Nos mudamos a Dossier Geopolítico

19 de septiembre de 2009

Las derechas españolas y de America del Sur en sintonía



Hoy le toca al Partido Popular (PP) acordarse del peronismo para insultar.

Mariano Rajoy, el sucesor Aznar, a alborotado esta mañana a sus católicas bases, despotricando contra Chávez y, de paso, insultar al peronismo.

Todo sin venir a cuento, ya que se trataba de un acto público donde criticaba la política económica de Zapatero y para ello lo ha comparado con los "...peores dictadores de América Latina..."

Hoy por hoy, en España, gobierno y oposición hacen competencia para imponer los más rígidos mandamientos ultra capitalistas en un sistema quebrado por la usura de los bancos y los abusos de las grandes empresas.

Mientras el desempleo aumenta desesperadamente, se cierran diariamente miles de pequeñas empresas, se ejecutan embargos de aproximadamente 350 viviendas a la semana, con el sistema educativo desquiciado, con la justicia paralizada, con los hospitales colapsados, con las administraciones públicas en quiebra financiera, con un paisaje repleto de casos de corrupción "probados judicialmente" y con una población empobrecida y endeudada, los políticos, los intelectuales y medios de prensa se empecinan en disparar con misiles hacia sus ex-colonias para, con odio y saña, denigrar a sus gobernantes y ayudar a desestabilizar a sus democracias.

¿Cuándo se escuchará la voz oficial de esos países reclamando respeto e independencia?
¿Hasta donde se van a entrometer en sus asuntos internos?
¿No será hora ya de una contundente respuesta diplomática ante tanta agresión?

Son grupos y personajes sin moral ni decencia que funcionan con métodos mafiosos. Herederos del franquismo vernáculo, resabios de la inquisición, progres capitalistas, socialistas de derechas, racistas, fascistas, nazis, colonialistas, represores y golpistas. Todos ellos, muy unidos y en sintonía, critican, enjuician y condenan a todo "sudaca" que no responda el pensamiento único y absoluto de Europa y EE.UU. Pensamiento único que es expresado y divulgado mundialmente por sus "libres e independientes" medios de comunicación propios.


Eduardo Bonugli
Madrid, 19/09/09

Coincidente con estas afirmaciones de nuestro colaborador en Madrid del CeeS Córdoba, que suscribimos en su totalidad, en estos días se reunión en Buenos Aires bajo el paraguas protector de su Jefe de Gobierno Mauricio Macri, la flor y nata de las derechas liberales de nuestro continente, pero primero visito a nuestro vecino Chile, donde el articulista Arturo Alejandro Muñoz en Kaosenlared, expreso a modo de síntesis lo siguiente: José María Aznar, el payaso que nos trajo la derecha chilena, La derecha criolla lo contrató como el non plus ultra del neoliberalismo, pero la verdad es que a muchos chilenos nos resultó más bien humorista que político.



Luego en Buenos Aires, inauguro un segundo seminario de jóvenes neoliberales organizada por la fundación Pensar, que dirige Jorge Triaca (hijo del ex ministro de trabajo de Menen) “Sé que no soy políticamente correcto y no me importa nada”, reconoció Aznar, en la entrevista con el diario La Nación, expreso: Al ser consultado sobre la relación de los gobiernos de Kirchner y de Hugo Chávez, Aznar concentró sus críticas en las "políticas populistas" estimuladas por Caracas. Aznar critica la intervención del Estado "Cualquier intento de control o intimidación es un retroceso grave", dijo el ex presidente español.



Como bien lo expresa Eduardo Bonugli, es tiempo de decirle a este señoriíto “por que no te callas” y que deje de hacer lobby por las empresas como Telefónica y Repsol, que ya suficiente daño nos han causado a nuestro Pais y region con la segunda colonización española. Que nos trajo la globalización neoliberal.-

Lic. Carlos Pereyra Mele

Sordos Ruidos se deja Oir


Consejo de Defensa Suramericano




Otro tema muy importante de la semana, fue el fracaso de la reunión de los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de la Unasur, que tuvo lugar en Quito, para garantizar que las tropas norteamericanas que se han estacionado en Colombia no incursionarían fuera del territorio de ese país. Colombia se negó a firmar la proposición.




La pretensión de ella era modesta, si se tiene en cuenta que lo que en realidad debería pedirse sería la sanción de un principio por el cual no se consienta la instalación de bases militares de parte de poderes extrarregionales a Suramérica. Pero aun así el compromiso de no desbordarse fuera de los límites del área donde un país puede considerarse soberano, hubiera sido un logro más que interesante. El gobierno colombiano no prestó su acuerdo a esta pretensión y ello resulta inquietante. Las declaraciones que Hillary Clinton formuló, en práctica simultaneidad a ese fracaso, en el sentido de que se advierte una carrera armamentista en América latina de la que responsabilizó al gobierno de Hugo Chávez, amén de ser cínicas tienen una resonancia siniestra. La secretaria de Estado estadounidense no ignora que las compras de armas de Caracas ascienden a un monto inferior al gasto militar que efectúan otros países de la región, en primer lugar Colombia, que recibe asistencia norteamericana en ese rubro desde hace muchos años. La situación de asedio en que se encuentra el gobierno de Hugo Chávez respecto de Estados Unidos, que intentó voltearlo hace unos pocos años a través de un golpe de Estado, justifica la búsqueda de reaseguros en materia de pertrechos militares de parte del gobierno de Caracas.




La escalada belicista no es originada por Venezuela. Reside en un proyecto geopolítico norteamericano que no piensa renunciar a la primacía que se ha asignado respecto de lo que entiende debe ser su “patio trasero”, al que quiere a la orden de sus propios intereses. Después del estrago, de la felpeada de los años ’70, cuando cortó manu militari los brotes guerrilleros que habían brotado al conjuro de la revolución cubana, la influencia norteamericana reinó a la sombra de unos gobiernos elegidos de acuerdo a una fórmula que aparentaba una pluralidad democrática, pero que de hecho aplicaban todos, a pies juntillas, las políticas del consenso de Washington. En el marco de la crisis del sistema neoliberal, esas contraposiciones formales empezaron a evolucionar dando lugar a opciones distintas, pero Estados Unidos todavía estaba demasiado distraído por su ofensiva dirigida contra la “isla mundial” y muy ocupado en los Balcanes, el Cáucaso, Europa oriental, el Medio Oriente y el Asia central para incidir de lleno en América latina. Mantenía un ojo vigilante sobre estos países, sin embargo, y parece considerar ahora que ha llegado el momento de prepararse para ponerlos otra vez en vereda. La creación de conflictos regionales es una opción bien probada cuando se cuenta con mandatarios aherrojados a Washington por sus vínculos con el narcotráfico y los paramilitares, como todo induce a pensar que es el caso de Álvaro Uribe. A menos que este se decidiera a correr la suerte del panameño Noriega. Tenemos así que en el lapso de apenas un año se verifica una serie de acontecimientos que preparan a la zona para instalarla en un período de inestabilidad perdurable, del que puede brotar cualquier cosa, desde los gobiernos de fuerza a las intervenciones extranjeras. La reactivación de la Cuarta Flota, el golpe de Estado en Honduras y la instalación de siete bases militares en Colombia, para “paliar” el hueco que significaba el cierre de la base de Manta, en Ecuador, son datos inequívocos. El Southcom, el Pentágono y el complejo militar industrial siguen dando los pasos necesarios para encuadrar a Suramérica en el marco de una política hegemónica respecto de la cual el nuevo presidente Barack Obama no parece estar en disposición de introducir ninguna reforma importante. Sin pretensiones de incurrir en predicciones apocalípticas, el proverbio latino "Si vis pacem, para bellum", si quieres paz, prepárate para la guerra, empieza, a mi entender, a cobrar vigencia. Al menos en el plano de la psicología social, a fin de evitar sorpresas o shocks que podrían resultar paralizantes.




Publicado en PERSPECTIVA


el sitio del Periodista Enrique Lacolla

Seminario de Geopolítica en Villa Carlos Paz



El próximo jueves 24 de septiembre, a partir de las 19,30 hs. tendrá lugar el "Seminario sobre Geopolítica", a cargo del Licenciado Carlos Pereyra Mele, miembro del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos, en la Biblioteca José H. Porto, sita en José H. Porto 98 -Villa Carlos Paz-





Organizan e invitan:


Jóvenes Ciudadanos de Villa Carlos Paz
Grupo Docente de Punilla
FM Libre 99.5
Librería ABC
El Club de la Pluma
Cordialmente.

Norberto Ganci
Director"El Club de la Pluma"

15 de septiembre de 2009

Acuerdo Estratégico entre Brasil y Francia


“Si vis pacem, para bellum”

La antigua frace romana: si vis pacem, para bellum; si quieres la paz, prepárate para la guerra. Es una frace de flavius Renatus Vegetius, escritor de la época del emperador Valentiniano II a fines del siglo IV, de un libro De Rei Militaris (De las cosas de las Milicias). No es una frace agresiva o una idea expansionista o imperialista, sino todo lo contrario, es decir, que para que una guerra sea impedida o un pais atacado por otro, lo mejor es estar bien armado para defenderse y no para atacar a otras naciones. Pues se entiende que el que tiene una buena defensa, será respetado por otras naciones y no la atacaran.

Esta frace viene muy bien en estos momentos, y muy especialmente después del día 7 de septiembre de 2009 (Día de la Independencia de Brasil), cuando ese pais firmo con el gobierno de Francia ( presidentes: Lula Da Silva y Sarkozy) un acuerdo estratégico mediante el cual Brasil recibirá armamento y tecnología de punta para construir un nuevo sistema defensivo que estará integrado por 36 aviones Rafael, 51 helicópteros y 5 submarinos uno de ellos nuclear que lo pondrá a la vanguardia en el continente suramericano en lo que a sistema de defensa se refiere y que se fabricaran en Brasil y con transferencia tecnológica a este último por parte de Francia.

A partir de ese momento toda una oleada de críticas en los medios de comunicación masivos con casas matrices en los Estados Unidos de Norteamérica, se viene desarrollando, con argumentos como: “carrera armamentista en América del Sur”, “gasto militar excesivo en una América con grandes problemas sociales”, o con el argumento falsario de un pacifismo hipócrita que esta carrera armamentista impedirá nuestra integración regional (¿?).

