Nos mudamos a Dossier Geopolítico

26 de abril de 2008

Exposición de Helio Juagaribe del 20 de Nov. de 2003

Presentación: El trabajo que se expone a continuación es la síntesis de la conferencia que dictara el Prof. Dr. Helio Jaguaribe el día 20 de Noviembre de 2003 en el "Encuentro de Pensamiento Estratégico y Político Internacional" organizado por el Centro de Estudios Estratégicos Suramericano CEES.
Lic. Carlos Alberto Pereyra Mele

LOS RETOS FUTUROS DEL MERCOSUR

Argentina y Brasil: equilibrios en la cornisa de la historia

Helio Jaguaribe, el brillante pensador brasileño, disertó sobre los desafíos regionales.
SOCIOLOGO Y ABOGADO.

¿Qué pueden hacer países como Argentina y Brasil en las condiciones actuales del mundo?
Lo primero es tratar de comprender lo que está pasando en esta tercera ola globalizadora. La primera fue en el siglo XV como resultado de los descubrimientos marítimos y la revolución mercantil que modificó las formas de producción de la Edad Media. La segunda ola ocurrió con la Revolución Industrial y las transformaciones que produjeron, en los modos de producción, la electrificación y otras energías alternativas. Y ahora estamos viviendo la tercera, producto de los descubrimientos científicos de la primera mitad del siglo XX y de las innovaciones tecnológicas de la última década.

El brillante economista chileno Osvaldo Sunkel observó que las globalizaciones, inversamente de lo que pregona el neoliberalismo, acentúan enormemente las asimetrías. India y China, demuestra Sunkel, sufrieron con la primera globalización, y la relación entre Europa y Asia, que era de 1 a 1, pasó a ser de 2 a 1 a favor de los europeos. Después, la Revolución Industrial agredió las relaciones entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado llevando esa diferencia de 10 a 1. Ahora, si uno mide los ingresos per cápita de los países ricos y los pobres, esa brecha es de 60 a 1. Entonces es mentira que la globalización es buena para todos, ya que para algunos es pésima.

Hoy, con una globalización severamente agravada por el unilateralismo de Estados Unidos, el mundo se está dividiendo en cuatro niveles diferentes.

1. Nivel supremo. Supremacía absoluta (o casi) de EE.UU.

2. Nivel de elevada autodeterminación. Allí se encuentran sólo la Unión Europea y Japón.

3. Nivel que yo llamaría de resistencia. Ahí están China, India y Rusia, que tienen capacidad de limitar la interferencia de la globalización en su propio territorio. O sea tienen autodeterminación interna y muy limitada autodeterminación externa.

4. Nivel de dependencia. El resto de los países.

Argentina, Brasil y sus socios Uruguay y Paraguay, desde la construcción del MERCOSUR, tiene observables condiciones para subir del nivel de dependencia al de resistencia... siempre que se hagan las cosas apropiadamente. Es una oportunidad única que todavía nos ofrece la historia.

Veamos primero, brevemente, qué características tiene este imperio americano. A diferencia de los tradicionales, como el romano o el británico, el norteamericano no ocupa el territorio de los países dominados ni ejerce su hegemonía formalmente.

Tal vez la mejor analogía para comprender cómo funciona el sistema de dominación norteamericano sea la del campo gravitacional o campo magnético. A partir de poderosos mecanismos (de tipo económico, financiero, tecnológico), la metrópoli ejerce presiones tan poderosas sobre las áreas sometidas que éstas no pueden hacer otra cosa más que cumplir con lo que el imperio determina. ¿Para qué EE.UU. estaría interesado en meterse en la administración de las zonas dominadas si tiene la capacidad de condicionar poderosamente y estratégicamente sus conductas?

El imperio norteamericano aprendió algo de la última fase del colonialismo europeo: la administración directa de las provincias es cara. Y comprueba que, cuando está obligado a hacerlo, como ahora en Irak, paga un precio alto: es probable que a George W. Bush le cueste la reelección (para bien de EE.UU.).

En este escenario la convergencia de Argentina y Brasil es fundamental. ¿Por qué? A mi juicio hay dos alternativas.

a) El imperio se consolida y universaliza, o sea, se abre un período de larga duración de pax americana que no será eterno pero cuyo fin no vamos a ver ni nosotros ni nuestros descendientes

b) Otros centros de poder —China, Rusia— adquieren capacidad de equipolaridad en el siglo XXI. Yo preveo que lo segundo es altamente probable si China mantiene su extraordinaria tasa de desarrollo anual y si Rusia, un país con un nivel de educación y de cultura superior al promedio norteamericano, se recupera como pareciera que lo está haciendo. Su arsenal nuclear es un poco obsoleto pero todavía mata.

En este escenario multipolar, fascinante y extremadamente peligroso, Europa (convertida en la de los 25 y, quizás, en una Europa de los 30) no va a tener ninguna posibilidad de una fuerza política propia, porque las diferencias internas son demasiado grandes.
En la Unión Europea se formarán subsistemas políticos con marcadas diferenciaciones. Hoy ya existen dos: el subsistema atlántico, comandado por Inglaterra, y el subsistema europeísta, de la alianza franco-alemana, que tiene muchas chances de atraer a la Italia post Berlusconi y a la España post Aznar.

Pero volvamos a nuestros países y a intentar situarlos frente a este presente y a ese futuro. En el actual proceso de globalización y unilateralismo, ni Argentina ni Brasil están en condiciones de resistirse, aisladamente, a ser absorbidos por el sistema imperial norteamericano.

Si se consolida una alianza estratégica —y no sólo retórica— primero a nivel Mercosur y luego a nivel de Sudamérica para la formación de un poder económico, tecnológico y cultural (no un poder militar) podemos elevarnos del nivel de dependencia al de resistencia.

En el primer escenario, el de la pax americana, el haber logrado esta integración nos permitirá entrar en el imperio como una provincia de primera clase, detrás de los europeos, y no como las provincias africanas.

En el segundo, si hay un nuevo multilateralismo, la formación de un sistema sudamericano de cooperación basado en el núcleo duro del Mercosur, nos permitirá un nivel de interlocución internacional muy importante.

Esta semana en Miami, gracias a la coordinación argentino-brasileña, EE.UU. debió aceptar el llamado ALCA Light, que, en el fondo, es un Alka-Seltzer.

Pero ¡cuidado! hay puntos ineludibles. Primero: la única manera de que el ALCA Light sea tolerable es que a la hora de firmar quede garantizado un plazo razonable de permanencia de la tarifa externa común del Mercosur.

Segundo: hay que desterrar la idea de que "el país se va a ir desarrollando más adelante". Nuestro futuro depende de las condiciones internacionales que nos permitan hacer. Mientras tengamos espacios de permisibilidad internacional o actuamos rápidamente o ese espacio se cierra. Y se está cerrando por la globalización, por el unilateralismo. ¿Qué plazo nos reserva todavía la historia? ¿De qué plazo mínimo disponemos y necesitamos para lograr un tipo de desarrollo satisfactorio? Probablemente 20 años.

¿Cuáles son las condiciones necesarias? Por un lado una alianza argentino-brasileña seria. Con el neoliberalismo de los últimos años se convirtió en un sistema de intercambio de mercancías y eso es bueno, pero está lejos de ser lo que necesitamos.

Necesitamos una política industrial común que asigne una parte de la producción a Paraguay y a Uruguay, que nosotros compraremos.

Necesitamos una concepción macroeconómica competente para administrar los crecientes microconflictos que van a surgir en la región porque a mayor integración mayor número de conflictos a nivel micro. Necesitamos un sistema jurisdiccional. Hasta ahora cuando una firma brasileña entraba en conflicto con una argentina ¡tenían que resolver el problema los presidentes de las repúblicas! Tenemos que tener tribunales y una legislación transnacionales mercosuristas y someter nuestras firmas a esa jurisdicción. Establecer claramente a nivel constitucional la supremacía de la legislación mercosurista sobre la nacional.

Otro aspecto importantísimo es la relación entre el Mercosur y la comunidad andina. Tenemos que crear condiciones atractivas para que ellos quieran venir.

Ultima cosa: el neoliberalismo nos inmovilizó, de manera trágica a la Argentina y esterilizante a Brasil. Y la historia corre. Para conseguir estos objetivos necesitamos elevar significativamente nuestra tasa de ahorro. Tenemos que sustituir un modelo de equilibrio estático por un modelo de equilibrio dinámico.

Termino diciendo que estas cosas son posibilidades, no necesidades. Si seguimos con los conflictos internos, las antiguas rivalidades argentino-brasileñas, las peleas entre partidos, estamos perdidos. Si Argentina y Brasil no se unen y retoman el crecimiento social, la historia no nos dará ninguna chance. Si lo hacemos, tendremos un futuro extraordinario. Si no, vamos a convertirnos en segmentos indiferenciados del mercado internacional bajo control de multinacionales. Vamos a convertirnos en la basura de la historia.

Análisis:

La Inteligencia Estratégica de Brasil

Hemos tenido la grata experiencia de escuchar al sociólogo Helio Jaguaribe el 20.Nov.03 en Buenos Aires. Más que conferencia fue un Informe de Inteligencia Estratégica brindado por uno de los mejores cerebros de ese país, pero al mismo tiempo nos dé una idea del nivel con que trabaja Itamaraty y a su vez es respaldado por su Estado Mayor Conjunto. Escucharlo es la mejor prueba de que Argentina carece de clase dirigente.

Jaguaribe comenzó haciendo una reseña de cómo se llegó a la globalización y luego dividió a los grados de Poder Mundial en 4 categorías:

1er. Nivel: La Superpotencia Unipolar de EEUU.

2do. Nivel: El Bloque de Apoyo conformado por Europa Occidental y Japón, los países que componen el resto de la Trilateral Commission.

3er. Nivel: El Bloque de Resistencia conformado por China, India y Rusia.

4to. Nivel: El Bloque de los Inviables (a menos que cambien sus Estrategias). Argentina y Brasil se encuentran dentro del 4to. Bloque y solo unidos pueden ingresar al 3er. Bloque. Pero de quedarse en el 4to. Bloque, ambos perecerán como será el destino de cada nación del Tercer Mundo que no pueda acceder al Bloque de Resistencia.

Hoy el Imperio no funciona como lo hizo Roma, ni siquiera como el Imperio británico en India, en el sentido de construir sus colonias con un cierto grado de progreso en la infraestructura. Por el contrario, actúa más como un 'campo magnético' que perturba el funcionamiento interno de los Estados y no contribuye a su desarrollo. Es la forma más barata de colonizar y la razón por la cual los imperios europeos, luego de la 2da.. Guerra Mundial, pasaron del colonialismo al neo-colonialismo.

Un aporte de Helio Jaguaribe es el estudio de la combinación entre Economía y Cultura en los procesos de desarrollo nacional. Si bien es evidente su conocimiento del marxismo, también es indudable su rechazo a un marxismo vulgar que todo lo mide en términos económicos y, por otro lado como ejemplo, cita

Para ingresar a ese Bloque de Resistencia es necesario que se logre una determinada 'Velocidad de Despegue', (como los misiles que salen al Espacio). Esa Velocidad de Despegue se basa en dos factores: tasa de desarrollo y capacidad de ahorro interno.

Los países asiáticos, hace décadas que tienen una tasa superior mínima del 8% anual. China está cerca del 10%. De seguir así, aunque nadie puede asegurar cuanto tiempo seguirá en esta tasa, China alcanzará a EEUU en unas décadas.

A la competitividad China se le suma la pérdida de desarrollo industrial de EEUU. Con una economía de estas características, la salida del decadente es la política bélica y el arrasamiento de otras economías 'a punta de pistola'.

El otro factor que complementa la "Capacidad de Despegue" es la capacidad de ahorro interno. Pero acá nos encontramos con la resistencia de las élites que van a defender su capacidad de consumo a costa del desarrollo nacional. El caso más dramático quizás sea el de Africa con una capacidad de ahorro equivalente a Cero. No podrá salir adelante. En el otro extremo está China y muchos de los países de Lejano Oriente que le siguen. En China la capacidad de ahorro es del 30%.

