Nos mudamos a Dossier Geopolítico

19 de octubre de 2011

1000 MILLONES DE INDIGNADOS






Mientas miles de indignados del mundo capitalista occidental y cristiano piden mantener sus privilegios, millones de seres humanos se los extermina por hambre, para mejor beneficio de los Bancos. CPM



Datos oficiales: 1.000 millones de personas duermen con hambre todos los días



La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) asegura que la situación de hambre en el mundo es alarmante. "Una de cada siete personas que viven en el mundo se va a la cama con hambre, la mayoría de ellas mujeres y niños", manifestó Lauren Landis, directora de la oficina del PMA (Programa Mundial de Alimentos) en Ginebra. El anuncio llega a la vez que se conoce que este mes la población mundial superará los 7 mil millones de personas.



La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) consideran que la situación del hambre en el mundo es alarmante, debido al constante incremento de la población mundial y a la fuerte subida de los precios de los alimentos.



"Una de cada siete personas que viven en el mundo se va a la cama con hambre, la mayoría de ellas mujeres y niños", manifestó Lauren Landis, directora de la oficina del PMA en Ginebra durante la inauguración de una exposición para denunciar este problema.




Landis, que presentó en el Palacio de Naciones la muestra "Luchando contra el hambre juntos", recordó que "el hambre mata a más gente cada daño que el sida, la malaria y la tuberculosis".



El objetivo de la FAO y del PMA es alertar de este problema para encontrar soluciones a la actual volatilidad del mercado de alimentos y lograr pasar de una situación de crisis a una de estabilidad que garantice el suministro para toda la población.



Entre 2005 y 2008, los precios de los alimentos alcanzaron su nivel más alto de los últimos 30 años, con incrementos especialmente preocupantes en alimentos básicos como el maíz, que ha subido un 74% en los últimos 18 meses, o el arroz, que ha subido un 166%.



Esto ha derivado en los últimos años en episodios de agitación civil en una veintena de países, en una situación que se vio exacerbada por el inicio de la crisis económica internacional en 2008 y por la entrada en juego de los especuladores.



Abdessalam Ould Ahmed, director de la oficina de la FAO en Ginebra, explicó a Efe que "la situación ha tomado un giro dramático a partir de 2008, cuando los precios alcanzaron un pico histórico y casi se doblaron en el periodo de tres o cuatro años".



"Tras un lento 2009, estamos otra vez con los precios en una situación de alza. La situación ahora es más dramática por el incremento de los precios, la crisis y otros problemas que limitan la capacidad del sector agrícola para responder a la demanda", dijo.



Ahmed señaló que hay "muchas razones detrás de la subida de los precios", entre las que citó que "cada año hay en el mundo 80 millones más de bocas que alimentar" y que los países en desarrollo aumentan su nivel de vida, incrementando la presión alimentaria.



"Estos países han aumentado su consumo de carne y de otros alimentos nutritivos que necesitan de una producción muy intensiva, sobre todo en lo que se refiere al consumo de cereales", afirmó.



También subrayó el papel importante que juega la especulación, con "grandes inversiones en juego en el mercado de alimentos para aprovecharse de la situación actual, lo que está exacerbando la subida de los precios y la volatilidad".



El representante de la FAO afirmó que la actual hambruna que afecta a cientos de miles de personas en el Cuerno de África debe ser "una llamada de atención" para muchos otros países que se pueden ver abocados en el futuro a una situación similar.



"Muchos países están expuestos a una crisis así. Es una crisis compleja, con un país roto por la guerra, pero crisis como esta se pueden repetir en otros lugares, donde se combinen la sequía, los altos precios de los alimentos y la inestabilidad", advirtió.



El llamado de la FAO llega de la mano de otro dato: este mes la población mundial alcanzará los 7 mil millones de habitantes según afirma el Instituto Nacional de Estadísticas Demográficas de Francia (INED), que presentó estos resultados en su estudio anual de la población mundial. Luego de alcanzar los 6 mil millones de habitantes en 1999, este año se llegará a los 7 mil millones – con un incremento de mil millones en un período de 12 años – y en 2025, a los 8 mil millones, esto es, tan sólo dentro de 14 años.



Sin embargo, el crecimiento poblacional está disminuyendo. El crecimiento anual cayó prácticamente a la mitad (1.1% en 2011), desde su pico del 2% cincuenta años atrás. El crecimiento continuaría decreciendo, hasta que la población mundial se estabilice en alrededor de 9 o 10 mil millones dentro de un siglo.



La disminución es consecuencia de la declinación de la fertilidad. En todo el mundo, hoy, las mujeres tienen 2,5 hijos en promedio, en comparación a 1950 cuando tenían 5. Pero este promedio global presenta grandes disparidades de acuerdo a las regiones y los países.



La fertilidad es menor en Taiwan (0.9 niños por mujer) y mayor en Nigeria (7 chicos). Las regiones del mundo en donde la fertilidad está todavía por sobre los 4 hijos, incluye prácticamente toda África Subsahariana, algunos países de la Península Arábiga y las regiones que se extienden de Afganistán hasta el norte de la India. Estos son, precisamente, los países en donde el crecimiento poblacional va a estar concentrado en los próximos años.



Uno de los mayores cambios en las décadas futuras va a ser el excepcional crecimiento poblacional en África. Incluyendo el norte de África, la población del continente se podría cuadruplicar en el próximo siglo, ascendiendo de 800 millones de habitantes en el 2.000 a 3.6 mil millones en el 2100, a pesar de la preponderancia del SIDA.



Mientras que 1 de cada 7 personas vive actualmente en África, la proporción dentro de 100 años va a ser de 1 de cada 3. El crecimiento sería especialmente rápido en África Subsahariana, donde la población va a aumentar de 600 millones en el 2000 a 3.4 mil millones en el 2100.



Con 1.3 mil millones de habitantes, China es el país más populoso del mundo, aunque la India, que no está muy por detrás (1.3 mil millones), pasaría a liderar dentro de los próximos 10 años (probablemente en el 2020). Esto es en tanto su población está creciendo más rápidamente, debido a la alta fertilidad (un promedio de 2.6 chicos por mujer, contra uno del 1.5 en China).

