Nos mudamos a Dossier Geopolítico

14 de febrero de 2010

2010 Año del Bicentenario en Iberoamérica





El Bicentenario en Iberoamérica a debate





Nos encamínanos en este año 2010, a conmemorar los 200 años de las luchas por la independencia de la America conquistada por España cinco siglos atrás (12 de octubre de 1492). Lo que esta en debate es el rol de Iberoamérica en este nuevo siglo XXI (*). Permítaseme para el lector de otras latitudes hacer algunas consideraciones sobre este proceso independista que en general se inician en el año 1810 (1809 la actual Bolivia se subleva contra el poder colonial pero es derrotada) y que culmina con la batalla de Ayacucho en 1826. Liberándose la mayor parte del continente Americano desde México hasta la Patagonia, salvo Puerto Rico y Cuba que lo harán a fines del siglo XIX. Las luchas por la independencia se desarrollaron entre criollos que se dividieron en dos bandos: los monárquicos pro España y los independistas, esto es una consecuencia de la conquista española, que además de imponer su idioma, sus costumbres, su religión, su sistema político y comercial, permitió el mestizaje entre europeos y nativos creando una fuerte clase criolla (diferente de la colonización anglosajona y francesa en las Américas). España invadida por Napoleón Bonaparte y destruida su flota en la batalla de Trafalgar (1805), perdió sus colonias en detrimento de la nueva potencia mundial, Inglaterra, que fogoneo los movimientos separatistas con: Hombres, dinero, armas y logias masónicas. La heroica historia de la independencia de la América española culminara con la instalación de gobiernos oligárquicos, casi todos portuarios en detrimento de los pueblos del interior del continente, y en la balcanización de la America española en 19 Republicas y una nueva dependencia colonial ahora con Inglaterra por el rol de asumido de proveedores de materias primas. El primer centenario de la independencia (1910), encontró a los países hispanoparlantes en una situación de dependencia comercial, económica y política de Inglaterra. A fines del siglo XIX aparecía un nuevo jugador imperial en las Américas, Estados Unidos de Norteamérica que ya había quitado la mitad del territorio a México y en 1898 le quitaría a España las ultimas posesiones en el mar caribe Cuba y Puerto Rico y reclamaría al caribe como “mare nostrum” (este nuevo imperialismo fue denunciado por el gran poeta y escritor argentino Miguel Ugarte), que la reemplazaría, por ello había poco que festejar en el primer centenario, como lo había expresado el revolucionario colombiano Antonio Nariño cuando pontifico: "que habíamos mudado de amos".





El siglo XX será un periodo de conflicto de los pueblos hispanos parlantes por su identidad y ruptura con las oligarquías nativas y la dependencia imperial, se destacan varios procesos, pero por su trascendencia pondremos como hitos: la revolución Mexicana que rompe con la oligarquía que había manejado el país e instala un gobierno nacionalista que con el Gral. Cárdenas será su máxima expresión (nacionalizando el petróleo), la Lucha del Gral. Sandino contra la ingerencia imperial norteamericana en Nicaragua será otra referencia importante, en los años 50 Argentina aportara al continente suramericano con el Gral. Perón, políticas que pueden resumirse en un desarrollo de la industria nacional liviana, la investigación nuclear, así como un avance en la conciencia de la libertad del pueblo trabajador a través de sus múltiples organizaciones sociales (sindicatos, asociaciones, uniones de todo tipo). Su política internacional de integración suramericana y tercera posición le ganaron la oposición norteamericana desde el comienzo, oposición que termina derrocándolo en 1955. Debemos recordar también la revolución Cubana que rompe con la dependencia de ese País con Estados Unidos como otro hito importante del siglo XX. Quien ha desarrolla una magnifica síntesis de estas corrientes del pensamiento nacional menospreciadas con el termino “populismo” en Iberoamérica es el filósofo argentino Alberto Buela (**).







Hoy la America hispánica se encuentra antes nuevos desafíos y como hace 200 años, estamos antes cambios mundiales trascendentales, más allá de las teorías apocalípticas del fin del imperio norteamericano o el fin del capitalismo, de lo que si estamos seguros es que la actual dinámica global geopolítica y geoestratégica, tiende a la creación de múltiples polos de poder y por ello se debe debatir estas nuevas realidades para participar del nuevo tablero mundial. Tres son los proyectos que intentan imponerse en nuestra América:



1.- El proyecto de los Estados Unidos de Norteamérica para las Américas, que como ya lo expresáramos en varias oportunidades recurre frecuentemente a la herramienta militar como son: Plan Colombia, Plan Puebla (y su correlato de presencia de bases militares en el continente). Hasta la fecha, el programa del Comando Sur de USA para América conocido como plan 2016 continúa en fase de desarrollo y como se frenó el plan del ALCA para las Américas, y recurriendo a los pactos bilaterales conocidos como tratados de libre comercio (TLC), dos estado del Sur son integrantes del mismo, Chile y Perú. Este incluye a la IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), que está planificada para establecer los canales interoceánicos para conectar los dos océanos agilizar la salida hacia Europa, Asia y EE.UU. de productos.



2.- El proyecto de la Alternativa bolivariana para las Américas ALBA que sobre el eje de un proyecto geopolítico de la Venezuela del Coronel Hugo Chávez Frías, al cual se incorporaron Ecuador y Bolivia junto a Cuba y Nicaragua. Intenta establecer políticas muy activas para la consolidación de una moneda regional y un banco de fomento suramericano. Tener una política internacional que enfrente a los TLC (tratados de libre comercio). La crisis económica mundial afecto los precios del petróleo lo que llevo desactivo muchos proyectos de este grupo, como es el caso del gasoducto del sur y a dado pie a los sectores opositores de Chávez en Venezuela a desestabilizar su gobierno. El enfrentamiento con USA también obligo a realizar ingentes esfuerzos para fortalecer sus fuerzas armadas ante la posibilidad de conflicto con su vecino Colombia, en especial desde la entrada en vigor del acuerdo colombo estadounidense que reforzó las bases militares de este ultimo en Colombia con el pretexto de la lucha contra las FARC y el narcotráfico, lo que llevo a Chávez a establecer acuerdos con Rusia y China para abastecerse de armamentos disuasorios y junto con los países del ALBA incrementar las relaciones con Irán.



