Nos mudamos a Dossier Geopolítico

22 de octubre de 2011

El linchamiento de Muammar Gaddafi





por Thierry Meyssan


La muerte de Muammar al-Gaddafi ha sido celebrada con suma alegría en los palacios presidenciales occidentales, esa misma alegría ha estado ausente en la mayoría del pueblo libio. Para Thierry Meyssan, este asesinato militarmente inútil ha sido perpetrado por el Imperio no solamente como ejemplo, sino también para desestructurar la sociedad tribal libia.



Durante 42 años, Mouammar Gaddafi ha protegido su país del colonialismo occidental. Hoy, él ha pasado a formar parte, junto con Omar al-Mokhtar (http://www.voltairenet.org/La-verdadera-guerra-comienza-ahora ), en el panteón de los héroes nacionales libios.


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Jueves, 20 de octubre 2011, a 13h30 GMT, el Consejo Nacional de Transición (CNT) de Libia anunció la muerte de Muammar el-Gaddafi. A pesar de la gran confusión inicial, los primeros elementos sugieren que una caravana de coches intentaba salir de la ciudad de Sirte, ciudad sitiada, en donde la caravana fue bloqueada o en parte destruida por los bombardeos de la OTAN. Los sobrevivientes de esta caravana, dicen, se refugiaron entonces en las tuberías de una canalización. Gaddafi, que habría resultado herido, fue entonces capturado por la brigada Tigre de la tribu de los Misrata que habría aprovechado la ocasión para lincharlo.



El cuerpo del «Guía» de la Gran Jamahiriya Árabe Socialista no fue autorizado a que sea conservado en su ciudad natal de Sirte, o transportado a Trípoli, la capital, para su entierro, el cuerpo ha sido enviado como un trofeo de guerra por los Misrata a la ciudad del mismo nombre.



La tribu de los Misrata, que durante bastante tiempo dudó que campo escoger [el de los rebeldes o el de Gaddafi] y que en la actualidad prácticamente no tiene representante dentro del CNT, habrá dado finalmente el asalto de Trípoli después del bombardeo de la OTAN, y habrá linchado a Muammar el-Gaddafi tras el bombardeo de su caravana por la OTAN. E incluso ha trasladado el cuerpo del «Guía» a su ciudad para celebrar su triunfo. En julio, el «Guía» habría maldecido a los Misrata, instándolos de partir hacia Estambul y Tel Aviv, refiriéndose al hecho de que su tribu proviene de judíos turcos inmigrantes que se convirtieron al Islam.



Una avalancha de comentarios preparados bien de antemano han sido lanzados masivamente en todos los medios comerciales atlantistas con finalidad de demonizar una vez más a Gaddafi, y por lo tanto, hacer olvidar las condiciones bárbaras de su linchamiento y muerte.



Los principales dirigentes de la Coalición [de la OTAN] han celebrado jubilosamente la muerte de su enemigo y dicen estos que marca el acto final de la operación «Protector Unificado». Al hacerlo, ellos admiten implícitamente que dicha operación no tenía como finalidad hacer respetar y aplicar la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, sino que tenía más bien como finalidad la de derribar un sistema político y la de matar a un líder, es decir al presidente de una nación, y esto a pesar que el asesinato de un jefe de estado en función está prohibido por la ley [jurisprudencia] de EE.UU. y condenado universalmente.



Además, el linchamiento de Muammar el Gadafi, demuestra la voluntad de la OTAN de no querer llevarlo ante la Corte Penal Internacional para juzgarlo simplemente porque no hubiera sido capaz de condenarlo por crímenes contra la humanidad a falta de pruebas fehacientes, de la misma manera que el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia no pudo demostrar la culpabilidad de Slobodan Milosevic, a pesar de dos años de proceso.



En el torrente de barro y de calumnias vertidas por los medios de comunicación comercial atlantistas para ensuciar el legado y la memoria de Gaddafi, las mentiras y falsas acusaciones son repetidas constantemente, lo que demuestra a contrario que estos medios de comunicación tienen en realidad pocos elementos que sean auténticos y que pudiesen ser utilizados en contra de Gaddafi.



Así llega el caso del atentado contra la discoteca La Belle en Berlín (5 de abril de 1986, tres muertos, era en esa entonces la RFA República Federal de Alemania), suceso que fue utilizado como pretexto por la administración Reagan para bombardear su palacio y matar a su hija (14 de abril de 1986, por lo menos 50 muertos). En esa entonces, el fiscal alemán Detlev Mehlis (el mismo fiscal alemán que veinte años más tarde lo vamos a encontrar a cargo de la investigación del asesinato del primer ministro libanés Rafik al-Hariri y la falsificación de esta investigación) se basó en el testimonio de Eter Mushad para acusar a un diplomático libio y su cómplice Mohammed Amair. Sin embargo, la televisión alemana ZDF descubrió más tarde que Mushad Eter era un testigo falso y más bien un verdadero agente de la CIA, mientras que el atacante Mahammed Aamir era un agente del Mossad [1].



O el caso del atentado de Lockerbie (21 de diciembre de 1988, 270 muertes): los investigadores identificaron al dueño de la maleta que contenía la bomba y el sistema relojero para activar el explosivo gracias al testimonio de un comerciante maltés que había vendido un pantalón, pantalón que fue encontrado en la misma maleta-bomba. La justicia escocesa acusó entonces a dos agentes libios Abdelbasset Ali Mohmed Al Megrahi y Al Amin Khalifa Fhimah y el Consejo de Seguridad de la ONU tomó las sanciones contra Libia.


En última instancia, para poner fin a las sanciones, Libia accedió extraditar a los dos agentes (el primero fue condenado a cadena perpetua, el segundo fue absuelto) y a pagar $ 2.7 mil millones en compensación, mientras que el acusado prisionero continua proclamando su inocencia hasta hoy día.



En definitiva, en agosto de 2005, uno de los responsables escoceses encargado de la investigación declaró que la principal prueba, el sistema auto-disparador (temporizador o sistema relojero desencadenando la bomba) había sido colocado en el lugar del accidente por un agente de la CIA.


