principio de la interdependencia económica, podría ser sustituido, a medio plazo, por un proceso de regionalización de base continental, centrado en el principio de complementariedad.


Mundialización, fragmentación territorial e interdependencia económica

En la introducción a la ponderosa compilación “L’espace mondial: fractures ou interdépendances?”, los editores P. Dallenne y A. Nonjon (1) proponen, como clave de lectura principal para la comprensión del complejo fenómeno conocido como mundialización (2) (o globalización, según la terminología en uso en el área cultural anglosajona), el análisis geoeconómico, con la declarada finalidad de “éviter l’arbitraire de toute prospective géopolitique”.

Pasando por alto aquí toda polémica referente a la geopolítica, tal y como se deduce de la cita que acabamos de reproducir, consideramos que el análisis geoeconómico – cuyo campo de investigación está constituido por el estudio de las estrategias económico-comerciales y financieras de los Estados, de las grandes empresas industriales, de las organizaciones internacionales (como por ejemplo la ONU, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional) – tiene el indudable mérito de ayudarnos en la valoración de las tendencias macroeconómicas, y a veces microeconómicas, que influyen, corroboran o subyacen a algunas conductas típicamente geopolíticas (3).

Las variables económicas, de hecho, si son estudiadas cuidadosamente a nivel planetario y fuera de todo esquema ideológico o historicista, permiten comprender de manera más acabada algunas praxis geopolíticas y trazar mejor los probables órdenes mundiales futuros; además, su estudio tiene el valor de desvelar el peso ( y las estrategias) de algunos importantes grupos de presión económico-financieros en la influencia sobre las decisiones de gobiernos nacionales y en la desestabilización del eqilibrio político y social de zonas completas del Planeta, evidentemente, en beneficio de sus propios intereses y de los gobiernos que apoyan. Sólo por poner un ejemplo, todo el mundo conoce la influencia que el complejo militar-industrial estadounidense, en estrecha conexión con el lobby del petróleo (4), ha ejercido en las decisiones estratégicas de la “guerra al terrorismo” –que aún perdura – emprendida a escala global, después del 11 de septiembre de 2001, por la Administración Bush (5). Como, por otro lado, todo el mundo sabe, aunque sólo sea por dar otro ejemplo, la función desempeñada por las potentes ONG’s, dirigidas por el financiero “filántropo” George Soros, en la desestabilización de la ex Yugoslavia (6), en la perturbación del “exterior próximo” de Rusia (Bielorrusia y Ucrania), en algunas áreas críticas del continente eurasiático (Chechenia, Georgia, Osetia, Kirguistán, Myanmar, Tíbet, etc.).


Más precisamente, con respecto a las estrechas relaciones entre las políticas económicas de los EEUU y el proceso de mundialización, Jacques Sapir escribe que « lo que se llama “mundialización” en el lenguaje corriente es, en realidad, la combinación de dos procesos. El primero es el de la extensión mundial del capitalismo en su forma industrial en las regiones que no había tocado todavía. El segundo, que en gran medida es la aplicación de la política americana, corresponde a una política voluntarista de apertura financiera y comercial. » (7).

Considerando los Estados como entidades asimilables a las grandes empresas, es posible describir el espacio global como un vasto campo de fuerzas que estructuran el mundo en espacios dominantes y en periferias más o menos integradas económicamente. Tal descripción de las entidades estatales y de su función con respecto a las relaciones con el espacio y el poder, a las estrategias para la adquisición de la supremacía comercial y tecnológica (dos elementos característicos de la mundialización contemporánea) nos lleva a considerar que el actual proceso de mundialización está atravesando una profunda crisis, ya que las actividades económicas, comerciales y financieras parecen organizarse cada vez más según bases regionales y dimensiones continentales.

Desde un punto de vista político, es decir, de la soberanía, observamos que el regionalismo comercial, esto es, la integración regional sobre bases económico-comerciales y financieras –llevada a cabo mediante instrumentos como la cooperación interestatal, la zona de libre intercambio, la unión de aduanas, el mercado común, la unión monetaria –expresa un importante valor geopolítico, pudiendo constituir un volante para la unificación política del área específica.

Esta evolución de los procesos económicos en sentido regional y continental puede ser interpretada como una respuesta, en el plano económico y social, a los desequilibrios que el proceso de mundialización ha supuesto en los últimos años en vastas áreas del Planeta. Tal proceso , vale la pena recordarlo, ha provocado ( y sigue provocando) la ulterior fragmentación de la soberanía territorial de algunos espacios concretos del globo convertidos en entidades estatales extremadamente frágiles, haciendo muy dificultosa su gobernabilidad, en beneficio del sistema occidental; en beneficio, por tanto, de una escasísima parte de la población mundial, cuando no de pocas y particulares élites. La formación de grandes espacios económicamente autosuficientes y políticamente soberanos –a partir de la consolidación/integración de los ya existentes, entre los cuales se encuentran Rusia, China, India en el hemisferio septentrional y Brasil y Argentina en el meridional –constituiría, en cambio, un elemento de mayor estabilidad social y política para todo el Planeta. Otro elemento que es preciso subrayar con fuerza acerca de la globalización es que esta, procediendo hacia la uniformización mundial de las costumbres y de las producciones, tiende a nivelar las especificidades culturales de los pueblos, asimilándolas, además, en una lógica neocolonial, a los “valores” occidentales.

En referencia al proceso de mundialización, constatamos con P. Dallenne y A. Nonjon, que se remiten a la lección de Jacques Ténier (8), que “la integración regional se combina con [aquel] en una dialéctica de refuerzo/oposición” (9)
La integración regional refuerza los mecanismos mundializadores cuando inserta a regiones enteras en el mercado global, apelando al principio de interdependencia económica, y se opone a esos mismos mecanismos, cuando, en cambio, por oportunidades políticas y/o necesidades geopolíticas, integra a áreas enteras en una lógica que aquí definimos de autosuficiencia o complementariedad, sustrayéndolas, por tanto, al proceso de mundialización.
La integración regional, entonces, presenta, a ojos del analista, un carácter híbrido. En el ámbito de esta relación trataremos de analizar cómo tal peculiaridad se manifiesta en dos áreas del Planeta: Sudamérica y Eurasia y cómo se relaciona con los procesos de mundialización, fragmentación e integración de los espacios geopolíticos.


Hemisferio occidental: el caso de la América meridional

Consideremos en primer lugar el caso de la América meridional y cómo las dos lógicas opuestas, de refuerzo y oposición al proceso de mundialización, podrán contribuir a influir en los futuros escenarios geopolíticos de todo el área.
Por un lado, constatamos que los EEUU tratan de agregar desde hace mucho tiempo a los Países de América central y meridional en el ámbito de redes económico-comerciales (ALENA/NAFTA, ALCA/FTTA) y de cooperación militar (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), con el evidente fin de mantener su propia hegemonía sobre todo el hemisferio occidental, siguiendo la estela de la tradición inaugurada por el presidente Monroe en 1823. La realización de tales redes implica la fragmentación territorial y la despotenciación de las soberanías nacionales de toda la América meridional. Generalmente la fragmentación y la despontenciación de las soberanías nacionales son ejecutadas mediante la despolitización de las clases dirigentes de los Países objeto de la integración económico-comercial, o, siguiendo las reglas del soft power (10), a través de la cooptación directa, y a menudo temporal, de algunas oligarquías locales seleccionadas (políticas, culturales, económicas) en los mecanismos de la economía y de la finanza mundiales, o, más burda y drásticamente, con la desestabilización política y económica de las zonas de interés, valiéndose de preexistentes tensiones endógenas, o creando artificialmente otras nuevas.

“Atomizar” la soberanía territorial en entidades estatales débiles e interdependientes es la condición esencial para que los EEUU y las grandes compañías puedan llevar a cabo una integración coherente con el proceso de mundialización –precisamente según los principios de la interdependencia económica –de todo el subcontinente, o bien un control total de este.
Por tanto, obstaculizar todo posible ensamblaje entre los actores regionales que pueda ser susceptible de tener consecuencias políticas propedéuticas para la constitución de un probable espacio geopolíticamte cohesionado, o de algún modo económicamente autosuficiente, en tal marco, resulta para los defensores (y controladores) del “libre mercado” un imperativo esencial; este imperativo determinará, muy probablemente, la estrategia que Washington tendrá que adoptar en los próximos años, con el fin de mantener sus propias prerrogativas sobre lo que era su antiguo “patio trasero”.

Por otro lado, tenemos, en cambio, el constante tejido de acuerdos y relaciones entre los diversos Países sudamericanos, principalmente entre Argentina y Brasil, entre Venezuela y Bolivia, entre Venezuela y Brasil, para la constitución de oportunas redes regionales dirigidas a liberar todo el subcontinente de la tutela (económica y militar) estadounidense. Para algunos analistas y hombres políticos de la América meridional, entre quienes se encuentran los brasileños Samuel Pinheiro Guimarães (11) y Luiz Moniz Bandeira (12), y los argentinos Alberto Buela y Félix Peña, este tipo de integración regional (Mercosur, ALBA, Comunidad andina, etc.) — que los partidarios del neoliberalismo llaman “bloques regionales” para evidenciar su función negativa con respecto a los procesos de mundialización (13) –podría constituir uno de los puntos de partida para la unificación monetaria y geopolítica de todo el subcontinente americano. En este sentido, recordemos que, a partir de octubre de 2008, Brasil y Argentina adoptarán, para sus intercambios, el Sistema de Pago en Moneda Local (SML) en lugar del dólar estadounidense. La adopción del SML es un primer paso hacia la integración monetaria de toda la región sudamericana.
Por tanto, parece que el principio de interdependencia económica –elemento esencial del proceso de mundialización –está siendo sustituido por el de complementariedad.
La tensión que genera la contraposición entre la constitución de un espacio meridional económica (y coherentemente) unificado y la comprensible resistencia de los EEUU determinará, con toda verosimilitud, el futuro geopolítico de todo el hemisferio occidental.
Observemos que algunos analistas estadounidenses, muy conscientes del declive de su País, como por ejemplo Robert A. Pastor, consideran que para superar el actual momento crítico, Washington debe asumir “un enfoque continental (a continental approach)” con una North American Community, que debería incluir a Canadá, los Estados Unidos y Méjico (14).


Hemisferio oriental: el caso de Eurasia


En el caso de Eurasia la cuestión es un poco más compleja. Aquí intervienen, de hecho, algunos factores geoestratégicos importantes que condicionan, a partir del hundimiento de la Unión Soviética, las praxis geopolíticas y geoeconómicas de los EEUU y de algunos lobbies interesados en los inmensos recursos de la masa eurasiática. Desde un punto de vista geoestratégico, observemos, sintéticamente, que Washington está obligado a:

- mantener la parte occidental de Eurasia (la Europa propiamente dicha) como cabeza de puente para controlar a Rusia y Oriente Próximo;
- perturbar algunas áreas asiáticas, principalmente la zona caucásica y el arco del Himalaya con la finalidad de condicionar a Moscú y Nueva Delhi y llevar a término el proyecto del “Gran Oriente Medio”;
- tratar de fragmentat el territorio de la República Popular China en al menos cuatro áreas: Tíbet, Xinjiang, Mongolia interior y China centro-oriental;
- mantener, finalmente, a Japón (la parte oriental de la masa eurasiática), como cabeza de puente especular a Europa, para controlar a Rusia y China, los dos pulmones de Eurasia.

Tal situación parece, a medio y largo plazo, insostenible para Washington. El amplio espectro de actividades destinadas a sostener su expansionismo debe, de hecho, saldar cuentas con la evidente crisis económica-financiera que aflige, actualmente, su estado de salud interna. Además, la ex hiperpotencia debe tomar nota de la gestación de un sistema multipolar articulado sobre grandes espacios continentales, que afectan tanto al Norte como al Sur del planeta: un espacio muy diferenciado, pero, por oportunidades políticas, económicas y de seguridad colectiva, bastante cohesionado, representado, en el hemisferio septentrional, por los acuerdos ruso-chino-indios y otro, en ciertos aspectos más homogéneo, en el hemisferio meridional, constituido por las nuevas relaciones entre Argentina y Brasil.

En el pasado reciente, según Jacques Sapir, « un punto central de la estrategia hegemónica de los Estados unidos después de 1991 era la conjugación de una política de debilitamiento de Rusia para que esta no pudiera jamás volver a ser el competidor global que fue la URSS, con una integración de este país en los marcos de la política americana. La apuesta política del debilitamiento era evidente. En cuanto a la integración, debía prevenir toda posible alianza de Rusia y China, con el riesgo para los Estados Unidos de ver las capacidades técnicas en el dominio militar de la primera asociarse al dinamismo económico previsible de la segunda» (15).

