Nos mudamos a Dossier Geopolítico

12 de diciembre de 2009

Malvinas y Petróleo


Política Exterior Argentina errática


Hay quienes solo quieren ver lo que quieren y armar desde allí una realidad que no tiene nada que ver con lo que ocurre en nuestro Pais. América del Sur sigue en un proceso de transición que tiene varias aristas pero que en el fondo esta implícita la idea de una integración con muchos conflicto y dificultades, y ello se debe a que las clases dirigentes en general han sido formadas con paradigmas que no responden a la realidad continental y con una dependencia intelectual a viejos centros de poder que nos controlaron. Dos han sido los esquemas básicos, el control cultural y el control de la moneda y todo poder político que cuestione esos dos pilares del poder mundialista, recibirán la denotación, el silencio o la aniquilación como ya sufriéramos en varias ocasiones de nuestra historia.

América a pesar de todos los conflictos y los problemas que se arrastran intenta establecer un espacio geopolítico propio para salvaguardar sus intereses nacionales y regionales que en general son los mismos dentro de las fronteras que nos impuso la balcanización europea y que Brasil fue la única historia diferente de ese proceso de fragmentación.

La semana pasada, ocurrió dos acontecimientos importante y que por supuesto no se le a dado la trascendencia que tienen; uno, es la reelección de Evo Morales, que se impone no solamente en sus feudos sino que se fortalece en las regiones que en su momento planearon la “autonomía” como paso previo a secesión o “independencia” de la denomina Republica Camba o media luna boliviana, es un hecho geopolítico de gran significación. Pues Bolivia es el nudo de unión entre la región del plata, de la amazonia y de lo andino, una fractura allí desconecta a los países de la costa atlántica de los del pacifico. Por ello este éxito electoral frena los procesos separatistas por el momento, eso no quita que la realidad sociopolítica de Bolivia se puede modificar en 4 años sino que requiere varias generaciones que se mantengan en esta línea para salir del atraso a que fue sometida por sus oligarquías explotadoras.

El otro acontecimiento de importancia ha sido la aprobación por parte del Senado de Brasil, la incorporación de Venezuela como socio del Mercosur, este acontecimiento que tenia fuerte resistencia dentro de la estructura de sectores mas afines con la políticas estadounidenses en Brasil fue doblegada y con esto se da un paso importante de fortalecimiento del Mercosur, que se reunió en Montevideo y que procedió a limar las diferencias que se presentan en su seno, también sirvió esa Cumbre para la presentación del electo Presidente Uruguayo José Mújica ( es de esperarse que el futuro presidente sea mas flexible que su antecesor para profundizar la integración).

Mientas estos hechos positivos se pueden palpar. En Argentina “la Vulgata política” que nos gobierna sigue con sus actos de canibalismos político, si es esa misma clase que no trepido en hacer el ridículo para tener unos minutos en el aire televisivo al salir junto a dobles que los ridiculizaban. Si esos mismos ahora se presentan como el aire fresco de la política (¿?). Solo escapa de esa monserga política circense, una rara avis cual fue el caso de Fernando Pino Solanas que solo hizo campaña con temas que la nación necesita urgentemente plantear y solucionar y que demostró “que la gente SI quiere eso o sea ideas” y no lo que los asesores de marqueting político que ganan millones con las campañas de dudosas recaudaciones le comunican a sus asesorados: que a la gente no le interesan las ideas y que jugarse con principios y utopías no es necesario.

Mientras estos acontecimientos importantes se están desarrollando en nuestra región, la Argentina sigue su marcha errática y confusa en política exterior, (hoy todo es política exterior, la política interior tiene que asegurar el éxito de la anterior). Hace dos meses nos enteramos por un diario sensacionalista británico que la Real Fuerza Aérea (RAF) potenciaba la base militar en el archipiélago de Malvinas, la Argentina solo reclamo formalmente, cuando podía haber denuncia el acuerdo conocido como tratado de Madrid firmado por la dupla Menen Cavallo con Inglaterra, que solo ha beneficiado hasta ahora a Inglaterra. Y se debe destacar que solo pequeños grupos hicieron la denuncia de estos temas en el Pais: “la gran prensa argentina” estuvo ausente de esta información, y nuevamente un articulo aparecido en el Diario Ingles “The Sun” nos vuelve a la realidad, el 2 de diciembre expresa: los expertos creen que la plataforma marítima de las Malvinas contiene al menos 60.000 millones de barriles de petróleo. Los precios estratosféricos del petróleo hacen económicamente viable la extracción del oro negro y provocaron el mes pasado un aumento de 327 millones de libras esterlinas (unos 542 millones de dólares) en las inversiones de especuladores de la City financiera de Londres", destacó el Sun. Sin embargo, ahora áreas al norte y sur de las Malvinas están siendo exploradas por cuatro firmas petroleras británicas, Rockhopper Exploration, Desire Petroleum, Falkland Oil y Gas, y Borders & Southern Petroleum.David Hudd, presidente del Falkland Islands Holdings y vicepresidente del Falkland Oil and Gas, declaró al Sun que los beneficios "son potencialmente enormes para las compañías involucradas, para las Islas Malvinas (Falkland) como también para Gran Bretaña".

Simples números nos llevan hacer la siguiente conclusión a 70 dólares el barril, las reservas son más de 27 veces la deuda externa argentina, deuda que como dijimos es una de las dos ejes de control del poder mundial (uno el cultural) y el otro el del control de la moneda que condiciona cualquier política de estado que se quiera implementar y que tanto le gusta hablar a nuestros dirigentes políticos pero que sabemos que con esa dependencia no hay soberanía ni posibilidad de hacer políticas proactivas en el pais. Nuevamente la Argentina dejo pasar un magnifico marco como el de la Cumbre del Mercosur para que junto a nuestros socios continentales rechazaran este atropello y expolio a nuestros recursos naturales y fortalecer nuestra posición de reclamo.

Así también nos sucedió en la reciente Cumbre de países Iberoamericanos donde están presente dos miembros de la Unión Europea “España y Portugal” (signatarios del Tratado de Lisboa), para plantear junto con los países que tradicionalmente nos han acompañado en la defensa de nuestros derechos un párrafo en la declaración rechazando la pretensión inglesa de incorporar a las Malvinas como base militar de la OTAN, solo otra movida “diplomática” argentina de protesta, estéril que no tiene la fuerza que tendría si realizamos un trabajo diplomático de alianzas para fortalecer nuestra posición.

Y para ratificar esta falta de una política exterior seria, los británicos expertos en balcanización, han tentado a nuestro vecino trasandino a participar de la explotación y los “beneficios” de las reservas petroleras de Malvinas, nuevamente sale a luz la política de los que: solo quieren ver lo que quieren y armar desde allí una realidad que no tiene nada que ver con lo que ocurre.
La cancilleria argentina dejo trascender que Chile no participaría de esa invitación en especial la empresa estatal chilena ENAP. Pero se olvidaron que estábamos ante un proceso electoral en Chile y que las fuerzas pinochetistas están con amplia posibilidad de ganar estas elecciones el domingo 13 de diciembre, y fueron muy significativas las declaraciones del asesor de Sebastián Piñera: El candidato presidencial de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, estaría dispuesto a aceptar la propuesta que hizo la petrolera británica Falkland Oil and Gas Limited (FOGL) a la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), para la exploración y explotación de cuencas petrolíferas en las islas Malvinas, si es que gana las elecciones este domingo 13 de diciembre. Así lo confirmó a Terra.cl el diputado de oposición Marcelo Forni, quien también es integrante de la Comisión de Minería y Energía de la cámara baja.

Como podemos concluir las relaciones exteriores de argentina sigue sin tener una política de “estado” solo actúa por espasmos, sin continuidad y herratica ante los hechos consumados a que nos tiene acostumbrados el ocupante ingles.

Lo que esta en juego es:

1 Ha ampliado hasta 200 millas su Zona Económica Exclusiva y hasta 350 millas su Plataforma Continental, que abarcan 3.500.000 km2.

2 Ha hecho reserva sobre su pretendido sector antártico (British Antartic Territory) que abarca otros 3 o 4.000.000 de km2.

3 En la zona en torno a Malvinas, las estimaciones oficiales británicas constatarían la existencia de 60.000 millones de barriles de petróleo. Si los multiplicamos por el valor actual de 70 dólares el barril, estamos hablando de la fabulosa cifra de 4,2 billones de dólares. Una cifra equivalente a 27 veces el monto de nuestra impagable deuda pública.

4 Informes científicos y comerciales más recientes producidos por la petrolera Desiré y la consultora internacional Sinergy consideran que 3.000 millones de barriles serían explotables y rentables en el corto plazo a un costo relativamente bajo teniendo en cuenta las tecnologías disponibles. La explotación de este segmento más accesible y redituable comenzará este verano 2009-2010, es decir dentro de un par de meses, para lo cual Inglaterra desplazará plataformas de explotación desde el mar del Norte , cuya cuenca se está agotando.

5 Ha logrado pescar con exclusividad en su autoproclamada Zona Económica Exclusiva de 1.600.000 km2, hecho que no sucedía hace dos décadas.
ü Ha logrado la incorporación de estos territorios, incluyendo Antártida, a la nueva Constitución Europea recientemente aprobada por Tratado de Lisboa y que entra en vigencia el 1 de diciembre del 2009.

6 Ha conseguido que la Argentina retirara el caso Malvinas de la Asamblea General de Naciones Unidas donde obtenía anualmente mayorías abrumadoras a su favor. Así la cuestión Malvinas quedó relegada bilateralmente al Comité de Descolonización, un comité secundario, y sin efecto político ni mediático. También obtuvo, inexplicablemente, el Reino Unido el status de observador permanente en la Organización de Estados Americanos.


7 Ha conseguido establecer la Fortaleza Militar Malvinas, con centro en Mont Pleasant, donde envió recientemente cuatro aviones TYPHOON de máxima tecnología de combate, y en donde realizó intensísimos ejercicios militares presididos por el Jefe de Estado Mayor Conjunto de las FFAA británicas. Además nombró como próximo gobernador de la Isla a un militar británico proveniente de Irak, experto en misiones en regiones de alta conflictividad como Líbano e Irlanda del Norte.

8 Ha presentado en Marzo pasado al Parlamento Europeo un plan agresivo de europeización de sus bases militares en especial la de Malvinas.

Es tiempo de dejarnos de improvisar y pensar en grande, ser conciente de nuestras fortalezas y debilidades y operar con constancia y planificación que es la única manera para que el pais salga de esta decadencia.-


Lic. Carlos A. Pereyra Mele
CeeS Córdoba
12/12/2009





Fuentes:
Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica Ed Biblos 2009
Portal COAPETROL (Corporación de Actividades petroleras)
Diario “The Sun”
http://proyectonacional.files.wordpress.com/2009/11/los_desafios_soberania_recursos_naturales.pdf
Portal Terra Chile

5 de diciembre de 2009

La guerra goza de muy buena salud II


Creemos oportuno acompañar a las brillantes definiciones que realizo el periodista cordobés Enrique Lacolla sobre “el premio novel de la guerra”, con dos artículos, uno del Italiano Tiberio Graziani director de la Revista EURASIA y una entrevista realizada en octubre de este año en Londres al novelista y ensayista Gore Vidal, que desenmascaran la Obamamania y los planes de poder mundialista que sigue llevando adelante los Estados Unidos de Norteamérica.
Carlos Pereyra Mele
CeeS Córdoba


1º-

AFGANISTÁN 1979- DESESTABILIZACIÓN DE ORIENTE PRÓXIMO Y DE ORIENTE MEDIO Y ORIGEN DEL COLAPSO SOVIÉTICO EN LA PRAXIS GEOPOLÍTICA ESTADOUNIDENSE

di Tiberio Graziani *

1979, el año de la desestabilización

Entre los distintos acontecimientos de política internacional de 1979, hay dos particularmente importantes por haber contribuido a la alteración del marco geopolítico global, por entonces basado en la contraposición entre los EE.UU. y la URSS. Nos referimos a la revolución islámica de Irán y a la aventura soviética en Afganistán.
La toma del poder por parte del ayatolá Jomeini, como se sabe, eliminó uno de los pilares fundamentales sobre el que se sustentaba la arquitectura geopolítica occidental guiada por los EE.UU.