Más tarde, el mismo experto que había analizado el temporizador (relojero) para el tribunal admitió que él mismo había fabricado ese aparato antes que la CIA lo ponga sobre el lugar del accidente [donde cayeron los restos del avión]. Finalmente, el comerciante y vendedor de pantalones de Malta admitió haber recibido 2 millones de dólares para dar un falso testimonio. Las autoridades escocesas decidieron revisar el caso y el proceso, pero la salud de Abdel Basset Ali Mohmed Al Megrahi no lo permitió.



La actual campaña de desinformación [sobre Libia y Gaddafi] incluye también un aspecto sobre el estilo de vida del reciente difunto. Se le describe como un faraón con su suntuoso y lujoso modo de vida, de su astronómica fortuna oculta. Pero todos aquellos que conocieron de cerca a Muammar el Gadafi, o simplemente aquellos que han visitado su casa de familia y su residencia después de los bombardeos pueden dar fe de que él vivía en un ambiente similar al de la burguesía de su país, lejos de la ostentación jet-set de su ministro de Planificación, Mahmoud Jibril.


Del mismo modo, ninguno de los países que siguen investigando el paradero de la fortuna oculta de Gadafi, busqueda que se ha prolongado durante meses, ha sido capaz de encontrar esto. Todo el material y sumas incautadas pertenecían al gobierno libio y no al «Guía».



Al contrario, los medios de comunicación comerciales atlantistas sólo mencionan la orden de arresto internacional emitida por Interpol contra Muammar el-Gaddafi antes que comience la ofensiva de la OTAN sobre Libia.


Pero estos mismos medios de comunicación no dicen nada de la acusación de la justicia libanesa contra Gaddafi por haber eliminado al imán Musa Sadr y sus compañeros (en 1978). Esta omisión se debe al hecho de que el secuestro fue patrocinado por los Estados Unidos que quería eliminar a este imán chiíta antes de dejar que el ayatolá Ruhollah Jomeini regrese a Irán, por miedo a que Sadr no extienda por el Líbano la influencia de la revolución iraní.



Los medios de comunicación atlantistas no mencionan las críticas formuladas por la Resistencia civil anti-imperialista libanesa y las que también hicimos nosotros contra Muammar el-Gaddafi: sus compromisos oportunistas con Israel.



Por mi parte, puedo asegurar que, hasta la batalla de Trípoli, el «Guía» negoció con los enviados de Israel, con la esperanza de poder comprar la protección de Tel Aviv.


También debo testimoniar que, a pesar de mis críticas a su política internacional, y a pesar del expediente completo acerca de mí que la DCRI (rama de los servicios secretos franceses) le había proporcionado amablemente en julio en un intento para que me arrestaran, Muammar el Gadafi, me dió su confianza y me pidió que ayudara a su país para hacer valer sus derechos ante las Naciones Unidas [2], un comportamiento que no refleja la de un tirano abyecto.



Los medios de comunicación comerciales atlantistas no mencionaron tampoco las injerencias de Libia en la vida política francesa, ingerencia de Libia que yo condené, sobre todo acerca del financiamiento ilegal de la campaña electoral presidencial de Nicolas Sarkozy y de Ségolène Royal. El «Guía» había autorizado a su cuñado Abdallah Senoussi para que corrompa a los dos principales candidatos presidenciales franceses a cambio de la promesa de darle una amnistía o de ejercer presión sobre la justicia francesa para que cierren su expediente penal. [3]



Pero sobre todo, los medios de comunicación atlantistas nunca mencionaron el principal trabajo del «Guía»: el derrocamiento de una monarquía títere impuesta por los anglosajones, la expulsión de las tropas extranjeras estacionadas en Libia, la nacionalización de los hidrocarburos, la construcción del Man Made River (el sistema de irrigación más importante en el mundo), la redistribución de las ganancias del petróleo dentro de la población (que hizo que una de las poblaciones más pobres del mundo sea la más rica de África), el asilo generoso a los refugiados palestinos y la ayuda al desarrollo sin precedentes en el Tercer Mundo (la ayuda de Libia al desarrollo era más importante que la toda la ayuda reunida de los países del G-20).



La muerte de Muammar el Gadafi, no va a cambiar nada en el plano internacional. El acontecimiento más importante fue la caída de Trípoli, ciudad bombardeada masivamente y conquistada por la OTAN —sin duda el peor crimen de guerra en este siglo—, seguido de la entrada de la tribu de los Misrata para controlar la capital [y la masacre de inocentes].


Semanas antes que comience la batalla de Trípoli, la gran mayoría de los ciudadanos libios participaron, viernes tras viernes, en masivas manifestaciones contra la OTAN, contra el CNT y a favor de Gaddafi.


Ahora el país está destruido y están gobernados por la OTAN y sus títeres fantoches del CNT.



La muerte del «Guía» tendrá por otro lado un efecto traumático y durable en la sociedad libia. Matando con sus sicarios al líder del país, la OTAN ha destruido la esencia misma del principio de autoridad. Será necesario muchos años y mucha violencia antes que un nuevo líder pueda surgir y sea reconocido por el conjunto de las tribus, o que el sistema tribal sea remplazado por otro modo de organización social.


En este sentido, la muerte de Muammar el Gadafi, abre un período de incertidumbre y desestabilización para el país, país que puede ir camino a una iraquización o somalización de su territorio [en referencia a Irak y Somalia dos estados fallidos en la actualidad].



Thierry Meyssan



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[1] Investigación de la revista Frontal, difundido por el canal alemán ZDF el 28 de agosto de 1998.



[2] «Cosa que yo hice de manera solidaria y sin ninguna remuneración», ndlr.



[3] Abdallah Senoussi había sido condenando por rebeldía y sedición en Francia por el atentado contra el avión DC-10 de la compañía francesa de aviación UTA (19 de septiembre de 1989, 170 muertos) durante la guerra del Chad.


Un asesinato “democrático”










Auge, apogeo y ocaso del dictador que sojuzgó a su pueblo por 42 años





Seguidor de Nasser, destronó al rey Idris.



Fue enemigo y luego socio de Occidente, que lo dejó hacer.