18 de octubre de 2011

El fin del capitalismo, según Wallerstein








Por Gastón Pardo


Red Voltaire


http://www.voltairenet.org/




Mientras que la círculos políticos mundiales discuten la manera cómo se debe administrar y solucionar la crisis económica occidental, el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein diagnostica una crisis del sistema. Según él, el problema no es de curar el capitalismo sino más bien de acompañarlo en su muerte al ataúd y de favorecer el surgimiento de aquello que el geopolítico belga Philippe Grasset llama una contra-cultura



Russia Today (04.10.11) entrevistó a Immanuel Wallerstein —sociólogo y seguidor de la escuela del historiador Fernand Braudel—, quien en esa ocasión ha dictado la sentencia final del capitalismo como sistema: su desintegración es irreversible, pues está a la vista el final de su declive iniciado en la década de los años del siglo pasado y cuya lenta agonía tomará entre veinte y cuarenta años más: El capitalismo moderno alcanzó el fin de la cuerda. No puede sobrevivir como sistema y por ello pasa por la etapa final de una crisis estructural de larga duración. No es una crisis de corto plazo, sino un despliegue estructural de grandes proporciones.



Primero el centro de pensamiento estratégico belga Dedefensa.org y hoy el analista político Alfredo Jalife en su columna bisemanal en el diario mexicano La Jornada y en la Red Voltaire, analizan las ideas de Wallerstein en la línea del pensamiento braudeliano, en cuya escuela el entrevistador se inscribe, relativo a las transiciones entre los poderes hegemónicos, que aborda su asociado recientemente fallecido Giovanni Arrighi en su libro Caos y Gobernación en el Sistema Moderno Mundial (Minnesota Press; 1999). Wallerstein considera que el mundo se encuentra en una fase de transición a otro sistema y la verdadera batalla política que se escenifica versa ya sobre el sistema que sustituirá al capitalismo.



Hace mucho Wallerstein había anticipado correctamente el fin del modelo neoliberal, pero nunca había atravesado nítidamente el Rubicón al dictar al capitalismo la sentencia irrevocable de su final como sistema.



¿Dónde queda, entonces, el axioma de que el capitalismo, por su carácter proteiforme, es capaz de adaptarse a todas las crisis y circunstancias?, pregunta el maestro Jalife.



A lo largo de muchos años Jalife ha sostenido, contra todos los vientos y las mareas, que no era un resfriado lo que ralentizaba el paso del capitalismo y ni siquiera una crisis coyuntural; se trata de un cambio de paradigma que obliga a reflexionar sobre el inalienable valor transcendental del ser humano por encima de las peores contigencias adversas (guerras, mercados, especulación desenfrenada, financierismo, economicismo, mercantilismo, consumismo, hipermaterialismo, tecnología sin bioética, depredación ambiental, desinformación oligopólica), lo cual ha puesto en evidencia, a la vez, la crisis de la civilización de procedencia judía y griega, cuyos valores espirituales sucumbieron en aras del neoliberalismo. El site Dedefensa. org (05.10.11) opina que Wallerstein se ha olvidado de esos valores que son los primeros que deberán restaurarse.



Son los valores que han impregnado la idea de bien en el occidente judeo cristiano, que aparece inmaculada en la teoría de las ideas modélicas de Platón en su Timeo, luego retomadas por Goëthe en su Fausto, por Dostoyevsky en su El jugador y por El mercader de Venecia de Shakespeare.



Wallerstein anhela el reemplazo del capitalismo por un mundo más democrático e igualitario como nunca antes ha existido en la historia mundial, pero que es posible. La opción contraria sería un sistema desigual, polarizante, explotador que no sea capitalista necesariamente, pero dentro del cual pueda haber mecanismos de control peores que los el capitalismo, como los puestos en marcha por la psicopolítica o el comportamentalismo.



Ya el historiador británico Eric Hobsbawm, señala otra vez Jalife, había anticipado el retorno pendular del marxismo como opción, pues no hay mayor claridad que la que ofrece el marxismo clásico, por boca de su fundador Marx, cuando expresaba que el capitalismo lleva en su seno el germen de su propia destrucción. Pero esa destrucción que es la que estamos viendo, es traducida como depredadora de sí misma, sin que la vanguardia revolucionaria que el propio Kart Marx anunció en su Manifiesto del partido comunista haya sido capaz de organizarse. Por eso nos adherimos a la noción del proceso autodestructivo siguiendo las convulsiones que ya presenciamos del caos mayor, y cualquiera que sea su duración autoeliminatoria, a nosotros nos toca poner a salvo los valores de la cultura predecesora del neoliberalismo que Wallerstein se abstiene de reivindicar.



Wallerstein recurre a la bifurcación del sistema para explicar el fin del capitalismo y el surgimiento de un nuevo sistema: sus raíces se encuentran en la imposibilidad de continuar el principio básico del capitalismo que es la acumulación del capital y que ha funcionado de alguna forma maravillosamente durante 500 años. Ha sido un sistema extremadamente exitoso, pero que ha terminado por deshacerse a sí mismo porque su clase dirigente y sus élites políticas son incapaces de resolver el problema de incertidumbre en el que se han metido.



Cuando se llega al cruce de caminos significa que en “algún punto, la cosa se cae y entramos a una situación nueva y relativamente estable –se acaba la crisis y nos encontramos dentro un nuevo sistema”, dice el entrevistado y ese dicho lo recoge Jalife.



Alerta que la transición aparentemente paralizada entre la muerte del capitalismo y el nacimiento de un nuevo sistema comporta peligros considerables puesto que coloca en evidencia a un sistema que se desploma con la ausencia de una perspectiva de sustitución, aún a corto plazo.



En la opinión de Jalife, esta situación es patéticamente palmaria en geopolítica: los multipolares BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), pese a su enorme potencialidad y el prestigio de su poder geoeconómico presente, sin mencionar a su disuasión nuclear, se han visto disfuncionales e impotentes para derribar el caduco orden unipolar de EU, que sigue propagando el caos financierista.



Wallerstein recurre a la dualidad griega entre determinismo y libre albedrío



Cuando el sistema es relativamente estable, está relativamente determinado como sistema en el que existe un relativamente limitado libre juego. Pero cuando el sistema es inestable y entra en crisis estructural, irrumpe el libre albedrío y los actos individuales importan realmente de una manera que no lo habían sido en medio milenio, lo cual es extremadamente peligroso ya que todo es impredecible a un plazo mayor que el corto, como lo expresa la ciencia de la incertidumbre. Esto desemboca en la parálisis, patente en la economía cuando los inversores han cesado de confiar en el marcado para reinvertir sus excedentes monetarios.