El Irán de Reza Pahlavi constituía en las relaciones de fuerza entre los EE.UU. y la URSS una pieza importante, cuya desaparición indujo al Pentágono y a Washington a una profunda reconsideración del papel geoestratégico americano. Un Irán autónomo y fuera de control introducía en el tablero geopolítico regional una variable que potencialmente ponía en crisis todo el sistema bipolar.
Además, el nuevo Irán, como potencia regional antiestadounidense y antiisraelí, poseía las características (en particular, la extensión y la centralidad geopolítica y la homogeneidad político-religiosa) para competir por la hegemonía de al menos una parte del área meridional, en contraste abierto con los intereses semejantes de Ankara y Tel Aviv, los dos fieles aliados de Washington y de Islamabad.

Por tales consideraciones, los estrategas de Washington, en coherencia con su bicentenaria «geopolítica del caos», indujeron, en poco tiempo, al Irak de Saddam Hussein a desencadenar una guerra contra Irán. La desestabilización de toda la zona permitía a Washington y a Occidente ganar tiempo para proyectar una estrategia de larga duración y, con toda tranquilidad, desgastar al oso soviético.
Como puso de relieve hace once años Zbigniew Brzezinski, consejero de seguridad nacional del presidente Jimmy Carter, en el curso de una entrevista concedida al semanario francés Le Nouvel Observateur (15-21 de enero de 1998, p. 76), la CIA había penetrado en Afganistán con el fin de desestabilizar al gobierno de Kabul, ya en julio de 1979, cinco meses antes de la intervención soviética.

La primera directiva con la que Carter autorizaba la acción encubierta para ayudar secretamente a los opositores del gobierno filosoviético se remonta, de hecho, al 3 de julio. Ese mismo día el estratega estadounidense de origen polaco escribió una nota al presidente Carter en la que explicaba que su directiva llevaría a Moscú a intervenir militarmente. Lo que puntualmente se verificó a finales de diciembre del mismo año. Siempre Brzezinski, en la misma entrevista, recuerda que, cuando los soviéticos entraron en Afganistán, él escribió a Carter otra nota en la que expresó su opinión de que los EE.UU. por fin tenían la oportunidad de dar a la Unión Soviética su propia guerra de Vietnam. El conflicto, insostenible para Moscú, conduciría, según Brzezinski, al colapso del imperio soviético.
El largo compromiso militar soviético a favor del gobierno comunista de Kabul, de hecho, contribuyó ulteriormente a debilitar a la URSS, ya en avanzado estado de crisis interna, tanto en la vertiente político-burocrática como en la socio-económica.
Como bien sabemos hoy, el retiro de las tropas de Moscú del teatro afgano dejó toda la zona en una situación de extrema fragilidad política, económica y, sobre todo, geoestratégica. En la práctica, ni siquiera diez años después de la revolución de Teherán, toda la región había sido completamente desestabilizada en beneficio exclusivo del sistema occidental. El contemporáneo declive imparable de la Unión Soviética, acelerado por la aventura afgana y, sucesivamente, el desmembramiento de la Federación Yugoslava (una especie de estado tapón entre los bloques occidental y soviético) de los años noventa abrían las puertas a la expansión de los EE.UU., de la hyperpuissance, según la definición del ministro francés Hubert Védrin, en el espacio eurasiático.
Después del sistema bipolar, se abría una nueva fase geopolítica: la del “momento unipolar”.
El nuevo sistema unipolar, sin embargo, tendrá una vida breve, que terminará –al alba del siglo XXI –con la reafirmación de Rusia como actor global y el surgimiento concomitante de las potencias asiáticas, China e India.

Los ciclos geopolíticos de Afganistán

Afganistán por sus propias especificidades, referentes en primer lugar a su posición en relación con el espacio soviético (confines con las repúblicas, por aquella época soviéticas, del Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán), a las características físicas, y, además, a la falta de homogeneidad étnica, cultural y confesional, representaba, a ojos de Washington, una porción fundamental del llamado « arco de crisis », es decir, de la franja de territorio que se extiende desde los confines meridionales de la URSS hasta el Océano Índico. La elección como trampa para la URSS cayó sobre Afganistán, por tanto, por evidentes razones geopolíticas y geoestratégicas.
Desde el punto de vista del análisis geopolítico, de hecho, Afganistán constituye un claro ejemplo de un área crítica, donde las tensiones entre las grandes potencias se descargan desde tiempos inmemoriales.
El área en que se encuentra actualmente la República Islámica de Afganistán, donde el poder político siempre se ha estructurado sobre la dominación de las tribus pastunes sobre las otras etnias (tayikos, hazaras, uzbecos, turcomanos, baluchis) se forma precisamente en la frontera de tres grandes dispositivos geopolíticos: el imperio mongol, el janato uzbeco y el imperio persa. Las disputas entre las tres entidades geopolíticas limítrofes determinarán su historia posterior.
En los siglos XVIII y XIX, cuando el aparato estatal se consolidará como reino afgano, el área será objeto de las contiendas entre otras dos grandes entidades geopolíticas: el Imperio ruso y Gran Bretaña. En el ámbito del llamado “Gran Juego”, Rusia, potencia de tierra, en su impulso hacia los mares cálidos (Océano Índico), India y China choca con la potencia marítima británica que, a su vez, trata de cercar y penetrar la masa eurasiática en Oriente hacia Birmania, China, Tíbet y la cuenca del Yangtsé, pivotando sobre la India, y en Occidente en dirección a los actuales Pakistán, Afganistán e Irán, hasta el Cáucaso, el mar Negro, Mesopotamia y el Golfo Pérsico.
En el sistema bipolar, a finales del siglo XX, tal y como hemos descrito antes, Afganistán se convierte en un terreno en el que se miden una vez más una potencia de mar, los EE.UU., y una de tierra, la URSS.
Hoy, después de la invasión estadounidense de 2001, la que presuntuosamente Brzezinski definía como la trampa afgana de los soviéticos se ha convertido en la ciénaga y en la pesadilla de los Estados Unidos.


-  Director de Eurasia. Rivista di studi geopolitici – www.eurasia-rivista.org - direzione@eurasia-rivista.org


2º-

Gore Vidal cree que EEUU es "una casa de locos", que "supera" a Obama


7/10/2009 (EFE).- El novelista y ensayista estadounidense Gore Vidal cree que EEUU es "una casa de locos", que "supera" a su presidente, Barack Obama, como "superaría a cualquiera".

En una entrevista que publica hoy el diario "The Independent", Vidal, de 83 años, sostiene que el experimento de su país ha sido "un fracaso" y que pronto EEUU quedará relegado a "algún lugar entre Brasil y Argentina, al puesto que le corresponde".

Vidal confiesa que cuando Obama fue elegido presidente, él estaba ilusionado como todo el mundo, pero desde entonces ha llegado a la convicción de que "el primer presidente intelectual que hemos tenido en muchos años no está a la altura de la tarea".

"Es incompetente y le derrotarán en la re-elección", vaticina el escritor, tan provocador como siempre y que no oculta su enojo por el estado en que se encuentra su país.

Obama "quiere gustar a todo el mundo, y creía que para ello le bastaba hablar razonablemente. Pero el Partido Republicano no es un partido político. Es una mentalidad, como las juventudes hitlerianas. Rebosa de odio", agrega.

Según Vidal, "no hay forma de convencerlos para sumar esfuerzos. No merece la pena siquiera intentarlo. La única forma de tratar con ellos es aterrorizarlos, pero (Obama) es demasiado delicado para ello".

Obama es "el doble de intelectual" de lo que era el presidente John Kennedy, de quien Vidal era amigo, pero "Jack conocía el ancho mundo. Pasó mucho tiempo en la Armada perdiendo barcos mientras que este chico (Obama) no ha escuchado un solo tiro disparado con ira".

"Le pueden los generales, quienes le cuentan mentiras que él se cree", dice Vidal, según el cual el primer presidente negro de la historia de EEUU no estaba preparado para tanta exposición al "prime time" televisivo como está sufriendo ahora.

Puesto a hacer predicciones, Vidal pronostica que Afganistán será lo que "termine con el imperio estadounidense".

"Benjamin Franklin previó todo esto. Le cito porque la mayoría de los norteamericanos ni siquiera saben ya quién era", agrega el escritor.

"Cuando se elaboraba la Constitución en Filadelfia en 1781, Franklin se limitó al papel de observador. No quiso participar en ella", y lo explicó así a dos viejecitas que le preguntaron: "Van ustedes a tener una república si es que logran mantenerla".

Pero, recuerda Vidal, Franklin agregó: "Todas las constituciones como ésta han fracasado desde el comienzo de los tiempos por culpa de la corrupción de las personas"".

Según el autor de "La invención de una nación : Washington, Adams y Jefferson", Estados Unidos es un país que está amenazado sólo porque amenaza a otros.

"En geopolítica, como en la física, no hay acción sin reacción", dice Vidal, según el cual los ataques terroristas del 11 de septiembre contra EEUU eran previsibles.

"Nuestra política -dice- era tal que tenía necesariamente que haber en el mundo árabe muchos locos decididos a hacernos saltar por los aires como represalia por los crímenes que, en su opinión, habíamos cometido contra ellos. Hasta el más tonto podía verlo venir. Y yo soy lo suficientemente tonto como para haberlo visto".

4 de diciembre de 2009

La Guerra goza de muy buena salud



Un Nóbel de la Guerra


Barack Obama no tiene otro camino que continuar el curso marcado por el gobierno en las sombras que controla Estados Unidos, el complejo militar-industrial. Los bombardeos indiscriminados en Afganistán servirán de telón de fondo a la ceremonia en Oslo.
por Enrique Lacolla




Como “paradojas del presente e ironías de la Historia” debería denominarse cualquier aproximación a la actualidad mundial. Acabamos de ver como el flamante premio Nóbel de la Paz no ha podido aguardar hasta después de la entrega de ese galardón y ha firmado el decreto que supone el envío de 30.000 soldados más que irán engrosar a las tropas de ocupación en Afganistán. A esta paradoja se suma la ironía que resulta de la incapacidad de aprender las lecciones del pasado: con una consecuencia digna de mejor causa Estados Unidos está reeditando en Afganistán una experiencia militar proyectada a un fracaso ilustrado por experiencias recientes, mediatas o remotas en ese u otros lugares. La guerra de Vietnam, la experiencia soviética en el mismo Afganistán, la ciénaga iraquí, las guerras partisanas contra la ocupación alemana en Europa oriental y sudoriental, la guerrilla española contra las tropas napoleónicas, son algunos, entre muchos, de los ejemplos referidos a la dificultad de asentarse con un cierto grado de seguridad en unos territorios irrevocablemente hostiles.

Desde luego, la retórica propagandística al uso nos habla de “garantizar la democracia para el pueblo afgano”, de resistir a las fuerzas bárbaras que se empeñan en seguir oprimiendo a las mujeres con la ley de la sharia y de ganar a ese país para la modernidad. Pero todos sabemos que esas son generalidades dirigidas a ocultar el núcleo del problema, que no es otro que el posicionamiento de Estados Unidos en una de las áreas geoestratégicas más importantes del globo. El imperio sigue por las vías que le marca su proyecto hegemónico y no parece que vaya a querer apartarse de ellas sin experimentar antes un revés (económico, militar, político) mayúsculo, que aleje a la opinión norteamericana del conformismo que ostenta respecto del estado de las cosas, por nítidos que los aspectos irracionales de este resulten para el resto del mundo.

La primacía que, en el aparato de poder norteamericano, sigue ejerciendo el complejo militar-industrial, es evidente. El mismo Obama, detrás de su discurso en torno de la retirada de Irak (que está muy lejos de haberse cumplido), durante su campaña electoral ya demostraba su acuerdo con las líneas de acción patrocinadas por el susodicho complejo, al subrayar que su intención era desplazar el eje del esfuerzo bélico estadounidense de Irak a Afganistán. Como todo está ligado –Irak proporciona petróleo, Afganistán el control de las vías de acceso para el recorrido del crudo proveniente de la cuenca petrolera del Mar Caspio- las líneas del discurso neoconservador en la política exterior norteamericana siguen predominando: contención y vigilancia en el Medio Oriente, e instalación en fuerza en un área geoestratégica, Afganistán, decisiva para el control de los movimientos de un enemigo genérico que englobaría a China y Rusia, y eventual plataforma para descargar desde ahí todo el poderío contra este.

Para la mentalidad norteamericana, pragmática y técnica por excelencia, el combate contra las adversidades debe terminar siempre en el aplastamiento de los obstáculos que se le oponen. Una historia sin reveses, una historia triunfante, ha contribuido a confirmarlos en esta peligrosa creencia. Allí donde otros han fracasado en empresas imperiales de cuño clásico, ellos entienden que, en tanto representantes de una modernidad sin límites, pueden resolver el problema a través de la aplicación de un poder de fuego abrumador, asentado sobre una tecnología cuya complejidad y exigencia financiera la hace inaccesible para los contrincantes más o menos elementales a los que se enfrentan. Una distribución de dádivas a las poblaciones locales y la apertura de un espacio político en el cual se presume han de surgir autoridades autóctonas vinculadas a las normas del libre mercado, les parecen fenómenos realizables en el curso de poco tiempo, si cuentan en el ínterin con una panoplia como la que despliegan en Afganistán y el Medio Oriente, con visos de película de ciencia ficción.