Por julio Algañaraz



Roma. Corresponsal





No escapó y peleó hasta el final: éste debe ser un epitafio que le hubiera gustado al beduino Muammar Kadafi, que murió ayer 69 años después de que su madre lo tuvo en una tienda del desierto cerca de Sirte, principio y final de la vida de uno de los más dramáticos y coloridos líderes árabes.





También el más longevo porque duraba ya desde hace 42 años. Del dictador Kadafi se puede decir de todo, pero la foto que da vueltas hoy por el mundo y que lo muestra exánime, sangriento, impresiona, da compasión.





“Sic transit gloria mundi” (así pasa la gloria del mundo), dijo cínico Silvio Berlusconi, que hace un año besó públicamente las manos de Kadafi en Roma, para después dar las bases imprescindibles del sur de Italia y varios aviones a fin de bombardear a su ex amigo en la operación colonial de la OTAN, la alianza militar occidental, disfrazada de contribución a la libertad de un pueblo.





De la cuna a la tumba, nuestro personaje ha sido protagonista de una vida extraordinaria. Era un capitán de 27 años, que amaba la figura inspiradora del egipcio Gamal Abdel Nasser y sus sueños de panarabismo. Cuando el 1 de setiembre de 1969 echó con otros jóvenes oficiales al rey Idris, Muammar se autopromovió a coronel e inició la aventura del “socialismo islámico”, una ensalada de nacionalismo panárabe que delineó como filosofía política en los tres volúmenes del Libro Verde, que publicó entre 1975 y 1979. Esas fueron las bases de la Gran Jamahiriya, popular y socialista, sin partidos y sin líderes gobernada por el pueblo, como vendía Kadafi, que se proponía como “un militante más”.





Se sentía el “rey de reyes” de Africa como en los tiempos remotos de Salomón y de los emperadores etíopes. Muammar amaba los excesos: uniformes deslumbrantes, mujeres espectaculares que servían de custodios y para todo servicio. Una familia numerosa que vivía en el lujo más odioso, con hijos caprichosos que gozaban de un poder increíble, feudal.





Kadafi llevó tantos excesos a la arena política y hasta se creyó que podía enfrentar abiertamente a Estados Unidos. En 1981 hubo un choque aéreo en el golfo de Sirte, que no llegó a mayores porque EE.UU. recibía el 40% del petróleo libio. Pero el coronel de la Jamahiriya apoyaba a la guerrilla católica del IRA irlandés y al “setiembre negro” palestino. Cuando Ronald Reagan llegó al poder lo proclamó enemigo público número uno. El 15 de abril de 1986 los norteamericanos bombardearon Tripoli y Kadafi se salvó por un pelo de morir con su familia.





Las víctimas de la represión en Libia se cuentan por miles, pero Kadafi cometió un crimen internacional terrible en venganza por aquellas bombas. El 21 de diciembre de 1988 explotó una bomba a bordo de un avión de Pan American sobre la aldea escocesa de Lockerbie. Murieron los 259 pasajeros y tripulantes del Jumbo 747 y 11 aldeanos.





Castigada por la ONU con un embargo económico que duró años, Kadafi en 1999 dio una media vuelta espectacular. Entregó a los dos agentes libios considerados responsables del atentado y pagó una indemnización a los familiares de las víctimas.





De aquellos saltos mortales quedan montañas de secretos inconfesables que un ejército de agentes secretos tratan de hacer desaparecer desde que Trípoli cayó en manos de los insurrectos de Bengasi.





Occidente pasó de enemigo a padrino del coronel. Documentos hallados en Trípoli mostraron que Kadafi permitió a EE.UU. armar una Guantánamo en el desierto libio con prisioneros árabes tras Irak. Otro texto revela una rareza casi exótica: ex funcionarios de George W.Bush habrían asesorado a Kadafi durante la guerra civil para enfrentar a los insurrectos de Bengasi y los bombardeos de la OTAN.





Kadafi está muerto pero no se ha llevado los secretos del régimen a la tumba. Cuando la Caja de Pandora termine de ser destapada, el asombro de la carrera para complacer al coronel libio y hacer con él todo tipo de negocios –incluídas las armas- mostrará el otro rostro de Occidente, el que manda detrás de los valores democráticos, cuando vale la pena para redondear más negocios. El espectro de Muammar, el beduino que nació y murió en Sirte, seguirá entre nosotros aún durante mucho tiempo.





http://www.clarin.com/mundo/Auge-apogeo-dictador-sojuzgo-pueblo_0_576542380.html



Ha muerto Muammar El Khadaffi. Fue asesinado por la OTAN el ejército de la globalización, de las potencias coloniales y de las multinacionales, en nombre de la "libertad" y de la "democracia". Khadaffi con genio supo unir a más de cincuenta tribus del desierto enseñándole una testarudez llamada Patria, liberando al pueblo libio del sometimiento y la esclavitud colonial recogiendo el legado histórico de Omar Mukhtar. Fundó la Libia moderna, el país con mayor desarrollo humano del continente africano. Khadaffi fue un leal amigo de la Argentina debiendo nosotros recordar siempre su apoyo incondicional a la causa de Malvinas y a la guerra que libramos contra el usurpador ingles. Khadaffi fue un líder árabe digno, comprometido con la Tercera Posición y con la lucha por la liberación de los pueblos, que no huyo, ni se rindió. Días aciagos y de esclavitud le esperan a los libios, "protegidos" por el imperialismo, iguales a los que padecen los iraquíes, los afganos y los palestinos. Que Dios misericordioso recoja el alma del coronel Khadaffi y ampare al pueblo libio.



Dr. Antonio Mitre




19 de octubre de 2011

1000 MILLONES DE INDIGNADOS






Mientas miles de indignados del mundo capitalista occidental y cristiano piden mantener sus privilegios, millones de seres humanos se los extermina por hambre, para mejor beneficio de los Bancos. CPM



Datos oficiales: 1.000 millones de personas duermen con hambre todos los días



La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) asegura que la situación de hambre en el mundo es alarmante. "Una de cada siete personas que viven en el mundo se va a la cama con hambre, la mayoría de ellas mujeres y niños", manifestó Lauren Landis, directora de la oficina del PMA (Programa Mundial de Alimentos) en Ginebra. El anuncio llega a la vez que se conoce que este mes la población mundial superará los 7 mil millones de personas.



