Nos mudamos a Dossier Geopolítico

18 de mayo de 2011

Facebook y el control de la población





El más importante sitio de la Red Social: Facebook tiene muchos interrogantes sobre su rápido crecimiento, ¿sobre quien financio su posicionamiento en el mercado?, y quien puso a su disposición las mentes brillantes de cientos técnicos, científicos y analistas para que la misma sea un punto de encuentro donde los ciber navegantes dejen en el mismo y gratis, (en un mundo capitalista donde todo se hace por dinero), información que en muchos casos es privadísima: sobre gustos, ideologías, amistades, opiniones etc.,etc. Pero siempre se dijo que pensar así, era de mentes afiebradas y de teóricos del complot y con ello se ninguneo a los que pensamos distinto sobre esta maravillosa herramienta social según sus creadores.


Es bien sabido por cualquiera que tiene un sitio Web, de todos los gastos económicos que ello conlleva para presentar su empresa o su idea en la Web (programadores, servidores acceso a Internet, etc.). Pero no pasa lo mismo con esta exitosa red de Facebook, donde podes subir miles de fotos, mandar email, hacer juegos, establecer contactos con todo el mundo intercambias videos, festejar con amigos, y las posibilidades de uso se van haciendo infinitas y todo ello gratis para los usuarios. Reitero no es por lo de las teorías de complot que me llamo la atención sino por los gigantescos equipos que debe tener la red para almacenar: millones de fotos, mensajes, juegos, para que la rede este disponible las 24 hs. del día sin caerse (sin cortes) y en permanente crecimiento, y hoy reúne a 600 millones de usuarios ¿Quién financia los equipos el mantenimiento y el control de los mismos?.


Pero como siempre decimos, la verdad tarda pero siempre sale a la luz, el creador del sitio Web Wikileaks Assange, que rebelo miles de datos de las andanzas de EE.UU. en el mundo, declaro hace unos días que: Facebook es la maquina de espionaje mas espantosa jamás inventada (noticia muy poco difundida). Pero hoy el sitio norteamericano Democracy New informa del siguiente caso EE.UU. por parte de los servicios secretos para con sus ciudadanos y del control de los mismos, al revisar la información que circula por facebook, lo que pone blanco sobre negro de que la información del sitio esta bajo el control operacional de los servicios secretos de la superpotencia:


Servicio Secreto interroga a estudiante de séptimo año sin el consentimiento de sus padres


Y en Tacoma, Washington, las autoridades escolares reconocieron que agentes del Servicio Secreto recientemente interrogaron a un alumno de séptimo grado en horario escolar sin notificar a la madre del niño. Vito LaPinta, de trece años de edad, fue interrogado luego de que escribió un mensaje en Facebook donde expresaba su preocupación de que agresores suicidas atacaran al Presidente Barack Obama tras la muerte de Osama Bin Laden. Este niño describió lo que sucedió en una entrevista con el canal de televisión Q13 en Seattle.


Vito LaPinta dijo: “Entró un hombre con traje y lentes y dijo que era parte del Servicio Secreto y me dijo que era por una publicación que yo había hecho que indicaba una amenaza al Presidente”.



La madre de Vito, Timi Robertson, expresó su indignación por este incidente.


Timi Robertson, madre de LaPinta, dijo: “Estuve a punto de perder el control. Mi hijo, mi hijo de trece años, que es un menor, que se supone que está a salvo y seguro en su salón de clase en la escuela, fue interrogado en privado por el servicio secreto sin mi conocimiento o mi consentimiento”.


Fuentes: http://www.democracynow.org/es/2011/5/18/titulares#16


http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=29740











17 de mayo de 2011

¿La Alianza del Pacífico altera el tablero latinoamericano?






Como decíamos en un trabajo anterior el BRICS juega fuerte en America Latina, y le disputa espacio de poder a USA, pero también lo hace los EE.UU., quien con sus aliados en el continente con los que tiene en general una profunda relación a través de los Tratado de Libre Comercio (TLC) y pactos defensivos, realiza esta nueva movida de generar un nuevo bloque geopolítico del Pacifico Latinoamericano con: México, Colombia, Perú y Chile. El objetivo geopolítico es bien claro impedir que Brasil se instale como el mayor poder en el continente, y controlar el espacio marítimo del Pacifico ya que todas esas naciones tienen sus áreas de influencia en el mismo y que el BRICS tenga que negociar con el grupo por su geoposicionamiento. Pero es interesante recordar que México se ha transformado en un narcoestado, casi un estado fallido; que Colombia no tiene cerrado todo sus frentes y que a pesar de los éxitos contra la guerrilla no pueden mostrar iguales resultados en su combate contra los para-narcos; Chile es la único País sólido de este Plan y Perú se encuentra a la puertas quizás de un cambio político importante si gana en Junio Oyanta Humala y País donde creció fuertemente la producción y los carteles de las drogas, extraña paradoja la de este bloque 3 de los 4 integrantes o son gran productores de cocaína y otras drogas o son las sedes de los Carteles Narcos mas peligrosos de America latina.




Y visto el bloque desde las Relaciones Internacionales: México perdió su tradicional influencia con el Caribe y el mundo Iberoamericano al entrar en el NAFTA, Colombia con su crisis de guerra civil casi permanente y el mayor poder militar de la región no logra tener muy buenas relaciones con sus vecinos, Ecuador y Venezuela, Perú no tiene una presencia regional importante y Chile sigue con su tradicional política exterior de encerramiento en su espacio. Por ello lo volvemos a confirmar Latinoamérica será el campo por su importancia donde se desarrollara los enfrentamientos entre las potencias tradicionales y las potencias emergentes.




Lic. Carlos Pereyra Mele






La Alianza del Pacífico altera el tablero latinoamericano


AFP 2011 podría marcar un punto de inflexión en la geopolítica latinoamericana. En estos días la región está viendo nacer la Alianza del Pacífico, un nuevo polo de poder económico y comercial integrado por Chile, Perú, Colombia y México que podría alterar las actuales relaciones de influencia en el continente.


En una ceremonia realizada en Santiago, los presidentes de México, Felipe Calderón; de Perú, Alan García; de Colombia, Juan Manuel Santos; y de Chile, Sebastián Piñera; firmaron el documento que establece una primera etapa de cooperación en materias como movimiento de personas, comercio, integración y cooperación aduanera. Naturalmente el nuevo bloque tiene su mirada puesta en el sector de Asia-Pacífico, y por ello se planteó la integración de Colombia en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), del que México, Chile y Perú ya son integrantes.


Pero probablemente la novedad más estruendosa haya sido el anuncio de la creación del Mercado Integrado de Latino América (MILA), una bolsa de comercio unificada entre Colombia, Perú y Chile que sería la segunda más importante de la región luego del Bovespa de Brasil.