Siguiendo a Jalife, la economía, hoy devorada por los monstruos financieristas, se ha paralizado porque desembocó en una aporía –es decir, una irresoluble paradoja de impasse mental–, para no decir que sucumbió a la demencia absoluta cuando la bancocracia europea (en realidad, el financierismo transatlántico) exige a la Grecia de la OTAN optar por el suicidio físico para ser salvados financieramente.



Los griegos modernos, candidatos a la distanasia (que es la peor de las muertes: término que usaba Jalife en las clases que solía impartir de bioética, asignatura que importó de Estados Unidos a México y que vulgares plagiarios pretenden expropiar), representan simbólicamente al 99 por ciento de la humanidad que desea exterminar al uno por ciento de la plutocracia global, como ha sido disecado por los indignados de Wall Street, que se han sumado a la corriente planetaria de liberación ciudadana.



Pero no es tan grave: en una coyuntura de sequía de pensamiento, desde la política hasta la filosofía, debido a la descerebración a la que incurrió deliberadamente la desregulada globalización financierista, urge rescatar a los pocos pensadores que sobrevivieron el naufragio mental del infectado intelecto occidental excesivamente bursatilizado, mucho peor en sus alcances culturales que el doble cataclismo del financierismo y el economicismo.



Wallerstein sentencia el fin del capitalismo y el inicio de la gran incertidumbre



A propósito de la crisis del capitalismo: según Wallerstein es la crisis final, y la batalla en marcha no es sobre el destino del capitalismo en sí, sino de lo que va a reemplazarlo…“El capitalismo moderno ha llegado al final de su camino. No es capaz de sobrevivir como sistema,” Wallerstein y agrega: “Lo que estamos viendo es la crisis estructural del sistema. Una crisis estructural que comenzó en la década de los setentas del siglo XX y que mantendrá sus nefastos estertores por diez, veinte o cuarenta años. No es una crisis a resolver en el curso de un año o un momento. Se trata, pues, de la mayor crisis de la historia. Estamos en la transición a un sistema nuevo y la lucha política real que se ha desatado en el mundo con el repudio de la gente, no plantean el nuevo curso del capitalismo, sino sobre el sistema que habrá de reemplazarle”.



En la medida que, para Wallerstein, el capitalismo está en vía de extinción y en tanto que la batalla que hoy se libra es para preparar el modelo económico de reemplazo, la cuestión es la vía a seguir para sustitur eficazmente al capitalismo. “Estaríamos cerca de un mundo relativamente más democrático e igualitario – esta es una perspectiva” aseveró y luego dijo: “Jamás estuvimos en una situación similar en la historia mundial, pero es posible. La otra perspectiva mantener el sistema de explotación, que es inequitativo, desigualitario porque polariza la desigualdad. El nuevo sistema podría no ser el capitalismo. Capitalismo es eso que vemos caer. Pero hay asimismo alternativas peores que dentro del capitalismo”.



La crítica de Philippe Grasset (Dedefensa. org)



Wallerstein hace una descripción técnica, económica de la manera en que el cambio podría implantarse, entre le capitalisma en vías a un nuevo sistema. Se trata de un proceso que el entrevistado denomina “bifurcación”. “Es lo que técnicamente se ha llamado una bifurcación de un sistema”, dijo. “Sus raíces están en muchos aspectos separadas de la continuación de los principios básicos del capitalismo, que es concebido como acumulación de capital. Este es el punto central del sistema. Un sistema que ha trabajado maravillosamente en ciertas etapas en el medio milenio que lleva de existencia. Ha sido un sistema exitoso, pero ha dejado de funcionar como ocurre con todo sistema”. “Lo que ocurre en una bifurcación es que en algún punto del crucero, el sistema queda anclado en una nueva situación estable – la crisis ha terminado; estamos en el nuevo sistema”.



En suma, Wallerstrein describe los peligros, que en su opinión son considerables, del proceso de cambio, lo que implica por una parte la inhumación del capitalismo y, por otra parte, el nacimiento y la instalación de un nuevo sistema. La situación contiene riesgos porque es inevitable un período de parálisis entre el sistema que desaparece y el nuevo La presión sistémica ejercida por el sistema económico y político ha llevado a la fragmentación de sus diferentes opciones y concepciones; y en tanto que el hundimiento del atlantismo abre el camino a la verdad de la situación, es decir, a un sistema general del que nadie escapa, y que está a punto del hundimiento, engendrando a su paso una diversidad de reacciones críticas ciertas. De alguna manera, el enemigo principal ha cambiado: Entre 2001-2007 se trató del sistema anglosajón y su concepción del capitalismo ahora le toca al sistema general mismo, o lo que denominan los belgas la “Contra-Civilización”. Una cadena de ideas inevitables que no son subrayadas por el entrevistado. Por ello los estrategas belgas proponen que seamos mayormente críticos de Wallerstein.



Gastón Pardo



Fuente: http://www.voltairenet.org/El-fin-del-capitalismo-segun


11 de octubre de 2011

Vientos de Guerra






















Foto: Canciller Irani desmiente complot en USA





Hoy los medios de comunicación masivos instalan en la población mundial un supuesto plan de Irán para asesinar al Embajador Saudita e Israelí en EE.UU. (1), de inmediato se puso en marcha una escalada informativa que ya incluye a atentados en Argentina, etc., para asesinar a funcionarios norteamericanos y sauditas, en nuestra patria. El FBI y la DEA “informan” que desbarataron la organización que pensaban utilizar hombres del cartel mexicano de los Zetas para realizar los atentados en suelo norteamericano.