La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) consideran que la situación del hambre en el mundo es alarmante, debido al constante incremento de la población mundial y a la fuerte subida de los precios de los alimentos.



"Una de cada siete personas que viven en el mundo se va a la cama con hambre, la mayoría de ellas mujeres y niños", manifestó Lauren Landis, directora de la oficina del PMA en Ginebra durante la inauguración de una exposición para denunciar este problema.




Landis, que presentó en el Palacio de Naciones la muestra "Luchando contra el hambre juntos", recordó que "el hambre mata a más gente cada daño que el sida, la malaria y la tuberculosis".



El objetivo de la FAO y del PMA es alertar de este problema para encontrar soluciones a la actual volatilidad del mercado de alimentos y lograr pasar de una situación de crisis a una de estabilidad que garantice el suministro para toda la población.



Entre 2005 y 2008, los precios de los alimentos alcanzaron su nivel más alto de los últimos 30 años, con incrementos especialmente preocupantes en alimentos básicos como el maíz, que ha subido un 74% en los últimos 18 meses, o el arroz, que ha subido un 166%.



Esto ha derivado en los últimos años en episodios de agitación civil en una veintena de países, en una situación que se vio exacerbada por el inicio de la crisis económica internacional en 2008 y por la entrada en juego de los especuladores.



Abdessalam Ould Ahmed, director de la oficina de la FAO en Ginebra, explicó a Efe que "la situación ha tomado un giro dramático a partir de 2008, cuando los precios alcanzaron un pico histórico y casi se doblaron en el periodo de tres o cuatro años".



"Tras un lento 2009, estamos otra vez con los precios en una situación de alza. La situación ahora es más dramática por el incremento de los precios, la crisis y otros problemas que limitan la capacidad del sector agrícola para responder a la demanda", dijo.



Ahmed señaló que hay "muchas razones detrás de la subida de los precios", entre las que citó que "cada año hay en el mundo 80 millones más de bocas que alimentar" y que los países en desarrollo aumentan su nivel de vida, incrementando la presión alimentaria.



"Estos países han aumentado su consumo de carne y de otros alimentos nutritivos que necesitan de una producción muy intensiva, sobre todo en lo que se refiere al consumo de cereales", afirmó.



También subrayó el papel importante que juega la especulación, con "grandes inversiones en juego en el mercado de alimentos para aprovecharse de la situación actual, lo que está exacerbando la subida de los precios y la volatilidad".



El representante de la FAO afirmó que la actual hambruna que afecta a cientos de miles de personas en el Cuerno de África debe ser "una llamada de atención" para muchos otros países que se pueden ver abocados en el futuro a una situación similar.



"Muchos países están expuestos a una crisis así. Es una crisis compleja, con un país roto por la guerra, pero crisis como esta se pueden repetir en otros lugares, donde se combinen la sequía, los altos precios de los alimentos y la inestabilidad", advirtió.



El llamado de la FAO llega de la mano de otro dato: este mes la población mundial alcanzará los 7 mil millones de habitantes según afirma el Instituto Nacional de Estadísticas Demográficas de Francia (INED), que presentó estos resultados en su estudio anual de la población mundial. Luego de alcanzar los 6 mil millones de habitantes en 1999, este año se llegará a los 7 mil millones – con un incremento de mil millones en un período de 12 años – y en 2025, a los 8 mil millones, esto es, tan sólo dentro de 14 años.



Sin embargo, el crecimiento poblacional está disminuyendo. El crecimiento anual cayó prácticamente a la mitad (1.1% en 2011), desde su pico del 2% cincuenta años atrás. El crecimiento continuaría decreciendo, hasta que la población mundial se estabilice en alrededor de 9 o 10 mil millones dentro de un siglo.



La disminución es consecuencia de la declinación de la fertilidad. En todo el mundo, hoy, las mujeres tienen 2,5 hijos en promedio, en comparación a 1950 cuando tenían 5. Pero este promedio global presenta grandes disparidades de acuerdo a las regiones y los países.



La fertilidad es menor en Taiwan (0.9 niños por mujer) y mayor en Nigeria (7 chicos). Las regiones del mundo en donde la fertilidad está todavía por sobre los 4 hijos, incluye prácticamente toda África Subsahariana, algunos países de la Península Arábiga y las regiones que se extienden de Afganistán hasta el norte de la India. Estos son, precisamente, los países en donde el crecimiento poblacional va a estar concentrado en los próximos años.



Uno de los mayores cambios en las décadas futuras va a ser el excepcional crecimiento poblacional en África. Incluyendo el norte de África, la población del continente se podría cuadruplicar en el próximo siglo, ascendiendo de 800 millones de habitantes en el 2.000 a 3.6 mil millones en el 2100, a pesar de la preponderancia del SIDA.



Mientras que 1 de cada 7 personas vive actualmente en África, la proporción dentro de 100 años va a ser de 1 de cada 3. El crecimiento sería especialmente rápido en África Subsahariana, donde la población va a aumentar de 600 millones en el 2000 a 3.4 mil millones en el 2100.



Con 1.3 mil millones de habitantes, China es el país más populoso del mundo, aunque la India, que no está muy por detrás (1.3 mil millones), pasaría a liderar dentro de los próximos 10 años (probablemente en el 2020). Esto es en tanto su población está creciendo más rápidamente, debido a la alta fertilidad (un promedio de 2.6 chicos por mujer, contra uno del 1.5 en China).

18 de octubre de 2011

El fin del capitalismo, según Wallerstein








Por Gastón Pardo


Red Voltaire


http://www.voltairenet.org/




Mientras que la círculos políticos mundiales discuten la manera cómo se debe administrar y solucionar la crisis económica occidental, el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein diagnostica una crisis del sistema. Según él, el problema no es de curar el capitalismo sino más bien de acompañarlo en su muerte al ataúd y de favorecer el surgimiento de aquello que el geopolítico belga Philippe Grasset llama una contra-cultura



Russia Today (04.10.11) entrevistó a Immanuel Wallerstein —sociólogo y seguidor de la escuela del historiador Fernand Braudel—, quien en esa ocasión ha dictado la sentencia final del capitalismo como sistema: su desintegración es irreversible, pues está a la vista el final de su declive iniciado en la década de los años del siglo pasado y cuya lenta agonía tomará entre veinte y cuarenta años más: El capitalismo moderno alcanzó el fin de la cuerda. No puede sobrevivir como sistema y por ello pasa por la etapa final de una crisis estructural de larga duración. No es una crisis de corto plazo, sino un despliegue estructural de grandes proporciones.