Son los mismos medios que nada dijeron de: ¿ para que los Estados Unidos en el 2008 reactivaron su IV flota que navega desde las calidas agua del caribe al gélido mar austral nuestro? o el porque de incrementar desmedidamente su presencia en nuestro continente con nuevas bases en Colombia, y que mas allá de los cambios de administraciones de Bush a Obama no puede dar una explicación creíble que no estuvieron involucrados en el “golpe” de Honduras por ejemplo. ¿Cuáles son las hipótesis de conflicto que maneja estados unidos en América del sur?

El Mariscal alemán Von Clausewitz, insistía en que la guerra moderna es “la continuación de la política por otros medios”, luego de la caída del muro de Berlín es la forma que tomo la política exterior de los estados unidos para controlar el mundo e intentar imponer una unipolaridad sin cuestionamientos donde todo giraría de acuerdos a sus intereses estratégicos (por ello el cordón de bases militares tanto en el caribe como en Suramérica, así como en el mundo), la instalación de las mismas se realizo bajo el argumento de luchar contra el narcotráfico y el terrorismo internacional.

Pero no tenemos que ser muy suspicaces para entender los objetivos y los destinatarios de dichos movimientos militares con esta maniobra estratégica intimidatoria, en un continente que intenta no ser más su patio trasero y que Washintong quiere mantener a rajatabla y además controlar los importantes recursos naturales de que disponemos.

América del Sur no ha elegido sus hipótesis de conflicto, le fueron impuestas por el Pais del norte, ya que en un mundo globalizado no escapamos a la dura puja que se esta desarrollando entre las potencias emergentes y los estados unidos por establecer un nuevo orden mundial multilateral, que no acepta este ultimo Pais. Es mas muchos analistas importantes estadounidenses ya consideran que Norteamérica inició su declive.
Y quizás lo que muestre este declive no sea tanto el pantano bélico de Irak y Afganistán, sino en la crisis financiera que hace hoy justamente un año se iniciara con el derrumbe del banco Lehman Brothers, desarrollando una crisis financiera que luego arrastraría a la Economía real mundial. De la cual todavía no se sabe como se resolverá.

En este cuadro de situación Brasil como potencia emergente integrante del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), a alcanzado un umbral de poder (*), que no tenia hace pocos años atrás, y para ello ha desarrollado una política exterior guiada por una: (“paciencia estratégica”, para Brasil la capacidad de actuación soberana en una economía globalizada se refuerza en el contexto de un bloque regional. El país sabe que para promover sus valores y objetivos, los mejores aliados son los vecinos. A partir de esas ideas, Brasil ha elaborado una clara opción para impulsar un ambicioso programa de integración regional sur y latinoamericano.”) (1).
Y por ello impulso la UNASUR y el Consejo de Defensa Suramericano que como pudimos apreciar en la reciente Cumbre de Bariloche monitoreara el cumplimientos de los acuerdos de Colombia y los Estados Unidos con relación a las Bases militares en ese pais. Ecuador y Venezuela asimismo se han puesto a disposición de ese organismo suramericano para que también sean auditadas sus políticas de Defensa.

Hace pocos días decíamos que el objetivo del Comando Sur era Brasil en nuestra América del sur y lo seguimos sosteniendo (2), mas allá de tratar de poner en caja a lideres “díscolos”. Pues Brasil no solo es el gigante económico y demográfico de nuestra región, sino que también a alcanzado el nivel (de poder suave) con el cual integrar a sus vecinos y socios; como también intentar ser integrante del G8 y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Con lo cual le aparece un serio competidor a las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos en Suramérica.

Lo que esta en juego (en este tablero inestable que es el mundo de hoy), es la posibilidad de que nuestro continente alcance los niveles de poder y soberanía necesarios para incorporarse al nuevo orden mundial en condiciones de resistencia a una globalización que se nos impuso y que no nos permitía tener una importante autodeterminación interna. Y en este marco debemos entender el acuerdo estratégico firmado por Brasil y Francia; por aquello que los clásicos nos enseñaron: si vis pacem, para bellum.-


Lic. Carlos Pereyra Mele
Analista Político Especialista,
en Geopolítica Suraméricana
14/09/2009


(*) “Umbral de poder” es una categoría que utiliza el Dr. Marcelo Gullo en su libro “La insubordinación fundante” cuya lectura es indispensable para todo argentino y suramericano que se sienta responsable por el destino de la Patria.
(1) Marcel Fortuna Biato, Asesor especial de asuntos internacionales en la presidencia de Brasil.
(2) El objetivo es… ¡Brasil! http://licpereyramele.blogspot.com/2009/08/el-porque-de-las-bases-militares-en.html
Diario "Jornal do Brasil "

SOCIEDADE ABERTA
Para ter paz, prepare-se para guerra
Carlos Pereyra Mele - ANALISTA POLÍTICO
A frase romana “si vis pacem, para bellum” (se quiser a paz, prepare-se para a guerra) é de Renatus Vegetius, escritor da época do imperador Valentiniano II.Não é uma frase agressiva ou uma ideia expansionista ou imperialista, mas o contrário: para impedir uma guerra ou um país de ser atacado por outro, o melhor é estar bem armado para se defender e não para atacar outras nações. Entende-se, portanto, que quem tem uma boa defesa será respeitado por outras nações que não lhe atacarão.Esta frase cai muito bem nestes momentos, especialmente depois do dia 7 de setembro de 2009 (Dia da Independência do Brasil), quando o país firmou com o governo da França um acordo estratégico mediante o qual Brasil receberá armamento e tecnologia de ponta para construir um novo sistema de defesa que estará integrado por 36 caças Rafale, 51 helicópteros e cinco submarinos, um deles nuclear, que o porá na vanguarda no continente sul-americano no que se refere ao sistema de defesa.Os equipamentos serão fabricados no Brasil com a transferência de tecnologia da França.A partir desse momento, surge uma onda de críticas nos meios de comunicação de massa com as matrizes nos Estados Unidos, com argumentos como: corrida armamentista na América do Sul, gastos militares excessivos em uma América com grandes problemas sociais, ou com o argumento falso de um pacifismo hipócrita de que esta corrida armamentista impedirá nossa integração regional.São os mesmos meios que nada disseram sobre as questões: Para que os Estados Unidos em 2008 reativaram a IV frota que navega desde as águas do Caribe até nosso mar austral? Por que incrementar, de forma desmedida, sua presença em nosso continente com novas bases na Colômbia? Quais são as hipóteses de conflito que os Estados Unidos usam na América do Sul? O Marechal alemão Von Clausewitz insistia que a guerra moderna é “a continuação da política por outros meios”. Depois da queda do muro de Berlim foi a forma que tomou a política externa dos EUA para controlar o mundo e tentar impor uma unipolaridade sem questionamentos em que tudo giraria de acordo com seus interesses estratégicos (por isso cordão de bases militares tanto no Caribe quanto na América do Sul, assim como no mundo), a instalação das mesmas se realizou sob o argumento de lutar contra o narcotráfico e terrorismo internacional.Não temos que ser muito perspicazes para entender os objetivos e os destinatários desses movimentos militares com esta manobra estratégica intimidadora, em um continente que tenta não ser mais seu quintal e sobre o qual Washington quer manter o domínio completo e controlar os importantes recursos naturais de que dispomos.A América do Sul não escolheu suas hipóteses de conflito, elas foram impostas pelo país do norte, já que, em um mundo globalizado, não escapamos do embate entre as potências emergentes e os EUA para estabelecer uma nova ordem mundial multilateral. Muitos analistas americanos importantes já acreditam que a América do Norte começou a derrocada.E o que mostra este declínio não é tanto o pântano bélico de Iraque e Afeganistão, mas a crise financeira iniciada há um ano com a quebra do banco Lehman Brothers, e que se arrastou para a economia real mundial.E não se sabe como ela será resolvida.Nesse cenário, o Brasil como potência emergente integrante do BRIC (Brasil, Rússia, Índia e China), alcançou certo poder, que não tinha até poucos anos atrás, e para isso desenvolveu uma política externa guiada por uma paciência estratégica; para o Brasil, a capacidade de atuação soberana em uma economia globalizada se reforça no contexto de um bloco regional. O país sabe que, para promover seus valores e objetivos, os melhores aliados são os vizinhos. A partir dessas ideias, o Brasil optou por impulsionar um ambicioso programa de integração regional sulino e latino-americano.Há poucos dias, dizíamos que o objetivo do Comando do Sul era o Brasil em nossa América do Sul e continuamos acreditando nisso. O Brasil não é apenas o gigante econômico e demográfico de nossa região, mas também alcançou o nível (de poder suave) com o qual se integra a vizinhos e sócios; como também tenta fazer parte do G8 e ser membro permanente do Conselho de Segurança da ONU; com o qual o país é uma séria ameaça às pretensões hegemônicas dos EUA na América do Sul.O que está em jogo (neste tabuleiro instável que é o mundo de hoje), é a possibilidade de que nosso continente alcance os níveis de poder e soberania necessários para se incorporar à nova ordem mundial em condições de resistência a uma globalização que nos foi imposta e que não nos permitia ter uma importante autodeterminação interna.E neste quadro devemos entender o acordo estratégico firmado por Brasil e França; por aquilo que os clássicos nos ensinaram: se quiser a paz, prepare-se para a guerra.
“Si vis pacem, para bellum”:::: Carlos Pereyra Mele :::: 21 settembre, 2009 ::::

L’antica frase romana: si vis pacem, para bellum: chi vuol la pace, guerra apparecchi. È una frase di Flavius Renatus Vegetius, scrittore dell’epoca dell’imperatore Valentiniano II, fine del IV secolo, la quale proviene dal libro De Rei Militaris (Delle cose delle Milizie). Non è una frase aggressiva o un’idea espansionista o imperialista ma, tutto l’opposto, vale a dire, affinché una guerra possa essere evitata o un paese aggredito da un altro, la cosa migliore è stare ben armato per difendersi e non per lottare con le altre nazioni. Poiché si è dell’opinione che chi ha una buona difesa sarà rispettato dalle altre nazioni e non potrà essere aggredito.