En Brasil la capacidad de ahorro es del 8% y en Argentina del 6%. La capacidad mínima de ahorro requerida es del 25%. Aunque Jaguaribe no lo diga, es indudable que de implementarse una política tendiente a restringir el ahorro interno, habrá una dura lucha contra las élites que ahora disfrutan una capacidad de consumo similar a las de sus pares de Europa.

Resumiendo, esa "Capacidad de Despegue" es que Argentina y Brasil, luego el Mercosur ampliado, logre un crecimiento mínimo del 8% sostenido y una capacidad de ahorro del 25% para volcarla en desarrollo.

Otros dos elementos de la Capacidad de Despegue son el Nivel de Igualdad Social y la Masa Crítica de Industrias.

El piso mínimo a lograr es el nivel de igualdad social de España, a mitad de camino entre Alemania y Portugal, y la capacidad tecnológica de Italia, algo más bajo que Alemania-Francia.

El Desarrollo requiere una Masa Crítica de técnicos y científicos que provienen de una Clase Media, y cuando nos referimos a esta no es en el sentido de capacidad de consumo, como se mide en EEUU, sino en todo el entorno laboral y cultural necesario para el estudio, la investigación y desarrollo. La Desigualdad Social, producto de una estructura oligárquica que polariza entre una mínima elite consumidora y una masa en la miseria, asegura el estancamiento en un círculo vicioso que se retro-alimenta a sí mismo.

Al comenzar la Revolución Industrial, Inglaterra tenía una Masa Crítica de Clase Media, con sus técnicos, muy por encima de Francia y el resto del Continente. EEUU se cuidó de tener una clase media durante 90 años desde la revolución, hasta que pudo ingresar de lleno a la revolución industrial. La URSS y China dedicaron todos sus esfuerzos desde el comienzo para desarrollar esas Capas Medias de científicos y técnicos. A esa Capa Social de Científicos y Técnicos se puede llegar desde el capitalismo con contenido nacional o desde el socialismo.

Brasil tiene una Masa Crítica importante de Industria pero un alto nivel de Desigualdad Social. Por el contrario, Argentina tiene más Igualdad Social aunque en este momento se esté herrumbrando su Masa Crítica de Industria. Lo importante de Argentina es que de esa Capa Social, la generación que construyó la industria aún está con vida.

Un concepto que dejó en claro es que ya sería inviable tomar como objetivo a América Latina por los recientes Tratados de Libre Comercio, el NAFTA, el Plan Pueblo Panamá, etc. En ese sentido mucho del control de EEUU sobre los países de Centroamérica y el Caribe se ha vuelto irreversible. Lo factible es avanzar hacia la unión de América del Sur.

El factor Cultura es otro pilar sobre el que se asienta la Unidad. Jaguaribe dio como ejemplo a Gran Bretaña que económicamente está en Europa pero culturalmente en EEUU.

En el caso del choque cultural, la cultura anglo-americana es muy fuerte en valores pragmáticos, pero la cultura latina es más fuerte en valores principistas. De esta forma la cultura anglo-americana es como una lanza, que es fuerte cuando propone negocios, pero la cultura latina es como un escudo que es útil para salvar a los principios de los negocios. De todas las culturas latinas de América, la de Méjico es la más fuerte porque, estando al lado del gigante y luchando por sobrevivir, es la que más desarrolló su sentido de Identidad y lo ha logrado: no pudo ser absorbida e incluso se desarrolla dentro de EEUU.

El Frente Cultural en América del Sur se convertirá en los próximos años en un campo de lucha más importante que el económico.

Podríamos agregar algo a la advertencia que nos hizo al mencionar de pasada tanto al Conde Duque de Olivares como al Cardenal Richelieu: "Lo que Olivares supo y no pudo, y lo que Richelieu pudo".

Ambos fueron coetáneos hace ya casi 4 siglos. Ambos vivieron la encrucijada de reformar o no su reino, siendo la monarquía unificada de España-Portugal más fuerte que Francia. Pero las mezquindades internas de España, bien aprovechadas por Inglaterra, Holanda y Venecia, las que determinaron la osificación conservadora del Estado-Nación y su posterior decadencia. Por el contrario, Richelieu no vaciló y logró las reformas necesarias para que el Estado Nación de Francia se convirtiera en el Poder más fuerte de Europa a fines del siglo XVII.

Conde Duque de Olivares: en Argentina y Brasil se deben encarar las consecuencias de su fracaso.


Pese a los ingresos de ultramar, el Estado Nación de España estaba muy endeudado con los bancos de Génova y Venecia, en una guerra de desgaste en Flandes, con Inglaterra al acecho en sus rutas navales, y con fuertes compromisos en la Guerra de Alemania.

Era necesaria una fuerte reforma en lo bancario, lo impositivo, frenar el consumo suntuario, crear una 'capacidad de despegue del ahorro interno', del desarrollo de las manufacturas locales, la reforma militar destinada a lograr una milicia nacional. Todo eso fue frenado por la miopía de las oligarquías locales, España entró en la decadencia y Portugal logró su Secesión, para intentar salvar sus colonias de los holandeses, pero quedando como sub-imperio de Inglaterra.

Hoy Argentina y Brasil heredan los problemas que datan del Conde Duque de Olivares. Necesitan aumentar el ahorro interno, la capacidad tecnológica, el crecimiento económico, superar la deuda externa, la desigualdad social, la capacidad militar para defender sus recursos naturales. O se unen o desaparecen.

Jaguaribe advirtió contra el Plan Colombia como cabeza de playa de los anglo-americanos en América del Sur. Una vez posesionados de Colombia avanzarán al sur por los Andes y al Este por el Amazonas. La misión del Mercosur es reforzar al Estado colombiano para que se mantenga y pueda controlar la situación sin caer en manos de EEUU.

Esto se complementa con las declaraciones de Dirceu respecto a la defensa de Amazonia. Se necesita un Mercosur militar.

También explicó el ALCA 'light' firmado en Miami. Había dos posiciones: a) Argentina quería el choque frontal aunque ello nos alejase del Pacto Andino. b) Brasil quería la 'Aproximación indirecta', firmar de acuerdo en lo Secundario y de Forma, negando la firma en lo Principal y de Fondo. Al mismo tiempo mantener la relación con el Pacto Andino. El canciller Armiño es un hombre de guante de seda pero mano de hierro. En la próxima reunión del Mercosur en Montevideo vendrán todos los países del Pacto Andino, el resto de Sudamérica, pero no estará EEUU.

Antártida Suramericana

Propuesta del CeeS sobre el Continente Antártico

En la dirección electrónica siguiente: http://licpereyramele.ar.tripod.com./ASuramer.pdf, encontrara la propuesta de llevar la integración regional tambien al continente Blanco, siguiendo los conceptos Geopolíticos actuales que es el de la conformación de grandes espacios, en beneficio de los Pueblos Suramericanos. Esta publicado en un archivo PDF.

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS Córdoba

20 de abril de 2008

Sociedad Argentina

Una pereza histórica

Por ENRIQUE LACOLLA

Argentina no termina de desprenderse de una mentalidad rentística que ya ha vivido y que requiere ser superada, para asumir las dificultades cada vez mayores que proyecta el presente.

La crisis generada por una amplia franja de los productores rurales desnuda falencias de la sociedad argentina que no residen estrictamente en la coyuntura actual, sino que engranan con una historia basada en el parasitismo de la clase oligárquica y en el contagio que padece una parte importante de las clases medias respecto de psicología derivada de la comprensión del mundo que tienen los patrones del cotarro agropecuario.
También pone de relieve el espíritu conspirativo que impregna a los sectores que históricamente se han adueñado de la parte sustancial de las rentas que brinda el país, empeñados en mantener un modelo de dependencia para ellos suntuario, no importa cuáles sean los costos que este imponga a la nación como conjunto.
La crisis desencadenada por las entidades agrarias, por último, pone asimismo en evidencia una crisis de representación de parte del Estado, que se ha ido vaciando, gradualmente, de fuerzas expresivas de la voluntad popular y que sólo tímidamente se anima a propiciar cambios que, en definitiva, atacan marginalmente el estado de cosas y dejan librado al azar del derrame de la renta agraria diferencial, la concreción de una activación industrial y de una reforma estructural para las cuales no dispone, aparentemente, de ningún diseño ni de una voluntad clara para articularlo. El cumplimiento de un programa de ese carácter, sin embargo, es lo único que puede poner al país a la escala de las naciones desarrolladas del mundo, permitiéndole cumplir el papel que le corresponde en el marco del bloque regional sudamericano que está diseñándose.

Escarceos con el golpe mediático

Pero entendámonos. Ante el lock out del campo propiciado por la Sociedad Rural y las transnacionales, que utilizan como fuerza de choque a los productores medianos y pequeños para instrumentar cortes de ruta, practicando una extorsión que no ha reparado en estrangular a las ciudades, no caben las medias tintas. Hay que estar en su contra de manera categórica. Detrás de esta movida hay fuerzas que, enfervorizadas por la falta de resistencia que creen detectar, impulsan al medio pelo (y no sólo al porteño), fogoneándolo a través de la televisión privada y el grueso de la prensa, en busca una reversión de las políticas tibiamente populares del actual gobierno y de un golpe institucional que derroque a la Presidenta o al menos la condicione, devolviendo las riendas de la economía a los personajes “fiables” que devastaron la nación durante la orgía neoliberal que fue de 1975 al 2002 y que se encuentran disponibles todavía.
Entendámonos. Estamos en presencia de un intento de golpe institucional, manipulado por los medios de prensa privados, tanto televisivos como impresos. Estos forman ya parte de un entramado de poder vinculado al sistema de dependencia por lazos indisolubles, y por estos días han hecho gala de una perversidad sólo comparable a la obscenidad desplegada por los medios venezolanos en los diversos envites, abiertamente golpistas, dirigidos contra Hugo Chávez.
La información que difundieron fue sesgada, dando una amplísima extensión a los puntos de vista de las entidades ruralistas y de la oposición, otorgando escasa cabida a las reflexiones en sentido contrario y degradando el punto de vista oficial con comentarios y esas muecas e inflexiones con que muchos comunicadores televisivos editorializan sin decir una palabra. La subdivisión de la pantalla del televisor en secciones que muestran en una parte un discurso de la jefa del Estado, y por otra la reacción de los productores del campo, es un recurso apenas legítimo. Lo que importa en ese momento es la palabra de quien la tiene; los comentarios y los juicios pueden venir después.
Pero se puede incluso consentir la difusión en directo de la palabra presidencial y el gesto de quienes la escuchan desde la vereda del frente, siempre y cuando se adecuen las proporciones. No es admisible que la Presidenta aparezca en un recuadro pequeño en el costado inferior de la pantalla, mientras el resto de la imagen esté dedicada a quienes la escuchan a distancia y expresan su disconformidad con gestos de mal humor o suficiencia. Se crea así una sensación de unanimidad que está lejos de ser auténtica, pues no toma en cuenta al humor de la enorme mayoría del público, que escucha el discurso desde posiciones distantes de las cámaras de televisión o al que estas evitan con cuidado.

Racismo
La televisión privada asimismo hizo hincapié, de una forma casi impúdica, en esa suerte de rencor difuso que recorre a buena parte de la clase media contra todo lo que huela a popular. Desde l955 quién escribe no recordaba una exteriorización del racismo subyacente que ciertos sectores nutren contra los “cabecitas negras”, los “gronchos” y los “crotos”, apelativos que tenían amplia difusión en los días de las ofensivas contra el primer peronismo. El término “croto”, por ejemplo, usado en estos días para definir a los camioneros liderados por Hugo Moyano de parte de un productor agropecuario y escupido por la televisión, me devolvió a la memoria el comentario estremecedor de un refugiado argentino en Chile después del fracaso de la sangrienta intentona terrorista del 16 de junio de 1955, afirmando que al gobierno nacional no le quedaban fuerzas, pues “la guardia crota de Perón había sido exterminada frente al Ministerio de Marina”.
Esos gruñidos de odio elemental testimonian las limitaciones que ha de enfrentar el país si no dispone, a nivel comunicacional, de los canales que hagan posible una contrapropaganda que apunte a destruir los lugares comunes que infectan nuestro conocimiento de la historia.