Ocurre sin embargo que esas aproximaciones programáticas a realidades sociales muy diferentes tropiezan con grandes problemas. Y ello no tanto porque esos ámbitos pueden participar de nociones culturales muy diferentes de las occidentales, sino porque no han dispuesto de la posibilidad de forjarse su propia identidad moderna, pues han estado sometidos al imperio de fuerzas que, muy lejos de interesarse en las posibilidades de un desarrollo social autóctono, se han abroquelado en sus propios intereses y han dejado actuar a fuerzas externas que, como en el caso al que nos estamos refiriendo, bajo la pátina de la “civilización”, a lo que fundamentalmente se han dedicado ha sido al saqueo y el esquilme de los pobres diablos sometidos a su férula. Si la rebelión contra estas condiciones se conjuga con apoyos externos, la situación del ocupante puede convertirse en un infierno.

La obstinación norteamericana en el sentido de creer que con dólares se arregla o se compra todo, se vincula a lo logrado con las “burguesías compradoras” de los puertos francos de China o de los similares emplazados en América latina y, por cierto, al indudable éxito obtenido con la recuperación europea posterior al segundo conflicto mundial. Pero, en este último caso, notabilísimo en sí mismo, hay que observar que Alemania, Francia, Italia, etcétera, contaban con legiones de burócratas probos formados en una tradición estatal de rigor administrativo y que operaban sobre sociedades políticamente muy maduras. La solidez de la identidad nacional de esos países y en especial la amenaza que venía del Este forzaba asimismo a la Unión a no exigir contraprestaciones abusivas respecto de la ayuda que les daba, aceitando así los engranajes sobre los cuales se iba a montar el “milagro económico europeo”.

En los países del Tercer Mundo las cosas acaecieron de muy distinta manera. Para esos pueblos no había posibilidad de componenda con el poder dominante. Sólo restaba la sumisión o la insurgencia. La burguesía compradora china fue desalojada de su sitial por la revolución maoísta y, en cuanto a India, operó su ruptura con el Imperio británico gracias a la existencia de una clase política forjada en la lucha por la liberación y que había sabido adaptar su identificación con los parámetros constitucionales de la potencia dominante, Inglaterra, a la naturaleza esencial del pueblo indio. En otros lugares la conmoción derivada del período poscolonial transcurrió de manera parecida, aunque la inmadurez de las condiciones locales y la presión imperial terminaron deformando a muchas de esas experiencias.

La tierra del Gran Juego

El caso afgano es indisociable del caso paquistaní y esta a su vez es vinculable al juego de poder en torno del gran tablero mundial que tiene al Asia central como eje de una disputa que viene desde el siglo XIX, cuando Rusia y Gran Bretaña peleaban en sordina por el control de la zona. En el presente, Estados Unidos ha tomado el relevo de esta en condiciones potencialmente mucho más explosivas que las que existían en el pasado. La militarización de la zona se ha transformado en el motor del dinamismo estratégico de Estados Unidos. Bien está hablar de “retiradas”, pero nada predispone a suponer que dicho repliegue vaya a tener lugar a menos que la Unión renuncie a sus objetivos de máxima. La posibilidad de formar una fuerza local, de composición afgana, que sea capaz de limpiar el área de los elementos fundamentalistas que insurgen tanto contra el ocupante como contra el gobierno instalado en Kabul, es remota. En el caso de Pakistán, la infiltración del ISI, los servicios de inteligencia paquistaníes, por elementos de orientación integrista, aparenta ser un fenómeno imposible de revertir.

Lo paradójico e irónico de esta situación deriva del hecho de que los fenómenos que los norteamericanos deben combatir en este momento son monstruos creados por ellos mismos. Trabajando como doctores Frankenstein, en los años 70 nutrieron a las guerrillas mujaidines (ultraconservadoras en su mayor parte) abocadas a combatir la influencia soviética en Afganistán, influencia que se manifestaba a través del gobierno Partido Democrático del Pueblo. Este había lanzado una efectiva reforma agraria e instaurando cambios sociales y constitucionales de carácter progresivo. Luego, producida la invasión soviética destinada a estabilizar la situación apoyando al gobierno del PDP, esa injerencia estadounidense se reforzó hasta tornar ingobernable al país. Más tarde, la retirada rusa abandonó al PDP a su suerte y dejó librado a Afganistán a luchas intestinas de las cuales emergieron los talibanes, una fuerza nacida al calor de las madrasas o escuelas religiosas y que habían contado también con el apoyo de la CIA. Estos avanzaron rápidamente hasta conquistar el conjunto del país e instalaron un régimen implacable que pretendía imponer la ley islámica comprendida en su sentido más intransigente. Junto a las prácticas del más estricto rigorismo religioso y social, las mujeres fueron excluidas de la vida pública, se reestableció la amputación de las manos a los ladrones, se persiguieron las manifestaciones políticas y, lo cortés no quita lo valiente, se terminó con el cultivo del opio que generaba el grueso de la provisión de heroína al mercado mundial.

Los atentados del 11/S precipitaron una intervención directa norteamericana en ese país de topografía fragorosa. Con el pretexto de capturar o matar al Osama bin Laden, el cabecilla de la organización terrorista Al Qaeda, presunta responsable de los atentados a las Torres, la operación Enduring Freedom empezó a instalar importantes efectivos en ese país y a construir bases aéreas desde las cuales es posible amenazar a Rusia y China y controlar toda el Asia central y sus inmensos reservorios energéticos. Se trata de un diseño muy meditado y elaborado mucho antes del ataque a las Torres Gemelas. A la vuelta de unos pocos años, sin embargo, los talibanes erradicados por la campaña lanzada a finales del 2001 controlan el grueso de las áreas rurales y su actividad desborda la frontera con Pakistán.

Revertir esta situación parece ser el motivo de la decisión de Barack Obama en el sentido de enviar nuevos refuerzos al escenario del conflicto. Pero Obama es irrelevante. No está en condiciones de oponerse (en caso de que quiera hacerlo) a las fuerzas que realmente controlan las riendas de la estrategia estadounidense y su discurso justificando el refuerzo del contingente norteamericano en ese país asiático sigue, línea por línea, los argumentos expuestos por el ex presidente George W. Bush cuando hablaba del “revólver humeante” que Saddam Hussein sostenía en su mano y de la necesidad de un rediseño democrático para el Medio Oriente. Con una desfachatez apabullante Obama nos sirve frases como queaunque el actual gobierno afgano está manchado por el fraude…, la reciente elección produjo un gobierno que es consistente y coincidente con las leyes y la Constitución de Afganistán”… Cómo un gobierno elegido en forma fraudulenta puede ser coincidente con las leyes y la Constitución de su país, fue un punto que Obama no se molestó en explicar.

También es insoportable escuchar al presidente norteamericano sosteniendo el socorrido argumento de que “al revés de lo que acontecía con las grandes potencias del pasado, Estados Unidos no busca la dominación del mundo”. Que estas palabras llenas de viento tengan curso y puedan ser aceptadas al menos por una considerable parte del pueblo norteamericano, a pesar de los numerosos intelectuales y de las corrientes de opinión que atacan y desnudan esta verborragia hipócrita, es indicativo de la necedad de ese público habituado a vivir en una cápsula gigante, alimentado con mentiras y fábulas, y repantigado en su autosatisfacción.
Tan solo el estallido de un sopapo monumental podrá despertarlo de esa beatería autocomplaciente

3 de diciembre de 2009

Integración o Muerte II


MANUEL UGARTE, EL PROFETA OLVIDADO
por Roberto Bardini

Es uno de los grandes personajes de Argentina y posiblemente de Iberoamérica en la primera mitad del siglo XX. En su época influyó en dirigentes de todo el continente, pero continúa siendo un gran desconocido en su patria. Nacido el 27 de febrero de 1875 en el barrio porteño de Flores, en las siguientes siete décadas su nombre se menciona poco en las noticias a pesar de su permanente actividad literaria y política. Fallece el 2 de diciembre de 1951 en Niza (Francia) y desaparece de los comentarios bibliográficos, las antologías y las librerías.

Ugarte pertenece a una familia tradicional. Estudia en el Colegio Nacional de Buenos Aires, asiste al Jockey Club, practica esgrima, lee y escribe poesía. El escritor Pedro Orgambide recordó en 2003 que en últimos años del siglo XIX Manuel vive en París, “como correspondía a un rico, joven y culto caballero argentino, aficionado a las mujeres, al teatro y la poesía galante”. Lo describe como un bon viveur y dice que “nada hacía sospechar a los parientes y amigos el giro que tomaría su vida apenas se iniciara en la política”.

Entre los amigos de Ugarte se cuentan Alfonsina Storni, Alfredo Palacios, José Ingenieros, Leopoldo Lugones, Manuel Gálvez y Ernesto Palacio. También trata con la chilena Gabriela Mistral, el uruguayo José Enrique Rodó, el peruano José Santos Chocano, el nicaragüense Rubén Darío, los mexicanos Amado Nervo y José Vasconcelos, los españoles Miguel de Unamuno, Juan Ramón Jiménez y Pío Baroja, los franceses Henri Barbuse y Jean Jaurés; es decir, con los más destacados intelectuales de principios del siglo XX. Rubén Darío, Unamuno y Baroja le prologan sus primeros libros. Barbuse, director de la revista Monde, lo incluye en el comité editorial junto con Albert Einstein, Máximo Gorki y Upton Sinclair.

Autor de treinta libros, la mayoría publicados fuera del país, Manuel Ugarte es un socialista criollo de la generación del 900 que impulsa la unidad hispanoamericana. Denuncia al imperialismo yanqui desde 1901 –por sus intervenciones en América Central y el Caribe– hasta el año de su muerte, por la guerra de Corea. A principios del siglo XX escribe: “Actualmente los grandes diarios nos dan, día a día, detalles a menudo insignificantes de lo que pasa en París, Londres o Viena y nos dejan, casi siempre, ignorar las evoluciones del espíritu en Quito, Bogotá o Méjico. Entre una noticia sobre la salud del emperador de Austria y otra sobre la renovación del ministerio del Ecuador, nuestro interés real reside naturalmente en la última. Estamos al cabo de la política europea, pero ignoramos el nombre del presidente de Guatemala”.

Hombre de barricadas

En 1904, Ugarte asiste como delegado al Congreso de la Internacional Socialista en Amsterdam. Tres años después, participa en Stuttgart de otro Congreso de la IS, en el que participan Vladimir Ilich Lenín, Rosa Luxembugo, Jean Jaurés, Karl Kautsky y Gueorgui Plejánov.

De 1910 a 1913, Ugarte recorre toda la América hispana, da conferencias y es aclamado en 20 capitales. Ya no predica el internacionalismo proletario sino la construcción de la Patria Grande, la gran nación iberoamericana. Es un socialista que rechaza trasplantar experiencias europeas: “El socialismo debe ser nacional”, dice en 1911. Al año siguiente escribe: “Bajo ningún pretexto podemos aceptar la hipótesis de quedar en nuestros propios lares en calidad de raza sometida. ¡Somos indios, somos españoles, somos latinos, somos negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa!”.

Agentes secretos de las distintas embajadas de Estados Unidos le siguen los pasos en Cuba, Santo Domingo, México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Funcionarios diplomáticos norteamericanos le piden a las autoridades locales que impidan su participación en actos públicos. A pesar de todo, llena teatros y plazas, participa en manifestaciones callejeras, es orador de barricada y reúne a multitudes.

Ugarte continúa su gira y llega a Bolivia. Pronuncia un discurso en La Paz, interrumpido por las ovaciones de un público entusiasta. El embajador estadounidense lo critica duramente y el escritor lo desafía a batirse a duelo. Debe intervenir el representante diplomático para evitar el enfrentamiento.

La Patria y los ferrocarriles ingleses

En noviembre de 1915, con su propio dinero, Manuel Ugarte funda en Buenos Aires el diario La Patria. Comienza una cruzada que hasta entonces nadie se había atrevido a encarar en Argentina: la denuncia del imperialismo inglés. El país es prácticamente una semicolonia británica, pero nadie parece percibirlo. A principios de 1916, el escritor analiza tempranamente uno de los factores que permitían la penetración económica de Gran Bretaña: los ferrocarriles.