En rigor, los países que integran la Alianza presentan muchas características comunes. Por un lado son naciones con muy fuertes lazos de cooperación con Estados Unidos. Además se trata de democracias que, aunque en algunos casos muestran serias imperfecciones y cuentas pendientes, poseen un carácter estable y en la última década han evidenciado un ritmo de crecimiento económico sostenido y particularmente acelerado. En igual sentido, todos estos países tienen una política comercial abierta, con tratados de libre comercio con Estados Unidos y otras potencias del globo y con acuerdos de libre comercio entre sí (con la única excepción de México y Perú, que están negociando uno).


Como era previsible, esta iniciativa genera interrogantes y suspicacias respecto de su relación con los demás procesos de integración que conviven en la región. El canciller peruano, José Antonio García Belaunde, no escatimó elogios para referirse al nuevo proyecto: "la Alianza del Pacífico puede constituirse en la vanguardia del arco del Pacífico y ser una alternativa más ambiciosa que la Comunidad Andina de Naciones", declaró. Por su parte, Calderón aseguró que "mientras el comercio total del Mercosur llega US$ 543.000 millones, la Alianza del Pacífico tendrá 872.000 millones".


Este significativo acuerdo confirma que la sociedad entre las cuatro naciones latinoamericanas es un proyecto real, serio y con una clara tendencia a la integración comercial global y al alineamiento con Estados Unidos. Además, es trascendente por dos razones. En primer lugar, porque se trata de una consolidación de la independencia de la región andina con respecto al ALBA creado por Hugo Chávez, que nuclea a países como Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia y que aspiraba a seguir expandiéndose por dicha región para rivalizar con Brasil. Por otra parte, es también un freno o equilibrio al liderazgo brasileño que claramente fortalece a los Estados Unidos.


Hacia nuevas formas de integración


En rigor, la integración latinoamericana ganó fuerza en la década de 1990 con el Tratado de Asunción, donde Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay le dieron forma al Mercosur. Este proyecto tenía objetivos no sólo económicos, sino también políticos y sociales, al punto de que tuvo a la Unión Europea como espejo constante.


Pero luego del fracaso estrepitoso del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) propiciada por los Estados Unidos, el continente ingresó en una etapa que podría denominarse “realismo plural”. Lejos de los sueños de integración a gran escala propios del auge neoliberal posterior al derrumbe soviético, la década que va de 2000 a 2010 parece haber incubado en silencio y con perfil bajo un nuevo proceso de integración como el que conformaron Chile, Perú, Colombia y México.


Se puede decir que el realismo plural llevó a mecanismos de integración más acotados y al mismo tiempo más sólidos, reflejo de la diversidad política y geopolítica que vive aún el continente latinoamericano. Los grandes beneficiarios son los tres países que han logrado este nuevo frente de integración, con gran proyección hacia el Sudeste asiático, con todo lo que ello conlleva.


Para Brasil, implica un límite claro a su intentada hegemonía regional, y más aún al anhelo de desplazar la influencia estadounidense. Puede decirse que Itamaraty deberá asumir con realismo esta nueva realidad, tratando a este bloque como un actor casi a la par de su propio país, sin que esto signifique que el camino del flamante bloque regional sea sencillo, en especial en lo que se refiere a integración política.


De todas maneras, más allá de las ventajas y desventajas coyunturales para las posiciones geopolíticas y comerciales de los distintos países de la región, el éxito de este proceso de integración es claramente un dato alentador para la región toda. Si la Alianza del Pacífico llegara a consolidarse con éxito, seguramente sería un camino atractivo y un ejemplo a seguir por otros países, por lo que se estaría dándole un nuevo impulso al proceso de integración regional.


Fuente: http://www.observanto.com/site/notas/317/la-alianza-pacifico-altera-tablero-latinoamericano.html







15 de mayo de 2011

Civilizaciones que no chocan








Por M. Á. BASTENIER

















Un politólogo norteamericano, Samuel Huntington, publicó en los años noventa un artículo, pronto convertido en libro, llamado a convertirse en una especie de manual de geopolítica para la infancia. El choque de civilizaciones predicaba el inexorable enfrentamiento entre culturas en la estirpe del Estudio de la historia del británico A. J. Toynbee, con su relación de civilizaciones que enumeraba como si fueran especies zoológicas. Los dramatis personae eran un Occidente del que no hacía falta predicar la inocencia por su condición de faro natural de la humanidad, y un Islam, adecuadamente transformado en el íncubo por excelencia. Y ocurre que la proyección internacional de Al Qaeda, más desmesurada aún con la reciente muerte de su líder Osama bin Laden y el vocerío de sus acólitos clamando venganza, podrían darle a esa Vulgata del determinismo histórico una apariencia de razón.




Obama sabe que no son las civilizaciones las que chocan, sino criminales de ambas partes.





Pero las civilizaciones no chocan, ni alumbran mundos nuevos, ni todo lo contrario. Determinadas acciones sí que provocan, en cambio, reacciones. En el apogeo del colonialismo, las potencias europeas, notablemente Gran Bretaña y Francia, con apósitos menores como Portugal, Italia, Alemania, y la nota al pie de España, desarrollaron una expansión planetaria que afectó, sobre todo, al África negra y el mundo árabe-islámico. Entre la invasión francesa de Argelia en 1830 y las independencias afroasiáticas de 1930 a 1960, Europa ocupó la práctica totalidad de África y el Asia exotomana.




La suerte que las potencias depararon al mundo negro-africano no resiste, sin embargo, la comparación con el colonialismo franco-británico de reinos y emiratos árabes. El África profunda recibió el tratamiento que se le da a una infancia levantisca, que no sabe lo que le conviene, y a la que hay que someter por su propio bien. Era lo que Kipling bautizó como "la carga del hombre blanco" y los burócratas de la III República "la misión civilizadora" de Francia en estado puro. Contrariamente, la existencia de Estados y formaciones políticas preexistentes dictaron fórmulas más elaboradas en el mundo árabe, desde el paternalismo del mariscal Lyautey en Marruecos, al reconocimiento británico -aunque mediatizadas- de las independencias de Egipto, en 1922, y del país del Fértil Creciente en 1930. Y a fecha de hoy, al imperialismo europeo la explotación del África negra le ha salido políticamente gratis. Intelectuales como el Nobel de literatura nigeriano Wole Soyinka pueden reclamar a Europa los costes indecibles del transporte de esclavos a América, en lo que Portugal y España han de asumir su cuota de responsabilidad, pero no existe una reivindicación unificada contra Occidente. Muy al contrario, Francia supo encumbrar contra anticolonialistas de talla como Frantz Fanon, a Sedar-Senghor, el inventor de la negritud, que no tenía gran cosa que reclamar.