Nuestra sociedad requiere de debates, de debates abiertos y no condicionados por una fementida libertad de prensa que no es, como todos lo sabemos, sino libertad de empresa. No hay que confundir a esta con la libertad de expresión, que supone, por el contrario, la posibilidad de difundir ampliamente, en una palestra pública, no sólo las propias convicciones sino también el análisis y la contraposición, civilizados pero abiertos, de puntos de vista opuestos en torno de las temas clave que han ido conformando el desarrollo –o mejor dicho el subdesarrollo- de nuestro país.

La base agropecuaria sobre la que se fundó el crecimiento argentino desde 1880 hasta 1930, aproximadamente, se logró a partir del exterminio de las resistencias del interior y del predominio de Buenos Aires. Fue parte de una evolución distorsionada y enferma, estrechamente vinculada al capital británico, que engendró una mentalidad parasitaria de la cual nuestra dirigencia no se ha desprendido todavía. Esa concepción rentística de la vida argentina, que funcionó durante muchas décadas, hizo crisis en ocasión de la débacle de la economía mundial en 1929, pero duró lo suficiente como que contagiar a buena parte de la opinión pública y pervive hoy en sectores de las clases medias e inclusive de las menos favorecidas, que no atinan a tomar distancia del discurso alienante con que se la obsequia desde los medios de comunicación.

El primer peronismo intentó superar esa concepción, pero no terminó de desprenderse de la predisposición a creer en el milagro de la inagotable prodigalidad de nuestra geografía: la expresión “Dios es argentino”, quienquiera la haya acuñado, de alguna manera expresa esa difusa convicción, así como lo hace la predisposición a aceptar la conclusión de Helio Jaguaribe en el sentido de que “la Argentina está condenada al éxito”. Esa predisposición suele inducir a la renuncia a la lucha por el poder de parte de las fuerzas de raigambre popular, en la creencia de que, en uno u otro momento, las aguas volverán a correr naturalmente por su curso. Esta fue, tal vez, la razón por la cual la contrarrevolución de 1955 tuvo éxito.

Y bien, ni Dios es argentino ni la Argentina está condenada al éxito. No nos cubre ningún aura divina ni estamos condenados al éxito ni al desastre, sino que, parafraseando al general San Martín, seremos lo que sepamos ser. Para eso hacen falta capacidad de contraposición dialéctica y capacidad para intelegir cuáles han sido los vectores sobre los que se organizó nuestra nacionalidad, cuáles fueron los esfuerzos que intentaron modificar los parámetros a los que nos había condenado el parasitismo oligárquico y que se encuadraron dentro del reformismo capitalista de factura bonapartista del primer peronismo que, en las condiciones de la Argentina, equivalía a una revolución social, y cuáles son las opciones cuando, en un mundo donde la contrarrevolución neoliberal campea por sus fueros, un gobierno de orientación tibiamente nacional y latinoamericana se enfrenta al bloque reaccionario que nos empuja a la fijación en los viejos moldes, doblemente opresores porque ya no existe el espacio que consentía la relación privilegiada con las potencias imperiales.

A la concentración salvaje de la ganancia, para la cual nada es suficiente, hay que contraponer la decisión del pueblo en pro de una redistribución de esta. Pero para que este y otros desarrollos tengan lugar, hace falta, no tanto un empresariado industrial que es nacional sólo de palabra, vacilante e incapaz de entender dónde están sus propios intereses, sino un Estado fuerte, provisto de cuadros permanentes, habilitados con competencias intelectuales específicas, que sea capaz de elaborar y mantener a través del tiempo unas políticas de desarrollo fundadas en la comprensión de nuestra proyección geopolítica. Sólo la movilización de los estratos intelectuales y el apoyo del pueblo podrán dar sostén a ese proyecto. Para ello se hará necesario que estos sean atraídos y apoyados por un gobierno responsable y desasido de toda corrupción estructural.

No será fácil redondear este círculo virtuoso, pero esta es la única forma que tenemos para blindarnos contra los ataques que se avecinan en un mundo convulso y que requiere de una fuerte regionalización latinoamericana para enfrentarlos.

Filosofía Nacional

Feinmann y el peronismo ilustrado
por Alberto Buela (*)
En homenaje a Claudio Díaz, quien renunció a Clarín

Un jubilado y lúcido profesor de filosofía de la Universidad de Buenos Aires me hizo llegar un reportaje en Perfil al “novelista, guionista de cine, filósofo y analista político ” José Feinmann cuyo título es: El peronismo no tiene ideología.
Es conocida por todos la capacidad acomodaticia, en política, de este eminente pensador. Eminente porque le saca una cabeza a cualquiera de los mediocres intelectuales progresistas argentinos del momento.
Pero, ¿qué decir ante semejante título y afirmación taxativa?. Lo mejor sería nada porque es una proposición indemostrable, arbitraria y subjetiva, de carácter “gorila” y antiperonista.
Pero, algo tenemos que decir, porque Feinmann (en adelante José, así lo acriollamos un poco), según cuenta él, es el único filósofo argentino que recibió Kirchner cuando era presidente, y quien nos dice, que por ahí, con este comentario que hacemos, nos recibe a nosotros.

El razonamiento falaz de José, según sus palabras, es que: el peronismo no tiene ideología porque es un aparato político terriblemente pragmático constituido por personajes de tipo mafioso para nuclear poder, con lo cual da un salto indebido y erróneo que va de la crítica a las personas (mafiosos que usan al peronismo) a negar contenido ideológico político al peronismo.
Mafiosos, oportunistas, corruptos hay en todos los partidos y movimientos políticos, puede ser que el peronismo los tenga en abundancia, pero de ello no se deriva la carencia de un sistema de ideas.

Esto de negarle entidad ideológica al enemigo es una táctica que viene de lejos, pues el marxismo y su teóricos siempre le han negado contextura intelectual al fascismo: No es una ideología sino simplemente un sistema de acción, afirmó en forma reiterada Hebert Marcuse. Claro que con esta proposición obvió todo un sistema de ideas que arranca con Sorel, pasa por Pareto, Mosca, Giovanni Gentile, llega hasta Mussolini y termina en Giorgio Locchi.
Salvando la distancia, porque José no es Marcuse, pero hace el mismo razonamiento: el peronismo no tiene ideología solo quiere el poder para usufructuarlo para beneficio de sus dirigentes que son mafiosos. Y así se acabó toda argumentación. Peor aún, José no argumenta, pontifica en tanto que Papa laico de la izquierda progresista, con una afirmación de neto corte gorila y antiperonista.

Hablando en serio, si es que alguna vez podemos hacerlo con José, quien se toma a la chacota casi todo aquello que se encuentra en el mundo sublunar, decimos que el peronismo entra perfectamente dentro de lo que hoy se llaman “los comunitarismos”. Es una ideología comunitarista, no es ni comunalista como quería el viejo y sabio Saúl Taborda ni es comunista. Es comunitarista.

Esto es, sostiene a lo largo de todos sus manuales de “doctrina peronista” y la media docena de pensadores lúcidos que tuvo, que la construcción de una comunidad organizada es el principio, fin y sentido de toda su acción política.

Así la idea de comunidad organizada es no solo un sistema social a construir (el peronismo quedó, hasta ahora, como una revolución inconclusa) sino también un sistema de poder. Como sistema social a construir sostiene que el pueblo suelto, aislado, atomizado del liberalismo no existe. Solo existe el pueblo organizado, que como tal se transforma en factor concurrente en los aparatos del Estado que le son específicos a cada organización del pueblo. Y como sistema de poder, sostiene que el poder procede del pueblo, que se expresa a través de las organizaciones de la comunidad (Org. libres del pueblo). Ni el poder procede del Estado, ni el pueblo delega su poder en las instituciones del Estado. Para el peronismo el poder se crea no se conquista como es el caso del liberalismo y del marxismo dos sistemas de ideas producto de la modernidad ilustrada y progresista.

Por supuesto, que todo esto a José le llueve, pues tiene un baño de lanolina ideológica, como los viejos nadadores de aguas abiertas, a quienes no les penetraba ni una gota de humedad. Pero el hecho cierto, el hecho bruto es que el peronismo es y ha sido siempre eso, más allá de los hombres que lo han conducido en sus distintas etapas.
Otra cosa son “los peronianos”, los eternos vividores del peronismo llenos de discursos con frases hechas y con un lenguaje hablado (muerto) y no hablante (creador) como gustaba decir Merleau-Ponty. Que se han pasado la vida proclamando un discurso en el que afirman creer, pero que no llevan jamás a la práctica. En una palabra, adoptan un compromiso que no los compromete. Ha sido como el exitoso conductor de televisión Marcelo Tinelli, que vende un producto que él ni su familia compran.

Esto, que los peronianos han usufructuado para provecho propio del peronismo (el ejemplo emblemático es el viejo Cafiero) es un hecho sabido, reconocido y comentado desde siempre dentro del peronismo, pero de allí no se puede colegir que el peronismo sea o peor se agote en estos personajes que José llama mafiosos.
Incluso el peronismo ha propuesto en más de una oportunidad el cambios serios y profundos como lo fue transformación del espurio régimen liberal de la representación política (hay que recordar el trabajo de Evita con la creación de la constitución del Chaco).¿Sabe acaso algo acerca de la reforma agraria en la Puna donde se le expropió a la familia Campero 3 millones de hectáreas para difundir entre 23.000 pobladores criollos de la zona? Pero claro, de eso José no sabe nada, su visión del peronismo está acotada a lo que sucede entre el río y la avenida Callao.
En definitiva, José tiene una visión y versión ilustrada acerca de la naturaleza del peronismo. Como dijera Hegel: nadie puede saltar sobre su tiempo y José no puedo saltar sobre sus lecturas, no pudo, finalmente, pensar con cabeza propia. Quedó atado a los prejuicios y preconceptos de lo que leyó.


Postscriptum: Carta del filósofo Alfredo Mason 19-4-08

Estimado Alberto:
Leí el artículo sobre Feinmann y estando de acuerdo me llevó a enviarte estas reflexiones:

1) Es cierto que JPF es inteligente, pero por sobre eso posee una gran habilidad práctica que consiste en poder sacar dinero de donde los demás no puede ni llegar. ¿por qué me parece importante? Porque gente que sepa Descartes hay muchos, que lo expliquen por TV también, pero que ganen plata con eso... Un punto a su favor.

2) Yo creo que jamás participó del Peronismo, al menos que exista algo así como el "peronismo subjetivo" al cual se accede por introspección. De esto también hay unos cuantos intelectuales, pero el problema es que él escribe "como sí". En La sangre derramada o en el curso de historia del Peronismo que publica en Página 12, quiere aparece ocupando una suerte de intelectual autocrítico de la experiencia populista. Y para eso no tiene autoridad moral. Es preferible leer a un "gorila" como Halperín Donghi y no a este que no se sabe quién es.

3) Porque el cuestionamiento no apunta centralmente a la cuestión de la ideología, sino a Perón como conductor y al sistema político, social y económico que fue cimentando como la cultura política argentina.

Te adjunto la carta que le mandé cuando iniciaba ese perverso curso en Página 12.
Saludos
Alfredo


(*) filósofo, Cees- Cgt

14 de abril de 2008

Politica Exterior II

La Política Exterior, una deuda pendiente II

La política puramente nacional es algo casi puramente de provincias. Hoy todo es política internacional, que se juega adentro o afuera de los países”.J.D.P. Hoy la Argentina lamentablemente sigue un derrotero en política externa que la muestra sorprendida por los acontecimientos y reacciona lenta y a destiempo para la defensa de los intereses nacionales.