Esta información es de suma gravedad ya que los dos organismos de seguridad de EE.UU. como lo venimos leyendo en informaciones periodísticas originas en el país del norte están fuertemente cuestionadas por sus “errores” con los carteles mexicanos y sus relaciones peligrosas, no precisamente para combatirlos sino todo lo contrario, solo basta leer los informes del legislativo norteamericano sobre la operación “rápido y furioso” u de otros organismos policiales estatales (2), que permitieron la entrega de armamento sofisticado a los carteles mexicanos. Pero mas preocupante es la reiteración de la manipulación mediática ya conocida que origino los conflictos de Irak, Afganistán y recientemente Libia (también basados en informes de los servicios de seguridad estadounidense que aseguraban la tenencia de armas de destrucción masivas que jamás fueron encontradas en el caso Iraqui, que responsabilizo a los Talibanes del 11S falsamente y mas recientemente con las denuncias de los ataque masivos de las tropas del ejercito Libio a sus ciudadanos), pero que en definitiva fueron el “causa bellis” necesario para las intervenciones militares que están en pleno desarrollo. Por estas horas Irán rechaza las acusaciones del complot (3).





Este descubrimiento muy “oportuno” del FBI y de la DEA viene muy bien para descomprimir la grave crisis que afecta a EE.UU. y a sus aliados europeos, la cual se esta escapando de sus causes (indignados, desocupación, ajustes en salud, educación, servicios, Municipalidades y Estados quebrados que a logrado galvanizarse en protestas masivas de sus clases medias y mas educadas, contra el “sistema” que incorpora la novedad de sectores de veteranos de las ultimas intervenciones apoyando a los manifestantes- acontecimientos que no se veían desde la guerra del Vietnam en los 70- ello es un caldo de conflicto social difícil de administrar). La confusión y el desaliento que existe entre la dirigencia norteamericana por no logra estabilizar y sacar al País de la crisis, que no encuentra nuevas alternativas a la mimas, solo en mas ajustes, la pone en una posición de suma debilidad ante su sociedad y nada mejor para garantizar la “unidad nacional” americana, que buscar un enemigo externo para lograr ese objetivo y que la crisis y sus consecuencias sociales y económica pasen a un segundo plano, y poder continuar con el viejo plan de remodelar el medio oriente favorablemente a sus intereses estratégicos y para ello es necesario una escalada sobre la Republica de Irán, con una escala previo en Siria.





Esta escalada seguramente incluirá todos los aspectos que maneja la superpotencia visibles e invisibles: los diplomáticos, los económicos, sociales y militar y esto nos puede poner a la puerta de un nuevo gran conflicto no solo regional sino mundial (para la satisfacción del complejo industrial tecnológico militar de USA), que además contara con la parafernalia mediática que repetirá y nos atosigara con un discurso único distorsionador de la verdad, que le a dado muy buenos resultado, pero, atención aquí estamos en el ámbito de jugadores mayores y no de simples países tercermundistas como Irak, Afganistán o Libia, sino que aquí, seguramente intervendrán las potencias emergentes como China y Rusia, y la situación puede derivar en un conflicto mayor de resultado incierto para los propios planificadores de la escala. Argentina esta vez, esta inmersa en el conflicto (recordemos: AMIA-Embajada de Israel) y por ello debemos tener una política exterior que impida la escalada pues las consecuencias podrían ser gravísimas para nuestros intereses nacionales. Esperemos que prime la razón y no el aventurismo belicista, y los Vientos de Guerra se disipen.-





Lic. Carlos Pereyra Mele



(1) http://www.ntn24.com/noticias/fbi-y-dea-frustran-atentado-contra-embajadas-de-arabia-saudi-e-israel-025043



(2) http://noticias.aollatino.com/2011/10/08/jefes-policiales-critican-operacion-rapido-y-furioso/



(3) http://www.hispantv.com/detail.aspx?id=167224




Noticias para un escenario volátil



Ayer, en pocas horas, las noticias que involucran a Medio Oriente tuvieron un poco de cada condimento.


Por Marcelo Taborda.



...Días atrás, Mario Sznajder, director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, nos decía que, como residente en Medio Oriente, había adoptado el “opsimismo” como fórmula de vida. Dicha fórmula aludía a lo expresado en el libro El opsimista por su autor, Emil Habibi, pensador de nacionalidad palestina y ciudadanía israelí.



Sznajder explicaba la fórmula diciendo que “a corto plazo hay que ser pesimista, porque siempre hay alguien dispuesto a poner la bomba”. Al mismo tiempo, decía el politólogo, “hay que pensar en un futuro de paz y ésa es la parte optimista” de la receta.



Ayer, en pocas horas, las noticias que involucran a Medio Oriente tuvieron un poco de cada condimento. Por un lado, cuando las perspectivas de un descongelamiento de las negociaciones de paz parecían utópicas en medio de los reclamos palestinos por su Estado ante la ONU y los nuevos asentamientos autorizados por Israel, se anunció algo que esperó más de cinco años: la próxima liberación del soldado Guilad Shalit, hecho prisionero por Hamas el 25 de junio de 2006, a partir de un intercambio con poco más de mil presos palestinos. La sorpresiva noticia, confirmada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, aludía además a que entre los liberados estaría Maruán Barguti, el encarcelado dirigente de Al Fatah sindicado como jefe de la Segunda Intifada y a quien negociadores israelíes mencionan como líder capaz de superar diferencias entre facciones palestinas y convertirse en interlocutor válido para hacer la paz.



Casi en simultáneo, con los anuncios que llegaban desde Jerusalén y Gaza y que luego excluían a Barguti de los “canjeables” por Shalit, el secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, junto con el director del FBI y el jefe de la DEA, informaba en Washington sobre un complot para matar al embajador saudí y atentar contra las embajadas de Arabia e Israel, en una trama adjudicada a Irán.



El informe de los funcionarios estadounidenses dio cuenta de dos implicados de origen iraní, uno arrestado y otro fugado a Teherán, y detalló un frustrado intento por contratar servicios de sicarios del cartel mejicano de Los Zetas para perpetrar el asesinato del diplomático y participar en ataques con bombas.



Por si las revelaciones oficiales no fueran lo suficientemente escabrosas, una versión de ABC News citó a las embajadas de Israel y Arabia Saudita en Buenos Aires, ciudad castigada en 1992 y 1994 con dos atentados, como posibles blancos terroristas.



El gobierno iraní tildó los informes estadounidenses de “burdo invento” para desviar la atención de los norteamericanos, hoy centrada en acuciantes problemas domésticos.