El mundo árabe-islámico no solo fue, sino que es una gran civilización, enormemente consciente de sí misma, y la depredación que sufrió durante la era colonial y catástrofes contemporáneas como el conflicto con Israel, es la causa general de la que procede el binladenismo; pero solo como parte muy minoritaria de un resentimiento que puede entender, sin apoyar por ello la violencia, algunas de las reclamaciones históricas del terrorismo, y que es asimismo extrañamente compatible con una gran admiración por los logros occidentales, en especial de Estados Unidos, a quien contempla con amor despechado. Existe en el mundo árabe un sentimiento de que la gran potencia occidental, formalmente anticolonialista, no ha sabido hacerle justicia. Eso es lo que representó Nasser en los años cincuenta, cuando quería que un Washington generoso financiara la presa de Asuán, pero tuvo que apañarse con la opacidad moscovita. Y es también la reacción de la intelectualidad islámica que a la clamorosa derrota ante Israel en la guerra de 1967, reaccionaba sosteniendo que solo el abandono del verdadero Islam había conducido al desastre. De ahí nacía el salafismo, del que Al Qaeda es el más sanguinario avatar.




Huntington era un ideólogo del waspismo -blanco, anglosajón y protestante- que enarboló sus verdaderos colores años más tarde, con un libro -Who we are- en el que hacía oposiciones a encabezar una versión light del Ku Klux Klan, escribiendo tan entusiasmado con la ya vetusta tesis de Weber sobre la ética del capitalismo como propiedad intelectual del mundo anglosajón, que parecía que lo que quería era que estallara ese enfrentamiento de civilizaciones. Bush II trabajaba también para ese fin. Pero ese no es el caso de Barack Obama, que sabe que no son las civilizaciones las que chocan, sino los criminales de una y otra parte.-


http://www.elpais.com/articulo/internacional/Civilizaciones/chocan/elpepiint/20110511elpepiint_4/Tes

13 de mayo de 2011

Agencia Informativa SURAMERICAPRESS






Directorio


Editor responsable


Jaime Padilla


Jefatura de redacción


Ricardo Daher


Colaboradores


Abel Irala (Paraguay)


Andrés Figueroa Cornejo (Chile)


Antonio Peredo Leigue (Bolivia)


Andrés Solíz Rada (Bolivia)


Andrés - Gringo Sal.lari (Bolivia)


Bruno Peron Loureiro (Brasil)


Carlos Pereyra Mele (Argentina)


Carlos Rivera Lugo (Puerto Rico)


Diego Olivera (Venezuela)


Ernesto Tamara (Uruguay)


Fortunado Esquivel (Bolivia)


Javier Diez Canseco (Perú)


Lucía Berbeo (Venezuela)


Pablo Jato (México)


Sylvia Ubal (Venezuela)



WEB: http://www.suramericapress.com/

MERCENARIOS, UN NEGOCIO EN EXPANSIÓN










Soldados de Fortuna S.A.











La figura del mercenario se ha transformado en sofisticadas


y lucrativas empresas militares y de seguridad que trabajan


a escala mundial. Un peligroso vacío legal alienta a esas compañías.



Se conoce como mercenario (del latín merces, - eris, "pago"), a aquel soldado que lucha o participa en un conflicto bélico por su beneficio económico y personal, normalmente con poca o nula consideración en la ideología, nacionalidad o preferencias políticas con el bando para el que lucha.



El mercenario solamente lucha con ánimo de lucro. De ahí que a los mercenarios se les conozca también como "soldados de fortuna".



En el protocolo adicional a la Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949 (APGC77), relativa a la protección de las víctimas de conflictos armados internacionales (protocolo I, de 8 de junio de 1977, se establece que, un mercenario es cualquier persona que:



1.- Ha sido reclutado o embarcado específicamente con el fin de luchar en un conflicto armado.



2.- Toma, en efecto, parte directa en las hostilidades.



3.- Su motivación para tomar parte en las hostilidades es principalmente el deseo por el beneficio personal, y de hecho, se le promete una recompensa material por una de las partes en el conflicto, o en favor de ésta que excede de forma sustancial al pago que los combatientes de las fuerzas armadas de dicha parte reciben con similares rangos o funciones.



4.- No es un nacional de ninguna de las partes en conflicto ni residente de ningún territorio controlado por éstas.



5.- No es miembro de las fuerzas armadas de ninguna de las partes del conflicto, y



6.- No ha sido enviado por ningún Estado ajeno a las partes en conflicto en cumplimiento del deber como miembro de sus fuerzas armadas.



Hoy día la principal contratación de mercenarios proviene de empresas militares privadas que son compañías que ofrecen logística, mano de obra y otros servicios a fuerzas militares. Sus contratistas son civiles autorizados para acompañar a las tropas en el teatro de operaciones.



Se argumenta que las fuerzas paramilitares bajo control privado son funcionalmente mercenarios, en lugar de guardias de seguridad o asesores.



Sin embargo, los gobiernos nacionales se reservan el derecho de regular el número, naturaleza de su función y armamento de semejantes fuerzas privadas, aduciendo que no se encuentran empleadas en el frente de batalla en favor de las actividades militares, por lo que no se pueden considerar mercenarios.




A su vez, cuando los empleados de ese tipo de empresas se involucran en las actividades militares de forma activa, normalmente se les puede considerar mercenarios, y sus empresas empleadoras pueden llamarse compañías de mercenarios.




Compañías que los medios de comunicación consideraron empresas mercenarias en los años 1990 son:




* Executive Outcomes Angola, Sierra Leona (cerrada el 31 de diciembre de 1998).




* Sandline International, Papúa Nueva Guinea, Sierra Leona (cerrada el 16 de abril de 2004).




* Gurkha Security Guards Ltd, Sierra Leona.


* S.G.S.I. Group, Ruanda, (durante 1997).



* Blackwater Worldwide, USA, Irak.



En 2004, la industria de los mercenarios obtuvo un considerable impulso a causa del empleo de compañías privadas militares por parte de USA y otros miembros de la coalición para trabajos de seguridad en Iraq.




Las compañías militares privadas suelen ser vistas con desagrado por las Naciones Unidas (aunque a pesar de ello, la misma ONU ha usado de sus servicios para dar apoyo logístico en África).




Por ejemplo, el especialista de la BBC en temas de seguridad Frank Gardner, dijo: "Cuando el ejército de Túnez le dijo al Presidente ya era hora de irse, se fue. Cuando los militares de Egipto hicieron lo mismo con Hosni Mubarak, se marchó. Sin embargo, en Libia no ocurre lo mismo".




