Nos mudamos a Dossier Geopolítico

16 de abril de 2010

Energía Atómica









El Destacado Geopolítico Italiano Tiberio Graziani, no hace llegar la entrevista que le realizara al Embajador de Irán ante la Santa Sede el 12 de abril pasado, con trascendentales declaraciones sobre el actual conflicto entre el Estado de Irán y EE.UU. Israel. CPM


Entrevista a su Excelencia el Embajador en la Santa Sede Ayatolislam Ali Akbar Nasseri








A cargo de Antonio Grego y Tiberio Graziani *



(Roma, 12 de abril de 2010)



Hace algunos días Teherán anunció que organizará el 17 y el 18 de abril una conferencia sobre el desarme nuclear en la que participarán delegados de muchos países. La conferencia tendrá como tema «la energía nuclear para todos, el arma nuclear para nadie». ¿Puede explicarnos los motivos que han llevado a Irán a organizar esta conferencia?



En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso, os doy las gracias por vuestra presencia y os doy las gracias igualmente por vuestro punto de vista basado en el derecho y en la razón. Con respecto a esta pregunta: la acumulación de armas nucleares va contra la paz en el mundo y crea preocupación en la comunidad internacional. Pese a toda la propaganda y los eslóganes realizados, hasta ahora no se ha llevado a cabo nada concreto para eliminar estas armas nucleares. La República Islámica de Irán con la finalidad de vencer los actuales desafíos en el mundo sobre este tema y presentar soluciones para tener un mundo sin armas nucleares y de destrucción masiva organiza esta conferencia en la que participarán autoridades de más de 60 naciones. Con la conferencia de Teherán sobre el desarme, tenemos la intención de afirmar el principio por el cual «la energía nuclear pacífica esté a disposición de todos los pueblos y el arma nuclear no sea para nadie».



China ya ha anunciado que participará en la conferencia sobre la cuestión nuclear de Teherán y sigue afirmando que es contraria a nuevas sanciones contra Irán. Los Estados Unidos e Israel, sin embargo, están haciendo todo lo posible para que China desista de su decisión de apoyar la causa nuclear iraní. Sólo la importancia estratégica que tiene Irán para China, sobre todo desde el punto de vista del aprovisionamiento de recursos energéticos, ha servido hasta ahora de protección ante estas peticiones. Pero, ¿hasta qué punto son sólidos los vínculos entres China e Irán en este momento? ¿Logrará occidente arrastrar a China de su lado o tendrá que renunciar a esta estrategia?



La actividad nuclear de Irán es una actividad totalmente pacífica. Irán es miembro de la OIEA y firmante del Tratado de no proliferación nuclear. Toda actividad referente a la cuestión nuclear está, por tanto, bajo la supervisión de los inspectores de la agencia. Aplicar sanciones contra Irán no tiene ningún fundamento jurídico ni legal y es, sobre todo, contrario a los protocolos del Tratado. Los Estados Unidos e Israel, que poseen cabezas nucleares y amenazan con ataques militares, persiguen una política sin salida. Respecto a China, recuerdo que Teherán y Pekín tienen consolidadas relaciones de amistad que se remontan al pasado. La posición independiente de China en defensa de la actividad nuclear pacífica de Irán es digna de admiración. Esperamos que China y Rusia no se dejen influir por las presiones políticas de los Estados Unidos y conserven, por tanto, su posición independiente sobre esta cuestión.



Además de China, también otros países han expresado su proximidad y su amistad con Irán, entre estos, Rusia, Turquía, Brasil y Venezuela. Embajador, ¿usted piensa que es posible, junto a estos y otros países, crear un frente compacto de oposición y reacción al modelo de fragmentación y agresión del continente eurasiático y de la América indiolatina por parte de los Estados Unidos e Israel?



Por suerte hoy la época del dominio del poder colonialista de las potencias coloniales ha terminado. Los países libres colaboran por sus intereses bilaterales. Con unidad y una mayor colaboración el orden colonialista de los Estados Unidos no alcanzará sus objetivos. Nosotros vemos de buen grado este frente de oposición que obtendrá resultados concretos para la paz en el mundo, ya sea en América Latina, en África, en Asia, y también en ciertos países europeos. Los países nombrados están tratando de construir una política justa por ese camino. Los Estados Unidos de América, con un arsenal lleno de armas nucleares y de armas de destrucción masiva y con un pasado negro con respecto al uso de las armas nucleares, últimamente han amenazado incluso con un ataque nuclear. Los Estados Unidos, que sostienen al régimen ilegítimo de Israel –que está dotado de bombas atómicas –no tienen ninguna autoridad para emitir juicios sobre la actividad nuclear civil de Irán. Nosotros deseamos que la misma agencia para la energía nuclear atómica no padezca las presiones de las Potencias, y que, en el marco de sus reglamentos y del orden jurídico, controle las actividades pacíficas nucleares de todos los países y, por tanto, ponga fin a la producción de armas nucleares y de destrucción masiva. Deseamos que la OIEA desempeñe su función en este sentido.



Precisamente estos días, Obama, en vistas de la cumbre de Washington sobre la seguridad nuclear, ha anunciado un cambio radical de la estrategia sobre el uso de las armas nucleares. Los Estados Unidos anuncian que quieren utilizar las armas nucleares sólo en casos extremos y nunca contra los Estados que respeten el Tratado sobre la no proliferación nuclear. Obama, sin embargo, ha añadido que estas nuevas reglas no se aplican a Corea del Norte y a Irán, que, consecuentemente, siguen bajo la amenaza de un ataque, también con bombas nucleares. Como sabemos, no obstante, Irán es uno de los firmantes del tratado y hasta este momento ha respetado todos los vínculos y aceptado las inspecciones de la OIEA, al contrario de Israel que no ha firmado el tratado y posee centenares de cabezas atómicas que amenaza con utilizar contra sus vecinos. ¿Cuál es la respuesta que Irán pretende dar a este enésimo movimiento propagandístico de Obama?



Cabe maravillarse de que Irán esté bajo la amenaza del ataque nuclear de los Estados Unidos por su actividad referente a la nuclearización exclusivamente civil, como, por otra parte, ha sido confirmado en varias ocasiones por las inspecciones de la OIEA. Los EE.UU. tienen una actitud ambigua, de hecho, amenazan a Irán por la nuclearización pacífica, mientras sostienen al régimen sionista de Israel – que no ha firmado el Tratado sobre la proliferación nuclear y posee cabezas nucleares –económica, política y militarmente. En este ámbito, Irán no necesita hacer propaganda a su favor sobre esta cuestión. La Comunidad internacional, que es consciente de todo esto, y los operadores de los medios de comunicación independientes y libres juzgarán esta cuestión y sacarán sus conclusiones sobre la posición de los Estados Unidos. En cualquier caso, Irán seguirá por su camino hasta que alcance su derecho a la energía nuclear pacífica. Irán considera que la energía nuclear pacífica y la tecnología nuclear son un derecho de todos los países y de todos los pueblos del mundo. Las sanciones y las amenazas no incidirán en absoluto sobre nuestra voluntad basada en los derechos de Irán. No incidirán en absoluto sobre el autorizado pueblo de Irán.


Usted ha hablado de Comunidad internacional, ¿qué podría hacer la Unión Europea para facilitar las relaciones entre Irán y los Estados Unidos, considerando el hecho de que la Unión Europea es sustancialmente una parte constitutiva del frente occidental?