3.- El Proyecto integracionista de Brasil, para el continente suramericano, resistido por los representantes de los poderes tradicionales en América, que lo atacan con el argumento de que “no es integración con Brasil sino al Brasil”. Tiene su eje en el denominado “poder suave” con una fuerte presencia diplomática y una política de apoyo y hechos concretos a los países de la región y que esta posicionando a Brasil como el país líder mas ahora que esta considerada potencia emergente dentro del BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Apostado a consolidación y ampliación del MERCOSUR, el Grupo Río y mas recientemente apoyando la creación de la UNASUR y dentro de este organismo, la creación del Consejo de Defensa Continental.





Esto es lo que esta en debate por el bicentenario en las Américas (***)





Lic. Carlos A. Pereyra Mele





(*) Bicentenario -1810 2010- hacia la búsqueda de un autentico Pensamiento Estratégico para Argentina http://www.malvinense.com.ar/sgeopol/utj072007/00053.htm


(**) Movimientos Nacionales en Iberoamérica (Siglo XX) http://licpereyramele.blogspot.com/2006/09/movimientos-nacionales-en-iberoamrica.html


(***)Nuevo umbral de poder en Suramérica: http://licpereyramele.blogspot.com/2010/01/nuevo-umbral-de-poder-del-continente.html



Articulo realizado para el Fondo de la Cultura Estratégica de Rusia, quien autoriza su difusión citando la fuente

8 de febrero de 2010

Geopolítica del Ártico



BREVE NOTA SOBRE EL ÁRTICO



Tiberio Graziani *


Eurasia. Revista de estudios Geopolíticos





Los ciclos geopolíticos de la región Ártica



La historia geopolítica de la región Ártica –si se prescinde de las referencias de los Antiguos respecto a tal región y a las exploraciones de los Vikingos, que con cierta dificultad podemos valorar en términos típicamente geopolíticos –puede ser subdividida, en una primera aproximación, al menos en tres ciclos.



Un primer gran ciclo, que podríamos denominar el ciclo de las grandes exploraciones y de la primera maritimización ártica, puede situarse entre 1553, es decir, cuando el navegador Hugh Willoughby partió en busca del paso del Nordeste, y la segunda mitad de los años veinte del siglo XIX. Este primer ciclo –durante el cual se lleva a cabo el proceso de “maritimización” de la Orilla ártica, ejecutado mediante la construcción de puertos y la proyectación de rutas comerciales –encaja en el ámbito de la búsqueda de nuevas vías hacia Oriente, una empresa sostenida principalmente por las naciones europeas. Entre finales del Setecientos e inicios del Ochocientos los actores regionales son Dinamarca y los Imperios inglés y ruso. La rivalidad entre Rusia y Gran Bretaña, es decir, entre una potencia de tierra y una de mar, constituye la clave de lectura de las principales tensiones geopolíticas que tienen lugar en esta región en el curso de los primeros años del Ochocientos.



El acuerdo, firmado en 1826 entre San Petersburgo y Londres sobre la delimitación de las fronteras entre la Rusia llamada “americana” y las posesiones inglesas en América septentrional, inaugura una nueva fase histórica de la región polar. Tal acuerdo, destinado a reducir las fricciones entre las dos entidades geopolíticas, sin embargo, no triunfó en su intento. La tensión geopolítica entre los dos Imperios se atenuará, al menos en esta parte del planeta, sólo en 1867, cuando Rusia, con la finalidad de enfrentarse al asentamiento británico en la zona ártica, cederá Alaska por 7,5 millones de dólares a los emergentes Estados Unidos de América.



Lejos de ser la locura de Seward, como fue definida por el nombre del entonces secretario de Estado norteamericano, la adquisición de Alaska representaba, al menos para aquella época, el punto de llegada de la política “nórdica” de Washington. De hecho, los Estados Unidos, que tenían la intención de proyectar su poder hacia el polo ártico, habían entablado, en los mismos años, algunas negociaciones con Dinamarca con respecto a la adquisición de Groenlandia. Como se sabe, los EE.UU. alcanzaron el objetivo estratégico de controlar gran parte del círculo polar ártico sólo después de la Segunda Guerra Mundial, instalando, precisamente en Groenlandia, la base militar de Thule.



Con el ingreso del recién llegado en el club de las naciones circumpolares comienzan a germinar las fricciones que marcarán la posterior historia geopolítica de la región Ártica. Es este el ciclo de la soberanía o de las reivindicaciones territoriales, que empiezan precisamente en 1826 con una delimitación de las fronteras que termina en 1991, con la disolución de la URSS. Este se caracteriza por la enunciación de las teorías sobre la división de la región y de su creciente militarización, que, puesta en marcha en el curso de las dos guerras mundiales, fue, sin solución de continuidad, proseguida e intensificada en el contexto de la “guerra fría”. La importante función geoestratégica del área ártica que hace de ella, todavía hoy, una de las principales plataformas de disuasión nuclear, fue plenamente reconocida por los principales actores regionales, en primer lugar por los EE.UU. y por la URSS y, secundariamente, por Canadá, e incluida en las respectivas doctrinas geopolíticas del momento.



