Nos mudamos a Dossier Geopolítico

17 de julio de 2010

El talón de Aquiles Ruso - Demografico -



El aborto como principal instrumento


de planificación familiar en Rusia


Olga Sobolévskaya


RIA Novosti





El pasado 8 de julio, Rusia celebró ya por tercera vez el día de la Familia, del Amor y de la Fidelidad. También es la festividad de San Pedro y Santa Fevróniya, protectores de la familia ortodoxa. Esta fiesta ha ido adquiriendo una connotación más civil que religiosa y, con ella se intentan resucitar unos valores familiares claves para solucionar el grave problema demográfico en Rusia.



Los datos estadísticos son terribles. En Rusia, por cada 100 niños nacidos se registran 67 abortos. Hoy solamente hay 26 millones de niños.




Muchas mujeres jóvenes interrumpen su primer embarazo. Según datos del comisionado del presidente de Rusia para los derechos de la infancia, Pável Astájov, en 2009 se registraron 90.000 interrupciones del embarazo entre mujeres menores de 19 años. Sin embargo, esta cifra se podría quedar corta, ya que los datos reales podrían ser mucho mayores.



Las mujeres se arriesgan a interrumpir sus embarazos a pesar de los peligros de complicaciones y esterilidad que éstos acarrean. En este sentido, los expertos en demografía hace tiempo que vienen dando señales de alarma. El aborto es una de las causas de que un 20% de las familias rusas no tengan hijos (un 5% mayor que unos años).



En Rusia se registran anualmente más de 2 millones de abortos. Sin embargo, el Gobierno no emprende los pasos necesarios en el ámbito moral para acabar con esta verdadera sangría humana y demográfica, opina Elena Mizúlina, presidenta del comité para asuntos de la familia, mujeres y niños en la Duma de Estado (cámara baja del Parlamento ruso).



El gobierno se encuentra ante la disyuntiva de endurecer su política sobre la salud reproductiva. En la Rusia zarista, a una mujer se la condenaba al reformatorio, al psiquiátrico o a prisión por ininterrumpir el embarazo. Hoy no es así, por lo que el número de abortos crece sin freno.



La prohibición del aborto introducida en la URSS en 1936, durante el gobierno de Stalin, provocó su aumento clandestino. Esto causó el crecimiento de la mortalidad entre mujeres en edad reproductiva. Tras la muerte de Stalin, en 1955, el gobierno soviético firmó un decreto que suprimió esta prohibición.



Según datos estadísticos, durante esa época una mujer solía interrumpir cinco veces su embarazo. Esto se podía considerar como algo heroico, puesto que los médicos soviéticos no utilizaban anestesia para estos menesteres.



Hoy en día no hay ninguna traba legal, pero la decisión de dar a luz depende de varios factores, incluidos los sociales y económicos.



En 2009 se ha observado un repunte y se ha registrado el nacimiento de 1,764 millones de niños. Es la mayor cifra alcanzada desde 1991, pero según los expertos en temas de demografía no es suficiente.



Los incentivos económicos a la natalidad tienen efectos positivos, pero sólo a corto plazo. Gracias al apoyo financiero y social por parte del Gobierno, algunas familias se deciden a tener hijos. Pero en realidad, según opina Serguei Zajárov, vicedirector del Instituto de Demografía (Escuela Superior de Economía), solamente un 8% de las familias dan el paso por las ayudas económicas.



Muchas parejas descartan tener hijos por motivos personales. Los rusos han asumido ciertos valores occidentales durante los últimos 20 años. "La gente en edad reproductiva hoy prioriza la carrera profesional sobre la familia", enfatizó Zajárov.



Solamente al conseguir sus objetivos profesionales, algunas mujeres aún se deciden a dar a luz. Estos nacimientos, aplazados y tardíos, han contribuido algo al repunte de los índices de natalidad durante los últimos años. Pero otras muchas parejas que han logrado un alto nivel de bienestar, ya no arden en deseos de tener hijos.