Sobre la mejora de las relaciones entre los Estados Unidos e Irán, considero que no hay necesidad de mediadores. Si los Estados Unidos reducen su posición colonialista y ponen a un lado sus posiciones hostiles con respecto a los pueblos y también con respecto a Irán, si caminan por la vía del respeto recíproco entre los países, automáticamente las relaciones entre los distintos países acabarán por ser buenas. Si Estados Unidos tiende la mano y es sincera sobre esto, los problemas se resolverán; pero como dice el Guía Supremo: “Obama nos tiende la mano con un guante de terciopelo que podría esconder un puño de hierro”. A causa de las acciones hostiles y de las amenazas continuas de los Estados Unidos, en particular el último discurso de Obama sobre la amenaza del ataque nuclear, estamos seguros de que los Estados Unidos no están buscando buenas relaciones. Sin embargo, esperamos que la Unión Europea –como potente polo económico –tome una posición independiente en los distintos temas de interés internacional y no siga las políticas de los Estados Unidos.



¿La Santa Sede puede facilitar, como autoridad moral y religiosa, las relaciones entre Irán y la Unión Europea e Irán y los Estados Unidos?



De la Santa Sede, por su misión religiosa y en cuanto portadora del mensaje de Jesucristo, nosotros esperamos mucho más que sugerencias morales y religiosas. Deseamos que esta asuma una posición firme, determinada, emblemática ante las amenazas de las potencias agresivas que promueven la guerra. Con tales posiciones contra las vejaciones que padecen los pueblos por parte de las potencias colonialistas, la Santa Sede podría facilitar estas relaciones. La Santa Sede podría impulsar a las Potencias occidentales a que revisasen su posición en la política internacional.




(Traducido por Javier Estrada)




– Eurasia. Rivista di Studi Geopolitici - http://www.eurasia-rivista.org/


Fuente original:

http://www.eurasia-rivista.org/3758/la-politica-di-usa-e-israele-e-senza-sbocchi-lepoca-del-colonialismo-e-finita-intervista-allambasciatore-iraniano-presso-il-vaticano

10 de abril de 2010

China 2010







China inicia el cambio en la geopolítica internacional




Por Alberto Cruz (*)




http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article793


CEPRID

La crisis financiera está poniendo en cuestión el “orden” mundial existente. La debilidad de EEUU, el marcado descenso de su poder –duro, o sea militar, y blando, es decir, diplomático- está siendo aprovechado por China para iniciar un cambio en la geopolítica internacional. Si bien no se puede decir, aún, que China está ocupando el lugar que antaño tuviese la Unión Soviética como superpotencia, sí se puede afirmar sin el menor margen de duda que China ha decidido dar un puñetazo encima de la mesa y jugar un papel más enérgico, protagónico, en la política internacional.

China no tenía previsto realizar un gesto de esta envergadura hasta el año 2027 (1), fecha para la que considera habrá alcanzado la paridad estratégica en todos los aspectos (políticos, económicos y militares) con EEUU. Para ello, ha venido tejiendo una cautelosa red de influencia en todo el mundo -África, Asia, América Latina- a través de lo que los académicos chinos denominan “el consenso de Beijing” y que no es otra cosa que la puesta en práctica de un modelo político y diplomático que prefiere desarrollar el “poder blando” –diplomacia, no injerencia y multipolaridad- en contraposición al modelo tradicional estadounidense de intervención militar, unipolaridad e interferencia política.

Sin embargo, la arrogancia estadounidense al realizar una significativa venta de armas a Taiwán (6.400 millones de dólares en armamento moderno) y recibir en la Casa Blanca al Dalai Lama ha colmado la paciencia china y ya nada será igual. No hay que perder de vista tampoco el conflicto con Google (que ha recibido el apoyo expreso de la Administración Obama en su denuncia de la “censura” china) como exponente del que mantiene hace tiempo con una serie de empresas multinacionales estadounidenses de tecnología a quienes se acusa de “infiltrar y subvertir” el país. Olvidadas quedan ya las primeras declaraciones de los altos cargos estadounidenses al inicio del mandato de Obama, como la propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, que llegó a decir que “China y EEUU están el mismo barco” o el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, cuando apostó por “un G-2 (en referencia a China y EEUU) que manejase la economía mundial”.

El EPL detrás del endurecimiento chino

Estamos ante un nuevo Gran Salto Adelante, esta vez en geopolítica internacional que va a cambiar las reglas del juego a medio y largo plazo. Como ha dicho Yang Li, general del Ejército Popular de Liberación y miembro de la Universidad Nacional de Defensa, “China ha sido empujada a la vanguardia de la escena mundial por la fuerza de las circunstancias y, una vez ahí, es mejor tomar la iniciativa porque cuando se enfrentan desafíos y provocaciones China debe mostrar su bandera y golpear fuerte (2)”. Especialmente, en Asia, el “patrio trasero” chino por excelencia.

No es el primero que se pronuncia así. Otro militar, el coronel Dai Xu cree que EEUU hará todo lo posible por desencadenar una guerra en el plazo de 10-20 años en la zona asiática –o en áreas de influencia china, como Irán- para impedir que China alcance la paridad estratégica con ellos y, por lo tanto, tienen que estar preparados para esa eventualidad. Xu ha llegado a escribir un libro, editado por la Fuerza Aérea, en el que propone responder a EEUU con sus mismas armas: “Si EEUU puede encender un fuego en nuestro patio trasero, nosotros también podemos hacer lo mismo en el suyo” (3). Esta podría no ser más que otra opinión si no fuese porque Dai Xu es analista militar de las Naciones Unidas y experto en la presencia china en operaciones de la ONU.

El hecho de que hayan sido militares respetados quienes hayan levantado la voz no es casual. El Ejército Popular de Liberación está especialmente molesto por la venta de armas estadounidenses a Taiwán y está presionando al gobierno para que aumente el gasto de defensa y amplíe el despliegue de fuerzas militares, especialmente en lo que a submarinos se refiere contando con la posibilidad –y ahí juega un papel destacado el protagonismo chino en la nueva geopolítica internacional- de contar con una o más bases navales fuera del territorio chino. Y, además, el EPL no ha olvidado que durante la guerra contra Yugoslavia, los EEUU bombardearon la embajada china en Belgrado, una afrenta que entonces no se vengó porque China “no podía devolver el golpe”, como reconoce otro general, ya retirado, Xiong Guangkai, ex jefe de la inteligencia militar, “pero ahora sí” (4).

Estas opiniones de destacados representantes del Ejército chino han sido interpretadas por EEUU de forma errónea, considerando que dichas opiniones, al ser en su mayor parte provenientes de militares retirados ya no representan la opinión mayoritaria del EPL. Muy al contrario, el Ejército chino es consciente del malestar que en la población está causando el rumbo económico y la excesiva condescendencia con el capital extranjero, por lo que hay que “reconducir el rumbo” adoptando un discurso más nacionalista al tiempo que se visibiliza el poderío militar y económico de los militares. Hay que recordar que todos los artículos que se publican sobre cuestiones militares, escritos por militares, cuentan con el visto bueno del Comité Militar del Buró Político del Partido Comunista chino, por lo que no estamos ante opiniones sin valor.

En este sentido, es significativo que la única medida inmediata adoptada por el gobierno chino a raíz del anuncio de la venta de armas estadounidenses a Taiwán haya sido la cancelación “sine die” de la visita que el jefe máximo del Estado Mayor del EPL, Chen Bingde, iba a realizar a EEUU. Otras amenazas, como la imposición de sanciones a las empresas implicadas en esa venta de armas, como Boeing, aún no se han materializado.