El tercer ciclo, que podríamos definir de la identidad regional ártica o del multilateralismo y que podemos situar entre 1990 y los primeros años del siglo actual, está marcado por el escaso compromiso de Moscú –geopolíticamente replegado sobre sí mismo tras el colapso del edificio soviético –en el sostenimiento de sus intereses regionales, por las renovadas tensiones entre Canadá y los Estados Unidos, por una tímida presencia de la Unión Europea, que enuncia la llamada política de la Dimensión Nórdica, y, en particular, por algunas iniciativas internacionales o multilaterales. Estas últimas, que se basan principalmente en la común identidad ártica, en la idea del “mediterráneo ártico”, en el respeto de las minorías y del medioambiente y en el llamado desarrollo sostenible tienden tanto al refuerzo de la internacionalización del área como a la atenuación de las tiranteces surgidas dentro del restringido club de las naciones circumpolares con respecto a la soberanía. Sin embargo, hay que observar que en el plano de las relaciones de fuerza reales, en particular las referentes a los ámbitos militares y geoestratégico, los EE.UU. ostentan, en el curso de este breve ciclo, la primacía de nación hegemónica de toda la zona, ya sea directamente, o a través de la alianza atlántica; los otros actores recitan el papel marginal de simples comparsas.




El Ártico en el escenario multipolar



El Ártico es actualmente, en el marco de la estructuración del nuevo sistema multipolar, una de las áreas más diputadas del planeta, no sólo por los recursos energéticos y minerales presentes bajo su banco de hielo, por su particular posición geoestratégica y por los efectos que el calentamiento global podría producir respecto a su mayor practicabilidad, sino, sobre todo, debido al retorno de Rusia como actor global.



Considerado durante mucho tiempo de limitado interés geopolítico, a causa de su inaccesibilidad, el círculo polar ártico, de hecho, ha llegado a ser –desde el 2 de agosto de 2007, cuando la tripulación de dos submarinos colocaron la bandera tricolor rusa en los fondos del Océano Glacial Ártico, a 4200 metros de profundidad –una zona de crecientes choques entre los países circumpolares y de gran interés para China y Japón. Esta fecha, que muy probablemente celebra el inicio de una nueva era geopolítica para la historia de la región ártica, evidencia, ante todo, el renovado interés de los Rusos en la defensa de su espacio continental y costero, así como la determinación perseguida por el Kremlin de competir en la constitución de un nuevo orden planetario, después de la larga fase del bipolarismo y el breve, y geopolíticamente catastrófico, “momento unipolar”.



La “reivindicación” rusa del espacio ártico se inserta, por tanto, plenamente en la Doctrina Putin destinada a reestablecer, en una perspectiva multipolar, el justo peso de Rusia en todo el complejo tablero mundial. Una “reivindicación”, o más bien, una asunción de responsabilidad en referencia al nuevo escenario mundial, que también el presidente Medvedev, actual inquilino del Kremlin, parece sostener con convicción.



Moscú, después de haber adquirido nuevamente prestigio en el Cáucaso y en Asia central, reanudado las relaciones con China y, sobre todo, limitado, en la medida de lo posible, la descomposición de su “exterior próximo”, se dirige ahora hacia el Norte.




Esto no debe sorprender en absoluto, siendo el territorio ruso, como nos recuerda Pascal Marchand, el resultado de un proceso histórico distinguido por dos caracteres geográficos: la continentalidad, es decir, la expansión en la masa continental eurasiática y la nordicidad, es decir, la expansión hacia el Ártico.



Estas dos directrices, además del impulso hacia el Océano Índico, marcarán una vez más el destino de Rusia en el nuevo Gran Juego del siglo XXI.



En este marco de referencia el Ártico, la mítica morada de los pueblos védicos según los estudios efectuados por el político e intelectual indio Bal Gangadhar Tilak, se convertirá en una de las principales puestas en juego de los próximos veinte años.





* Director de Eurasia –Rivista di studi geopolitici– y de la colección Quaderni di geopolitica (Edizioni all’insegna del Veltro), Parma, Italia. Cofundador del Istituto Enrico Mattei di Alti Studi per il Vicino e Medio Oriente, Ha dictado cursos y seminarios de geopolítica en universidades y centros de investigación y análisis. Docente del Istituto per il Commercio Estero (Ministerio de Asuntos Exteriores italiano), dictando cursos en distintos países, como Uzbekistán, Argentina, India, China, Libia. – e-mail: direzione@eurasia-rivista.org



(Traducido por Javier Estrada)

5 de febrero de 2010

La perfida Albión




"Las siglas en la politica internacional Inglesa"

Por Alberto Buela (*)

Hace ya unos años la intelligensia inglesa lanzó el acrónimo BRIC para englobar en esa sigla a los grandes espacios estaduales de la tierra que vienen mostrándose como economías emergentes: Brasil, Rusia, India y China. Es más, los alienta a reunirse que es una manera de tenerlos controlados. Así de la última reunión en mayo de 2008 en la ciudad rusa de Ekaterimburgo salió una petición formal para establecer una monada internacional más allá del dólar, petición que no fue ni siquiera comentada por los grandes mass media.

Es que estos grandes Estado-nación están girando en la búsqueda de alianzas con otros grandes Estados, incluso alejados ideológica y geográficamente unos de otros, al solo efecto de paliar su incapacidad, hasta ahora manifiesta, de crear grandes espacios económica, política y geográficamente autocentrados. Y esta es la idea fuerza que no poseen estos grandes conglomerados estaduales, y que Inglaterra impidió e impide,
pues para liberarse tanto del imperialismo internacional del dinero como de imperialismo militar-industrial talasocrátrico es necesaria la voluntad primordial de autoconstituirse y constituir un gran espacio autocentrado con los vecinos geográficos donde el que más tiene más aporta.
Esto es lo que indica una sana concepción de la geopolítica el resto es pura imaginación política, y es sabido que la imaginación es la loca de la casa.

En estos días lanzó una nueva sigla el PIGS (que significa en inglés chancho o cerdos) para denominar a un conjunto de países: Portugal, Italia, Grecia y España cuyas economías están a punto de quebrar. Y como para que no queden dudas de que esta sigla es un producto ideológico los medios financieros ingleses incorporaron a Irlanda.

Hace ocho años cuando estos países, salvo Italia, se incorporaron a la zona euro y entonces los cerdos comenzaron a volar. La expresión Flying pig designa algo inverosímil, que los cerdos vuelen, pero ahora los cerdos, pigs, están cayendo de nuevo a tierra. Este es uno de los comentarios que hace el Financial Times.