Questa espressione si adegua molto bene alla situazione attuale e, specialmente, a quella del dopo 7 settembre 2009 (Giorno dell’Indipendenza del Brasile), quando questo paese ha firmato con il governo della Francia (presidenti: Lula da Silva e Sarkozy) un accordo strategico per mezzo del quale il Brasile riceverà armi e tecnologia d’avanguardia per costruire un nuovo sistema difensivo che sarà composto di 36 aerei Rafael, 51 elicotteri e 5 sottomarini, di cui 1 nucleare, che nel continente sudamericano lo porrà all’avanguardia per quanto concerne il sistema di difesa, la cui componentistica si fabbricherà in Brasile con trasferimento tecnologico verso quest’ultimo da parte della Francia.

Sin dal momento della firma dell’accordo, tutta un’ondata di critiche proveniente dai mezzi di comunicazione di massa, le cui sedi principali si trovano negli Stati Uniti, si sta portando avanti con argomentazioni del tipo: “corsa agli armamenti nell’America del Sud”, “spesa militare eccessiva in un’America con grandi problemi sociali”, o con ragionamenti fasulli di un pacifismo ipocrita che recita che questa corsa agli armamenti impedirà la nostra integrazione regionale (?).
Sono gli stessi mezzi di comunicazione che nulla comunicarono riguardo: a quale scopo, nel 2008, gli Stati Uniti ha riattivato la IV flotta che naviga dalle calde acque dei caraibi al gelido mare nostro australe? o sul perché volere incrementare a dismisura la loro presenza nel nostro continente mediante l’insediamento di nuove basi in Colombia e che, di là dell’alternarsi delle amministrazioni di Bush e di Obama, non sono in grado di dare una spiegazione credibile sul fatto che non sono stati coinvolti nel “golpe” di Honduras, ad esempio. Quali sono le ipotesi di conflitto che conduce gli Stati Uniti nell’America meridionale?.

Il maresciallo tedesco Von Clausewitz, insisteva che la guerra moderna è “la continuazione della politica con altri mezzi”, dopo la caduta del muro di Berlino è stata la forma che ha adottato la politica estera degli USA per controllare il mondo e cercare d’imporre un indiscutibile unipolarismo dove tutto ruoterebbe secondo i loro interessi strategici (per questa ragione si è formato il cordone di basi militari tanto nei caraibi quanto nell’America del Sud, così come in tutto il mondo), l’insediamento delle stesse si è realizzato sotto il pretesto di lottare contro il narcotraffico e il terrorismo internazionale.

Ma non dobbiamo essere molto diffidenti per comprendere gli obiettivi e i destinatari delle suddette manovre militari con questa manovra strategica intimidatoria, verso un continente che aspira a non essere più il loro cortile posteriore e che Washington vuole sottomettere a qualsiasi prezzo e, inoltre, controllare le importanti risorse di cui disponiamo.

L’America del Sud non ha scelto le sue ipotesi di conflitto, le sono state imposte dal Paese del Nord, poiché in un mondo globalizzato non possiamo fuggire al duro sforzo che si sta svolgendo tra le potenze emergenti e gli Stati Uniti per l’instaurazione di un nuovo ordine mondiale multilaterale e che quest’ultimo non vuole accettare. Anzi, molti analisti americani autorevoli considerano che l’America del Nord abbia iniziato la sua fase di decadenza. E forse, ciò che rende evidente questa decadenza non è tanto la palude bellica dell’Iraq e dell’Afganistan, bensì la crisi finanziaria che, precisamente, oggi compie un anno, era iniziata con il crollo della banca Lehman Brothers, scatenando una crisi che avrebbe in seguito trascinato tutta l’economia mondiale e che ancora non si sa come si potrà risolvere.

Di fronte a questo scenario, il Brasile in quanto potenza emergente integrante del BRIC (Brasile, Russia, India e Cina), ha raggiunto una soglia di potere (*) che fino a pochi anni fa non possedeva e per conquistarsela ha sviluppato una politica estera guidata da una: (“pazienza strategica”, per il Brasile la capacità di condotta sovrana in un’economia globalizzata si rafforza nel contesto di un blocco regionale. Il paese è a conoscenza che, per promuovere i propri valori e obiettivi, i migliori alleati sono i suoi vicini. Partendo da quelle idee, Brasile ha elaborato una chiara scelta per stimolare un ambizioso programma d’integrazione regionale sud e latinoamericano”.) (1) Per questa ragione ha stimolato l’UNASUR e il Consiglio di Difesa Sudamericano che come abbiamo potuto osservare nel recente Summit di Bariloche, monitorerà l’adempimento degli accordi tra Colombia e Stati Uniti riguardo alle basi militari in quel paese. Ecuador e Venezuela, nello stesso tempo, si sono messi a disposizione di quest’organismo sudamericano affinché siano esaminate anche le loro politiche di difesa.

Alcuni giorni fa affermavamo che l’obiettivo del Comando Sud era il Brasile, per quanto concerne la nostra America meridionale e tuttora lo ribadiamo (2), di là da levarsi dai piedi i leader “discoli”. Dal momento che il Brasile non solo è un gigante economico e demografico nella nostra regione, ma ha anche raggiunto il livello (di potere soft) con il quale integrare i suoi vicini e soci; così come si sta impegnando a formar parte integrante del G8 e membro permanente del Consiglio di Sicurezza dell’ONU, il che lo fa apparire un serio concorrente nei confronti delle pretese egemoniche degli Stati Uniti nell’America meridionale.

Quello che è in gioco (nello scacchiere instabile in cui si trova il mondo di oggi), è la possibilità che il nostro continente raggiunga i livelli di potere e di sovranità necessari per incorporarsi al nuovo ordine mondiale, nelle condizioni di resistenza ad una globalizzazione che ci è stata imposta e che non ci consente la piena autodeterminazione interna. Sotto questa cornice dobbiamo comprendere l’accordo strategico firmato dal Brasile e dalla Francia e alla luce di quello che ci hanno insegnato i classici: si vis pacem, para bellum.

Dottor Carlos Pereyra Mele Analista Politico Specialista in Geopolitica Sudamericana.
http://licpereyramele.blogspot.com
14.09.2009

(*) Soglia del potere: è una categoria utilizzata dal Dott. Marcelo Gullo nel suo libro “La insubordinación fundante”, la cui lettura è fondamentale per ogni argentino e sudamericano che si sente responsabile verso il destino della Patria.
(1) Marcel Fortuna Biato, Consulente speciale di affari internazionali nella presidenza del Brasile.
(2) El objetivo es… ¡Brasil! http://licpereyramele.blogspot.com/2009/08/el-porque-de-las-bases-militares-en.html
(trad. dallo spagnolo di V. Paglione)

13 de septiembre de 2009

Entrevista Radio Rivadavia Sábado 12 de Septiembre de 2009




Horacio Calderón y Carlos Pereyra Mele: Brasil, ¿potencia bélica? ¿por qué?

Ante la consulta, el analísta internacional, Horacio Calderón dijo que Brasil se centra en planes de mediano y largo plazo con el objetivo de modernizar la fuerzas armadas que no se separa de una estrategia nacional de desarrollo, porque "sin seguridad no hay desarrollo", remarcan en el gobierno brasilero. En tanto que el especialista en geopolítica Pereyra Mele, en coincidencia con Calderón, remarcó que "es la normal consecuencia que hace un país cuando esta en el umbral del poder, y Brasil lo ha alcanzado y lo pude hacer de manera global".
Publicado por Tomás del Duca Blog en 14:10


10 de septiembre de 2009

Futuros Escenarios Mundiales desconocidos se vaticinan


Entrevista a Immanuel Wallerstein, pensador, escritor y "científico social" estadounidense
Diagonal


La crisis económica mundial y el desastre del sistema capitalista plantean, a juicio de Wallerstein, una disyuntiva en la que la humanidad deberá decidir qué rumbo tomar.

WALLERSTEIN. Para este teórico de las ciencias sociales, la crisis estructural que vivimos desembocará en un escenario desconocido.


Immanuel Wallerstein es la principal figura del análisis de sistemasmundo, quizá la perspectiva teórica de inspiración marxista más influyente en las ciencias sociales desde los '70. Estuvo en Madrid y Barcelona invitado por la Universidad Nómada. Tras participar, de la mano de la Asociación Universitaria Contrapoder, en un acto en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Complutense que contó con la asistencia de más de 600 personas entre estudiantes y profesores, tuvo unos minutos para responder a las preguntas de este periódico.


DIAGONAL: Nos interesa particularmente tu visión sobre las esperanzas que debamos albergar hacia el mandato de Obama, y en qué medida su victoria puede ser interpretada en relación a la crisis de hegemonía norteamericana y a la percepción generalizada de esa crisis.

IMMANUEL WALLERSTEIN: Es positivo que Obama haya llegado a la presidencia de Estados Unidos, pero no va a significar en modo alguno un cambio sustancial. Actuará de forma más inteligente que su predecesor, lo cual tampoco es difícil. La administración Bush, con su militarismo derechista, ha precipitado el declive de la hegemonía norteamericana en el sistema interestatal. Frente a eso, Obama puede comprender la situación y avanzar hacia un mundo bipolar, pero en ningún caso podría rehacer América en el sentido de reinstaurar la hegemonía de EE UU, que ya no volverá. Por otra parte, ante la comprensión de los profundos problemas que afronta la sociedad norteamericana, Obama emerge como símbolo ilusionante para la gran mayoría del país, incluso con una altísima popularidad en otros países. Obama aglutina a un electorado muy amplio, que va desde la izquierda (salvo algunos grupos minoritarios) hasta el centro-derecha, y no podrá responder a las expectativas de todos, ni oponerse frontalmente a los retos sistémicos que desbordan en todo caso su capacidad de acción. Se trata de un hombre joven, inteligente y bien formado. Además es afroamericano, lo cual constituye un símbolo que no puede olvidarse, de extrema importancia. Todo esto es positivo, pero no es suficiente. Hay que ser realistas al respecto, y contextualizar las posibilidades de cambio realmente existentes. Obama es el mejor presidente que Estados Unidos podría tener en estos momentos, pero no deja de ser el presidente de Estados Unidos, una potencia hegemónica en declive en un sistema-mundo en crisis estructural.