El CeeS viene planteando en numerosas oportunidades esta falta de reflejos rápidos para poder asegurar y defender los intereses nacionales de Argentina ante este tablero inestable que se esta conformando a partir de un cambio estratégico en la Hiper Potencia que pretendía el dominio global para mantenerse en la cúspide del sistema mundialista y que hoy en día esta en discusión, todo indica que el sueño del siglo XXI como el siglo “americano” de ser el non plus ultra del Poder mundial, entro en crisis. Por estos cambios irreversibles, afirmamos que los criterios que deben regir nuestra política exterior no es la de los criterios idiologistas sino los criterios geopolíticos y geoestratégicos dentro de nuestro contexto regional, continental y mundial.

Hace pocos días el filosofo argentino Dr. Alberto Buela escribía sobre este mismo tema: “…Hoy el mundo está funcionando bajo dos parámetros o criterios internacionales. Por un lado, la potencia talasocrática mundial, Estados Unidos, que permite y alienta tanto en las cancillerías europeas como sudcentroamericanas un criterio ideológico para intervenir en el mundo. Así, orienta a las diferentes cancillerías a trabajar con o hacia lo semejante a ellas: apoyo a gobiernos de corte socialdemócrata, e ideología de los derechos humanos, mientras que ellos- los yanquis- se reservan los criterios geoestratégicos de “combatir al fundamentalismo islámico en Irak
Hay hoy unas pocas cancillerías en el mundo que han adoptado criterios geoestratégicos: Estados Unidos, Israel, Cuba, Irán, China, probablemente India, quizás Venezuela, pero el resto continúa atada a los criterios ideológicos en el orden internacional de “lo semejante llama a lo semejante…….”.

Hoy es posiblemente Brasil el país sudamericano con una mas clara idea estratégica nacional y continental, que ha planificado una política exterior, con sus vecinos y con las nuevas potencias del tablero mundial inestable (Brezinsky). Es integrante del BRIC (bloque integrado por: Brasil, Rusia, India y China) y también mantiene una relación firme y soberana con EE.UU., no de relaciones carnales.
Pero conocedor de que la lucha por los recursos naturales se va intensificar (1), quiere asegurar el control de su mayor riqueza natural: la amazonia, para ello esta implementando un despliegue importante de efectivos militares en esa región, y su hipótesis de conflicto es la ocupación por parte de una potencia extracontinental de la misma, por ello esta planteando la reinstauración del servicio militar obligatorio para disponer de suficientes efectivos para cubrir sus necesidades, además de incrementar su capacidad tecnológica militar (acuerdos con Rusia), y la de mejorar la preparación de sus cuadros militares, hace ya años que envía militares a Vietnam para que se familiaricen y adquirir experiencia en las técnicas defensivas en la jungla. Esta Hipótesis de conflicto tubo confirmación en el reciente conflicto entre sus vecinos: Colombia, Ecuador y Venezuela, por ello actuó como el principal gestor diplomático-político para frenar la escalada e impedir la internacionalización del conflicto interno Colombiano (convocando al Grupo Río), pues cada día que pasa, se hace mas evidente que sin la participación directa de tecnología e información de USA en el caso de la muerte del guerrillero Reyes en Territorio Ecuatoriano no hubiera sido posible esa operación (recientes informes oficiales de la FFAA Ecuatorianas confirman la sospecha de los especialistas en defensa), lo ultimo que planteo Brasil en materia de defensa regional es la formación de una Junta de Defensa Suramericana sin los EEUU (2).

Por ello nuestra preocupación como afirmaba el Dr. Buela en América del Sur son pocos los Países con un autentico pensamiento estratégico suramericano, ya que con la habilidad que los caracteriza a los lobbys y tanques de ideas neoliberales, se trata de presentar y encasillar a la Política de nuestro continente en dos bandos: por un lado Populistas nacionalistas (Venezuela, Ecuador y Bolivia) y por el otro los gobiernos de izquierda progresistas (Brasil, Chile y Uruguay), esa formula simplista y falsa fue la que se transmite y repite hasta el cansancio a las masas desinformadas del subcontinente y es lo que dijeron los recientemente reunidos en Rosario Argentina, reunión que paso inadvertida debido al conflicto del campo, con el auspicio de la Fundación Libertad, allí se reunió lo mas granado de los defensores del globalismo anglosajón, Vargas Llosa ex candidato a presidente por Perú, Aznar ex presidente Español, Roger Noriega (Ex secretario de USA para la Región), el ex socio de lilita Carrio López Murphy y Fox ex presidente de México, solo para nombrar algunos y todos nos alertaron sobre el peligro que se cierne sobre Latinoamérica: Terrorismo internacional y los Populismos.

Que se quiere conseguir con este tipo de afirmaciones maniqueístas?, impedir que tengamos pensamiento propio estratégico y sigamos las líneas que nos siguen marcando nuestra dependencia y atraso como lo venimos confirmando desde la aplicación de las políticas neoliberales desde los años 70 hasta los 90 inclusive.

Como decíamos al comienzo de este articulo, nuestra lentitud y sorpresa antes acontecimientos de política exterior que nos afecta tiene las siguientes consecuencias. Veamos: tenemos una frontera norte caliente, con la Republica Boliviana inmersa en una fuerte tensión interna causada por los separatismos, con un enfrentamiento entre los indigenistas y los secesionistas de Santa Cruz de la Sierra, hasta ahora nuestra actividad diplomática va a la zaga de la acción que desarrolla tanto Brasil como Chile, recordando que Argentina es dependiente del Gas que nos puede suministrar Bolivia para nuestro desarrollo, ahora notamos que no tenemos una herramienta político económica como YPF para negociar.(3)
Otra frontera caliente es la del noreste, conocida como la Triple frontera (Argentina, Brasil y Paraguay), se sigue insistiendo con la versión nunca demostrada con pruebas concretas que en la misma están establecidos células del terrorismo islámico internacional o como mínimo desde allí se las financia. Versión esta difundida por los desacreditados servicios de inteligencia, luego del tema Irak e Irán de EEUU y de Israel, versión esta que cuentan con el total respaldo del Comando Sur de Estados Unidos, comando que cumple el papel de los antiguos procónsules de la roma imperial para nuestros países. Por ello en el Chaco Paraguayo sigue funcionando la base aérea militar de USA en la localidad de Mariscal Estigarribia (controla el Acuífero Guaraní, gas y petróleo del chaco paraguayo y boliviano, triple frontera y los movimientos sociales), y esta ubicada en el corazón del continente, con este País, Paraguay no tenemos ninguna política de contención como afirma A. Buela y de eliminación de las asimetrías del MERCOSUR. (4)
Otro frente conflictivo es con otro socio del MERCOSUR Uruguay, en la frontera Este, este continua a pesar de que ahora tiene poca prensa tema Papeleras instaladas sobre le Río Uruguay, que han desarrollado una dinámica propia que escapa a la normas internacionales firmadas por nuestro País y que han llevado a prácticamente expulsar a Uruguay del dificultoso Mercado Común que se intenta consolidar y le da argumento a las dirigencia política del País vecino a buscar un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de Norteamérica.

Pero el mayor peligro del cual contamos con escasísima información es la de nuestro frente marítimo, que incluye el tema Plataforma Continental, las Islas del Atlántico Sur y Antártida. Estamos hablando 3.000.000 km2 (plataforma continental), que esta en disputa, vence la presentación de nuestra pretensión en mayo de 2009 y todavía no se conoce si se terminaran a tiempo los estudios técnicos correspondiente para presentar los mismos en los Organismos Internacionales (son importantísimos los recursos naturales renovables y no renovables en ese mar en disputa), llevamos años de atraso en la elaboración de los informes y solo todavía tenemos posibilidad de presentarlos dado una prorroga que otorgo la ONU y que vencen el año entrante.
Con relación a las Islas del atlántico Sur desde el CeeS, denunciamos en la época del Canciller Bielsa el intento de la Europa de los 25 con su nueva Constitución (5), de incorporar a los territorios extracontinetales de Europa considerándolos territorios europeos, con lo cual el litigio ya no seria con Gran Bretaña sino con la Europa unificada por la soberanía de las islas, esta amenaza que se había congelado cuando el pueblo francés rechazo la constitución en un histórico plesbicito, esta amenaza se volvió a activar en la Cumbre de Lisboa de la Unión Europea (UE), fines del 2007, donde se intenta nuevamente avanzar en ese sentido.
Y por ultimo y no menos importante luego del desastre del rompehielos Almirante Irizar (accidente sin aclarar), la Argentina tiene serias dificultades de proseguir con su presencia casi centenaria en el continente blanco, lo cual nos pone en una situación de desventaja a la hora de reclamar por nuestros legítimos derechos.

Como podemos apreciar no es poco lo que esta en juego, esta en juego la definición de País que queremos para los próximos 50 años, la incorporación de territorios que son mas extensos y mas ricos que la Pampa Húmeda, por ejemplo, de allí la preocupación para que se retome el camino continentalista de nuestro destino histórico y por ello es necesario tener una fuerte y decidida presencia con nuestra política exterior. Como aporte concreto a desarrollar ese objetivo y no quedarnos en la simple descripción de los conflictos, presentamos hace ya tiempo Nueva Estrategia Suramericana (6) y la Antártida Suramericana (7), como aporte a la consolidación de una autentica estrategia suramericana.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS CiviS Analista Político


(1)La lucha por los Recursos Naturales:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2342

(2) Cuidado con los Separatismos:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article468

(3) Jaque latino al Tío Sam
http://www.publico.es/internacional/066756/jaque/latino/tio/sam

(4) Nueva Base del Comando Sur de EE.UU.
http://www.no-bases.org/index.php?mod=articleleermas&bloque=4&idioma=es&id=29

(5) reseña de un Reciente Reclamo:
http://www.e-e-estrategicos.org/article/72.htm

(6) Teoría del Rombo; Nueva Estrategia Suramericana
http://sp.rian.ru/analysis/20070609/66629787.html

(7) La Antártida Suramericana
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article613

Politica Exterior I

La política exterior: Una deuda pendiente

Alberto Buela (*)

La política exterior sostuvo reiteradamente Juan Perón es la única verdadera política y Argentina hace ya un lustro que no tiene política exterior.[1] Y ¿en que consiste ésta? En tener objetivos estratégicos, que son siempre a largo plazo, que van más allá de quien se encuentre ejerciendo el gobierno de la Nación.
Los gobiernos Duhalde –Kirchner no han tenido política internacional, stricto sensu, por lo cual llevamos cinco años en “las nubes de Valencia”. Y al no tener objetivos estratégicos en el orden internacional nos “compramos” dos conflictos (Uruguay-Irán) sin comerla ni beberla. Y perdimos nuestra vigencia en la Antártida con el accidente-atentado al rompehielos Irizar.

Es que los gobiernos de corte jacobinos, es decir, aquellos que toman partido a favor de uno o algunos grupos de los que constituyen la sociedad civil, en el caso del gobierno K privilegió a la comunidad judía [2] y a la madres de Plaza de mayo por sobre el resto. Y al transferir los criterios de estos grupos al orden internacional, se alineó en forma irrestricta con el Estado de Israel sin darse cuenta que con ese acto se compró a sus enemigos. Así Argentina perdió 450 millones de dólares anuales del intercambio comercial que tenía con Irán y se cerró las puertas del mundo árabe. Atrás de los Estados Unidos se convirtió en el segundo Estado pro sionista del planeta. Y, aunque de la boca para afuera se presente neutral, se alineó con las Madres de Plaza de Mayo junto a las Farc, en contra del gobierno de Uribe en Colombia.

Desde el CeeS (Centro de estudios estratégicos suramericanos) lo venimos repitiendo hasta el cansancio desde hace años, que se deben reemplazar los criterios ideológicos en política exterior por criterios geopolíticos o si se quiere mejor aún, por pautas metapolíticas.