Uno de los problemas que más nos interesa, fuera de toda duda, es el de la explotación de nuestros ferrocarriles por empresas de capital foráneo, cuyos intereses, de conveniencias motivadas por su misma falta de arraigo y su origen, son fundamentalmente opuestos a los intereses de la república”, escribe Ugarte. “Las empresas ferroviarias son todas extranjeras: capital inglés, sindicatos ingleses, empleados ingleses […]. Lleva la empresa noventa y ocho probabilidades de obtener pingües ganancias contra dos de obtenerlas… regulares; de perder, ninguna. […] Y este dato merece ser tenido en cuenta al ocuparse de los ferrocarriles como origen de nuestra atrofia industrial”.

Asfixiado económicamente, el 15 de febrero de 1916 La Patria publica su último número. Ante la primera gran guerra europea del siglo XX, que muchos insisten todavía en denominar “mundial”, Ugarte propone la neutralidad. El diario dura menos tres meses en medio del boicot que le hacen los nacionalistas –que lo consideran socialista– y los socialistas, que lo ven como nacionalista. Más tarde, durante la segunda gran guerra europea, el escritor afirmará que mucho se habla en Iberoamérica acerca de las presuntas amenazas alemana y japonesa, pero nada se dice sobre el real saqueo británico y estadounidense.

En abril de 1918, cuando se funda en Córdoba la Federación Universitaria Argentina (FUA), Ugarte es el principal orador del encuentro. Ese año se autoexilia en España y luego pasa a Francia. Retorna 17 años más tarde.

En la década del 20, los principales líderes de la Revolución Mexicana le escriben a Ugarte y le agradecen su apoyo. Augusto César Sandino, el “general de hombres libres”, también le envía una carta desde Nicaragua, reconoce su respaldo a la lucha contra los marines yanquis y dice que lo ve como una de las figuras más importantes del patriotismo latinoamericano. Dos grandes dirigentes peruanos lo alaban: Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), lo considera el precursor de esta organización; José Carlos Mariátegui afirma que el escritor argentino es uno de las más prestigiosos personajes de América hispana.

El apóstol vencido

En mayo de 1935, en plena Década Infame, Ugarte regresa a Argentina. El semanario Señales, del grupo FORJA, es el único periódico que informa sobre su llegada; la gran prensa lo ignora. En 1937, el escritor se va nuevamente del país.

El patriota iberoamericano regresa a Buenos Aires en marzo de 1946, después del triunfo electoral del entonces coronel Juan Domingo Perón. “Más democracia que la que ha traído Perón, nunca la vimos en nuestra tierra. Con él estamos los demócratas que no tenemos tendencia a preservar a los grandes capitalistas y a los restos de la oligarquía”, declara. Y luego escribe: “Todos los presentimientos y las esperanzas dispersas de nuestra juventud, volcada un instante en el socialismo, han sido concretadas definitivamente en la carne viva del peronismo, que ha dado fuerza al argentinismo todavía inexpresado de la Nación. Ahora sabemos lo que somos y a dónde vamos. Tenemos nacionalidad, programa, derrotero”.

El 31 de mayo, el historiador Ernesto Palacio lo acompaña a la Casa Rosada y le presenta al nuevo presidente, quien le ofrece el puesto de embajador en México. A los 71 años, es la primera y única vez que Ugarte recibe un reconocimiento oficial en su país. Pero los diplomáticos “de carrera” lo boicotean. Desinteligencias con el personal de la propia embajada lo obligan a regresar a Argentina en junio de 1948. Lo envían a Nicaragua, donde no se encuentra muy a gusto. A principios de 1949 lo trasladan a la representación en Cuba, donde persisten las intrigas de algunos funcionarios, y en enero de 1950 presenta su renuncia. Por problemas de salud, regresa a su casa alquilada en Niza.

El poeta peruano Alberto Hidalgo, quien trata a Ugarte en los años 40, lo describe viviendo humildemente, como un proscrito: “Yo quiero llamar la atención de un país sobre este hombre, al que no puede dejarse perecer en la pobreza o en el olvido, aunque fuese, si no tuviera otros méritos, sólo por esto: por haber sido el apóstol de los ideales americanistas, por haber gastado su fortuna recorriendo nuestras repúblicas a fin de despertarlas y hacerles ver el peligro que las acecha. Y es por ello que, aunque la Argentina lo tenga olvidado, el nombre de Manuel Ugarte no morirá nunca en la conciencia de América”.

En noviembre de 1951, Ugarte vuelve a Buenos Aires. Él mismo explica la razón del viaje: “No he pertenecido nunca al bando de los adulones y si hago ahora esta afirmación, si he vuelto especialmente de Europa a votar por Perón, es porque tengo la certidumbre absoluta de que alrededor de él debemos agruparnos, en momentos difíciles que atraviesa el mundo, todos los buenos argentinos”.

Poco después regresa a Niza. El 2 de diciembre de 1951 lo encuentran muerto en su casa. Aunque oficialmente se considera que la muerte fue “accidental”, en los medios literarios y políticos se presume que él mismo decidió poner punto final a su vida. Los suicidios de Horacio Quiroga en 1937, Alfonsina Storni y Leopoldo Lugones en 1938, y de Lisandro de la Torre en 1939 habían conmovido a Ugarte, quien afirmó que la suya era una generación vencida. La historiadora Liliana Barela no descarta que “exiliado, solitario, excluido y desilusionado, pudiera sentirse vencido y tentado a adoptar el camino que eligieron tantos compañeros que integraron su malograda generación”.

La conspiración del silencio

Entre la obra poética de Manuel Ugarte se destacan Palabras (1893), Poemas grotescos (1893), Versos (1894) y Vendimias juveniles (1907). También es autor de narraciones cortas: Cuentos de la Pampa (1903) y Cuentos argentinos (1908). Dentro de sus relatos de viaje figuran Paisajes parisienses (1901), Crónicas de boulevard (1902) y Visiones de España (1904). Sus ensayos literarios incluyen El arte y la democracia (1905) y La joven literatura hispanoamericana (1906). Los textos sociopolíticos abarcan El Porvenir de América Española (1910), La Patria Grande (1922), El destino de un continente (1923) y La Reconstrucción de Hispanoamérica (1951).

¿Cuál fue el trato que recibió Ugarte en Argentina? A este auténtico polígrafo –autor de novelas, cuentos, poesías y ensayos– las autoridades universitarias le niegan una cátedra de Literatura. Los representantes de la cultura oficial también rechazan la propuesta de Gabriela Mistral –quien lo denomina “el maestro de América Latina”– para considerarlo candidato al Premio Nacional de Literatura.

El Partido Socialista, de orientación liberal conservadora, lo expulsa dos veces, a causa de sus “desviaciones nacionalistas”. En 1910 se realiza un nuevo congreso de la Internacional Socialista en Copenhague, pero esta vez viaja el dirigente Juan B. Justo desde Buenos Aires, en lugar de designar a Ugarte que se encontraba en París. El diario La Nación comienza a rechazarle artículos. Sus libros El Porvenir de América Española, La Patria Grande, El destino de un continente y La Reconstrucción de Hispanoamérica, se editan en el país recién dos años después de su muerte, por iniciativa de Jorge Abelardo Ramos en la pequeña editorial Coyoacán. Ugarte muere enfermo y sin un centavo, lejos de Argentina. Poco antes, comenta: “En otras partes se fusila, es más noble”.

¿A qué se debe esta conspiración del silencio? En el prólogo a La nación latinoamericana, editado en Venezuela, Norberto Galasso da algunas claves: los representantes de la generación del 900, “a pesar de las enormes presiones, los silencios y los acorralamientos, han logrado hacerse conocer en la Argentina y en América Latina desde hace años. De un modo u otro, esterilizándolos o deformándolos, tomando sus aspectos más baladíes o resaltando sus obras menos valiosas, han sido incorporados a los libros de enseñanza, los suplementos literarios, las antologías, las bibliotecas públicas, las sociedades de escritores, las aburridas conferencias de los sábados, los anaqueles de cualquier biblioteca con pretensiones”.

Galasso señala que Ugarte, en cambio, “ha corrido un destino diverso: un silencio total ha rodeado su vida y su obra durante décadas convirtiéndolo en un verdadero «maldito», en alguien absolutamente desconocido para el argentino medianamente culto que ambula por los pasillos de las Facultades. No es casualidad, por supuesto. La causa reside en que, de aquel brillante núcleo intelectual, sólo Ugarte consiguió dar respuesta al enigma con que los desafiaba la historia y fue luego leal a esa verdad hasta su muerte. Sólo él recogió la influencia nacional-latinoamericanista que venía del pasado inmediato y la ensambló con las nuevas ideas socialistas que llegaban de Europa, articulando los dos problemas políticos centrales de la semicolonia Argentina y de toda la América Latina: cuestión social y cuestión nacional. […] De ahí la singular actualidad del pensamiento de Ugarte y por ende su condena por parte de los grandes poderes defensores del viejo orden”.

Muerto en vida


En “Redescubrimiento de Ugarte”, publicado en febrero de 1985, Jorge Abelardo Ramos escribe: “[…] en la irresistible Argentina del Centenario, orgullosa y rica, el emporio triguero del mundo, no había lugar para él. No solamente porque, como decía Miguel Cané, escribir una página desinteresada en Buenos Aires equivalía a recitar un soneto de Petrarca en la Bolsa de Comercio, sino a causa de que Ugarte iría a desenvolver su vida contra la lógica de la factoría euro-porteña: era socialista, aunque criollo y católico; argentino, pero hispanoamericanista. Si bien es cierto que lucharía por la neutralidad en las dos guerras inter-colonialistas del siglo, debería hacerlo contra la opinión dominante del rupturismo demo-izquierdista favorable a las potencias democráticas; más tarde, asumiría la defensa de la industria nacional y de la clase obrera en un país agropecuario, librecambista y antiobrero”.

El luchador social se había convertido en “un muerto civil” mucho tiempo antes de fallecer, apunta Ramos. “Sin el respaldo de un partido, de una capilla, de los grandes diarios o del orden vigente, ningún editor manifestó nunca el menor interés por publicar algún libro de Ugarte. Semejante maravilla se explica porque la formación del gusto público, en 1914 o en la actualidad, corría por cuenta de los intereses creados por la oligarquía anglófila y su dócil clientela de la clase media urbana, en suma, el cipayo ilustrado, que se cultiva a la orilla de los grandes puertos de la América Latina”.

Ramos recuerda: “En noviembre de 1954, organicé una Comisión de Homenaje. Recibimos los restos de Ugarte en el puerto de Buenos Aires […]. Un silencio sepulcral reinaba sobre la República, en cuyo subsuelo toda la reacción conspiraba. Pugnaban por derribar a Perón tanto la agónica partidocracia democrática, como la izquierda cosmopolita y el nacionalismo puramente retórico de ciertos grupos de la derecha antiobrera. […] Enseguida organizamos en el salón Príncipe George un Funeral Cívico en su homenaje. Hablaron en el acto Carlos María Bravo, Rodolfo Puiggrós, John William Cooke y yo. […] A pesar de la tensión reinante, congregamos unas cuatrocientas personas. Salvo el presidente Perón, que envió un telegrama de adhesión, ni el gobierno ni el peronismo oficial se hicieron presentes. Y, va de suyo, nadie de la «inteligentzia» llamada argentina. Soplaba un viento gélido y en el espíritu colectivo palpitaban sórdidos presagios. La contrarrevolución democrática estaba en marcha”.

En el capítulo XII de Historia de la nación latinoamericana, Ramos dedica varias páginas al trágico destino de este luchador visionario y el silenciamiento sistemático de su vida y obra. Se transcriben sólo dos párrafos:

“El irritado silencio que ha rodeado siempre a la figura de Ugarte no sólo es necesario atribuirlo al papel de «emigrado interior» del intelectual del 900 en las semicolonias, sino al «leprosario político» en el que la oligarquía y sus amigos de la izquierda cipaya recluyen a los hombres de pensamiento nacional independiente. A principios de siglo al escritor latinoamericano no le quedaba otro recurso que enmudecer o emigrar. Las pequeñas capitales de la nación «balcanizada», aún la más presuntuosa, como Buenos Aires, habían sustituido la función social del escritor con el libro español o francés.

“[…] En 1945, cuando en la Argentina el país estaba polarizado entre Braden y Perón, Ugarte regresó después de muchos años de ausencia y estuvo contra el embajador Braden, al mismo tiempo que la inmensa mayoría de la intelligentzia argentina y latinoamericana se pronunciaba contra Perón. El coraje moral de estar contra los mandarines, ese coraje no le faltó jamás a Ugarte y esa es la razón del silencio profundo que envuelve su persona y su obra”.