D.: ¿En qué medida las turbulencias sistémicas que vivimos pueden producir una mutación del capitalismo? ¿Marcan éstas, por el contrario, un límite definitivo del capitalismo como sistema histórico?

I.W.: Para leer correctamente la etapa histórica en la que nos encontramos, tenemos que distinguir entre las dinámicas de continuidad y las de ruptura, entre lo normal y lo excepcional. Lo normal es el colapso del modelo especulativo que hemos vivido, que se corresponde con una Fase B en los ciclos de Kondratieff que describen las dinámicas de largo plazo en la acumulación capitalista. Lo excepcional es la transición que desde hace 30 años venimos viviendo, desde el sistema-mundo capitalista hacia otra formación sociohistórica. A mi juicio podemos estar seguros de que en 30 años no viviremos en el sistema-mundo capitalista. En ese sentido, con la crisis coyuntural del capitalismo, converge una crisis estructural, un declive histórico del sistema- mundo. En eso se distingue esta fase de recesión económica mundial de otras anteriores: el nuevo sistema social que salga de esta crisis será sustancialmente diferente. Si evolucionará en un sentido democrático e igualitario o reaccionario y violento es una cuestión política y por tanto abierta: depende del resultado del conflicto entre lo que llamo "el espíritu de Davos" y "el espíritu de Porto Alegre". En otras palabras, de la inteligencia y el éxito político de los movimientos antisistémicos.


D.: Dada la importancia que han tenido las llamadas "externalidades", las apropiaciones privadas no pagadas de bienes comunes tales como los recursos naturales y ecológicos, ¿cómo valoras el intento de Obama y de su administración de abrir un nuevo proceso de expansión a través de un "capitalismo verde"?

I.W.: Obama tiene como virtud su inteligente apreciación del problema ecológico. Lo que pueda hacer al respecto, sin embargo, está condicionado por los nombramientos que ha hecho y por sus escasas posibilidades de cooperación con otros países en este sentido, dentro de un marco general de pragmatismo. Sea como sea, el problema es enorme y escapa a las hipotéticas políticas medioambientales de un gobierno, incluso del estadounidense. Es necesario un cambio de modelo productivo y, más allá, civilizatorio. Debemos vivir de otra forma, aprovechar la transición hacia otro sistema para optar por algo diferente. La ciudadanía estadounidense, como la española, suele percibir las amenazas actuales casi en exclusiva como reducción de su nivel de vida, mientras que corremos el riesgo global, en los países ricos tanto como en los pobres, de vivir en un mundo ecológicamente destruido, que haga peligrar la supervivencia colectiva.


D.: ¿Puede abrir el declive de la hegemonía norteamericana un espacio para la emergencia de la UE como primera potencia mundial?

I.W.: Europa tiene cierta autonomía política, pero atraviesa un período muy complejo por tendencias muy diferentes que se están dando en su interior. La crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial). El colapso económico que se está haciendo visible en Grecia, Italia, España, Islandia, etc., está generando tendencias proteccionistas muy serias. Veremos si Europa puede afrontar las circunstancias actuales. El proceso de construcción de la UE se ha complicado con su expansión a los países del Este y ahora está pagando el precio.


D.: ¿De qué manera puede impactar la crisis en las experiencias de giro a la izquierda en Latinoamérica?

I.W.: Lo más positivo de la presidencia de Bush fue constituir el mejor estímulo para la integración latinoamericana. No es casual que en estos años hayan surgido presidentes más o menos de izquierdas en 11 o 12 países de la región. Es sencillamente impresionante. El hecho de que EE UU esté tan enfangado en Oriente Medio, hace que carezca de la capacidad militar, política y económica para interferir en la política latinoamericana. Actualmente, América Latina ejerce un papel político autónomo y éste es un hecho irreversible. Esta claro que la política de Chávez no es la de Bachelet, ni tampoco la de Lula, pero, sea como sea, América Latina es una fuerza geopolítica independiente en la que Brasil es, sin duda, el primus inter pares, como demuestran los éxitos en su política exterior. Ejemplo de ello ha sido su papel, crucial, en las reuniones de Unasur, del Grupo de Río, etc., que constituyen una verdadera declaración de independencia. Por desgracia, el papel exterior, que juzgo positivo, no ha ido acompañado de una política interna más de izquierdas.


D.: Los trabajadores migrantes se están convirtiendo en el chivo expiatorio de los comportamientos políticos más reaccionarios. ¿Cómo enfocas este problema?

I.W.: La inmigración, que prefiero llamar migración, no sería un problema en un mundo relativamente igualitario, pues la mayor parte de la gente prefiere vivir donde ha nacido o, en todo caso, donde tiene vínculos culturales de pertenencia. Quienes migran lo hacen para mejorar su situación económica y política, y los empresarios se benefician de ese caudal de mano de obra comparativamente más barata que la de los países receptores. El problema de las migraciones no puede ser resuelto dentro de este sistema, ni en los marcos estatales o con actuaciones policiales, pues es provocado por la inmensa polarización económica, social y política en el mundo. Hasta que no desaparezca ésta, no tendremos soluciones definitivas al problema de las migraciones.


D.: ¿Cuáles son los signos más esperanzadores en clave de emancipación y cuáles los peores indicadores de posibles involuciones reaccionarias o de mayor violencia sistémica?

I.W.: La situación más positiva proviene de América Latina. Por contra, donde encuentro más peligros en el plano geopolítico es en Pakistán. Obama se está equivocando con su política hacia este país. El Gobierno pakistaní, siguiendo las presiones de EE UU, puede provocar una situación peligrosa. No hay que olvidar que Pakistán es un país con armamento nuclear en tensión permanente. La política de Obama no está bien pensada para Pakistan. Obama quiere mostrarse fuerte y duro. Para mí es un error. Habrá que estar atentos a la evolución de los acontecimientos en los próximos meses.


Nacionalismos e izquierdas


D.: Frantz Fanon, que fue uno de tus referentes teóricos, reivindicó el poder del nacionalismo como vía de liberación en los países del Tercer Mundo. ¿Puede ser el nacionalismo un mecanismo de emancipación en los países ricos?

I.W.: Todos los nacionalismos son lo mismo. Cuando son reivindicaciones contra el poder, no importa qué poder, son progresistas. Sin embargo, en el momento en que conquistan el Estado, los nacionalistas se hacen de derechas. Es algo normal, ocurre en todas partes. Por eso no hay nacionalismos buenos y nacionalismos malos. Los nacionalismos que luchan para obtener derechos pueden implicar avances positivos, pero en el momento en que obtienen esos derechos pierden su fuerza transformadora, en España, en EE UU y en cualquier lugar del mundo. Eso es de lo que Fanon se dio cuenta y por eso defendió el panafricanismo como continuación de las luchas de liberación nacional.


Breves notas biográficas
El neoyorquino Immanuel Wallerstein (1930) es autor de El moderno sistema-mundo, obra en tres volúmenes que aporta un modelo interpretativo basado tanto en el marxismo como en las teorías acerca de la economía mundial de Fernand Braudel. El tercer punto ideológico en el que se basa la teoría del sistema-mundo es la Teoría de la Dependencia que establece la división duradera del mundo en núcleo, semi-periferia y periferia. Wallerstein rechaza la idea convencional de 'Tercer mundo' ya que, a su juicio, el intercambio económico crea una red compleja de relaciones. Cada mes publica sus Comentarios sobre la actualidad del mundo globalizado.

8 de septiembre de 2009

Entrevistado por Radio Rivadavia

Tomas del Duca de Radio Rivadavia a Carlos Pereyra Mele

Carlos Pereyra Mele: "La Argentina vive en una dualidad permanente"

El licenciado y especialista en geopolítica suramericana criticó que la palabra geopolítica fuera eliminada de los estamentos universitarios argentinos, "desde hace 15 años porque se determinó que era un elemento únicamente militar o ligados a una ideología política". "Lo que se olvidaron lo que hicieron esto es que los principales geopolíticos no son alemanes, sino americanos". En charla con Tomás del Duca y equipo sostuvo que esto produjo "un vació de contenidos". Ahora todo se basa en la geopolítica, en grandes unidades continentales - NAFTA, Unión Europea -, ya no hay más conflictos idelógicos. Mele expresó estos conceptos con motivo de la publicación del libro "Diccionario de seguridad y geopolítica latinoamericano".

Escuchar la entrevista en: http://tomasdelducablog.blogspot.com/2009/09/carlos-pereyra-mele-la-argentina-vive.html
Sabado 5 de septiembre de 2009

7 de septiembre de 2009

Tambores de Guerra II


Breve nota sobre los Pactos de agosto de 1939

(El Pacto de Asistencia Mutua entre el Reino Unido y Polonia y el Pacto Molotov-Ribbentrop)

de Tiberio Graziani *

Considerando las alianzas firmadas por la Gran Bretaña insular en el marco de su secular política de poder antieuropea, orientadas a contener y neutralizar los propósitos de amistad y/o integración entre las naciones del Continente Europeo, vale la pena recordar –como ejemplo ilustrativo –el pacto de Asistencia Mutua entre el Reino Unido y Polonia, firmado en Londres el 25 de agosto de 1939.Como se sabe, el tratado de amistad anglo-polaco suscrito por Lord Halifax y por el Conde Rczynski, constituyó una deliberada violación (1) del similar tratado que Alemania y Polonia firmaron el 26 de junio de 1934, y, sobre todo, una explícita interferencia en las delicadas relaciones entre el Reich nacionalsocialista y la URSS; Berlín y Moscú, de hecho, a penas dos días antes, el 23 de agosto, habían estipulado un tratado de no agresión, que ha pasado a la historia como pacto Molotov-Ribbentrop, por el nombre de los respectivos ministros de asuntos exteriores.