Gardner señala que "el ejército libio es pequeño y carente de entrenamiento. Sus efectivos no superan los 50.000. Gadafi mantuvo deliberadamente débil el ejército para evitar un golpe militar". En lugar de sustentar la base de su poder en el ejército, el coronel lo hace en una compleja mezcla de lealtades.




Este entramado, como explica Gardner, está compuesto "por brigadas paramilitares, por unidades internas de seguridad llamadas Comités Revolucionarios, por estructuras tribales y, lo más inquietante, por mercenarios de países africanos vecinos".




El escritor y analista libio Ahmed Rahel, le dijo a BBC Mundo: "Los grupos militantes que lo protegen a él y a sus hijos son ahora más importantes. Estos son los grupos de mercenarios que rodean ahora el lugar donde él está. Él está ahora aislado y protegido por esos grupos".




En un informe sobre las PMC (private military companies) efectuado por el Ministerio de Asuntos Exteriores británico y publicado en febrero de 2002, se hizo notar que la demanda de servicios militares por parte de la ONU y de organizaciones internacionales podría significar que el empleo de semejantes empresas es más barato que el uso de tropas regulares por parte de los países miembros.



En todo caso y a día de hoy, tras considerar el uso de empresas privadas militares como apoyo de las operaciones de Naciones Unidas, el por entonces secretario general, Kofi Annan, tomó la decisión de prescindir de éstas.



La entrevista



José Luis Gómez del Prado, de 73 años, preside el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Utilización de Mercenarios, en el marco del Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, Suiza.



Él fue entrevistado por Miquel Buxó para la edición española de Foreign Policy:



-¿Por qué surge este grupo de la ONU sobre mercenarios?



-Aunque ya existía anteriormente, en 2005 se refuerza y se establece un mandato con varios expertos de cada región, porque se constata que la figura del mercenario, que siempre ha existido a lo largo de la historia, ha sufrido una transformación: lo que era antes una actividad individual se ha convertido en algo más corporativo a través de empresas militares y de seguridad.




No se les puede decir que son mercenarios, porque son compañías registradas legalmente. Ellos afirman “que no se desplazan a zonas de combate, ni mucho menos para entrar en guerra”, sino a ofrecer seguridad. Y cuando van a Irak, Afganistán, República Democrática del Congo, Colombia o Somalia, lo hacen con un contrato bajo el brazo que legaliza su actividad.



-¿Puede confirmar la presencia de mercenarios en Libia? ¿De que países proceden?




-Sabemos que sí, pero no podemos confirmarlo “oficialmente” porque no hemos estado en el terreno. Sin embargo, hay mucha fuentes (medios de información, diplomáticos, informes…) que afirman que hay mercenarios.


El Gobierno de Gadafi los ha utilizado contra su propia población y no contra un enemigo exterior, y esto es un fenómeno nuevo, algo que no se había dado hasta ahora. Proceden, seguramente, de países del Sahel y también de Europa del Este.



-¿Cómo se financian y consiguen las armas?




-Como cualquier otra empresa, a través de contratos, ya sean de carácter público (Pentágono, Departamento de Estado de EE UU) o privado, con multinacionales. En cuanto a las armas, en el caso de las empresas estadounidenses, cuando van a Irak o Afganistán se las llevan de Estados Unidos, y este es uno de los problemas: se trata de armamento que no está controlado y que enseguida pasa al mercado ilícito, porque no hay un ningún tipo de control.



-¿Es cierto que la propia ONU y algunas ONG contratan el servicio de estas compañías militares privadas?



-Cada vez más, pero no sólo las ONG, hay periodistas que cuando van a zonas de combate contratan mercenarios para protegerse. Y Naciones Unidas también empieza a utilizar empresas de seguridad privada, un fenómeno que empezó en Afganistán y que desde el organismo que presido nos preocupa muchísimo. En general, es una tendencia cada vez mayor, y lo que ocurre es que no hay regulación o es muy escasa, por eso pedimos que, como no se les pueden incluir en la categoría de mercenarios, halla una regulación internacional para estas empresas.







Ese vacío jurídico es el que queremos regular: delimitar por ley las funciones reservadas a las fuerzas policiales y militares públicas y las reservadas a estas empresas privadas. La Comisión Europea va a tratar este asunto próximamente y presumiblemente aprobará unas recomendaciones sobre seguridad para Europa y queremos hacerlo extensible a escala mundial.


-¿Es un fenómeno en auge? ¿Ahorro de costes, globalización de los conflictos…?




-Estas empresas se ahorran la formación que ya han tenido los mercenarios. Por ejemplo, para formar a los comandos de la policía antiterrorista se necesita mucho tiempo, tal vez 4 o 5 años y una gran inversión económica, que pagamos todos los ciudadanos de cada país. Están ahí para defender el orden público y a los ciudadanos. Pero las empresas de seguridad privada contratan a estas personas y no tienen que formarlos, se ahorran esa parte y les ofrecen mucho dinero como salario. La mayoría son ex militares y ex policías, pero también hay militares en activo que durante algunos meses trabajan para estas compañías durante un año sabático o estando de vacaciones a cambio de muchísimo dinero. Es algo muy flexible para estas empresas: contratan gente durante un tiempo determinado para un trabajo concreto. En Irak, las empresas militares o de seguridad privada entraron en concurso para hacer un trabajo que antes sólo hacían militares, como cargar municiones, transporte y logística, etc. o la guardia que da protección al presidente Hamid Karzai de Afganistán. Hacen de todo y van armados, por eso trabajamos para regular esta situación.




El auge en los últimos años se da por la globalización de la economía y la tendencia a privatizarlo todo. Se empezaron a privatizar los servicios públicos, incluso la salud, también la seguridad, las cárceles, la policía, y hemos llegado a la privatización de los militares. Pero los Estados deben tener funciones públicas y se tiene que definir muy bien que hay actividades que no se pueden privatizar. La seguridad es un bien y un derecho para todos los ciudadanos, no sólo para quien pueda pagarla.




-¿Cuántas empresas se dedican a esta actividad en el mundo y cuánto dinero mueven?



-Mueven entre US$ 100.000 millones y US$ 200.000 millones anuales. El número de empresas no lo sabemos con exactitud, pero cada vez hay más. Es un fenómeno muy anglosajón, prácticamente el 70% están en EE UU y Gran Bretaña, pero también en Israel, Canadá, Australia o España. El auge de estas empresas ha llegado al punto de que a muchas se les conoce como las “empresas del maletín”, porque no tienen oficina y, aún así, se presentan a los contratos públicos o privados. Y también se dan subcontrataciones: algunas firman contratos con el Pentágono y luego estas mismas subcontratan a otras para según que funciones, que a su vez subcontrata a otra empresa, pero ya fuera de Estados Unidos, buscando precios más baratos en Europa del Este o América Latina o últimamente en África, que es lo más barato.