Atrapado entre las necesidades de orden geoestratégico, como pesada herencia de su “momento unipolar” (16), y los imperativos impuestos por los procesos de mundialización de los mercados, Washington debe revisar profundamente su propia función de potencia global. Recientemente, Condoleeza Rice, en su ensayo publicado en Foreign Affairs, la revista de estudios internacionales del Council on Foreign Relations, parece haber registrado implícitamente la actual debilidad de Washington, sosteniendo, con sentido realista (pese a la retórica “misionera” y “civilizadora” que recorre su escrito), que los EEUU deben tener “aliados permanentes” (permanent allies) (17).

Por cuanto respecta a Europa, la potencia norteamericana, en acuerdo con su socio especial (special partner), Gran Bretaña, en un breve arco temporal, ha logrado llevar hacia sus posiciones no sólo a los gobiernos de la parte oriental (Países Bálticos, Ucrania, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Hungría y Rumania), es decir, la Nueva Europa, según la acepción del ex ministro de Defensa estadounidense, Rumsfeld, sino sobre todo a Francia y Alemania. La Unión Europea, controlada por los tandem de los atlanticist modernizers Merkel-Steinmeier, Sarkozy-Kouchner y Brown-Milliband, en realidad, no es “europea”, sino “atlántica”. Esta Europa, confeccionada por las cancillerías de Londres, París, Berlín y Washington, lejos de reforzar el carácter unitario político del propio espacio, parece cada vez más inclinada a deshacerse a lo largo de tres líneas de fractura principales: Europa continental (Alemania y Francia), la Nueva Europa (Europa oriental), y la Unión euromediterránea. En relación a los procesos de mundialización, la integración euromediterránea de los atlanticist Sarkozy y Merkel, en lugar de constituir un “bloque regional” mediterráneo (18), tiene la finalidad de despolitizar a las clases dirigentes de los Países árabes, cooptándolas en los mecanismos del mercado y de la finanza mundiales, aumentando así el grado de interdependencia económica de estos países con la economía mundial y, sobre todo, de impedir a la Turquía de Erdogan –interesada en intensificar las relaciones con Moscú y Teherán (19) – que evolucione como un autónomo e importante agente de decisiones en el Mediterráneo y en Oriente Próximo y Medio (20). Esta nueva Europa “tripartita” (y, por tanto, todavía más débil) entra en la actual estrategia transatlántica estadounidense que, destinada a limitar los daños de la Administración Bush en el área medioriental, necesita refortalecer sus relaciones con Europa como “socio político”, pero, al mismo tiempo, no puede correr el riesgo de que este socio sea, incluso sólo en potencia, mínimamente independiente. Una Europa débilmente transatlántica podría, de hecho, repensar su propia función fuera del contexto “occidental” americanocéntrico, acercándose a Rusia e intensificando sus relaciones con China e India – sobre bases de complementariedad y no de interdependencia económica –y, por cuanto se refiere al hemisferio occidental, con los Países del Mercosur.

En referencia a las “zonas de crisis” (área transcaucásica, Oriente próximo y Oriente medio y el arco del Himalaya), los procesos de mundialización proceden a través de una bien ideada estrategia de perturbación, destinada a debiltarlas ulteriormente en el plano político y social (Afganistán, Irak, Pakistán, Myanmar), y de préstamos “excepcionales” a las organizaciones y/o entidades estatales que parece que se ponen en marcha hacia la construcción de sociedades democráticas (21) y aceptan, por tanto, las reglas del libre mercado (véase el caso de Georgia, Azerbayán y Uzbekistán).

Con respecto al espacio chino-indio, el proceso de mundialización no parece que se desarrolle según lo que habían previsto los análisis macroeconómicos y financieros. Las decisiones en materia económica de los gobiernos de Pekín y Nueva Delhi, aunque diferentes, de hecho, parece que prefiguran, en los próximos años, la creación de un sistema integrado de las economías de los dos colosos asiáticos, a partir de las inversiones chinas para el desarrollo de las infraestructuras indias, y por el apoyo indio al sector chino de los servicios y de la información, necesitado de las tecnologías informáticas para desarrollar ulteriormente el orden económico nacional. En sustancia, parece prefigurarse un auténtico “bloque regional”. Se preve que, al cabo de dos o tres años, los intercambios comerciales entre los dos países alcancen el umbral de los cincuenta mil millones de dólares. Además, es preciso considerar que las necesidades energéticas de los dos Países asiáticos –China e India importan del exterior, respectivamente, el 70% y el 40% del petróleo que consumen –imponen a sus gobiernos políticas eurasiáticas, es decir, el establecimiento de fuertes acuerdos económicos con Rusia e Irán (socios complementarios), y “sudamericanos” (acuerdos con Brasil y Venezuela): todos ellos socios a los que Washington no parece querer en exceso. El reciente choque (julio de 2008) entre EEUU, China e India, acaecido en el ámbito de las negociaciones sobre el comercio global referente a los productos agrícolas, parece que responde a ese contexto más general. En tal contexto podría caber también la reunión del Big Five (Brasil, India, China, Méjico y Sudáfrica), que tuvo lugar en Sapporo, en paralelo a la cumbre del G8 ( Hokkaido, 7-9 julio de 2008).

Además, los acuerdos chino-indios podrían favorecer una nueva relación entre Pekín y Tokio. Los dos antagonistas históricos, de hecho, en el contexto de una integración económica comercial de toda la región oriental de Asia, podrían encontrar puntos de conveniencia política para la estructuración de un sistema multipolar. También en este caso el principio de la interdependencia económica sería sustituido por el de la complementariedad. Si eso llegase a suceder, el declive de los EEUU como potencia global sería imparable y veloz.

Para tal potencial amenaza, los EEUU, en este momento particular de crisis económico-financiera y de crecimiento de China e India, necesitan revisar profundamente su posición también con Japón, de modo especular a su política transatlántica con Europa, ya sea por obvios motivos estratégicos, o por motivaciones vinculadas a su expansionismo económico. Brzezinski, considerando que las nuevas realidades políticas globales parecen indicar el declive de “Occidente”, considera que la “Comunidad atlántica tiene que mostrarse abierta a una mayor participación por parte de los países no europeos” (22). El ex consejero de Carter preve una función de Japón ( y también de Corea del Sur) en el ámbito de la OTAN, con el fin de que Tokio esté aún más ligado a los intereses nacionales de los EEUU.

Conclusiones
De todo lo que hemos considerado brevemente más arriba se deduce que el fenómeno de la regionalización de los mercados en los dos hemisferios del Planeta, hasta hace no mucho tiempo estrictamente coherente con el proceso de mundialización y, sobre todo, orgánico a las doctrinas geopolíticas de dominio mundial que perseguían los EEUU en las últimas décadas, parece que se desarrolla cada vez más en un sentido grancontinental y, por tanto, contribuye, a medio plazo, a la integración geopolítica de grandes espacios autosuficientes. El principio mundializador y mundialista de la interdependencia económica a escala planetaria parece, además, que es sustituido por el de complementariedad, como nueva base para integrar, a escala continental, las diversas economías en el respeto de las especificidades y de las tradiciones culturales de las poblaciones del Planeta.
Por tanto, el siglo XXI estará marcado, en el plano geoeconómico, por la tensión que se instaurará entre los procesos de mundialización y los procesos orientados a la construcción de grandes espacios continentales, económicamente complementarios.

* Cofundador del IEMASVO [Istituto Enrico Mattei di Alti Studi per il Vicino e Medio Oriente, ha sido su vicepresidente (2007-2008)].
Docente de geopolítica en el IEMASVO, da seminarios y cursos de geopolítica en algunas universidades y centros de investigación y análisis.
Docente del Istituto per il Commercio Estero (ICE – Ministerio de Asuntos Exteriores italiano), hasta ahora ha dado cursos en varias partes del mundo como Uzbekistán, Argentina, India, China, Libia.
Dirige “Eurasia. Rivista di studi geopolitici” y la colección “Quaderni di geopolitica” (Edizioni all’insegna del Veltro), Parma, Italia.

direzione@eurasia-rivista.org
http://www.eurasia-rivista.org/


1. Pierre Dallenne, Alain Nonjon (editores), L’espace mondial: fractures ou interdépendence? Un panorama géoéconomique, in L’espace mondial: fractures ou interdépendances?, Ellipses, Paris 2005, pp. 11-23.
2. Aymeric Chaupadre, François Thual, Dictionnaire de géopolitique, Ellipses, Paris 1999, pp.551-555.
3. Sobre las relaciones entre geopolítica y geoeconomía, nos remitimos a Pascal Lorot (editor), Introduction à la géoéconomie, Economica, Paris 1999.
4. Franco Cardini, Astrea e i Titani. Le lobbies americane alla conquista del mondo, Editori Laterza, Roma-Bari 2003. Sobre el papel de los lobbies, véase también John J. Mearsheimer, Stephen M. Walt, La Israel lobby e la politica estera americana, Mondadori, Milano 2007. (Hay versión española, El lobby israelí, Taurus, 2007)
5. A tal respecto recordamos que el proceso de remilitarización de la política estadounidense comienza durante la crisis financiera del bienio 1997-1998. A principios de 1997 se funda el think-tank necon PNAC (The Project for the New American Century). Los miembros de esta organización, que incluye a personajes influyentes como Donald Rumsfeld, envían, el 26 de enero de 1998, una carta al entonces presidente Clinton sobre la oportunidad de emprender acciones militares contra Irak; el infome Rumsfeld, referente a la amenaza de un ataque con misiles balísitcos contra los Estados Unidos, es de julio de 1998 (http://www.fas.org/irp/threat/missile/rumsfeld/toc.htm ).
6. Yves Bataille, Il futuro geopolitico della Serbia, en Y. Bataille, A. De Rienzo, S. Vernole, La lotta per il Kosovo, Edizioni all’insegna del Veltro, Parma 2007. Y. Bataille, "Rivoluzione arancione" in Ucraina, tentativi USA in Eurasia e Banana Chiquita, www.eurasia-rivista.org, 25 de enero de 2005.
7. Jacques Sapir, Le nouveau XXI siécle, Paris, 2008, p. 63-64.
8. Jacques Ténier, Intégrations régionales et mondialisation. Complémentarité ou contradiction, La Documentation française, Paris 2003.
9. Pierre Dallenne, Alain Nonjon, op. cit., p. 12.
10. Joseph Nye, Soft Power, Einaudi, Torino 2005.
11. Samuel Pinheiro Guimarães, Le sfide dell’integrazione sudamericana, www.eurasia-rivista.org, 8 julio de 2008.
12. Luiz Moniz Bandeira (entrevista a), Unasur: un sistema efficace per evitare la subordinazione dell’America del Sud, www.eurasia-rivista.org, 28 de mayo de 2008.
13. El proceso de integración de la América indiolatina es sostenido por China y Rusia, que, representando al “amigo lejano”, son percibidas por los gobiernos de Caracas, Buenos Aires y Brasilia como mucho más fiables que los “vecinos” norteamericanos.
14. Robert A. Pastor, The Future of North America, Replacing a Bad Neighbor Policy, Foreign Affairs, July-August 2008, vol. 87, n. 4, p. 84-98.
15. Jacques Sapir, Le nouveau XXI siécle, Paris, 2008, p. 113.
16. Richard Hass, The Age on Nonpolarity. What Will Follow U.S. Dominance, Foreign Affairs, vol. 87, n. 3, May-June 2008, pp. 44-56
17. Condoleezza Rice, Rethinking the National Interest. American Realism for a New World, Foreign Affairs, July-August 2008, vol. 87, n. 4, p. 7.
18. En este sentido, es interesante leer lo que escribe el contraalmirante Jean Dufourcq, hoy jefe de la Oficina de Investigaciosn del Colegio de defensa de la OTAN en Roma, en Pour une solidarité stratégique euro-maghrébine, Géoéconomique, n. 42, été 2007, Choiseul, Paris 2007. El autor, pese a sostener que “le fait régional est un trésor de la planète à proteger au nom de la diversité génétique de celle-ci” (p.74), considera, sin embargo, que el porvenir común (la communauté de destin et d’interest euro-maghrébine) debe ser favorecido por “l’apparition d’une formule de laicité tolérant”: en otras palabras, se evidencia la función hegemónica de la cultura occidental con respcto a la arabo-islámica y a la islámica.
19. Aldo Braccio, Russia e Turchia: aumenta la collaborazione, y, del mismo autor, Turchia e Iran: un laboratorio per l’intesa contro gli scenari di guerra, respectivamente en www.eurasia-rivista.org, 5 de junio de 2008 y 24 de julio de 2008.
20. La reciente crisis georgiana nuevamente ha llamado la atención de los observadores sobre la importancia de los Dardanelos. Véase Fabio Mini, Prove di battaglia oltre lo stretto dei Dardanelli, La Repubblica, 27 agosto 2008, p. 2.
21. Francis Fukuyama, State Building. Governance and World Order in the Twenty-First Century, Profile Books Ltd, Great Britain 2005.
22. Zbigniew Brzezinski, L’ultima chance, Salerno editrice, Roma 2008, p. 150.