El primer frente: Corea del Norte

Los políticos parecen haber entendido el malestar militar, dado que el Ejército es el responsable de la protección de las líneas de suministro de energía y de entrada de materia prima que está asegurando que China siga creciendo mientras el resto del planeta está en recesión debido a la crisis económica. Por eso han iniciado una política de endurecimiento de su postura en las relaciones internacionales y lo han hecho donde más le duele a EEUU: en Corea del Norte e Irán.

China acaba de aprobar una ayuda económica significativa a Corea del Norte al tiempo que desde finales de enero ha dejado de presionar a los coreanos para que vuelvan a la mesa de negociaciones sobre la desnuclearización. Este tema ha desaparecido, sin más, del discurso oficial chino y desde hace dos meses ya no se ha vuelto a hablar de la necesidad de reunir de nuevo la famosa Mesa de Conversaciones a Seis para discutir el asunto. Por lo tanto, Corea del Norte ya no está obligada a realizar “concesiones sustanciales”, tal y como hizo con el acuerdo, no cumplido en su totalidad por el resto de firmantes, que le llevó a volar la torre principal del reactor nuclear de Yongbyong en julio de 2008.

Al mismo tiempo, China ha anunciado que el presidente norcoreano, Kim Yong-il visitará Beijing este año y que las relaciones entre los dos países “incrementarán sus lazos de amistad y elevarán el nivel de sus relaciones”. Esto se ha traducido, ya, en el hecho de que Corea del Norte acaba de aprobar la concesión de uso durante 50 años de dos islas a las grandes empresas chinas para que trasladen allí parte de su producción manufacturera (5). Y según se dice en Corea del Sur –comentado por el embajador de este país en Washington-, el acuerdo supone la intención de China de invertir 10.000 millones de dólares en la economía de Corea del Norte. Dicho acuerdo, según la agencia Yonhap, se habría ya sellado en un viaje a Pyongyang (capital de Corea del Norte) del máximo responsable del área internacional del PCCh (6), el primero de un dignatario chino de este rango desde diciembre de 2008.

China ha decidido rescatar del colapso económico a Corea del Norte y dejar sin efecto las presiones de EEUU sobre los norcoreanos en cuestiones nucleares. China refuerza así el papel de Corea del Norte en la zona, convierte a este país en su aliado estratégico y sirve de contrapeso al papel de Japón y de Corea del Sur, tradicionales aliados de EEUU en esa área geográfica.

El segundo frente: Irán

Pero es en Irán donde China tiene mucho más que decir. La primera semana de este mes de marzo China ha hecho público su rechazo a la política de sanciones contra Irán, lo que ha llevado a que EEUU haya tenido que retirar del Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución durísimo en el que, prácticamente, declaraba la guerra al país persa. El diario The Wall Street Journal (7) se hacía eco de la postura china en un duro editorial en el que prácticamente acusaba a los chinos de alentar el programa nuclear iraní. Lo que había sucedido es que los chinos se habían negado en redondo a aceptar la propuesta de sanciones que EEUU y sus socios europeos (Francia, Gran Bretaña y Alemania) intentaban fuesen aprobadas por el CS de la ONU y que, en síntesis, cerraban de manera efectiva el espacio aéreo internacional y las aguas internacionales al estado iraní aumentando el aislamiento de Irán hasta niveles sin precedentes. La intención era impedir que, en caso de ataque EEUU-Israel a Irán este país no pueda cerrar el estrecho de Ormuz, tal y como hizo ya, prácticamente sin medios, durante los primeros años de la guerra contra Irak en la década de 1980-1990. Entonces los medios iraníes eran prácticamente inexistentes, mientras que ahora tiene un Ejército preparado y poderoso.

China ha ganado tiempo para Irán, puesto que la pretensión euro-estadounidense era que las sanciones fuesen aprobadas en abril. Ahora hay que redactar otra propuesta, por lo que no es probable que el tema vuelva al CS antes del verano. Pero la actitud china no ha sido únicamente por molestar a EEUU o hacer ver que está en marcha, de manera firme, una nueva geopolítica internacional sino que siente que la obsesión con Irán encubre una estrategia de acoso a sus intereses nacionales.

China es, en estos momentos, el principal socio de Irán. Ha sabido ocupar sin prisa, pero sin pausa, el vacío dejado por los países occidentales que han ido abandonando el país al hacer un seguimiento absurdo de la política de sanciones impuesta por EEUU. De hecho, en 2009 China se convirtió de forma oficial en el principal socio comercial de Irán con un comercio bilateral de 21.200 millones de dólares, prácticamente duplicando el volumen comercial de sólo tres años antes. Uno de los sectores donde la presencia china es mayor es el petrolífero y energético. Aunque China sólo compra a Irán el 11’4% del petróleo que necesita –por detrás de Angola y Arabia Saudita, por ejemplo- la inversión el contratos de petróleo y gas aumenta sustancialmente a través de la Corporación Nacional China de Petróleo, la empresa más grande de China, y su filial PetroChina, hasta la cifra de 9.000 millones de dólares (unos 7.000 millones de euros). Los chinos están presentes en el Juzestán, suroeste del país, y en South Pars, en el Golfo, aquí en sustitución de la francesa Total. Y para este año 2010, las compañías chinas tienen comprometidas inversiones en una serie de proyectos importantes como la construcción de una autopista entre Teherán y el Mar Caspio a través de las montañas de Alborz.

No son, desde luego, cifras tan significativas como las que suponen el comercio bilateral con EEUU (ver artículo de Martin Hart-Landsberg en esta misma actualización del CEPRID) estimadas, groso modo, en más de 400.000 millones de dólares pero suponen una tendencia creciente y un mercado apetitoso para lograr el objetivo de la paridad estratégica que los chinos se han marcado para el 2027. China no va a votar ninguna nueva ronda de sanciones si no se deja al margen de las mismas sus intereses nacionales en Irán, puesto que esas sanciones, tal y como estaban redactadas para su aprobación en abril, habrían supuesto una “sanción encubierta” contra los chinos.

China no ha ejercido el derecho de veto en la ONU nada más que cuando el tema afectaba directamente a sus intereses nacionales. En total, ha sido únicamente en seis ocasiones cuando lo ha utilizado, la última hace tres años respecto a Myammar. Nada que ver, por ejemplo, con la actitud de EEUU en el alto organismo de la ONU. Tampoco es probable que lo utilice con respecto a Irán, pero sí está demostrando que o se cuenta con ellos para la geopolítica o no será posible hacer nada.

Por el momento está mandando mensajes claros a EEUU y a sus socios europeos respecto a un hecho que le afecta: Irán es una cuestión que está siendo utilizada como una cuña contra los intereses chinos, y eso no es aceptable. Por extensión, China considera que la política de EEUU y sus socios europeos en Oriente Medio y Lejano sólo busca perpetuar la influencia occidental en esta zona y así se interpretan los últimos movimientos occidentales con los países árabes del Golfo, tanto en lo referente a la venta de armas como a organizar un lobby de presión anti-iraní que “anule” el hipotético voto negativo chino en el Consejo de Seguridad. Este, y no otro, ha sido el objetivo de la gira de Hillary Clinton por esos países hace pocas semanas.

Desde China se critica el hecho de que se hable de amenaza de guerra por la actitud iraní y no se tenga en cuenta que la venta de armas a los países árabes del Golfo va a ser realizada por EEUU y la UE, con lo que están, a su vez, fortaleciendo la carrera de armamentos y alentando la vorágine de la guerra.