El artículo sobre Ugarte de Pedro Orgambide –el último que escribió antes de morir el 19 de enero de 2003– sostiene: “No fue profeta en su tierra. Es, aún, el gran olvidado del pensamiento político argentino. En cambio, sus ideas impulsaron la acción de hombres como el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre o el nicaragüense Augusto César Sandino. Su nombre es citado con frecuencia en otros países de América latina; pocas veces en la Argentina. […] No gana plata con la política. Al contrario: por ella, pierde su fortuna. Y por su heterodoxia, se le cierran las puertas de la cultura oficial. […] Su figura disgusta a algunos sectores clericales y políticos por lo que cansado de pelear renuncia. […] Más retaceada es su influencia aquí, en el llamado «pensamiento nacional», y poco reconocida su incidencia en el origen de la «tercera posición» de nuestro país, en tiempos de la guerra fría”.



Textos consultados

Liliana Barela, Vigencia del pensamiento de Manuel Ugarte, Leviatán, Buenos Aires, 1999.

Norberto Galasso, Manuel Ugarte, EUDEBA, Buenos Aires, 1973.

Jorge Abelardo Ramos, Historia de la nación latinoamericana, A. Peña Lillo Editor, Buenos Aires, abril de 1968.

Pedro Orgambide, “El largo viaje de Manuel Ugarte por América Latina”, Clarín, Buenos Aires, 26 de enero de 2003.

Manuel Ugarte, La nación latinoamericana (compilación, prólogo, notas y cronología de Norberto Galasso), Biblioteca Ayacucho, Caracas, noviembre de 1978.


2 de diciembre de 2009

Integración o Muerte







Enanismo o integración
Conferencia del Profesor Alberto Methol Ferré
Universidad de la República Oriental
Marzo de 2007

Empezar por interrogarnos por qué hablamos de integración en Uruguay. Durante muchísimos años no se le ocurrió a nadie: ni Don Pepe Batlle, ni Uruguay en su apogeo, ni en la Argentina, ni en muchos lados, no se hablaba para nada. Es un tema relativamente reciente.

El hecho es que, desde que se acabó el ciclo de la Independencia, fuimos países separados. Ese es el hecho básico. Y seguimos siendo separados. Y durante muchos años no nos importó y ahora nos importa.

¿Y por qué? ¿Por qué nos importa? ¿Qué raíces tiene esta preocupación general en todos nuestros países de integrarnos? ¿Cómo apareció eso y por qué apareció?
Parece útil hacer un racconto histórico. Las cosas se comprenden y nos comprendemos, si somos auto conscientes de que nuestra actualidad no es sólo actual, sino que es una actualidad histórica; hija de procesos históricos, de rutas y caminos múltiples. De alguna forma intentaré hacer una “hiper-síntesis”, pero que dé sentido a la importancia de la integración.

Efectivamente, nada más importante que la integración. Hoy, sudamericana, y más adelante: latinoamericana. Explicaré esto bien.
Parece útil interrogarnos sobre nuestra historia, y un abordaje lícito es verla como una dialéctica incesante de separación y de integración. Divorcio o matrimonio incesante. La historia es un bicho dialéctico.

Arranco desde donde nacimos repúblicas, porque sino sería una historia muy larga. La Revolución de la Independencia tuvo éxito porque hubo una lucha integrada en toda América Latina para obtener la independencia. San Martín estuvo en lo que sería Argentina, pasó por Chile, siguió por Perú, pensaba continuar. Bolívar estaba en Venezuela, hizo toda una ruta andina hasta el Alto Perú (Bolivia).

Las guerras de la independencia fueron “interveníos los unos a los otros”, y acompañaos en una intervención perpetua, entre cada uno de nuestros países. Y así se logró la independencia, que paradójicamente fue la separación absoluta. Entonces, primer asunto, la independencia fue vista por los independizadores máximos: Bolívar, San Martín, Artigas, O´Higgins… y muchos más, como un enorme fracaso. Un gran fracaso. Su fracaso.

Bolívar acabó diciendo, en sus últimos días: “hemos arado en el mar, hemos perdido todo, menos la independencia”. O sea: hemos perdido las condiciones para ser independientes, por la separación. No comenzó la independencia como lucha por la separación, sino que el fracaso de la independencia fue el fracaso de los libertadores en no lograr mantener la integración anterior, dándole nuevo sentido. Digamos, un solo ámbito se convirtió en una veintena de “ámbitos”, “ambititos”.

La independencia era sublevación en enormes Virreinatos y Capitanías, que terminan en una mayoría de países “enanos”. Artigas no pensó nunca en el Uruguay solo. Jamás. Uno entra a sospechar: Si Artigas fue el gran luchador por la independencia ¿Cual es nuestra independencia? Parece que es un rubio del norte, que era un Lord inglés. Y el rasgo de la época de la independencia, es que en cada país aparecido está algún gentleman inglés. No exactamente un Lord, pero por lo menos un conjunto de comerciantes ingleses. La aventura de la independencia terminó en una atomización gigantesca. Hubo una descomposición en el imperio español, hispano, que resultó en un conjunto de polis oligárquicas: “estados-ciudad” que dominaban gigantescos espacios casi vacíos. Cuando se inicia nuestra independencia había doce o quince millones de habitantes en toda América Latina. Imagínense hoy, somos como cuatrocientos y tanto y está casi vacía... ¡cómo estaría en la época de la independencia!

En realidad: las repúblicas resultantes eran ciudades que dominaban espacios gigantescos. Ciudades antiguas, porque el modelo de la fundación de las ciudades y las estructuras de nuestras ciudades venían de la polis Griega y de la ciudad Romana, pues a través de las Leyes de Indias se mantiene el arquetipo de la “ciudad mediterránea”, que es la base de todos nuestros países.

Desde “ciudades-puerto”, o ciudades interiores ligadas íntimamente a un puerto. Porque América Latina nace fundamentalmente desde los bordes, desde el océano. América Latina es hija de la primera globalización mundial auto-consciente. Hubo antes otra globalización mundial inconsciente de su historia.

La globalización mundial auto-consciente comenzó con Castilla y Portugal, a fines del siglo XV: se inicia el proceso de globalización mundial que es el dominio oceánico. Recién en el siglo XX se va a terminar la exclusividad del dominio oceánico mundialista, para pasar a los aires y a otras formas aéreas o extraterrestres de control de la tierra.

El océano empieza a ser dominado por los hombres a través de Castilla y Portugal. Hacen la unidad oceánica mundial y ahí encuentran a América, primer asunto.
Y son los colonizadores, los conquistadores, los dominadores y los misioneros, son un conjunto más o menos contradictorios entre sí, como es usual, para formar un mundo nuevo, relativamente unificado, por encima de la dispersión indígena. La dispersión indígena fue generada en la primera globalización mundial que hizo el hombre, esta era la segunda.

La oceánica es en barco, pero la primera fue a pie, que empezó hace unos 250.000 años, en África Oriental, y a pie los hombres fueron llegando miles de años después a Egipto, en Medio Oriente, la India, Europa, la China, Australia, pero iban a pie o en balsas. Y llegaron por Alaska hace unos 35.000 años y siguieron a pie, divididos en miles de pequeñas tribus, sin escritura, o sea, sin memoria antigua, sino muy mítica, muy entreverada, “relativamente reciente”. Entonces, esos pueblos mongoles habían llegado cerrando ese ciclo de expansión humana en la Tierra, que se terminó en América. La primera globalización se hizo a “pata”. Por eso yo digo en broma que la Patagonia se llama así porque es el final de una caminata americana de casi 35.000 años para llegar allí.

Después viene el barco, y el barco era de una rapidez absoluta en comparación al andar a pie. Los españoles y portugueses tenían el barco e iban en la caballería en la tierra. O sea que la conquista contra el indio fue una guerra relámpago: a caballo y en barco, los desbordaron. Dibujaron los mapas como el indio hacía siglos no los podía hacer, etc. Fue una guerra relámpago vertiginosa, hecha desde la velocidad oceánica y a caballo. Y ahí se terminaron con los dos intentos ecuménicos que hubo en la América indígena... que no era indígena, era de invasores arcaicos de origen amarillo; asiáticos, parientes de japoneses y malayos, más o menos. Es decir, el fondo de raza amarilla nuestra es el primer visitante de las tierras de América. No son indígenas que nacieron siempre acá. Se volvieron “indígenas” con el tiempo. Como nosotros, todos nosotros, latinoamericanos de hoy. El Homo sapiens nació en África y después se repartió por el mundo entero y se fue metamorfoseando en negros, blancos y amarillos en aquella tan larga caminata. De golpe, en el siglo XVI, en muy diferentes formas, se encontraron aquí, por las malas y por las buenas. Eso está verificado, así que seamos nítidos.
El segundo gran visitante fue España y Portugal, que hacen una unidad mucho más amplia, porque la velocidad y el dominio del espacio por el barco y por el caballo era mucha más amplia y rápida que ir a pie. Y entonces, vamos a decir, así se constituye el gran imperio español y luego el portugués. Este imperio español y portugués que domina al mundo indígena americano, donde hubo dos “ecúmenes” básicas en esa época: la Azteca y la Inca, dos imperios que dominaban y controlaban muchas otras etnias indígenas pero que eran “ecúmenes” que no tenían noticia que existieran “otras ecúmenes” y suponían que el mundo entero eran ellos, que el resto que quedaba afuera eran meramente salvajes... era un poco la óptica de las grandes civilizaciones que empiezan a terminar su aislamiento recíproco desde el siglo XVI y XVII.
Entonces, se produce el imperio español y portugués unido por unas décadas; son el primer gran imperio de dimensiones “mundiales”, “globales”.

Voy a decir esto porque me parece importante: la península ibérica es la Hispania Romana. La Hispania resulta de la ocupación de seis siglos por los romanos, habla lenguas de origen latino: como el galaico–portugués es uno, el castellano es otro y el catalán es otro, sobre la península “ibérica” anterior.

Portugal era parte de Castilla en el siglo XI y hay un caballero borgoñés que ayuda al rey de Castilla en la lucha contra los moros, y entonces, el rey agradecido a sus servicios le da la mano de su hija y el condado de Portucale, que era una parte de Castilla. Digo esto para no divorciar a galaico-portugueses de los castellanos. En el principio eran un solo reino. Después viene que se hace otro reino y se independiza y hay una larga lucha de encuentros y desencuentros, intentos de unidad e intentos de separación entre los reinos de Portugal y de Castilla.

Es muy interesante porque es la base de los encuentros y desencuentros nuestros acá de la zona de origen portugués con la de origen castellano, ambos de origen “hispano”. En un tiempo en que se habla de integración, yo en mis cursos inicio siempre la historia de América Latina en la génesis de Castilla y de Portugal y de la Hispania medieval y antigua para entender. Porque solamente nos podemos “integrar” bien si tenemos el fundamento desde las raíces profundas. No es un inventito de un ocurrente contemporáneo, esto tiene una historia muy honda.

Retomemos el hilo. La independencia es también un fracaso de los libertadores, no hay libertador que no haya fracasado. Porque ganó, porque colaboró entre sí, pero se separó. ¿Y quien separó a todo con todo? Se llama la primera sociedad del capitalismo industrial que fue Inglaterra, Gran Bretaña.
La primera gran operación inglesa en su lucha contra Napoleón fue gestar la independencia de América Española y Portuguesa. Incluso los barcos ingleses transportaron, (cuando Napoleón iba a invadir a Portugal) 15.000 miembros de la corte de Portugal... 15.000 miembros, los tipos con sus esposas, sus mucamos, etc. Llevaron 15.000 a Río de Janeiro, y Lord Strangford les hizo alocución a la corte de Lisboa porque hacer eso era un costo gigantesco, con una flota imponente, algo único... Lord Strangford les dijo: hicimos una operación gigantesca, los llevamos a América, pero el reino de Inglaterra tiene una nueva función y es que nosotros tenemos que mandar y ustedes tienen que obedecer. Y la corte dijo: Si, señor. Y ya eran dependientes de los ingleses de mucho tiempo, con conflictos, pero la dependencia llegó al sumum allí. Y la independencia nuestra, en todas nuestras independencias, en el fondo está el inglés.