Primero el centro de pensamiento estratégico belga Dedefensa.org y hoy el analista político Alfredo Jalife en su columna bisemanal en el diario mexicano La Jornada y en la Red Voltaire, analizan las ideas de Wallerstein en la línea del pensamiento braudeliano, en cuya escuela el entrevistador se inscribe, relativo a las transiciones entre los poderes hegemónicos, que aborda su asociado recientemente fallecido Giovanni Arrighi en su libro Caos y Gobernación en el Sistema Moderno Mundial (Minnesota Press; 1999). Wallerstein considera que el mundo se encuentra en una fase de transición a otro sistema y la verdadera batalla política que se escenifica versa ya sobre el sistema que sustituirá al capitalismo.



Hace mucho Wallerstein había anticipado correctamente el fin del modelo neoliberal, pero nunca había atravesado nítidamente el Rubicón al dictar al capitalismo la sentencia irrevocable de su final como sistema.



¿Dónde queda, entonces, el axioma de que el capitalismo, por su carácter proteiforme, es capaz de adaptarse a todas las crisis y circunstancias?, pregunta el maestro Jalife.



A lo largo de muchos años Jalife ha sostenido, contra todos los vientos y las mareas, que no era un resfriado lo que ralentizaba el paso del capitalismo y ni siquiera una crisis coyuntural; se trata de un cambio de paradigma que obliga a reflexionar sobre el inalienable valor transcendental del ser humano por encima de las peores contigencias adversas (guerras, mercados, especulación desenfrenada, financierismo, economicismo, mercantilismo, consumismo, hipermaterialismo, tecnología sin bioética, depredación ambiental, desinformación oligopólica), lo cual ha puesto en evidencia, a la vez, la crisis de la civilización de procedencia judía y griega, cuyos valores espirituales sucumbieron en aras del neoliberalismo. El site Dedefensa. org (05.10.11) opina que Wallerstein se ha olvidado de esos valores que son los primeros que deberán restaurarse.



Son los valores que han impregnado la idea de bien en el occidente judeo cristiano, que aparece inmaculada en la teoría de las ideas modélicas de Platón en su Timeo, luego retomadas por Goëthe en su Fausto, por Dostoyevsky en su El jugador y por El mercader de Venecia de Shakespeare.



Wallerstein anhela el reemplazo del capitalismo por un mundo más democrático e igualitario como nunca antes ha existido en la historia mundial, pero que es posible. La opción contraria sería un sistema desigual, polarizante, explotador que no sea capitalista necesariamente, pero dentro del cual pueda haber mecanismos de control peores que los el capitalismo, como los puestos en marcha por la psicopolítica o el comportamentalismo.



Ya el historiador británico Eric Hobsbawm, señala otra vez Jalife, había anticipado el retorno pendular del marxismo como opción, pues no hay mayor claridad que la que ofrece el marxismo clásico, por boca de su fundador Marx, cuando expresaba que el capitalismo lleva en su seno el germen de su propia destrucción. Pero esa destrucción que es la que estamos viendo, es traducida como depredadora de sí misma, sin que la vanguardia revolucionaria que el propio Kart Marx anunció en su Manifiesto del partido comunista haya sido capaz de organizarse. Por eso nos adherimos a la noción del proceso autodestructivo siguiendo las convulsiones que ya presenciamos del caos mayor, y cualquiera que sea su duración autoeliminatoria, a nosotros nos toca poner a salvo los valores de la cultura predecesora del neoliberalismo que Wallerstein se abstiene de reivindicar.



Wallerstein recurre a la bifurcación del sistema para explicar el fin del capitalismo y el surgimiento de un nuevo sistema: sus raíces se encuentran en la imposibilidad de continuar el principio básico del capitalismo que es la acumulación del capital y que ha funcionado de alguna forma maravillosamente durante 500 años. Ha sido un sistema extremadamente exitoso, pero que ha terminado por deshacerse a sí mismo porque su clase dirigente y sus élites políticas son incapaces de resolver el problema de incertidumbre en el que se han metido.



Cuando se llega al cruce de caminos significa que en “algún punto, la cosa se cae y entramos a una situación nueva y relativamente estable –se acaba la crisis y nos encontramos dentro un nuevo sistema”, dice el entrevistado y ese dicho lo recoge Jalife.



Alerta que la transición aparentemente paralizada entre la muerte del capitalismo y el nacimiento de un nuevo sistema comporta peligros considerables puesto que coloca en evidencia a un sistema que se desploma con la ausencia de una perspectiva de sustitución, aún a corto plazo.



En la opinión de Jalife, esta situación es patéticamente palmaria en geopolítica: los multipolares BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), pese a su enorme potencialidad y el prestigio de su poder geoeconómico presente, sin mencionar a su disuasión nuclear, se han visto disfuncionales e impotentes para derribar el caduco orden unipolar de EU, que sigue propagando el caos financierista.



Wallerstein recurre a la dualidad griega entre determinismo y libre albedrío



Cuando el sistema es relativamente estable, está relativamente determinado como sistema en el que existe un relativamente limitado libre juego. Pero cuando el sistema es inestable y entra en crisis estructural, irrumpe el libre albedrío y los actos individuales importan realmente de una manera que no lo habían sido en medio milenio, lo cual es extremadamente peligroso ya que todo es impredecible a un plazo mayor que el corto, como lo expresa la ciencia de la incertidumbre. Esto desemboca en la parálisis, patente en la economía cuando los inversores han cesado de confiar en el marcado para reinvertir sus excedentes monetarios.



Siguiendo a Jalife, la economía, hoy devorada por los monstruos financieristas, se ha paralizado porque desembocó en una aporía –es decir, una irresoluble paradoja de impasse mental–, para no decir que sucumbió a la demencia absoluta cuando la bancocracia europea (en realidad, el financierismo transatlántico) exige a la Grecia de la OTAN optar por el suicidio físico para ser salvados financieramente.