Ahora bien, como ha hecho notar el politólogo Pereyra Mele Inglaterra soporta en estos días el paro más alto en 15 años.
Su PBI cayó un 5%. Duplicó su deuda pública desde el 2007 a casi 800.000 millones de libras. Posee el mayor déficit comercial de Europa. Tiene capitales atrapados en Islandia y Dubai de unos 300.000 rentistas ingleses. En una palabra la economía inglesas está en estado calamitoso.

Por qué lanza este infundio, esta mentira a designio?. Porque quiere provocar ante la inquietud sembrada en los mercados de los países cerdos, maniobras financieras que le permitan aspirar, absorber capitales a Inglaterra desde estos países.

Leyendo la nómina de estos cinco países cerdos salta a la vista en una lectura primera y elemental, que hoy los analistas no tienen en cuenta y que antaño sí (Weber, Sombart, Fanfani), que todos tienen un lazo en común; son países de carácter católico no quebrados, en este aspecto, como Francia. Alemania u Holanda. Grecia es ortodoxa con lo cual es más que católica. Es reconocida la solemnidad y seriedad de la liturgia griega por sobre la liviandad católica.
Es sabido
hoy que el sujeto internacional globalizado no es casualmente ni el católico ni mucho menos el ortodoxo sino, como afirma Andrei Konurov, el que forma la elite financiera internacional, que posee un alto grado de unión en base a intereses de grupo y con ausencia de límites morales en su actividad. Hablando en criollo, un grandísimo hijo de puta.

El rasgo propio y permanente de la intelligensia inglesa ha sido, es y será: La mentira a designio ocultándole al mundo quienes están detrás de los bastidores como decía el ministro Disraeli.
Pruebas al canto, ayer los mass media ingleses lanzaron la peregrina idea de que Argentina podría ir a la guerra por la plataforma petrolera instalada por los ingleses al norte de las islas Malvinas cerca del límite de las 200 millas marinas de exclusiva soberanía patria.
¿
Con qué Argentina puede ir a una guerra aero naval con Inglaterra? ¿Acaso no poseen estos mínimos datos que en seguida vamos a pasar las fuerzas de inteligencia que trabajan en conjunto con el M16 inglés, la CIA norteamericana y la Mossad israelí?
Según el profesor Carlos Shäferstein la Flota de Mar cuenta con menos de doce buques que se están herrumbando por desuso ya que el promedio anual de navegación es menos un mes al año. La Aviación Naval ha quedado reducida a solo tres aviones de carga y reconocimiento y dos aviones Super Etendard pero sin misiles a bordo. Al Fuerza Aérea solo tiene en condiciones operativas el 15% de su capacidad. El gasto argentino en materia de defensa en un listado de 131 países la ubica en los últimos 26 con gasto similar al las fuerzas armadas de Bangladesh y de Albania.
La dura y cruda realidad de estas cifras nos muestra una vez más que el mecanismo de la intelligensia inglesa es la mentira a designio. ¿
Es tan difícil de entender esto? ¿Nuestros gobernantes y los de los países cerdos han perdido la clara conciencia de saber que Inglaterra es su enemigo histórico?. ¿No habrá llegado el momento de sacudirse esta rémora y sacársela de encima?. O acaso, otro mundo no puede ser posible sin Inglaterra y sus aliados naturales que nos han llevado a vivir un calamitoso siglo XX.
Todo indica que el siglo XXI va a ser peor: Ya comenzó con la gran estafa planetaria llevada a cabo por el sujeto global (léase hermanos Lehman, Madoff et alii) como agentes del imperialismo internacional del dinero con su patronal difusa e inasible, quienes ante la falta de límites morales en su actividad van a terminar esquilando a los pueblos.
Salvo que esos pueblos se subleven y digan: ¡Basta!.

(*) arkegueta, aprendiz constante.

alberto.buela@gmail.com

Una nueva humillación

Por Eduardo Mariano Lualdi

Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular

5 de febrero de 2010

Tenemos una buena relación con la Argentina en temas bilaterales y multilaterales. Este tema (se refiere a la explotación hidrocarburífera por parte del Reino Unido.Nota del autor) se está manejando a través de los canales diplomáticos normales;en todo momento hemos sido transparentes con la Argentina respecto del tema y seguiremos siéndolo (El subrayado es nuestro)". Declaración de la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en la argentina, del 4/02/2010.

El imperialismo inglés ha proferido una nueva y grave humillación a la Nación y el pueblo argentino. Su decisión de apropiarse de nuestros recursos hidrocarburíferos fue acompañada de una abierta amenaza militar contra nuestro país. Este hecho genera el más amplio repudio del pueblo argentino y de todos sus sectores patrióticos y populares. El gobierno argentino a través de su ministro de Relaciones Exteriores Dr. Taiana, salió presuroso a juramentar al Reino Unido y las demás potencias mundiales que tanto la ocupación militar colonialista inglesa y su pretensión de apropiarse de nuestros recursos naturales no reviste la condición de hipótesis de conflicto. En rigor, para los gobiernos gerenciales argentinos desde el 14 de junio de 1982 hasta la fecha, la ocupación militar imperialista de nuestros territorios no es una hipótesis de conflicto.

La política de Defensa Nacional se ha reducido a garantizar a las potencias mundiales la obediencia debida a sus órdenes. Desde el 14 de junio de 1982, el castigo infinito aplicado a nuestra nación por su osadía de reconquistar los territorios usurpados por el imperialismo inglés, ha sido convalidado por cada turno de los gobiernos gerenciales que se sucedieron. La política de destrucción de nuestra defensa nacional fue acompañada por una serie de acuerdos y entendimientos que consolidaron la ocupación militar inglesa.