-¿Ha recibido amenazas o presiones por el trabajo que realiza en la ONU?




-Sí, más que amenazas una enorme presión, sobre todo desde los países donde este negocio está más desarrollado, que son los mismos que siempre votan en contra de las resoluciones de la ONU para regular estas empresas. También recibimos presión de la industria en general y de las compañías en particular, que ni siquiera quieren que les nombremos, cuando lo hacemos se nos echan encima porque tienen unos beneficios colosales. En el contexto de la crisis que estamos padeciendo, estas empresas no solamente no han perdido dinero, sino que han ganado, han obtenido más beneficios que nunca. Están en expansión, principalmente en EE UU y Gran Bretaña, aunque últimamente también están entrando con fuerza en este mercado países europeos, entre ellos España. Es un gran negocio con muchos beneficios porque hay mucha demanda.



Fuente: http://www.urgente24.com/noticias/val/8420/ficha.html

11 de mayo de 2011

“El Latinoamericanismo educativo en la perspectiva de la integración regional”

El pasado 5 de mayo en el stand de UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación) que tiene en la Feria Internacional del Libro en Bs. As., el Prof. Dr. Miguel Ángel Barrios presento su libro: “El Latinoamericanismo educativo en la perspectiva de la integración regional” , el cual fue acompañado en la oportunidad por el Lic. Federico Davila, Secretario de Relaciones Internacionales y la Lic. Silvia Marino, Subsecretaria de Organización del Consejo Directivo nacional de UPCN, ante una concurrida asistencia de interesados por los temas de la educación y la integración de la Patria Grande



Reflexiones sobre el anuncio oficial de la muerte de Osama Ben Laden



por Thierry Meyssan*


El anuncio oficial de la muerte de Osama Ben Laden está dando lugar a todo tipo de polémicas. Estas se concentran en los detalles de la narración, para desviar la atención del público de las decisiones estratégicas de Washington. En opinión de Thierry Meyssan, este anuncio se había hecho indispensable desde que los hombres de Ben Laden fueron incorporados a las operaciones de la OTAN en Libia y a las de la CIA en Siria. Sólo la desaparición de su ex jefe virtual permite devolver a esos individuos la etiqueta de «combatientes de la libertad» que se les atribuyó en la época soviética.





Para anunciar la muerte oficial de Osama Ben Laden, Time Magazine recurre al formato de su portada sobre la muerte de Adolf Hitler: un rostro tachado en rojo, como en la edición del 7 de mayo de 1945. El mismo formato había sido utilizado en la edición del 21 de abril de 2003 para anunciar la muerte de Sadam Husein y el 19 de junio de 2006, para la muerte de Abu Musa al-Zarkaui. En su narración de esta fábula, Barack Obama incluso anunció la muerte del enemigo público el 1º de mayo, al igual que su predecesor cuando anunció la de Hitler, también un 1º de mayo. El presidente estadounidense Barack Obama anunció solemnemente la muerte de Osama Ben Laden el 1º de mayo de 2011.Antes de analizar el simbolismo de este anuncio no está de más pasar revista a la realidad.




Preámbulo



En 2001, Osama Ben Laden estaba gravemente enfermo de los riñones, al extremo de encontrarse sometido a diálisis. Tenía que recibir tratamiento en un hospital al menos cada 2 días. En el verano de 2001 fue internado en el hospital americano de Dubai, la capital de los Emiratos Árabes Unidos [1]. A principios de septiembre de 2001 fue trasladado al hospital militar de Rawalpindi, en Pakistán [2]. Unos pocos días después de los atentados del 11 de septiembre concedió una entrevista a un periodista de Al-Jazzera en un lugar que se mantuvo en secreto. En diciembre de 2001, su familia anunció que había fallecido y sus amigos asistieron a su funeral [3].




El Departamento de Defensa estadounidense consideró que aquella noticia era un engaño destinado a permitirle escapar a la justicia estadounidense. Sin embargo, entre 2001 y 2011, ningún testigo digno de crédito llegó a reunirse con Osama Ben Laden [4].



Durante todo ese tiempo, casetes de video y de audio atribuidos a Osama Ben Laden fueron divulgados ya sea por el Departamento de Defensa estadounidense o por diferentes medios de prensa, esencialmente Al-Jazeera, o por las empresas privadas que se dedican a la labor de inteligencia, como IntelCenter y SITE Intelligence Group. La mayoría de aquellas grabaciones fueron autentificadas por la CIA, a través de una metodología que nunca se ha precisado [5]. En cambio, la totalidad de esas grabaciones ha sido invalidada por la comunidad de los expertos en inteligencia artificial, incluyendo el Dalle Molle Institute que es la referencia mundial en materia de reconocimiento de voz con fines judiciales [6].



En otras palabras, Osama Ben Laden murió efectivamente en diciembre de 2001. Por lo tanto, lo que hoy nos dicen no es más que una fábula.



El anuncio de la muerte de Osama Ben Laden





El que anuncio hizo Barack Obama no daba detalles sobre la operación. «Hoy, bajo mi dirección, Estados Unidos lanzó una operación selectiva contra este complejo de Abbottabad, en Pakistán. Un pequeño equipo de americanos llevó a cabo esta operación con un coraje y una habilidad extraordinarios. Ningún americano resultó herido. Se esmeraron en evitar que víctimas civiles. Después de un intercambio de disparos, mataron a Osama Ben Laden y se llevaron su cuerpo.» [7] El mensaje presidencial constaba de 3 puntos:



Primero: «En noches como esta podemos decir a las familias que han perdido seres queridos por causa del terrorismo de Al-Qaeda: Se ha hecho justicia.» O sea, caso cerrado. Nunca habrá un juicio que permita establecer la verdad sobre los atentados atribuidos a Osama Ben Laden, incluidos los del 11 de septiembre de 2001.




Segundo: «Recordemos que podemos hacer estas cosas no sólo por razones de riqueza o poderío, sino por lo que somos: una sola nación que tiene la bendición de Dios, indivisible y consagrada a la libertad y la justicia para todos.» O sea, Estados Unidos ha podido realizar esta ejecución extrajudicial no por ser el país más poderoso, sino porque es la nación escogida por Dios para aplicar Su justicia.




Tercero: «Su fin [el de Osama Ben Laden] deberá ser saludado por todos los que creen en la paz y en la dignidad humana.» O sea, todos los gobiernos del planeta –y sobre todo los de los Estados musulmanes– están en la obligación de aplaudir esta ejecución extrajudicial que marca el triunfo del Imperio del Bien sobre la encarnación del Mal.