En este caso, el Reino Unido pretendía utilizar –como pieza de un dispositivo diplomático-militar, teóricamente paritario –la posición estratégica de Polonia como “cuña” interpuesta entre las dos potencias continentales, con el fin de incidir, al mismo tiempo, tanto sobre la creación de un potencial eje Moscú- Berlín como sobre los acuerdos germano-polacos, y eliminar de tal manera cualquier futura perspectiva potencial de soldadura /integración entre la Península Europea y la masa continental asiática.
La acción de perturbación ideada por Londres, a través de una sutil trama de actividades diplomáticas, en la cual estaban implicados los Estados Unidos (2), era perfectamente coherente con la doctrina geopolítica británica, para la cual la explotación de las tensiones entre las naciones continentales constituía un pilar fundamental de su política de equilibrio.

NOTAS:
1. Algunos meses antes, el 19 de mayo de 1939, un acuerdo de ayuda recíproca entre Francia y Polonia (probablemente a petición de los Estados Unidos y del Reino Unido) fue firmado en París por el embajador polaco Juliusz Lukasiewicz y por el ministro de Asuntos Exteriores, Georges Bonnet. Para Berlín, y en ciertos aspectos también para Moscú, los dos Pactos de Asistencia Mutua constituían una especie de amenaza para la paz continental.

2. Nos referimos a las reuniones entre el embajador americano William Christian Bullitt Jr. y los embajadores polacos Potocki e Lukasiewicz que tuvieron lugar en Francia en noviembre de 1938 y febrero de 1939; véase Giselher Wirsing, Roosevelt et l'Europe (Der Kontinent Masslose), Grasset, Paris, 1942, p. 266.


*direzione@eurasia-rivista.org
http://www.eurasia-rivista.org/


(traducido por Javier Estrada)

1 de septiembre de 2009

TAMBORES DE GUERRA, ARGENTINA Y LA II GUERRA MUNDIAL


A 70 años del inicio de la II Guerra Mundial


El 1 de septiembre de 1939 las fuerzas militares de Alemania invadían el territorio de Polonia y se daba inicio a una nueva guerra mundial que en principio se desarrollaría en Europa y sus colonias, pero luego se extendería prácticamente a todo el globo terráqueo.
Nuestra América y en especial Argentina se mantendría neutral durante casi todo el conflicto mundial, al igual que numerosos países iberoamericanos. Es más uno de los países que seria mas beneficiado con ese conflicto; Estados Unidos de Norteamérica se incorporaría recién a fines de 1941. A partir de ese momento surgirán toda una serie de leyendas que están mas comprometidas con las percepciones y los intereses de los beligerantes que datos concretos que a 70 años todavía son motivos de controversias, pero el paso del tiempo y la aparición de documentos desclasificados del conflicto que guardaban las potencia involucradas demuestran lo contrario a lo que se afirmo sin estos elementos, pero a pesar de ello los mitos que se crearon interesadamente siguen vigentes.

Hace pocos días El director del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Rusia Alexandr Chubarian, que investiga el Pacto Molotov-Ribbentropp, (entre la Unión Soviética y la Alemania Nacionalsocialista), demistifica al mismo pues se lo consideraba para la historiográfica occidental el causante de la aventura de Hitler, y con datos concretos refuta esa versión maniquea de la historia. Y no por ejemplo el acuerdo de Munich donde las dos potencias militares de la época Inglaterra y Francia claudicaron ante Hitler entregándole Chescolovaquia.

Igual nos ocurre a los argentinos, pues se instalo en la historia una tesis que intenta imponer la “irracionalidad” argentina frente a la segunda guerra mundial y ello se baso en la propaganda política de los estados unidos contra una argentina que se oponía a sus intentos de hegemonía y de conducción de la región sin interferencia.

Para la época de la iniciación del conflicto armado gobernaba la Argentina Roberto M. Ortiz y Ramón Castillo que asumieron en 1937 en la denominada “década infame” donde la corrupción y el fraude conocido como “patriótico” gobernaban, es mas su triunfo estuvo marcado por el fraude y la violencia (muertos y heridos en unas elecciones en las que solo votaban los hombres).
Estos gobiernos legales pero ilegítimos serian los que agobiaban a una sociedad que quería cambios profundos en su seno. Detrás de estos dos hombres, volaba la sombra del General Justo (el monje negro de la política argentina desde el golpe militar de 1930). Personaje conservador muy ligado a la oligarquía e ideológicamente identificado con las ideas del liberalismo económico ortodoxo y a Inglaterra, su muerte en 1943, deja al sector conservador de la argentina sin un referente de envergadura en la política nacional.

La Argentina tenía para ese periodo una triangulación económica en su comercio exterior: Inglaterra era su principal cliente comprador de los productos alimentarios que proveíamos (pacto Roca Runciman) y Estados Unidos de Norteamérica era nuestro proveedor de bienes de capital y manufacturas (que cubría una incipiente industria sustitutiva, de mala calidad y que había crecido sin planificación). Inglaterra ya había iniciado su decadencia política y económica pero las clases dirigentes conservadoras argentinas seguían aferrados a la relación con Inglaterra.


Una Neutralidad muy particular

Así como la Argentina fue neutral en la Primera Guerra Mundial al inicio de la Segunda intento mantener esa misma línea. Desde la segunda guerra se trata de hacer creer en el conciente colectivo argentino que la neutralidad fue por presiones de los sectores pro Eje (Alemania-Italia), pero la realidad es que la neutralidad fue aconsejada por Inglaterra.
El aporte de Argentina a los aliados fue gigantesco ya que comercio durante toda la guerra solamente con el mercado ingles y aliado (represento el 40% del consumo de carne británico), desde el punto de vista económico la Argentina no fue neutral pues abasteció a los aliados, y esto se realizo sin pago inmediato por parte de Inglaterra y ello dio lugar a las llamadas “libras bloqueadas” al terminar la guerra e intentar la argentina cobrar.
Desde el mismo inicio de la guerra, en realidad se paralizo tomo comercio exterior con Alemania y los países del Eje.
Los británicos no estuvieron de acuerdo con las tesis intencionada de los estadounidenses de que la argentina era neutral por motivos ideológicos pro eje. Eso los llevo a enfrentarse con EE.UU. cuando este ultimo intento imponer sanciones a la Argentina a los finales de la guerra. Es mas los ingleses temían que el abandono de la neutralidad argentina les causaría un grave problema de desabastecimiento y con ello un deterioro del esfuerzo de guerra aliado.

El enfrentamiento diplomático con Estados Unidos no se dio en la guerra sino mucho tiempo antes en las conferencias panamericanas de Buenos Aires de 1936, la de Lima de 1938 y la de la Habana de 1940 como vemos todas cuando aun Estados Unidos no había entrado en la segunda guerra mundial. Luego del ataque Japonés a Pear Harbour en diciembre de 1941, es cuando ese Pais intenta que todo el continente le declare la guerra al Eje, en la Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores Americanos de Río de 1943. Argentina logra cambiar el documento oficial en el que se “recomienda” a los países del continente, quedando el libertad cada uno de romper o no las relaciones diplomáticas.

Internamente en la Argentina; la neutralidad tenia sus seguidores en: sectores militares, católicos y nacionalistas, los pro aliados se encolumnaban en los cuestionados partidos políticos tradicionales, el PC argentino recién después de la invasión de Alemania a Rusia y los Socialistas; y los pro eje podemos encontrarlos en algunos sectores duros de los militares y en grupos minoritarios de la política nacional, que no tenían ni fuerza ni poder para imponer su tendencia.

Argentina fue neutral junto con Suiza, Suecia, Turquía, España, Irlanda y Portugal (no olvidemos que en esa época África y gran parte de Asia eran colonias de Países Europeos). Igualmente en América fueron neutrales hasta ultimo momento: Venezuela, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Perú y Chile y que con escasa diferencia de tiempo todos estos países le declararon la guerra al Eje. Argentina declararia la guerra al eje en marzo de 1945.

Todos estos acontecimientos que estamos describiendo sobre la situación política interior y exterior de argentina desembocara en la denominada Revolución del 43.
Dando inicio a un cambio profundo en nuestra historia política con la aparición del Peronismo que se fogueara en los enfrentamiento del entones Coronel Perón y el embajador norteamericano en argentina Braden. (Autor del mito del nazi fascismo argentino).
Un alzamiento popular exigirá la liberación de Perón que congregara a miles de personas que ocuparan Plaza de Mayo, y miles de movilizaciones en todo el interior del Pais, Perón será finalmente liberado.

Argentina estaba comenzando una de las etapas más relevantes de su historia republicana, que encontrara fuerte resistencia en el gobierno norteamericano por las medidas punitivas que aplicara a causa de la posición política de Argentina desde 1936 a 1945. La Argentina establecerá a los pocos días de la asunción de Perón como Presidente (1946), las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, y se iniciara en el Pais un gigantesco esfuerzo para trasformar un pais semicolonial en una nación desarrollada social, económica y tecnológicamente y con una política exterior basada en el no reconocimiento de zonas de influencias sino en una tercera posición embrión de los no alineados. Pero esa es otra historia.

1 de septiembre de 2009.-

Lic. Carlos A. Pereyra Mele

Politólogo especialista en Geopolitica

Suramericana
Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos CeeS

Temas para el debate:



La pobreza, un síntoma de la decadencia nacional

De manera recurrente todos los años aparece en la agenda pública el problema de la pobreza en Argentina. Y como todos los años, dirigentes “políticos” (oficialistas y opositores) utilizan una abrumadora cantidad de palabras y torrentes de tinta para explicarnos el crimen aun impune de la pobreza en nuestro país y parecen no agotar su hipócrita capacidad de “asombro” sobre ésta.
Vuelven a aparecer los repetidos y gastados diagnósticos y argumentos de siempre; basta recordar los debates de los noventa, el “dialogo argentino” del 2002, la ley del hambre mas urgente y las decenas de planes y programas destinados a combatir el “mal” que han servido para “cambiarle” la vida a algunos vivos y muy poco para satisfacer las carencias de los pobres.
Cuando se acalle la vocingleria en torno a este tema, porque deja de interesar y es reemplazado por otro, quedaran las mismas promesas repetidas e incumplidas y el compromiso no asumido en torno a la presuntuosa idea de instalar el “combate” a la pobreza” como una “política de estado”, mientras cada día habrá mas argentinos condenados a la pobreza y la indigencia.
Eso si, como consecuencia de estos “debates” periódicos aparecen y se trataran de legitimar nuevos “programas sociales” de escaso impacto, pero con cuantiosos presupuestos de ejecución poco y nada transparente.