(trad. Javier Estrada)

6 de junio de 2009

Cuba y el Papel de la OEA




Breve análisis, sobre el tema Cuba y OEA que periódico Jornal do Brasil, me publica en el día de la fecha en su sección Internacional C.P.M.

Cuba e o papel da OEA hoje
Carlos Pereyra Mele

ANALISTA POLÍTICO

Comentamos oportunamente os resultados da V Cúpula das Américas, onde a Obamania, que vive o mundo, apresentou suas propostas para o continente americano, com o qual busca melhorar as relações e trata de esquecer a anterior administração de neoconservadores. Agora, a reunião de chanceleres da OEA.

Resolveu-se por "unanimidade" a reincorporação de Cuba ao sistema pan-americano, do qual havia sido expulsa por decisão dos EUA em 1962. Assim como se expulsou Cuba sem mediar diálogo algum, reincorpora-se a ilha também sem diálogo bilateral.

Cuba deixou de mostrar seu escasso interesse em participar de um organismo que a condenou e agora a convida a se reintegrar "sem condições". A verdade é que Cuba vê um presente grego nesse convite para fazer parte de um organismo criado pela diplomacia pan-americana dos EUA para os tempos da Guerra Fria – e baseada na Doutrina Monroe da "América para os americanos".

Agora, quilômetros de tinta se escreveram sobre a decisão, que a esta altura tem sua discussão reduzida a pequenos grupos anticastristas refugiados em Miami e financiados pela CIA.

Devemos elevar-nos sobre os sofismas e mitos. Cuba nunca foi um perigo para os EUA, mas sim um "argumento" para que Washington estabelecesse todo um sistema político econômico em nosso continente, com a desculpa de combater o comunismo dos Castro.

A pergunta que nos devemos fazer hoje em dia, nós latino-americanos, é qual o papel de organismos criados para os tempos da Guerra Fria, que não refletem mais o peso de países como Brasil, Peru, Chile e Argentina. Não serve a nossos interesses regionais e de integração continental. E aí está o presente grego do qual falava Cuba.

Devemos discutir a utilidade da OEA que, recordemos, não serviu para solucionar conflito entre Equador e Colômbia, por exemplo.

E os EUA, por outro lado, insiste em refortalecer esse organismo para não perder influência sobre novos jogadores como China e Rússia, e defender seus interesses.

Sábado, 06 de Junho de 2009 - 00:00

http://jbonline.terra.com.br/leiajb/noticias/2009/06/06/internacional/cuba_e_o_papel_da_oea_hoje.asp
Articulo en Español:
Cuba y la OEA Hoy

Lo comentamos oportunamente sobre los resultados de la V Cumbre de las Américas realizada en Puerto España, donde la Obama manía, que vive el mundo de este tiempo, presento sus nuevas políticas para el continente americano la cual se basa en mejorar las relaciones con la región y tratar de hacer olvidar la anterior administración de los neoconservadores con sus ejes de mal y del bien, sus guerras preventivas, etc., en ella el presidente Obama para granjearse y demostrar los nuevos vientos de cambios que vienen con su administración acicateado por una gigantesca crisis económica financiera sin precedente de la republica imperial que conduce. Ofreció una rama de olivo a un icono de la “resistencia” contra el imperialismo yanqui como fue la de flexibilizar el bloqueo con la isla de Cuba, conducida por los hermanos Castro Ruz.

Ahora en la reunión de cancilleres de la OEA que se esta realizando en San Pedro Sula (Honduras). Resolvió por “unanimidad”, la reincorporación de Cuba al sistema panamericano, del cual había sido expulsado por decisión de EE.UU. en 1962, y para ratificar estos nuevos vientos que corren en la diplomacia Norteamericana para nuestro continente con el aval de su Secretaria de Estado Hilary Clinton todos los presentes invitan a Cuba a reincorporarse nuevamente a la OEA. "Esto es un cambio de fondo, un acto propio de un estadista", dijo el responsable para América latina del Departamento de Estado, Thomas Shannon. Así como se la expulso a Cuba, sin mediar dialogo, se la reincorpora también sin dialogo bilateral.
Cuba ha dejado trascender su escaso interés de participar de un organismo que la condeno y ahora la invita a reintegrarse “sin condiciones”. La verdad es que Cuba ve un presente griego en esta invitación a participar de un organismo creado por la diplomacia panamericanista de USA para los tiempos de la guerra fría ( y basada en la Doctrina Monroe de América para los Americanos), y declaro: "Cuba no ha pedido ni quiere regresar a la OEA, llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político, el simbolismo y la rebeldía que entraña esta decisión impulsada por los Gobiernos populares de América Latina", dijeron el miércoles las autoridades en un comunicado leído en televisión. Según el Gobierno de Raúl Castro, en la cumbre de la OEA, celebrada en San Pedro Sula (Honduras), hubo "presiones, condicionamientos y maniobras de Estados Unidos", pero al final se impuso "la fuerza formidable de la América Latina que está naciendo" e "hizo posible el desagravio, la rectificación histórica, la condena implícita al oprobioso pasado".

Ahora kilómetros de tinta se escribirán tantos de detractores de esta decisión que a esta altura de los tiempos se reduce a unos pequeños grupos de anticastrista refugiados en Miami y financiados por la CIA y de apologistas del régimen cubano que lo consideraran un triunfo moral sobre el “imperio”, que fue derrotado por la resistencia popular cubana. Pero debemos elevarnos sobre los sofismas y los mitos, Cuba nunca fue un peligro para EE.UU., pero si fue el “argumento” para que Estados Unidos estableciera todo un sistema político económico en nuestro continente con la excusa de combatir el castro comunismo, es mas los americanos al sur de México, sufrimos la aplicación de la llamada Doctrina de Seguridad Nacional, basada en la lucha contra ese “enemigo” que amenazaba las democracias occidentales y cristianas en las Américas (con la herramienta de las dictaduras militares). Seguramente estas definiciones causaran malestar en distintos sectores políticos afines al régimen cubano (especialmente en los llamados progresistas hoy en día). Pero ello es la realidad que es la única verdad.

La pregunta que nos debemos hacer hoy en día los latinos Americanos es si organismos creados para los tiempos de la Guerra Fría, que además no reflejan el peso de Países como Brasil, Perú, Chile, Argentina, etc. Pues en su estructura valen lo mismos, los votos de islotes escasamente poblados y con ninguna importancia económica como Trinidad y Tobago y muchas otras ex colonias inglesas y Holandesas del caribe. Nos sirve a nuestros intereses regionales y de integración continental. Allí esta el presente griego del que hablaba y en ese marco es que debemos discutir la utilidad de la OEA, que recordemos no sirvió para solucionar el conflicto entre Ecuador y Colombia y que si fue solucionado por el Grupo Río o mas recientemente cuando la UNASUR defendió al presidente Morales de los embates de los separatistas que estaban llevando el caos a Bolivia, Y que decir cuando la OEA debió haber aplicado el tratado del TIAR para defender a Argentina de la agresión del imperio Ingles.

Por ello no debemos equivocarnos los latinoamericanos en estos tiempos nuevos, de cambios doctrinarios y de nuevas realidades geopolíticas mundiales, que se están conformando hacia un nuevo mundo multipolar. EE.UU. insiste en refortalecer a este organismo: la OEA para no perder influencia en el Continente sabedores de la presencia de nuevos jugadores que la están desplazando como son China y Rusia y la aparición de países emergentes que le disputara su hegemonía y serán competidores tanto de sus interese económicos como políticos, por ello insiste en relanzar a la OEA como su espada diplomática para defender sus intereses.

Claves Económicas Mundiales




Con notable precisión, el presidente de la Federación Rusa, Dmitri Anatólievich Medvédev, abordó la coyuntura económico-financiera global, en su discurso de inauguración del Foro Económico de San Petersburgo, el Davos ruso. Hasta ahora, ninguno de los líderes del G-8 había sido tan explícito en la descripción de los cambios que se avecinan en las relaciones entre las naciones.


Medvédev: "Habrá una reformulación de las divisas de reserva, del FMI y de los modelos de mercado"

SAN PETERSBURGO. Tengo la gran satisfacción de saludarlos en este foro. Confío en que año tras año nuestro foro habrá de adquirir nuevos rasgos y fortalecerá su autoridad. Antes que nada y con toda franqueza quisiera agradecerles a todos los presentes, a todos los que acordaron intervenir en las discusiones.

El foro actual, por supuesto, es absolutamente especial. Transcurre en una época muy difícil, puede ser en uno de los períodos más dramáticos del desarrollo de la economía mundial, y todo esto conforma el correspondiente entorno, crea los correspondientes estados de ánimo.

En este año, por desgracia, también el clima ha trastabillado. Pero, puede ser que sea este el clima que corresponda a los ánimos económicos. Vamos a confiar en que en el curso del trabajo del foro la lluvia cesará, el viento amainará y el sol va a brillar más que hoy a la mañana.

Por la evaluación de la mayoría de los expertos, nos encontramos en el pico de la crisis global, en el medio de la recesión más profunda de las últimas décadas. Recordaré que discutimos el tema de la crisis ya en el anterior foro.

Aquellos de quienes hoy asisten y que tomaron parte en el pasado foro, recordarán esto. Dijimos que la existente arquitectura internacional de regulación no estaba capacitada para impedir los escenarios negativos del desarrollo de las economías, advertimos sobre la posibilidad de escenarios desfavorables sin precedentes en el desenvolvimiento de la vida económica.

Por desgracia estos pronósticos se realizaron. Tras la crisis financiera siguió la abrupta disminución de la producción, el significativo crecimiento del desempleo, la caída de los ingresos y del nivel de vida de centenares de millones de personas.

En aras a la objetividad hay que decir que en las últimas semanas que precedieron al foro, en los mercados financieros fundamentales comenzaron a observarse determinados síntomas de animación, lo que dio fundamento como mínimo a una serie de analistas para decir que el fondo de la crisis se había alcanzado y que la fase más dura se acerca a su culminación y no está lejano el comienzo del resurgimiento.

Pero, según lo veo, es demasiado temprano para descorchar el champagne. No en vano alguno de los economistas señaló que la crisis financiera es una planta de muchos años y mucha vida.

Ahora son populares las reflexiones sobre la similitud de la dinámica de la economía mundial, el desarrollo de esta misma crisis, a determinadas letras y se recuerdan letras –si nos referimos al alfabeto latino, como L, V, U, W, pero más importante que las letras, por supuesto, son las cifras que arrastra tras sí la crisis.

El volumen de problemas en expresión dineraria se mide por billones, además independientemente de la divisa líder a la que nos refiramos, y estos billones habrá que gastarlos. Lo más desagradable es que los gastos serán sufridos por todos. Pero ya hoy se pueden extraer algunas conclusiones de lo ocurrido, de lo pasado.

En primer lugar, nadie ha podido recluirse de la crisis realmente global. Las comunicaciones actuales, las tecnologías financieras modernas condicionaron la increíble velocidad con que se desarrolló la crisis, y condicionaron la increíble rapidez con que se difundió a todos los países.
Como única isla de estabilidad, sobre la cual se han hecho muchas reflexiones, ha quedado, posiblemente, la Antártida. La conclusión es evidente: sólo podremos salir de esta crisis como resultado de acciones conjuntas. Y para la exitosa resolución de los problemas surgidos son necesarios un intenso intercambio de información, un elevado nivel de coordinación y nuestras acciones conjuntas.

En segundo lugar, aquellos que debían pronosticar los acontecimientos y contribuir a la coordinación, resultaron inadecuados para la profundidad de la crisis, resultaron poco ágiles, poco flexibles, lentos. Las organizaciones financieras internacional (y hay que decirlo directamente, aquí no hay nada de qué avergonzarse) no pudieron cumplir sus funciones, sobre lo que fue directamente dicho, sin doble sentido, en el curso de los últimos grandes acontecimientos internacionales, como los recientes dos encuentros, las dos cumbres de las grandes economías mundiales, la “veintena”.

Además, nos convencimos de lo correcto de nuestro análisis de las tendencias económicas mundiales aún antes de la crisis, del análisis de la estructura de la economía mundial. La unipolaridad artificialmente soportada y la preservación del monopolio de los segmentos claves de la economía mundial fueron las causas fundamentales de la crisis.

Un polo de consumo que se financiaba a cuenta del déficit y correspondientemente, de la acumulación de deudas, una divisas de reserva alguna vez potente y un sistema dominante en el mundo de evaluación de activos y de riesgos. Como resultado disminuyó la calidad de la regulación, la fundamentación de las evaluaciones (y de las evaluaciones de la política macroeconómica inclusive) en general. Como resultado, no se logró impedir la crisis global.