Y desde China se argumenta que “cada vez hay más indicios de un consenso común en Occidente respecto a la necesidad de reducir la dependencia de China como factor financiero, económico y geopolítico”, por lo que o se da el puñetazo encima de la mesa –como ha dicho el general Li- o China se convertirá en “rehén” de la estrategia occidental. Esto es algo que ha publicado, ni más ni menos, el Diario del Pueblo, el órgano oficial del gobierno chino (8).

El periódico mencionaba un hecho poco conocido, pero definitorio para mantener en Occidente la campaña “anti-China”: la presión para que China acepte la revaluación del renmimbi (nombre oficial de la moneda china, el yuan), que ha dado un paso más con la aceptación por el Senado de EEUU de un proyecto de ley sobre las “prácticas comerciales insidiosas” y “manipulación indebida” de la moneda china, mientras que economistas nobelados (de Nobel) como Paul Krugman empujan para que EEUU imponga aranceles de hasta el 25% más a las importaciones chinas por esta razón (9). Las tesis occidentales son que mantener artificialmente el dólar está bien, hacer lo mismo con otras monedas, como es el caso del renminbi, está mal. Y a esto lo llaman “juego limpio en el comercio internacional”, como hace el Departamento del Tesoro (equivalente al Ministerio de Hacienda) de EEUU.

China ha respondido de inmediato a estas acusaciones haciendo lo propio con EEUU. El Diario del Pueblo acusa a la Administración Obama de mantener la estrategia de sus antecesores: “Suficientes pruebas muestran que Estados Unidos, que acusa con frecuencia a otro país de manipular las tasas de cambio y ejerce continuas presiones para cambiar el valor de su moneda, es precisamente el más grande “país manipulador de los tipos de cambio” en el mundo” (10). Y añade que está en marcha, por lo tanto, una nueva estrategia occidental para, una vez salvada la crisis económica, reducir la dependencia de China como factor financiero, económico y… geopolítico. Los chinos son perfectamente conscientes de ello y están actuando en consecuencia.



El tercer frente: América Latina y África

Por ejemplo, ampliando su presencia en América Latina. El establecimiento de la Comunidad Lationamericana y del Caribe, el pasado mes de enero, también ha supuesto un nuevo giro en la geopolítica internacional. El hecho de que ni EEUU ni Canadá formen parte de la misma es ya, de por sí, significativo. Queda por saber cómo se pone en marcha esta comunidad pero lo que sí aparece con ella es la constatación de una cierta erosión del poder de EEUU en la zona mientras que China se ha apresurado a afianza su presencia. En apenas diez años China ha establecido relaciones diplomáticas y económicas con 21 de los 33 países latinoamericanos y la inversión china en los diferentes países latinoamericanos es ya de 50.000 millones de dólares (unos 35.000 millones de euros). Pero con América Latina China ha hecho algo especial: ha comenzado a otorgar créditos al desarrollo. Eso implica un compromiso profundo y a largo plazo con el continente latinoamericano.

En una época de débil crecimiento económico, de caída de los precios de los productos básicos y con restricciones en el acceso a créditos la presencia china ha sido recibida con alborozo en países como Venezuela, Brasil, Bolivia, Paraguay, Colombia, Ecuador y Argentina. Los casos de Venezuela, Brasil y Argentina son especialmente significativos. En estos países, China está invirtiendo en el área de exploración de recursos naturales y de explotación de los mismos. China se ha convertido, además, en el mayor socio comercial de Brasil, superando a los EEUU.

Lo mismo se puede decir de África, donde China pisa con fuerza desde 2005 y con una diferencia respecto a América Latina: en el continente africano China no sólo está presente en el ámbito económico, sino militar. Los soldados chinos forman parte de las fuerzas de la ONU en la zona, lo que le proporciona un mayor conocimiento de la realidad sociopolítica y eso lo ha utilizado para ser un “socio preferente” a la hora de patrocinar inversiones en agricultura, sistemas de agua y riego y, sobre todo, de salud, aspectos que siempre habían quedado en un segundo lugar para EEUU y los europeos. Ello obligó a que, en 2007, el Banco Mundial y el FMI acordasen con China un memorándum de entendimiento para “profundizar y mejorar la mutua colaboración” en tres países: Uganda, Ghana y Mozambique.

Desde Occidente se acusa a China de aprovechar sus programas de inversión para extraer las materias primas y la energía de África, incluso hablan de “neocolonialismo” quienes hasta 1990, cuando Namibia consiguió su independencia, habían mantenido al continente bajo un sistema de esclavitud política, económica y social. De hecho, es Occidente quien se aprovecha del petróleo africano, por poner un ejemplo (un 30% del total) mientras que el comercio de este producto con China apenas supone el 13%, especialmente proveniente de Angola, como se ha dicho anteriormente.

El nuevo contexto de las relaciones internacionales se vuelve apasionante con la presencia protagónica china. Aunque los primeros pasos (cumbre del clima en Copenhague y la del G-20) no han supuesto una alianza clara de China con los países del Sur, a medida que EEUU y la UE estrechen su cerco contra la República Popular esta, sin duda, activará su presencia en los países del Sur para acelerar el cambio en la geopolítica internacional. Una nueva era está naciendo.

Notas:

(1) Zhang Xiaotong, ideólogo del PCCh y uno de los artífices de la nueva política exterior china, lo afirmaba en un artículo publicado en diciembre de 2009. Por su parte, el banco estadounidense Goldman Sachs afirma algo parecido al constatar que en 2026 China se habrá convertido en la primera economía del mundo, según recoge Serge Halimi en la edición de Le Monde Diplomatique del 16 de marzo de 2010.

(2) Asia Times, 9 de marzo de 2010.

(3) Reuters, 1 de marzo de 2010.

(4) China News, 9 de septiembre de 2009.

(5) Asia Times, 10 de marzo de 2010.

(6) Yonhap, 20 de febrero de 2010.

(7) The Wall Street Journal, 24 de marzo de 2010.

(8) Diario del Pueblo, 8 de marzo de 2010.

(9) IPS, 18 de marzo de 2010.

(10) Diario del Pueblo, 26 de marzo de 2010.

(*) Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor.

albercruz@eresmas.com

5 de abril de 2010

Base multinacional en Río de Janeiro



Para control del Narcotráfico y el Terrorismo Internacional


Por Carlos A. Pereyra Mele (*)




En los últimos días se difundió (por las agencias: EFE, DPA, Diarios: El País, O Globo) la noticia de un “acuerdo” entre Brasil y Estados Unidos para la instalación de una base militar en Río de Janeiro para controlar y combatir el narcotráfico y el terrorismo internacional, debemos aclara que no hay versión oficial solo declaraciones como las del General Douglas Fraser Jefe del Comando Sur, luego de entrevistarse con el Ministro de Defensa de Brasil Nelson Jobim y de que allí se analizo una agenda para ser tratada a fines de abril entre el Presidente Lula Da Silva y el Secretario de Defensa de USA Robert Gates cuando este visite oficialmente Brasilia, donde se hablará de cooperación militar estratégica entre ambos países. Por ello debemos ser cuidadosos y cautos a la hora de explicar este tema tan sensible como son bases de USA en el extranjero, ya que como sabemos las versiones periodísticas tienen siempre una fuerte carga ideológica y política, y que temas como estos son presentados con mucha especulación periodística. También recordemos que Brasil se encuentra en las etapas finales de su campaña política para elegir sucesor de Lula en los próximos meses y que temas como estos pueden tener mucha influencia en la misma.