Los griegos modernos, candidatos a la distanasia (que es la peor de las muertes: término que usaba Jalife en las clases que solía impartir de bioética, asignatura que importó de Estados Unidos a México y que vulgares plagiarios pretenden expropiar), representan simbólicamente al 99 por ciento de la humanidad que desea exterminar al uno por ciento de la plutocracia global, como ha sido disecado por los indignados de Wall Street, que se han sumado a la corriente planetaria de liberación ciudadana.



Pero no es tan grave: en una coyuntura de sequía de pensamiento, desde la política hasta la filosofía, debido a la descerebración a la que incurrió deliberadamente la desregulada globalización financierista, urge rescatar a los pocos pensadores que sobrevivieron el naufragio mental del infectado intelecto occidental excesivamente bursatilizado, mucho peor en sus alcances culturales que el doble cataclismo del financierismo y el economicismo.



Wallerstein sentencia el fin del capitalismo y el inicio de la gran incertidumbre



A propósito de la crisis del capitalismo: según Wallerstein es la crisis final, y la batalla en marcha no es sobre el destino del capitalismo en sí, sino de lo que va a reemplazarlo…“El capitalismo moderno ha llegado al final de su camino. No es capaz de sobrevivir como sistema,” Wallerstein y agrega: “Lo que estamos viendo es la crisis estructural del sistema. Una crisis estructural que comenzó en la década de los setentas del siglo XX y que mantendrá sus nefastos estertores por diez, veinte o cuarenta años. No es una crisis a resolver en el curso de un año o un momento. Se trata, pues, de la mayor crisis de la historia. Estamos en la transición a un sistema nuevo y la lucha política real que se ha desatado en el mundo con el repudio de la gente, no plantean el nuevo curso del capitalismo, sino sobre el sistema que habrá de reemplazarle”.



En la medida que, para Wallerstein, el capitalismo está en vía de extinción y en tanto que la batalla que hoy se libra es para preparar el modelo económico de reemplazo, la cuestión es la vía a seguir para sustitur eficazmente al capitalismo. “Estaríamos cerca de un mundo relativamente más democrático e igualitario – esta es una perspectiva” aseveró y luego dijo: “Jamás estuvimos en una situación similar en la historia mundial, pero es posible. La otra perspectiva mantener el sistema de explotación, que es inequitativo, desigualitario porque polariza la desigualdad. El nuevo sistema podría no ser el capitalismo. Capitalismo es eso que vemos caer. Pero hay asimismo alternativas peores que dentro del capitalismo”.



La crítica de Philippe Grasset (Dedefensa. org)



Wallerstein hace una descripción técnica, económica de la manera en que el cambio podría implantarse, entre le capitalisma en vías a un nuevo sistema. Se trata de un proceso que el entrevistado denomina “bifurcación”. “Es lo que técnicamente se ha llamado una bifurcación de un sistema”, dijo. “Sus raíces están en muchos aspectos separadas de la continuación de los principios básicos del capitalismo, que es concebido como acumulación de capital. Este es el punto central del sistema. Un sistema que ha trabajado maravillosamente en ciertas etapas en el medio milenio que lleva de existencia. Ha sido un sistema exitoso, pero ha dejado de funcionar como ocurre con todo sistema”. “Lo que ocurre en una bifurcación es que en algún punto del crucero, el sistema queda anclado en una nueva situación estable – la crisis ha terminado; estamos en el nuevo sistema”.



En suma, Wallerstrein describe los peligros, que en su opinión son considerables, del proceso de cambio, lo que implica por una parte la inhumación del capitalismo y, por otra parte, el nacimiento y la instalación de un nuevo sistema. La situación contiene riesgos porque es inevitable un período de parálisis entre el sistema que desaparece y el nuevo La presión sistémica ejercida por el sistema económico y político ha llevado a la fragmentación de sus diferentes opciones y concepciones; y en tanto que el hundimiento del atlantismo abre el camino a la verdad de la situación, es decir, a un sistema general del que nadie escapa, y que está a punto del hundimiento, engendrando a su paso una diversidad de reacciones críticas ciertas. De alguna manera, el enemigo principal ha cambiado: Entre 2001-2007 se trató del sistema anglosajón y su concepción del capitalismo ahora le toca al sistema general mismo, o lo que denominan los belgas la “Contra-Civilización”. Una cadena de ideas inevitables que no son subrayadas por el entrevistado. Por ello los estrategas belgas proponen que seamos mayormente críticos de Wallerstein.



Gastón Pardo



Fuente: http://www.voltairenet.org/El-fin-del-capitalismo-segun


11 de octubre de 2011

Vientos de Guerra






















Foto: Canciller Irani desmiente complot en USA





Hoy los medios de comunicación masivos instalan en la población mundial un supuesto plan de Irán para asesinar al Embajador Saudita e Israelí en EE.UU. (1), de inmediato se puso en marcha una escalada informativa que ya incluye a atentados en Argentina, etc., para asesinar a funcionarios norteamericanos y sauditas, en nuestra patria. El FBI y la DEA “informan” que desbarataron la organización que pensaban utilizar hombres del cartel mexicano de los Zetas para realizar los atentados en suelo norteamericano.





Esta información es de suma gravedad ya que los dos organismos de seguridad de EE.UU. como lo venimos leyendo en informaciones periodísticas originas en el país del norte están fuertemente cuestionadas por sus “errores” con los carteles mexicanos y sus relaciones peligrosas, no precisamente para combatirlos sino todo lo contrario, solo basta leer los informes del legislativo norteamericano sobre la operación “rápido y furioso” u de otros organismos policiales estatales (2), que permitieron la entrega de armamento sofisticado a los carteles mexicanos. Pero mas preocupante es la reiteración de la manipulación mediática ya conocida que origino los conflictos de Irak, Afganistán y recientemente Libia (también basados en informes de los servicios de seguridad estadounidense que aseguraban la tenencia de armas de destrucción masivas que jamás fueron encontradas en el caso Iraqui, que responsabilizo a los Talibanes del 11S falsamente y mas recientemente con las denuncias de los ataque masivos de las tropas del ejercito Libio a sus ciudadanos), pero que en definitiva fueron el “causa bellis” necesario para las intervenciones militares que están en pleno desarrollo. Por estas horas Irán rechaza las acusaciones del complot (3).