Hoy el mundo está funcionando bajo dos parámetros o criterios internacionales. Por un lado, la potencia talasocrática mundial, Estados Unidos, que permite y alienta tanto en las cancillerías europeas como sudcentroamericanas un criterio ideológico para intervenir en el mundo. Así, orienta a las diferentes cancillerías a trabajar con o hacia lo semejante a ellas: apoyo a gobiernos de corte socialdemócrata, e ideología de los derechos humanos, mientras que ellos- los yanquis- se reservan los criterios geoestratégicos de “combatir al fundamentalismo islámico en Irak” y, al mismo tiempo, ¡Oh,contradicción! permitir la creación de la república musulmana de Kosovo en el hartland europeo. Tolerar en Ruanda el genocidio de los Tutsis (800.000) por los parte de los Hutus sólo por desplazar a Francia en la región, pero al mismo tiempo rasgarse las vestiduras vociferando en todos los foros internacionales, cuando Rusia elimina a los chechenos en el teatro tomado de Moscú, para debilitar el prestigio ruso.

Hay hoy unas pocas cancillerías en el mundo que han adoptado criterios geoestratégicos: Estados Unidos, Israel, Cuba, Irán, China, probablemente India, quizás Venezuela, pero el resto continúa atada a los criterios ideológicos en el orden internacional de “lo semejante llama a lo semejante”. Así, por caso, nuestra cancillería envió a Bolivia un piquetero de la izquierda progresista para hablar con Evo Morales, otro gran progresista altoperuano, con lo cual no resolvieron nada, pero avalaron las elecciones “democráticas” que tuvieron lugar seis meses después, que era el tiempo que necesitaba la Casa Blanca, en la construcción y condicionamientos de un candidato de ellos. Que es quien ganó en definitiva. Por más que transpire antiimperialismo por todos sus poros, del dicho al hecho hay mucho trecho. Y los hechos están a la vista: a) removíó de su cargo de ministro de hidrocarburos al único antiimperialista serio que hay en el Alto Perú y b) está a punto de balcanizar a Bolivia por su errónea política interna.

A nuestras cancillerías suramericanas las entretienen desde Yanquilandia con conneries (en criollo, boludeces). Ora, las asusta con el cuco Chávez, ora con los narcotraficantes, ya con los terroristas islámicos de la triple frontera. Cuando se sabe que Chávez está haciendo unos esfuerzos extraordinarios para mantenerse en el poder, que cuando Escobar Gaviria, el más poderoso jefe de la droga, ofreció pagar al contado la deuda externa de Colombia lo asesinaron, y que, los terroristas islámicos del Paraguay son en el mejor de los casos unos enriquecidos turquitos mercachifes.

Pero no obstante ello, nuestra cancillerías compran a paquete cerrado, todas las sugerencias de la Casa Blanca y cuando participamos lo hacemos sólo para convalidar lo previamente establecido.

Si realmente deseamos participar en forma activa, incluso más allá de nuestra pobreza, como Estado-nación en el concierto mundial debemos darnos y actuar en orden a una política exterior fundada en criterios estratégicos. Ahora bien, si dichas tensiones geopolíticas encuentran además criterios ideológicos compartidos, esto se transforma en lo óptimo, que como es sabido, es superior a lo bueno.

En la construcción de la Comunidad suramericana de naciones, comenzamos con la monserga de la democracia y los derechos humanos(criterio ideológico), en lugar de hacerlo a partir de una estrategia común suramericana(criterio geopolítico). Una vez más pusimos el carro delante del caballo, con lo cual el carro no marcha y el caballo está al ñudo.

La deuda en política internacional Argentina es mayúscula: a) no supimos resolver la cuestión con el Uruguay, pues no supimos condicionarlo y renunciamos, por principio, a la presión geopolítica y estratégica y buscamos manejarnos con criterios ideológicos: diálogo entre dos progresistas socialdemócratas. Lo cual no dio ningún resultado.
b) no supimos resolver la cuestión interna de los atentados Amia-Embajada de Israel, aun cuando contábamos con datos explícitos sobre el autoatentado o atentado intrasionista, y sucumbimos a la presión interna e internacional del lobby judío para transformar los atentados en una cuestión internacional que sólo a ellos benefició.
c) no supimos resolver la cuestión del accidente-atentado del rompehielos Irizar con claras implicancias internacionales pro inglesas y norteamericanas, como lo es el corte y la interrupción de nuestra vinculación logística con las bases y posesiones argentinas en la Antártida suramericana.
d) no supimos intervenir en el desmembramiento de Bolivia usufructuado por Brasil y Chile con la acción eficaz de sus cancillerías.
c) no mostramos ninguna capacidad de contención del Paraguay, día a día más dependiente del Brasil y su política exterior.
En definitiva, no propusimos ni tuvimos en cinco años ninguna idea propia respecto de la geopolítica suramericana y así marchamos siempre al compás de una música compuesta por otros.
Desde el CeeS, la CGT y otros foros nacionales e internacionales le propusimos a nuestra cancillería la creación de una Nueva Estrategia Suramericana, no fuimos escuchados.

Hace 100 días asumió Cristina Fernández como presidente quien a diferencia de su marido comenzó viajando para todos lados ofreciendo su capacidad mediadora con el tema de los rehenes de las Farc. El resultado es que nadie acepto su mediación (si de antemano había tomado partido) y lo más lamentable es que, (de esto hace dos días nomás) en el mismo momento en que se entrevistaba en París con el presidente de Francia Sarkozy, éste había dado ya la orden de anular su misión humanitaria en Colombia. Sus próximos viajes son a Sudáfrica para visitar al nonagenario Nelson Mandela quien ya se retiró hace años de la política activa ¿cuál es el sentido geopolítico de un viaje semejante que no sea la frivolidad de lo políticamente correcto en el política internacional?
Es que el canciller y la cancillería argentina siguen siendo todos los mismos que trabajaron con su esposo durante los últimos cuatro años. ¿Qué se puede esperar?: Nihil novo sub sole. O peor aún, que se agraven los problemas que tenemos acumulados y sin resolución.

Reiteramos entonces, que si realmente deseamos participar en forma activa en el concierto mundial debemos darnos y actuar en orden a una política internacional fundada en criterios estratégicos y dejar de privilegiar a los ideológicos. Ahora bien, si dichas tensiones geopolíticas encuentran además, hipotéticamente, criterios ideológicos compartidos, esto se transforma en política internacional en lo óptimo, que como es sabido, es superior a lo bueno.

(*) CeeS - Federación del Papel
alberto.buela@gmail.com
Casilla 3198 (1000) Buenos Aires
[1] Con Menem la tuvo y fueron las relaciones carnales del canciller di Tella de enfeudamiento irrestricto con el imperialismo yanqui.
[2] Hay una pintada en el paredón que rodea al Policlínico Bancario, en la esquina de Donato Alvarez y Luis Viale: “Kirchner siempre se pelea con la Iglesia, nunca con los judíos”. Es una constatación popular incontrastable, si hasta al mismísimo D´Elía, su piquetero fuerza de choque, lo excomulgaron y lo echaron del cargo de Secretario de Estado por el pecado de haber viajado a Irán junto con el curita Farinello, quien a partir de allí desapareció de la televisión, donde se paseaba anteriormente como Pancho por su casa.

15 de marzo de 2008

No fue un Culebrón Sudamericano

Reunión de Presidentes en Santo Domingo- Republica Dominicana -


La presión del Grupo Río, el cual es un mecanismo de consulta y concertación Política de los Países Iberoamericanos en Santo Domingo, Republica Dominicana, el pasado 7 de marzo, permitió descomprimir la grave situación originada por la invasión de tropas Colombianas a Ecuador, y por el momento permitió retroceder la situación del conflicto regional en ciernes a un equilibrio inestable.

El grupo Rió, dentro de la OEA fue la llave maestra para permitir este resultado alentador. Esa OEA que justamente este año cumple 60 desde su creación en 1948 y que su creación peligrara, al estallar durante la reunión de Cancilleres “el Bogotazo” por el asesinato el líder de la izquierda liberal, Jorge Eleizer Gaitán. Así nació la OEA. Entre la sangre y las ruinas del bogotazo.
Ese asesinato inicio la inestabilidad política en Colombia que perdura hasta la fecha y ha desangrado humana y económicamente a Colombia.

Por ello los Sudamericanos debemos tomar conciencia de que nos encontramos inmersos en la dinámica y la aceleración de los tiempos que están pariendo un nuevo orden mundial, y que lo acontecido y resuelto en la Reunión de Presidentes de Santo Domingo no es parte del folklore latinoamericano que dicha reunión no maquilla el enorme desprecio que existe y que lo testifican los deslices verbales durante la crisis, y que tampoco fue una opereta pintoresca de nuestro Continente. Sino que forman parte del juego mundialista en que estamos insertos y demuestra nuevamente la importancia de que los conflictos continentales los debemos solucionar los países involucrados y la región, y NO ser una pieza más descartable dentro del tablero mundial inestable en que se encuentra la globalización en crisis.

Ante los hechos desencadenados por el ataque Colombiano a Ecuador, Brasil rápidamente movilizó su diplomacia con los actores directos: Colombia, Ecuador y Venezuela, y logro que a través del grupo Rió se convocara a los Presidente de la Región. En donde Argentina participo activamente. Esta movida no fue menor ya que impidió que el tema fuera tratado en la ONU organismo que ha perdido toda credibilidad desde la invasión de Irak y donde la tesis de guerra preventiva es aceptada.

En ese marco se cerró rápidamente un conflicto que podría haberse disparado por encima de las declaraciones cada vez mas encendidas de los intervinientes directos. Colombia debió reconocer que actuó en contra del derecho internacional de gentes y que agredió a Ecuador y los Países miembros no sancionaron a Colombia, quien solo tubo como aliado y defensor de su actitud, nada mas y nada menos que al gobierno de Bush, mientras que todos los Países Suramericanos defendieron la integridad y la soberanía territorial del Ecuador como principio inalterable de la relación del Continente.

La solución termino en tablas hablando en términos ajedrecísticos, desactivo el conflicto momentáneamente, pero no sus causas, la guerrilla Colombiana sigue operando al igual que los paramilitares y narcotraficantes, pero se sigue atizando el fuego; recientes declaraciones del Presidente Bush planteándonos a los americanos del sur que tenemos que optar entre dos ejes: o se esta con el Terrorismo y la Demagogia o sea Chávez/FARC o se esta con la Libertad representada por su aliado Álvaro Uribe un hombre ligado al narcotráfico, dos opciones falsas, el conflicto Colombiano tiene que ser superado por los Colombianos con los buenos oficios de sus vecinos; y no transformar a Colombia en una gigantesca base militar de USA para controlar Suramérica con la profundización del Plan Colombia. No se debe permitir que con el argumento de combatir al terrorismo internacional y al narcotráfico se instalan mas bases a las existentes para controlar nuestros recursos y defender los interese económicos de la republica imperial y de esa manera impedir la llegada de jugadores extracontinentales. (China lleva invertida en dos años en la región 100.000 millones de dólares).

Por ello nos debe preocupar el rol que tiene asignado el Comando Sur de Estados Unidos SOUTHCOM para el Continente, el cual casi se arroga la condición de procónsul imperial que son: Proteger las instituciones democráticas; Asistir a las naciones eliminando sus principales amenazas, Contribuir al continuo desarrollo social y económico; Colaborar para eliminar la producción de las drogas; Contribuir al adiestramiento militar profesional. Como podemos apreciar van más allá de una actividad de neto corte militar. Los puntos anteriores están reflejados en el denominado plan 2016 vigente y en aplicación. De allí la preocupación de que todo conflicto político siga la línea matriz de ser transformado en conflicto militar, pues es la estrategia utilizada por los neoconservadores desde que controlan el gobierno de USA con el beneplácito del sector industrial militar y tecnológico.