Tomadas esta precauciones podemos decir sobre el tema y de acuerdo a fuentes confiables de Brasil que lo se esta negociando es una “oficina base” en la Ciudad de Río de Janeiro para triangular y coordinar los esfuerzos de la lucha antidrogas, trafico de dinero y armas, no estamos hablando de una base militar como las que instalo EE.UU. en Colombia donde ese gobierno cedió (reitero cedió) parte importante de su soberanía nacional a los militares, contratistas y “asesores” de EE.UU. Pues se dialoga sobre una posible base "multinacional y multifuncional" bajo comando brasileño. Brasil se esta curando en salud para no tener que enfrentar la triste realidad de México (País donde los carteles de la droga han puesto en peligro al estado mismo).



Brasil ha tenido algunos hechos de violencia gravísimos en los últimos años con carteles de las drogas que operando en San Pablo y Río de Janeiro que causaron mucho caos y muerte con sus ataques, en esas ciudades, lo que obligo al actual presidente Da Silva a movilizar las Fuerzas armadas para poner coto a estos ataque y a la formación de grupos de elite especiales como el BOPE. Brasil tiene además compromisos mundiales que organizar y no puede permitir que grupos de delincuentes comprometan la realización de los mismos, me refiero al mundial de Futbol en el 2014 y las Olimpiadas en el 2016 y que con actos de violencia cuestione la autoridad del estado garante de la seguridad de sus ciudadanos.



Que se esta negociando entre Brasil y USA?: es la instalación de una “oficina base” en Río, la se sumaria a otras dos en este caso de la brasilera para control y vigilancia del atlántico Sur, ya que la base norteamericana de Key West (Florida/USA) monitorea America del Norte y el Caribe y la otra base esta en Lisboa (Portugal), a la vera del Río Tajo monitorea y controla el atlántico norte y por ello la importancia que se le da a esta nueva base pues controlaría el atlántico sur lugar por donde se están expandiendo las líneas de envío de estupefacientes al viejo continente. Todas estas bases son de carácter de cooperación multinacional para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, en el caso de la instalada en Florida, los agentes que operan desde de Key West cuentan con la colaboración de los gobiernos británico, francés y holandés que contribuyen con navíos, aeronaves y oficiales y de algunos países latinoamericanos, como Colombia, Argentina y Ecuador.



Brasil con esta negociación se comporta como potencia emergente, pues se incorpora a la lucha global contra los nuevos flagelos de seguridad internacional que se desarrollan en los últimos años me refiero al narcotráfico y el terrorismo y todos sus “negocios” vinculantes (trata de personas, falsificación de productos y bienes, lavado de dinero y ventas de armas clandestinas).



Los conflictos de Brasil con estados Unidos son numerosos, por los controles que se le quiere imponer a su desarrollo nuclear, o por las bases militares en Colombia, o su relación con Irán, o su plan de repotenciar sus fuerzas armadas, y por su rol en el BRIC. Pero Brasil con esta negociación se establece y es reconocido por su importancia como un país que no se puede soslayar, ya que tendrá bajo su jurisdicción el control y monitoreo nada menos que del atlántico sur, lo cual lo incorpora a los grandes jugadores estratégicos del siglo XXI. Y demuestra que EE.UU. tiene que negociar por mas potencia militar y tecnológica que tenga con al sur del Río Bravo. Brasil con acciones como esta continúa con su proyecto de establecerse como el país referente del continente suramericano y fortalece sus posiciones para intentar un continente unido ante los desafíos del siglo XXI (con la conformación de un Nuevo Espacio Continental Económico suramericano).



Brasil con acciones de este tipo demuestra su paso de potencia regional a actor mundial no solo económico sino también político, su estrategia se basa en un pensamiento suramericano que se proyecta desde el interior de sus fronteras hacia el exterior.



(*) Carlos A. Pereyra Mele

Licenciado en Ciencia Política (Unv. Católica Cba.),

Analista Político, especialista en Geopolítica Suramericana

http://licpereyramele.blogspot.com/




Articulo publicado por el Fondo de la Cultura Estratégica (Rusia)

http://es.fondsk.ru/article.php?id=2904

BBC Confirma la hipótesis del articulo:

Señal de distensión militar entre Brasil y EE.UU.

Alessandra Correa, BBC, Washington

El acuerdo de cooperación en el área de defensa que Brasil y Estados Unidos deben firmar la semana próxima no parece marcar muchos cambios en la práctica, pero da muestras de una distensión en la relación bilateral, aseguran analistas consultados por BBC Brasil.

El acuerdo militar entre Brasil y EE.UU. sería firmado el lunes.

"Puede ser una corrección del rumbo", dice Peter Hakim, presidente del instituto de análisis político con sede en Washington, Diálogo Interamericano.

Las diferencias sobre diversos temas marcaron la relación entre Brasil y EE.UU. en los últimos meses.

La crisis en Honduras, la visita a Brasilia del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, la resistencia brasileña a nuevas sanciones contra el régimen iraní y un acuerdo militar que permite a EE.UU. utilizar bases militares en Colombia son sólo algunos de los puntos de fricción.

Sin embargo, esta semana, dos noticias parecen indicar una nueva fase en las relaciones.

Entre el algodón y las armas

El lunes, tras meses de estancamiento, Brasil recibió una contrapropuesta de EE.UU. y decidió aplazar el inicio de represalias comerciales contra el país por subsidios al algodón, que habían sido aprobadas por la Organización Mundial del Comercio.

"También eligió este momento para anunciar la idea de un acuerdo de defensa", dijo Hakim. "Es un paso positivo".

Según el analista Adam Isacson, director del programa de seguridad en América Latina del Center for International Policy, parece haber un esfuerzo en Washington para tratar de "reconquistar" a Brasil después de los desacuerdos recientes.

El martes, fuentes diplomáticas dijeron que el pacto de defensa está pendiente de una revisión final y debe ser firmado el próximo lunes.

Diferencias sobre diversos temas marcaron la relación entre Brasil y EE.UU. en los últimos meses.

De acuerdo a esas fuentes el acuerdo había sido negociado desde el gobierno de George W. Bush, pero sólo recientemente ha tomado forma.

La expectativa es que el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, viaje a Washington para firmar el documento con el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates.

El miércoles, fuentes del Departamento de Estado de EE.UU. confirmaron que el acuerdo debe ser firmado "la próxima semana".

Impacto

Todavía no hay detalles sobre el nuevo pacto. Según fuentes diplomáticas, el documento crea un instrumento jurídico, a partir del cual los países determinarán futuros proyectos de cooperación en capacitación, equipamiento y desarrollo tecnológico en el ámbito de defensa.

No creo (que el acuerdo militar) vaya a representar un gran cambio. El impacto será más técnico.

Este es el primero en su tipo entre Brasil y EE.UU. desde 1977. En ese momento, el gobierno brasileño canceló unilateralmente un acuerdo militar de 1952.

Desde entonces, ambos países mantienen sólo pequeños convenios sectoriales en el sector de defensa, que abarcan áreas tales como los intercambios entre las Fuerzas Armadas y ventas de equipamiento.

En la práctica, sin embargo, la expectativa es que no haya cambios importantes en la relación militar entre los dos países.

"Yo no creo que vaya a representar un gran cambio", dice Isacson. "El impacto será más técnico. Puede facilitar las acciones burocráticas, tales como ejercicios conjuntos", agrega.

Según Hakim, Brasil tiene una postura cautelosa sobre la relación militar con EE.UU., que no debería cambiar con el nuevo acuerdo.