En cualquier caso, las imputaciones cruzadas suponen una grave escalada para un escenario ya demasiado explosivo y volátil. La “Primavera Árabe” no acaba de definir su rumbo en un Egipto otra vez sumido en la represión, y países como China y Rusia se ofrecieron ayer a mediar para acabar con la violencia en Siria y evitar que los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte repitan en Damasco “el guión de Libia”.



Si el complot existió, las promesas de sanciones de la Casa Blanca podrían ser sólo una primera etapa de un conflicto mayor. Si todo es parte de una operación, significa de igual modo que Washington acentuará su presión sobre el país de los ayatolás.



Las noticias se entrecruzan. Israel anuncia un acuerdo con Hamas, el Movimiento de Resistencia Islámica al que considera financiado por Irán, tal como la fuerza libanesa de Hizbollah, apuntada por el ataque a la embajada. Esta guerrilla acusa a Washington de generar el clima para una intervención extranjera en Damasco.



Para la Argentina, que en la Asamblea de la ONU abogó por el reconocimiento palestino y a la vez renovó sus reclamos a Teherán por el ataque a la Amia, ninguna de las dos noticias debió pasar inadvertida. Mucho menos para quienes habitan en territorios donde la desconfianza es instintiva.


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Fuente: La Voz del Interior del 12/10/2011


http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/noticias-para-escenario-volatil



Malvinas es una causa nacional, identitaria y justa




El reclamo por la soberanía en las islas ocupadas por Gran Bretaña no puede dejar de ser una prioridad de nuestra política exterior mientras el conflicto siga sin resolverse.



Por Marcelo Kohen


Profesor de Derecho Internacional, Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo, Ginebra.



A intervalos regulares desde 1982, algunos politólogos argentinos cuestionan la tradicional política nacional hacia Malvinas. El artículo “Malvinas: nuestro problema no son las islas sino la causa” publicado por Vicente Palermo (¿investigador del Conicet?), en esta sección de Clarín del 22 de septiembre es un ejemplo (http://www.clarin.com/opinion/Malvinas-problema-islas-causa_0_559144161.html ).



Entre sus propuestas para el debate están el reconocimiento de los deseos de los habitantes de las islas y tener una política de “cooperación de gran alcance” con los británicos sin discutir soberanía. Malvinas sería una causa del nacionalismo que condiciona y perjudica toda la política exterior argentina. El autor pone en tela de juicio la existencia de un despojo y la justeza de la causa argentina, que no admitiría discusión del lado argentino. Afirma que la Argentina tampoco acepta negociar y que su posición es “absolutamente rígida”. Me propongo refutar tanto las premisas como sus propuestas.



Malvinas no es un mero diferendo territorial, como por ejemplo los que tuvimos con Chile, en los que se trataba de interpretar un tratado de límites. Los hechos son bien conocidos. La Argentina no está desempolvando un viejo conflicto territorial ya saldado. No se trata de hacer renacer una reivindicación de un territorio que alguna vez fue nuestro y hoy es de otro, como si Méjico reivindicara hoy California o Texas.



Los sucesivos gobiernos argentinos protestaron, reclamaron la devolución, la negociación, el arbitraje y se chocaron siempre con el rechazo prepotente del más fuerte. La cuestión Malvinas está pendiente, como lo reconocen las Naciones Unidas y la mayoría aplastante de la comunidad internacional. Las resoluciones de la ONU no sólo piden a las partes negociar soberanía, califican a la situación colonial como especial, que debe terminar mediante la solución de la disputa de soberanía, no reconoce los deseos sino los intereses de los habitantes y – a diferencia de otras situaciones coloniales- no incluye el derecho de libre determinación como aplicable al conflicto.



La Argentina ha sufrido una mutilación territorial y desde hace 178 años brega por que ese despojo termine. Una historia tan larga como la del país.



Esto explica que la causa de Malvinas forme parte de nuestra identidad nacional. Como lo fue la Alsacia-Lorena para Francia. Como lo fue para la India poner fin a los enclaves coloniales franceses y portugueses después de su independencia del Reino Unido.



Que el nacionalismo ultramontano o una dictadura hayan instrumentalizado la causa Malvinas no basta para desecharla. Un argumento británico que retoma Palermo es el de la supuesta inflexibilidad argentina que haría la negociación estéril, como lo probaría la disposición constitucional transitoria.



La Argentina dio amplias pruebas de su flexibilidad: sucesivos gobiernos estuvieron dispuestos a dar prácticamente todo si se reconoce que la Argentina es soberana.



Fórmulas como la de Hong-Kong o arriendo por un largo período fueron avanzadas. Que una parte fije su posición en una disposición constitucional no es un obstáculo a la negociación. De lo contrario, también lo sería el Acta de los “Territorios Británicos de Ultramar” que define a las islas como tales.



Otro elemento clave de la acción británica hacia la opinión pública argentina es incorporar la idea que son los habitantes de las islas quienes deben decidir. Es decir que ciudadanos británicos decidan un conflicto entre el Reino Unido y la Argentina. Una población constituida sobre la base del control migratorio colonial, en la que los argentinos son discriminados y cualquier súbdito de Su Majestad que se instala forma parte de su cuerpo electoral en pocos años.



Los dirigentes isleños tienen además una cuota importante de responsabilidad en el fracaso de las negociaciones que se abrieran con motivo de la aprobación de la resolución 2065. Impulsaron la “Fortaleza Falkland” antes de 1982. La manera en que se percibe en Malvinas a los isleños que deciden ejercer la ciudadanía argentina y habitar en el continente es otra muestra elocuente de intransigencia.



La dictadura militar utilizó en 1982 un método inapropiado invocando una causa justa . El fin no justifica los medios. La Argentina democrática así lo reconoció desde 1983. El 2 de abril es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra, no el Día de las Malvinas. Hubo jóvenes que dieron sus vidas y otros que volvieron al continente marcados para siempre. Que haya un día para el recuerdo y el homenaje es algo que va más allá del conflicto con el Reino Unido.



Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner pusieron fin a la política de concesiones seguida por el presidente Menem. La denuncia del acuerdo de hidrocarburos, que la Alianza prometió y el presidente De La Rúa no cumplió, fue una actitud de preservación de las riquezas naturales.



Se trataba de un acuerdo que facilitaba la seguridad jurídica de la exploración y explotación británica sin obtener nada a cambio.