Sin embargo y pese a tan pesimistas conclusiones, quisiera referirme a otra cosa. Al parecer, el peor escenario del desarrollo de los acontecimientos por ahora pudimos evitarlo antes que nada debido a la actual disposición de los estados, de los gobiernos de distintos países de actuar más acorde que lo que existió con anterioridad. Puede ser, actuar con un acuerdo sin precedentes si tomamos en cuenta toda la historia económica. Para discutir estas cuestiones ya se reunió dos veces la “veintena” de las economías más potentes.

Por supuesto, hasta el total acuerdo y la adopción de resoluciones generales absolutamente concretas todavía no se llegó pero el progreso es aquí evidente: se han creado algunos institutos que permiten mantener un diálogo abierto tomando en cuenta los intereses de todos los participantes claves para la elaboración de resoluciones mutuamente favorables. Antes que nada podría aquí mencionar el Consejo para la Estabilidad Financiera, que hoy reúne a todas las veinte economías líderes. Calculamos que pronto va a trabajar a plena potencia.

Ahora quisiera enumerar las direcciones básicas por las que nosotros consideramos imprescindible avanzar en los meses próximos, en el tiempo más cercano.

Primero. Es preciso acordar el orden de elaboración de los nuevos estándares de regulación de los mercados e institutos financieros.

Sí, aquí será preciso pasar entre dos extremos:

> entre la conservación de los sistemas ya conformados y

> el súbito reforzamiento del papel de la regulación.

Si el primer camino, el camino de la conservación, se hace muy atractivo (esto puede ocurrir, especialmente cuando transcurra la fase aguda de la crisis), en este caso al fin de cuentas será el camino directo a una nueva crisis.

El segundo camino inevitablemente acarreará un esencial retraso del desarrollo económico incluso en el período de estabilidad, si nosotros reforzamos en exceso todos los botones, todas las palancas de la regulación. A propósito, esto hoy atañe no sólo a la regulación, sino también a los impuestos.

Hoy muchos países adoptan la decisión de aumentarlos, como mínimo para eludir un excesivo déficit presupuestario, pero al fin de cuenta eso habrá que pagarlo con ritmos más bajos de la economía mundial en general. Las decisiones que nosotros adoptemos, es un hecho evidente por lo visto, habrá que buscarlas antes que nada en el plano del restablecimiento de la confianza mutua.

Se nos requiere no un enorme masivo de algunas nuevas normas internacionales, sino reglas efectivas y transparentes de juego, que creen la motivación hacia acciones racionales entre todos: desde los habituales participantes del mercado hasta los reguladores, acciones que aseguren un crecimiento estable y no lo impidan, y las correspondientes normas que reglamenten tales acciones.

Hoy ya se lleva a cabo un trabajo en el plano de expertos sobre estas cuestiones y ella deberá culminar con la convocatoria a una conferencia internacional para aprobar los enfoques elaborados.

Y yo, a propósito, quisiera confirmar la invitación hecha el año pasado a realizar una conferencia de este tipo en Rusia para discutir no ya los enfoques conceptuales sino, puede ser, propuestas plenamente concretas.

Lo segundo que es imprescindible hacer, es llevar a la práctica las decisiones de los “veinte” en cuanto a la reformulación de las organizaciones financieras internacionales.

Aquí (y esta es nuestra firme posición) no es posible limitarse a cambios cosméticos, pese a lo que quisieran algunos estados e inclusive, puede ser las propias organizaciones financieras internacionales. Esto, al fin de cuentas, deben ser institutos financieros conceptualmente nuevos, donde no exista la dominación de determinados sujetos políticos, motivaciones políticas o dominación de determinados estados, o de determinados países.

Además de estos institutos, si analizamos esto con extrema atención, simplemente nadie puede cumplir las funciones de pronóstico temprano de los fenómenos críticos, la coordinación de la política macroeconómica a escala de toda la comunidad mundial y cumplir las funciones de contralor sobre el funcionamiento del sistema internacional de divisas.
Precisamente por esto estamos interesados en que una reforma de este tipo se produzca con éxito y realmente no se limite a ese tipo de cambios cosméticos, al deseo de pintar algo sin cambiar nada en esencia.

¡Estimados colegas! Si miramos al futuro, nos es necesario intentar responder a una serie de cuestiones que inquietan hoy a todo el mundo.
Estas cuestiones ahora se plantean en la agenda y ellas, en esencia, están señaladas en las consignas del foro.

¿Cuáles son estas cuestiones? Son simple cuestiones que hoy preocupan a todos, simples y al mismo tiempo muy complejas.

¿Cuánto valdrá el petróleo? ¿Cómo asegurar la estabilidad del mercado energético?

Aquí, está claro, no hay otro camino a excepción de la interacción de los productores y los consumidores, la realización coordinada de una política energética, además sobre la base de acuerdos que comprometan judicialmente.

Nuestras propuestas sobre los nuevos marcos legales de la cooperación energética internacional ya han sido enviadas a todos nuestros socios.
Calculamos que estas iniciativas habrán de ser recibidas positivamente y el trabajo conjunto culmine con la adopción de acuerdos internacionales mutuamente ventajosos, con la elaboración de nuevas normas de cooperación energética o con la corrección de los convenios energéticos existentes, pero con tal corrección que tenga en cuenta la intranquilidad que evidencian los más distintos países.

No hace mucho tuve que analizar este tema. Considero que el problema básico de la regulación en este campo no está en la carencia de normas sino en que estas normas, por desgracia, presentan un carácter unilateral.
Necesitamos crear reglas universales que convengan a todos. En caso contrario estas normas no se cumplirán. Y en lugar de un orden normal obtendremos crisis y desorganización en el campo energético y esto no debemos permitirlo.

La segunda cuestión reside en el modelo por el que se desarrollarán las relaciones de mercado, si los gobiernos estarán en condiciones de cumplir sus promesas, si los bancos centrales podrán cumplir sus funciones, renunciarán estos y los otros de los actuales métodos bastante más activos, a veces severos de intervención estatal, incluida la intervención estatal dirigida a la defensa de los propios mercados, o los estados todavía van a ser por largo tiempo factores claves de las relaciones de mercado, de todos los procesos económicos. Esto, al fin de cuentas, es lo que ocurre con nuestras economías, cuál será el paradigma económico de desarrollo en el siglo XXI. Estas cuestiones son complejas y confío en que podremos expresarnos sobre estos problemas.

En cualquier caso quisiera decir que el proteccionismo en condiciones de la economía global, sean cuales fueran las consideraciones por las que se explique, es apenas un modo de esconder los problemas hacia adentro y no de curarlos. En cuanto al acceso a la propiedad estatal, su utilización más intensiva en la mayoría de los sectores de la economía, debe ser considerada como, seguramente, un medio inevitable pero de corto plazo para la resolución de las cuestiones.

Con esto, por otra parte, tampoco es un enfoque conceptualmente justo el considerar como dañinas todas las decisiones que fueron adoptadas a fines del año pasado o comenzando de mitad de ese año. Lo que fue hecho en el período de desarrollo de la crisis, en su fase más aguda resultaba y resultó apenas un pequeño complemento para el enorme masivo de proteccionismo, e incluso de intervención estatal que se acumuló en el período anterior.

Es decir en este sentido nada sobrenatural ocurrió. Un tema para el futuro: qué ocurrirá más adelante. Por supuesto, habrá que trabajar en este problema en forma compleja, sin limitarse simplemente a resonantes consignas políticas.

Otro problema clave que nos preocupa hoy es la estabilidad del funcionamiento del sistema mundial de divisas. La estabilidad del funcionamiento, la estabilidad de la existencia de este sistema están determinadas por las reservas de divisas. Varias veces reflexionamos sobre la existencia de una tendencia objetiva que consiste en la necesidad de crear nuevas divisas de reserva.

En esta situación muchos países pasan de las conversaciones a acciones plenamente concretas. Se trata del Asia Sudoriental, de América Latina, se eleva también el papel de nuestra divisa nacional en los cálculos de negocios con una serie de países.

Pienso que prácticamente todos concuerdan en que la fuerza del euro o la presencia del euro en calidad de divisa de reserva en grado significativo alivió las consecuencias de la crisis global para muchos países europeos.
Las decisiones que ahora se adoptan para la creación de fondos anticrisis (nosotros, dicho sea de paso, también tomamos estas decisiones y próximamente ellas serán aprobadas en el marco de la unión integradora de la Comunidad Económica Euroasiática), las decisiones adoptadas para aumentar los recursos del Fondo Monetario Internacional, evidentemente acarrearán también transformaciones en la fuerza relativa de las divisas.
Como resultado de estas acciones surge la elevación del papel de los instrumentos especiales de divisa, tales como los derechos especiales de giro del FMI. La estructura de esta original, puede decirse, y ya supranacional divisa, tomando en cuenta el peso creciente de las divisas regionales en los cálculos interregionales, por lo visto, habrá de cambiar en forma gradual.

No vale la pena adelantarse pero, seguramente, es uno de los ejemplos del camino por el cual puede ir la humanidad en la creación de tal análogo de la divisa supranacional. Corresponde evaluar complementariamente el papel potencial del oro en el sistema de divisas global, sobre lo que hoy se habla suficientemente con interpretaciones y propuestas absolutamente diferentes.

En condiciones cuando la realización de los intereses económicos de los emitentes de divisas de reserva inciden en directo sobre el estado de la economía mundial, sería erróneo eludir la discusión de estas cuestiones y nosotros lo hemos planteado directamente en el curso de la última cumbre de los “veinte” que transcurrió en Londres.

Aquellos países que emiten hoy divisas de reserva son especialmente responsables por la política macroeconómica que lleven a cabo. Los países que por ahora no tienen sus divisas nacionales de reserva, en determinada situación pueden ser sencillamente rehenes de la política macroeconómica de los estados que emiten divisas de reserva y esto no debemos olvidarlo. Todos podemos, al fin y al cabo, ser rehenes de esta situación nada sencilla.

Y las prevalencia determinadas por la fuerza de las divisas de reserva, las ventajas para concretos estados o grupos de estados deben compadecerse con un elevado grado de coordinación en este ámbito y con una mayor responsabilidad por las decisiones adoptadas.

Comprendemos también que ninguna divisa de reserva puede ser creada virtualmente, es imposible designar una divisa nacional como de reserva. Por eso nuestra tarea, tengo en cuenta la tarea de la Federación Rusa, consiste en hacer del rublo un medio más atractivo, cómodo y seguro de cálculo para nuestras compañías, para nuestros vecinos, para todos los que quieran utilizarlo en sus cálculos.

¡Respetados damas y caballeros!

Rusia no eludió, y por comprensibles causas no podía eludir la actual crisis en función de su carácter global. Más que eso, hay que reconocerlo que muchas de sus tendencias resultaron para nosotros incluso más agudas. Esto está vinculado con las evidentes carencias en la estructura de la economía rusa, cuya superación en los últimos años, durante el período de reformas, por desgracia, no pudimos efectuar.

Tengo en cuenta la comprensible y mentada dominación en la estructura de nuestra exportación, así como en los mercados financieros de aquellas empresas que se ocupan sólo de la extracción de materia prima. Se reflejó también el que como consecuencia de la falta del llamado “largo” dinero en la economía, de la insuficiente profundidad de los mercados financieros y de la continua y elevada inflación nuestro sistema financiero hasta ahora se encuentra en un estadio relativamente temprano de su desarrollo.

Pese a ello durante los últimos meses conseguimos estabilizar la situación en el ámbito financiero, ir o pasar, digamos, puede que por la menos dramática variante del desarrollo de los acontecimientos. Se prestó apoyo al sector real. Una gran atención se presta ahora al desarrollo del pequeño emprendimiento.

Por supuesto, algunas resoluciones se adoptan de manera bastante complicada y algunas decisiones crearon significativos problemas. Esto se refiere antes que nada a las decisiones del Banco Central sobre la dinámica del curso de divisas. Muchos países se enfocaron en la abrupta reducción de los cursos de las divisas nacionales. El Banco de Rusia prefirió otro escenario: el gradual.

Yo considero que esta decisión fue absolutamente correcta. Aseguramos el trabajo estable del sistema de pagos y, puede ser, lo que no es menos importante, incluso más importante, impedimos la extracción masiva de los depósitos dinerarios de los bancos, evitamos, de tal modo, la caída general del curso del rublo.

La situación actual en el mercado financiero habla de la adecuación de las medidas adoptadas. A propósito sea dicho, la reducción que ayer, por tercera vez, de las tasas de refinanciamiento realizó el Banco de Rusia brindan la esperanza sobre la consecuente reducción de las tasas de crédito, en lo que hoy tan necesitada está nuestra industria, todos los consumidores de servicios financieros.

Quisiera subrayar especialmente que para mi como Presidente la prioridad absoluta en las medidas anticrisis está, naturalmente, en la defensa social de la gente. A esto le hemos conferido y vamos a conferir una atención primordial. Pero no vamos a limitarnos sólo al otorgamiento de ayuda monetaria directa.