Frente a la ocupación colonial inglesa y la amenaza de otras potencias mundiales contra nuestro país, como el despliegue de la IV Flota de los EE.UU. en aguas del Atlántico Sur, en vez de desarrollar una verdadera política de defensa nacional de carácter patriótico y popular, siguiendo el ejemplo de 1806 y 1807, de los Patriotas de Mayo y de la guerra de la independencia americana, se implementó la de enviar soldados argentinos para ser utilizados como mercenarios en las aventuras militares imperialistas en distintos lugares del mundo. Esta política fue impuesta por el Dr. Menem como presidente de la Nación y el Tte. Gral. Balza (entonces Jefe del Ejército Argentino y actual embajador de nuestro país en Colombia), mantenida y defendida como “política de Estado” sin modificaciones hasta la actualidad. Allí van nuestros hombres de armas a entrenarse como fuerza de represión interna en terceros países bajo las órdenes de jefes militares imperialistas y colonialistas. Los mismos que asesinaron a nuestros 649 compatriotas durante la guerra de Malvinas, comandan, educan y entrenan a nuestros hombres de armas. El último y vergonzoso ejemplo de esto que señalamos, es la designación de un oficial argentino de una fuerza de frontera, como Jefe de Policía de la fuerza de ocupación de la hermana nación de Haití. Esta designación fue reivindicada por la Dra. Cristina Fernández de Kirchner como un aporte humanitario del gobierno argentino a la gravísima situación que padece la nación antillana, barrida por un terremoto y ocupada militarmente por distintas potencias mundiales, especialmente EE.UU., potencia que ha desplegado más de 20.000 soldados en tierra haitiana. (1)

Las minorías gerenciales y sus turnos gobernantes, a través de Acuerdos públicos como los Acuerdos de Madrid, y los Acuerdos secretos que efectivizaron la liquidación del sistema de Defensa Nacional (FF.AA. e industria para la defensa); distintos Entendimientos, Pactos, leyes de garantías y reuniones secretas, etc., hace largo rato que le han otorgado al imperialismo inglés impunidad en sus pretensiones coloniales expansionistas en territorios de indudable soberanía argentina.

Las autoridades argentinas minimizaron, en la práctica, la importancia de la firma del llamado Acuerdo de Lisboa suscrito por los 27 integrantes de la UE y su entrada en vigencia el 13 de diciembre de 2009, como si se tratara de un mero acto diplomático que no modificaría el “status” del conflicto de soberanía que opone a la Argentina y el Reino Unido. Así lo declararon en reiteradas oportunidades.

En 2005 (2), el gobierno argentino durante la gestión del ministro Dr. Rafael Bielsa, permitió que se votara en el territorio nacional a españoles residentes o argentinos con doble nacionalidad (argentino-española) el primer ensayo de Constitución de la UE en la que se declaraban territorios de ultramar británicos asociados a la UE, los territorios argentinos ocupados por el imperialismo inglés más la totalidad del Sector Antártico Argentino y casi todo el Sector Antártico Chileno. Luego, retomado el camino de la sanción de un acuerdo de carácter constitucional (una “constitución abreviada” como la denominaron los propios europeos) durante la gestión de la Sra. Merkel a la cabeza de la UE, poco y nada realizó el gobierno argentino para denunciar el carácter colonial de ese pacto o tratado europeo.

La resolución del Parlamento Europeo para reforzar militarmente las llamadas Bases Militares Europeas de Ultramar, en primerísimo lugar Malvinas, no merecieron mayores comentarios del gobierno de la Dra. Cristina Fernández, tal si se tratara de era un mero entretenimiento de “geopolíticos” europeos puestos a gastar miles de euros en juegos de guerra.

Malvinas, San Pedro y Santiago son en primer lugar una ocupación estratégica del imperialismo inglés. El control de estos archipiélagos australes le permite a Inglaterra (y la OTAN, alianza militar que integra y de la que es fundadora) el dominio de la confluencia Atlántico-Pacífico, el control de la ruta transpolar y la puerta de entrada a su proyecto colonialista sobre la Antártida. Más de 5 millones de kilómetros cuadrados son los que pretenden usurpar el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El Tratado de Lisboa y la resolución del Parlamento europeo tienen este trasfondo. Luego, las enormes riquezas hidrocarburíferas, minerales, ictícolas y de agua dulce que son una gigantesca reserva para las ambiciones coloniales del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respaldadas por la Unión Europea y en alianza estratégica con EE.UU. En la disputa entre las potencias mundiales (el G9) por el dominio del mundo, la posesión de un área estratégica y de valiosos recursos energéticos, alimenticios y de agua es primordial y no circunstancial.

El último dislate que pudo ser evitado, gracias a la actuación de distintos sectores patrióticos, fue la intención de realizar una presentación conjunta o complementaria con Inglaterra de los estudios de la Plataforma Continental Argentina comprendida el área de Malvinas, la que pretendió enmarcarse en un “acuerdo técnico” entre el usurpador y nuestro país, reivindicando el modelo “cantábrico”, como si Argentina y Gran Bretaña fueras países vecinos que tienen un conflicto de límites y no un conflicto por la ocupación colonialista que uno, la Argentina, padece, y otro, Inglaterra, realiza.

Sobre el triunfo político inglés al ser reconocido como país ribereño en esta porción del Atlántico Sur señalamos, entre otras tantas notas y declaraciones: “Objetamos en su momento la ligereza con que el gobierno argentino abordó la pretensión británica de ser reconocido como “País Ribereño”, así el Reino Unido obtuvo lo que quería, su consideración como tal en esta zona del Atlántico Sur por un organismo internacional. Atrás de la liviandad argentina, está siempre la mezquina “esperanza” de morder en el negocio petrolero junto a los británicos. Truecan soberanía por negociados. Nada nuevo en esta sufrida Argentina de los gerenciadores, incluida esta etapa pretendida de “nacional y popular. (“Silencio oficial”, 27 de enero de 2010).