Hoy se blanquea una nueva base militar en Kosovo, se firman nuevos acuerdos militares con Polonia y Republica Checa para ampliar el escudo misilístico de USA, el Presidente Bush veta la ley que rechazaba la tortura como método de obtener información. Como vemos más allá de la crisis económica en EE.UU., el plan de militarización tiene su dinámica propia.

Por ello los acuerdos logrados en Santo Domingo no fueron una opereta sudamericana, sino una acción inteligente de frenar una carrera de agresiones mutuas que podrían haber desencadenado un grave conflicto regional. Es mas, sigilosamente Brasil previendo este contexto de conflictividad militar construirá nuevos emplazamiento militares en su frontera con Colombia y creara una base de control aéreo, igualmente en la región del Acre limítrofe con Bolivia también desplazara nuevas unidades militares para cubrir ese flanco en prevención de una profundización de la crisis política en Bolivia. Persiste la idea de formar una Junta de Defensa Regional y ha firmado recientemente varios acuerdos con el Ministerio de Defensa Argentino. En la práctica vemos, como resultado positivo de la crisis, una acción conjunta del eje Argentina Brasil, en defensa de sus intereses regionales tanto en lo diplomático y militar.

Por ello podemos concluir que lo ocurrido en Santo Domingo por su trascendencia no fue un culebrón sudamericano como se trato de minimizar y ridiculizar.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político
CeeS Córdoba

Filosofía Política

Propedéutica a la teoría política

Por Alberto Buela (*)

Comencemos por los términos. Teoría, término que proviene del griego theoréin = contemplar, indica un conjunto de ideas que están sistemáticamente relacionadas, y pertenece tanto a la filosofía como a la ciencia.

El filósofo se pregunta el porqué de las cosas, mientras que el científico se pregunta por el cómo.

Toda teoría política está constituida sobre una concepción específica del hombre, el mundo y sus problemas. Para avalar esta afirmación obsérvese simplemente que para los griegos el hombre es ánthropos que etimológicamente significa "el que investiga lo que ha visto", "el que contempla". Mientras que para los romanos el hombre es homo que proviene de humus que significa "el que está parado en la tierra", "el terráqueo". Si continuamos esta aproximación etimológica nos podemos explicar el porqué la filosofía en los griegos y el derecho en los romanos son sus logros más genuinos y específicos.

Así hemos tenido durante el siglo XX teorías políticas marxistas, liberales, fascistas, socialdemócratas, y en nuestro medio, peronistas, radicales y conservadoras.

Esta disciplina se debe ocupar antes que nada de problemas pre-políticos o metapolíticos como son los del origen de la instalación del hombre en el mundo, que desarrollaremos en dos puntos: a) el nomos de la tierra y b) sobre el poder.

Viene luego el objeto específico de la política con sus tres finalidades: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

Para terminar con el tratamiento de los temas y problemas de lo público, que son los que preocupan a la comunidad en su conjunto, tales como: Pueblo, Nación, Estado, partidos políticos, sistemas partidistas, regímenes políticos y de gobierno, la comunidad internacional, las relaciones internacionales, diplomacia y organismos internacionales.

El nomos de la tierra

Nuestra idea de norma deriva del término nómos que proviene del verbo griego némein que significa tres cosas: 1) recoger, tomar, recolectar o apropiar. 2) repartir, dividir, limitar o distribuir y 3) aprovechar, explotar, utilizar o asentar.

Este concepto de nomos de la tierra es instaurador y no derivado de un principio de orden anterior. El establece la relación fundante del hombre con la naturaleza y los otros hombres. Nos está indicando la prístina y primigenia relación del hombre con la tierra. Así el hombre como recolector y cazador observa como la tierra contiene en sí misma una medida interna de la justicia: Da ante el esfuerzo de quien recoge y sabe cazar.

En un segundo momento el hombre como agricultor labra la tierra y fija los límites entre lo fértil y lo agreste. La tierra otorga una segunda medida de justicia: La cosecha para quien la trabaja.

Y en un tercer momento, el hombre deja su peregrinaje y se asienta, se apacenta sobre la tierra repartida y limitada para explotar y aprovechar regularmente sus frutos. Y es en este momento cuando nace la política, que no es otra cosa que la acción que permite organizar lo político. Todo nomos implica un poder.

El rasgos típicos que según Platón - ya viejo y en su último y breve diálogo Epínomis o Alrededor de las leyes - hacían a los griegos superiores a los bárbaros son: 1) la educación o paidéia. 2) que tienen el auxilio del oráculo de Delfos y 3) su fidelidad a la observancia de las leyes. Estos tres rasgos han hecho que los griegos hayan perfeccionado todo lo que han recibido de los bárbaros. Esto tres elementos le permitieron a los griegos inventar y tener política.

Lo político y la política

Afirma muy acertadamente el renombrado pensador griego contemporáneo Cornelius Castoriadis que: "los griegos no inventaron lo político en el sentido de la dimensión de poder explícito siempre presente en toda sociedad, inventaron, o mejor dicho crearon la política como la ciencia que organiza dicho poder". (1)

Esta distinción esencial nos pone sobre aviso acerca de la confusión que aún perdura hoy entre lo político- dimensión del poder explícito- y la política - institución conjunta de la sociedad -.

Nosotros queremos llamar la atención que aun cuando "a partir de la década del 70 comenzó a imponerse en las principales lenguas europeas un distinción que buena parte del siglo XX había ignorado entre: lo político (Politisch, le politique, il politico, Political) y la política (Politik, la politique, la politica, Politics)" (2), en nuestro medio universitario, académico y político se ignora, a veces, por completo. Producto, fundamentalmente, de una concepción funcionalista y sociologista de nuestros los cientistas políticos.

Así lo político es lo permanente, se dirige a la esencia, pues la comprensión del problema corresponde al ser de la política. Como categoría peculiar del ser lo político pertenece a la esfera de la naturaleza humana. Mientras que la política es lo perecedero, la actividad del hombre para organizar lo político. Pertenece al domino del hacer.

Lo propio y específico de la política es lo político cuyo dominio está determinado por lo público, el cual se caracteriza por la distinción entre amigo y enemigo, pero este enemigo no es el enemigo privado(inimicus) sino el enemigo público(hostis) el que me hostiga o impugna. (3)

Cuando en 1965 se llevó a cabo en la Sorbona la defensa de una tesis sobre este tema el profesor Jean Hyppolite, traductor de Hegel, y prestigioso catedrático impugnó la tesis diciendo: Yo había cometido un error, pensé que nunca terminaría Ud. su tesis. Pero si Ud. tuviera razón y la noción de enemigo es el punto central de lo político sólo me restaría cultivar mi jardín. A lo que el postulante respondió: Ud. no cometió un error sino dos. El primero UD. lo ha reconocido y no insistiré en ello, el segundo, es creer que es suficiente cultivar su jardín para eliminar el enemigo. J. Hyppolite respondió: Si Ud. persiste no me queda más que suicidarme. Será entonces su tercer error Profesor, respondió el postulante, pues si Ud. se suicida su jardín quedará sin protección, su mujer y sus hijos también y su enemigo habrá vencido".

Reiteramos que el enemigo no puede ser más que enemigo público (hostis) porque todo lo que es relativo a la comunidad se vuelve por este solo hecho asunto público. El conocido pasaje evangélico se refiere al perdón de enemigo privado cuando afirma: diligite inimicos vestros =Amad a vuestro enemigos (Mt. 5.44) y no diligite hostis vestros.

El pensamiento light, il pensiero déble, el pensamiento políticamente correcto ha visto en esta distinción esencial una apelación a la guerra más que a la convivencia y ha intentado diluir, incluso borrar, esta distinción para reemplazarla por la de adversarios o amigos con una visión opuesta, sin percatarse que el asunto no es una cuestión de nombres más o menos agradables al oído, sino de esencias.

La idea de encontrar la paz entre los amigos es absurda, ya que por naturaleza la amistad es un estado de paz. Y es en realidad la noción de enemigo político (hostis) la necesaria para comprender acabadamente la idea de paz. Así podemos afirmar que quien rehusa la idea de enemigo es un enemigo de la paz(incluso a pesar de él) pues hacer la paz, es hacerla con un enemigo.

Del poder: Legalidad y Legitimidad

A la distinción entre lo público y privado y a la que existe entre amigo y enemigo debemos sumar ahora la tercera de las distinciones políticas aquella entre el mando y la obediencia o dicho en términos politológicos entre gobernantes y gobernados.

La naturaleza del poder exige dos condiciones indispensables que no sea esporádico sino estable, permanente y continuo, rasgos que en política lo define su mayor o menor institucionalización, y que sea colectivo, lo cual obliga al poder político ha ser forzosamente público.

Es legítimo todo aquello que se encuentra fundado en el derecho, en la razón y en el valor. En el derecho la legitimidad se vincula a la legalidad, en orden a la razón y a lo verdadero y en orden al valor a lo bueno.

La teoría política hoy, no puede ser como antaño sólo una teoría del poder, sino una teoría de la autoridad legítima.

Se distinguen tres formas de legitimidad que acompañan al ejercicio del dominio o gobierno: a) la tradicional, basada en la validez por siempre de las tradiciones. b) la carismática, basada en la sumisión en el valor ejemplar de una persona. c) la racional o legal, fundada en la creencia de la legalidad de los reglamentos y el derecho. Las dos primeras son conocidas también como legitimidades de ejercicio y la tercera como legitimidad de origen.

Ahora bien, estas legitimidades son simplemente formales, pues solo caracterizan ciertos rasgos de la legitimidad, pero los principios reales o metapolíticos de la legitimidad son los fines a los cuales se consagran los distintos regímenes políticos.

Considerados desde la teoría política, disciplina sobre la que estamos hablando, estos fines teóricos son tres: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

El objeto específico de la política

La política la podemos definir no como el arte de lo posible según afirmó Leibniz y repitieron luego hasta el hartazgo, sino mas bien como el arte de hacer posible lo necesario, como la definió Maurras, entendiendo por necesario aquellas carencias que el hombre tiene para realizar su esencia. Su objeto específico está constituido por el logro de los tres fines mencionados: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

De modo general todo lo que obra, y específicamente el hombre, lo hace en busca de un interés o un bien de ahí que el bien tenga razón de causa final. Así el bien o fin final de la política es el logro del bien común. Que puede ser entendido bajos sus múltiples acepciones: eudaimonía o felicidad en Aristóteles, salaz populi en Hobbes, interés común en Rousseau, bien del Estado en Hegel, bien del país en Toqueville o bien público en Freund.

Ciertamente que ese bien común o bien del pueblo consiste en la seguridad, entendida como la protección contra los enemigos exteriores, en la paz interior y en el desarrollo de la riqueza y prosperidad de sus habitantes.

Vemos así como en un primer momento- el de la seguridad exterior- el presupuesto del bien común está condicionado por la relación amigo -enemigo, y en este sentido la tarea de la política consiste en superar esa enemistad y establecer la paz.

El logro de la vida buena, el famoso eu zen griego o la bona vita romana bajo el aspecto de política interior se llama concordia = cum cordis significa, compartir el corazón, sentir de la misma manera. Así como compañero viene de cum panis, que es compartir el pan. La concordia supone la superación de la enemistad interna. Esa concordia interior se funda en la participación en un proyecto común, dado por valores a realizar que en política se entienden como metas o fines.

Vemos como la seguridad y la concordia constituye los dos aspectos de un mismo bien, el fin de la práxis política, entendido como logro del bien común o bien del pueblo. Estos dos aspectos aseguran la paz. Pero como la felicidad supone un mínimo de prosperidad no puede haber paz interior sin prosperidad (trabajo, salud, educación, justicia).

Vemos entonces, como la política, un arte todo de ejecución que intenta hacer posible lo necesario tiene la exigencia, además, de ser eficaz. Esta comunidad de miras e identidad de sentimientos expresados a través de la concordia se concretan en las ideas de Patria y Pueblo, Nación y Estado, con lo que pasamos el tercero y último de los puntos de esta propedéutica a la teoría política.