Digo eso, en general lo ocultamos, no lo ponemos, como corresponde, en primera fila, porque todos nos inventamos que nuestros héroes eran los únicos, y no es así. Nuestros héroes fueron generalmente perdedores, ese el misterio de la independencia.
Viene lo que resulta de la Independencia, que son veinte y tantos países. Y esos veinte y tanto países llegan acostumbrados a la separación, a hacer su historia aldeana “nacional”, le llaman la historia nacional. Lo que aprendían era solamente historia de Chile y toda América Latina era un borrón, y sólo historia de Uruguay, o sólo historia de Argentina. Cada pedacito hizo su historia absoluta, inconexa, y al resto lo borró absolutamente. Y fue una lucha armar un orden. Y eso dura fundamentalmente hasta 1950, hasta la primera mitad del siglo XX, como hegemonía absoluta.

Sin embargo, empiezan las perturbaciones ya en la última década del siglo XIX, que irán creciendo hasta la irrupción del “integracionismo” de los Estados desde 1950-60.
¿Cuáles son las perturbaciones? Las perturbaciones son: Primero, año 1889-90, primer Congreso Panamericano, convocado por EEUU, convocado por Blaine. Ya el Secretario de Estado Blaine había intentado hacerlo antes en 1882. O sea: emergía un nuevo poder mundial, que empezaba a desplazar al poder inglés. Que se consuma definitivamente al término de la Segunda Guerra Mundial: el poder inglés, se vuelve un mero mucamo de los norteamericanos, y les tocó a ellos también ser mucamos, bueno... la historia es así. Fíjense hoy en Tony Blair. Entonces, en la discusión, esa primera discusión del 89-90 Martí que estaba en su apogeo, ante la Conferencia Panamericana, ante los intentos de hacer una especie de mercado común por los EEUU, con toda América Latina, una súper integración, por supuesto, controlada totalmente por el gigantesco poder industrial, el mayor del mundo ya en esa época.


En el 89 del siglo XIX, USA era el mayor poder mundial, que todavía no se ejercía afuera de sí; se empezaba a mostrar. Porque hizo una conquista interna enorme y fue dando el paulatino salto de los cowboy a los marines, despacito. Despacito empezaron a proyectarse, ya no sobre el far west sino sobre el mundo: en China, en Japón, empiezan a proyectarse; anexando la mitad de México salen al Pacífico.

Viene la primera proyección sobre el conjunto hispanoamericano y ya se sentían amos virtuales porque eran conscientes de su superioridad industrial absoluta sobre nuestros veinte paisitos, todos agros, o minero exportadores, todos. Y entonces, como contrarréplica había surgido en España y Portugal, lo que se llamó el “iberismo”.
El Iberismo, que es una palabra que se inventó porque España se apoderó del nombre “Hispania”, España quiere decir la Hispania. Y entonces, cuando el Borbón, el primero, unifica los reinos de España, hace el reino de España, le pone España, no Castilla, Aragón, no: Reino de “España”. Con los Borbones, inició el siglo XVIII, y los portugueses se enojan, porque dicen: “No, ustedes usan España porque es Hispania, e Hispania también somos nosotros, tanto como ustedes”. Pero igual se la apropiaron. Entonces, cuando Napoleón ocupa España y Portugal, se forma una alianza de liberales españoles y portugueses, con la Constitución de Cádiz, que hace que busquen iniciar un movimiento de unidad nacional.

Así, el “iberismo” surge intentando formar una sola nación entre Portugal y España. Pero porque España se había apoderado de lo “hispano”, que era español. Los tipos dijeron no: hispanos no porque no somos españoles, ustedes se apoderaron mal del asunto. Entonces tuvieron que ir más atrás, a los Zapicán de ellos, a los íberos... entonces íberos, que ya eran más antiguos, los aparentemente indígenas que habían venido a la península ibérica. Bueno “íbero” y el “iberismo”, aparece el ibero-americanismo, como reacción. Estos, los iberistas eran partidarios de la unidad nacional de España y Portugal en el Siglo XIX. Fue un movimiento ante todo intelectual, no popular, pero ese movimiento tuvo grandes intelectuales, por ejemplo el portugués Oliveira Martíns que hizo una gran obra sobre la “civilización ibérica”. Es decir, un estudio de todo el proceso conjunto de la civilización ibérica como unidad de España y Portugal. Entonces, todos ellos, ante la convocatoria de Blaine llaman en respuesta la primera reunión del IV Centenario del descubrimiento de América en 1892, como reafirmación hispánica iberista, ante la emergencia de los EEUU.

Y entonces va Zorrilla de San Martín y habla de la gran nación iberoamericana. Él -que había sido uno de los fundadores románticos de la gran “nación uruguaya”-, en forma muy paradojal.

El fin de siglo repercute en tal forma que se termina la ocupación española de Cuba y Puerto Rico con el pasaje de Cuba y Puerto Rico como anexión virtual a EEUU.
Cuba se convierte en un “Protectorado”, no es un estado independiente, porque su Constitución por la enmienda Platt, hace que la última instancia de toda norma y de toda ley sea el Senado norteamericano. El Estado de Cuba no terminaba en sí mismo, no era jurídicamente autónomo, sino que su última instancia era el Estado norteamericano. Por eso, Cuba es un protectorado hasta la Conferencia Panamericana en Montevideo del año 1933, donde por los líos con Sandino y la crisis del 29, había toda una opinión anti yanki que se había formado en América Latina y el ascenso de Roosevelt en el mismo año 33, antes de la Conferencia de Montevideo, que quería una “política de buena vecindad”, deseaba cambiar las relaciones tirantes con casi todos nuestros países. Entonces Cordel Hull acepta en la Conferencia Panamericana de Montevideo la derogación de la enmienda Platt aunque diciendo que solamente mientras dure la presidencia de Roosevelt... pero como Roosevelt estuvo mucho más tiempo que una sola presidencia, el asunto se quedó como una independencia.

Así, la insurrección de Fidel Castro, es más o menos a veinte años de la “independencia” formal. Vamos a ser claros, no fue “independiente” tampoco después del año 1933, no. Digo esto porque hay historias fabulosas que ocultan las cosas. También aquí, el resultado de la “Independencia” es esencialmente el comercio ingles y las oligarquías comerciales ligadas al comercio agro-exportador “dependiente” respecto a la primera gran sociedad industrial del mundo.
Ese es el punto de partida, pero en el novecientos empieza con otro nuevo hecho. Ese nuevo hecho es la generación latinoamericana del novecientos. Todos estaban inventando su historia exclusiva y Argentina la suya, y Chile la suya, etc. ignorando todo el resto. Unas historias muy especiales, muy raras vistas hoy. Vistas hoy son rarísimas, antes nos era como lo obvio, pero ninguna historia es obvia.
Rodó sale y hace el Ariel, y ¿qué dice el Ariel? Dice algo insólito: apuntar a América Latina como conjunto. Ya Martí había dicho en ocasión a la primera Conferencia Panamericana del año 89-90, que se iniciaba la lucha por la “Segunda Independencia” de América Latina como conjunto. El iba a encabezar y lo iban a matar en el último intento de libertad de Cuba del agonizante imperio español americano. En 1895 muere Martí en la lucha. Pero él no pensaba que Cuba era el final del imperio español, él pensaba que era también la lucha por la “Segunda Independencia” contra la irrupción norteamericana sobre el conjunto de América Latina. Así teníamos que inventar la Segunda Independencia. Eso sólo era posible con una América Latina unida, y Cuba en la frontera candente con el Nuevo Imperio anglosajón. El resultado del fracaso de Martí fue que Cuba se convirtió hasta el año 33, en un protectorado oficial, luego continuó extraoficial.

¿Qué dice Rodó en Ariel, un año después de ocupada (no liberada) por los yanquis? El Ariel es muy importante, porque es el origen de todo, el integracionismo este que tenemos, que tiene “un papá”, un tipo “idealista”, dicen. Rodó es un intelectual que escribe en Ariel: una reflexión sobre los EEUU y sobre América Latina. Aprecien. Hecha por un profesor, un intelectual, en la despedida de fin de año de su clase. Si uno lee, es su discurso el último día de clase al fin del año a sus alumnos. Y los alumnos por la índole de su discurso sin duda terminaban con la universidad, o estaban en los grados universitarios... impensable hacer semejante discurso a alumnos de secundaria. ¿Y qué dice el discurso? Mucho y muy poco, pero muy significativo.

Mucho y muy poco. Dice que hay un americanismo yanki invasor por todos lados, hace una reflexión crítica sobre los EEUU, valora que es la sociedad emergente, y dice: “quiero hablarle a la juventud, para decirle que cada nueva generación necesita inventar un nuevo quehacer histórico, un nuevo objetivo histórico, porque la historia es de una invención incesante, ante nuevas necesidades incesantes. Entonces, yo quiero ayudarlos a ubicar el horizonte que ustedes podrían usar para la lucha de ustedes, yo quiero ayudarlos a pensar qué nuevo horizonte tener. Y en última instancia, el Ariel dice muy poco sobre el horizonte, indica solamente “sólo un gran horizonte común”, en el fondo: solo América Latina como conjunto, es capaz de ser en la historia, la protagónica

¿Por qué viene esto, qué significa esto?
Voy a citar a un contemporáneo de Rodó que éste no conocía, que es Federico Ratzel, un geopolítico alemán, uno de los iniciadores de la geopolítica. Yo soy afecto a la geopolítica, simplemente porque el hombre es un bicho temporal y espacial, no se puede pensar nada del hombre sin pensar los espacios sociales, etc... Es tiempo y espacio entrelazados siempre, y el que no entiende la lógica de los espacios no entiende tampoco la lógica de los tiempos. Siempre envueltos en un “Eterno Presente”.
Inspirado en el crecimiento espectacular de los EEUU industrial, ya Federico Ratzel desde 1896 percibe como una ley del nuevo desarrollo histórico: el papel de los Estados Nación Industriales entonces protagonistas, a los grandes “Estados Continentales” industriales de la nueva época.
Ratzel ya había quedado deslumbrado a fines de los años de la década del 70 (S. XIX), cuando su Alemania estaba en pleno auge industrial, en su viaje por Estados Unidos, donde el gigantismo norteamericano en todos sus aspectos lo había impactado. Al fin del siglo XIX ya tiene la certeza: los Estados Nación industriales de Europa Occidental ya no serían más primeras potencias, la emergencia desbordante de EEUU los contenía a todos juntos.

En la última década del siglo XIX, el almirante Mahan ya empezaba a ser hombre fundamental en la política yanqui, un hombre de mar, o sea un hombre oceánico. EEUU hacia fuera, de los cowboys a los marines. Y entonces, ya EEUU era el poder industrial del mundo, una década antes del 1900. Y Ratzel dice: hay un salto esencial y cualitativo; la dimensión de los Estados Nación dominantes en el mundo, Inglaterra, Francia, Alemania, se ha terminado. Porque ha aparecido un nuevo poder de dimensiones continentales e industriales gigantesco, un gigantismo en todos los órdenes, que nuestros países ya quedan insuficientes. Europa sale de la historia, pierde la historia, se terminó Europa en el mundo, dice él, salvo que hagamos una “Unión Europea”. Si logramos formar un nuevo estado continental, podremos salir y sobrevivir, pero si no logramos eso, pasamos al segundo orden de la historia, irremediablemente. Y se interroga más, dice: ¿Y que otro país le puede hacer sombra a USA, qué otro país? Y agrega: Rusia. ¿Por qué? Porque la última década del 90 Rusia había comenzado su despegue industrial, bajo el ministerio del Conde Witte. El Conde Witte es el impulsor de la industrialización desde los inicios de la última década del siglo XIX, y eso explica, por ejemplo, la aparición del marxismo en Rusia, como un acontecimiento. Porque no iba a aparecer el marxismo en una sociedad de agricultores y campesinos, tenía que haber ya focos industriales emergentes y poderosos. Y eso, justamente, es el resultado de la política industrializadora del Conde Witte que retoma las ideas de List, un gran industrializador de Alemania, y que a su vez había aprendido las ideas industrializadoras en Hamilton el yanki.

Perdón que me vaya largo, pero es una historia, no es una historieta. He consumido mi vida intentando entender cosas. Y entonces, lo voy a hacer en forma lo más simple posible. Entonces, Ratzel dice, si Rusia ahonda y acelera su proceso de industrialización el siglo XX será la lucha de dos estados continentales, de EEUU y Rusia. Lo canta en la apertura del siglo. ¿Por qué? Porque era un hombre sensato. Hay muy pocos hombres sensatos.

El tipo, veía y sabía qué veía, entendía qué veía. Y Europa fue una perfecta idiota que se auto-suicidó inventando dos guerras mundiales de un “enanaje” que ya no tenía destino principal. Y recién después de auto-suicidarse dos veces aprendió que capaz que una Unión Europea es interesante, para convertirse en un Estado Continental. Pero todavía tienen un lío, están en la mitad del camino. China va más rápido que ellos. La India va más rápido que ellos, eran muy agrarios, pero se mantuvieron “continentales”. No se desperdigaron como nosotros, se mantuvieron... y de golpe mil millones de agrarios en menos de medio siglo hacen lo que a la sociedad europea le ha costado cinco siglos.
Una cosa fantástica.