La diplomacia argentina ha fracasado de cabo a rabo. Ora la política de “seducción” practicada por el menemato durante la gestión de Di Tella con su bagaje de Acuerdos, Entendimientos y ositos de peluche (todos plenamente vigentes, incluidos los ositos), hasta esta, la política “sensata” de la “previsibilidad” ante las potencias mundiales, teorizada por el Dr. Bielsa y sostenida por la diplomacia kirchnerista hasta ahora, nos ha colocado en una situación de virtual secesión territorial a manos del imperialismo inglés. Desde Malvinas, el imperialismo inglés amenaza el territorio continental argentino y apoyándose en el aeropuerto inglés de Joe Lewis en Río Negro, puede partir en dos nuestra Nación o promover en combinación con otras bases imperiales en territorio suramericano, una agresión contra cualquier nación de este subcontinente.

La arrogancia colonialista británica se respalda en la política de los gobernantes de un país que soñando con “morder” en el negocio petrolero de la mano del usurpador, llegó a caracterizar, por boca del entonces presidente de la Nación Dr. Néstor Kirchner, la reconquista patriótica de las Islas Malvinas como “una cobarde agresión”. Siempre se recoge lo que se siembra.

Notas

(1) Escribió oportunamente el Tte. Cnel. Adolfo C. Philippeaux:

Los soldados argentinos deben ser hombres preparados para defender a la Patria y proteger al pueblo. Un soldado argentino, hijo del glorioso Ejército de los Generales Belgrano, San Martín, Güemes, Arenales, etc., nada tiene que hacer fuera de las fronteras de su país. Esta política fue fundamental en los gobiernos del Gral. Perón, más aún porque su primer gobierno nació de la oposición a los intereses extranjeros, sintetizado en la consigna Braden o Perón, que dio lugar a la llamada tercera posición, por la cual la Argentina no adhería a ninguna potencia del mundo.

El Ejecutivo, con el respaldo del Congreso, tomó la decisión de enviar nuestras tropas a Haití.

En Haití hay un conflicto interno, una guerra civil.

EE.UU. y Francia entonces, decidieron enviar tropas y ocupar ese país.

Siempre que potencias extranjeras colocan sus tropas en otras naciones, no lo hacen porque quieran proteger a esos pueblos o defender los derechos de los ciudadanos. Lo hacen para proteger sus intereses. Nadie cree que EE.UU. y sus aliados marcharon a Irak para defender ninguna justa causa. Fueron a ocupar ese país porque necesitan el petróleo. Del mismo modo amenazan a Venezuela y harán lo propio con nuestro país si llega el caso, porque es rico en recursos naturales que los imperialistas quieren apropiarse.

Reparemos además que, en el caso de Haití, su ocupación por parte de tropas de EE.UU., le permite colocar un importante contingente de soldados justamente en frente de Cuba, país con el que tiene una larga disputa.

El envío de tropas argentinas a cumplir servicios bajo las órdenes de esas potencias es un grave error. Tan grave como permitir que nuestros pilotos se entrenen usando un portaviones de EE.UU. (el portaviones Ronald Reagan). ¿Para qué quiere EE.UU. entrenar a nuestros pilotos? ¿Para usarlos en algunas misiones menores que ellos necesitan?

Y finalmente está la cuestión del ingreso de tropas extranjeras a nuestro territorio gozando de cierta inmunidad envuelta en recursos legales dudosos. ¿Es posible que un extranjero cometa delitos contra algún argentino y no pueda ser juzgado por sus crímenes? Esto es incomprensible.

El envío de tropas a Haití, la participación en ejercicios militares con potencias extranjeras y la inmunidad a soldados de esos poderosos que ingresan a nuestro territorio, son tres cuestiones que menoscaban nuestra dignidad y nuestra soberanía. Todo esto con el agravante de tratarse de quienes en 1982 se coaligaron para matar a nuestros soldados en la Guerra Nacional de Malvinas.

El artículo “Tropas a Haití, ejercicios militares e inmunidad: Un grave error”, fue publicado en el Nº 17 de CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina, y fue el último artículo escrito por el Tte. Cnel. (R) Don Adolfo C. Philippeaux, poco antes de su fallecimiento, el 2 de octubre de 2004.

(2) Por inquietud de los familiares de los muertos en Malvinas, el Dr. Alberto González Arzac en 2005, redactó un texto sobre el tema. Con el título La Constitución Europea y las Malvinas, dice:

“Constitución de la UE, Título IV “La asociación de los países y territorios de ultramar”, artículo III-286: 1) Los países y territorios no europeos que mantienen relaciones especiales con Dinamarca, Francia, los Países Bajos y el Reino Unido están asociados a la Unión. Dichos países y territorios, denominados en lo sucesivo países y territorios, se enumeran en el anexo II (...) 2) La finalidad de la asociación será promover el desarrollo económico y social de los países y territorios y establecer estrechas relaciones económicas entre éstos y la Unión. La asociación deberá, de manera prioritaria, contribuir a favorecer los intereses de los habitantes de dichos países y territorios y su prosperidad de modo que puedan alcanzar el desarrollo económico, social y cultural al que aspiran.

Países y territorios de ultramar a los que se aplicarán las disposiciones del Título IV de la parte III de la Constitución.

Groenlandia, Nueva Caledonia y sus dependencias, Polinesia francesa, Tierras australes y antárticas franceses, Islas Wallis y Futuna, Mayotte, San Pedro y Miquelón, Aruba, Antillas neerlandesas, Bonaire, Curaçao, Saba, San Eustaquio, San Martín, Anguila, Islas Caimán, Islas Malvinas, Georgia del Sur e islas Sándwich del Sur, Montserrat, Pitcaim, Santa Elena y sus dependencias, Territorio Antártico británico, Territorios británicos del Océano Índico, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes británicas, Bermudas.

El "coloniaje" es la sujeción o sometimiento político de países respecto de las potencias colonialistas que, siendo poseedoras de poderosas armadas, hicieron posible su expansión ultramarina a través de empresas militares.