La causa Malvinas seguirá presente como una de las prioridades en nuestra política exterior mientras el conflicto no se resuelva. Delegar su solución a las generaciones futuras equivale a abandonar la causa. Lo que cabe es discutir en el marco de una política de Estado cuáles son los métodos apropiados para imponer al Reino Unido la solución pacífica de la controversia, como lo exige el Derecho Internacional.

6 de octubre de 2011

El fracaso del culturalismo







Pedro Portugal Mollinedo



La crisis como consecuencia del tratamiento al problema del TIPNIS, tiene muchas facetas. Una de estas nos parece esencial; es la que inspiró el universo discursivo del actual gobierno y la aplicación de varias de sus políticas y que tiene también relación directa con el problema del TIPNIS. Nos referimos al culturalismo.


El culturalismo, en sus diferentes versiones, es la concepción según la cual el problema social en situación de poblaciones diversas se reduce, en definitiva, al tratamiento de las relaciones culturales. Como estrategia socio política el culturalismo surge para tratar el problema de los migrantes y de minorías nacionales en sociedades altamente industrializadas. Esta estrategia se definió bajo el nombre de multiculturalismo.



En los países llamados del Tercer Mundo o subdesarrollados, el multiculturalismo ingresó hace décadas como estrategia de los organismos internacionales y de ONGs, inicialmente como enfoque educativo. Para entonces las limitaciones del multiculturalismo (que significaría una relación estática entre culturas, susceptible de mantener esquemas de dominación y de poder) se quisieron remediar mediante el interculturalismo (que indicaría una interrelación dinámica, propensa a desarrollar dinámicas de cambio, comunicación e igualdad). El resultado de estas corrientes fue una hegemonía de pensamiento en el campo de las ciencias sociales, apoyada en una sólida y costosa burocracia internacional, de ONGs y de instituciones locales.



Como política de estado el culturalismo fue instrumentado por gobiernos conservadores que vieron en la diversidad cultural una manera de contentar a los organismos internacionales con supuestas políticas de reconocimiento de identidades, políticas que finalmente no eran sino instrumentos de dominación. Los gobiernos populares, de izquierda y «de cambio», de reciente vigencia en el continente, aplicaron también las recetas culturalistas, dándoles una intención revolucionaria. El gobierno de Bolivia creyó, por ejemplo, que el «reconocimiento de la dignidad del otro» era la solución de los problemas sociales y estructurales. En esta lógica, se llegó al recurso mágico de cambiar el nombre para transformar la realidad.



Modificando el nombre de la organización de los migrantes andinos en tierras bajas de Confederación de Colonizadores a Confederación de Comunidades Interculturales, el gobierno imaginó que esos migrantes se dedicarían a hacer rondas interculturales con los habitantes originarios de esos lugares. Los recientes enfrentamientos en el TIPNIS seguramente sacarán de ese sopor intercultural a los burócratas plurinacionales.


La plurinacionalidad, consagrada en la nueva Constitución, se basó en supuestos de diferencia (económicos,


jurídicos y políticos) de imposibilidad ejecutiva y que están al origen de la actual crisis del TIPNIS. El gobierno, asumiendo cánones culturalistas, se dedicó a organizar matrimonios colectivos, proclamar años nuevos


aymaras, hacer rituales propiciatorios, difundir peroratas pachamamistas y otras folcloridades parecidas.



Cuando este gobierno se vio enfrentado a crisis agudas (el llamado gasolinazo y el reciente problema del TIPNIS), de nada sirvieron esos exorcismos culturales para interpretar y solucionar esos problemas. Así, el culturalismo en el contexto de regímenes populistas de izquierda, es también instrumento de dominación, pero con añadidos bufonescos y retardatarios.



El culturalismo perenniza y agrava la situación colonial e infantiliza al indígena que lo asume. Enajena al colonizado su capacidad social transformadora y lo convierte en un ser esencialista. La naturaleza de los


problemas en países como Bolivia son históricos y estructurales. Se trata de descolonizar, no como algarabía posmoderna, sino como urgencia realista nacional que tiene componentes sociales y económicos con un necesario enfoque unitario y contemporáneo.-



Fuente: Periódico Mensual PUKARA Bolivia Octubre 2011- Año 5, N° 62

Avance decisivo de las ONGs en la captura del poder









El canciller Choquehuanca (der), quien habla por teléfono,


fue mantenido cautivo por los indígenas.




Por Andrés Soliz Rada


Rebelión




Con la decisión de suspender la construcción de la carretera que debía vincular los departamentos de Cochabamba y Beni (demorada desde hace 185 años), Bolivia es el primer país de América del Sur (y tal vez del mundo) en el que grandes ONG controlan el poder. A partir de ahora, todas las obras viales necesitarán la aquiescencia de grupos indígenas que responden, entre otras, al Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), financiado por países de Europa Occidental), y al Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), subvencionada por la Embajada de EEUU. Lo anterior incluye intentos de construir hidroeléctricas o termoeléctricas, plantas concentradoras de minerales, modernizar la agricultura o la agroindustria y promover flujos poblacionales en un país en el que hay escasa población donde muchos árboles y mucha población dónde hay pocos árboles. En consecuencia, Evo Morales ya no preside un gobierno con la presencia de ONG, sino un presidente prisionero de las ONG, que buscan consolidar su propia dictadura.


Tales avances están respaldados por el Convenio 169 de la OIT (1989) y de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007), a los que Bolivia adhirió sin reparos. Si transgrediera estas normas, podría ser demandada ante la Corte Interamericana de Justicia, cuyos fallos pretenden ser obligatorios. Lo ocurrido tiene como antecedente la preocupación europea por la contaminación de sus aguas y el agotamiento de sus tierras. Por este razón pretende mantener intocadas a regiones periféricas, que podría ocupar en el futuro. Las presiones para declarar a la Amazonía “reserva de la humanidad” y la acelerada compra de tierras en África y América Latina respaldan esta afirmación. Las ONG han arremetido a un país sin cohesión interna, con graves antagonismos regionales y que, por tanto, carece de defensas para detener intereses foráneos que buscan disgregarlo. Las ONG son como un vaso de whisky, que puede ser bebido sin problemas por una persona adulta. Pero que daña gravemente a un país casi niño como Bolivia.