Este descubrimiento muy “oportuno” del FBI y de la DEA viene muy bien para descomprimir la grave crisis que afecta a EE.UU. y a sus aliados europeos, la cual se esta escapando de sus causes (indignados, desocupación, ajustes en salud, educación, servicios, Municipalidades y Estados quebrados que a logrado galvanizarse en protestas masivas de sus clases medias y mas educadas, contra el “sistema” que incorpora la novedad de sectores de veteranos de las ultimas intervenciones apoyando a los manifestantes- acontecimientos que no se veían desde la guerra del Vietnam en los 70- ello es un caldo de conflicto social difícil de administrar). La confusión y el desaliento que existe entre la dirigencia norteamericana por no logra estabilizar y sacar al País de la crisis, que no encuentra nuevas alternativas a la mimas, solo en mas ajustes, la pone en una posición de suma debilidad ante su sociedad y nada mejor para garantizar la “unidad nacional” americana, que buscar un enemigo externo para lograr ese objetivo y que la crisis y sus consecuencias sociales y económica pasen a un segundo plano, y poder continuar con el viejo plan de remodelar el medio oriente favorablemente a sus intereses estratégicos y para ello es necesario una escalada sobre la Republica de Irán, con una escala previo en Siria.





Esta escalada seguramente incluirá todos los aspectos que maneja la superpotencia visibles e invisibles: los diplomáticos, los económicos, sociales y militar y esto nos puede poner a la puerta de un nuevo gran conflicto no solo regional sino mundial (para la satisfacción del complejo industrial tecnológico militar de USA), que además contara con la parafernalia mediática que repetirá y nos atosigara con un discurso único distorsionador de la verdad, que le a dado muy buenos resultado, pero, atención aquí estamos en el ámbito de jugadores mayores y no de simples países tercermundistas como Irak, Afganistán o Libia, sino que aquí, seguramente intervendrán las potencias emergentes como China y Rusia, y la situación puede derivar en un conflicto mayor de resultado incierto para los propios planificadores de la escala. Argentina esta vez, esta inmersa en el conflicto (recordemos: AMIA-Embajada de Israel) y por ello debemos tener una política exterior que impida la escalada pues las consecuencias podrían ser gravísimas para nuestros intereses nacionales. Esperemos que prime la razón y no el aventurismo belicista, y los Vientos de Guerra se disipen.-





Lic. Carlos Pereyra Mele



(1) http://www.ntn24.com/noticias/fbi-y-dea-frustran-atentado-contra-embajadas-de-arabia-saudi-e-israel-025043



(2) http://noticias.aollatino.com/2011/10/08/jefes-policiales-critican-operacion-rapido-y-furioso/



(3) http://www.hispantv.com/detail.aspx?id=167224




Noticias para un escenario volátil



Ayer, en pocas horas, las noticias que involucran a Medio Oriente tuvieron un poco de cada condimento.


Por Marcelo Taborda.



...Días atrás, Mario Sznajder, director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, nos decía que, como residente en Medio Oriente, había adoptado el “opsimismo” como fórmula de vida. Dicha fórmula aludía a lo expresado en el libro El opsimista por su autor, Emil Habibi, pensador de nacionalidad palestina y ciudadanía israelí.



Sznajder explicaba la fórmula diciendo que “a corto plazo hay que ser pesimista, porque siempre hay alguien dispuesto a poner la bomba”. Al mismo tiempo, decía el politólogo, “hay que pensar en un futuro de paz y ésa es la parte optimista” de la receta.



Ayer, en pocas horas, las noticias que involucran a Medio Oriente tuvieron un poco de cada condimento. Por un lado, cuando las perspectivas de un descongelamiento de las negociaciones de paz parecían utópicas en medio de los reclamos palestinos por su Estado ante la ONU y los nuevos asentamientos autorizados por Israel, se anunció algo que esperó más de cinco años: la próxima liberación del soldado Guilad Shalit, hecho prisionero por Hamas el 25 de junio de 2006, a partir de un intercambio con poco más de mil presos palestinos. La sorpresiva noticia, confirmada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, aludía además a que entre los liberados estaría Maruán Barguti, el encarcelado dirigente de Al Fatah sindicado como jefe de la Segunda Intifada y a quien negociadores israelíes mencionan como líder capaz de superar diferencias entre facciones palestinas y convertirse en interlocutor válido para hacer la paz.



Casi en simultáneo, con los anuncios que llegaban desde Jerusalén y Gaza y que luego excluían a Barguti de los “canjeables” por Shalit, el secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, junto con el director del FBI y el jefe de la DEA, informaba en Washington sobre un complot para matar al embajador saudí y atentar contra las embajadas de Arabia e Israel, en una trama adjudicada a Irán.



El informe de los funcionarios estadounidenses dio cuenta de dos implicados de origen iraní, uno arrestado y otro fugado a Teherán, y detalló un frustrado intento por contratar servicios de sicarios del cartel mejicano de Los Zetas para perpetrar el asesinato del diplomático y participar en ataques con bombas.



Por si las revelaciones oficiales no fueran lo suficientemente escabrosas, una versión de ABC News citó a las embajadas de Israel y Arabia Saudita en Buenos Aires, ciudad castigada en 1992 y 1994 con dos atentados, como posibles blancos terroristas.



El gobierno iraní tildó los informes estadounidenses de “burdo invento” para desviar la atención de los norteamericanos, hoy centrada en acuciantes problemas domésticos.



En cualquier caso, las imputaciones cruzadas suponen una grave escalada para un escenario ya demasiado explosivo y volátil. La “Primavera Árabe” no acaba de definir su rumbo en un Egipto otra vez sumido en la represión, y países como China y Rusia se ofrecieron ayer a mediar para acabar con la violencia en Siria y evitar que los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte repitan en Damasco “el guión de Libia”.



Si el complot existió, las promesas de sanciones de la Casa Blanca podrían ser sólo una primera etapa de un conflicto mayor. Si todo es parte de una operación, significa de igual modo que Washington acentuará su presión sobre el país de los ayatolás.