Patria y Pueblo

La patria como pater = tierra de los padres, nos indica no solo el lugar de nacimiento, que no elegimos, sino además el patrimonio y tradición común, cultural, étnico, lingüístico, religioso que nos signa desde el momento que caemos a la existencia y que nos distingue del resto de los mortales. A la patria está vinculado el país y éste está enraizado con el paisaje, ese espacio geográfico e histórico que nos contiene. De ahí nace nuestro carácter de paisanos.

Así los paisanos, los hijos del país, constituimos un pueblo, esto es, una comunidad de hombres y mujeres unidos por una conciencia común de pertenencia a un mundo de valores(culturales, religiosos , lingüísticos, etc.) pero no necesariamente con una conciencia política común. Los pueblos no deciden como quieren ser, simplemente son, existen. Cuando poseen una conciencia política de lo que quieren ser allí pasamos a la idea de Nación o a ser el pueblo de tal o cual Nación.

Nación y Estado

Brevemente podemos definir a la Nación como proyecto de vida histórico que se da un pueblo cuando se transforma en una comunidad política. Es el pueblo cuando tiene un propósito político decidido.

La idea de proyecto (pro-iectum) significa, como su nombre lo indica, algo tirado, yecto delante, pero al mismo tiempo un proyecto político genuino exige un anclaje en el pasado, éxtasis temporal que el pensamiento progresista rechaza de plano. Pues cuando él se vuelve sobre el pasado lo hace siempre como víctima. La idea de antiguo lo espanta, porque la vanguardia es su método.

En la política hodierna, no sólo hay una incomprensión histórica sino, por lo que acabamos de afirmar, existe una incomprensión funcional de la idea de proyecto.

Pues todo proyecto se piensa genuinamente a partir de una tradición de pensamiento nacional de lo contrario es un producto de la razón ilustrada con lo cual se transforma en una nada de proyecto o en un proyecto inverosímil.

El fin de la política nacional como arquitectónica de nuestra sociedad, tiene que partir de un fundamento metafísico que me dice que la realidad (el ente) es lo que es más lo que puede ser. Es sobre ese poder ser donde debe actuar la política si es tal y no sólo apariencia. Y si actúa sobre lo que puede llegar a ser, debe actuar con pro-yectos y así la política será el principal agente del cambio de la realidad económica, social y cultural. De lo contrario seguirá convalidando y consolidando el statu quo vigente.

En cuanto al Estado definido como la nación jurídicamente organizada, no tiene un ser en sí (Stato fine como pensó el fascismo) sino que existe en y a través de sus aparatos. No es tampoco la máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra (como pensó el marxismo-leninismo), sino que es el instrumento que sirve como gestor al gobierno para el logro del bien común, entendido como felicidad del pueblo y grandeza de la nación.

Nota:

(1) Castoriadis, C: Le monde morcelé, París, Seuil, 1990, p.125.- Retoma este autor la distinción entre la política y lo político formulada por el eminente politólogo y jurista Carl Schmitt y desarrollada luego, próximo a nuestros días, en la escuela del realismo político por autores como Julien Freund, Gianfranco Miglio o Michel Maffesoli..

(2) Molina Jerónimo: Julien Freund: lo político y la política, Madrid, Sequitur, 2000, p.34.

(3) Fue Carl Schmitt quien en un trabajo de 1932, El concepto de lo político, realizó la primera caracterización de esta distinción política fundamental. Así sostiene inmediatamente ab initio: "La distinción propiamente política es la distinción entre amigo y enemigo. Ella da a los actos y a los motivos humanos sentido político. Este criterio no se deriva de ningún otro, representa en lo político, lo mismo que la oposición relativamente autónoma del bien y el mal en la moral, lo bello y lo feo en estética, lo útil y lo dañoso en economía".

(*) Filósofo. Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos

6 de marzo de 2008

EE.UU y Suramérica

El fantasma de la guerra infinita merodea por Sudamérica
Se debe impedir toda posibilidad de aplicación de las doctrinas de "guerra infinita" y "preventiva" en nuestro subcontinente sudamericano.
Carlos A. Pereyra Mele Analista político. Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos (Cees)

Desde la desaparición de la Unión Soviética y su bloque, y tras el triunfo en la primera guerra del golfo en 1991, el presidente norteamericano George Bush padre anunció el Nuevo Orden Mundial. Desde ese momento, la hiperpotencia militar en que se transformó la república imperial norteamericana desarrolló una nueva forma en las relaciones internacionales que se basa en militarizar todo conflicto político. Estados Unidos, unilateralmente y sin oposición, se arrogó la potestad de ser el gran gendarme del mundo. Tras el gravísimo atentado a las Torres Gemelas del 11 de setiembre de 2001, el presidente George Bush hijo dio una vuelta de tuerca mayor a esa política de militarizar todo conflicto político, poniendo en práctica dos doctrinas. Una nueva, la de “guerra infinita”, y otra condenada por las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial, la de “guerra preventiva”. Con esas doctrinas se inicio la invasión de Afganistán y la posterior invasión de Irak, con las consecuencias de destrucción de países enteros y sociedades enfrentadas ente sus componentes que produce una espiral de violencia también infinita. Lo que en rigor de verdad beneficia a esa especie de nuevo keynesianismo del complejo industrial militar de Estados Unidos.

La política exterior norteamericana dirigió su mayor empeño a la conquista de los recursos energéticos a nivel global y, para alcanzar ese objetivo, estableció alianzas y guerras. En ese marco global, el continente sudamericano no tenía gran prioridad. Pero una serie de cambios políticos en la región, que fueron el resultado de la aplicación de las políticas neoliberales que destruyeron sus sociedades, hicieron que éstas buscaran nuevos caminos y trataran de salir del corsé de la deuda externa y la pobreza, a la cual se los condenó a pesar de la enorme riqueza del continente. La situación propició el surgimiento de caudillismos y políticos no tradicionales. La aparición de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, quizá los más críticos del sistema, representa su versión más dura. En ese marco se produce el rechazo al plan de Washington de implementar el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que fue otro traspié. Estos hechos y el incipiente modelo integrador basado en una alianza dificultosa entra Argentina y Brasil con el Mercosur, hacen que la potencia del Norte intente poner en marcha las mencionadas doctrinas de “guerra infinita” y “preventiva” en nuestra zona para garantizarse “su patio trasero”.

Colombia, país clave. Para aplicar estas dos doctrinas, cuenta con un país clave: la República de Colombia, donde implementó el llamado Plan Colombia (proyecto de neto corte militar). Este país sufre una violencia endémica desde hace alrededor de 40 años con una “narcoguerrilla”, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), que “extrañamente” no preconizan la toma del poder, característica básica de todo movimiento guerrillero. La otra parte del conflicto se constituye con la violencia estatal y la paramilitar, que también están vinculadas al negocio de las drogas, y que reciben entrenamiento de mercenarios extranjeros que funcionan con la cobertura legal de agencias de seguridad. En este marco se desarrollo un operativo militar de característica hollywoodense, con información y tecnología estadounidense para eliminar al número dos de las Farc. Para ello se recurrió a bombardear e invadir territorio de la República de Ecuador (“guerra preventiva”) con el visto bueno de la administración Bush, la cual es la principal beneficiaria de la situación planteada actualmente en la región.

¿Por qué? La acción militar unilateral y contraria al derecho internacional ,como lo es invadir y bombardear un territorio extranjero soberano, refuerza y ratifica la alianza (y su dependencia) de Bush con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien estaba jaqueado por perder poder al no negociar con la guerrilla y tener un gabinete de parapolíticos. Asimismo, saca de juego al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, por su injerencia extracontinental en un conflicto no manejado por Estados Unidos (el guerrillero asesinado era el negociador de la liberación de la ex candidata presidencial secuestrada Ingrid Betancourt). Fundamentalmente, esta acción crea el marco propicio para eliminar o desgastar a los sectores más críticos de la política estadounidense en la región, que son el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y el de Venezuela, Hugo Chávez, con la amenaza seria del recurso militar (“guerra infinita”).

La gravedad de la situación. No olvidemos que por más crisis económica global causada por la recesión de Estados Unidos y el empantanamiento de las guerras de Afganistán e Irak, la administración Bush mira con buenos ojos iniciar el expediente de un conflicto regional para garantizarse que su patio trasero siga bajo su control. Por ello, los gobiernos soberanos de Sudamérica deben apoyar con firmeza la actitud de la cancillería de Brasil, que por estas horas realiza las gestiones diplomáticas para desactivar la escalada entre los tres países involucrados. También es imprescindible impedir que el conflicto interno colombiano se internacionalice, trascienda sus fronteras y afecte a sus vecinos. Nunca más oportuno el momento para demostrar nuestra voluntad integracionista en el Mercosur y utilizar todas sus herramientas, tanto diplomáticas como políticas, para frenar el conflicto de los últimos días.

Esto pone sobre el tapete que es urgente y necesaria la formación de un consejo de defensa sudamericano que permita la protección de nuestros recursos. Esa es la única forma de consolidar la unión del continente y escapar de la encerrona belicista planificada por los estrategas del neoconservadurismo estadounidense.

27 de febrero de 2008

Enfrentamientos Geopolíticos

KOSOVO Un conflicto Distinto y Distante?
(*)Por Lic. Carlos Pereyra Mele

El profesor Nikolau Kuveljich: “La Europa multiétnica, multinacional, multilingüe, multirreligiosa se ha traicionado a sí misma, ha traicionado su propio modelo. Europa no utilizó sus criterios relativos a soberanías y fronteras con nosotros. Por el contrario, nos dividió. Ellos reconocen repentinamente a Kosovo, lo que han negado y siguen negando a muchos de sus propios pueblos y otros pueblos lejanos del mundo: la separación unilateral respecto a los estados existentes. Occidente sólo está sembrando desintegración, caos y anarquía”.
Kuveljich concluye: “Kosovo fue mantenido en el limbo desde hace 10 años por la Unión Europea, porque quiere ser utilizado como un arma de la Otan en contra de su enemigo Rusia. Lo que han hecho con Kosovo es abrir un camino que tarde o temprano tendrá consecuencias en muchos otros lugares del mundo. Lo que Kosovo significa hoy es simplemente una anexión soterrada de la Otan frente a Serbia y a Rusia. Kosovo es un engendro, un polígono militar y un basurero de la Otan”.(sic)

I Parte

En el año 1982, en medio del fragor de la guerra de las Malvinas, el Presidente del Gobierno Español, Calvo Sotelo, llamó así –“...un conflicto distinto y distante...”- a la confrontación militar de Argentina con Gran Bretaña. Pero, a pesar de la miopía del entonces gobernante democristiano, la batallas en los mares del sur estaban actualizando otro conflicto en las entrañas mismas de Europa, el de la ocupación por los ingleses del peñón de Gibraltar , que el mismo Calvo Sotelo reclamaba como territorio español.

Para no repetir tan flagrante carencia de visión estratégica, las Cancillerias de América del Sur, los expertos en política internacional, y los Centros de investigación de Geopolítica de nuestro continente deberían, 25 años más tarde, descartar la posibilidad de que tanto los argentinos como los suramericanos puedan estar indemnes a las secuelas de este tipo de conflictos. Por ser supuestamente distinto y distante, lo ocurrido en Los Balcanes no deja de afectar ni en lo inmediato ni en el futuro a todo el panorama mundial. Es necesario y urgente, analizar, comprender y prever las consecuencias de las decisiones adoptadas por las naciones implicadas y las formas en que repercutirán sobre este continente. También es momento de proponer las políticas tendientes a neutralizar los efectos negativos que seguramente pueden tener para los intereses nacionales y regionales.

La declaración unilateral de independencia de Kósovo coloca sobre el tapete un elemental principio en política: “Si bien se puede tomar desde el Poder cualquier medida, lo que no se puede hacer es escapar de las consecuencias que derivan de la aplicación de la misma”.