Por ahí entendemos el asunto de los estados continentales: Ah...y por acá?.
Por esto importa la integración. En el mundo contemporáneo del siglo XX, según Ratzel, solo los estados continentales serán los protagonistas de las historia. Porque el tipo dice... ¿cuál es el más poderoso de los estados?... Esa es la medida del poder, el más poderoso, es la medida del poder. Entonces, a ver, quienes se le pueden equivaler, en otras formas... ¿Qué equivalencias hay?, ¿No hay equivalencias? Entonces son potencias de segundo orden, de tercer orden, es decir, solamente los estados más importantes cualifican la capacidad de poder, de incidencia en los otros. Y cuanto más enanos menos incidentes, o incidentes al santo botón. Cuanto más chiquititos, menos poder y los enanos están condenados a decir finalmente: “Sí, señor”.
Por eso el “enanaje” se quiere juntar, cosa que me parece indispensable. Indispensable y yo soy un partidario de una reunión del “enanaje” latinoamericano. A muerte, porque sino ¿Qué somos? ¿Qué podemos ser en el escenario histórico real? Entonces, hoy, fíjense, las potencias del siglo XIX eran Inglaterra, Francia, Alemania, Italia ahí nomás, y chau... y EEUU ya era más fuerte que ellos pero no salía hacia fuera, salvo una aventurita en China y Japón. Al final ya estaban desbordantes, y hasta hoy es así, la primera potencia mundial.

¿Y quienes son hoy los poderes reales en el mundo? Son los EEUU, China, la India, Europa... en la medida que logre unificarse. Los tipos tienen en cada reunión traducción simultánea en veinte lenguas. Nosotros, con una sola, o dos, alcanza. Digo siempre: no informamos nada en la televisión sobre el Mercosur y América Latina, habría que hacer esto obligatorio, ya que son canales del Estado. Que se informe como va Brasil, todos los días, qué cosas pasan, y qué cosas pasan en América del Sur... pero todos los días, en portugués y en castellano. Y al principio, no vamos a entender el portugués, pero a los cuatro meses, todos entendemos el portugués... es un bollo. Entonces uno piensa: no, caramba. Hay una desinformación... hace veinte años que estamos en un Mercosur y no tenemos un informativo común que aparezca con las cosas de Brasil, de Paraguay, de Bolivia, de Argentina, de Venezuela, del resto de América del Sur, de América Latina, todos los días... No, el “uruguayismo” impera, el “argentinismo impera, el “brasilerismo” impera. ¿Y hasta cuando? ¿Qué queremos hacer? Aquí hay una revolución cultural gigantesca pendiente. No la que intentan en la Educación Histórica que, no sé... llevar la historia del enano Uruguayo del 60, hasta hoy... y sí, es una pavada más. Debemos ubicarnos siempre en el contexto de América del Sur. Que la muchachada en secundaria sepa qué es Paraguay, que es Bolivia, que Brasil, etc. pasan cosas, que tenga familiaridad con todo el contexto en el que nos queremos integrar. Y ellos igual. Y para eso tenemos que oírnos todos los días. Y los canales del Estado... ¿Qué política de Estado hay, no que le comunique ideas a nadie? Que cada uno elija el comunicador que le guste, pero que haya... que los uruguayos escuchemos en portugués un buen rato, todos los días, lo que pasa todos los días en Brasil, y que ellos escuchen en castellano que pasa en Venezuela, Argentina, Chile... eso se puede hacer fácilmente. Sin embargo a nadie se le ocurre, a nadie de le ocurre salirse del ghetto propio, el uruguayismo absoluto, yo estoy completo, me quiero integrar... una palabra vacía, una palabra vacua.

Ya estoy viejo y detesto lo vacuo. Uno dice no: hay resortes más elementales de nuestra cultura, de nuestra enseñanza. No hemos discutido en serio, abiertamente, la educación del Mercosur en común... ni con la Argentina, ni con Paraguay, ni con Brasil... nada. Estamos enseñando los mismos parámetros de hace cincuenta años, alargados hasta hoy. No es alargar hasta hoy nada, es hacer retroceder el hoy al ayer, eso es lo que se quiere. No, eso no.

Digamos, el asunto nuevo vigente es, la consciencia sobre ¿qué países forman el concierto mundial hoy: EEUU, la India, Rusia, China, la Unión Europea? ¿Hay otros más?: no sé. Si nosotros sabemos operar, podremos generar un estado continental, bilingüe (que es un bollo, que es un bilingüismo muy fácil), intercambiar, abrir un mercado para científicos. Nuestras universidades tendrían que estar repletas, desde hace dieciséis años con estudiantes brasileños, y bolivianos, y paraguayos, y argentinos, y ellos ídem. Uruguayos por todo lados intercambiando... decir, que las universidades formen redes entre sí, libremente, pero es obligatorio que estén en una red con otras universidades de los otros países de América del Sur, por lo menos, que es el ámbito más cercano. Para después, otras etapas.

La dialéctica integración, todavía no vence ni remotamente lo hábitos y los usos, y la mentalidad y hace falta una verdadera revolución cultural. Hay que pensarla en serio. Una revolución cultural... La primera generación que lucha por América Latina, eran por supuesto los que no estaban insertos en la vida cotidiana. ¿Por qué? Porque los estudiantes y los intelectuales son tipos... vamos a decir así: los intelectuales son aéreos que aterrizan en múltiples ámbitos, y los estudiantes, subsidiados por la mamá y el papá están exentos de laburar, y entonces pueden imaginarse múltiples cosas, y pueden ser idealistas, ver cosas que la generación uruguaya, o argentina, o brasileña de la época, estaba ocupada en cumplir con las exportaciones para Europa y a París, a New York, y todo era el mundo dominante. Los intelectuales y los estudiantes pueden ahorrarse por una temporadita el mundo dominante. Después se reincorporan, pero siempre hay muchos que no se reincorporan. Y que son los intelectuales que van a continuar abriendo paso. Y así se va a ir abriendo paso Del Ariel surgió el primer Congreso Americano Universitario en el año ocho, el año que viene serán 100 años ¡!, nadie se acuerda de eso. El año que viene es el centenario del primer Congreso Universitario al que vinieron del Cono Sur, vino del Perú, de Chile, de Bolivia, de Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. Vino el Cono Sur entero, no vinieron ni México... ni EEUU, porque se invitó a toda América, y se terminó por un banquete presidido por Rodó. Ahí estaba el tipo que les había dado manija. Y empiezan los congresos de estudiantes latinoamericanos.

Aparece, simultáneamente, que Rodó influye en Manuel Ugarte, que escribe en el año 1910 la primera historia sintética del conjunto de América Latina. Era la primera vez, en el año 1910, que había un libro hecho sobre el conjunto de América Latina. ¿Cómo iba a haber latino-americanismos si todos conocían a Argentina sola, Brasil solo, Chile solo? Había que inventar las historias del conjunto y Ugarte hace la primera: “El Porvenir de la América de la Española”, entendiendo por española a Hispania y diciendo entra Brasil.

Y luego, al otro año, Blanco Fombona, Venezolano, hace un libro intitulado: “Historia social y económica de Hispanoamérica” en el año 1911. Y le pide a Rodó que escriba un Bolívar. Y Rodó le dice: “No, yo no quiero... hazlo tú”. Blanco Fombona dijo: “No, vos tenés con el Ariel una fama, en todos lados te conocen. Tenés que recuperar a Bolívar” Y Rodó en 1912 escribe su Bolívar que es la primera reivindicación del siglo XX, porque se habían olvidado de Bolívar, como se habían olvidado de Artigas.

El otro que sigue es un peruano García Calderón que hace dos libros magníficos, que Ángel Rama publicó en la biblioteca Ayacucho, en Venezuela. Se trata de “Las democracias Latinas de América” (1912) y “La Construcción de un Continente” (1913). Dos libros de García Calderón que son la culminación de la primera reivindicación escrita y pensada de América Latina como conjunto.
Se forma la imagen de la totalidad por primera vez, desde la independencia nadie tenía la imagen de la totalidad. Teníamos las relaciones con un mismo imperio, pero no la imagen de la totalidad. Es la primera vez que una generación produce la imagen y entonces en el año 1918 termina la I Guerra Mundial y se funda la FUA argentina, en el año 1918, en abril. Y llaman como único orador a Ugarte, los estudiantes, y dos meses después es el Congreso de Córdoba, en el año 1918 y ahí sale el manifiesto unitario para América Latina del estudiantado y comienza la movilización estudiantil latinoamericana.

Por primera vez en América Latina entera, se mueven los estudiantes pro unidad de América Latina. En medio de los países todos separados, el papá y la mamá, el dentista, el almacenero, todos decían: “Mirá el chiquilín éste con la unidad de América Latina, las cosas raras que le meten en la cabeza”

Y después viene el APRA, el primer partido en la crisis del año 1929. Se forma un partido que dice en esencia: “lo fundamental es realizar la democratización, la industrialización y la integración de América Latina, de Indo América”. Democratización, industrialización Integración. En el fondo, con esa consigna sintetizo todo lo que todavía está por hacerse. Así estaremos en el camino.
Fue así, que comienzan los movimientos nacionales y populares de vocación latinoamericana cada vez más intensos. Se hacen y deshacen acuerdos integradores. Bulle el volcán de las integraciones.

Y viene sí, a partir de la segunda mitad del siglo XX, con primacía creciente: la integración. Y el asunto empieza, me parece a mí, lo mas importante, que es el “a, b ,,c “ (Argentina, Brasil y Chile) de Perón, Vargas e Ibáñez. ¿Que fue este nuevo a, b, c? Lo experimenté y lo aprendí allí, en aquella época... Decía Perón, al que le tengo altísima consideración: “Para que haya unidad hace falta un núcleo básico de unificación” ¿Y cual era para Perón? Lo escribió en un artículo intitulado “Los estados continentales”. Porque el sabía de Ratzel. Porque el ejército argentino se había formado en la escuela alemana. De Chile y de Argentina se habían formado en la escuela alemana y los peruanos y los brasileros en la escuela francesa. Que eran las dos escuelas ejes en esa época. Entonces, el tipo dice: “¿Y cual es el núcleo básico de unificación? La alianza argentino-brasilero.” ¿Y porque es eso? Yo me interrogaba. Porque Brasil es la parte portuguesa, y si uno hoy mira el mapa ve que son diez países los que integran básicamente la América del Sur, dejando afuera las Guyanas. Y entonces, esos diez países son: la mitad, Brasil, en extensión, en población y en recursos. En extensión, en población y en recursos Brasil es igual a la suma de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Somos nueve y ellos son uno. Bueno, tenemos que juntar esto. ¿Dónde? Con la alianza de Argentina con lo que era entonces el principal país de lengua castellana de América del Sur, que era la Argentina por su desarrollo, etc.

En el año 1929 la Argentina exportaba cuatro veces más que Brasil. En la época de Perón, no me he fijado, pero andarían en forma casi equivalentes. Supongo, porque no lo vi. Y hoy, Brasil es cuatro veces más que Argentina. Se invirtió la pelota, Argentina es más débil de lo que era en el 1951. Pero Perón decía: “hace falta un núcleo básico de unificación”. Porque él había entendido qué era la Unión Europea. Él había visto que si Italia, Holanda y Suecia se juntan no pasa nada en Europa, no hay unión de nadie. Hay muchas posibilidades, pero si se juntan Alemania y Francia, ese si es el núcleo básico de unificación. Tenían que empezar por lo fundamental, que irradiara no un integracionismo abstracto, sino con los países reales, que importan más, para generar esa dinámica...

¿Eso ocurre dónde? Ocurre en la única frontera que hace casi cuatro siglos que existe, que es la frontera luso-hispana de la Cuenca del Plata. La Cuenca del Plata es la única frontera viviente entre el mundo lusitano y el mundo en castellano. Todo el resto es la inmensa frontera de la Amazonia, recién está apareciendo en algún sito de Venezuela, una cuidad de frontera… y también en el Perú, pero muy poquita cosa. Lo único que existe hace cuatro siglos con certeza, como historia, son frontera, como conflicto... “las fronteras de conflicto se vuelven frontera del amor”; hoy separan y mañana unen; como les pasa a los alemanes y a los franceses que aniquilaron Europa al santo botón y se auto exterminaron ellos. Pero por lo menos aprendieron.