Las noticias se entrecruzan. Israel anuncia un acuerdo con Hamas, el Movimiento de Resistencia Islámica al que considera financiado por Irán, tal como la fuerza libanesa de Hizbollah, apuntada por el ataque a la embajada. Esta guerrilla acusa a Washington de generar el clima para una intervención extranjera en Damasco.



Para la Argentina, que en la Asamblea de la ONU abogó por el reconocimiento palestino y a la vez renovó sus reclamos a Teherán por el ataque a la Amia, ninguna de las dos noticias debió pasar inadvertida. Mucho menos para quienes habitan en territorios donde la desconfianza es instintiva.


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Fuente: La Voz del Interior del 12/10/2011


http://www.lavoz.com.ar/noticias/mundo/noticias-para-escenario-volatil



Malvinas es una causa nacional, identitaria y justa




El reclamo por la soberanía en las islas ocupadas por Gran Bretaña no puede dejar de ser una prioridad de nuestra política exterior mientras el conflicto siga sin resolverse.



Por Marcelo Kohen


Profesor de Derecho Internacional, Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo, Ginebra.



A intervalos regulares desde 1982, algunos politólogos argentinos cuestionan la tradicional política nacional hacia Malvinas. El artículo “Malvinas: nuestro problema no son las islas sino la causa” publicado por Vicente Palermo (¿investigador del Conicet?), en esta sección de Clarín del 22 de septiembre es un ejemplo (http://www.clarin.com/opinion/Malvinas-problema-islas-causa_0_559144161.html ).



Entre sus propuestas para el debate están el reconocimiento de los deseos de los habitantes de las islas y tener una política de “cooperación de gran alcance” con los británicos sin discutir soberanía. Malvinas sería una causa del nacionalismo que condiciona y perjudica toda la política exterior argentina. El autor pone en tela de juicio la existencia de un despojo y la justeza de la causa argentina, que no admitiría discusión del lado argentino. Afirma que la Argentina tampoco acepta negociar y que su posición es “absolutamente rígida”. Me propongo refutar tanto las premisas como sus propuestas.



Malvinas no es un mero diferendo territorial, como por ejemplo los que tuvimos con Chile, en los que se trataba de interpretar un tratado de límites. Los hechos son bien conocidos. La Argentina no está desempolvando un viejo conflicto territorial ya saldado. No se trata de hacer renacer una reivindicación de un territorio que alguna vez fue nuestro y hoy es de otro, como si Méjico reivindicara hoy California o Texas.



Los sucesivos gobiernos argentinos protestaron, reclamaron la devolución, la negociación, el arbitraje y se chocaron siempre con el rechazo prepotente del más fuerte. La cuestión Malvinas está pendiente, como lo reconocen las Naciones Unidas y la mayoría aplastante de la comunidad internacional. Las resoluciones de la ONU no sólo piden a las partes negociar soberanía, califican a la situación colonial como especial, que debe terminar mediante la solución de la disputa de soberanía, no reconoce los deseos sino los intereses de los habitantes y – a diferencia de otras situaciones coloniales- no incluye el derecho de libre determinación como aplicable al conflicto.



La Argentina ha sufrido una mutilación territorial y desde hace 178 años brega por que ese despojo termine. Una historia tan larga como la del país.



Esto explica que la causa de Malvinas forme parte de nuestra identidad nacional. Como lo fue la Alsacia-Lorena para Francia. Como lo fue para la India poner fin a los enclaves coloniales franceses y portugueses después de su independencia del Reino Unido.



Que el nacionalismo ultramontano o una dictadura hayan instrumentalizado la causa Malvinas no basta para desecharla. Un argumento británico que retoma Palermo es el de la supuesta inflexibilidad argentina que haría la negociación estéril, como lo probaría la disposición constitucional transitoria.



La Argentina dio amplias pruebas de su flexibilidad: sucesivos gobiernos estuvieron dispuestos a dar prácticamente todo si se reconoce que la Argentina es soberana.



Fórmulas como la de Hong-Kong o arriendo por un largo período fueron avanzadas. Que una parte fije su posición en una disposición constitucional no es un obstáculo a la negociación. De lo contrario, también lo sería el Acta de los “Territorios Británicos de Ultramar” que define a las islas como tales.



Otro elemento clave de la acción británica hacia la opinión pública argentina es incorporar la idea que son los habitantes de las islas quienes deben decidir. Es decir que ciudadanos británicos decidan un conflicto entre el Reino Unido y la Argentina. Una población constituida sobre la base del control migratorio colonial, en la que los argentinos son discriminados y cualquier súbdito de Su Majestad que se instala forma parte de su cuerpo electoral en pocos años.



Los dirigentes isleños tienen además una cuota importante de responsabilidad en el fracaso de las negociaciones que se abrieran con motivo de la aprobación de la resolución 2065. Impulsaron la “Fortaleza Falkland” antes de 1982. La manera en que se percibe en Malvinas a los isleños que deciden ejercer la ciudadanía argentina y habitar en el continente es otra muestra elocuente de intransigencia.



La dictadura militar utilizó en 1982 un método inapropiado invocando una causa justa . El fin no justifica los medios. La Argentina democrática así lo reconoció desde 1983. El 2 de abril es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra, no el Día de las Malvinas. Hubo jóvenes que dieron sus vidas y otros que volvieron al continente marcados para siempre. Que haya un día para el recuerdo y el homenaje es algo que va más allá del conflicto con el Reino Unido.



Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner pusieron fin a la política de concesiones seguida por el presidente Menem. La denuncia del acuerdo de hidrocarburos, que la Alianza prometió y el presidente De La Rúa no cumplió, fue una actitud de preservación de las riquezas naturales.



Se trataba de un acuerdo que facilitaba la seguridad jurídica de la exploración y explotación británica sin obtener nada a cambio.


La causa Malvinas seguirá presente como una de las prioridades en nuestra política exterior mientras el conflicto no se resuelva. Delegar su solución a las generaciones futuras equivale a abandonar la causa. Lo que cabe es discutir en el marco de una política de Estado cuáles son los métodos apropiados para imponer al Reino Unido la solución pacífica de la controversia, como lo exige el Derecho Internacional.