Lo más importante ahora es crear las condiciones para elevar la calificación de nuestros ciudadanos, para su reeducación, en casos imprescindibles para el cambio de especialidad. Cada persona deben comprender una cosa bastante simple: hoy es preciso ser más móvil, incluso ir al cambio del género de ocupación e incluso del lugar de residencia para asegurar el confort para su familia y la educación para sus niños. Esta es responsabilidad no sólo del Estado, esta es responsabilidad de cada uno de nosotros.

El año pasado hablé de que a la estrategia de nuestro desarrollo a largo plazo, a la concepción de las llamadas cuatro “I” (institutos, infraestructura, innovaciones, inversiones) es preciso añadirle otro elemento: el intelecto. Hoy quisiera decir algo más sobre esto.

Nuestra tarea al día de hoy es formar una economía intelectual, si se quiere inteligente y la correspondiente sociedad en su totalidad. Esto incluye una calidad de vida significativamente más elevada y el predominio en la sociedad de la clase media, la capacidad de cambiar rápidamente y reaccionar rápidamente ante un mundo cambiante.

Hoy nos es críticamente imprescindible contar con una clase empresaria activa, que trabaje en condiciones de competencia y que conforme en los países desarrollados la base del éxito económico. Este es, precisamente, el éxito en la modernización que quisiéramos ver en la práctica dentro de algunos años.

Una economía en la que existan otros procesos, que esté infestada por la corrupción y en la que predomine una burocracia ineficiente no podrá crear tal modernización.

Alguna vez un investigador de la historia de Rusia escribió que en el siglo XVIII, ya en el siglo XVIII, el estado crecía junto con la sociedad y se devoró esta sociedad en pedazos. Este es un escenario bien conocido pero demasiado pesado y hay que excluirlo.

La dirección más importante para nosotros es el fortalecimiento y la elevación de la calidad del trabajo del sistema financiero nacional al fin de cuentas y la creación en Moscú de un fuerte centro financiero internacional. Esta tarea, dicho sea de paso, pese a la crisis nadie la dejó de lado. Es más, la crisis de alguna manera como mínimo la hizo más actual.

Señalaré que las resoluciones recientemente adoptadas sobre reformas al sistema de pensión habrán de contribuir a la formación de un sistema a largo plazo de recursos financieros imprescindibles para el propio sistema financiero y para la estructura financiera.

En una proyección a corto plazo para nosotros, lo mismo que para los demás países, el desafío más serio en este ámbito es la limpieza de los balances de los denominados archivos “malos”. No pienso que para Rusia hoy sea óptima la concentración de tales activos en un banco denominado “malo” o “tóxico”, aunque en algunos países esta idea comenzó a llevar a cabo. Veremos qué es lo que obtienen.

Pero nosotros vamos a adoptar otros instrumentos para resolver esta tarea, entre ellos sencillamente contribuir al fortalecimiento de los bancos con el depósito en ellos de medios estatales en casos imprescindibles, de medios estatales en su capital, así como a disminuir los riesgos a cuenta de utilizar mecanismos que soporten no solo a los bancos sino a los propios tomadores de créditos.

Hoy estamos pensando no sólo en cómo salir de la crisis en los plazos más cortos. Debemos salir de la crisis con una economía renovada, más fuerte. En este sentido el respaldo que se presta hoy a determinadas empresas debe ser condicionada por la utilización de tecnologías de punta, por la elevación de la eficiencia energética, de la productividad del trabajo, por la elaboración de producción de la más elevada calidad según los estándares más avanzados.

Los acontecimientos de los últimos meses del período de crisis con toda evidencia testimonian que hemos retrasado demasiado la resolución de estas tareas. Si nosotros, en esencia, vamos simplemente a soportar la crisis, entonces perderemos años y al fin de cuentas resultaremos ante otra crisis, puede ser incluso más dramática que la que ahora sufrimos.

¡Estimados colegas, estimados huéspedes del foro!

En quienes hoy toman decisiones yace la responsabilidad de hacer la economía global más sana y estable, menos vulnerable ante los riesgos globales. La actual crisis indudablemente conducirá a la reformulación del mundo. Y yo pienso que esto para todos los aquí presentes en una conclusión evidente.

Como resultado de ello cambiarán los líderes del desarrollo económico, los modelos de conducta en el ámbito económico, los modelos de funcionamiento de los propios mercados económicos. Y los nuevos modelos que serán creados en los próximos años tendrán aún que atravesar pruebas de solidez y demostrar su eficiencia.

Por supuesto, cualquier crisis es una desilusión. Pero quisiera concluir con que cualquier crisis no debe someter a dudas el valor intrínseco de la libertad y de los valores democráticos, culturales y económicos requeridos por la Humanidad contemporánea, valores que surgieron en una muy difícil lucha y que fueron conquistados por todos nosotros en el curso de los siglos.

1 de junio de 2009

Entrevista realizada por la APM Agencia Periodista del Mercosur


Escenarios
Algunas cuestiones de geopolítica
Los sistemas defensivos en Sudamérica

Brasil y Venezuela son los principales países que están potenciando su Defensa en la región. Destinan recursos para desarrollar nuevas tecnologías que les sean útiles para futuras e hipotéticas agresiones bélicas.


Por Diego Hernán Córdoba Desde la Redacción de APM
31052009

Son muy pocos los países con conciencia geopolítica y de Defensa en Latinoamérica. Sólo Brasil, Chile, Venezuela y Colombia (salvando diferencias) desde hace años están potenciando sus sistemas y complejos de Defensa, a los cuales destina recursos económicos para el desarrollo de nuevas tecnologías.En el periodo 2004-2007, con 894 millones de dólares, Colombia es el país de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) con el más alto presupuesto en materia de compras de armas y equipos (en este caso a Estados Unidos). Luego se ubican Chile con 762 millones de dólares y Brasil 566 millones de dólares.

Carlos Alberto Pereyra Mele, Licenciado en Ciencia Política, Analista Político especialista en Geopolítica y Geoestratégia y Miembro del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos, en una entrevista exclusiva para APM, explicó la importancia que tiene para un país el complemento del poder económico con el poder militar. “Es una relación natural, -explica Pereyra Mele- a mayor poder económico de una nación o grupo de naciones, mayor será su sistema de defensa. Que es mucho más amplio que lo militar: inteligencia, defensa de los ejes claves de su desarrollo, investigación de nuevas tecnologías, más el rédito económico que da la venta de equipamiento militar y la dependencia de los países compradores de los mismos”.


En el caso de Colombia su enorme inversión en la obtención de armamentos bélicos se debe al afamado Plan Colombia. Desde tiempos de la administración Clinton se registra una total dependencia a los programas en materia de defensa que organiza y administra los Estados Unidos desde el Comando Sur. (Ver: “¿Este es el Plan Colombia?”. APM 09/03/2008)Al respecto Pereyra Mele señala: “Colombia es una nación en guerra civil y lamentablemente esta anulada por ese conflicto. El gobierno es político, económico y militarmente dependiente de Estados Unidos. Es la gran debilidad en el norte de nuestro continente ya que Colombia es la única nación sudamericana bioceanica”. Por otro lado, el país que está tomando la delantera en casi todas las áreas: económica, política, tecnológica de la región es Brasil.

El proyecto más ambicioso es el de construir un submarino nuclear con aportes de tecnología francesa. Esta nave será la primera con estas características en Latinoamérica. El convenio que firmó el presidente brasileño Luis Inácio Lula Da Silva, a fines del año pasado, con el presidente frases, Nicolas Sarkozy tendría una inversión de 8.000 millones de dólares. Además de la construcción de medio centenar de helicópteros, un astillero militar, una base naval y la compra de cuatro submarinos convencionales. El submarino a propulsión nuclear sería lanzado en el año 2020, y su misión sería la de proteger los importantes yacimientos de petróleo del mar brasileño, junto con el resto de la flota.


A esto, Pereyra Mele sostiene que “en América del Sur se esta arraigando la idea de que la defensa del subcontinente se debe desarrollar sin la injerencia de terceros extra continentales y en ese camino esta direccionado el esfuerzo brasilero de conjugar una junta de defensa regional”. (Ver: “Otro avance en la integración regional”. APM 16/03/2009)“Es más, -agrega Pereyra Mele- las experiencias recientes nos muestran los buenos resultados cuando los países de la región reaccionan en conjunto para frenar una causa bélica como en marzo del año pasado (cuando sucedió la matanza de el segundo de las FARC en territorio ecuatoriano). Serenando la escala de Colombia, Ecuador y Venezuela por la acción del Grupo Río, o más recientemente cuando el UNASUR, reunida en Chile, apoyo enfáticamente a Bolivia contra los separatistas de la media luna Boliviana”.


La proyecto estadounidense: el Comando Sur

El Comando Sur, conocido también por siglas USSOUTHCOM (Special Operations Command South), se ha convertido en un símbolo de la ingerencia estadounidense en la región.Entre los propósitos de este comando, con sede en Miami y subsede en Puerto Rico, financiado por el Departamento de Defensa del país del norte, está la realización de operaciones y ejercicios de entrenamiento conjuntos de fuerzas militares estadounidenses y latinoamericanas.Más de 50.000 militares estadounidenses son enviados cada año a América Latina y el Caribe para efectuar alrededor de tres mil misiones de entrenamientos, maniobras y “juegos de guerra” como parte del nuevo diseño de contrainsurgencia regional.

Con respecto a lo expuesto, Pereyra Mele le comentó a APM que “el sistema del Comando Sur es en la practica una especie de Vicecónsul de lo que fuera el antiguo Imperio Romano, que controla con sus legiones las zonas que son de su interés y defiende los interese económicos y políticos de Estados Unidos”.Además, Pereyra Mele señaló: “por ello el sistema de Comando Sur no sirve como modelo a los países sudamericanos, es mucho más practico una especie de OTAN regional sin tener socios fuera del continente.

Y eso sólo se logra venciendo las trabas que se ponen para la integración continental”.“Hay un largo trecho -reflexiona Pereyra Mele- para caminar y no libre de tropiezos y conflictos, pero será un camino propio sin ‘guías doctrinales’, externas, que no sirven y que no nos sirvieron jamás. Sólo recordemos el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), se tendría que haber aplicado por la invasión al continente de una flota Inglesa en Malvinas”, sentenció el entrevistado.

El TIAR es un pacto de defensa mutua interamericano firmado el 2 de septiembre de 1947 en Río de Janeiro. Según el artículo 3.1: “en caso de un ataque armado por cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de las partes contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho inminente de legítima defensa individual o colectiva”.Sin embargo, cuando Argentina, durante la Guerra de Malvinas, solicitó la aplicación de esta norma, Washington hizo oídos sordos y se dedicó a ayudar a su eterno aliado: Gran Bretaña.


Las importancias de un sistema de defensa y pensamiento geopolítico


Uno de los principales puntos de la campaña de Barack Obama para lograr la presidencia fue la reducción del gasto militar. Sin embargo, el presidente estadounidense el jueves 9 de abril pidió al Congreso de Estados Unidos 83.400 millones de dólares en fondos extra para financiar las aventuras bélicas en Irak y Afganistán este año.En la carta que le mando Obama a Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representante, solicitó a los congresistas aprobar su petición con rapidez ya que “los talibanes están resurgiendo y Al Qaeda amenaza a Estados Unidos desde sus refugios en la frontera afgano-paquistaní”. (Ver: “Afganistán: la clave del Gran Juego del petróleo”. APM 09/03/2009)

Otro punto que debe tenerse en cuenta en esta estrategia estadounidense es la decisión de aumentar la presencia de tropas de la OTAN en Afganistán y en el Este Europeo, más el reciente acuerdo con Francia para integrar la OTAN. "Cuando Francia y Estados Unidos actúan conjuntamente, el futuro es más radiante", ha señalado este año Obama. Esto nos lleva a suponer que este esfuerzo presupuestario no se discute por más que la crisis económica mundial golpea fuertemente a todos los Países. Las guerras futuras gozan de muy buena salud.


Siguiendo esta línea, Pereyra Mele añadió: “rotos los paradigmas globalizantes de un desarrollo a perpetuidad de las naciones con el neoliberalismos, se vuelve en estos tiempos a reforzar la idea de los Estados naciones y dentro de esas estructuras el papel del sector defensa vuelve a tomar fuerte impulso”.Además agregó: “hoy podemos ver que el mundo no es menos violento y que no permite errores. Los principales países de la región que están modernizando sus sistemas de defensa son: Brasil, en lo terrestre la defensa de la amazonía, en el aire el control de su gigantesco espacio y en el mar la defensa de sus inmensos recursos naturales y para ello quiere tener submarinos nucleares”.“Venezuela -completó Pereyra Mele- por su necesidad de no ser dependiente del armamento estadounidense que a transformados a sus armas en obsoletas. Para ello busca nuevos proveedores como Rusia y China con traspaso de tecnología. Chile es la gran incógnita ya que en el aire, mar y tierra a adquirido material e instalado bases en el sur donde hay paso bioceánico”.