EL EJEMPLO DE EEUU Y LOS ABOGADOS DE BRUSELAS


Entre el 9 y el 14 de julio pasados, la Embajada de EEUU en La Paz auspició conferencias de los académicos Lindsay Robertson, Stephen Greetham y Amanda Cobb. Greetham dijo que en su país “las tribus son dueñas de los recursos naturales que están sobre la tierra y debajo de ella”. Robertson añadió que “dónde hay gas, su propiedad es de los pueblos indígenas y no de toda la población”. Los especialistas puntualizaron que Bolivia había caminado por similar camino. Lo que no dijeron es que los recursos naturales, una vez en manos aborígenes, son transferidos a las transnacionales, a cambio de poder y dinero, que los han corrompido hasta la médula. (Jaime Salvatierra: “Rebelión.org, 23-09-11).


Las conquistas indigenistas se consideran inamovibles. El ex viceministro de tierras, Alejandro Almaraz (CEJIS), aclaró que no se aceptará el referéndum que propuso Evo para viabilizar la carretera que atraviesa el Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (TIPNIS) y que si se insiste en éllo, tendría que cambiarse la Constitución Política del Estado, la que, según los indigenistas, reemplazó al Estado colonial por un Estado plurinacional. La intangibilidad del parque no satisface a las ONG. Ahora exigen una disposición legal expresa para que nunca más se intente construir la obra. Los habitantes del TIPNIS han pedido la modificación de leyes aprobadas en los últimos meses y que no contemplaron totalmente sus exigencias. Se refirieron, por ejemplo, a la Ley de Deslinde Jurisdiccional, en la que la administración de territorios, jurisdicciones y manejo de recursos naturales aún es nebulosa. También demandan mayor independencia y atribuciones para la justicia comunitaria, pese a que numerosos linchamientos producidos bajo su invocación han quedado impunes. Dirigentes de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP) dijeron al Vicepresidente Alvaro García Linera que su pedido de explorar hidrocarburos en el departamento debía ser discutido con sus abogados en Bruselas. El organizador de la visita de los académicos estadounidenses, Eliseo Abelo, coordinó la resistencia en el TIPNIS con Adolfo Chávez, de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), y Rafael Quispe de la Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo (CONAMAQ).


TORPEZAS QUE AGLUTINARON A IZQUIERDISTAS Y NEOLIBERALES


Los grupos indígenas que se opusieron a la obra contaron con sucesivas torpezas del gobierno, como el pedido de Evo a sus partidarios de enamorar a las aborígenes, a fin de cambiar la decisión de sus dirigentes, impedir, por medio de policías, que inclusive niños y embarazadas que realizaban una marcha de protesta, se abastezcan de agua de un arroyo cercano, para luego reprimirlos con ferocidad de esbirros. Cuesta creer que la misma persona que hizo aprobar en la ONU los derechos de la madre tierra y declarar al agua como derecho humano, hubiera tolerado que el líquido elemento sea negado a caminantes abrasados por la sed. Estos antecedentes conformaron un abanico opositor que abarcó desde los dirigentes trotskistas del magisterio de La Paz hasta los gobernadores del Beni y Santa Cruz, identificados con el terrateniente Branco Marinkovic, a quien se expropiaron sus propiedades, antes de que fugara del país. De esta manera, quedó borrada la línea que separa la defensa de derechos humanos con la demanda de impedir la construcción del camino.


La amalgama incluyó al aymara Víctor Hugo Cádenas, ex vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, quien, junto al resto de partidos opositores, aseguró que la ruta sólo beneficiaría a cultivadores de coca, como si fuera imposible que un Estado construya caminos, sin favorecer al narcotráfico. La parálisis de obras se produce en momentos en que los pueblos de tierras bajas recibieron alrededor de ocho millones de hectáreas cultivables, en tanto el 25 % de la población boliviana (unos 3 millones de personas) se fueron de Bolivia por falta de trabajo o de un pedazo de tierra para sembrar alimentos. Sólo en Buenos Aires viven un millón de bolivianos expulsados de su Patria por razones económicas (Periódico “La Razón”, 24-09-11).


El reciente discurso desarrollista de Evo perdió credibilidad. El 26-XII-10, casi duplicó, por presión de las transnacionales, el precio de los combustibles. La medida tuvo que ser derogada ante la indignación popular. A ello se sumó la lamentable gestión pública, que convirtió al país en importador de gasolina, GLP, diesel, arroz, maíz y azúcar. La administración minera provocó que Huanuni, empresa en manos del Estado, produzca estaño a más de 9 dólares la libra fina, en tanto que yacimientos similares en el Perú lo hacen a 4.50 dólares. 5.000 cooperativistas fueron incorporados a Huanuni como trabajadores regulares, para luego disminuir la edad de los jubilados, en tanto los trabajadores activos no dejan de exigir más beneficios. Las utilidades de la japonesa Sumitomo, que explota San Cristóbal, en Potosí, ascienden a 1.000 millones de dólares anuales, en tanto que su tributación no alcanza a pagar el agua que consume y que tiene enorme valor en la zona desértica donde se halla el yacimiento.


DEL ESTADO COLONIAL AL ESTADO PLURINACIONAL


Los soldados israelíes logran aplacar sus remordimientos por la ocupación de Palestina repitiendo el siguiendo pensamiento: “Hemos sufrido tanto (como pueblo judío), que tenemos derecho a matar” . El indigenismo boliviano podría repetir casi lo mismo: “Hemos sufrido tanto que tenemos derecho a matar a Bolivia”. La base del razonamiento se halla en predicar que Evo, desde su llegada al gobierno, el 2006, ha reemplazado al Estado Colonial por un Estado Plurinacional. Los defensores de ese punto de vista no pueden explicar cómo el supuesto Estado Colonial permitió que un candidato indígena triunfara en las elecciones presidenciales del 2005 y se le abrieran las puertas del Palacio de Gobierno. Cómo el supuesto Estado Colonial puso en vigencia el voto universal, hace más de medio siglo, con lo que todos los ciudadanos del país fueron equiparados jurídicamente. Cómo en el supuesto Estado Colonial hubo decenas de representantes indígenas (cada vez más numerosos) en el Parlamento Nacional, a partir de la Revolución Nacional del 9 de abril de 1952.