Inglaterra en el Siglo XVII lanzó una gesta colonialista que le permitió conformar un vasto Imperio colonial esparcido por todo el globo terráqueo. Constituyen aún expresiones flagrantes de su colonialismo nuestras Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur así como sus pretensiones en el Territorio Antártico.

La Constitución Europea que se encuentra en proceso de aprobación por las naciones del Viejo Continente significa un salto atrás en el camino de la descolonización iniciado en la segunda mitad del Siglo XX como una conquista de la humanidad. En efecto, esa Constitución Europea ha destinado un título a "La Asociación de los Países y Territorios de Ultramar" (léase: "sometimiento de las colonias") disponiendo que "los países y territorios no europeos que mantienen relaciones especiales (sic) con Dinamarca, Francia, los Países Bajos y el Reino Unido están asociados" a la Unión Europea (Artículos III - 286 a 291 y Anexo II).

Entre esos territorios hay un listado de enclaves coloniales donde se incluyen las Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y el Territorio Antártico, que forman parte de la soberanía argentina.

Si se pone en vigencia el criterio retrógrado y antihistórico de la Constitución Europea, nuestros diferendos sobre el particular con Inglaterra deberán ser discutidos con toda Europa. Es de esperar que el gobierno argentino exprese oportuna y claramente su repudio a este intento de perpetuar por los siglos de los siglos pretensiones hegemónicas de las potencias imperialistas.”

Este texto fue utilizado como declaración y suscrito por más de 5.000 compatriotas.


4 de febrero de 2010

Publicación de derecho a replica en Ria Novosti




versión para imprimir

Sres. de Ria Novosti:

Debo reconocer que causa preocupación la información errónea de vuestra infografía sobre el tema: Reclamos de Derechos sobre la Antártida; publicado en vuestro sitio web en español.


Por lo siguientes puntos: 1) Como bien lo informan el tratado de 1959, el mismo "congelo" los reclamos, pero ello no quiere decir que se "anularon" los reclamos ni las pretensiones. 2) "extrañamente" el sector pretendido por Inglaterra es el único que figura como territorio antártico británico (¿?), y que más abajo se informa que colisionan con los reclamos argentino y chileno. 3) Que el territorio antártico argentino se encuentra dentro del territorio británico (¿?). Lo cual es falso.

La Argentina tiene presencia permanente en Antártica desde 1902, es más por su labor científica en ese continente, fue elegida por los firmantes del tratado de 1959 como el país sede de dicho tratado. Por lo tanto considero un lamentable error de los diagramadores del infograma los textos utilizados.

Es más debo agregar que el mayor litigio por soberanía hoy en el planeta es el contencioso argentino británico, pues Argentina reclama las islas del Atlántico sur y las 350 millas náuticas que se desprenden del tratado de la plataforma submarina, lo cual suman varios millones de Km cuadrados (donde se sabe que hay petróleo, gas, minerales y pesca en cantidad) y que unilateralmente presentó en la Convemar de la ONU su pretensión sobre Antártica y que está impedido por el tratado antártico. Por último recuerdo que Malvinas e Islas del Atlántico Sur están dentro del conflicto de la descolonización que oportunamente declarara la ONU sobre esos territorios ocupados militarmente por Inglaterra fuera de todo Derecho Internacional.

Atentamente

Carlos A. Pereyra Mele

Pd: ruego que se publique esta disidencia pues se debe aclarar a los miles de lectores de RIA Novosti del conflicto de Argentina e Inglaterra y de sus pretensiones totalmente fuera de la ley internacional

http://sp.rian.ru/letters/20100204/124980061.html

Información publicada en Cartas del Lector del día de la fecha


3 de febrero de 2010

Entrevista en Radio Rivadavia


El sábado próximo pasado el periodista Tomas Del Duca en su programa "Sábado Radio" en Radio Rivadavia me entrevisto sobre el tema:Agua un bien estratégico, en el siguiente link podrán escuchar la entrevista, como también las realizada a los filósofos Alberto Buela y SilvioMaresca.
Carlos A. Pereyra Mele


TOMÁS DEL DUCA BLOG

http://tomasdelducablog.blogspot.com

Sábado 30 de enero de 2010

Buenos Aires, Argentina



Lic. Carlos Pereyra Mele

28 de enero de 2010

Los Recursos Naturales en la agenda del Poder Mundial







El Agua un Bien estratégico







Desde el 2000, sostenemos que una de las riquezas que hace pocos años atrás no se tenían en cuenta: el agua dulce, empezaría a tener un peso cada vez mayor en el futuro del desarrollo de las naciones y sus regiones, y que ese vital elemento tenia en America del Sur importantes reservorios y sin contaminación, con escasa población sobre los mismos, si la comparamos con el mundo eurasiático por ejemplo.




Este recurso fue incorporado a la agenda estratégica de la seguridad nacional por Estados Unidos desde el gobierno de Clinton en adelante, junto al gas, el petróleo y la biodiversidad, ya que sus especialistas tenían en cuenta la alta contaminación de sus aguas dulces como el retroceso de su producción natural. El proceso neoconservador que impuso la globalización liderada por la triada (EE.UU., UE y Japón), puso un gran énfasis en la privatización de dicho recurso y logro un hecho histórico cual fuera que el Banco Mundial financiara las privatizaciones del agua prácticamente en casi todos los países dependiente. En el 2001, el vicepresidente del banco Mundial de turno, expreso: ¿que las guerras del futuro serian por el agua?, lo cual demostró la importancia que sobre el tema ya monitoreaban los ejecutores del antes mencionado proyecto. Pero por supuesto que esta sentencia (que debería haber encendido luces de alarmas sobre este bien escaso), fuera no difundida por los medios masivos de comunicación afines al proceso globalista y que son comunicadores de un sistema de producción basado en la idea de crecimiento perpetuo sin consecuencia, y en el despilfarro de los recursos naturales, no fue tenida en cuenta por los países dominados ideológica y políticamente de nuestro continente (dominio que en el caso Argentina proviene de la política económica y financiera impuesta por el equipo de Martínez de Hoz en la dictadura y sostenida luego en la democracia)