Finalmente, el rol del sector defensa vuelve a tomar fuerte impulso para algunos países latinoamericanos. Pronosticando, la necesidad de tener un fuerte desarrollo de tecnologías propias para lidiar con las hipótesis de conflicto del Siglo XXI: alimentos, agua, energía y la atención de regiones escasamente pobladas pero altamente productivas.

31 de mayo de 2009

¿Ataque preventivo nuclear?


En las últimas horas nuevamente se recalienta el tema de un ataque “preventivo” de Israel a la Republica Islámica de Irán, también se difundió un informe de un tink tank norteamericano de hace un tiempo que analiza las graves consecuencias de esta acción unilateral de Israel, para la política exterior de USA y mas ahora con el cambio de administración que lidera el Presidente Obama, como seguimos afirmando que las imágenes hablan por mil palabras, subimos al blogs una infografía de la agencia informativa Rusa: Ria Novosti (http://sp.rian.ru/img/121788291_free.html) que nos permite comprender la actual situación sobre los países que forman parte del “Club Nuclear” y la de los países que no perteneciente a ella poseen estas armas de destrucción masivas, así como los que estarían en condiciones de obtenerlas en un futuro.-
Lic. Carlos Pereyra Mele

29 de mayo de 2009

"Prepararnos para otro oscuro Invierno"


El 29 de Enero de 2008, nuestro colaborador del CeeS en Madrid, Eduardo Bonugli, alertaba sobre lo que estaba sucediendo con la crisis económica mundial y sus consecuencias en la España y la Unión Europea, ( http://licpereyramele.blogspot.com/2008/02/crisis-financiera-mundial.html ) y que la misma se haría ya imposible de ocultar a partir de Junio de ese año. Igualmente los “expertos” en mercados y economía global seguían mintiendo con sus sofismas como: “es la volatilidad de los mercados” dicen... “es un fin de ciclo y comienzo de otro...” “es un reajuste técnico...”es un suave aterrizaje...” continúan “es un crisis pasajera de confianza...”. Y la crisis estallo definitivamente en agosto del 2008. Hoy a solos meses del gran estallido 50.000.000 de puestos de trabajo desaparecieron.

Hasta ahora solo se intento salvar a los Bancos. Pero nuevamente escuchamos a los mismos “expertos” en este “Annus horribilis”, que de nuevo intentan engañar con frases, “como que ya se ve la luz al final del túnel….,que para el último trimestre del 2009 se empezara a ver la recuperación”, “nuevos brotes en la economía están apareciendo”,
Por ello es importante tener información coherente y confiable como la que nos proporciono oportunamente Eduardo Bonugli, que no se equivoco en un ápice de cómo se desarrollaría la crisis y por que se llego a ella. En esta oportunidad transcribimos un articulo del premio novel de economía de Joseph E. Stiglitz titulado: La primavera de los zombies y para nosotros los argentinos conocedores de recetas económicas liberales que destruyeron el pais nunca mejor recordar la frace del capitán ingeniero Álvaro Alzogaray cuando les dijo a los argentinos “Hay que pasar el invierno”, para estos duros tiempos que vivimos y viviremos.
CeeS Cba
Lic. Carlos Pereyra Mele

La primavera de los zombies
May-25-09 - por Joseph E. Stiglitz*

Nueva York - A medida que la primavera llega a los Estados Unidos, los optimistas comienzan a ver "brotes de hojas nuevas" de recuperación de la crisis financiera y la recesión. El mundo ha cambiado mucho desde la primavera pasada, cuando la administración Bush decía una vez más que veía "luz al final del túnel". Las metáforas y los gobiernos han cambiado, pero -al parecer- el optimismo sigue inmutable.

La buena noticia es que puede que estemos al final de la caída en picada. El ritmo de la desaceleración económica se ha reducido. Puede que estemos ya cerca de tocar fondo, quizás para fines de año, pero eso no significa que la economía global esté en condiciones de recuperarse sólidamente en el futuro inmediato. Tocar fondo no es razón para abandonar las drásticas medidas adoptadas para resucitarla.

Esta recesión es compleja: una crisis económica combinada con una crisis financiera. Antes de ella, los consumidores estadounidenses, cargados de deudas, eran el motor del crecimiento global. Ese modelo se ha roto y no será sustituido muy pronto: incluso si los bancos estadounidenses estuvieran en buena forma, la riqueza de los hogares de este país se ha visto devastada, pues los estadounidenses se endeudaron y consumieron en el supuesto de que los precios de las viviendas no dejarían de aumentar.

El colapso del crédito empeoró las cosas, y las firmas -enfrentadas a los altos costos de los préstamos y unos mercados en declive- respondieron con celeridad reduciendo sus inventarios. Los pedidos cayeron abruptamente -en una proporción mucho mayor a la baja del PGB- y los más golpeados fueron los países que dependían de bienes durables y de inversión (es decir, gastos que era posible posponer).

Es probable que veamos una recuperación en algunas de estas áreas, desde las profundidades vividas a fines de 2008 y comienzos de este año. Sin embargo examinemos los indicadores fundamentales: en Estados Unidos, los precios de los bienes inmuebles siguen cayendo, millones de viviendas están "bajo el agua", es decir, el valor de sus hipotecas supera el de sus precios de mercado, y el desempleo va en aumento, con cientos de miles de personas que ya se acercan al fin de sus 39 semanas de seguro de desempleo. Los estados se ven obligados a despedir trabajadores a medida que sus ingresos por impuestos se desploman.

No se ha hecho más que someter a prueba al sistema bancario para ver si está adecuadamente capitalizado (una "prueba de esfuerzo" que no significó estrés alguno), y algunos no pudieron pasar el examen. No obstante, en lugar de dar la bienvenida a la oportunidad de recapitalizarse, quizás con ayuda del gobierno, los bancos prefieren una respuesta al estilo japonés: nos abriremos camino por el lodo.

Los bancos "zombie" -muertos que siguen caminando entre los vivos- están, en las palabras inmortales de Ed Kane, "apostando a la resurrección". Repitiendo la debacle de los bancos de Ahorro y Préstamo de los años 80, están utilizando malas prácticas contables (por ejemplo se les permitió mantener activos dañados en sus libros sin tener que quitarlos, bajo la ficción de que se los puede tener hasta que venzan y entonces, de alguna manera, se los podría cobrar). Peor aún, se les está permitiendo tomar préstamos baratos de la Reserva Federal de los Estados Unidos, con garantías deficientes, y adoptar al mismo tiempo posiciones riesgosas.

El gobierno estadounidense también está apostando a abrirse camino: las medidas de la Fed y las garantías gubernamentales implican que los bancos tienen acceso a fondos de bajo coste, y que los tipos de interés son altos. Si nada realmente feo ocurre -pérdidas sobre las hipotecas, bienes inmuebles comerciales, préstamos a empresas y tarjetas de crédito- puede que los bancos se las ingenien para abrirse camino sin caer en otra crisis. En unos cuantos años se recapitalizarán y la economía volverá a la normalidad. Ese es el escenario color de rosa.

Sin embargo, las experiencias en el resto del mundo sugieren que se trata de una perspectiva arriesgada. Incluso si los bancos estuvieran en buena forma, el proceso de desapalancamiento y la pérdida de riqueza asociada significan que es probable que la economía no estará en muy buen pie. Y una economía débil probablemente significa más pérdidas para los bancos.

Los problemas no se limitan a los Estados Unidos. Otros países (como España) tienen sus propias crisis inmobiliarias. Europa del Este tiene sus tribulaciones, que probablemente afecten a los bancos de Europa Occidental, altamente apalancados. En un mundo globalizado, los problemas de una parte del sistema rápidamente resuenan en el resto.

En crisis anteriores, como en el Este asiático hace una década, la recuperación fue rápida porque los países afectados pudieron retomar su prosperidad gracias a las exportaciones. Sin embargo, la recesión global de hoy ocurre en todos lados al mismo tiempo. Estados Unidos y Europa no pueden recurrir a las exportaciones para salir del agujero.

Corregir el sistema financiero es necesario, pero no suficiente, para la recuperación. La estrategia de Estados Unidos de corregir su sistema financiero es costosa e injusta, ya que premia a la gente que causó el lío económico. Pero hay una alternativa que, en lo fundamental, significa jugar según las reglas de una economía de mercado normal: capitalizar la deuda.

Con una conversión así, se podría restituir la confianza en el sistema financiero, y se podría reactivar el mercado crediticio con poco o ningún coste para el contribuyente. No es ni particularmente complicado ni novedoso. Obviamente, no les agrada a los tenedores de bonos, que preferirían recibir regalos del gobierno, pero hay usos mucho mejores para el dinero público, como otra ronda de estímulo.

Toda caída llega a su fin. La pregunta es cuán larga y profunda será la actual. A pesar de algunos brotes de hojas nuevas, deberíamos prepararnos para otro oscuro invierno: es el momento de poner en marcha un Plan B para la reestructuración bancaria y beber otra dosis de medicina keynesiana.

*El autor es Premio Nobel de Economía y Profesor de la Universidad de Columbia. Copyright: Project Syndicate, 2009. www.project-syndicate.org - Artículo publicado en el semanario CONFIDENCIAL de Nicaragua

14 de mayo de 2009

Estados Unidos y su nueva relación con América Latina


¿Será un inicio alentador?



En la "política" los símbolos tienen mucha importancia, esta nueva administración del Presidente Barack Obama tiene como principal objetivo luego de solucionar el desmadre económico, reencauzar la relación con su patio trasero (América latina), que las administraciones republicanas descuidaron, solo la agenda de ese grupo de poder incluía la de lucha contra los narcoterrorista el terrorismo internacional y un encono especialmente centrado en el Gobierno de Chávez y sus aliados. Esto llevo a afianzar un fuerte sentimiento antinorteamericano en toda la región que esta administración intenta desandar.

Recordemos que hace pocos días la secretaria de Estado Hilary Clinton, destaco que la falta de políticas de EE.UU. para Latinoamérica perjudico su posición y permitió que muchos países al sur de Méjico, establecieran relaciones profundas con China y en menor escala con Rusia, que reemplazaron a las tradicionales relaciones con USA, pero recordemos este tema ya lo había alertado el Comando Sur de EE.UU cuando hace dos años en su informe anual al senado de EE.UU. sobre la situación de la región, exhibió su preocupación por la fuerte presencia en todos los ámbitos de esas dos naciones y que ello hacia peligrar el futuro de la influencia de Estados Unidos desde la economía hasta las relaciones militares de los países de América Latina.

Todos estamos viendo que la política exterior de USA para la región intenta desde lo formal reestablecer las viejas relaciones afectadas por los neocoms (Neoconservadores Bushianos), pero, en primer lugar no debemos olvidar que un país cono USA no cambiara sus objetivos de continuar siendo el país mas importante del globo, y en esta etapa, agotada la anterior, intentara dar señales de mas flexibilidad y dialogo con la región. Hace poco describimos a la reunión de la V Cumbre de las Américas como un encuentro donde el gatopardismo diplomático se hizo presente, "cambiar algo para que nada cambie", en estos tiempo de crisis mundial y de cambios de doctrinas el hegemon Norteamérica intenta mantener su preeminencia (a pesar de su grave crisis económica), hasta que se reorganice los nuevos bloques mundiales en construcción y negociar desde posiciones de fuerza con la multilateralidad como eje de la política internacional.

En ese marco debemos entender el nombramiento que realizo el presidente Obama con Arturo Valenzuela, un ciudadano Chileno-Estadounidense (o Estadounidense-Chileno) que reemplazara a Tomas Shannon al frente de la cartera de la Secretaria de Estado del Hesmiferio Occidental, este es un experto en las relaciones Estadounidenses -Latinoamericanas y se desempeña en la actualidad como director del tink tank, “Centro de Estudios Latinoamericanos” de la Universidad de Georgetown, ya cumplió funciones durante el gobierno demócrata de Bill Clinton donde fue asesor especial y Director de los asuntos interamericanos del poderosísimo Consejo de Seguridad (nada menos) y también fue subsecretario de Estado para asuntos Interamericanos, como podemos apreciar un funcionario de alto nivel con fuerte formación intelectual y conocedor de temas de Seguridad, no es una desicion menor, que el nombramiento para este cargo clave sea la de un latinoamericano Chileno (y volvemos a simbólico en política) que proviene del país que mejores relaciones diplomáticas, económicas y políticas mantiene con el país del Norte, y que además tiene a otro representante en un organismo clave para reencauzar la relación con la región(desde la política exterior norteamericana) como es el reflotamiento de la OEA que tiene como Secretario General de la misma a otro Chileno José Miguel Insulza (Tesis presentada por Obama en Puerto España en la reciente Cumbre de las Américas), Y para entender mejor este nombramiento Valenzuela debemos tener presente que es un experto en el conflicto Cubano Estadounidense, y esta fue la herramienta diplomática de Obama en la Cumbre "la distensión con Cuba" para iniciar un nuevo proceso de acercamiento a la región que, cuando América latina esta negociando con los nuevos poderes extracontinentales, limitando el margen de maniobra a Estados Unidos. Y recordemos que Valenzuela hombre cercano a Clinton fue un impulsor en su momento del ALCA.