Las reacciones



En Fox News, Geraldo Riveira exclamó: «¡Ha muerto Ben Laden! ¡Confirmado! ¡Confirmado! Ha muerto Ben Laden. (…) ¡Que bello día! ¡Que gran día para todos! ¡Es la noche más bella de mi carrera! (…) ¡El cochino está muerto! El salvaje que tanto daño nos ha hecho a todos. Y es un verdadero honor, es para mí una bendición estar ante esta mesa en este momento.» El populacho se lanzó entonces a la calle para festejar la noticia al grito de « ¡U-S-A!, ¡U-S-A!»



Por su parte, casi todos los jefes de Estado y de gobierno rindieron pleitesía al amo, como se les había exigido. Nadie ha dicho nada de esta operación que ha sido presentada como una ejecución extra-judicial realizada por un país extranjero violando la soberanía de otro país




Al intervenir ante la televisión, David Cameron exclama: «Quisiera felicitar a las fuerzas estadounidenses que han realizado esta acción. Quisiera agradecer al presidente Obama por haberla ordenado.» [8]



Benjamin Netanyahu [primer ministro de Israel] declara, también en televisión: «Es un día histórico para los Estados Unidos de América y para todos los países implicados en la batalla contra el terrorismo. Quiero felicitar al presidente Obama y al pueblo americano. Quiero felicitar a los soldados de América y a su personal de inteligencia por un resultado verdaderamente notable. Se necesitaron 10 años de persecución de Ben Laden. Se necesitaron 10 años para hacer justicia a sus víctimas. Pero la batalla contra el terrorismo es larga, implacable y decidida. Se trata de un día de victoria, una victoria por la justicia, por la libertad y por nuestra civilización común.» [9]



Nicolas Sarkozy (presidente de Francia) publica un comunicado: «El anuncio por el presidente Obama de la muerte de Osama Ben Laden como resultado de una extraordinaria operación de comando americana en Pakistán es un hecho importante de la lucha mundial contra el terrorismo. Francia saluda la tenacidad de Estados Unidos que lo buscaba desde hace 10 años. Principal responsable de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Osama Ben Laden era el promotor de una ideología de odio y el jefe de una organización terrorista que ha dejado miles de víctimas en el mundo entero, sobre todo en los países musulmanes. Se ha hecho justicia a sus víctimas. En esta mañana, Francia las recuerda a ellas y a sus familias.»



Berlín publica un comunicado: «Con la acción comando contra Osama Ben Laden y su ejecución, el ejército de Estados Unidos asesta a Al-Qaeda un golpe decisivo que ha sido coronado por el éxito. La canciller alemana Angela Merkel ha expresado al presidente Obama su alivio ante el anuncio de la noticia. Durante la pasada noche, las fuerzas de la paz han obtenido una victoria.» [10]



¿Por qué se deja de dar vida a Osama Ben Laden?




La principal interrogante política es la siguiente: ¿Por qué decidió Estados Unidos dejar de dar vida al personaje mítico que había creado, tratándose en definitiva de un hombre que estaba muerto desde hace una década?




Simplemente porque los hombres de Ben Laden están movilizados desde hace meses en una serie de operaciones en las que ya no deben aparecer como enemigos de Estados Unidos sino, por el contrario, como aliados. Y ese aparente cambio de bando sólo podía justificarse con la eliminación del jefe virtual de dichos elementos.



No cabe duda de que en los próximos meses las cadenas internacionales de televisión van a explicarnos que los yihadistas que antes junto a la CIA contra los soviéticos y los rusos en Afganistán, en Bosnia y en Chechenia, se habían desviado hacia el terrorismo internacional, que la muerte de Ben Laden les abrió los ojos y que ya pueden retomar serenamente la lucha junto a «América», en Libia, en Siria, en Yemen y en Bahrein.




Y ya no habrá que explicarle tanto las cosas a gente tan simple como el general Carter Ham. Hay que recordar la consternación del pobre general Ham, comandante en jefe del US AfriCom, quien en los primeros días de la operación «Amanecer de la Odisea» se negó a entregar armas a los sublevados libios porque muchos de ellos eran miembros de Al-Qaeda que regresaban de Irak.




Hubo entonces que transferir inmediatamente el mando de la operación a la OTAN, ya acostumbrada a las operaciones secretas que incluyen a los hombres de Ben Laden.



En la contrarrevolución en marcha en el Medio Oriente, Estados Unidos e Israel están aplicando la misma estrategia a la que ya recurrieron anteriormente todos los imperios coloniales: utilizar el integrismo religioso para contrarrestar el nacionalismo. La única novedad del actual dispositivo es que quieren utilizar simultáneamente a los combatientes wahhabitas de Ben Laden como brazo armado y a los takfiris reclutados entre los miembros de la Hermanos Musulmanes como vitrina política. Esta fusión va a resultar complicada, sobre todo para incluir a la rama palestina de los Hermanos Musulmanes, el Hamas, que por el momento no parecen dispuestos a seguir ese rumbo. Estados Unidos e Israel han puesto a la cabeza del nuevo movimiento al «consultante religioso» de Al-Jazeera, el jeque Yusef al-Qardaui, quien diariamente exhorta a través de la radio y la televisión al derrocamiento de Muammar el-Kadhafi y de Bachar el-Assad.




El jeque Yusef al-Qardaui, partidario de una alianza entre militares y religiosos, es favorable a un pacto entre los Hermanos Musulmanes y el ejército y predica una aplicación oscurantista de la charia [ley islámica] y de sus castigos. En esa perspectiva organizaron el regreso de Al-Qardaui a su país natal. Durante la manifestación de la victoria, el 18 de febrero de 2011, impidieron la presencia de los héroes de la plaza Tahrir en la tribuna y le permitieron a él hablar por ellos ante una multitud de cerca de 2 millones de personas.




Tuvo así el predicador el más amplio margen para falsear la revolución egipcia como medio de alejarla del nacionalismo nasserista y del antisionismo khomeinista. Bajo su influencia, los egipcios renunciaron a elegir una asamblea constituyente y, por el contrario, aceptaron el texto fundamental para proclamar el Islam como religión del Estado.



Reorganización en Washington



En Rambo III (1988), el ícono del imperialismo estadounidense va a salvar al coronel Trautman, prisionero de los torturadores soviéticos en Afganistán. Allí conoce a los muyahidines de Ben Laden y fraterniza con ellos en el anticomunismo. Los compañeros de armas de Ben Laden fueron en el pasado «combatientes de la libertad». Era la época en que la Heritage Foundation organizaba colectas de fondos para respaldar la yihad del millonario anticomunista, la época en que –en Hollywood– Rambo ayudaba a Al-Qaeda a derrotar el Ejército Rojo.