Es verdad que la sociedad post-52 mantuvo resabios coloniales, que excluyeron a quechuas, aymaras y guaraníes del Colegio Militar, la Academia de Policías, las Asociaciones Empresariales, las Embajadas y gran parte de la administración pública. Estos perjuicios, de raíz cultural antes que jurídica, fueron debilitándose a través de los años, hasta que el gobierno de Evo terminó por liquidarlos con importantes disposiciones legales como la ley contra el racismo y nuevos diseños institucionales a través de la creación del Viceministerio de Justicia Comunitaria, el viceministerio de Salud Tradicional, el Programa de Salud Familiar Comunitaria Intercultural o el viceministerio de Coordinación con los Movimientos Sociales. Estas y otras medidas paralelas han convertido a Evo en uno de los Presidentes más importantes de la Historia Republicana.


La caracterización de Estado Colonial es aplicable a la Bolivia pre-52, en la que, en un año no tan lejano como 1945, existía todavía una suerte de inmobiliarias de indios, como puede constatarse por los siguientes anuncios publicados en “El Diario”.


“Arturo Hinojosa vende una finca en Sorata con 15 indios por Bs. 330.000” (22 de mayo de 1945)



“Arturo Hinojosa, vende una finca en el altiplano, a la hora de viaje de La Paz en automóvil, tiene una casa de hacienda, ganado vacuno, pastales y colonos. Bs. 320.000” (22 de mayo de 1945)



“Vendo una hermosa finca en el valle con 40 peones…”. Referencias Comercial Bustos. (11 de mayo de 1945)


El colonialismo interno iba, sin embargo, debilitándose en forma implacable por rebeliones indígenas, el surgimiento de nuevas organizaciones políticas como el MNR y el fortalecimiento de estructuras sindicales, como la Federación de Mineros. Estas organizaciones de resistencia tienen como antecesores a los combatientes indios y mestizos (de donde emerge lo indo-mestizo) de nuestra gesta por la independencia del Imperio Hispano. Lo indo mestizo permitió que Bolivia no desapareciese pese a tres conflagraciones internacionales, la última de las cuales tuvo tres años de duración. Lo indo mestizo hizo emerger al sector patriótico de las FFAA, que nacionalizó a la Standard Oil, en 1937, en el gobierno del general Toro, obligó a los barones del estaño a depositar sus divisas en el Banco Central, en el régimen del Tcnl. Germán Busch, y que convocó al primer congreso indigenal, en la gestión del coronel mártir Gualberto Villarroel.


EL INDIGENISMO Y LOS ESTADOS CONTINENTE


El indigenismo de las ONG no ofrece futuro alguno. Se limita a acuñar frases ecologistas y etnicista, que se contraponen y anulan apenas dos teóricos de esta tendencia pretenden ponerse de acuerdo. La corriente nacional – popular, en cambio, considera erróneo ignorar la Historia de Bolivia, con sus luces y sombras. El indigenismo mutila la historia al ocultar, por ejemplo, la lucha coordinada entre los ejércitos auxiliares de las Provincias Unidas y los ejércitos del caudillo aymara, Juan Manuel Cáceres, de cuyo pacto formaron parte destacados mestizos como Esteban Arce.


No la valora al restar importancia a los pensadores nacionales que combatieron al Estado Colonial, como Montenegro, Céspedes, Sergio Almaraz, Quiroga Santa Cruz y Zavaleta, y que tienen en Franz Tamayo y Carlos Medinaceli a sus precursores. No capta la trascendencia de figuras como las del patriota cruceño José Ortiz Mercado que elaboró, junto a un importante equipo de economistas, la Estrategia para el Desarrollo Nacional (gobierno del general Ovando, 1969-1970), en la que, a diferencia de ahora, el esfuerzo interno y no la ayuda foránea debían ser el motor del desarrollo.


Los pensadores nacionales enseñaron la importancia de construir dignidad. Esto es algo que no aprendió Evo al aceptar donativos de ambulancias españolas, computadoras francesas, carros bomberos de Gran Bretaña y cheques venezolanos, que han desordenado la administración pública hasta límites inmanejables. El “vivir bien”, la relación armónica con la naturaleza o la elaboración de un nuevo modelo civilizatorio sólo puede emerger de la Nación Continente Sudamericana primero y latinoamericana después, con capacidad de dialogar y negociar con otras naciones continente, como Rusia, India, China, Europa Occidental, Estados Unidos, la Unión Africana y la articulación de países árabes.


Sostener que 36 inventadas naciones son el nuevo sujeto histórico que conducirá los destino del país, como hace Alejandro Almaraz, carece de seriedad. Se necesita persuadir a los grupos étnicos, por pequeños que sean, que la necesidad de mejorar su calidad de vida y la de sus hijos pasa por formar parte de una comunidad nacional que los respete y valore. Lo anterior implica desarrollar y fortalecer el yo colectivo, frente a las acechanzas de predicadores rentados, que lucran con nuestras angustias. Sería injusto ignorar los aportes históricos y antropológicos, desarrollados en los últimos decenios, por intelectuales procedentes del mundo aymara, quechua y guaraní. Ese pensamiento articulador debe impedirnos caer en la explotación irracional de recursos naturales, en lugar de equilibrar desarrollo y preservación del medio ambiente, vigencia de Derechos Humanos Colectivos e Individuales, unidad nacional y respeto a lo diverso.



http://www.rebelion.org/noticia.php?id=136754




4 de octubre de 2011

Crisis Global !!!!!!!!!!!!!!!!!!




Esta es la mejor explicación que encontré de por que el mundo se va a la crisis mas profunda de su historia!...



Mientras que el PIB mundial es de 70 billones de dólares, el mercado de obligaciones es de 95.000 billones de dólares (más de 1.000 veces más), las bolsas “valen” 50.000 billones de dólares (casi 1.000 veces más) y los derivados “valen” 466.000 billones de dólares (más de 6.500 veces). Una situación insostenible. Lo que hay detrás de las cifras de obligaciones, valores de bolsa y derivados es un capital especulativo que es varios miles de veces superior a la economía real. Ante esta masa de capitales, la tasa de beneficio tiende a cero de forma imparable, pues los beneficios salen -a fin de cuentas- de la economía real. El sistema capitalista va hacia el colapso. Cada 2,4 horas se mueve un monto de dinero en el mundo ¡equivalente a todo el PIB de un año!.