El cambio de imagen se completa con la designación de Obama de “María Otero en el cargo de subsecretaria de Asuntos Globales del Departamento de Estado.
Otero, quien nació y fue criada en La Paz, Bolivia, es hasta ahora presidenta de Acción Internacional, una organización “pionera” en micro finanzas que trabaja en 25 países y alcanza a 3.7 millones de personas con un portafolio combinado de casi 3.6 mil millones de dólares.
María Otero fue anteriormente integrante del Centro para Desarrollo y Actividades Poblacionales y economista para América Latina de la Oficina de Mujeres en Desarrollo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).”Fuente Diario La Jornada México.

Como podemos vislumbrar, la nueva administración empezó a mover sus piezas en ese juego de las Relaciones Internacionales en lo que respecta a lo que comúnmente denominamos América Latina, estas dos designaciones fueron muy bien recibidas por los stablismen de los sectores muy ligados a la política exterior de USA en todo nuestro continente, ya que Valenzuela es miembro del Council on Foreign Relations organismo que es un lobby de los interese estadounidenses en nuestro países, como decíamos en el inicio de este breve articulo, ¿será un inicio alentador?, eso lo determinara las políticas concretas que asuma la nueva administración a través de estos nuevos funcionarios, el tiempo dirá cuan real es el cambio de actitud de USA para con América Latina.

CeeS Córdoba
14/05/2009


Lic. Carlos A. Pereyra Mele

28 de abril de 2009

V Cumbre de las Américas


Acompaña al presente articulo que realizara sobre la Cumbre de las Américas reciénteme efectuada en la Isla de Trinidad y Tobago, un análisis del Juan Carlos Eastman Arango, sobre: Obama y la incierta proyección global de Estados Unidos, que ratifica lo expuesto en el artículo antes mencionado. Carlos Pereyra Mele

Gatopardismo y la V Cumbre de las Américas

por Carlos Pereyra Mele


"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".
"¿Y ahora qué sucederá? ¡ah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado". El gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957). Esta brillante obra que fuera llevada al cine por el gran director Luchino Visconti, en 1963, debería ser de carácter obligatoria su exhibición a las clases dirigentes del siglo XXI en nuestro subcontinente.

Esta obra me da pie para analizar los resultados de la reunión de jefes de estado en la muy promocionada V Cumbre de las Américas, evento que se desarrolló en una pequeña isla del Caribe entre el 17 y el 19 de abril, en la ex colonia Británica(¿?), integrante del Commonwealth Británico y paraíso fiscal conocida como Trinidad y Tobago, que junto con: Bermudas, Bahamas, Islas Turks y Caicos, Islas Caimán, Isla de Anguila, Dominica, Jamaica, Islas Vírgenes, Antigua, Montserrat, Antillas Holandesas y Aruba, San Vicente y Barbados, Santa Lucía, Granada, Panamá, Islas Malvinas, también son paraísos fiscales. Nada en política internacional es casual, así como los gestos y los símbolos, y, esto, nos indica un marco de referencia de donde se desarrollo este encuentro.

Estos encuentros que se vienen desarrollando desde 1994, inaugurados por la administración Clinton, tuvieron el momento de mayor enfrentamiento con el Hegemon estadounidense bajo la administración Bush en la IV reunión realizada en la ciudad de Mar del Plata en el 2005, donde quedó definitivamente enterrado el proyecto ALCA. Sobre esta Cumbre que opinó el sector más influyente de EE.UU. el financiero (causante de la catástrofe financiera y económica mundial) y, además, el sector más beneficiado con los planes de salvataje de Bush y Obama, a través de su órgano periodístico el conservador Wall Street Journal, la columnista señora Mary Anastasia O'Grady dijo: “Este año las cosas empeoraron con los abusadores de la región (Chávez-Morales-Correa), acaparando la atención y Obama dejando pasar una oportunidad única para defender la libertad. Obama tenía que saber que la reunión es usada por los políticos de la región para energizar sus bases en sus países al mostrarles que pueden poner al Tío Sam en su lugar”. Toda una declaración de como ven los sectores de las finanzas de USA a la región, al sur del Río Bravo.
Por otro lado, la inefable dirigente de la izquierda española, Pilar Rahola, aportó en su columna dos datos, el primero que todos los que no comulgamos con el pensamiento único ni el políticamente correcto, conocemos como correcto que Iberoamérica (no Latinoamérica) sí está en la agenda de EE.UU. y que este país con la diplomacia de Obama “ha movido ficha, hay que ver si esto desactivará los populismos reaccionarios de izquierda” (sic).
A su vez, el coordinador de la Cumbre por parte de la administración Obama, Jeffrey Davidow, dejó trascender lo siguiente: “los EEUU buscarán agrupamientos "ad-hoc", con gobiernos, ONGs y empresas así como una variedad de formas de colaboración, dependiendo de los intereses de cada país. Y agregó que esta administración avanzará hacia los TLCs (Tratados de Libre Comercio, que son la alternativa al fracasado ALCA), otra señal ha sido la visita previa a la Cumbre del vicepresidente de USA, Biden, a Chile y Costa Rica, revelando una preferencia estratégica hacia esos dos países.

La Cumbre funcionó al compás del “Efecto Obama” que con su amplia sonrisa venia de pasearse victorioso de los encuentros del denominado G20 en Londres (con un amplio triunfo sobre los países que pretendían un cambio sustancial en las reglas financieras mundiales-FMI y BM- y el cambio del paradigma del dólar centrismo, de ese encuentro sólo hubo mas de lo mismo, con un fuerte beneficio de inventario a favor de USA, que traslada su default a todas las economías emergentes principalmente ) y de festejar el 60 aniversario de la creación de la OTAN Organización del Tratado del Atlántico Norte ( con otro triunfo rotundo, como fue el de incorporar a Francia a esa organización y ampliar las obligaciones ya no sólo regionales sino globales a sus socios militares europeos).

A Puerto España arribó un Barack Obama, con una nueva agenda que incluía, el desmantelamiento de la prisión de Guantánamo y una mínima concesión para que ciudadanos cubanos estadounidenses puedan viaja a la isla (simple marketing político); con ello morigeró toda posible planteo de crítica con relación al viejo conflicto del bloqueo a la isla de Cuba por USA. Aquí, seguramente, tendremos con muchos otros pensadores Iberoamericanos disidencia, pero Cuba, digámoslo con todas las letras jamás fue una amenaza tanto estratégica como geopolítica para los Estados Unidos de Norteamérica, la única vez que pudo serlo (un problema estratégico), fue durante el conflicto por los misiles nucleares soviéticos durante los 60 y, que, como sabemos fueron negociados por las dos cabezas de las superpotencias de entonces: Kruchev y Kennedy sin la participación de Fidel Castro. Esto mismo que expreso en el presente trabajo, lo dijo Fidel Castro en su última visita a Argentina, cuando indicó que sólo la unión de Suraméricana podría ser una baza importante para equilibrar las relaciones con el poderoso país del hemisferio norte.

Entonces, por qué tanta euforia mediática por los acuerdos logrados en la V Cumbre, ¿que se logró?, luego de leer la parte sustancial del documento final, el cual ya estaba demodé, porque los cambios económicos y la crisis mundial lo han desactualizado (se viene trabajando entre cumbre y cumbre) podemos concluir que es un nuevo triunfo de la diplomacia de Washington bajo esta nueva administración, ya que como en las cumbres del G20 y la OTAN se fortaleció en el caso de las Américas un organismo como la OEA que no nos sirve a los intereses de los iberoamericanos y suramericanos en particular, que desde su creación cumple con el rol asignado bajo la diplomacia del panamericanismo de la doctrina Monroe “América para los Americanos”.

Esta Organización de los Estados Americanos (OEA) se creó en 1948, en Bogotá, con 21 miembros. El grupo inicial estaba compuesto por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Cuba fue excluida en 1962 por presiones de Estados Unidos. A cambio, entre 1967 y 1991 ingresaron catorce países. Así, los integrantes del organismo hoy serían 34. Con la excepción de Canadá que se habría sumado en 1990 el resto está compuesto, en su mayoría, por pequeñas islas que fueron colonias holandesas o inglesas.

“Según fuentes confiables, estas ex colonias son las siguientes: Antigua y Barbuda (75 mil habitantes), Bahamas (250 mil), Barbados (280 mil), Belice (155 mil), Dominica (90 mil), Granada (120 mil), Guyana (900 mil), Jamaica (dos millones 200 mil), Santa Lucía (120 mil), San Vicente y las Granadinas (120 mil), Saint Kitts-Neves (65 mil), Surinam (400 mil) y Trinidad-Tobago (un millón 200 mil).

Si esto es cierto, el total de habitantes de las ex colonias es de 5. 455.000. La cifra es menor que la cantidad de pobladores de El Salvador, el país más pequeño de América continental, al que la poetisa chilena Gabriela Mistral llamó “el Pulgarcito de América”. La nación centroamericana tiene 6.300.000 habitantes.

Lo paradójico es que el voto de El Salvador en la OEA vale por uno y los de estas ex colonias valen por trece. Es más, el voto de San Cristóbal y Nieves, con sus 65 mil pobladores, tiene el mismo peso que el de México (cien millones de habitantes) o de Brasil (174 millones). La mayor parte de estos micros estados está vinculada a la Comunidad Británica de Naciones (Commonwealth) y, en general, vive de espaldas a América hispana. En 1982, por ejemplo, durante la guerra de las Islas Malvinas se alinearon con Gran Bretaña.” Dr. Alberto Buela.

Entonces, podemos apreciar que cuando iniciamos este trabajo hablamos de un gatopardismo: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie" y no estamos equivocados.

Pues nada, ¿se avanzó en frenar los planes militares en la región, por parte del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de USA para las Américas?; o sobre la reactivada IV Flota desde febrero de este año, o del traslado de la gran base aeronaval de Manta (Ecuador) a Colombia, como de la continuidad del Plan Colombia Puebla, o de los planes de operaciones conocido como plan 2016 del Comando Sur. Nada todo igual a la era Bush.

Otros temas claves, ¿qué rol jugará USA ante la crisis económica mundial, por ellos desatada, y que está afectando a millones de ciudadanos de nuestros países? Cómo afectará a nuestros intereses nacionales y regionales un fortalecimiento de la OEA y cómo quedará entonces la UNASUR y la Junta de Defensa Suramericana, ¿y qué destino nos depara el insistir con un nuevo ALCA ahora intentándolo con los tratados de libre comercio? Todas preguntas sin respuesta, pero que nos afectan de manera concreta. La Cumbre solo fue un escenario donde la nueva administración nos vuelve a instrumentar la teoría de la buena vecindad remozada, o sea ellos hacen de vecinos (USA) y nosotros (los iberoamericanos) hacemos de buenos. Esta administración esta decidida a presentarse como la antitesis de la anterior para remontar el gran deterioro de imagen que sufrió Estado Unidos bajo los periodos de Bush Jr., pero ello no significa que cambiaran de objetivos ni planes. La estrategia de este encuentro la percibió claramente la antes mencionada Pilar Rahola: la jugada de Obama, ayuda a desactivar algunos de los delirantes populismos reaccionarios -reaccionarios de izquierdas- que sacuden la zona, y cuya culpa, en los problemas latinoamericanos, no es menor.

La única alternativa para nuestro desarrollo y progreso de Suramérica, es y no nos cansaremos de repetirlo, la concreción de nuestro objetivos nacionales y continentales a través de organismos que nos contengan y permitan presentarnos ante el nuevo orden mundial en formación, como un solo bloque sin tutelas extracontinentales y que sean la expresión de un genuino pensamiento estratégico suramericano.

Lo mejor será que este tipo de encuentros de rimbombante título como Cumbre de las Américas y organizaciones como la OEA vayan declinando hasta su desaparición.-
Córdoba, 28 de Abril de 2009.


Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político especialista en
Geopolítica Suramericana
http://licpereyramele.blogspot.com/



Obama y la incierta proyección global de Estados Unidos
La administración estadounidense comenzó a enfrentar, en la práctica y en la realidad, de un mundo cada vez más inestable y volátil, sus primeros desafíos en diferentes puntos del planeta
elnuevosiglo.com/cope.es - 26-04-09

Obama y la incierta proyección global de Estados Unidos

por (*) Juan Carlos Eastman Arango

Inicialmente la tensión asiática propiciada por la acción norcoreana ha dejado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con una condena que al parecer ya no cumple los efectos deseados en las relaciones internacionales. En África, dos eventos llaman la atención: por un lado, las actividades de la piratería somalí, en particular contra buques y personal civil estadounidense, se enfrentó con la liberación del secuestrado y la muerte de varios piratas, asunto que agudizó las tensiones y dejó, como precedente para los demás miembros de la coalición global contra ese delito, la acción armada de Estados Unidos; y por otro, en medio de una problemática regional más amplia, se destaca el rechazo por parte del presidente de Sudán –con el respaldo de la Unión Africana y la Liga Árabe- de la orden de captura emitida por el fiscal de la Corte Penal Internacional en su contra, al señalarlo como responsable de la profunda crisis humanitaria en Darfur.

Desde el Medio Oriente, la cuota de incertidumbre y provocación la aportan Irán e Israel, cuyos gobiernos, desde orillas opuestas, colocan al presidente Barack Obama en una situación extremadamente difícil, que ha tratado de manejar con su determinación por la creación de un Estado palestino. En Europa, en medio de la diversidad de problemas y contradicciones que sacuden a la Unión a partir de su palpitante heterogeneidad sacudida por la crisis económica, el referente más importante, sin duda, es la proyección regional de la Federación Rusa.

Y, finalmente, desde América Latina, los resultados de la V Cumbre de las Américas nos darán más claridad sobre el futuro de las tensiones inherentes que surgen a partir de los diferentes proyectos subregionales de cooperación e integración (Alba y Unasur, por ejemplo), la rivalidad de liderazgos latinoamericanos y la viabilidad de enfrentar, de forma interamericana, las principales amenazas a la seguridad subregional sobre la base de credibilidad, confianza mutua y certeza en la claridad al identificar sus causas.

Hacia un mundo no estadounidense
Las primeras semanas del nuevo gobierno estadounidense han girado alrededor de aquello que, sin duda, representa su preocupación central: la profundización de la crisis económica y la presión social y política generada por el aumento sensible del desempleo.

Como era de esperarse, las expectativas provocadas por los medios de comunicación de influencia y simpatía demócrata en el resto del mundo, han quedado poco a poco en su justa dimensión: pocas sorpresas y mucha confusión, y en gran parte por la inercia que muchas decisiones de política exterior mientras se consolidan los nuevos equipos en las dependencias claves de la proyección del poder estadounidense. Durante su administración, al menos en materia de seguridad y defensa, el presidente estadounidense no la tendrá fácil.

En primer lugar, la herencia de George W. Bush, que en algunos escenarios no ha dejado los sinsabores, desconfianza y resentimientos que tanto se han pregonado; por el contrario, deberá aceptar la irrupción o afirmación de los nacientes liderazgos político-militares regionales -hacia los cuales debería acercarse como socio y no como hegemón, de manera creíble-, y, finalmente, tendrá que afinar sus dispositivos institucionales convencionales para administrar, de forma compartida con sus pares de la Federación Rusa y China, la gestión de los grandes problemas y desafíos a la seguridad global, durante los próximos 4 años.

Estos tiempos que se acercan no serán fáciles en ninguno de los aspectos de la convivencia social y política humana, y de momento, sus manifestaciones superan las organizaciones mundiales y regionales y los instrumentos tradicionales que hemos conocido que enfrentar sus causas y dinámicas.

Frente a este panorama desafiante y sin antecedentes, ¿cuáles son los primeros indicios y señalamientos que funcionarios de la administración demócrata han fijado en diferentes declaraciones y reuniones de carácter internacional, en donde la posición de Estados Unidos se registra con interés político?.

Debemos recordar que, desde muy pronto, personajes como Dennis Blair, Hilary Clinton, Thomas Shannon, Joseph Biden y el mismo Obama, dejaron ver sus valoraciones sobre los intereses estadounidenses en diferentes eventos y escenarios políticos, como en la 45ª Conferencia de Seguridad de Munich, el periplo asiático de la Secretaria de Estado y su visita a México, las declaraciones ante comisiones del Congreso sobre las amenazas a la seguridad hemisférica, la participación del presidente en los 60 años de la Otan y los primeros viajes de los delegados especiales para Medio Oriente y Afganistán.

Más allá del lenguaje y de los adornos mediáticos que captan el entusiasmo internacional por el presidente Obama, la nueva administración enfrenta al mismo tiempo la inercia de la doctrina anterior, la permanencia del personal que integran los equipos de política exterior y defensa, y la necesidad de interpretar y balancear las expectativas globales con las necesidades estadounidenses. ¿Salimos de Irak porque su suerte está definida, y ésta descansa en su fragmentación político-territorial? ¿Nos concentramos en Afganistán porque este país constituye la nueva frontera de “Occidente” contra los efectos de las dinámicas asiáticas, chinas e iraníes combinadas con las rusas, a la manera decimonónica del “gran juego” para estas primeras décadas del siglo XXI?

A diferencia de Irak, parece que Obama quiere convertir la ofensiva afgana en la “primera guerra regionalmente globalizada de forma legal” de la historia. Cuando Bush trató de forzar las circunstancias a su favor, desconociendo incluso a Naciones Unidas con unos pocos aliados provenientes de varios rincones de la geografía planetaria, no lo consiguió pero sí privatizó sus objetivos y compartió, de manera pública y oficial, algunos de sus medios humanos y recursos.

Afganistán parece ser lo mismo pero distinto. ¿Nuevo? o, ¿resultado de la inercia? Los hechos mostrarán, más adelante, que Obama no es diferente, en esencia, a las tradiciones imperialistas de los diferentes gobiernos que han decidido sobre la política exterior de Estados Unidos. Quizás no será la “guerra preventiva”, tan seductora en otras latitudes y coyunturas políticas, pero despunta, de nuevo, el “imperialismo humanitario” de Bill Clinton y los franceses de la década de 1990, más afecto a sus aliados occidentales y con una imagen más fácil de vender en los medios transnacionales de comunicación, así haya fracasado de forma cruenta y escandalosa, en su momento, también.

La seguridad europea, la OTAN y Rusia

La Otan cumplió 60 años de existencia y su continuidad se ha convertido, de por sí, en un debate nacional y regional. La identidad de la organización sigue siendo materia de controversia, y su eficacia disuasiva, sin Estados Unidos desaparece. La demostración palmaria de su vulnerabilidad y fracturas la encuentra cada vez que el coloso ruso estornuda y bravea.

Reconocemos en esta materia una especie de “parálisis europea” frente al empuje estadounidense, brusco y arrogante de la era Bush, ahora dialogado, sonriente pero igualmente amenazante del nuevo presidente, al menos, frente a las cámaras y antenas de los periodistas.

Una de las inquietudes que tenemos frente a una Otan revitalizada y ampliada es su nueva cobertura geográfica y las vinculaciones políticas –con sus correspondientes discursos- con otras organizaciones; por ejemplo, con la ONU, relación que suscita inquietud y controversia. Inevitablemente África vuelve a ser el laboratorio de estas experiencias en su lucha contra la piratería marítima que amenaza la seguridad de los intercambios comerciales, pero no contra las amenazas a la seguridad humana que padecen, desde hace décadas, los ciudadanos africanos.
Rusia regresó, a pesar de los europeos. El pasado 17 de marzo, el presidente Medvédev anunció el fortalecimiento militar ruso para el 2011. Sus declaraciones públicas, en diferentes eventos mundiales, acompañadas por las del premier Vladimir Putin, como las expresadas en Davos durante el Foro Económico Mundial a finales de enero pasado, permiten reconocer un Estado que ha recuperado su confianza y determinación políticas para diseñar el nuevo orden mundial en función de sus intereses nacionales y su seguridad regional.

Medvédev ha reafirmado la determinación rusa de participar en el futuro de América Latina desde lo económico y diplomático hasta la cooperación militar y en la lucha contra las drogas. La Unión Europea y otros países de la región, deben enfrentar muy rápidamente la perspectiva amenazante que su futuro quede de nuevo, como sucedió entre 1945 y 1992, condicionado y negociado en manos de rusos y estadounidenses.

El laberinto del Medio Oriente

La primera señal de inquietud para los diferentes actores de la problemática de la región, a excepción de los dirigentes israelíes, fue el silencio y la ausencia de reacción rápida y moralmente contundente por parte del gobierno Obama frente a la agresión militar de Israel contra el territorio palestino de Gaza, en medio de una campaña electoral polarizada e incierta en sus resultados para los vecinos de aquel país. Luego, su nuevo mapa político doméstico abrió otro horizonte de posibilidades en la región, cuyo destino cada vez está más unido al de Asia Central y su proyección geoestratégica sobre el eje Pakistán-India.

El ascenso al poder de una coalición marcada por la ultraderecha israelí, en cuya cabeza principal estaría la vocería de asuntos exteriores de forma provocadora, confirma una tendencia reciente en las relaciones regionales: al colapso previsible del régimen saudita acompañado por el agotamiento político del aliado egipcio, sumada a la obstinación histórica de Israel -que amenaza su propia existencia territorial-, los actores políticos extra regionales exploran nuevos interlocutores, colocan nuevas exigencias a las fracciones palestinas y diseñan un escenario que pueda contener la volatilidad política y radical que se cierne.

Turquía, en el norte, resurge como parte de la co-administración regional; Irán, desde el este, se consolida como un interlocutor obligado; Siria y El Líbano tendrán que fortalecer sus lazos con la Unión Europea y alimentar el sueño neocolonial de la Francofonía; y, desde el sur, la ausencia eventual del eje Egipto-Israel abriría la incertidumbre geopolítica. ¿Es la presencia de la Otan, bajo el formato de lucha contra la piratería somalí, la avanzada de esta apreciación?

El desafío asiático

Se le ha denominado la primera “crisis” para Obama. Sin embargo, esta iniciativa norcoreana en relación con el lanzamiento de un “cohete-misil con un satélite que no existía”, sí ha supuesto un desafío para los principales actores políticos en Asia Oriental, y en particular, alrededor de la península coreana: Federación Rusa, Estados Unidos, República Popular de China, Corea del Sur y Japón. Los aliados de Estados Unidos someterán a prueba su liderazgo en la región y su confianza frente a sociedades y gobiernos que se sienten vulnerables al aventurerismo internacional de un dirigente atrapado en su propio laberinto, Kim Jong-il.

Las primeras declaraciones en el Consejo de Seguridad no favorecen la posición del gobierno de Obama. La primera conclusión: Corea del Norte debe seguir existiendo, con sus ambiciones nucleares, ya que se constituye en una prenda fundamental para administrar el miedo regional y aumentar las presiones político-militares sobre Estados Unidos.

Quizás debamos llamar la atención sobre el componente principal de las tensiones: la pérdida del monopolio nuclear por parte de las grandes potencias y las emergentes como China, y la irrupción del “chantaje nuclear” como mecanismo de negociación y disuasión desde países pequeños colocados en la periferia o en las fronteras de los grandes actores político-militares.

Estados Unidos, además, forma parte de un escenario más amplio en el que la rivalidad por la hegemonía asiática reconoce varios actores políticos y económicos –tanto individuales como asociados-, cuyas posiciones han salido mejor libradas de la crisis que las de aquel país. China, India, Australia (si aceptamos que este país debe apropiarse de su destino como miembro de la comunidad de naciones de Asia) y Japón, son los interlocutores obligados en cualquier agenda estadounidense para este inmenso escenario, continental y oceánico (Océano Indico y pacífico Occidental).

El mundo, confuso e inseguro, pero nuestro
El mundo parece confuso, pero no lo es. Evidentemente no nos gustará, pero es el que hemos construido, colectivamente, de forma activa o pasiva, durante décadas. De ahí la importancia que los ciudadanos sean profundamente conscientes de la trascendencia de su participación en los debates y selección de las plataformas políticas relacionadas, también, con asuntos internacionales.

No se trata simplemente de reconocer que el mundo es interdependiente, así lo sea de forma asimétrica sino de apropiarnos de las agendas de política exterior, de “ciudadanizar” los debates sobre las proyecciones e interrelaciones económicas, políticas y militares de nuestro país y de otros países cuyo interés sea inocultable, por sus articulaciones y efectos, en la vida de cada uno de nosotros.

El mundo sí puede ser diferente para la siguiente generación si nos involucramos activamente y reivindicamos las condiciones públicas de la seguridad y de la política exterior.

* Asesor del Instituto de Estudios Geoestratégicos y Asuntos Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada. Licenciado en Filosofía y Letras con Especialización en Historia. Especialista Honoris Causa en Geopolítica. Estudios de Doctorado en Historia. Catedrático del programa de relaciones internacionales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

Fuente: http://www.cope.es/mundo/26-04-09--obama-incierta-proyeccion-global-estados-unidos-47590-1