Este gobierno, como todos los que hemos tenido en democracia actúan del mismo modo, son cronistas de la realidad, porque carecen de la visión y el arrojo político para cambiarla erradicando este flagelo que castiga a millones de compatriotas. Esto es así porque la “clase política” argentina en los últimos treinta años ha aceptado administrar la pobreza con programas “asistencialitas”, tratando de mitigar la consecuencia procurando no ver o ignorar las causas, para evitar su responsabilidad de enfrentarlas.
Estas en mi opinión son dos. La primera es que Argentina desde hace treinta años viene achicando de manera crónica y sistemática su mercado laboral, el numero de empleos, de puestos de trabajo de calidad con salarios dignos, en relación al crecimiento vegetativo de su población. La oferta de trabajo decente no ha guardado relación con el aumento demográfico; ha sido y es menor. Es por esta razón que la tasa de desempleo a lo largo de ese periodo ha sido casi siempre de dos dígitos, a pesar de las intervenciones del estado que con planes de empleos de bajísima calidad, con “flexibilización” y “precarizacion” ha tratado de modificar los índices estadísticos. De esta forma a lo largo del tiempo millones de argentinos, varias generaciones, han sido sistemáticamente excluidos y condenados a la pobreza (esa que definen como estructural).

Pero esto no ha sido producto de la casualidad sino que el origen hay que buscarlo en el golpe militar del 76 cuyo designio profundo fue destruir la industria nacional, la organización social y política del pueblo, subordinar nuestra economía a los centros financieros mundiales a través de un enorme endeudamiento, incorporarnos a la división internacional del trabajo y por añadidura condenarnos a ser un país agrario productor y exportador de materias primas. Lo lograron con persecuciones, cárceles, torturas, asesinatos e inyectando una fenomenal dosis de miedo a la sociedad, que aun persiste.

En marzo de 1976 los índices de pobreza en el Gran Buenos Aires tenían un promedio del 5%; en el 2003 alcanzaba al 53%: actualmente no hay estadísticas gracias a un Indec “fraudulento” y nada indica que estas cifras sean menores.
Aquí hay que ubicar el origen de nuestra pobreza y decadencia. Este proceso de destrucción se había iniciado en 1955, sin poder completarse. Había que anular de manera definitiva e irreversible la pretensión de Argentina de desarrollarse como un estado nación industrial que le permitiera alcanzar un “umbral de poder”(*) suficiente para tener la autonomía nacional necesaria para producir los bienes y el capital nacional imprescindibles para promover un desarrollo humano sustentable de nuestro pueblo y su bienestar.

Ahora, no olvidemos que en los últimos 33 años ha habido 26 años de democracia en los cuales los gobiernos han tenido un común denominador: el crecimiento sostenido de una pobreza que nunca bajo de dos dígitos y todos ellos han hecho su contribución a la misma, desde la legitimación de una deuda externa agobiante que condiciona cualquier decisión soberana y la entrega del patrimonio nacional a través de privatizaciones y concesiones vergonzantes y sus consecuencias. Esta democracia conscupicente a lo largo de su “recorrido” ha consolidado y acrecentado la pobreza y la desigualdad en el país. Transformo la pobreza en una “endemia”
Nuestra clase política que disfruta de los privilegios que les otorga esta “democracia procedimental” hábilmente nos “escamotea” el debate central y estratégico. ¿Cual es modelo de país al que podemos aspirar y su modelo productivo? Nos están haciendo creer que nuestro destino excluyente es ser un país fuertemente agroindustrial y agro exportador; que esto solucionaría nuestros problemas. Falso, porque es una frazada demasiado chica para cubrirnos a todos. Debemos también evitar caer en la falsa antinomia campo versos industria, y romper un viejo paradigma (una de las tantas sonseras argentinas) que nos “atonta” y nos somete culturalmente, que no se debe financiar el desarrollo industrial del país con las rentas del agro.
Otra falsedad. Si bien los alimentos y los recursos naturales son hoy un arma estratégica en un mundo escaso de comida y energía, su producción por si sola no alcanza para promover el desarrollo humano integral de nuestro pueblo, por que no es generadora importante de mano de obra calificada. Debemos considerar a la producción agropecuaria y a los recursos naturales como un instrumento esencial para generar la renta nacional necesaria para conformar parte importante del capital nacional imprescindible para promover, impulsar nuestro desarrollo industrial y la cantidad suficiente de puestos de trabajo de calidad, que necesitamos para combatir la pobreza.

A pesar de tener industrias Argentina no es un país industrializado. Lamentablemente nos impidieron completar nuestra etapa de desarrollo industrial.. Este no alcanzo los frutos de madurez, a pesar de los impulsos industrialistas entre 1945 y 1960. Un país que hace 60 años se pensaba como un protagonista de la era industrial, que contaba con tecnología nuclear, que desarrollo un complejo militar industrial con tecnologías de punta: una industria aeroespacial con la construcción de aviones a reacción, aviones en ala delta, aviones de transporte, misiles teledirigidos, una industria naval para la construcción de buques y su equipamiento, una industria petroquímica, en un escalón tecnológico mas abajo, una industria que construía locomotoras y vagones, y un polo de industria automotriz nacional que fabricaba tractores, automóviles, vehículos utilitarios y motos; un país que con ese modelo productivo no solo generaba empleos de calidad sino que impulsaba la educación y la ciencia nacional. Ese país se malogró y hoy lo encontramos empujando un “desarrollo” económico basado en “tecnologías de punta”? como la de engordar vacas en “feet lot” (en corrales) con hormonas y antibióticos y la de alfombrar el suelo de la Argentina con soja transgenica, con saturación de agro tóxicos, para producir forraje y biocombustibles. La pretensión que la locomotora del crecimiento nacional sea un “modelo de producción biotecnológico” administrado por las corporaciones, con creciente extranjerización de la tierra y la economía, solo nos garantiza la condena a la pobreza de millones de argentinos, con la generación de empleos basura y la concentración de la riqueza en pocas manos. Por esta senda se clausura el futuro de las nuevas generaciones ( hoy 1 de cada 2 jóvenes menores de 18 años es pobre) y se frustra la realización del destino de la Nación.

Para escapar de este pantano en que nos encontramos, donde la “pobreza” es un síntoma que se “trata” con programas asistenciales, debemos lanzarnos a la búsqueda de mas y mejores empleos, con una mayor calidad y ensanchamiento de nuestra base productiva, alentando una creciente participación de bienes basados en el conocimiento y la innovación tecnológica. Para esto tenemos que retomar de manera vigorosa nuestro desarrollo industrial. Pero claro, para esto primero hace falta hace falta voluntad nacional y decisión soberana. Luego tendremos que preguntarnos ¿como y desde donde? El modelo industrial tradicional que interrumpimos, hoy ya no es capaz de generar ni la mano de obra, ni “la mente” de obra necesarios para revertir el desempleo y mucho menos para crear nuevos puestos de trabajo para altos niveles de capacitación. Si bien ninguno de los sectores tradicionales deben ser ignorados y todos pueden participar en el proceso de mejoría, sin ser el objeto de este documento, opino que Argentina debe apuntar al desarrollo de las tecnologías de punta más convenientes, para incorporarnos rápidamente a la era digital, del conocimiento que vive el mundo, donde lo tecnológico debe ser lo instrumental, que se impregna de los valores de quien lo utiliza. Para esto deberemos aplicar la mayor inteligencia a nuestro desarrollo y al bienestar individual futuro, cualquiera sea la jerarquía social porque una sociedad se desarrolla de verdad cuando todos sus miembros están en condiciones de ser protagonistas de su crecimiento.
Por eso deberemos bregar por un modelo productivo que achique los espacios de exclusión, las brechas económicas, políticas y culturales que han hecho de la Argentina de hoy, una sociedad invertebrada, desintegrada y egoísta, donde los intereses individuales y de las corporaciones privan sobre cualquier moral e interés colectivo.
Un modelo productivo de estas características no se genera espontáneamente o invocando “inversiones” (en general extranjeras) desde el discurso, apelando solo a la voluntad o interés de terceros ( multinacionales o magnates) a hacer negocios en el país para crear puestos de trabajo.

Solo se puede perfilar desde un Proyecto Nacional que conjugue las grandes ideas y lineamientos a seguir para gestar una Nación soberana, independiente y justa. Se concreta con una planificación integral realizada por el gobierno y concertada con los sectores nacionales, para establecer con claridad las áreas de interés nacional que se desean desarrollar y hacia donde dirigir la inversión y en que condiciones. Luego las políticas surgidas de esta planificación tienen que recibir un enorme impulso estatal
El Estado Nacional debe asumir el rol de promotor, impulsor, incentivador de un nuevo modelo de desarrollo industrial del país, y de manera especial promover y participar del desarrollo de: energía nuclear, industria aeroespacial, ingeniería electrónica, robótica, nanotecnologia, biotecnología, tecnología digital. Para esto tendrá que invertir fuertemente en una educación de excelencia, en investigación científica y en tecnología propia y controlar además a las universidades e institutos de tecnología aplicada (INTA por ejemplo) colocándolos al servicio del conocimiento del país y no de las corporaciones.
La principal fuente de inversión deberá ser el capital nacional constituido en buena medida,por el ahorro previsional y la renta del comercio exterior de productos primarios y en segundo termino las inversiones privadas bajo condiciones y asociaciones que proponga el Estado Nacional, que a su vez deberá manejar y direccionar el crédito y controlar estrechamente el sistema financiero.
De esta forma el impulso del Estado desarrolla y fortalece elementos que integran el poder nacional, que le permiten alcanzar un “umbral de poder” (*) necesario para ser lo suficientemente autónomo en sus decisiones.