Ahora se han convertido nuevamente en «combatientes de la libertad» que indican a la OTAN los objetivos que debe bombardear en territorio libio, o disparan indiscriminadamente sobre la multitud y las fuerzas del orden en Siria.



En aras de coordinar el trabajo de estos individuos con el de las fuerzas estadounidenses, importantes cambios ya han tenido lugar en Riad. El clan de los Saidairis impuso el regreso del príncipe Bandar y el envío de las «Águilas de Nayef» para masacrar a los manifestantes en Bahrein y arrasar allí las mezquitas chiítas. Pero los cambios más importantes en el organigrama están teniendo lugar en Washington.



El general David Petraeus, que estaba al mando del CentCom y utilizaba las redes de Ben Laden para asesinar a los opositores iraquíes, pasa a ser director de la CIA. Ello indica que la administración Obama quiere reducir su implicación militar y reforzar las acciones secretas.



Leon Panetta, el director saliente de la CIA, se convierte por su parte en secretario de Defensa, puesto reservado a los ex miembros de la Comisión Baker-Hamilton, de la que el propio Panetta formó parte junto a su amigo Robert Gates. Panetta se encargará de limitar al máximo las intervenciones militares en tierra, exceptuando las de fuerzas especiales.




El anuncio oficial de la muerte de Osama Ben Laden, con casi 10 años de atraso, pone fin a un ciclo y da comienzo a uno nuevo. Este personaje había servido de punta de lanza a la acción secreta contra la influencia soviética, y posteriormente a la rusa, antes de convertirse en el propagandista del choque de civilizaciones, con el 11 de septiembre, y de ser utilizado para eliminar la resistencia en Irak. Ya desgastado, no era reciclable, pero sus hombres si lo son. Se dedicarán en lo adelante a desvirtuar la «Primavera árabe» y a la lucha contra el Eje de la Resistencia (Irán, Siria, Hezbollah, Hamas).




Thierry Meyssan


Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).




[1] «La CIA se reune con Ben Laden en Dubaï en julio», por Alexandra Richard, diario francés Le Figaro, 31 octobre 2001. "Por mi parte, yo comunico el testimonio de dos muy importantes personalidades del Medio Oriente que fueron (viajaron) especialmente a la base militar de EEUU en Dubai para ver a Ben Laden y en presencia de responsables de la CIA."



[2] «Hospital Worker : I Saw Osama», CBS Evening News, 28 janvier 2002.




[3] «Report : Bin Laden Already Dead», Fox News, 26 décembre 2001. «The Death of bin Ladenism», par Amir Taheri, The New York Times, 11 juillet 2002.




[4] «Hace casi 9 años que la CIA no tiene noticias de Ben Laden», Réseau Voltaire, 29 juin 2010.



[5] «Angelo Codevilla remet en question la version officielle du 11-Septembre», (Angelo Codevilla pone en tela de juicio la versión oficial del 11 de septiembre) texto en francés, par Alan Miller, Réseau Voltaire, 9 juin 2009.




[6] «La falsification des prétendues vidéos d’Al-Qaida a été prouvée» (la falsificación de los supuestos videos de Al-Qaida ha sido confirmada, probada y desenmascarada por los expertos), texto en francés, Horizons et débats, 22 août 2007.



[7] «Declaraciones del presidente Obama sobre muerte de Osama bin Laden», por Barack Obama, Red Voltaire, 1ro de mayo 2011.



[8] «I would like to congratulate the US forces who carried out this brave action. I would like to thank President Obama for ordering this action.»




[9] «This is an historic day for the United States of America and for all the countries engaged in the battle against terrorism. I want to congratulate President Obama and the American people. I want to congratulate America’s soldiers, and its intelligence personnel for a truly outstanding achievement. It took ten years to track Osama bin Laden down. It took ten years to bring a measure of justice to his victims. But the battle against terrorism is long and relentless and resolute. This is a day of victory – a victory for justice, for freedom and for our common civilization.»




[10] «Mit der Kommandoaktion gegen Osama bin Laden und seiner Tötung ist dem US-Militär ein entscheidender Schlag gegen Al Qaida gelungen. Bundeskanzlerin Angela Merkel hat US-Präsident Barack Obama ihre Erleichterung über diese Nachricht übermittelt (…) Heute Nacht haben die Kräfte des Friedens einen Erfolg errungen. Besiegt ist der internationale Terrorismus damit noch nicht. Wir alle werden wachsam bleiben müssen.»

8 de mayo de 2011

DIPLOMADO SUPERIOR EN GEOPOLÍTICA REGIONAL Y NACIONAL




Invitado por las autoridades de la Diplomatura que cuenta con convenio de la Fundación del Círculo de Legisladores de la Nación y que es reconocido por el Ministerio de Educación de la Provincia de Misiones según Res 312/08, el pasado viernes 6 de mayo, dicte un Seminario sobre los siguientes temas:



“El sistema mundo 2000 2010” y “La Geopolítica Suramericana en el Nuevo Orden Mundial”.



El mismo, no fue solo para los Alumnos de la Diplomatura, sino que participaron del mismo: Docentes de distintos niveles y Personal Militar destinado en la Zona. Es de destacar que estos temas de gran trascendencia despiertan un gran interés, ya que estamos en una zona donde el Comando Sur de EE.UU., plantea a través de sus informes anuales de la peligrosidad que representa para “su seguridad”, la llamada “Triple Frontera “ y los supuestos grupos terroristas internacionales que se ocultarían en la misma. El seminario contó con una gran participación de los asistentes y del enriquecimiento de todos los presentes con los aportes realizados.



Creo oportuno destacar el esfuerzo de la entidad organizadora y de las magnificas instalaciones donde se desarrollo el mismo: Instituto “Combate de Mbororé” sito en Av. Alem 5290 Posadas. Y al finalizar el Seminario tuvimos el placer de asistir al Vino de Honor con que se nos homenajeo.-



Lic. Carlos Pereyra Mele

3 de mayo de 2011

Bin Laden, “un enigma dentro de un misterio”






La carrera de Bin Laden –o de su fantasma- habría acabado cerca de Islamabad. Pero no la de la utilización de su nombre y del tipo de organización que se había montado a su conjuro.










Hay momentos en la historia en que la clase o la fuerza dominante pierden el consenso en el seno de las masas, pero sin que estas hayan incorporado una idea nueva que las oriente con certeza. Antonio Gramsci definía este aspecto de la crisis de nuestro tiempo como uno de esos momentos en que “lo viejo ha muerto, pero sin que aun pueda nacer lo nuevo… En ese interregno –decía- ocurren los más diversos fenómenos morbosos”. Osama Bin Laden fue uno de esos “fenómenos morbosos”, típico de un período significado por el derrumbe de una ideología frustrada en su aplicación práctica –el comunismo- y la persistencia del enemigo al que pretendía derrocar, un capitalismo que ha perdido su faceta creativa y que se concentra cada vez más, en un proceso endogámico que se devora a sí mismo.