Vecinos

Los analistas consultados por BBC Brasil también afirman que no parece haber razón para posibles reclamos de los vecinos de Brasil acerca de la colaboración con EE.UU.

El año pasado, el anuncio del acuerdo militar entre EE.UU. y Colombia generó críticas de varios países en América del Sur, incluyendo Brasil.

En ese momento, el gobierno brasileño se quejó de la "falta de transparencia" del pacto y pidió explicaciones a Washington y Bogotá.

El que se firmará con Brasil, sin embargo, es diferente del de Colombia en varios puntos.

No creo que otros países tengan razones para oponerse al acuerdo. Creo que Brasil no va a firmar este acuerdo sin consultar primero -puntos posiblemente polémicos- con sus vecinos.

El pacto no proporciona ninguna inmunidad para las tropas y no implica la instalación de bases estadounidenses en Brasil o acceso especial de una de las partes al territorio de la otra.

"No hay razón para que haya cualquier tipo de reacción de otros países", dice Isacson.

El analista Mark Weisbrot, director del Center for Economic and Policy Research, hace una valoración similar.

"No creo que otros países tengan razones para oponerse", dice Weisbrot. "Creo que Brasil no va a firmar este acuerdo sin consultar primero puntos posiblemente polémicos con sus vecinos".

Base

Según fuentes diplomáticas, el documento tiene una cláusula de garantías acordadas por la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que garantiza el respeto de los principios de igualdad soberana de los Estados, la no intervención en los asuntos internos y la inviolabilidad territorial.

El miércoles, fuentes del Departamento de Estado estadounidense subrayaron que el pacto que se firmará la próxima semana no tiene nada que ver con una posible alianza entre ambos países en la lucha contra el tráfico de drogas.

La semana pasada, durante una visita a Brasil del jefe del Comando Sur de EE.UU. el general Douglas Fraser, se anunciaron planes de la Policía Federal de Brasil de instalar un centro de recogida de información en Río de Janeiro.

Esa noticia generó especulaciones sobre la posible instalación de una base militar de EE.UU. en territorio brasileño. Fuentes diplomáticas de ambos países negaron estos rumores.

4 de abril de 2010

Carlos Pereyra Mele y Horacio Calderón analizaron las negociaciones de EEUU con Brasil para instalar base en el Cono Sur



Sábado 3 de abril de 2010


Sabado Radio: Tomas del Duca


Radio Rivadavia AM 630


Bs. As. Argentina








El especialista política suramericana, Pereyra Mele señaló que las negociaciones entre Brasil y Los Estados Unidos por la instalación de una base en la ciudad de Río de Janeiro no es la instalación de una base sino que sería una oficina que permitiría coordinar y triangular la lucha anti droga, tráfico de dinero y armas en la región del atlático sur.



Por su parte, el analista internacional Calderón agregó que sí hay un proyecto de crear un centro anti criminal y anti narcóticos en algún lugar, aún no definido de Brasil. Pero que también había otro en la ciudad de Recife, según un documento estadounidense, en el cual EE.UU. acariciaba contar con uno de los llamados "centros de seguridad cooperativo", como punto de tránsito de los aviones procedentes de Carolina del Sur hacia la isla de Ascensión y desde esta al Africa.



Tanto Mele y Calderón coincidieron que este movimiento y negociación de Brasil es para ubicarse entre la grandes potencias y de la política global que lleva adelante el Gobierno de Lula Da Silva.



Audio de la entrevista:


http://tomasdelducablog.blogspot.com/2010/04/carlos-pereyra-mele-y-horacio-calderon.html


3 de abril de 2010

Política Latinoamericana












La progresía y Malvinas



Todo es según el cristal con que se mira.

El de nuestros progresistas suele estar bastante empañado.







Esta vez el nuevo aniversario de Malvinas no ha encontrado mucho eco en la prensa. Sin embargo, la naturaleza del momento por el que se está pasando en el viejo contencioso del Atlántico Sur merecía algo más que alguna mención anecdótica vinculada a las vivencias de los sobrevivientes del conflicto, como la que dedica La Nación a dos veteranos, uno argentino y el otro británico. Más allá de lo aleccionadora que resulta la comparación en lo referido al trato que uno y otro recibieron después de la guerra y a la forma en que el Estado favoreció –en el caso del inglés- o limitó -en el del argentino- las posibilidades de reingreso de ambos a la sociedad, falta, en esta como en otras evocaciones, una reflexión abarcadora que encuadre al problema en las líneas generales de la historia y de la actual configuración global. La prospección petrolífera que empresas británicas han comenzado en aguas del archipiélago, las protestas de nuestro gobierno, la cerrada negativa de su homólogo de Londres a tomar en consideración el tema de la soberanía y la toma de posición unánime de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en el sentido de respaldar el reclamo argentino en el asunto, son aspectos que deberían ser mencionados en cualquier referencia al aniversario cumplido el pasado viernes. El vigor con que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva manifestó su disgusto ante la inoperancia de las Naciones Unidas para forzar una negociación en este caso de coloniaje practicado por el Reino Unido a 14.000 kilómetros de distancia de sus costas, es también un dato que debería haber sido tomado en cuenta, en tanto representa una señal proveniente de una potencia mundial, de momento la más provista de fuerza diplomática para propulsar la unión iberoamericana.

Más inquietante aun resulta la desatención de Página 12 respecto al mismo tema. Este diario, de brillante concepción periodística, en su edición del 2 de Abril no hizo (o al menos no presentó en ningún lugar destacado) mención alguna al aniversario que se cumplía y al problema austral. Al día siguiente se limitó a informar sobre el discurso de la presidente Cristina Fernández en Ushuaia y a ofrecer algunas breves notas complementarias, de las cuales la más extensa era una dedicada a los castigos infligidos a los conscriptos de manos de la propia oficialidad durante la guerra. Este órgano de prensa que apoya al gobierno de Cristina Fernández y que hace gala de un progresismo de izquierda muy atento no sólo a los derechos humanos sino también a los temas vinculados al aborto y al matrimonio gay, no pareció encontrar conveniente o importante ocuparse a fondo de este asunto de relevante interés nacional. Y esto nos lleva a una vez más a interrogarnos acerca del papel que el progresismo, o cierto subgénero del mismo que gusta adornarse con ese apelativo, desempeña en las luchas por la liberación nacional.

No hay duda que en el caso de Página 12 sus editores han sabido sacudirse la intransigencia abstracta de muchos grupos de izquierda que no logran nunca acomodar sus objetivos a la realidad y que, por consiguiente, en situaciones señaladas por un avance popular enmarcado en límites burgueses, terminan jugando objetivamente a favor de la reacción al plantear, con carácter ineludible, exigencias que romperían antes de tiempo el provisorio frente popular que se ha formado. Pero esa superación a la que aludimos en el caso del matutino que mencionamos, no llega a asumir del todo aspectos tan esenciales como la comprensión dialéctica de los procesos sociales y, en especial, la significación decisiva que tiene la cuestión nacional en la definición de estos últimos. La geopolítica, otro factor esencial para la construcción de un destino comunitario, suele ser ignorada olímpicamente en cualquier evaluación que, desde el ángulo del espectro ideológico al que nos referimos, se ocupe de medir y evaluar las circunstancias en las cuales se ha de desarrollar el proceso social. De alguna manera la izquierda “pura” (“pura” en el sentido de su intransigencia ideológica y ética sin tachas) parecería estimar que ese vocablo está asociado de forma inexorable a las teorizaciones nazis sobre el Lebensraum o espacio vital y considerarlas por lo tanto como abominables y desechables.