En mi opinión este es la única senda para salir de la decadencia y superar la pobreza. El gobierno y la clase política deben darse cuenta que han llegado a una encrucijada de caminos, ante la cual deciden continuar simulando la Nación, vaciándola de contenidos con discursos hipócritas, que prometen sin comprometerse, con enunciados sin sustancia o asumen el deber de conducirnos a la realización de nuestro destino colectivo.

La otra causa que sostiene a la pobreza es la inequidad en la distribución de la riqueza (yo diría la distribución del esfuerzo nacional). El origen de esta también hay que buscarlo en el fatídico 1976, en el plan de Martínez de Hoz y los militares que al destruir la industria nacional, puestos de trabajo achicando el mercado laboral, el efecto buscado fue acotar seriamente el poder político y social de los trabajadores organizados y afectar severamente el salario que hasta hoy no se ha podido recuperar en toda su plenitud. Pruebas “al canto”, en noviembre de 1975 la clase trabajadora participaba en el 48% del PBI (en 1952 en el 54%); a finales de la dictadura, 1982, la participación de los trabajadores había caído al 22,6%. Esto significo una brutal transferencia de recursos desde los asalariados a las minorías del privilegio, especialmente al sector financiero. Esta situación de inequidad en lugar de corregirse, por diversos motivos ( entre otros porque somos un estado subordinado),se fue consolidando con pocas variantes a lo largo de la democracia hasta llegar a hoy en que la participación de la clase trabajadora es del 28,3% del PBI y el 20% mas rico de la sociedad concentra el 55% de la riqueza nacional. Todo esto en el marco de un crecimiento económico a “tasas chinas” en los últimos 7 años.
Un hecho demostrativo de la matriz de inequidad es el sistema impositivo de la Argentina, por el que pagan mas los que menos tienen; en donde el IVA (impuesto al consumo) uno de los impuestos más regresivos representa el 8% del PBI mientras que en los países que el “establhisment” económico y político nos ponen como ejemplo a seguir (EEUU, Canadá, Australia, Alemania, Japón, Suecia), no pasa del 4% del PBI y el impuesto a las ganancias que aquí representa el 4% del PBI en esos países oscila entre el 10% y el 21%.
Lo descrito me ratifica en la idea que la principal manera de redistribuir con equidad es el salario, digno y en blanco, que además le de sustentabilidad al sistema previsional. Sin embargo la dirigencia sindical y el gobierno popular no hacen justicia con el salario, al no mostrar el “atrevimiento” de ajustarlo con otras pautas que no sea solo la pauta inflacionaria, tardía y muchas veces mentirosa. La otra forma de redistribuir con equidad es un sistema impositivo más justo y racional, que contribuya además a conservar el valor real del salario.
Hace unos días la Sra. Presidente de la Nación respecto al tema decía..” el problema de la Argentina no es la pobreza sino la inequidad de la distribución “.¡ Bingo! Mire lo que descubre. No puede hacer como todos los políticos una “crónica” y el diagnostico” de una situación que lleva 30 años. Ella no fue precisamente una observadora pasiva de la vida del país, sino un sujeto político activo importante de la democracia de los últimos 15 años que poco y nada ha hecho, por la responsabilidad que tiene, para modificar la realidad que describe. Siguiendo con ese discurso expresaba…”pido a los que mas poseen tiendan una mano a los que menos tienen, pagando mas impuestos..”. Este pedido o apelación moral se entiende como parte del sermón dominical de obispos y sacerdotes a su feligresía, pero no se puede justificar en un jefe del estado, que previamente no ha tomado las medidas necesarias para corregir una flagrante situación de inequidad social de la que son protagonistas y beneficiarios los poderosos, los ricos.

Esta presidente está en condiciones de tomar algunas medidas para corregir la inequidad social que tanto la preocupa y que serian históricas para la democracia: modificar el regresivo e in equitativo sistema impositivo argentino para que quienes mas tienen mas paguen castigando severamente la evasión, gravar con impuestos la renta financiera (compraventas de acciones, fideicomisos, etc.) y derogar la ley de entidades financieras que José Alfredo Martínez de Hoz, alias “el intocable, supo “legarle” a la democracia y que ningún gobierno del “pueblo” se ha atrevido a tocar. Habría que aconsejarle a la presidente seguir una vieja y conocida máxima: ” mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar”.

Para finalizar, es necesario hacer algunas consideraciones sobre la pobreza en si misma, esta enorme y desgraciada tragedia que sufren millones de argentinos, para medir las palabras, las actitudes y las acciones de los gobernantes y la clase política. La pobreza debe verse y entenderse como una “enfermedad social” que afecta seriamente las esferas biológica, psíquica y social de las personas. Es un estado que no se recorre gratuitamente, que deja fuertes secuelas y del cual a veces no se retorna. La pobreza debilita la mente y el cocimiento, sustituye la cultura por su propia cultura. Estimula la perdida de la autoestima y del respeto por las personas alentando la discriminación y la violencia. La pobreza va degradando solapadamente la dignidad de las personas porque conculca de un modo continuo y progresivo derechos ciudadanos inalienables del ser humano como : el derecho a la alimentación, el derecho a la vestimenta, el derecho a la educación, el derecho a la salud, el derecho al trabajo y a un salario digno, el derecho a una vivienda digna, el derecho a la capacitación, el derecho al descanso y al esparcimiento, el derecho a los bienes culturales ( que son un poco mas que los goles por TV), el derecho a la igualdad ante la ley, el derecho a la seguridad social. La protección y garantía del ejercicio de estos derechos por el estado y la comunidad es lo único que nos puede acercar a la verdadera justicia social, que es algo muy diferente al “asistencialismo” y la “beneficencia” que practican los gobiernos pretendiendo mitigar y contener de manera indefinida el síntoma, la pobreza, sin curar la enfermedad que la causa.
La pobreza solo puede existir por la violación permanente, flagrante e impune de los derechos “humanos” de millones de personas, por la ambición desenfrenada y compulsiva por el lucro y el enriquecimiento a toda costa y por cualquier medio que muchos practican (incluidos funcionarios públicos), como un signo de éxito social, bajo la permisividad de los gobiernos que no protegen a sus ciudadanos y en especial a los mas débiles y expuestos.
La pobreza resulta ser una condena injusta y humillante para los argentinos en un país inmensamente rico donde todo esta por hacerse por lo cual la pobreza se debe considerar un crimen de “lesa humanidad” porque destruye el capital más importante e irremplazable de la nación, su pueblo y de esto son responsables los sucesivos gobiernos y la clase política argentina.

Por eso uno se enerva y se indigna desde lo más profundo cuando observamos la banalidad, la superficialidad, el cinismo y la demagogia con que la “política” aborda el drama de la pobreza, con un “paternalismo soberbio” y “generosidad con lo ajeno” disponiendo de bienes públicos como si fueran propios repartiéndolos bajo la forma de planes sociales y dadivas clientelares, procurando comprar la dignidad de los pobres.

Actitud típica y gastada de una clase política oportunista, inepta, mendaz y cobarde, que lo único que le interesa es estar siempre en el “presupuesto”, pero que afortunadamente esta recorriendo de manera inexorable los últimos tramos de su existencia.


Córdoba 30 de agosto de 2009


Dr. Merched Antonio Mitre

(*) “Umbral de poder” es una categoría que utiliza el Dr. Marcelo Gullo en su libro “La insubordinación fundante” cuya lectura es indispensable para todo argentino y suramericano que se sienta responsable por el destino de la Patria.

29 de agosto de 2009

El porqué de las bases militares en Colombia



El objetivo es… ¡Brasil!



Expertos argentinos explican las razones últimas de las bases militares en Colombia, como necesidad estratégica de EE.UU.: de potencia global a potencia regional.

Para algunos analistas el objetivo es lograr la capitulación del poder nacional brasileño


Montaje APM
Por Diego Hernán Córdoba Desde la Redacción de APM 27082009

Agrandar Reducir Restablecer En los centros del trazado estratégico estadounidense saben que pasó el tiempo de la potencia única y global. Para enfrentar a la Unión Europea (UE), China y Rusia, Washington quiere asegurarse el control de América Latina. El problema lo tiene en el Sur, por ello pretende acabar con Brasil. Las posibilidades de resistencia con que cuenta la región. El rol de UNASUR y otras iniciativas de integración. Sobre esos puntos se expresaron, en entrevista exclusiva con APM, los politólogos y expertos en geopolítica Marcelo Gullo - autor de los libros “Argentina-Brasil: La gran oportunidad” y “La insubordinación fundante. Breve historia de la construcción del poder de las naciones” - y Carlos Alberto Pereyra Mele, del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos.

El interés geopolítico de Estados Unidos consiste en retrasar el paso de ser una potencia global a una potencia regional”, dijo Gullo.

La crisis que atraviesa Estados Unidos -manifestó- no es coyuntural, sino estructural, porqué, por primera vez desde 1970, se han disociado los intereses de la alta burguesía norteamericana con el Estado. A partir de la década del ´80 las industrias estadounidenses, buscando pagar salarios más bajos, se van al Asia para producir con destino al mercado norteamericano, lo cual produjo un lento proceso de desindustrialización dentro del propio territorio.

“Todo ello generó un enorme proceso de gente sin trabajo. Ese sería el eje conceptual de la crisis financiera global, dejando a Estado Unidos desindustrializado, sin suficientes empleos suficientes y con 40 millones de pobres”, destacó.

Estados Unidos aspira a mantener un papel protagónico y por consiguiente intenta expulsar a China de África e impedir la alianza entre Rusia y Europa occidental. “Esas dos grandes estrategias están fracasando, por eso tiene la necesidad de que América Latina sea su zona de influencia exclusiva; por tal motivo pone un pie en Colombia”, subrayó Gullo.

Estados Unidos sólo produce el 15 por ciento de la energía que consume y América Latina le provee el 25 por ciento de sus necesidades en materia de recursos.

En tanto, Pereyra Mele precisó que “Colombia es un país bioceánico, es vecino del que le vende el 15 por ciento del petróleo - Venezuela - y además limita con Ecuador, también país petrolero. Desde las bases navales de Málaga y Cartagena de Indias, Washington tiene rápido acceso al mayor punto de comunicación comercial del mundo, el canal de Panamá”.

La importancia geopolítica que tiene Colombia para Estados Unidos se expresa en lo táctico y en lo estratégico, explicó Gullo.