Además, existen ciertos clichés respecto a la reproducción que pasan de generación en generación. Por lo que es poco probable que un hijo único (fenómeno mayoritario en la Rusia contemporánea) opte por tener una familia numerosa. Todo lo que pasa del segundo niño es excepcional y suele ser no planificado. Hoy por hoy, incluso alcanzar un ritmo de mera renovación generacional (cuando una familia tiene una media de dos hijos) parece inalcanzable.



Los adolescentes en Rusia tienen su primera relación sexual entre los 13 y 14 años y saben muy poco sobre su fisiología y métodos anticonceptivos. La educación sexual sigue siendo tabú en la escuela. Los embarazos y abortos están a la orden del día en estas edades y es de vital importancia luchar contra ellos.



Según expertos, es necesario que los médicos, psicólogos, asistentes sociales y abogados lleven a cabo una labor educativa sobre los problemas de salud sexual y reproductiva en los colegios, centros de maternidad y servicios de asistencia psicológica.



En varias regiones ya se han creado fundaciones sin ánimo de lucro que prestan ayuda moral y económica a las mujeres embarazadas en situaciones de precariedad, por ejemplo, para cubrir parcialmente las necesidades del recién nacido.



A veces, la adopción de suaves medidas legislativas puede influir a que las mujeres renuncien a interrumpir embarazos.



No se trata de la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño que estipula la protección legal de niños tanto antes como después del nacimiento. Esta Convención, de jure, entró en vigor en Rusia en 1990, pero, de facto, se infringe en todas partes.



Es necesario implantar medidas más eficaces. Siguiendo métodos occidentales, Elena Mizúlina cree que podría ser de utilidad el prohibir hacer abortos en el mismo día de la consulta o hacer que las mujeres escuchen latir el corazón del feto. En cualquier caso, un grupo de trabajo ad hoc ya está redactando los proyectos de las respectivas leyes.



Según Mizúlina, es inadmisible que el aborto quirúrgico antes de las 12 semanas de embarazo se practique legalmente sin ninguna restricción.



Los centros de abortos privados están abiertos en Rusia las veinticuatro horas del día. La mayoría de medios de comunicación sirven de vía para promocionar esta perversa cadena sin fin, y no se esperan cambios a corto plazo.



La debatida cuestión del aborto es muy ambigua. Es difícil decir qué es peor, si dar a luz a un niño no deseado para abandonarle después o interrumpir el embarazo voluntariamente.



En la mayoría de los casos, la práctica demuestra que los argumentos esgrimidos por del Estado, la Iglesia y la sociedad resultan poco convincentes. Lamentablemente, el aborto efectuado antes de las 12 semanas de embarazo, es hoy el principal método de planificación familiar en Rusia.



Fuente: http://sp.rian.ru/analysis/20100714/127090116.html


Infografía: http://sp.rian.ru/infografia/20100402/125736705.html


1 comentario:

Ana dijo...

Como mujer y psicóloga es mi opinión que el tema del aborto es muy delicado. Por un lado entiende el valor del respeto por la vida, pero por otro lado veo los resultados de niños y niñas no deseados por sus padres:
. Estructuras Narcisistas de Personalidad pues la mamá atendió al bebé en sus necesidades matreiales pero no espirituales.
.Y dentro de estas estructuras las estructuras psicopáticas pues la mamá no lo miró al bebé cuando lo alimentaba y ese niño o niña nunca podrá ponerse en el lugar del otro.
. Y muchos, muchos problemos más.
En fin un bebé no deseado no recibirá amor, ni podrá dar amor.
Por eso más que planificación familiar el estado debería enseñar en los últimos grados de la escuela primeria que se requiere para que un bebé devenga en un ser humano satisfecgo consigo mismo y a la vez con acciones beneficiosas para la sociedad. Enseñando esto, hombres y mujeres tendrían niños cuando estén material y emocionalmenete preparados.