Bin Laden era un emergente de la derrota de la revolución colonial y también uno de los fautores de esta, en la medida en que fue adiestrado y utilizado por Occidente para luchar, desde el fundamentalismo, contra una dictadura modernista tutelada por los soviéticos que intentaba cambiar a Afganistán. Como tal, como fruto estéril de un renacimiento frustrado, era también un elemento susceptible de ser utilizado para distraer la lucha de los oprimidos de las auténticas metas que estos habían de fijarse.







El terrorismo entendido como sistema –esto es, como conspiración de un puñado de elegidos, urgidos por tomarse venganza de un odiado enemigo- nunca puede ser otra cosa que un camino sin salida. O un elemento susceptible de ser utilizado para la provocación. Algo muy distinto son las guerras populares de resistencia, en las cuales un movimiento busca enraizar en el pueblo y a veces debe recurrir a expedientes heterodoxos para luchar, por la sencilla razón de que no dispone de la panoplia del contrincante y apela a la bomba o la metralleta contra objetivos “blandos” porque no puede soñar en enfrentarse mano a mano con los tanques y la aviación de la clase o la nación opresora...







La utilización de Al Qaeda por los servicios de inteligencia occidentales podría dar pie a una jugosa novela de John Le Carré. Y digo novela pues la naturaleza de las conexiones y en especial su peculiar manera de trabarse son para nosotros imposibles de sacar a la luz. La presencia de ellas surge más bien de datos parciales, como la probada participación de agentes occidentales en varios de los atentados que atizaron la división entre chiítas y sunitas en Irak; pero, sobre todo, de la manifiesta evidencia que se desprende de la respuesta a la pregunta: “¿A quién beneficia el crimen?”, principio básico de cualquier investigación policial. ¿Quo bono, en efecto?







Los atentados del 11/S dieron la luz verde a un proyecto hegemónico planificado por el Pentágono y los think tanks de Washington ya a finales de la década de 1980, cuando empezaba a hacerse evidente la posibilidad de una desintegración del bloque soviético. La “guerra infinita” –necesaria para alimentar al complejo militar-industrial y para mantener la supremacía bélica estadounidense sobre el conjunto del mundo- había encontrado o más bien se había inventado, el enemigo ideal contra el cual proyectarse. Un enemigo fantasmagórico, inasible y ubicuo, al cual se le corta una y otra vez una cabeza que vuelve a reproducirse, pero que en fin de cuentas no representa sino un peligro contingente, incapaz de hacer daño en el plano de la aceptación social y útil por lo tanto para echar mano a él cuando la ocasión así lo requiere.







Es lo que pasa o va a seguir pasando con Al Qaeda o con los variados especímenes de espantapájaros que seguirán circulando, desde el fundamentalismo hasta el narcoterrorismo. Todo con arreglo a una agenda que tiene en su centro el protagonismo de los servicios de inteligencia. No creo en las teorías conspirativas de la historia, pero sí en la existencia de las conspiraciones, que en los momentos de empobrecimiento o de confusión ideológica tienden a cobrar más cuerpo y a provocar descarrilamientos en cuya barahúnda se pueden perder de vista los objetivos centrales de la lucha social.







¿Es casual que la muerte de Bin Laden por obra de un comando norteamericano operando por su cuenta en el suelo de un país “aliado”, como lo es Pakistán, sin conocimiento de su gobierno, ocurra justo ahora? ¿Es casual que venga a irrumpir en un proceso de convulsiones en el mundo árabe que podría llegar a producir un salto a la vez cuantitativo y cualitativo en la lucha por la liberación de esos países? En los próximos meses el mundo va a estar ocupado con el tema de las represalias y contrarrepresalias manejadas a control remoto que van a detonar en Oriente y en Occidente. El proceso de cambios iniciado en Túnez, corrido a Egipto, ahogado en sangre en Bahrein y contrarrestado en Libia y Siria por una oportuna contraofensiva imperial, va a estar expuesto a la acción de provocaciones de todo tipo, que repercutirán dentro y fuera de los países árabes, avivando el fantasma del “choque de civilizaciones” y enconando aun más la islamofobia que se expande en Europa y Estados Unidos.







Durante diez años Bin Laden escapó a persecución de un Imperio provisto de los más sofisticados elementos de espionaje. Con él como objetivo Estados Unidos aterrizó en varios lugares del Medio Oriente, ocupó a Afganistán e invadió Irak. Curiosamente nunca pudo encontrarlo. Hasta ahora, cuando su muerte puede representar una ventaja práctica para sacar de su eje a un proceso de cambios.







Es difícil escapar a la fascinación que suponen las tesis conspirativas. Así sean marginales al proceso social de fondo, pueden formar en él excrecencias capaces si no de producir modificaciones profundas, sí en cambio de operar como factores generadores de disrupciones en el curso de los acontecimientos: de episodios que pueden causar grandes desastres y acelerar o retrasar el tren de la historia. Esa fascinación novelesca alimenta a la prensa política y a los mass media que encuentran en ella una pimienta especial para mejorar el rating. ¿Y si a Osama no lo han matado sino que ya estaba muerto? Un tipo enfermo, con problemas de tensión sanguínea y con dolencias renales que exigían su periódica dialización, ¿podía deambular diez años bajo las bombas y en terreno montañoso a gran altura? Arrojar su cadáver al mar, como a un vulgar mafioso del Bronx, en prevención de que su tumba no se convierta en un lugar de peregrinación, ¿es coherente con el deseo de reasegurar al público norteamericano respecto de la liquidación de su enemigo público Nº 1?







Por último, contemplando los festejos en el Ground Zero, es imposible dejar de destacar el arraigo que la ley de Lynch tiene aun en el seno del público estadounidense. “Es la venganza de Estados Unidos”, dijo George W. Bush con satisfacción. Pero, francamente, es preferible este tipo de manifestación a las expresiones del presidente Barack Obama, encomiando el asesinato del asesino porque con esa muerte se incrementa la seguridad de su país. Es probable que sea al revés. Y de cualquier manera, la muerte de Osama Bin Laden, tras el asesinato del hijo menor de Gaddafi y de tres de sus pequeños nietos en un bombardeo “selectivo” de la Otan, ¡qué precioso ejemplo tenemos de la benevolencia del Premio Nobel de la Paz, Barack Obama! ¿A nadie se le ocurrió pedirle que lo devuelva?










FUENTE: http://www.enriquelacolla.com/sitio/notas.php?id=227