La cuestión no es así, desde luego. No sólo porque la geopolítica suministra indicaciones válidas acerca de cómo una “causalidad espacialde carácter geográfico contribuye a determinar los desarrollos de la política de poder, sino también porque sus principios son comprendidos y asumidos por las élites dirigentes de las grandes potencias, que obran en consecuencia y cuyos actos nos afectan. El mundo de hoy brinda una gran variedad de ejemplos acerca de cómo la geopolítica está presente en la evolución de las relaciones internacionales. Libros como los de Zbigniew Brzezinski El Gran Tablero Mundial o El dilema de Estados Unidos exponen claramente y casi sin eufemismos las líneas directrices de la actual política exterior norteamericana. A nadie se le puede escapar el carácter geopolítico que tienen acciones como la fragmentación de la ex Yugoslavia, el aliento a la disolución del ex imperio soviético a través de las “revoluciones naranja”, el cerco misilístico a Rusia, la desestabilización del Tibet como intento de amedrentar a China, la presencia estadounidense en Afganistán e Irak; el valor de Israel como bastión de la influencia occidental en Medio Oriente y la implantación de bases norteamericanas en Colombia.

Pretextos como el narcoterrorismo o el fundamentalismo islámico para excusar el intervencionismo militar en el tercer mundo no deberían convencer a nadie, toda vez que las políticas aplicadas para reprimirlos, lejos de conseguir su supresión, los exacerban y sirven en realidad para justificar los desplazamientos imperialistas con el manto de un hipócrita barniz moral. En efecto, más que en domar esos males, las políticas empleadas para reducirlos están pensadas, el fondo, para incentivarlos. La persistencia del problema de la droga permitiría dormir la capacidad de resistencia o las veleidades de insurrección de la creciente masa de desarraigados que el sistema produce en su propio seno a medida que avanza la concentración de la riqueza en unas pocas manos; por otro lado, la guerra infinita y de baja intensidad contra los rogue states y los outlaws fundamentalistas es el elemento ideal que el imperialismo necesita para explicar su presencia en los rincones del globo dotados de mayor valor geoestratégico.

La impotencia ante la realidad

Es esta incapacidad de la progresía para valorar la complejidad de factores que componen la realidad lo que explica su impotencia. Immanuel Wallerstein se interrogaba hace poco sobre la renuencia de la izquierda brasileña en apoyar a Lula. Analizando una serie de reportajes publicados por el principal periódico de izquierda de ese país, Brasil de Fato, a cuatro intelectuales progresistas a propósito del trigésimo aniversario de la fundación del PT, Wallerstein observa que su resistencia al gobierno de Lula proviene en gran medida de la incapacidad que la izquierda tuvo siempre en el sentido de seguir siendo popular y al mismo tiempo permanecer a la izquierda del espectro ideológico. Para estos observadores el “lulismo” ha abandonado los principios y los objetivos políticos que enarbolara para llegar al gobierno, se ha convertido en uno más de los partidos que forman parte de la “mermelada política” brasileña y se ha mimetizado con el conservadurismo y el populismo.

Sin duda que la política económica del gobierno del PT es pragmática y en gran medida aplica o ha aplicado recetas neoliberales, moderadas por un programa de centro izquierda de corte pequeño burgués; pero al mismo tiempo ha seguido incrementando el potencial industrial de su país, lo ha proyectado al nivel de una potencia económica de primer plano en el concierto mundial y, sobre todo, ha desplegado un dinamismo en su política exterior que ha hecho que Fidel Castro exalte la forma en que “ese trabajador metalúrgico (Lula) se ha convertido a sí mismo en un distinguido y prestigioso hombre de estado cuya voz es escuchada respetuosamente en las reuniones internacionales”. En otras observaciones de Castro respecto a Lula sólo cabe encontrar expresiones de cálida amistad y respeto, y una actitud comprensiva respecto de las inevitables concesiones que el mandatario brasileño debe hacer al pragmatismo político, inclusive en lo referido a la producción de etanol.

¿Qué explica la diferencia de actitud entre los intelectuales de izquierda que se separan de Lula o lo condenan, y la de un conductor cuyos pergaminos revolucionarios no discute nadie?

Es bastante simple: los progresistas latinoamericanos (y de otras latitudes), descritos en términos genéricos, adolecen de un temor al populismo que no es otra cosa, en última instancia, que la expresión de su incompetencia política y su miedo a ejercer al poder. Son tan exigentes que la meta que se ponen delante de sí les es siempre inalcanzable. Pero mientras tanto se sienten cómodos en el trono de la indignación moral, que en algunas ocasiones no deja de ofrecer buenos réditos económicos. Fidel, en cambio, es un revolucionario realista abierto a la comprensión de la complejidad de las cosas.

Esa exquisitez que se arropa en una ética que se supone inmarcesible es lo que suele confundir a la progresía respecto a episodios como el de Malvinas. En cualquier evocación de ese acontecimiento se preocupan en primer término por resaltar el carácter oportunista que tuvo la operación, que habría estado forzada por una fuga hacia delante de la dictadura, derivada de lo cada vez más insostenible de la situación interna de nuestro país. El progresismo asimismo hizo un acompañamiento vergonzante a los intentos de “desmalvinización” como los protagonizados por los gobiernos constitucionales que siguieron a la dictadura y que tuvieron su reflejo cinematográfico en películas como Los chicos de la guerra e Iluminados por el fuego.

En efecto la desmalvinización, iniciada en 1982, cuando el gobierno militar escondió a los veteranos que volvían del archipiélago impidiéndoles recibir el homenaje popular que merecían y que habría actuado como bálsamo de las heridas físicas y psicológicas que sufrían, fue proseguida por los gobiernos constitucionales que siguieron a la dictadura. De una manera lateral, pero de una forma también perversa, el progresismo en general contribuyó a esa desmalvinización a través de la “compasión” en que envolvió a los “chicos de la guerra”, convertidos en víctimas sacrificiales de un emprendimiento que no habría tenido pies ni cabeza y que habría sido montado por la dictadura tan sólo para salvar su propio pellejo embarcándose en una aventura militar que se presumía fácil.

Ahora bien, más allá de la imbecilidad de este último cálculo, derivado del infantilismo de creer en el apoyo que la causa Malvinas encontraría en Washington, no parece probable que haya sido el solo oportunismo el factor que determinó el desembarco. Se trató de una operación planificada y que respondía a determinaciones geopolíticas de bulto, como la presunción de la existencia de grandes reservas petrolíferas en la cuenca Malvinas, presunción que había llevado a Gran Bretaña, desde 1975, a poner en una vía muerta a las negociaciones en torno del destino de las islas.

La escasa o nula disposición de nuestros progresistas para percibir este dato, se da de la mano con su incapacidad para comprender el carácter dialéctico del acontecer histórico. Pues lo de Malvinas se puso de manifiesto, desde un primer momento, como una de esas paradojas monumentales que Hegel denominó “ironías de la Historia”. Que un gobierno militar de un anticomunismo acérrimo y enfeudado a Estados Unidos se atreviese a enfrentar al principal aliado de este y a romper la homogeneidad –presunta- de la alianza occidental de la cual ese gobierno creía formar parte desde una posición subordinada, era un acto de una torpeza tan supina que no podía sino trastocar los elementos que configuraban la posición de la Argentina en el mapa, poner de manifiesto cuál era la fuerza real a la que el país debía enfrentarse y donde estaban los aliados que requería. Así las cosas, los verdugos de la guerrilla guevarista de pronto hubieron de encontrarse abrazados a Fidel Castro a través del canciller Nicanor Costa Méndez…

¿No es este un proceso formidable para extraer lecciones de él? El progresismo cree que no. En realidad ni se plantea leer lo acontecido como un proceso. Más bien entiende que las cosas son como son, que no evolucionan, que quien fue “malo” una vez ha de serlo siempre y de la misma manera. No comprende que la realidad es multifacética y cambiante y que, si bien es necesario poseer una línea conductora que resguarde los principios a los que se quiere servir y las metas a las que se pretende alcanzar, esa directriz no está allí para paralizarnos en una actitud admonitora y estatuaria, sino para sostener como una flexible columna vertebral los movimientos a que se ve obligado a hacer el cuerpo.