Desde el punto de vista táctico, dijo: el complejo industriar militar necesita crear focos bélicos, para justificar la producción y renovación del material bélico. Sin tal esquema, ese aparato no tiene con que justificar su existencia.
Y desde una mirada estratégica, continuó, el objetivo es lograr la capitulación del poder nacional brasileño, y para ello traza un cerco en su derredor, comenzando en Colombia y con la idea de continuar por Bolivia y Paraguay.

En ese marco, América Latina está obligada a reforzar sus acuerdos regionales, como UNASUR, CAN y MERCOSUR, para evitar fracturas y controlar las turbulencias domesticas (como el golpe de Estado en Honduras), que posibiliten la expansión de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el área.

Según Pereyra Mele, la solución al problema que plantea el avance estadounidense sobre América del Sur pasa por la defensa irrestricta de las áreas por donde fluyen y se conectan los tres sistemas hidrográficos más importante: el Orinoco, Amazonia y del Plata.

“Para ello se deben desarrollar políticas internacionales coherentes, dentro de las limitaciones que nos plantea la potencia hegemónica. Es muy importante profundizar el MERCOSUR y ampliarlo, darle mayor presencia a UNASUR y a los organismos de defensa regionales. Es necesaria la creación de un complejo industrial militar argentino-brasilero, para mejorar nuestras capacidades de defensa, sin dependencia externa, incorporando a otros países”, concluyó Pereyra Mele.

Para Marcelo Gullo, América Latina conforma una ecumene cultural única. “Lamentablemente, desde el punto de vista político está partida en dos. Por un lado México, América Central y el Caribe, zona de influencia exclusiva de Estados Unidos, y por el otro América del Sur”, subrayó.

Quizá podría agregarse respecto de esta última reflexión que el odio sistémico de los poderes estadounidenses a la Revolución Cubana quedaría explicado por haber sido ella la única experiencia concreta de freno a la hegemonía de Washington sobre las regiones Norte, Central y Caribe de América Latina.

Ante el desafío hasta aquí expuesto, “la responsabilidad principal es de Brasil, por ser la entidad con mayor poder relativo del área. El problema está en que la clase dirigente brasileña no comprende adecuadamente que para resistir la agresión estadounidense no necesita socios débiles, sino socios fuertes. Deben comprender que lo importante no es su industrialización aislada, sino la industrialización de toda América del Sur”, concluyó Gullo.

Los cambios de políticas militares que Barack Obama prometió en su campaña presidencial hasta ahora no se han cumplido. A menos que alguien crea que lo identitario pasa exclusivamente por la pigmentación de la piel, ni siquiera podemos decir que un afro-americano llegó a la presidencia.

Más allá de las palabras, Obama le solicitó al Congreso de Estados Unidos 83.400 millones de dólares en fondos extras, para financiar las aventuras bélicas en Irak y Afganistán; avanza con la instalación de nuevas bases militares en Colombia y mantuvo una posición más que ambigua respecto del golpe de Estado en Honduras.

El presupuesto que maneja el Pentágono es 50 veces superior al total de gastos militares que efectúa el conjunto de países del sistema internacional. Por supuesto, realiza las mayores inversiones a nivel mundial en investigaciones bélicas y espaciales. Semejante disponibilidad de recursos le permite a estados Unidos acometer en forma simultánea con injerencias bélicas en diferentes áreas del orbe




23 de agosto de 2009

Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica







El viernes 4 de septiembre se presentara en el Congreso de la Nación el libro diccionario dedicado específicamente a cubrir las necesidades de investigadores, diplomáticos, funcionarios públicos, empresarios, profesionales, militares y fuerzas de seguridad, periodistas e interesados en la temática Seguridad y Geopolítica; "Diccionario de Seguridad y Geopolítica Latinoamericano", dirigido por el Prof. Dr. Miguel Barrios, quien tuvo el honor de invitarme a participar del mismo, aportando conceptos y definiciones desde la geopolítica latinoamericana al mismo.
Para mi es una gran satisfacción el que se me convocara a colaborar con la producción de un libro que en el mundo de habla hispana no existía sobre estas disciplinas.



Lic. Carlos Pereyra Mele
Especialista en Geopolítica Suramericana

“La Fundación Democracia del Circulo de Legisladores del Congreso de la Nación Argentina, realizara la presentación del Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica , editado por Biblos, escrito y dirigido por el Prof. Dr. Miguel Barrios con la colaboración de miembros de fuerzas armadas y seguridad y cientistas políticos y sociales latinoamericanos, y con el prologo del Dr. Helio Juagaribe, miembro de la Academia de Ciencias de Brasil, del Dr. Rafael Calduch Cervera de la Universidad Complutense de Madrid, España, y del Dr. Andrés Rivarola Puntigliano del Instituto latinoamericano de la Universidad de Estocolmo, Suecia.-“

Lugar: Bartolomé Mitre 2087 1 Piso, Buenos Aires
Fecha: 4 de septiembre de 2009




“Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica”

En momentos en que el proceso de globalización reduce el espacio de permisividad internacional, la UNASUR puede tornarse un instrumento de autonomía exitosa para nuestros países. Nada más propicio en esta época que generar una masa doctrinaria en tiempos de urgencia para la integración latinoamericana, señala el profesor Helio Jaguaribe en el prólogo al Diccionario latinoamericano de seguridad y geopolítica dirigido por Miguel Ángel Barrios, y elaborado por un grupo de investigadores latinoamericanos, de reciente edición.


El proceso de globalización, con sus poderosos efectos desnacionalizantes, reduce de manera drástica y acelerada el espacio de permisividad internacional de los países subdesarrollados. Tales procesos preservan los aspectos formales de la soberanía de esos países, como el himno nacional, la bandera, los ejércitos de parada, las elecciones –cuando se trata de sociedades democráticas–. Sin embargo, apremios irrefrenables de carácter económico, financiero, tecnológico, político, cultural y, cuando es necesario, militar, compelen a los dirigentes de esas naciones, quieran ellos o no, a adoptar políticas compatibles con las exigencias del mercado internacional. Esos apremios las llevan a transformarse, de hecho, en meros segmentos del mercado internacional, endógenamente controlado por grandes multinacionales y, exógenamente, por los centros del poder mundial, sostiene el politólogo brasileño. Es así como países tales como Argentina y Brasil –y todos los países sudamericanos– no tienen aisladamente ninguna posibilidad de destino propio.

La Unasur, y su éxito, constituye la única condición para ser autónomos en el siglo XXI, y ese éxito sólo será efectivo si se basa en una visión compartida del mundo. Se trata de algo no alcanzado pero que, sin embargo, no podrá dejar de ocurrir, a medida que se proceda a un análisis objetivo de las grandes tendencias geopolíticas que actualmente se pueden observar en el mundo, señala Jaguaribe. Asimismo, es importante observar que la Unasur sólo será posible si sus participantes renuncian a cualquier aspiración al liderazgo unilateral y actúan, siempre, sobre la base de un consenso previo y de interés regional, liderazgos que en América del Sur –como casi siempre en otras regiones– dependen del hecho de que emanen de propuestas y proyectos que sean benéficos para los demás países de la región, señala el académico.

En este sentido, la edición del Diccionario latinoamericano de seguridad y geopolítica
llena un vacío y aporta un análisis actual del escenario internacional desde una necesaria lógica sudamericana y subsana en parte un déficit sobre la temática, en función de la geopolítica de la globalización, lo que la convierte en una obra innovadora en muchos sentidos, asegura Jaguaribe en referencia al libro dirigido por Barrios y compilado por un equipo de investigadores latinoamericanos.

Por su parte, el profesor Andrés Rivarola Puntigliano, y el académico español Rafael Calduch Cervera, que aportaron también al prólogo de la publicación, se encargan en sus trabajos de desarrollar un nuevo concepto de “geopolítica” aplicable a América Latina, con la aparición de nuevos conglomerados sudamericanos por medio de Unasur, en el primer caso. Por su parte, el profesor Calduch Cervera describirá la aparición de un nuevo sistema de político-estratégico multilateral e incluyente, a diferencia de modelos anteriores basados en el bipolarismo.

En el prólogo de la obra, el profesor Miguel Angel Barrios desplegará un enfoque novedoso. En el equilibrio de poderes de variante multipolar del siglo XXI, la novedad histórica consistirá en que, por primera vez en la historia del sistema- mundo iniciado en el siglo XV con la unificación temporal y espacial de la Tierra, Occidente no será el sujeto actor excluyente sino uno de los sujetos actores, sostiene el académico.

Entendemos la geopolítica en el siglo XXI como el pensamiento político insertado en el espacio y el tiempo latinoamericanos. Resulta imposible crear un poder duro homogéneo en un sistema-mundo inestable, donde los Estados continentales industriales armonizan –como siempre sucedió a través de la historia– la política exterior con un fuerte sostén en la política de defensa industrial. Ello sólo se realizará con una profunda reforma que pase por una sudamericanización de nuestros contenidos educativos, tarea aún pendiente. Por ello, resulta necesario presentar este Diccionario latinoamericano de seguridad y geopolítica como una introducción, no cerrada sino dinámica, abierta al debate y al enriquecimiento que habrá que hacer, expresa Barrios.
El equipo interdisciplinario que lo redactó está compuesto por militares y miembros de distintas fuerzas de seguridad latinoamericanas, con alta responsabilidad operativa profesional, pero que al mismo tiempo son académicos y cientistas sociales, varones y mujeres. El equipo posee este valor agregado, ya que el capital social y cultural acumulado se refleja profundamente en estas páginas.

También fue nuestra intención realizar un diccionario didáctico donde el bagaje técnico no eluda la acepción política, social, académica, estratégica y, por sobre todo, cotidiana. El lector nos juzgará. El diccionario no es neutral. La Patria Grande de Manuel Ugarte alimenta y custodia cada una de las definiciones. Dejamos en claro desde un principio nuestro objetivo: la necesidad de materializar el Estado continental industrial sudamericano, señala el director de esta obra singular.


Mas información en: http://www.mercosurabc.com.ar/dossier/dossier_especial_diccionario.pdf