Uno dice, Uruguay, Paraguay y Bolivia somos el “enanaje” fundamental de la frontera fundamental del mundo hispano parlante y del mundo luso parlante. Los dos mundos se encuentran acá, no se encuentran a fondo en ningún otro lado. Acá es donde se encuentran. Entonces, nosotros ¿tenemos política de unidad de frontera? La mayoría de la frontera entre Argentina y Brasil es la frontera de Misiones y la mitad de la Provincia de Corrientes, y nada más. El resto es Uruguay entero, Paraguay entero y Bolivia entera. Si, el “enanaje” puede conversar con los que se unen, que es indispensable. Y yo digo, Uruguay, Paraguay y Bolivia se tienen que conocer más que nadie. Tenemos que ayudar al Paraguay con profesionales, con una cantidad de tipos desocupados en el Uruguay que no sabemos lo que hacer con sus habilidades, y en Bolivia ídem. Para que estudiemos juntos que empresas económicas comunes o importantes podemos armar, qué estructura de futuro tiene eso. Pero los tres juntos, a muerte. Para poder hablar con alguna propiedad con la mitad de América del Sur, que es uno sólo... Brasil. Y con el otro que es la parte importante de la castellana. Si además de enanos somos burros y no pensamos nada... al diablo, pobrecitos. Entonces vamos a seguir así, los enanos estamos condenados a ser inteligentes, es una broma pesada pero es así.

Venezuela hoy cumple un rol compensador de la descompensación que ha sufrido la relación entre Argentina y Brasil. Con una cosa más que quiero señalar. Nadie hoy es más original y firme en su camino bolivariano, que el amigo bolivariano de Chávez.
Los dos partidos que fundan la Venezuela moderna, los dos partidos que inician la modernización de un país rústico (Acción Democrática y COPEI) y que hicieron una inmensa obra, pero la facilidad del petróleo los corrompe hasta los tuétanos, y terminan autodestruidos por esa facilidad del petróleo. Entonces los dos partidos desaparecen y no queda nada. La sociedad para sostenerse... queda, siempre, algo que se llama el Ejército. Se terminan los partidos y, entonces, es el Ejército. ¿Quién es Chávez? El Ejército necesita un intermediario; el Estado necesita un mediador con el pueblo y las multitudes. Entonces surge Chávez. Que es hijo de maestros rurales. El papá y la mamá, dos maestritos rurales, que se formaron desde los años en que los AD y luego los COPEI, impulsaron la lucha por la alfabetización de Venezuela. Yo recuerdo que de Uruguay fueron muchas maestras y maestros contratados para ir a alfabetizar, y no solo maestros y maestras, sino profesores al secundario, amigos míos con sus esposas, casados a enseñar allá... contrataron también de Chile y Argentina y otros países de la región. .

Los papás de Chávez eran maestros. Y entonces Chávez es el primer milico, que es intrínsecamente hijo de maestros rurales, que se comunica y da la clase todos los días, de una hora y media, dos horas, porque es un maestro de enorme audiencia televisiva popular, a la que tiene al tanto de la política local, nacional, internacional; del petróleo, de los líos, de la Universidad, y otros con sus detalles. Lo oyen, no lo oyen, se aburren, lo vuelven a oír, se van unos, entran otros. Nunca supe de un hijo de madre maestra rural tan impresionante.

Y se nos terminó el tiempo. Muchas gracias.

30 de noviembre de 2009

Entrevista realizada por Marsilea Gombata Cadena Bandeirante Brasil





El éxito de Obama depende del ajedrez geopolítico
http://www.band.com.br/jornalismo/mundo/conteudo.asp?ID=230229
Marsilea Gombata
mundo@eband.com.br

Al llegar a la Casa Blanca en enero, el Presidente, Barack Obama prometió el diálogo y la diplomacia sin condiciones. Bajo adelante, todos pagan por ver, pero empiezan a darse cuenta de que su cambio de moneda no es tan fuerte como se creía anteriormente.

En el Oriente Medio, el líder estadounidense identificó el proceso de paz entre israelíes y palestinos como un interés nacional. Una enorme inversión para lograr el éxito será crucial para una evaluación positiva de Obama. Pero dado que poco se ha ido tan lejos - Israel anunció esta semana la congelación parcial de los asentamientos en Cisjordania - surge la pregunta: ¿Qué tan lejos pueden ir los Estados Unidos en el tablero de las negociaciones?

"Los límites de Obama son los límites de los Estados Unidos en la región. Mientras que Washington es bastante fuerte impacto de la política de muchos países más pequeños como Irán e Irak, tiene la misma fuerza con estrategias en el Oriente Medio ", dijo el Fahri Farideh, un experto en Irán que enseña en la Universidad de Hawai. "Si Washington quiere promover y proteger los intereses norteamericanos en la región crítica debe tener una diplomacia fuerte, respetando el equilibrio de poder".

Los obstáculos, sin embargo, pueden empezar dentro de los EE.UU. Para Carlos Pereyra Mele, un experto en política de América Latina, Córdoba, Argentina, la cuestión comienza dentro de la administración de EE.UU.

"Todos sabemos que el lobby pro-Israel afecta a cada presidente de los EE.UU., condicionándolo. "El lobby impulsa abiertamente la intervención militar en todo el Medio Oriente para eliminar lo que se denomina la" amenaza árabe a Israel”.


Pereyra Mele ve como "parte del conflicto palestino”, a Hamas, el grupo palestino que controla la Franja de Gaza, y que se ha excluido de las conversaciones y visto por Washington como un terrorista.

"Cualquier solución estable depende enteramente de la población local y sus líderes", dice Kirk Buckman, profesor de relaciones internacionales en el Franklin Pierce de la Universidad de New Hampshire. "Pero Hamas rechaza la solucione de dos Estados y busca la destrucción de Israel.” Por lo tanto, no hay diálogo que puede ocurrir "

Meta
La posición de EE.UU. en relación con los actores como Hamas, Irán e incluso Corea del Norte Nota las ve con escepticismo Pereyra Mele.

"La política estadounidense está manejada en otras variables y su estrategia es crear un enemigo político para sustituir el comunismo, para permitir la continuidad de su complejo militar-industrial que sustenta su economía", concluye.

Publicado en cadena Bandeirante Domingo 29/11/2009
Obama depende de êxito no xadrez geopolítico
Marsílea Gombata
mundo@eband.com.br

Ao chegar à Casa Branca, em janeiro, o presidente americano, Barack Obama, prometeu diálogo e diplomacia sem condições. Sob expectativa, todos pagam para ver mas começam a perceber que sua moeda de troca não é tão forte o quanto se acreditava.

No Oriente Médio, o líder americano identificou o processo de paz entre israelenses e palestinos como interesse nacional. Investimento maciço para se ter êxito será crucial a um balanço positivo do governo Obama. Mas, tendo em vista que pouco se tem andado até aqui – esta semana Israel anunciou o congelamento parcial das colônias na Cisjordânia -, pergunta-se: até onde podem ir os Estados Unidos no tabuleiro de negociações?

“Os limites de Obama são os limites dos Estados Unidos na região. Enquanto Washington é forte o suficiente para impactar a política de países muitos menores como Irã e Iraque, não tem a mesma força com estratégias dentro do Oriente Médio”, avalia a Farideh Fahri, especialista em Irã que leciona na Universidade do Havaí. “Se Washington quer promover e proteger os interesses americanos na região crítica, terá de ter uma forte diplomacia, respeitando a balança de poder”.

Os obstáculos, no entanto, podem ter início dentro mesmo dos EUA. Para Carlos Pereyra, analista político especialista em América Latina de Córdoba, a questão começa dentro da administração americana.

“Todos sabemos que o lobby pró-Israel condiciona todos os presidente dos EUA”, condena. “O lobby impulsiona abertamente a intervenção militar em todo o Oriente Médio para eliminar o que se chama se ‘ameaça árabe a Israel’”.


Visto por Pereyra como “parte do tabuleiro do conflito palestino”, o Hamas, grupo palestino que controla a Faixa de Gaza, é hoje excluído das negociações e visto por Washington como terrorista.

“Qualquer solução estável depende inteiramente da população local e seus líderes”, observa Kirk Buckman, professor de relações internacionais da Universidade Franklin Pierce, em New Hampshire. “Mas o Hamas rejeita a solução de dois Estados e busca a destruição de Israel. Por isso, nenhum diálogo pode acontecer”

Alvo
A posição dos EUA em relação a atores como o Hamas, o Irã e até mesmo a Coreia do Note são vistas com ceticismo por Pereyra.

“A política americana está inserida em outros parâmetros e sua estratégia é criar um inimigo político que substitua o falecido comunismo, para permitir a continuidade de seu complexo industrial militar que sustenta sua economia”, conclui.

28 de noviembre de 2009

Nuestro país está inmerso en el mayor conflicto de soberanía territorial existente en el planeta Tierra.




¿Cuál es la situación actual?:


(izquierda Zona Argentina - Derecha usurpación britanica)



Desde 1989 cuando se firmaron los Acuerdos entre el Reino Unido y la Argentina (llamados Acuerdos de Madrid), donde supuestamente se “congelaba” la discusión de la soberanía por las Malvinas, en los hechos el Reino Unido:

* Ha ampliado hasta 200 millas su Zona Económica Exclusiva y hasta 350 millas su Plataforma Continental, que abarcan 3.500.000 km2,
* Ha hecho reserva sobre su pretendido sector antártico (British Antartic Territory) que abarca otros 3 o 4.000.000 de km2.
* En la zona en torno a Malvinas, las estimaciones oficiales británicas constatarían la existencia de 60.000 millones de barriles de petróleo. Si los multiplicamos por el valor actual de 70 dólares el barril, estamos hablando de la fabulosa cifra de 4,2 billones de dólares. Una cifra equivalente a 27 veces el monto de nuestra impagable deuda pública.
* Informes científicos y comerciales más recientes producidos por la petrolera Desiré y la consultora internacional Sinergy consideran que 3.000 millones de barriles serían explotables y rentables en el corto plazo a un costo relativamente bajo teniendo en cuenta las tecnologías disponibles. La explotación de este segmento más accesible y redituable comenzará este verano 2009-2010, es decir dentro de un par de meses, para lo cual Inglaterra desplazará plataformas de explotación desde el mar del Norte , cuya cuenca se está agotando.


* Ha logrado pescar con exclusividad en su autoproclamada Zona Económica Exclusiva de 1.600.000 km2, hecho que no sucedía hace dos décadas.
* Ha logrado la incorporación de estos territorios, incluyendo Antártida, a la nueva Constitución Europea recientemente aprobada por Tratado de Lisboa y que entra en vigencia el 1 de diciembre del 2009.
*Ha conseguido que la Argentina retirara el caso Malvinas de la Asamblea General de Naciones Unidas donde obtenía anualmente mayorías abrumadoras a su favor. Así la cuestión Malvinas quedó relegada bilateralmente al Comité de Descolonización, un comité secundario, y sin efecto político ni mediático. También obtuvo, inexplicablemente, el Reino Unido el status de observador permanente en la Organización de Estados Americanos.
*Ha conseguido establecer la Fortaleza Militar Malvinas, con centro en Mont Pleasant, donde envió recientemente cuatro aviones TYPHOON de máxima tecnología de combate, y en donde realizó intensísimos ejercicios militares presididos por el Jefe de Estado Mayor Conjunto de las FFAA británicas. Además nombró como próximo gobernador de la Isla a un militar británico proveniente de Irak, experto en misiones en regiones de alta conflictividad como Líbano e Irlanda del Norte.
*Ha presentado en Marzo pasado al Parlamento Europeo un plan agresivo de europeización de sus bases militares en especial la de Malvinas.


En concreto Gran Bretaña ha violado en su espíritu y en su letra varios párrafos sustanciales de los Acuerdos de Madrid I y II. Por todo esto la Argentina debe denunciar enérgica e internacionalmente el incumplimiento por la parte británica, y requerir en consecuencia que el Reino Unido retrotraiga el status jurídico y militar territorial vigente al momento de las firmas de los acuerdos, y se abstenga de poner en marcha la inminente explotación de yacimientos de petróleo. Asimismo el RU debe retirar las 4 aeronaves TYPHOON , retirar el documento presentado al Parlamento Europeo de europeización de bases militares (de tono particularmente agresivo y belicoso), y cesar la realización de ejercicios militares de alta gama que nada contribuyen a lograr una “Situación más normal” en la región.

Más información en http://proyectonacional.files.wordpress.com/2009/11/los_desafios_soberania_recursos_naturales.pdf
Difundirlo es responsabilidad de todos.