Kosovo, para profundizar en el tema, fue una de las provincias que componían la desaparecida Republica de Yugoslavia y es reconocida históricamente como la cuna de la Identidad Servia. Está poblada mayoritariamente por Albaneses Kosovares (de religión Musulmana), mientras que Servia es de población eslava (Cristiana Ortodoxa), lo cual en si mismo plantea un conflicto de carácter étnico-religioso y que según la doctrina de las Naciones Unidas, no es –y muy por el contrario- una causa para el desmembramiento de las naciones. En consecuencia, es lógico reconocer que este nuevo País, nace solo para ser un elemento de la Geopolítica Atlantista (EEUU y sus aliados Inglaterra y Francia) que al colocar una cuña en la región, plantean un conflicto latente a la Rusia de Putin y a su aliada Servia.

Hablando de Kosovo, se lo puede definir con los siguientes parámetros: Geografía: 10.877 km2 de superficie. Fronteriza al sudoeste con Albania, al sudeste con Macedonia y al oeste con Montenegro. (La provincia de Tucumán tiene el doble de territorio: 22.524 km2). Población: Cerca de 1,8 millones de albaneses, entre 100.000 y 120.000 serbios. El 70% de la población tiene menos de 30 años. (Tucumán su población es de 1.457.357 habitantes), además de su aislamiento territorial, ya que carece de salida de sus productos por puerto propio, su situación económica es grave Es la región más pobre de Europa junto a Albania. La Unión Europea es el principal donante de fondos, con cerca de 1.000 millones de euros invertidos en proyectos de reconstrucción y reactivación de la economía.

Y en este punto está la gran contradicción. En un mundo donde la tendencia es la de conformar cada vez mayores espacios económicos y geopolíticos, tan minúscula creación reúne todas las características de ser un Estado Fallido. Las propias argumentaciones de los neoconservadores de EEUU en la defensa de sus teorías ultra liberales, avalan el principio de que estas mini repúblicas son contrarias a las estrategias del sistema capitalista. En consecuencia, si existen, es solo porque juegan el rol que EEUU y algunos miembros de la OTAN necesitan para cumplir sus premisas de control y expansión. (Para América Latina describen a dos países en esas condiciones: Haití y Bolivia)

Otro punto importante para analizar es el reconocimiento internacional obtenido tras su declaración de Independencia. Solo lo hicieron EEUU, Francia, Inglaterra e Italia, y si bien componen el núcleo central de los intereses de Occidente, ello ha provocado una seria fisura en la Unión Europea porque tal paso diplomático afecta a su “Doctrina de Fronteras”. Ese es el caso de España, quién inmersa en la campaña de las elecciones generales, no se ha sumado a la “obediencia debida” de sus socios comunitarios y ha tratado que el tema no debilite aún más su difícil cohesión territorial. No obstante, el NO del gobierno de Zapatero no ha podido contener la cascada de declaraciones de los líderes independentistas vascos, catalanes y gallegos que han recibido la independencia de Kosovo como “...lluvia en época de sequía...”. Es que en pocas semanas, este incidente ha dado por tierra la doctrina que aplicaba la UE hace 20 años, tendiente a evitar el desmembramiento de sus estados asociados y que había condenado a los movimientos separatistas poco menos que a la proscripción.-

Otro bloque fundamental de países implicados son lo propios vecinos del nuevo estado. Macedonia no ha reconocido la declaración que ha sido completamente rechazada por Servia (lo que queda de la ex Yugoslavia). Sumando a esto, la manifiesta oposición de Rusia y China (miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a veto) se puede concluir que el contenido conflicto bélico de los Balcanes puede haber sido encendido otra vez por una nueva ingerencia internacional de EEUU.-

Otro tema que no es menor en la actualidad, es que la Unión Europea está inmersa en la discusión por el ingreso de Turquía como estado miembro. Los sectores que se oponen a esa ampliación argumentan que culturalmente los turcos no pertenecen a Europa por ser mayoritariamente de religión musulmana. ¿Cuál será ahora el pretexto para impedir su ingreso? Para peor, se presuponía que tampoco Turquía reconocerá la independencia de Kosovo pues sería reconocerle a los kurdos, que habitan su territorio, la posibilidad de que exijan, también ellos, su independencia (Turquía inicio esta semana una invasión masiva en Irak para atacar las bases Kurdas con aprobación norteamericana). En consecuencia, Estados Unidos no solo ha provocado el inicio de un nuevo conflicto de violencia sino que además ha patrocinado una escalada de segregaciones fraticidas que, con su efecto dominó, pueden arrasar la vieja Europa oriental.-

Una vez descrito el conflicto y sus imprevisibles consecuencias para una región que en otras épocas fue tierra de confrontación entre Occidente y Oriente, entre Cristianos y Musulmanes, causante de la primera guerra mundial y de un equilibro inestable durante la guerra fría, es necesario volver a insistir de que la zona no es distinta ni distante con relación al Continente Suramericano. Se trata de una creación contra natura por parte de un sector de potencias que han creado un “estado fallido” para que funcione como cabeza de puente en sus estrategias de hacerse con el control de importantes reservas naturales y energéticas que les son fundamentales para mantenerse en centro del poder mundial.-
II Parte

En la segunda parte de este artículo se analizará los alcances del conflicto desde la óptica de América del Sur y el riesgo que supone el ser una región de poderosos recursos naturales muy apetecidos por los centros del poder capitalista. Semejante riqueza ya está en los objetivos de la poderosa maquinaria, logística y bélica del Norte Rico: Ahora es el momento de plantear la respuesta a tal desafío: la integración en un gran espacio económico continental y la defensa y la utilización de los recursos para beneficio de sus sociedades.


América del Sur después del tsunami destructor, que fueron la aplicación de políticas neoliberales que su máxima expresión fue la década del 90, cuyo nefasto resultado fueron las catastróficas consecuencias económicas y sociales que afectaron a sus sociedades, ahora Iberoamérica discurre en resistir e intentar cambios y para ello recurrieren sus pueblos a distintos intentos, entre los caminos para salir de la encerrona, unos lo hacen con modelos políticos que los representantes de la globalización estigmatizan con el titulo de: Nacional Populismo (Venezuela, Bolivia Ecuador), otros con medidas intermedias (Brasil, Argentina) si debemos destacar la falta un Proyecto Nacional aglutinador que opere las dos premisas fundamentales que mencionáramos en el párrafo anterior es la gran deuda que tiene el sistema político, de los dos Brasil es el que mas claro tiene una orientación hacia un proyecto nacional y regional. Otros países de la región con el barniz de una izquierda progresista consolidan los proyectos que nos ha programado el Imperio del Norte, a pesar de la resistencia de importantes núcleos de su población a las mismas (Chile, Uruguay y Perú) a través de los TLC.

En nuestro continente son varios los conflictos que de profundizarse ponen en grave riesgo la unidad del mismo. A las dificultades por todos conocidas para afianzar el eje estratégico Argentino Brasilero en el marco del MERCOSUR, junto a Paraguay y Uruguay, la incorporación de Bolivia y Venezuela le han dado un marco potencial de mayor envergadura al mercado regional, que evidentemente afecta y afectara de consolidarse los intereses y al destino que nos han programado el imperio y sus aliados. Por ello es necesario reconocer las debilidades y amenazas que se están desarrollando impidiendo la concreción de nuestro espacio continental económico y estas amenazas son básicamente: la exacerbación de las nacionalidades aborígenes que montados en justos reclamos históricos están siendo utilizados como fundamentalismos étnicos para la disgregación; otro frente de conflicto es el creado por las fuerzas secesionistas que con argumentos de una supuesta no participación en la tomas de decisiones políticas de los estado que los contienen, intentan en un primer paso una amplia autonomía paso previo a una separación que apoyados por los fuertes intereses económicos ligados a la política globalista diseñada por el imperio. Tal es el caso de los movimientos separatistas de la “media luna boliviana” que piden la incorporación de Bolivia a un TLC con USA. Otro conflicto es “Malvinas”, las recientes decisiones del aliado estratégico de EEUU la Gran Bretaña en realizar un desplazamiento geopolítico hacia el atlántico sur, que por ello decidió unilateralmente ampliar la zona de exclusión, no solo en Malvinas sino en las islas del atlántico sur y una proyección sobre el continente antártico, el ultimo territorio todavía no explotado que queda en el planeta con grandes recursos minerales.

EEUU y la OTAN han movido sus piezas en los Balcanes para amenazar un flanco de la alianza Ruso Servia inventando un Peón que es un por sus características es un Estado fallido, pero útil a sus fines. Porque no utilizar el mismo remedio si sus intereses estratégicos y económicos son puestos en peligro por la decisión de actos soberanos de países de América del Sur: Bolivia al nacionalizar su petróleo, se enfrenta a una doble “presión interior”, sectores fundamentalistas indigenistas desestabilizadores y sectores secesionistas que bien pueden utilizar el “caso” Kosovo y solicitar el apoyo de EEUU y sus aliados, esta seria la versión local suramericana del “choque de civilizaciones” que tan cara es a la política de Washington y así volver a controlar el recurso no renovable. Que pasara con Las Malvinas si los Kelpers proclaman su voluntad de independencia siguiendo el ejemplo Kosovar seguramente el Reino Unido la aceptara y sus aliados apoyaran, pues las islas seguirán ligadas a la Commonwealth y a la Unión Europea dependiendo de las empresas multinacionales que explotaran el petróleo en el archipiélago.

Estamos describiendo hipótesis de conflicto potenciales y reales, una de ella en pleno proceso de profundización como es el caso Boliviano. El periodista Enrique Lacolla el domingo pasado escribía en su columna de la Voz del Interior lo siguiente: “Hoy, el escenario de este drama es el mundo. Desde los despedazados Balcanes corren mechas que alcanzan al País Vasco, Irak, Taiwán y, por qué no, las Islas Malvinas, sin olvidarse de las “nacionalidades aborígenes” y las pulsiones centrífugas de Bolivia, para no hablar del mundo árabe y del Asia central”.

América del Sur necesariamente debe tener un destino común y para ello solo vislumbramos una sola alternativa que es profundizar el proceso de integración del MERCOSUR (el eje Argentino Brasilero núcleo duro de la misma), de allí la importancia de las conversaciones mantenidas en estos días por los Presidente Ignacio Lula Da Silva y Cristina Fernández para establecer políticas de apoyo a nuestros vecinos que no permitan la profundización de los separatismos y fundamentalismos de cualquier índole den argumentos a los que pretenden la secesión, fue clave la actitud de Brasil y Argentina ayudando al proceso Boliviano sosteniendo su gobierno y a Paraguay dando apoyo sanitario para enfrentar la epidemia de fiebre amarilla. Y cerrar acuerdos en los campos de energía nuclear, industria militar e intercambio de tecnología y también tratar de eliminar por consensos negociados las asimetrías y problemas de suministro de gas para los socios del mercado.

La integración debe alcanzar todos los ámbitos de nuestras sociedades hasta el militar para defender nuestros recursos, como lo planteo recientemente Brasil, lo que permitirá establecernos como jugadores de primer nivel en el nuevo orden multipolar conflictivo que se esta conformando.

Por ello ratificamos que lo sucedido con el “caso”: KOSOVO No es Un conflicto Distinto y Distante, y por ello los dirigentes políticos del MERCOSUR deben reconocer que lo ocurrido en los balcanes no dejara de afectar ni en lo inmediato ni en el futuro a todo el panorama mundial. Es necesario y urgente, analizar, comprender y prever las consecuencias de las decisiones adoptadas por las naciones implicadas y las formas en que pueden repercutirán sobre este continente para “curarnos en salud”.


(*) Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político especialista en Geopolítica Suramericana del CeeS
Córdoba, Febrero de 2008


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© (2008) Lic. Carlos A. Pereyra Mele
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