Hoy através los medios de comunicación masivos se le informa a los pueblos que: el agua dulce es incorporada como un bien estratégico junto con la seguridad alimentaria, por las aseguradoras de riegos, que le indican a los inversores de la timba financiera mundial cuales son los países mas riesgosos para realizar inversiones, lo cual viene a ratificar que no estábamos errados cuando concluíamos que el recurso agua dulce debe ser controlado y regulado por el estado para la seguridad nacional y el desarrollo económico de la Nación



La aseguradora AON, acaba de publicar su "Mapa de riesgo político 2010", que incluye en su listado a una escala que va desde la: posibilidad de default, crisis política, golpe de estado, leyes anti monopólicas y al agua y los alimentos para configurar su mapa de riego político, para las inversiones de empresas y particulares en el mundo.

Analiza el riesgo para la inversión y relaciones comerciales en 209 países, destaca que los impagos de las deudas soberanas y los riesgos de transferencia fueron las principales causas del empeoramiento de los riesgos. Previó que el aumento del precio de los alimentos en 2010, incidirá en un mayor incremento del riesgo en países emergentes, productores por ejemplo de cacao o arroz.

..Mapa de riesgo de este año incluye dos nuevos indicadores relativos al suministro de agua y alimentos y puntualizó que el calentamiento global también "constituye una amenaza a largo plazo" para el acceso a este producto.

… tanto el agua como los alimentos son "clave" en el desarrollo de los negocios de un país y aseguró que Mauritania, Cabo Verde, Senegal y Gambia, son los estados con mayor índice de inseguridad sobre estos productos, aunque también Holanda y Bélgica se encuentran en la lista de los 20 con mayor riesgo, debido al aumento de su nivel del mar.

Para America latina dice los siguiente: En América Latina, el informe revela que Venezuela se situó en riesgo muy alto, seguido de Bolivia, Argentina y Ecuador (riesgo alto) y de Perú, Paraguay y Uruguay (riesgo medio).

Brasil, Colombia y México son los países latinoamericanos con mejor nivel de riesgo (medio), y… el informe prevé que el riesgo de inversión en la economía brasileña continúe mejorando. (Agencia EFE).



Debo destacar cuales son las pautas fijadas para emitir su consejo a los inversores y las plantean en 9 ítems: 1-Fugas de divisas, 2-Conmoción interna o guerra, 3-Golpe de estado o conmoción civil, 4-Default, 5-Leyes y regulaciones, 6-Interferencias políticas, 7-Vulnerabilidad en las cadenas logísticas, 8-Agua, 9-Comida.



La Argentina según esta aseguradora es de alto riesgo porque tiene dificultades en los ítems: 1, 3, 4, 5, 6 y 7.



Mas allá de estos informes muy subjetivos e intencionados, la Argentina necesita urgentemente de planificación estratégica y de políticas de estado que permitan superar nuestras dificultades económicas y tener un futuro previsible, y que esa planificación y decisión no debe estar solamente en manos de la vulgata política (mediocre clase política), enfrascada en discusiones menores (días y semanas discusiones sin sentido ni importancia como es el cambio de un funcionario bancario, y temas por el estilo).



Si no que, estos temas vitales deben ser encarado por todos los factores de la sociedad en su conjunto, hoy en día además de la crisis energética (que era previsible y poco se hizo para superar la misma), la argentina esta muy complicada por un proceso que desde Córdoba hacia el norte (las regiones norte, noroeste y centro), que por el efecto del cambio climático y la dinámica de un mal manejo del suelo con la destrucción paulatina de la flora y la fauna aumento los regimenes de sequía o de lluvias torrenciales y que la mayoría de esas regiones se encuentran en crisis hídrica. Recordemos las grandes tormentas de polvo de fines del 2009 en Córdoba (que se repetirán cada vez con mayor frecuencia y violencia), que son la consecuencia de la deforestación y mal uso del recurso agua para una agricultura invasiva y sin control, a lo que debemos sumar el gigantesco derroche de nuestras fuentes de agua dulce de la cordillera y ríos subterráneos para la minería a cielo abierto.



Esto vuelve a poner sobre la agenda nacional el tema: recursos naturales, que lo venimos advirtiendo, el primer cuarto del siglo XXI estará caracterizado por conflictos por el control de los mismos, tanto de las potencias ya establecidas como por las emergentes (quizás ahora entiendan mejor los argentinos la potenciación del sistema de defensa brasilero, que se direcciona a defender fundamentalmente sus recursos naturales: el agua del amazonía y el petróleo de mar adentro, Ya que sin sistema de defensa y de inteligencia, no hay estado moderno que pueda garantizar la supervivencia de una nación en este nuevo mundo policentrista que se esta conformando)




La situación es grave, pero estamos a tiempo de enderezar el camino y para ello lo fundamental es tener voluntad política en la nación que resuelva urgentemente medidas a mediano y largo plazo. Si no entraremos en un círculo vicioso que hará de grandes regiones de la argentina, tierras estériles y sin población, con las terribles consecuencias sociales, demográficas, económicas y políticas que ello causaran. Para evitar este nefasto futuro no podemos dejar de expresarnos e imponerles a los sectores políticos (oficialistas y de la oposición, que guarda un silencio cómplice en estos temas) una agenda con temas permanente como son los recursos naturales (renovables y no renovables): empezando por el agua dulce, en todos nuestros ámbitos: sociales, laborales, religiosos, intelectuales, políticos, etc. Porque esta en juego nuestro destino como país y nación, y el tiempo esta corriendo en nuestra contra, mientras mas tardemos en analizar estos temas y actuar en consecuencia, mas difícil será su resolución y mayores perjuicios sufrirán los habitantes de la nación.


Lic. Carlos A. Pereyra Mele


Córdoba 29 de enero de 2010


Año del Bicentenario