Se trata de un viejo dilema que recorre la práctica política: cómo adaptarse a la sinuosidad del camino sin derrapar ni perder el rumbo. De cómo se lo vaya resolviendo dependerá mucho de lo que para nosotros se fraguará en el futuro.

Fuente: PERPECTIVAS: EL Sitio de Enrique Lacolla
http://www.enriquelacolla.com/sitio/notas.php?id=170
























IMPORTANCIA GEOPOLÍTICA DE LAS HIDROELÉCTRICAS EN SANTA CRUZ









Las grandes obras de infraestructura trascienden largamente un exiguo plazo gubernamental, para constituirse en aportes fundamentales para el desarrollo socio económico y la consolidación geopolítica de una nación.


Desde esa óptica deben evaluarse las dos gigantescas hidroeléctricas a construirse en la cuenca del Río Santa Cruz, la tercera cuenca hídrica más importante del territorio continental argentino, después de las cuencas Del Río de la Plata y Río Negro.


La Potencia Instalada conjunta será de 1.740 MW, discriminada en 1.140 MW de Cóndor Cliff y 600 MW de La Barrancosa, con una generación media anual de 5.100 GWh.


Poniendo en contexto dichas enormes magnitudes, representa un aumento cercano al 6 % de la Potencia Instalada total que posee el país actualmente, y equivale aproximadamente a la tercera parte de la Potencia de Reserva que el SADI (Sistema Argentino De Interconexión) debería tener disponible para atender emergencias, y de la cual carece a consecuencia de las muy negativas orientaciones impuestas al Sector Energético en el cuarto de siglo neoliberal (1976-2001), y sobre todo de la muy nefasta década del ’90.


La Generación Media Anual, tendrá como uno de sus efectos benéficos, el ahorro de aproximadamente 1.200 millones de litros de Diesel Oil, o alternativamente similar magnitud de metros cúbicos de gas natural, por año. Esto a la vez implica concretar cuantiosos ahorros ambientales, al evitarse la emisión de contaminantes gaseosos, provocados por la quema de combustibles fósiles.


Paralelamente, este fuerte impulso a la hidrogeneración disminuirá la muy alta y perniciosa excesiva dependencia de Argentina respecto a los combustibles fósiles, básicamente gas natural y petróleo, de los cuales estamos muy escasos, y cuyos precios son extremadamente volátiles y con claras tendencias a la suba en el mediano y largo plazo.


Largamente estudiadas desde las señeras épocas de Agua y Energía Eléctrica, la “maquinaria de impedir” siempre había logrado posponer estas y otras grandes usinas hidroeléctricas (concepto político de la “maquinaria de impedir” analizado en mi segundo libro, en el año 2000). Formaron parte del vasto conjunto de obras hidroeléctricas laboriosa y tesoneramente planificadas desde y por el Estado Argentino, para aumentar la disponibilidad de energía eléctrica y a la vez disminuir significativamente la muy alta dependencia de los estratégicos combustibles fósiles, en particular petróleo y gas natural.


En otras épocas, si bien era prudente tender a disminuir la incidencia del petróleo y el gas en la matriz eléctrica argentina, los niveles de reservas al menos aseguraban un margen de tiempo razonable para eventualmente concretar otras alternativas de generación, que mitigaran nuestra histórica alta dependencia del petróleo y el gas.


Pero ahora, estando al borde del agotamiento nuestras reservas de hidrocarburos después del nefasto cuarto de siglo de constantes medidas económicas neoliberales, por ende fuertemente antinacionales, y no casualmente de acentuado sesgo termoeléctrico, ahorrar petróleo y gas es un imperativo económico y geopolítico.


Por otra parte, la extrema volatilidad de los precios del petróleo y el gas natural, la tendencia de los mismos a las alzas en el mediano y largo plazo, y la vulnerabilidad energética argentina a la cual llevaron las políticas de extranjerizaciones de bienes estratégicos, torna de muy alto valor estratégico incrementar la disponibilidad de energía renovable de alta calidad, como es la hidroeléctrica.


Por otra parte, estas grandes presas hidroeléctricas en el muy austral Río Santa Cruz, contribuirán sustancialmente a aumentar el de por si alto valor estratégico de nuestro extremo sur continental, facilitando el tan necesario arraigo de más población argentina, la industrialización y diversificación productiva, fortaleciendo la presencia argentina en una gran región extremadamente conflictiva, muy cercana al teatro de operaciones de las agresiones británicas, exasperadas en estos días ante la soberbia y desafiante postura de instalar una plataforma petrolera e incrementar ostensiblemente su presencia militar colonialista en nuestros usurpados territorios insulares australes y el amplio mar adyacente.


Grandes obras de infraestructura, como estas grandes presas hidroeléctricas, el gasoducto transmagallánico, y la central carbonífera de Río Turbio, son pasos importantes en pos de fortalecer la presencia argentina en el sur continental, donde –al igual que en el NEA- es imprescindible acentuar los esfuerzos para concretar nuevos estadios de desarrollo socio económico; desarrollo que es el sostén imprescindible para todo proceso de defensa y de consolidación nacional.


Por cierto que en esa línea de acción faltan concretarse otras grandes iniciativas, como las estatizaciones de las grandes empresas del petróleo y el gas natural. Otras líneas de acción, que exceden lo energético, serán analizadas en artículos separados.


Analícese que no es casual que desde la fachada de ONGs pseudo ambientalistas, que esconden operaciones sospechosamente “paralelas” a los intereses de la inteligencia británica y ejecutoras de acciones de desintegración nacional –como Greenpeace y WWF Fundación Vida Silvestre-, de publicaciones como Selecciones del Readers Digest, desde entes “indigenistas” también manipulados desde el G 7 y Gran Bretaña, de “izquierdismos varios” antinacionales, de mercenarios del periodismo “bienpensante”, y de ciertas estructuras neoliberales, se ataque con notable saña y virulencia a las grandes hidroeléctricas santacruceñas y a la usina carbonífera de Río Turbio; pues todos esos aparentemente diferentes actores, coinciden en su veta claramente antinacional y claramente manipulada desde los centros anglosajones del poder mundial globalizante, los cuales buscan una Argentina débil, inerme, sin capacidad ni voluntad de autodeterminación, con una población estupidizada y colonizada culturalmente, y con un territorio amputado y fragmentado.


C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Feliz Pascua de Resurrección


Son mis sinceros deseos de felicidad y de alegría para cada uno de los que día a día aportamos y aportan al Blog para crea una nueva esperanza de unión Iberoamericana.

Lic. Carlos A. Pereyra Mele



Gólgota, o Calvario, lugar de la crucifixión de Jesucristo, dentro de la Basílica de la Resurrección. Foto: RIA Novosti/ Olga Krindina